En estos días, como consecuencia de mi convalecencia viral ya superada, una amiga me dijo: “¡Estás vivo por la Misericordia de Dios!”. Esto lo dijo en atención a mi supuesta negativa de querer ser atendido clínicamente durante mí convalecencia. La expresión orgullosa de su rostro mientras pronunciaba esas acertadas palabras me dio mucha risa, porque pareciera que me estuviera diciendo: “¡Tú estás vivo por la Misericordia de Dios! y yo estoy viva porque yo quiero.”.
Resulta que, la triste
realidad de mi entorno es que estoy rodeado de personas que creen creer, porque
no se esfuerzan ni un ápice por comprender lo que la Palabra Dios Significa y
Sus Implicaciones. ¡TODOS ESTAMOS VIVOS POR LA MISERICORDIA -O MÁS BIEN POR LA
GRACIA- DE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS!!!
En diferentes idiomas,
la Palabra Dios se pronuncia apenas con una o dos sílabas. En español se
pronuncia con una sílaba, porque al no existir una marcada tilde en algunas de
sus vocales, evidentemente es un vocablo de una sola sílaba. En ingles, este Hermoso
Sustantivo, se pronuncia simplemente ‘God’. En árabe es ‘Alá’. En ruso es
‘Bog’… En hebreo es ¡YO SOY! Quizás movidos por la sencillez de la
pronunciación del Maravilloso Vocablo con el cual nos referimos a un Ser
Omnipotente, Creador de todas las cosas que existen -visibles e invisibles-,
muchos no logran comprender la magnitud de la significación que este corto
Vocablo Implica.
Históricamente, quizás
para tratar de soslayar esta limitación cognoscitiva acerca de la magnitud de
la significancia de este Hermoso Sustantivo -que más que Sustantivo Es Verbo-,
el hombre ha incluido en sus vocabularios algunas palabras que le ayudan a
comprender un poco más qué Significa Dios y Sus Implicaciones. ‘Misericordioso’
es una de estas muchas palabras.
Tristemente, la
inclusión en nuestros vocabularios de ciertas palabras que nos ayuden a
comprender mejor el significado de la Palabra Dios y Sus Implicaciones, hoy en
día no nos sirven de mucho, porque la gran mayoría de los dizque seres humanos
pronuncian muchas palabras sin conocer plenamente sus significados y mucho
menos sus implicaciones.
Pocos conocen el
significado cierto de la palabra ‘Misericordia’ y casi nadie conoce las
Implicaciones de Nombrar a Dios con este Hermoso Sustantivo. ‘Misericordia’
simplemente significa: ‘sentir las penas, los pesares,… las miserias de otros
como mías’ y en consecuencia esforzarme por aliviarlas. Ahora, hagan un
esfuerzo mental por aplicar este concepto como una de las Perfecciones de
nuestro Amoroso Padre Dios: ¡DIOS SIENTE EN SU CORAZÓN -COMO SUFRIDAS POR ÉL-
TODAS MIS MISERIAS Y LAS QUIERE ALIVIAR!!! ¿Logran imaginarse las Implicaciones
de esta Verdad?
Nuestro Amoroso Padre
Dios, al revestirme de materialidad, estaba Consiente de las limitaciones
(penas, pesares,… miserias) a las que me sometía -por decisión mía- y decidió
hacerse cargo de la gran mayoría de estas limitaciones, porque de algunas debo
hacerme cargo yo. Respirar, por ejemplo,
no es un acto consiente, dado que ninguno de nosotros vivimos pendientes de
respirar, sino que ¡SIMPLE Y LLANAMENTE RESPIRAMOS! ¡Eso es un Acto de
Misericordia Divina! Poder dormir sin estar pendientes de que tenemos que
respirar es un acto de Misericordia Divina. No por casualidad, la Palabra “YO
SOY”, escrita en el hebreo más antiguo, significa “Aquel que Tiene El Poder de
Darte la respiración y de Sostenerla”.
Quizás por no
comprender la significancia e implicación de Nombrar a nuestro Amoroso Padre
Dios como El Misericordioso, es que mi amiga se atrevió a pensar que yo estaba
vivo de milagro. Sé que esto fue lo que quiso decir, pero porque no está clara
que todos somos un milagro viviente. De hecho, arriba les anoté cómo se debe
decir, lo que mi amiga que quiso decir: ¡TODOS ESTAMOS VIVOS POR LA GRACIA DE
NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS!, porque la vida es justamente UN REGALO (Gratuito =
Gracia) de parte de nuestro Amoroso Padre Dios.
FE
Otra palabra
exquisitamente significativa que, quizás por ser tan corta, muchos no logran
vislumbrar la significancia e implicaciones de tan hermosa palabra.
Les cuento que ese
mismo día, recuperado ya de mi convalecencia, otra amiga me dijo: “¿Tú crees
que tienes más fe que yo? Yo creo que tengo más fe que tú”. Esto lo dijo porque
yo le pedí que vigilara su fe, tanto cuanto me manifestó estaba asustada porque
creyó que yo me iba a morir y yo le dije que hay que tener más confianza en que
“Ni una sola hoja de un árbol se cae sin que Dios tome cuenta de ello”. ¡Nada
se escapa de las manos de nuestro Amoroso Padre Dios! Si yo no puedo confiar
que mi vida está en Sus Amorosas Manos entonces no merezco llamarme creyente.
Quizás esta amiga me
aseguró tener más fe que yo porque asiste mucho a Misa y hace muchas obras de
caridad. No le quito sus razones, porque quizás está fundamentando su fe en lo
que aseguró Santiago: “Muéstrame tu fe sin obras y yo por mis obras te mostraré
mi fe” -(Santiago 2:18)-. Pero cuidado, porque muchas veces las obras son
simple actos de altruismo o de mera solicitud de reconocimiento.
Etimológicamente, la
palabra FE viene del latín ‘fides’, que significa simplemente ‘lealtad’. Luego, ‘lealtad’ significa simple y llanamente ‘cualidad de ser respetuoso de la ley’. Cabe la pena preguntarse ¿Cuál ley?
Ahora bien, la raíz
latina ‘fides’ también aparece formando parte de la estructura etimológica de
varias palabras, muy loables, como: Fiel (fidelis = que guarda lealtad y cumple
sus obligaciones para con ella), Fidelidad (fidelitas = lealtad de una persona
a otra),… Confiar (confidere = con FE en algo o en alguien). Quizás de esta
última palabra es que surgió el conceptualizar FE como: ‘la creencia, confianza o asentimiento de una persona en relación con
algo o alguien y, como tal, se manifiesta por encima de la necesidad de poseer
evidencias que demuestren la verdad de aquello en lo que se cree’.
De allí que,
ciertamente podemos establecer que FE es simplemente ‘creer sin necesidad de
evidencias’. Y entrando en contexto, podemos decir que FE es ‘creer en Dios sin
necesidad de tener evidencias de que exista’. Pero cuidado, porque, según queda
establecido en la etimología de la palabra FE, las implicaciones de esta
Hermosa Palabra va más allá de la mera conceptualización.
FE EN DIOS
Es así como llegamos al
llegadero.
Si me van
comprendiendo, FE EN DIOS va mucho más allá de simplemente ‘creer en Dios sin
evidencias’, porque si no se tienen evidencias la fe con seguridad se
desplomará en algún momento. Bien lo decía Santo Tomás de Aquino: «Si el
entendimiento de la criatura racional no llegase a alcanzar la causa primera de
las cosas, su deseo natural quedaría defraudado» -(Suma de Teología/Cuestión
12/Artículo 1)-. Queda claro que, necesito evidencias de Dios para no
defraudarme en mi fe.
Estas evidencias debo
acumularlas yo, esforzándome por conocer el Significado de la Palabra Dios y
Sus Hermosas Implicaciones. La Palabra Dios inmediatamente me remite a Su
Significado más evidente ¡ES EL TODOPODEROSO! En consecuencia, si realmente
creo que Es El Todopoderoso, debo esforzarme por creer que para Él Todo Es
Posible. Pero ojo: ¡ABSOLUTAMENTE TODO!,
no unas cosas sí y otras no.
Otros de los
Significados de la Palabra Dios es que ¡ES EL OMNIPRESENTE! Es decir, Está Presente en todo lugar y en todo momento. Si
realmente creo que Es El Omnipresente, debo estar seguro que nuestro Amoroso
Padre Dios me está observando en todo momento.
Quizás, la Palabra más
Significativa de la Palabra Dios es que Es ¡AMOR!!! Si yo creo realmente que ¡DIOS ES AMOR!!!, por
qué dudo de que me ame. De hecho, llegar a creer verdaderamente en la
implicación de la palabra amor como parte esencial de Dios, me debe llevar a creer en lo imposible, que nuestro
Amoroso Padre Dios hace posible, porque Él Es El Todopoderoso, lo cual es creer
que ¡PARA NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS ES IMPOSIBLE DEJAR DE AMAR!!!
Todas las Significantes
Implicaciones acerca de la Palabra Dios, que me he dedicado a leer, analizar y
profundizar, han hecho a nuestro Amoroso Padre Dios Alguien Realmente Evidente
en mi vida. Consecuentemente, para mi decir que tengo fe en Dios va un poco más
allá de creer que Dios existe, porque ¡YO ESTOY SEGURO DE QUE EXISTE!!! Para mí
nuestro Amoroso Padre Dios es Altamente Evidente, por lo que ¡NO TENGO NI LA
MÁS MÍNIMA DUDA DE QUE SEA EL TODOPODEROSO, EL OMNIPRESENTE,… EL AMOR DE LOS
AMORES!!!
Es por esto que,
durante mi convalecencia, ¡YO JAMÁS TUVE DUDAS DE QUE NUESTRO AMOROSO PADRE
DIOS ESTABA ACTUANDO EN MI VIDA PARA MI BIEN!!! Jamás dude de que fuera Él
quien permitió que me enfermara. Jamás dudé de que fuera Él quien designara a
mi lado a las personas que me atenderían. Jamás dudé que fuera Él quien me
suministrara los medicamentos que yo requería para superar mi enfermedad…
¡JAMÁS DUDE DE SU AMOR!!! Y en consecuencia, ¡JAMÁS DUDÉ DE QUE SALDRÍA
VICTORIOSO DE ESA PRUEBA!!!
Les agradezco
enormemente a todas aquellas personas que durante mi convalecencia estuvieron
pendientes de mí, dándome las medicinas, preparando mis alimentos, que
recibiera atención médica,… ocupados -aunque algunos muy preocupados- en que yo
superara esta enfermedad. Pero espero que ninguno vaya a creer que tuvieron
algo que ver con mi recuperación, porque ¡EL ÚNICO QUE SOSTIENE MI RESPIRACIÓN
ES NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS!!! Los demás sólo han sido ‘instrumentos’ de su
Providencia y Voluntad.
Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo