sábado, 31 de octubre de 2020

COMPRENDIENDO EL GRAN JUEGO

Tengo por claro que, en atención a todo lo que escribo, para todas las religiones yo me he convertido en un ‘hereje’. Les aclaro que, la palabra ‘hereje’ proviene del vocablo griego ‘hairetikós’, que a su vez se deriva de ‘hairesis’, que significa ‘decidir libremente’, o más propiamente ‘escoger. ¡Y sí, yo ‘escogí’ creer en Dios! Pero, esa ‘libre decisión’, me obligó a buscarle diligentemente, a los fines de conocerle lo más propiamente posible y así evitar convertirme en un creyente más, como aquellos que son conducidos por pastores ciegos hacia el despeñadero. Esta búsqueda de Dios me llevó a comprender que, todos los miembros de todas las religiones, tenemos razón en casi todo lo que hemos aprendido de nuestros líderes eclesiales, pero a muchos les ha costado aceptar que HA SIDO NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS QUIEN HA DADO ORIGEN A LAS DISTINTAS RELIGIONES QUE EXISTEN. Al ser Dios ‘El Infinito’, no puede ser encasillado en las frágiles estructuras del Conocimiento humano.

Desde hace algunos años he estado leyendo, investigando y profundizando acerca de nuestro Amoroso Padre Dios y de El Reino Espiritual, lo que me ha movido a escribir artículos contentivos de mis conclusiones al respecto, los cuales he publicado en Blogs. Mis esfuerzos por Conocer a nuestro Amoroso Padre Dios ciertamente han rendido sus frutos, aunque ciertamente aún no concluye mi trabajo, tanto cuanto, El Conocimiento de Dios Es Infinito. De momento, lo que he descubierto, acerca de nuestro Amoroso Padre Dios y de El Reino Espiritual, me ha llevado a hacerme Consciente de lo que realmente Somos y de lo que hemos venido a hacer a estos Mundos, lo cual deseo comunicarles durante el desarrollo de esta serie de podcast, a la cual titularé: “COMPRENDIENDO EL GRAN JUEGO”, porque lo que les quiero comunicar es un resumen de lo que se me reveló hace algunos años: SOMOS ESPÍRITUS, HIJOS TODOS DE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS, QUIEN NOS HA REVESTIDO DE MATERIALIDAD, A LOS FINES DE QUE TENGAMOS EXPERIENCIAS DE VIDA, CON LAS CUALES CREZCAMOS EN EL CONOCIMIENTO, QUE NOS AYUDE A HACERNOS CONSCIENTES DE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS.

Uno de los libros que más me ha ayudado a comprender lo que se me ha revelado es “El Libro de los Espíritus”, escrito por Allan Kardec, en el cual se nos recuerdan detalles de nuestra realidad ontológica. Según la enseñanza codificada por Allan Kardec, la vida corporal es una etapa transitoria dentro de la existencia eterna del Espíritu. Cada ser humano es un Espíritu inmortal, creado simple e ignorante, destinado a perfeccionarse a través de múltiples experiencias, donde desarrolla su inteligencia y, sobre todo, su moral. En este camino, no existen casualidades. Los encuentros, las dificultades, las diferencias de carácter, todo responde a necesidades evolutivas. Así, los distintos comportamientos humanos no son etiquetas, sino expresiones de estados del alma en proceso de transformación.

Así pues, según lo descubierto por Allan Kardec, nuestras Personas o Egos son la consecuencia de ciertas características del Espíritu, que se manifiestan a través de nuestras Personas. Estas características son aquellas cualidades que nuestro Espíritu ha venido desarrollando a través de muchas vidas, algunas de las cuales pudieran ser incómodas, pero que en definitiva son EXPRESIONES DEL ESPÍRITU EN SUS PROCESOS EVOLUTIVOS, las cuales debemos moldear a los fines de reflejar el Amor de Dios para con nosotros sus hijos.

Justamente, lo que a mí se me reveló hace años es que, a los fines de salir de nuestras ‘Ignorancias Primigenias’, nuestro Amoroso Padre Dios Diseñó un hermoso pero muy serio Juego, en el cual participáramos todos sus Hijos, en procura de Acumular el Conocimiento que nos ayude a hacernos Conscientes de nuestro Amoroso Padre Dios. Es ciertamente un Juego Virtual, Diseñado por Niveles en los cuales debemos superar Pruebas, a los fines de Ascender a los Niveles Superiores.

1.- EL OMNIPOTENTE

Lo primero que tenemos que tener en claro, a los fines de comprender lo que se me ha Revelado, es comprender y aceptar que SOLO PUEDE HABER UN DIOS, porque si hubiera dos, se diferenciarían en algo, que, de alguna forma o manera, haría que alguno de los dos fuera menos Dios que el otro, y, aquel Dios de menor potencia, no sería Dios, simplemente por no ser el Omnipotente. De manera que, la principal característica de Dios es que es el Omnipotente, lo que significa que no existe alguien más poderoso que Él. En el verso 48 del sura 5 del Corán, se nos dice que, cuando el Arcángel Gabriel conversaba con Mahoma acerca de las diferentes religiones existentes, el Arcángel le recordó a Mahoma que: “A cada uno de vosotros le hemos asignado un código legal y un camino de salvación y, si Dios hubiera querido, habría hecho que fueseis una sola comunidad, pero lo hace así para probar vuestra fe en lo que se les ha dado”. Seguidamente expresa emocionado algo verdaderamente interesante: “¡Competid, pues, en buenas acciones! ¡El lugar de retorno de todos vosotros es Dios! Él os aclarará aquello en lo que manteníais diferencias.”

Uno de mis profesores de bachillerato, cada vez que pretendía declararnos la importancia de algún tema, solía enfatizarnos alzando la voz: “¡Subráyenlo con sangre!”. Desde aquellos días me acostumbre a ‘subrayar’ todo aquello que me llama la atención, a los fines de mantenerlo presente, para investigarlo y profundizarlo. LEER, INVESTIGAR Y PROFUNDIZAR es el camino para alcanzar el conocimiento, y la oración consciente es el camino para aprehenderlo. De mi lectura del Corán 5:48, lo primero que subrayé con sangre es que: el Arcángel Gabriel nos recuerda la característica ontológica más propia de Dios: ¡Dios puede hacer todo lo que quiera! ¡ÉL ES EL TODOPODEROSO! ¡EL OMNIPOTENTE! Esto es lo que nos quiere comunicar Gabriel cuando nos asegura que: “Si dios hubiera querido”, pues eso habría hecho, porque Él Es El Omnipotente. De manera que, todos los acontecimientos de la historia -pasada, presente y futura- o son propiciados por Dios o, a lo menos, son permitidos por Dios. Consecuentemente, si existen varias formas de ‘rendirle culto a Dios’ -Religión-, pues es porque nuestro Amoroso Padre Dios así lo ha querido.

¡Muchos afirman creer en Dios, pero dudan de su Omnipotencia! Muchos dudan también de otras de las características más significativas de Dios, la cual es Su Misericordia y Clemencia, afirmación con la que comienzan todos los suras del Corán (con extraña excepción del último sura, el 114) y que nos la recuerdan todos los escritos religiosos al afirmarnos constantemente, como lo hizo San Juan, que ¡DIOS ES AMOR! Al no comprender a plenitud estas principales características de Dios, a todos les cuesta comprender que, como lo expresaba San Pablo: “Sabemos que en todas las cosas interviene Dios para bien de los que le aman” -(Romanos 8:28)-. De manera que, todos los acontecimientos de nuestras vidas -buenos o malos- ocurren con la anuencia de Dios. Queda de parte nuestra siempre agradecerle a nuestro Amoroso Padre Dios los sucesos buenos y meditar los sucesos malos, puesto que, si nuestro Amoroso Padre Dios los ha permitido, ha sido para nuestro bien.

Quienes aceptan plenamente estas realidades ontológicas de Dios (Omnipotencia y Suprema Bondad) comprenden que es Dios quien ha dispuesto la existencia de diferentes formas de rendirle culto. También es nuestro Amoroso Padre Dios quien dispone la orientación religiosa que habremos de tener. Pero, también hemos de aceptar que, incluso es nuestro Amoroso Padre Dios quien decide presentarnos formas de rendirle cultos diferentes a aquellas en la cual fuimos orientados desde nuestra niñez y somos nosotros los que ‘decidimos’ -Libre Albedrío- si en alguna otra religión se nos es más cómodo expresarle a Dios y a su creación nuestro Verdadero Amor. ¡DIOS ES EL OMNIPOTENTE!

2.- “COMO ES ARRIBA ES ABAJO”

Según reza un “Principio Hermético de Correspondencia y Analogía”: “Como es arriba es abajo”, lo cual nos ayuda a comparar nuestras vivencias físicas con las vivencias espirituales. Según este Principio, podemos comparar los ‘Niveles de Consciencia Espiritual’ que logramos ‘Alcanzar’ -Evolución o Progreso Espiritual-, a través de El Gran Juego, con los ‘Niveles de Conocimiento’ que logramos ‘Alcanzar en atención a lo Aprendido de nuestras Experiencias de Vida’ -Evolución Cognoscitiva-. Así pues, al iniciar el Gran Juego, durante nuestras primeras Encarnaciones, como nuestro Amoroso Padre Dios guardaba silencio y no hablaba con nadie, pues, a los primeros participantes del Juego por nuestros Mundos, no les quedó de otra que suponer que las portentosas manifestaciones de la naturaleza, como las tormentas, el fuego, el Sol y otras maravillas de la Creación, ERAN DIOS y comenzaron a rendirles culto. De manera que, los tiempos de la prehistoria del hombre fueron los primeros ‘Niveles de El Gran Juego’, los cuales eran muy fáciles, porque todo estaba permitido. Y todo estaba permitido porque estábamos iniciando el Gran Juego y comenzando a reconocer la fragilidad de nuestra materialidad, lo cual nos movía a desarrollarnos materialmente, para superar nuestras fragilidades. Nuestras primeras Encarnaciones las podemos comparar con la asistencia de un niño al Preescolar, a los fines de comenzar a relacionarnos con otros niños y comenzar nuestras primeras ‘Experiencias de Vida Material y Socialmente’.

Con el paso del tiempo, nuestro Amoroso Padre Dios Se Acercó a un hombre, quien, además de haber logrado desarrollarse materialmente, había logrado ‘Desarrollarse Espiritualmente’, lo que motivó a nuestro Amoroso Padre Dios a hablar con ese hombre, quizás porque ese hombre ya estaba preparado para subir de Nivel, en atención a los ‘Niveles de Consciencia’ que, acerca de Dios, había logrado obtener o desarrollar. A partir de ese momento, los ‘Niveles de El Gran Juego’ comenzaron a complicarse porque, además de las Manifestaciones de El Poder de Dios en Su Creación, AHORA CONTÁBAMOS CON SU PALABRA, MEDIANTE LA CUAL COMENZÁBAMOS A CONOCER LAS REGLAS DEL GRAN JUEGO. ABRAHAM FUE EL PRIMERO EN PASAR DEL PREESCOLAR A LA PRIMARIA, EN ATENCIÓN A LOS ‘NIVELES DE CONSCIENCIA QUE HABÍA ALCANZADO ACERCA DE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS’, por lo que se le ‘Asignó la Tarea’ de educar a sus descendientes y al resto de los hombres para que creyeran en Un Único Dios Verdadero, y así, TODOS PUDIÉRAMOS PASAR DEL PREESCOLAR A LA PRIMARIA, DEJANDO DE CREER EN MUCHOS DIOSES Y COMENZANDO A ‘RENDIRLE CULTO AL ÚNICO DIOS VERDADERO’. Por eso a Abraham se le dio el Título del Padre de la Fe, porque como buen padre se esforzó por demostrar y propagar la Fe en un Único Dios Verdadero. Gracias a Abraham, PASAMOS ENTONCES DEL PREESCOLAR -POLITEÍSTAS: RELIGIOSOS QUE LES RINDEN CULTO A VARIOS DIOSES- A LA PRIMARIA -MONOTEÍSTAS: RELIGIOSOS QUE LES RINDEN CULTO A UN ÚNICO DIOS VERDADERO-.

Luego, transcurrido algún tiempo desde que Dios se le manifestó a Abraham y a otros Profetas, nuestro Amoroso Dios Decidió Revestirse de materialidad, para Aclararnos bien las Reglas, de El Gran Juego, las cuales no habíamos comprendido muy bien, al momento de entrar en nuestra historia nuestro Amado Yeshuá. Evidentemente, esta Epifanía Amorosa de Dios, complicó un tanto más los ‘Niveles de El Gran Juego’, porque ahora, además de apreciar las ‘Manifestaciones de El Poder de Dios en Su Creación’ y de contar con ‘Su Palabra’, ahora contamos con la ‘Aclaración de Su Palabra’. De manera que, a partir de la Epifanía Material de nuestro Amoroso Dios, no tenemos excusas para decir que no nos es posible avanzar en el Juego por nuestros Mundos, porque nuestro Amoroso Dios también se revistió de materia y al final del Juego por Su Mundo nos pudo gritar: “¡ÁNIMO! ¡YO HE VENCIDO AL MUNDO!”, por lo que, si Él Pudo Vencer Su Mundo, evitando los comunes apegos materiales, propios de nuestra materialidad, y cumpliendo con Su Misión Espiritual, pues nosotros también podemos, porque también somos Hijos de nuestro Amoroso Padre Dios y contamos con los mismos recursos que nuestro Amado Yeshuá para vencer. Esta tercera etapa, de nuestros ‘Procesos de Formación Espiritual’, Diseñados por nuestro Amoroso Padre Dios, las podemos comparar con el Bachillerato de nuestros ‘Niveles de Formación Académica’, recordando que, para llegar a éstos, nos ha sido necesario pasar por el Preescolar y por la Primaria.

De manera que, desde nuestras primeras Reencarnaciones, pasamos del PREESCOLAR ESPIRITUAL, en donde creíamos en muchos dioses, por lo que éramos politeístas, a lo que denomino PRIMARIA ESPIRITUAL, en la cual comenzamos a ser monoteístas, al comenzar a rendirle culto a El Único Dios Verdadero. Ocurrió que, como durante la Primaria Espiritual aún éramos muy niños, bastante malcriados y desobedientes, se hizo necesario comunicarnos que ese Único Dios era muy Celoso y que castigaba nuestras faltas de culto a ese Único Dios con mucha vehemencia. Es decir, durante nuestra ‘Primaria Espiritual’ fuimos adoctrinados por el ‘Dios Maestro’, el cual era muy duro en sus métodos de ‘Enseñanza’, tanto cuanto era necesario ser muy duro para evitar que esos niños volvieran a caer en las idolatrías del politeísmo, o lo que es lo mismo, evitar que retornáramos al Preescolar Espiritual.

El caso es que, cuando alcanzamos cierta Madurez Espiritual y a nuestro Amoroso Padre Dios comenzó a parecerle que ya jamás volveríamos a ser politeístas, entonces Decidió Encarnar a Su Primogénito, a los fines de que nos Comunicara nuestra realidad ontológica: SOMOS ESPÍRITUS, HIJOS DE UN MISMO PADRE. Así como ocurre en el ‘Bachillerato de nuestra Formación Académica Material’, EL ‘BACHILLERATO ESPIRITUAL’ HA SIDO DISEÑADO PARA QUE PROFUNDICEMOS LOS ‘CONOCIMIENTOS ADQUIRIDOS’ DURANTE LA ‘PRIMARIA ESPIRITUAL’, lo que implica que, debemos esforzarnos y darle mayor seriedad a nuestros ‘Crecimientos Espirituales’, porque ya no somos unos niños. Pero, tristemente ocurre que, así como muchos ingresan al ‘Bachillerato Académico Material’ pretendiendo seguir jugando, como cuando estaban en la Primaria, y no le dan seriedad a sus estudios, durante el ‘Bachillerato Espiritual’ son muchos los Espíritus Encarnados que se siguen comportando como niños y por ende, al seguir jugando vida tras vida, NO LOGRAN ‘PROGRESAR EN EL CONOCIMIENTO QUE LES AYUDE A HACERSE CONSCIENTE DE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS’ y, por esta razón, muchos son los que dicen creer en Dios pero realmente no se esfuerzan por ‘Conocer a Dios’, lo que nos indica que no han madurado espiritualmente.

De hecho, a muchos se les presenta la duda de en cuál religión debe procurar su ‘Acercamiento a nuestro Amoroso Padre Dios’. A muchos esta duda, apoyada en los muchos malos ejemplos de religiosidad que suelen dar los integrantes de cada religión, les hace no procurar ninguna religión y en consecuencia no logran cumplir con la Primera Regla, porque dejan de ‘Rendirle Culto a nuestro Amoroso Padre Dios’. Claro está que, NINGUNA EXCUSA ES VÁLIDA PARA NO PROCURAR A DIOS, en consecuencia, si en la religión que fuiste iniciado no logras Amar a Dios sobre todas las cosas ni al prójimo como a ti mismo, pues cámbiate de religión, tantas veces como te sea necesario, hasta que logres integrar en tu ser El Mensaje Divino, con todo tu corazón, con toda tu Mente y con todo tu Espíritu. No por casualidad 'religión' significa 'intentar repetidas veces y de distintas maneras encontrarte con nuestro Amoroso Padre Dios'. ¡EL MANUAL QUE UTILICES NO ES IMPORTANTE LO QUE ES VERDADERAMENTE IMPORTANTE ES QUE COMPRENDAS EL MENSAJE DE AMOR QUE SE ENCUENTRA EN EL MANUAL QUE HAS DECIDIDO LEER, INVESTIGAR Y PROFUNDIZAR! Incluso es muy recomendable leer, investigar y profundizar todos los Manuales, si deseas realmente reunir todas las Fichas de El Puzle Divino.

El hecho es que, todas las religiones son buenas, tanto cuanto existen para que te acerques a nuestro Amoroso Padre Dios, procurando comprender Su Mensaje de Amor. Si no has logrado ser hinduista con el hinduista, judío con el judío, … musulmán con el musulmán, entonces no has comprendido El Mensaje de nuestro Amoroso Padre Dios y si no has comprendido este sencillo Mensaje, pues no puedes graduarte de Bachiller, por lo que no podrás ‘Ascender al Nivel Universitario’. El caso es que, si no has logrado ‘Amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo’, es porque aún no has comprendido ni aceptado lo que realmente SOMOS y mucho menos te has hecho ‘Consciente’ de lo que has venido a hacer a este Mundo. Consecuentemente, no puedes ‘Ascender a los Niveles Superiores de Consciencia’ y esto te impedirá ‘Conocer a nuestro Amoroso Padre Dios y Acercarte a Él’.

Justamente, cuando comprendes y aceptas este Mensaje de nuestro Amoroso Padre Dios, entonces comienzas a interesarte por todo aquello que te habla de Dios, de Sus Realidades Existenciales, de Sus Perfecciones, de Sus Implicaciones y de El Reino Espiritual, lo cual TE CONVIERTE EN UN ‘ESTUDIANTE UNIVERSITARIO DE EL REINO ESPIRITUAL’. Evidentemente, manteniendo el Principio Hermético “Como es arriba es abajo”, así como ha ocurrido y ocurre en nuestra Tercera Dimensión, en donde no todos necesitan ingresar a una Universidad para hacer gala de grandes ‘Conocimientos’ y profesionalidad, en las Dimensiones propiamente Espirituales ha habido Espíritus que ni siquiera tuvieron que pasar por el Bachillerato Espiritual para comprender aquello que explican en la Universidad Espiritual, porque han sido autodidactas y reflexivos, lo cual les ha permitido ‘Ascender a los Niveles Superiores de Consciencia’, sin necesidad de ‘Experimentar muchas Vidas’. No obstante, así como en nuestra Tercera Dimensión en algún momento institucionalizaron las Universidades, tanto cuanto se hizo necesario para seguir ‘Creciendo en el Conocimiento Formal o Académico’ colectivamente, a los fines de que los Espíritus continuáramos ‘Ascendiendo a los Niveles Superiores de Consciencia’ colectivamente, se institucionalizó la ‘Universidad Espiritual’, lo cual ocurrió a mediados del siglo XIX, cuando los Espíritus Superiores le solicitaron al autodidacta francés Hippolyte León Denizard Rivail que, con la ayuda de los Espíritus Elevados, asentara las bases de la ciencia denominada Espírita, las cuales publicó en su “Libro de los Espíritus”, el 18/04/1857, bajo el pseudónimo ALLAN KARDEC.

3.- SI ES hombre, ENTONCES NO ES DIOS

Si realmente quieren Conocer a nuestro Amoroso Padre Dios, TIENEN QUE ESFORZARSE MUCHÍSIMO POR LEER, INVESTIGAR Y PROFUNDIZAR ACERCA DE DIOS, hasta lograr imaginarse, aunque sea mínimamente, lo que significa El Omnipotente. Resulta que, en estos días he visto algunos vídeos en las redes sociales, publicados por ciertos Espíritus Despiertos que se están volviendo a dormir, debido a que no se están esforzando por continuar Creciendo en el Conocimiento que los ayude a hacerse Conscientes de nuestro Amoroso Padre Dios, lo que los hace confundirse cuando leen la Palabra Divina y llegan a dudar de que realmente sea Divina. Por favor comprendan que, DIOS ES EL OMNIPOTENTE, por lo que, cuando lean pasajes de las Sagradas Escrituras en donde pareciera que Dios está actuando como hombre, tengan la certeza de que, ciertamente es Dios, pero ACTUANDO, en la Obra de Teatro que Él Mismo Escribió, a los fines de Enseñar al hombre a ser Dios. Y como el hombre de vaina comprende el lenguaje humano, pues a nuestro Amoroso Padre Dios no le queda de otra que imitar los comportamientos y características del hombre para que el hombre le entienda. EL ANTROPOMORFISMO DIVINO NOS ES NECESARIO PARA COMPRENDER A DIOS.

En la Palabra Divina, muchas veces encontraremos calificativos o hechos históricos que no son propios de nuestro Amoroso Padre Dios, porque no son propios de Su Divinidad, como por ejemplo ira o celo y otros calificativos que nos hablan de un Dios que pareciera sufrir de las debilidades o defectos propios del hombre. ¿Cómo puede Dios sufrir de debilidad si es el Omnipotente? ¿Cómo puede Dios tener defectos si es La Perfección Suprema? ¿Acaso es un hombre para molestarse con su hijo de manera iracunda? ¿Acaso es un hombre para tener debilidades humanas? Cuando leamos en las Sagradas Escrituras pasajes que nos hablen de un Dios con debilidades propias de los hombres, reconozcamos en ese pasaje una obra de teatro en donde nuestro Amoroso Padre Dios hace el papel de un hombre con debilidades, a los fines de que humanamente podamos comprenderle. Pero, recordemos siempre que, es Dios El Omnipotente por lo que debemos esforzarnos por comprender lo que realmente está ocurriendo en ese pasaje y el mensaje encriptado en el mismo.

El mejor ejemplo de estos pasajes lo podemos leer en 1 Samuel 15:1-3: «Después Samuel dijo a Saúl: “Yahweh me envió a que te ungiese por rey sobre su pueblo Israel; ahora, pues, está atento a las palabras de Yahweh. Así ha dicho Yahweh de los ejércitos: Yo castigaré lo que hizo Amalec a Israel al oponérsele en el camino cuando subía de Egipto. Ve, pues, y hiere a Amalec, y destruye todo lo que tiene, y no te apiades de él; mata a hombres, mujeres, niños, y aun los de pecho, vacas, ovejas, camellos y asnos». Cuando lean este tipo de pasajes bíblicos, que parecieran asegurar que Dios es un Dios iracundo y en extremo malvado, por favor: DETÉNGANSE A ANALIZAR LO QUE ESTÁ OCURRIENDO, TOMANDO EN CUENTA EL TIEMPO EN EL CUAL OCURREN LOS HECHOS Y RECORDANDO SIEMPRE QUE LA CARACTERÍSTICA PRIMIGENIA DE DIOS ES EL AMOR. Para comenzar el análisis, les comento que, me resulta absurdo que Dios ordene a un hombre castigar a otros hombres, como si Dios no tuviera el poder de castigar. Esto deja en evidencia que, LO QUE DIOS ESTÁ ESPERANDO ES VER SI ESTAMOS DISPUESTOS A OBEDECER. Esto se nos revela al leer el título que los exégetas le colocaron a ese pasaje: “Saúl desobedece y es desechado”. Nótese en este pasaje que, Samuel le dice a Saúl que Yahweh le ordena castigar a los Amalecitas, por un evento que ocurrió cientos de años antes de la época de Saul -Éxodo 17-. Es como si el Poderoso Dios no hubiera podido castigar a los Amalecitas el mismo día en que se le opusieron a Israel en su camino a la Tierra Prometida. Quizás lo más chocante de este pasaje es el hecho de que explícitamente dice “aun los niños de pecho”, como si no le importara el sufrimiento de esas madres y de esos niños. Recuerden siempre que, A DIOS NO LE IMPORTA LO QUE OCURRA CON EL CUERPO, SINO QUE, SU PREOCUPACIÓN SON LOS ESPÍRITUS QUE HABITAN EN ESOS CUERPOS, y, en el caso de los Amalecitas -pueblo reconocido históricamente por sus horribles sacrificios a muchos dioses-, todos esos Espíritus merecían abandonar sus Cuerpos -Naves- y hacer sus transiciones al Más Allá, a los fines de ‘Planificar sus Reencarnaciones’, quizás para ser hijos de judíos y así convertirse al monoteísmo. ¡PARA NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS NINGUNO DE NOSOTROS MORIMOS!

Otro pasaje interesante de analizar es el anotado en Números 31:14-18: «Y se enojó Moisés contra los capitanes del ejército, contra los jefes de millares y de centenas que volvían de la guerra, y les dijo Moisés: ¿Por qué habéis dejado con vida a todas las mujeres? He aquí, por consejo de Balaam ellas fueron causa de que los hijos de Israel prevaricasen contra Jehová en lo tocante a Baal-peor, por lo que hubo mortandad en la congregación de Jehová. Matad, pues, ahora a todos los varones de entre los niños; matad también a toda mujer que haya conocido varón carnalmente. Pero a todas las niñas entre las mujeres, que no hayan conocido varón, las dejaréis con vida». Pasaje muy parecido al anterior, pero de un evento ocurrido en los tiempos de Moisés, algunos cientos de años antes de Saúl. Según se desprende del enojo de Moisés, la práctica de matar a todos los hombres mujeres y niños era una orden de Dios, desde mucho antes de los eventos ocurridos con Saúl, narrados en el párrafo anterior, por lo que, si hubiéramos leído, investigado y profundizado Las Sagradas Escrituras antes de los Libros de Samuel, ya deberíamos tener en claro que, DIOS SOLICITABA TODAS ESTAS MUERTES PARA EVITAR QUE EL PUEBLO RECIEN CONVERTIDO AL MONOTEÍSMO VOLVIERA A LAS PRACTICAS POLITEÍSTAS, MOVIDOS POR LAS COSTUMBRES DE LOS PUEBLOS QUE CONQUISTABAN. De hecho, Moisés en su enojo les recuerda a los israelitas que, en otras oportunidades, por culpa de las mujeres oriundas de los pueblos que conquistaban, los hijos de Israel incumplieron su Pacto con Yahweh, al rendirle culto a otros dioses, movidos por el amor a esas mujeres paganas. Sé que lo que más les molesta, a la mayoría de los que leen este pasaje, es el hecho de que Moisés les dice que dejen vivas a las niñas, y ven en esta orden una actitud enfermiza o lujuriosa, incluso algunos creen que es una orden de Dios y, por ende, consideran al Dios del Antiguo Testamento un Dios falso. Resulta que, la orden de dejar vivas a las niñas fue una idea de Moisés y no una orden de Dios. Es muy probable que, esta idea de Moisés tenga sus bases en el hecho de la escasez de mujeres en el pueblo de Israel, lo que ciertamente impactaría en la multiplicación del pueblo de Israel, cuando llegaran a la Tierra Prometida. De manera que, esta recomendación de Moisés con seguridad no era movida por la lujuria, sino por el deseo de supervivencia del pueblo de Israel.    

Siempre que leamos la Palabra Divina RECORDEMOS QUE HA SIDO ESCRITA POR HOMBRES Y QUE TRATA MEYORMENTE SOBRE LAS ACTUACIONES DE LOS HOMBRES, por lo que tenemos que mantener siempre presente que, lo narrado se corresponde más con aquello que el hombre comprendió de lo comunicado por Dios, que con aquello que Dios realmente quiso comunicar. Un ejemplo de estos pasajes los podemos leer en Jueces 11:30-36: «Y Jefté hizo voto a Jehová, diciendo: “Si entregares a los amonitas en mis manos, cualquiera que saliere de las puertas de mi casa a recibirme, cuando regrese victorioso de los amonitas, será de Jehová, y lo ofreceré en holocausto”. Y fue Jefté hacia los hijos de Amón para pelear contra ellos; y Jehová los entregó en su mano. Y desde Aroer hasta llegar a Minit, veinte ciudades, y hasta la vega de las viñas, los derrotó con muy grande estrago. Así fueron sometidos los amonitas por los hijos de Israel. Entonces volvió Jefté a Mizpa, a su casa; y he aquí su hija que salía a recibirle con panderos y danzas, y ella era sola, su hija única; no tenía fuera de ella hijo ni hija. Y cuando él la vio, rompió sus vestidos, diciendo: ¡Ay, hija mía! en verdad me has abatido, y tú misma has venido a ser causa de mi dolor; porque le he dado palabra a Jehová, y no podré retractarme. Ella entonces le respondió: Padre mío, si le has dado palabra a Jehová, haz de mí conforme a lo que prometiste, ya que Jehová ha hecho venganza en tus enemigos los hijos de Amón». Les pregunto: ¿Dios le pidió alguna cosa a Jefté? ¡Pues no! Jefté se jodió solito, por andar presumiendo su fe, ofreciéndole a Dios un pago -sacrificio-, como si a Dios le hiciera falta que le pagaran, aquello que quiere regalarnos. Yo me imagino a nuestro Amoroso Padre Dios riéndose y diciendo: “¿Quién te manda a estar ofreciendo vainas? ¡Ahora me cumples!”. Y es que nuestro Amoroso Padre Dios tiene una manera tan simpática de Jugar el Gran Juego, que todo el tiempo está pendiente de someternos a Pruebas, para Evaluar nuestros ‘Niveles de Consciencia’ y así tener las bases para Promovernos o no. Jefté hizo un voto a Dios y Dios Aprovechó para probar su fe, haciendo que la primera persona que se acercara a recibir a Jefté fuera su única hija, la que tanto amaba. Desde siempre al hombre le ha gustado ofrecerle sacrificios a Dios, como si Dios necesitara algo de nosotros, y Dios no nos impide hacer esos sacrificios, si con ellos queremos demostrarle que lo preferimos a Él, antes que al resto de nuestras pertenencias.

Sé que aquellos que, al leer este tipo de extraños pasajes, dudan que el Dios del Antiguo Testamento sea El Único Dios Verdadero, lo hacen porque, de alguna forma o manera, les parece molesto que ese Dios Verdadero se haya ‘Escogido’ a un pueblo que ha demostrado ser tan abominable, como lo ha demostrado el pueblo de Israel. Pero resulta que, no es culpa de Dios que, después de haber ‘Escogido’ a ese pueblo, resultare que ese pueblo no reconociese para qué fue ‘Escogido’ y mucho menos es culpa de Dios que ese pueblo se haya creído que fue ‘Escogido’ para ser amado de manera especial por Dios. Si lo analizan un poco se percatarán que, en la historia de la humanidad, ningún pueblo ha sufrido tanto como ha sufrido el supuesto pueblo ‘Escogido’ por Dios. De hecho, no logro comprender el porqué, pese a los muchos sufrimientos, vividos históricamente por los judíos, aún se consideran un pueblo privilegiado, simplemente porque Dios los ‘Escogió’ para realizar una tarea que jamás ejecutaron dignamente.

Sé que muchos me mal interpretarán al inferir que les aseguré que El Omnipotente Dios no sabía que el pueblo de Israel lo decepcionaría, pero resulta que, nada más alejado de la verdad, porque ciertamente Yahweh sabía que el pueblo de Israel no lograría cumplir con la tarea para la cual fue ‘Escogido’, pero a nuestro Amoroso Padre Dios no le quedaba de otra que ‘Escoger’ a los descendientes de Abraham -el primer monoteísta- para ayudar al resto de los pueblos a convertirse al monoteísmo. De hecho, Yahweh le comunicó a Abraham que: «Has de saber que tus descendientes serán forasteros en tierra extraña. Los esclavizarán y oprimirán durante cuatrocientos años. Pero Yo a Mi Vez Juzgaré a la nación a quien sirvan, y luego saldrán con gran hacienda» -(Génesis 15:13-14)-, de manera que queda demostrado que lo sabía, pero que la jugada que podía hacer en ese momento, era ‘Escoger’ a los descendientes del primer monoteísta, para ayudar al resto de sus Hijos a Ascender al siguiente Nivel de El Gran Juego.

El caso es que, todos esos comportamientos humanos, reflejados en apariencia por el Único Dios Verdadero, son Actuaciones Magistrales de El Omnipotente Dios, esforzándose por comunicarle a Sus Hijos un Mensaje que les cuesta comprender. ¿Recuerdan de qué forma sus padres se esforzaron por transmitirles obediencia cuando eran niños? Pues, los pasajes que nos hablan de un Dios iracundo se desarrollaron durante nuestra Infancia Espiritual, cuando se requería de la vara para tratar de despertar a nuestros Espíritus encerrados en un Cuerpo muy frágil y con muchas necesidades. De manera que, ese comportamiento aparentemente humano de El Dios Omnipotente era necesario para que nos esforzáramos por Ascender de Nivel, pese al enorme peso de un Cuerpo -Nave- tan frágil, aunque sea por evitar fallarle a un Dios iracundo.   

Por cierto, pensando un poco en estas trivialidades, hace algún tiempo escribí un Artículo, para explicarles el porqué y el para qué, Israel fue ‘Seleccionado por Dios’, razones éstas que los judíos jamás lograron comprender y mucho menos aceptar:

https://leyendoentrelineasdelapalabra.blogspot.com/2023/01/leyendo-entre-lineas-exodo-aprendiendo.html 

Para cerrar este capítulo, les exhorto a mantener siempre presente que, cuando lean las Sagradas Escrituras, SI ALGÚN COMPORTAMIENTO PARECE HUMANO ENTONCES NO ES DIVINO, PERO PUDIERA SER DIOS MONTANDO UNA OBRA DE TEATRO -ACTUANDO- PARA ENSEÑAR AL HOMBRE A SER DIOS. Queda de parte nuestra hacer un análisis profundo de lo que leemos, para desencriptar el Mensaje Divino, oculto entre la Palabra Divina.

4.- INMORTALES

Si hemos venido comprendiendo nuestra hermosa realidad, ya deberíamos estar ‘Conscientes’ de que la muerte no existe, tanto cuanto Somos Espíritus Inmortales. De manera que, resulta ilógico que continuemos sufriendo por algo que no existe. ¿Para qué seguir molestos con Dios porque mandó ejecutar a todos los hombres, mujeres y niños de todo un pueblo? ¿Acaso alguien murió? Pues, aunque ciertamente está la evidencia de un cadáver, realmente nadie murió, porque lo que le daba vida a ese cadáver se encuentra vivo en otro lugar, en donde nuestro amoroso Padre Dios lo está Mirando. Queda claro que, ciertamente es válido que nos acongojemos cuando algún ser querido pareciera estar siendo sometido a una Prueba muy dura -enfermedades, accidentes, … muerte-, pero lo que no es aceptable es que reneguemos de Dios o digamos que Dios es malo por someter a tan duras Pruebas al ser querido, tanto cuanto, LAS PRUEBAS SON PARA EL BENEFICIO DEL ESPÍRITU, EL CUAL ESTÁ SIENDO EVALUADO, A LOS FINES DE DECIDIR SI ES ‘ASCENDIDO DE NIVEL’ O NO. Pocos son los que logran comprender estas hermosas realidades, como parece que las comprendía el Rey David, quien, pese a sus muchos errores, logró convertirse en un Verdadero Creyente.

Me encanta releer la historia de David y Betsabé, en el 2do. Libro de Samuel. Me río emocionado cuando veo lo iracundo que se pone David al escuchar que Natán le narra una historia perversa acerca de un hombre que se robó una oveja e indignado David grita: «¡Tal hombre merece LA MUERTE!» -2 Samuel 12:5-. Me río emocionado cuando imagino la cara que David puso en el momento que Natán le dijo que ese ladrón era David. Me emociono mucho al oír que Dios le dice a David: «Yo haré que el desastre que mereces surja de tu propia familia, y ante tus propios ojos tomaré a tus mujeres y se las daré a otro, el cual se acostará con ellas en pleno día. Lo que tú hiciste a escondidas, yo lo haré a plena luz, a la vista de todo Israel» y que David, comprendiendo su error, humildemente pide perdón a Dios. ¡Y nuestro Amoroso Padre Dios le perdona! Pero como suele suceder, en honor a la Justicia Divina, toda falta exige una compensación, entonces nuestro Amoroso Padre Dios decide hacerle comprender a David que, tal y como él lo proclamó, ¡SU FALTA MERECE LA MUERTE!, pero en atención al perdón otorgado, no le quitó la vida a David, sino que hirió de muerte al hijo que David había engendrado en Betsabé.

Cuanta emoción siento al leer que David se puso a rogar a Dios por el niño: «Ayunaba y pasaba las noches tirado en el suelo. Los ancianos de su corte iban a verlo y le rogaban que se levantara, pero él se resistía, y aun se negaba a comer con ellos. Siete días después, el niño murió. Los oficiales de David tenían miedo de darle la noticia, pues decían: “Si cuando el niño estaba vivo, le hablábamos al rey y no nos hacía caso, ¿qué locura no hará ahora si le decimos que el niño ha muerto?” Pero David, al ver que sus oficiales estaban cuchicheando, se dio cuenta de lo que había pasado y les preguntó: “¿Ha muerto el niño?” y le respondieron: “Sí, ya ha muerto”. Entonces David se levantó del suelo y en seguida se bañó y se perfumó; luego se vistió y fue a la casa del Señor para adorar. Después regresó al palacio, pidió que le sirvieran alimentos, y comió. Sus oficiales le preguntaron: “¿Qué forma de actuar es esta? Cuando el niño estaba vivo, usted ayunaba y lloraba; pero, ahora que se ha muerto, ¡usted se levanta y se pone a comer!”. A lo que David hermosamente respondió: “Es verdad que cuando el niño estaba vivo yo ayunaba y lloraba, pues pensaba: ‘¿Quién sabe? Tal vez el Señor tenga compasión de mí y permita que el niño viva’. Pero, ahora que ha muerto, ¿qué razón tengo para ayunar? ¿Acaso puedo devolverle la vida? Yo iré adonde él está, aunque él ya no volverá a mí.”» -2 Samuel 12:16-23-.

Después de la muerte del niño se bañó, se perfumó, se vistió y se fue, al lugar que fungía como templo, a ¡ADORAR A DIOS! ¡Qué manera de aceptar la Voluntad de Dios! ¡Con alegría! ¡No con tristeza! ¡Reconoció su error y aceptó el justo precio por su falta! Cuanta sabiduría en David, al estar ‘Consciente de que la muerte es sólo una Transición a otro lugar, en donde nos volveremos a ver, con aquellos a quienes amamos y con todos los que hayamos compartido’. Los neófitos me reprocharán: “¿Por qué tuvo que pagar el hijo los pecados de su padre?”. Pues, cuando comprendan que Dios no pierde nada y que para Dios nadie muere, entonces comprenderán que aquel hijo de David solo fue un medio para enseñarle a David una lección: ¡LAS FALTAS EXIGEN UNA COMPENSACIÓN! ¡Si rompes un plato, debes retribuir un plato! ¡AQUELLO QUE SIEMBRES COSECHARÁS!!!

La realidad es que, aquel niño sólo vino para mover a David a comprender que nuestros errores engendran nuestros sufrimientos. Y David lo entendió muy bien. Tan hermosamente bien que: «Luego, David fue a consolar a su esposa y se unió a ella. Betsabé le dio un hijo, al que David llamó Salomón. El Señor amó al niño y mandó a decir por medio del profeta Natán que le pusieran por nombre Jedidías - ‘Amado por el Señor’-, por disposición del Señor» -2 Samuel 12, 24-25-.  ¡Pues sí!, cuando nuestro Amoroso Padre Dios perdona, lo hace abundantemente, pero es necesario que yo me haga digno de ese perdón ¡COMPRENDIENDO MI FALTA Y ACEPTANDO EL JUSTO PRECIO! En lo particular, yo me emociono al pensar que, muy probablemente, el Espíritu de aquel hijo, por quien David lloró amargamente, REENCARNÓ EN EL SIGUIENTE HIJO QUE DAVID TUVO CON SU AMADA BETSABÉ: ¡SALOMÓN!!!

5.- COMPRENDIENDO

Muchos son los que, al leer por leer Las Sagradas Escrituras, se olvidan de lo que significa ‘Sagradas’ y suelen poner en duda la Existencia de Dios, simplemente porque no investigan y profundizan lo que leen. Incluso, algunos llegan a decir que el Dios del Antiguo Testamento es un Dios falso y que el Verdadero Dios es el del Nuevo Testamento. Esta errada inferencia es el resultado de no comprender que SOLO PUEDE HABER UN DIOS, por lo que el Dios del Antiguo Testamento es el mismo que el del Nuevo Testamento, sólo que, en el Antiguo Testamento tenía que Manifestarse como un Exigente Maestro y en el Nuevo Testamento comenzó a Manifestarse como lo que realmente Es: nuestro Amoroso Padre Dios. ¿Acaso no actuamos nosotros de igual manera con nuestros hijos? Un padre, que sea ‘Consciente de sus Responsabilidades de Padre’, sabe que, durante los primeros años de vida de su amado hijo, debe tratarlo con carácter fuerte, tal y como lo haría un exigente maestro, si realmente quiere que su amado hijo ‘Crezca siendo un hombre Responsable’. Todo ‘Padre Responsable’ sabe que, si rodea de mimos a su hijo, durante su infancia y adolescencia, sin esforzarse por corregirle sus desatinos o rabietas, con seguridad esa malacrianza degenerará en un adulto malvado, que siempre exigirá que se haga su voluntad, porque a eso lo acostumbraron.

Del mismo modo ha Actuado nuestro Amoroso Padre Dios con nosotros, sus Amados Hijos -Espíritus-, sólo que, como los Espíritus Somos Perpetuos, nuestros primeros años de vida -infancia y adolescencia-, se ejercitaron durante varias vidas terrenales. Pudiéramos decir que, nuestro Amado Yeshuá se Manifestó para ayudarnos a salir de nuestra adolescencia, al hacernos ‘Conscientes de que no adolecíamos de un Padre’ y así ayudarnos a ‘Madurar Espiritualmente’. Pero, durante los tiempos históricos, narrados en el Antiguo Testamento, nuestros Espíritus se encontraban en la infancia y comienzos de la adolescencia, lo que significaba nuestra necesidad de tener un Exigente Maestro, si realmente queríamos ‘Crecer Eficientemente Responsables’.

Así pues, a los fines de Ser Eficiente en la Crianza de Sus Amados Hijos, nuestro Amoroso Padre Dios muchísimas veces Intentó mover al pueblo Escogido -Israel- a la Verdadera Fe, Mostrándoles Su Brazo Fuerte en contra de los idólatras, como para hacerles comprender, por las malas, cuál era su Misión, en el Desarrollo de El Gran Juego. Cuando nuestro Amoroso Padre Dios le pidió a Israel que les diera muerte a todos los habitantes, de aquellas tierras por las cuales pasarían, para llegar a Canaán, era para que comprendieran la importancia de abandonar sus idolatrías, porque los idólatras merecen morir. Pero ojo, esa era la posición necesaria en aquellos tiempos, cuando El Gran Juego apenas iba en El Nivel de La Teofanía. Nuestro Amoroso Padre Dios Se Estaba Comenzando a Revelar y, debido al avanzado politeísmo y a la carencia de Conocimiento Divino de aquellos tiempos, se hizo necesario imponer el monoteísmo por la fuerza, porque los hombres primitivos no entendían otro modo, tanto cuanto éramos como niños, sin ningún tipo de ‘Conocimiento’, el cual apenas estábamos comenzando a ‘Adquirir’. Pero lo que realmente nos Quería Decir nuestro Amoroso Padre Dios, con aquellas imposiciones, era que, si queríamos formar parte de Su Equipo, teníamos que evitar comportarnos como los del equipo contrario. Por eso nos Lo Presentó como una Alianza -(Éxodo 34:10-16)- que parecía una imposición, porque tengo que estar de acuerdo con el acuerdo y cumplirlo.      

Pero a estas alturas de El Gran Juego, tenemos que comprender que, hemos avanzado de Niveles y, con cada Nivel que hemos subido, se supone que nuestro ‘Conocimiento’ ha debido mejorar o aumentar, por lo que consecuentemente deberíamos comprender que Los Jugadores del Equipo de Dios aman a sus enemigos -(Mateo 5:44)-, pero evitan ser como sus enemigos. Las Reglas nos indican amarlos, pero La Alianza –(Éxodo 34:10-16)- nos indica que los mantengamos lejos, para evitar ser contados como uno de ellos. Pero no debemos alejarnos tanto, porque debemos cumplir con La ‘selección que nuestro Amoroso Padre Dios Hizo con nosotros’, que nos exhorta a intentar de evangelizar a nuestros contrarios, porque siempre es posible que se convierta -(EL Corán 72 / Sura 40)-, pero nunca debemos hacerlo por la fuerza, porque “La Verdad Proviene de Vuestro Señor. Quien quiera creer que crea y quien no quiera que no lo haga” -(Corán 18:29 / Sura 69)-.

De manera que, a estas alturas de El Gran Juego, no podemos darnos el lujo de odiar, como se hizo necesario durante la prehistoria. Y no es que Las Reglas hayan cambiado, porque son Las Misma Reglas, sino que somos nosotros los que debemos cambiar, en atención a que supuestamente hemos avanzado de Nivel y supuestamente comprendemos mejor Las Reglas, porque nos estamos acercando a La Comprensión Plena de Las Reglas -(Mateo 5:17)-. Es triste que, a estas alturas de El Gran Juego, aún existan ‘religiosos extremistas’ que creen que matar a los idólatras es una Orden Divina, simplemente porque no han interpretado bien Las Sagradas Escrituras, ni han considerado los tiempos o ‘Niveles de El Gran Juego’ cuando fueron dictadas esas órdenes. Los ‘extremistas religiosos’ que aún consideran una Orden Divina matar a sus Hermanos, no han comprendido que todos Somos Hermanos, tanto cuanto Somos Espíritus, Hijos de un Mismo Dios, ni han comprendido Las Reglas. Creer que debes forzar vehementemente a los idólatras, para que abandonen sus idolatrías, es convertirse en un auto idólatra, porque te consideras la mano de Dios -por no decir Dios mismo- al quitarle la vida a tus Hermanos, simplemente por no creer en lo que tú crees. ¡Hay que dejar a Dios Ser Dios!!! Acaso El Arcángel Gabriel no nos aseguró que, en el más allá, Sería Dios Mismo Quien nos Aclararía en qué nos equivocamos -(Corán 5:48 / Sura 113)-. 

La hermosa realidad es que, EN NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS NO CABE NI UNA PIZCA DE MALDAD, SINO QUE SIEMPRE ES INFINITAMENTE BUENO, INCLUSO CUANDO NOS PARECE MALO, SIMPLEMENTE PORQUE NOS ESTÁ CORRIGIENDO, A LOS FINES DE QUE LOGREMOS ‘PERFECCIONARNOS’. ¿Acaso no ocurre igual con los hijos?, que incluso llegan a odiar a sus padres, simplemente porque no quieren ser corregidos, sino que quieren hacer siempre lo que se les antoja, sin que nadie les lleve la contraria.  

6.- SIMPLEMENTE JUGANDO

Resulta que, en el ejercicio de su Omnipotencia, nuestro Amoroso Padre Dios Diseñó un hermoso pero muy serio Juego, para el deleite de sus Amados Hijos, a los fines de que crezcamos en el Conocimiento, que nos ayude a hacernos Conscientes de nuestro Amoroso Padre Dios. Arriba les comenté que, me llamó mucho la atención que el Arcángel Gabriel le expresó a Mahoma que: todos nosotros -miembros de las distintas religiones- tenemos que “¡COMPETIR EN BUENAS ACCIONES!”, recordándonos antes que: “A cada uno de nosotros -miembros de las distintas religiones- se nos ha asignado un código legal -como un manual con Reglas-, las cuales debemos seguir, para lograr ganar, en esa ‘Competencia’”. El Arcángel Gabriel también nos asegura que: “¡El lugar de retorno de todos nosotros -miembros de las distintas religiones- ES DIOS!”, en donde Él -Dios Mismo- nos aclarará aquello que no comprendimos de las otras religiones. Estos comentarios del Arcángel Gabriel me movieron a preguntarme: “¿Reglas? ¿Competencia? ¿Evaluación? ¿Aclaratoria?... ¿Es un juego?”. Espero que no se escandalicen, pero sí: ¡Hemos venido a este mundo jugar!

Sé que para muchos la afirmación de que “hemos venido a este Mundo a jugar” no resulta nada agradable, puesto que para muchos la vida es un triste caminar desde la cuna hasta la tumba. Pero lo que ocurre es que, LOS QUE SUFREN ES JUSTAMENTE PORQUE NO SE HAN HECHO CONSCIENTES DE QUE HEMOS VENIDO A ESTE MUNDO A JUGAR Y CONSECUENTEMENTE NO ESTÁN SIGUIENDO LAS REGLAS. El caso es que, a todos nosotros -miembros de las distintas religiones- se nos ha asignado un Manual de Reglas (Biblia, Tanaj, Corán, Vedas, ... Libros Sagrados), en los cuales se nos indica cómo debemos comportarnos, durante nuestras existencias materiales, para lograr vencer en El Gran Juego. Si leemos bien, todos y cada uno de esos Manuales, descubriremos que, el conjunto de Reglas que se nos han asignado a cada uno de nosotros -miembros de las distintas religiones- se pueden resumir en dos Reglas: “¡AMAR A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS Y AL PRÓJIMO COMO A UNO MISMO!”.

Ocurre también que, en todos los Manuales, de alguna forma o manera, nos mueven a esforzarnos por agradar a Dios, indicándonos que al hacerlo obtendremos alguna recompensa. Este ‘esforzarnos’ implica una ‘Competencia’ entre nosotros -miembros de las distintas religiones- para lograr obtener de nuestro Amoroso Padre Dios Su Gracia. Y en todos esos Manuales se nos indica que, lo que más le agrada a Dios es ver que sus Hijos nos esforzamos por SERVIR a nuestros hermanos, en toda la creación, sin importar la religión de la cual sean miembros. 

Gabriel también nos deja claro que, al morir nuestros Cuerpos, nuestros Espíritus hacen su Transición a un lugar en donde se nos evaluará y se nos dirá que fue lo que hicimos mal. Luego, a mí en lo particular, me cuesta creer que desde ese lugar me envíen a un lugar de ‘fuego eterno’, porque, si el ‘infierno eterno’ ha de ser la consecuencia de mis ‘errores limitados’, no tendría sentido que el Arcángel Gabriel haya afirmado que cuando muera llegaré a Dios y “ÉL MISMO ME ACLARARÁ LO QUE NO COMPRENDÍ”, para luego enviarme a un infierno eternamente. Simplemente, me cuesta creer que nuestro Amoroso Padre Dios se vaya a tomar la molestia de aclararme mis errores para luego enviarme a un lugar de fuego eterno. Confío plenamente en que nuestro Amoroso Padre Dios es Clementísimo y Misericordiosísimo, en consecuencia, me aclarará lo que no comprendí para que me corrija, no para lanzarme al ‘infierno eterno’.

7.- EL MECANISMO DE LA REENCARNACIÓN

El caso es que, al leer estas declaraciones de Gabriel, me pregunté: “¿Qué sentido tiene que se me aclare en dónde fallé cuando supuestamente ya no tiene sentido que me corrija?”. Entonces, de tanto leer, investigar y profundizar, comprendí que la respuesta a las disimiles situaciones de vida, que a cada uno de nosotros se nos presentan, tiene su explicación en el karma y el karma tiene su explicación en la reencarnación.

La hermosa realidad es que, como les aclaré, nuestro cuerpo fenece, porque la materia es finita, pero nuestro espíritu es eterno. Se entiende entonces que, al morir nuestro Cuerpo, es a nuestro Espíritu a quien nuestro Amoroso Padre Dios le aclarará “aquello que hicimos diferente” a lo indicado en las Reglas. Y nos lo aclarará para que lo corrijamos en algún momento, lo cual evidentemente no podemos hacer en la vida material que acabamos de agotar o finalizar, en consecuencia, queda claro que se nos ha de otorgar otra vida material para corregir los errores cometidos en vidas anteriores.

En el capítulo 11 del Evangelio de Mateo podemos leer que, nuestro Amado Yeshuá afirma que Juan el Bautista es la reencarnación del profeta Elías. Hermosamente, después de aclararnos esa extraña realidad nos dice: “¡El que tenga oídos para entender, entiéndalo!”. Así lo dijo según la traducción desde la vulgata latina, y yo me pregunto: “¿Oídos para ENTENDER?”. Yo pienso que, nuestro Amado Yeshuá lo expresó así porque, en aquellos tiempos, en la lengua aramea, no había una palabra para ‘cerebro’ y, en consecuencia, dijo ‘oído’, cuando realmente quiso decir: “EL que tenga cerebro para entender que lo entienda”. Yo diría: “El que tenga cerebro que lo use”. De manera que, para mí, que me gusta usar el cerebro, queda claro que: la Reencarnación es “El Try Again del Alma”. Este reinicio del juego por nuestros Mundos se hace con la finalidad de que, en cada nueva vida, apliquemos cada vez mejor las Reglas, que se nos anotaron en los Manuales. De hecho, con toda seguridad, en diferentes vidas seremos miembros de diferentes religiones, a los fines de ir creciendo en el Conocimiento de cada Manual y así se nos pueda evaluar lo que hemos comprendido de cada uno de ellos.

Tristemente muy pocos logran comprender estas realidades y pierden su tiempo dizque luchando contra fuerzas malévolas y claudican ante sus propias inclinaciones materiales. Son nuestras inclinaciones materiales las que muchas veces nos mueven a combatir fervientemente a los practicantes de otras religiones, evitándonos considerar la posibilidad de que en la vida pasada quizás fuimos fervientes practicantes de esa religión que hoy combatimos fervientemente. ¡ESTAMOS JUGANDO!!! ¡Y el juego consiste en vencer nuestras inclinaciones mundanas! ¡Nuestro Espíritu debe vencer a nuestro Cuerpo! ¡Lo espiritual debe vencer lo material! ¡EL AMOR ES LA REGLA PRINCIPAL! ¡DEBEMOS ABANDONAR LOS ODIOS QUE NOS SEPARAN! ¡Al culminar el Juego por nuestro Mundo todos iremos y nos encontraremos en el mismo lugar!    

Las peleas que muchas veces se suscitan entre nosotros -hermanos espirituales, miembros de las distintas religiones- es el producto de las trampas que algunos líderes espirituales han colocado en las Reglas. Como suele ocurrir en todos los juegos, muchos pretenden ganar haciendo trampas y el juego de la vida no se escapa de esta realidad. Algunos tramposos lograron colocar sus trampas en nuestros Libros Sagrados y en consecuencia debemos comprender y aceptar que, muchas partes de nuestros Libros Sagrados pudieran haber sido modificadas a conveniencia de los jerarcas eclesiales. Por esto es que les recomiendo lo mismo que nos recomendaba Santa Teresa de Jesús: “No leas y serás conducido”, porque aquellos que son flojos y deciden creer en lo que otros les dicen, sin leer, investigar y profundizar lo que les dicen, se convierten en simples borregos, a quienes conducen fácilmente al matadero. De manera que, si pretendes dejar de ser un borrego, “Lee y conducirás”. Yo por mi parte, he procurado leer, investigar y profundizar aquello que les escribo, a los fines de jugar lo mejor posible, evitando mal interpretar las Reglas.

8.- NUESTRO HERMANO SATANÁS

Antes de que salgan corriendo al leer el título del presente capítulo permítanme remitirlos al capítulo primero del libro de Job. Allí se nos dice claramente que Satanás es un Hijo de Dios y, si yo me considero un Hijo de Dios, tengo que aceptar que Satanás es mi Hermano. Les pido que no se escandalicen, porque en el camino les iré aclarando la presente afirmación. Les aseguro que no pretendo que se conviertan en servidores de Satanás. ¡Todo lo contrario! Solo quiero que comprendan las funciones de Satanás durante El Gran Juego. Por cierto, les aclaro que, en nuestra actualidad los jerarcas eclesiales consideran que el libro de Job no es histórico, sino que es un cuento. Creo que lo hacen porque no aceptan que lo que le ocurrió a Job pudiera ser verdad. Quizás tienen miedo de que lo que le ocurrió a Job les pueda ocurrir a ellos. En todo caso, para mí la intención de hacernos creer que lo que le ocurrió a Job es pura ficción es una de esas modificaciones a nuestros Libros Sagrados, que los jerarcas eclesiales han acordado realizar con alguna oscura intención.

El caso es que, al leer el compartir entre Dios y Satanás, con relación a las vivencias de Job, podemos especular acerca de las funciones de Satanás, durante la ejecución del Juego por nuestros Mundos. Pareciera que la función de Satanás es lograr que Dios le autorice arrebatarnos aquellas cosas que Dios nos ha otorgado. Y si leemos con detenimiento, pareciera que Dios le autoriza a Satanás la realización de tales vejámenes porque está ‘casi seguro’ de que Job (o nosotros) no dejará de rendirle culto a Dios a pesar de perder las cosas materiales que posee. Pudiéramos inferir que, la función de Satanás en el Juego por nuestros Mundos es probarle a Dios que el hombre puede dejar de creer en Dios debido al apego por los bienes materiales. Y es aquí en donde el juego se pone divertido, porque resulta que, al ser revestidos de materialidad necesitamos de cosas materiales y Satanás se aprovecha de nuestra necesidad material para seducirnos a desear cada vez más y en mayor cantidad los bienes materiales y nos olvidemos de los bienes espirituales.

De manera que, podemos establecer que, nuestro hermano Satanás no es malo, de hecho, es muy bueno ejecutando las funciones que se le han asignado en el juego de nuestros mundos. Es concluyente que, los verdaderamente malos somos nosotros que nos dejamos convencer por Satanás y nos inclinamos desordenadamente a lo material, alejándonos de Dios.

9.- BIENES vs VICIOS

Suele ocurrir que, cada vez que nos vamos a referir a lo ‘material’ solemos anteponerle el adjetivo calificativo ‘bien’. Resulta que, al ser seres espirituales revestidos de materialidad, evidentemente podemos considerar lo material como algo ‘bueno’, tanto cuanto dependemos de lo material para existir materialmente.

Nuestro Amoroso Padre Dios ciertamente no es loco y mucho menos mal intencionado. De manera que, si decidió revestirnos de materialidad para enviarnos a la tierra no debe haber sido para que lucháramos contra fuerzas espirituales malévolas. ¡Somos seres espirituales! Si nos ha revestido de materia es para que luchemos contra aquello que hace malo a los bienes materiales, porque si hubiera querido que lucháramos contra seres espirituales nos hubiera dejado como Espíritus.

Queda preguntarnos: ¿Qué convierte un bien material en algo malo? La respuesta es sencilla: EL VICIO. Darle un uso exagerado, apasionado, desbordado, ... DESCONTROLADO a un bien material lo convierte en un vicio. El sexo, por ejemplo, es un bien material necesario, porque ha sido Diseñado, primeramente, para que nos multipliquemos como especie, y en un segundo plano, para que descarguemos ciertas energías negativas, que acumulamos en nuestro día a día. De manera que, el sexo es realmente un bien material, pero el problema del sexo surge cuando no controlamos nuestra inclinación hacia el disfrute sexual y comenzamos a ejecutarlo desordenadamente, convirtiéndolo en un vicio, el cual denominamos lujuria. Los alimentos son un bien necesario para sostener nuestra existencia material y nuestro Amoroso Padre Dios quiso que disfrutáramos mucho al alimentarnos y por eso les dio sabor a los alimentos. El problema de los alimentos es cuando comenzamos a utilizarlos para engordar, convirtiéndolos en un vicio, al cual denominamos gula. Agradezcamos entonces a nuestro Amoroso Padre Dios el no haber nacido en K-Pax, en donde la reproducción sexual es muy dolorosa y los alimentos no tienen gusto.

10.- EL ORIGEN DE LOS VICIOS

En su Suma de Teología, Santo Tomás de Aquino nos aclara lo referente a los denominados ‘vicios capitales’, los cuales son el ‘origen o capital’ de nuestros apegos desordenados o descontrolado a los ‘bienes materiales’, convirtiéndolos en ‘males espirituales’. Textualmente nos dice: “... se llama vicio capital a un vicio que da lugar a otros vicios como causa final de los mismos, es decir, en cuanto que tiene un fin tan deseable que, llevados por el deseo mismo, los hombres se sienten atraídos a pecar de diversos modos. Ahora bien: un fin se hace muy apetecible cuando posee algunas de las condiciones de la felicidad, la cual es apetecible por naturaleza. Y uno de los elementos esenciales a la felicidad es el deleite...” - (Tomo IV- Cuestión 148 - Artículo 5). De manera que, nuestra naturaleza humana está inclinada a los bienes materiales, porque de alguna manera nos proveen de felicidad. ¡Y quién no quiere ser feliz!

¡Que seamos felices es la Voluntad de nuestro Amoroso Padre Dios! De hecho, si leemos detenidamente nuestros Libros Sagrados, descubrimos que nuestro Amoroso Padre Dios nos ha creado por Amor y en consecuencia para que seamos felices. ¡Al revestirnos de materialidad esa realidad ontológica no desaparece! Sin embargo, la ‘infelicidad’ es palpable en gran parte de la población de este hermoso planeta. Pero cuidado, la ‘infelicidad’ no es el deseo de nuestro Amoroso Padre Dios, sino que, como nos lo explicaba Siddhartha: “El sufrimiento del mundo es consecuencia de nuestros deseos mundanos”, los cuales llegan a ser tan desordenados que, en procura de los ‘bienes materiales’, realizamos actos que van en contrario de nuestra realidad espiritual. Al olvidarnos de nuestra realidad espiritual nos alejamos de Dios y en consecuencia de la ‘Verdadera Felicidad’.

11.- PRIMERA REGLA

Justamente, al olvidarnos de nuestra realidad espiritual, fallamos en la primera Regla del juego por nuestros Mundos: “Escucha, Israel: El Señor nuestro Dios es el único Señor. Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas. Grábate en el corazón estas palabras que hoy te mando. Incúlcaselas continuamente a tus hijos. Háblales de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. Átalas a tus manos como un signo; llévalas en tu frente como una marca; escríbelas en los postes de tu casa y en los portones de tus ciudades...” - (Deuteronomio 6, 4-9)-.

Al no controlar nuestras necesidades materiales nos inclinamos cada vez más y más a lo mundano. Al acercarnos cada vez más y más a lo mundano nos alejamos más y más de nuestro Amoroso Padre Dios y finalmente nos olvidamos de Dios por estar pendiente solo de los bienes materiales, fallando así a la primera Regla. Pero entiéndase que, “Amar a Dios sobre todas las cosas” es una Regla no porque nuestro Amoroso Padre Dios esté urgido de nuestro pobre amor, sino porque, si procuramos acercarnos a nuestro Amoroso Padre Dios, mediante la oración constante, la lectura Consciente de los Libros Sagrados, … actividades que nos mantengan cerca de nuestro Amoroso Padre Dios, pues nuestros apegos mundanos serán mínimos y nuestras fuerzas para combatir los ‘vicios capitales’ serán mayores. De manera que, “Amar a Dios sobre todas las cosas” es realmente un consejo, para que logremos vencer en El Gran Juego.

Tristemente, fallar a la primera Regla tiene su origen en el origen de todos los vicios capitales: la ‘soberbia’, porque esta tiene su origen en el ‘orgullo’ que produce en nosotros nuestro origen divino. Ciertamente, ontológicamente somos dioses, ¡PERO NO SOMOS DIOS!, y cuando nuestro origen divino nos hace sentir que podemos tener todo lo que queremos, entonces comenzamos a creer que es válido hacer todo lo que tengamos que hacer para lograr obtener aquello que deseamos. ¡PERO NO SOMOS DIOS! y en consecuencia debemos aprender a controlar nuestros deseos mundanos para amoldarlos conforme a los deseos de Dios, evitando idolatrar cualquier bien material -alimentos, dinero, … sexo-.

12.- SEGUNDA REGLA

Para mí es hermoso comprender que, cuando nuestro Hermano Yeshuá resumió las Reglas del Juego por nuestros Mundos, nos indicó que la segunda Regla es SEMEJANTE a la primera Regla, la cual es: “Amarás al prójimo como a ti mismo”. Esto es porque, en cada cosa creada se encuentra un Espíritu, el cual es Hermano nuestro y que forma parte de nuestro Amoroso Padre Dios, en consecuencia, debe ser amado y servido como Amaríamos y Serviríamos a nuestro Amoroso Padre Dios. Luego, es preciso que comprendamos que, ¡El amor se demuestra con servicio! Nuestro Amoroso Padre Dios sirve. ¡No lo puede evitar porque Su Esencia es el Amor! Al provenir todos nosotros de Dios, tenemos la misma constitución de Dios y en consecuencia es propio de nosotros servir. Pero, mientras estamos revestidos de materialidad, Satanás logra debilitar nuestra esencia espiritual, creando en nosotros apegos por lo material, aprovechándose de nuestras necesidades materiales, convirtiendo nuestras necesidades en deseos descontrolados por lo material. Recuerden que la función de Satanás, durante el desarrollo del Juego por nuestros Mundos, es inclinarnos descontroladamente a lo material y nuestra función es no hacerle caso, esforzándonos por lo espiritual.

Por eso es tan importante ejercitarnos constantemente en amar al prójimo como a uno mismo, recordando siempre que al hacerlo estamos Amando a nuestro Amoroso Padre Dios. ¡Solo así venceremos a Satanás y sus seducciones! ¡El ejercicio en el amor nos ayuda a mantener fortalecida nuestra Esencia Espiritual!

13.- CONDICIONES DE EL GRAN JUEGO

Como en todo juego, además de las Reglas, existen condiciones para participar en el mismo. Una de las condiciones principales de El Gran Juego es que, cada vez que vengo a jugar soy enviado con un velo que me dificulta reconocer mi esencia espiritual y me impide recordar qué hice durante mis vidas pasadas. Esto es a los fines de que todos juguemos en las mismas condiciones, sin aventajar a los demás conscientemente por los méritos adquiridos en las vidas pasadas. Pero evidentemente los méritos adquiridos en vidas pasadas de alguna forma o manera se activan en mi vida presente a los fines de ayudarme a conseguir mejores méritos.

De la misma manera, todos tenemos las mismas oportunidades de conocer las Reglas del juego. Es por esto que las religiones se propagan tan ampliamente, a los fines que nos sean distribuidas las Reglas de El Gran Juego, según la religión en la que se nos ha designado conocer a nuestro Amoroso Padre Dios. De manera que, al morir, podemos asegurar que absolutamente nadie tiene excusa para decir que no conocía las Reglas de El Gran Juego, puesto que estas están escritas en nuestros Libros Sagrados, de todas las religiones. El Juego por nuestro Mundo exige que nos dediquemos a escudriñar las Reglas y nos ejercitemos en ellas, a los fines de desarrollarnos espiritualmente, pese al peso de la materia que nos reviste. Para ganar en el Juego por nuestro Mundo, el Espíritu debe vencer al Cuerpo, procurando iluminarnos cada vez más y más, mediante la lectura, investigación y profundización de los Libros Sagrados.

Como es un Juego Eterno, el Juego por nuestros Mundos debe ser jugado en varias vidas, procurando en cada una de éstas reflejar más claramente las Virtudes y los Dones propios de nuestra esencia espiritual, la cual es divina. Para lograr, en alguna de mis vidas, reflejar eficientemente mi esencia espiritual sobre la material, en cada vida debo procurar, además de conocer las Reglas del Juego, reconocer las fortalezas que he ido adquiriendo en cada vida pasada y las debilidades que no he logrado eliminar, bien para evitar caer en esas debilidades o para ejercitarme a fin de someterlas.

14.- COMPLICACIONES DE EL GRAN JUEGO

La primera complicación del juego es aquella que les comenté acerca de El Velo, que nos colocan antes de Reencarnar, que nos dificulta reconocer nuestra Esencia Espiritual y nos impide recordar qué hicimos y quienes fuimos durante mis vidas pasadas. Esto es a los fines de que todos juguemos en las mismas condiciones, sin aventajar a los demás conscientemente por los méritos adquiridos en las vidas pasadas. Pero, evidentemente, los méritos adquiridos en vidas pasadas de alguna forma o manera se activan en mi vida presente a los fines de ayudarme a conseguir mejores méritos. Es decir, es posible despejar parte de este Velo si nos esforzamos por hacernos Conscientes de lo que realmente Somos -Espíritus-, y, al estar Conscientes de esta hermosa realidad, nos esforcemos por Crecer Espiritualmente.

Ahora bien, quizás la debilidad en la que más incurrimos durante el desarrollo de El Gran Juego, en cada uno de nuestros Mundos, es el apego a nuestra realidad ontológica de que somos “poco inferior a un Dios” -(Salmo 8)-, lo que nos mueve a creer que somos dios, cuando en realidad somos inferiores al Único Dios Verdadero y que sólo puede haber un Dios. Cuando la soberbia nos invade solemos incurrir en muchísimos errores. Hasta lo más sabios -como Salomón- pueden perder muchos méritos logrados si no vigilan y controlan su propia divinidad.

Al llegar a la vejez, el más sabio de los hombres que ha habitado este planeta -por lo menos para sus tiempos- creyó que todo aquello que poseía -incluyendo su sabiduría- le pertenecía por motu propio y se olvidó que nuestro Amoroso Padre Dios es quien o bien ocasiona los acontecimientos o los permite, porque en esencia Él es el Motor Primero de Toooodas las cosas. En el Libro 1ro de Los Reyes, en el capítulo 11, se nos indica que al llegar Salomón a la vejez comenzó a flaquear y a creerse Dios, por eso se atrevió a hacer aquellas cosas que Dios expresamente había ordenado no se hicieran. Esto también lo podemos visualizar en El Corán, cuando se nos dice -en el sura 2, versículo 102- en defensa de Salomón que: “Salomón no fue un idólatra, sino que fueron los demonios los que ocultaron la verdad y enseñaron a la gente la magia, y lo que se hizo descender a los Ángeles Harut y Marut, en Babel”. Por lo que entiendo, Salomón practicaba la hechicería y, en el ejercicio de estos poderes, pareciera haberse convertido en un idólatra de sí mismo. Al llegar a su vejez, Salomón comenzó a creer que él era Dios.

¡En esta sutileza solemos fallar todos! ¡Sobre todo los más avanzados! Cuando nos olvidamos que todo aquello que poseemos -incluso nuestra propia vida- es producto de la espléndida liberalidad de nuestro Amoroso Padre Dios y entonces caemos en el vicio de la soberbia. De manera que, jamás olvidéis que, tal y como lo descubrieron los primeros creyentes, ¡DIOS ES AQUEL QUE TIENE EL PODER DE SOSTENER NUESTRA RESPIRACIÓN!!! Y es tan así que, San Pablo nos aseguraba: “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.” - (Efesios 2, 8-10). Pues sí, hasta las buenas obras que hacemos han sido dispuestas por nuestro Amoroso Padre Dios, mucho antes de enviarnos a participar en el Juego por nuestros Mundos, a fin de que logremos méritos en el Juego.

Ahora bien, compréndase que, si bien es cierto que Pablo nos recuerda que, nuestro Amoroso Padre Dios es quien dispone o diseña las obras buenas que podemos realizar en nuestro recorrido desde la cuna hasta la tumba, SOMOS NOSOTROS LOS QUE ‘DECIDIMOS’ SI EJECUTAMOS ESA OBRA BUENA O NO, por lo que, al hacer un buen uso de nuestro Libre Albedrío, realizando el bien que se ha dispuesto en nuestro camino, de alguna forma o manera, estamos colaborando con nuestra salvación, pero no por mérito propio, sino porque hemos contado con la Gracia o Benevolencia de nuestro Amoroso Padre Dios al haber Dispuesto o Diseñado para nosotros esa obra buena. La hermosa realidad de El Gran Juego es que, nuestro Amoroso Padre Dios lo Diseñó dibujando millones de oportunidades para que nosotros hagamos el bien, a los fines de que nos esforcemos por ser buenos, pero somos nosotros los que ‘Decidimos’ si hacemos el bien o no. Luego, el hecho de que ‘Escojamos’ hacer bien no es motivo para gloriarnos, sino que es motivo para darle Gracias a nuestro Amoroso Padre Dios por la oportunidad que nos brinda de poder ejercitarnos en la bondad y así acumular puntos positivos en El Gran Juego. Esto lo aclaro porque no quiero que vayan a inferir que, por el hecho de que Pablo dijo que hasta las buenas obras que hacemos son dispuestas por nuestro Amoroso Padre Dios, vayan a pensar que en el Diseño de El Gran Juego ya está registrado que hemos de ganar, porque el ganar dependerá de cada uno de nosotros, sí y solo sí, aprovechamos la oportunidad de realizar aquellas buenas obras que nuestro Amoroso Padre Dios disponga en nuestro camino. 

15.- VESTIGIOS DE EL GRAN JUEGO

Tomen en cuenta que, aquello de lo que les escribo pertenece al campo de la fe, por lo que les aclaro que, si crees en Dios deberías creer que nos Ha Dejado un Hermoso Mensaje en Su Palabra Revelada. De manera que, si no crees lo que dicen Las Sagradas Escrituras, pues no tiene sentido que creas en Dios, porque no tienes claro que DIOS ESCRIBE DERECHO SOBRE LÍNEAS TORCIDAS. Si realmente sabes Qué Cosa Es Dios y estás seguro Que Escribe Derecho sobre líneas torcidas, entonces tienes que estar seguro que, aunque La Biblia, La Tanaj, El Corán, Los Vedas, … han sido escritos por hombres, estos contienen en sí El Mensaje de nuestro Amoroso Padre Dios, sólo que algo ocultos por las manos de los hombres, pero que, si prestas atención, seguro descubrirás El Mensaje de nuestro Amoroso Padre Dios entre Las Líneas de Las Sagradas Escrituras.

Es preciso que, mientras lees Las Sagradas Escrituras mantengas presentes Las Perfecciones de nuestro Amoroso Padre Dios, a fin de que descubras, al leer algunos Pasajes, detalles que parecen no cumplir con Las Perfecciones Divinas. Y, si antes de leer Las Sagradas Escrituras, te pusiste en oración y pediste de nuestro Amoroso Padre Dios Su Sabiduría, con toda seguridad te cuestionarás acerca de esos pequeños detalles y descubrirás El Hermoso Mensaje oculto entre las líneas de Las Sagradas Palabras.

¡Ahora sí!, teniendo más o menos claros algunos Puntos Esenciales para comprender El Gran Juego, puedo pasar a esgrimirles algunos pasajes, en Las Sagradas Escrituras, en donde podemos vislumbrar que hemos venido a este Mundo a Jugar:

  • El primer indicio que me indicó que hemos venido a este Mundo a Jugar, es la afirmación del Arcángel Gabriel de que venimos a “COMPETIR EN BUENAS ACCIONES” y para lo cual, a cada uno de nosotros –los creyentes de la diferentes religiones-, se nos ha entregado un Manual contentivos de Las Reglas que debemos aplicar para lograr avanzar en esa competencia –(Corán 5:48)-. Luego, tenemos que entender que, es una Competencia muy seria, más seria que las Olimpiadas Mundiales. Por eso es que frecuentemente afirmo que “Hemos venido a este Mundo a Jugar un Hermoso, pero muy Serio, Juego”. Es una Competencia, que exige de nosotros dar nuestro mayor esfuerzo, para vencer.
  • Otro indicio de El Gran Juego es la forzada salida de Adán de El Paraíso Terrenal, a los fines de que abandonara los placeres de El Paraíso y saliera a recorrer otros lugares, para procurarse el sustento y comenzara así El Gran Juego. Toda la trama de la expulsión de Adán de El Paraíso deja en evidencia el complot entre nuestro Amoroso Padre Dios y Satanás para fabricar una excusa que les permitiera expulsar a Adán del Paraíso, sin que éste se percatara que lo estaban forzando a irse, a los fines de darle inicio a El Gran Juego. No les parece extraño que, si ya todo estaba bien –(Génesis 1:25)-, entonces: ¿Para qué Creó al hombre? ¿Para qué Sembró El Árbol de La Vida y El Árbol de La Ciencia de El Bien y del Mal en medio de árboles deleitosos y cerca del hombre? –(Génesis 2:8-9)- ¿Por qué no puso Querubines para custodiar ambos Árboles Prohibidos, antes de que Adán comiera del Fruto Prohibido? –(Génesis 3:24)- ¿Acaso no Sabía que Adán caería ante la solicitud de su amada mujer? ¡Claro que lo Sabía!!! ¡Él Es El Omnipresente!!! ¡Él Es El Omnisciente!!! ¡Nuestro Amoroso Padre Dios Ve y Conoce lo pasado, presente y futuro, sin que se le oculten los más secretos pensamientos (Ciencia de Dios)!!! ¿No les parece ridículo que nuestro Amoroso Padre Dios Estuviera Buscando a Adán? –(Génesis 3:9)- ¿Acaso no Sabía en dónde estaba? ¡TODO FUE UNA TRAMA!!! ¡UN MONTAJE PARA LOGRAR SACAR A ADÁN DE SUS COMODIDADES!!! ¡Una Obra de Teatro para forzar a Adán a recorrer el Mundo, a fin de dar a conocer a El Único Dios Verdadero, al resto de La Creación!!!
  • Otra Obra de Teatro, montada entre nuestro Amoroso Padre Dios y Satanás, es la narrada en el capítulo 7 de El Corán, en los cuales se decidió que Satanás sería nuestro ‘Adversario’ en El Gran Juego, es un indicio de la Planificación de El Gran Juego, tanto cuanto sabemos que nuestro Amoroso Padre Dios, al Ser El Omnipotente, Jamás Pierde El Control de nada ni de nadie, incluyendo a Satanás. ¿Acaso hay alguien quien se pueda negar a una orden de Dios? ¿Acaso El Celoso Dios no puede Destruir, con tan solo pensarlo, a cualquiera que se le rebele? ¡Él Es El Omnipotente! ¿Acaso Satanás es más poderoso que Dios? ¡Pues noooo! De hecho, en el Corán 7:13 podemos leer que Dios dice de Satanás (Iblis): “¡Eres de los seres de poca categoría espiritual!”. ¿No ven la Obra de Teatro? Me imagino a Satanás, algo asustado por lo que se le había Asignado, pensando en lo que significaba ser el ‘Extraviador’ –eso significa Satanás-, al pedirle a nuestro Amoroso Padre Dios permiso para apartarse de la Fila de Los Servidores de Dios, hasta que termine El Gran Juego –(verso 14)-. Luego, nuestro Amoroso Padre Dios, cual buen actor le grita a Iblis: “¡Sal de aquí, deshonrado, desterrado! ¡Con quien te siga de ellos, con todos vosotros, llenaré el infierno!” –(verso 18)-. Me río al imaginar los Ademanes Teatrales de nuestro Amoroso Padre Dios mientras le gritaba a Satanás aquellas palabras. ¿Acaso no lo ven? ¿Cómo es posible que una Creatura (Satanás) pueda ponerle a Dios condiciones? No les da risa imaginarse a Satanás diciéndole a Dios: “Por haberme Tú extraviado, yo extraviaré a Adán y a su descendencia de Tu Camino Recto …” –(verso 16)-. Si éste no hubiera sido El Trato, entre nuestro Amoroso Padre Dios y Satanás, con toda seguridad Dios hubiera Chasqueado Sus Dedos y Satanás simplemente hubiera dejado de existir, por la osadía de ponerle a Dios condiciones.
  • El capítulo 7 (Sura 39) del Corán se titula ‘Los Lugares Elevados’ porque trata sobre los lugares a los que deberíamos esforzarnos por llegar. Tanto cuanto en Los Lugares Elevados Se Encuentra nuestro Amoroso Padre Dios y, a Esos Lugares, sólo podremos acceder después de cumplir con ciertas Reglas: 1) La tierra será por un tiempo nuestro lugar de estancia y de sustento –(verso 24)-, lo que implica que, si es por un tiempo, en algún momento volveremos a Los Lugares Elevados.  2) ¡No permitáis que Satanás os engañe! –(verso 27)-, lo que nos indica que, mientras estemos en los lugares bajos –nuestros Mundos- debemos evitar caer en las seducciones de Satanás, si queremos acceder a Los Lugares Elevados, dignamente. 3) ¡La mejor vestidura es El Temor DE Dios!!! –(verso 26)-, haciendo hincapié en DE Dios, tanto cuanto no se refiere a temer A Dios, sino más bien a Temer a estar lejos DE Dios. La única forma de no caer en las seducciones de Satanás es esforzarnos por mantenernos lo más cerca de nuestro Amoroso Padre Dios que podamos. 4) ¡Comed y bebed, pero sin excesos, pues a Dios No Le Agradan quienes se extralimitan!!! –(verso 31)-, aclarándonos que Dios no prohíbe los adornos y los buenos alimentos, puesto que existen para nuestro deleite, pero debemos evitar extralimitarnos de las cosas materiales, hasta el punto de considerarlas más deleitosas que nuestro Amoroso Padre Dios. ¡EVITAR LOS VICIOS ES UNA DE LAS METAS!!!

Descubrir los Dibujos de El Gran Juego y todas las Reglas, en medio de las trazas de la escritura humana, resulta un tanto difícil, por eso hay que orar muchísimo para evitar mal interpretar aquello que leemos. Para evitar las malas interpretaciones siempre es recomendable mantener presente que, La Esencia de nuestro Amoroso Padre Dios Es Justamente El Amor. Y he aquí el por qué yo afirmo que hemos venido a este Mundo a Jugar un Hermoso, pero muy Serio, Juego: SI DIOS ES AMOR ¿PARA QUÉ ME MATERIALIZÓ? Y meditando en todas las posibilidades, pero abrazándome a Su Esencia, sólo logro concluir: ¡PARA QUE COMPITAMOS EN BUENAS ACCIONES, A FIN DE GANARNOS SU AMISTAD!!!

16.- FUTURO ESCRITO

El vestigio que más nos confirma que hemos venido a este Mundo a Jugar, es el hecho de que, todo El Gran Juego está escrito en Las Sagradas Escrituras, desde El Inicio hasta El Final. De hecho, en muchos pasajes de Las Sagradas Escrituras podemos confirmar que, los Profetas suelen hablarnos de El Futuro y, si existe un futuro, es porque ya está escrito.

Es importante aclararles que, el hecho de que El Futuro de El Gran Juego ya esté Escrito, no quiere decir que no vale la pena esforzarnos por alcanzar La Victoria y obtener El Maravilloso Premio de La Amistad de nuestro Amoroso Padre Dios. Esto es porque, si bien es cierto que, nuestro Amoroso Padre Dios Conoce Todo lo que ha de suceder en El Gran Juego, Sólo Conoce aquello que Él Ha Dibujado como ‘Puntos Climáticos’, pero lo que no Conoce es lo que nosotros haremos con esos ‘Puntos Climáticos’.

En el plano individual, los ‘Puntos Climáticos’ son aquellas situaciones de vida que nuestro Amoroso Padre Dios coloca en nuestro caminar, desde la cuna hasta la tumba, para ayudarnos en nuestro crecimiento espiritual. Ejemplo de esos puntos climáticos son nuestras amistades. Pienso yo que, nuestro Amoroso Padre Dios coloca en nuestro camino a ciertas personas para que aprendamos algo de ellas o quizás para ver como reaccionamos ante las situaciones que se nos pudieran presentar con esas personas. Muy probablemente, al estar revestidos de materialidad, sentiremos inclinaciones sexuales por algunas de esas personas y, según lo entiendo, nuestro Amoroso Padre Dios sabe que eso ha de ser así, pero lo que no sabe es qué haré yo con esas inclinaciones. ¡Por eso permite que te encuentres con esa persona!

En el plano colectivo, los ‘Puntos Climáticos’ son las situaciones de vida que, de alguna forma o manera, pudieran afectar nuestro comportamiento en nuestras relaciones familiares, de trabajo, de estudio, … sociales. Cuando tienes sexo, evidentemente pudiera ocurrir que tengas hijos, pero es nuestro Amoroso Padre Dios Quien Permite que tengas hijos para evaluarte en tus Responsabilidades de padre. Luego, nuestro Amoroso Padre Dios Sabe que tú vas a ser padre, porque Ha Dibujado, en el desarrollo de la línea de tu vida, que conozcas a una mujer fértil y tengas sexo con ella, pero lo que no Conoce nuestro Amoroso Padre Dios es sí serás Responsable en tu rol de padre.

Antes de proseguir, quiero dejar en claro que, NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS ES EL OMNISCIENTE, POR LO QUE CONOCE TODO LO QUE OCURRIRÁ EN EL FUTURO, pero, cuando se trata de nuestras ‘Decisiones’, Él puede suponer lo que haremos, tanto cuanto, lo ha proyectado como un Mundo Posible, pero ese Mundo Posible se transforma en ‘Cierto’ después que hemos tomado alguna ‘Decisión’. Es decir, debido al Libre Albedrío, que nuestro Amoroso Padre Dios nos Otorgó, el futuro se hace incierto, tanto para nosotros como para nuestro Amoroso Padre Dios, quien ciertamente puede suponer lo que haremos, pero no tiene la certeza de lo que haremos. De manera que, para nuestro Amoroso Padre Dios lo divertido de El Gran Juego es justamente desconocer con certeza lo que haremos, porque eso le da oportunidades de crear nuevos Mundos cada vez que ‘Escogemos’ lo que no debimos haber ‘Escogido’, a los fines de corregir nuestros destinos, para nuestro bien. Luego, el hecho de que nuestro Amoroso Padre Dios no tenga la certeza de lo que haremos con las Pruebas, esto no significa que deje de ser El Omnisciente, sino que NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS SE DIVIERTE CREANDO MILLONES DE ‘MUNDOS POSIBLES’, BASÁNDOSE EN NUESTRAS DIFERENTES ‘DECISIONES POSIBLES’, LAS CUALES ÉL CIERTAMENTE CONOCÍA, PERO NO TENÍA CERTEZA DE CUAL ‘ESCOGERÍAMOS’, DEBIDO AL LIBRE ALBEDRÍO QUE NOS REGALÓ.

Cuando a Adán se le colocó en el dilema ‘Elegir’ hacer lo que le pedía su amada mujer o hacer lo que Dios Le Había Ordenado, ya nuestro Amoroso Padre Dios Sabía que Adán sucumbiría ante la solicitud de la mujer que amaba, porque con seguridad la amaba más que a Dios. Pero, lo que no Conocía nuestro Amoroso Padre Dios es cómo reaccionaría Adán a la pregunta: “Dónde estás Adán?” –(Génesis 3:9)-. Es claro que, al Ser Dios El Omnipresente, evidentemente Sabía en dónde estaba Adán, pero sólo Preguntaba porque Sabía que Adán, al hacer uso de su libre albedrío, tenía varias ‘opciones’ de respuestas posibles, y, entre éstas, pudo haberse acercado corriendo a Dios y pedirle perdón por haber hecho aquello que se le Ordenó no hacer. Pero Adán decidió responder torpemente: “… tuve miedo de Ti …” y se hizo merecedor de ser expulsado de El Paraíso.

Cuando nuestro Amoroso Padre Dios ‘Escogió’ a Israel para que propagarán la fe en El Único Dios Verdadero, Él Sabía que, para aquel pueblo, no sería fácil reconocer La Misión para la que habían sido ‘Seleccionados’, entonces Planificó para aquel pueblo una serie de ‘Puntos Climáticos’, a los fines de ayudarlos a reconocer y aceptar La Misión. Por ejemplo, uno de estos ‘Puntos Climáticos’ fueron los cuatrocientos años de esclavitud en Egipto. Como les comenté, mucho antes de que esto ocurriera, nuestro Amoroso Padre Dios se lo hizo saber a Abraham –(Génesis 15:13)-, por lo que esta es otra evidencia de que gran parte de El Futuro de El Gran Juego está escrito. Evidentemente, al ser ‘Puntos Climáticos’ para un Colectivo, todos no podían responder de la misma manera a esos ‘Puntos Climáticos’, por lo que se hicieron innumerables, hasta que, por fin, por lo menos, reconocieron que Solo Existe un Único Dios Verdadero y dejaron de rendirle culto a otros falsos dioses. Aunque, debido a que no es posible que todo un colectivo entienda que la Esencia de Dios Es El Amor, entonces no pudieron propagar la fe en El Único Dios Verdadero a todas las naciones. 

El caso es que, si cuando Dios Le Pidió a Abraham que le entregara a su hijo Isaac en sacrificio, Abraham se hubiera negado, entonces con seguridad estuviéramos contando otra historia parecida, pero no con Abraham. DIOS CONOCE EL FUTURO, PERO, MIENTRAS ESE FUTURO NO SEA PRESENTE, NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS NO CONOCE EL FINAL DE LA HISTORIA, PORQUE DEPENDE DE LO QUE NOSOTROS HAGAMOS CON ESE FUTURO. ¡por eso el gran juego es tan divertido!, porque hay mucha incertidumbre acerca de cómo terminará. Pero claro está que, El Final, tal y como está escrito, ciertamente ocurrirá, porque, pese a los Múltiples Intentos de nuestro Amoroso Padre Dios por Corregir nuestro oscuro destino, siempre habremos de cometer los mismos errores, una y otra vez, no porque nuestro Amoroso Padre Dios así Lo quiere, sino porque, al estar revestidos de materialidad, es muy difícil convencer a toda la humanidad de que cambie su terrible destino y que se convierta de sus inclinaciones mundanas a ‘Decidirse’ por Amar a Dios sobre todas las cosas.

Las Revelaciones de Juan –El Apocalipsis- son, en su conjunto, la prueba de que el futuro de El Gran Juego está escrito desde hace miles de años. De hecho, muchas de las Revelaciones de Juan ya eran conocidas por el Profeta Daniel, muchos años antes que Juan. Ahora bien, si bien es cierto que el terrible destino de la humanidad es inevitable y por eso está escrito, tampoco es menos cierto que, cada uno de nosotros podemos enfrentar ese terrible destino con mayor tranquilidad que otros, si, particularmente, ‘Elegimos’ Amar a Dios sobre todas las cosas. Esto es porque, nuestro Amoroso Padre Dios nos Mira a cada uno de nosotros de manera particular o individual y, consecuentemente, Mantiene en Su Gracia a aquellos que nos esforcemos por mantenernos en Su Gracia. ¡LA SALVACIÓN ES INDIVIDUAL!!!

Por cierto, les recomiendo que lean mi artículo “La Puntería Divina”, para que puedan deleitarse descubriendo los vestigios de El Gran Juego, al percatarse que pareciera que todo está Finamente Diseñado. ¿Por qué nuestro Amado Yeshuá nació en Belén? ¿Por qué fue crucificado en Jerusalén? ¿Por qué pareció sentirse abandonado por Dios? Quien no se haya hecho estás preguntas realmente no se ha esforzado por Buscar a Dios:

https://verdaderoscreyentes.blogspot.com/2019/06/punteria-divina.html

17.- PECADO = MANCHA

Arriba les conversé acerca de las complicaciones de El Gran Juego. Pues bien, una de las trampas colocadas en el Diseño de El Gran Juego es la necesidad imperiosa de hacernos creer que ofendemos a nuestro Amoroso Padre Dios, como si El Creador pudiera ser ofendido por su obra. Y digo “necesidad imperiosa” porque, al estar revestidos de materialidad, la fuerza que ejerce el cuerpo en contra del espíritu es tan pesada que, se hizo necesario convencernos de que con las faltas que cometemos ofendemos gravemente a nuestro Amoroso Padre Dios, a fin de que, aunque sea por temor, nos esforzáramos a no ‘mancharnos’. Entonces, con el paso del tiempo, la palabra ‘pecado’ se comenzó a definir como ‘ofensa a Dios’.

La palabra ‘pecado’ deriva del onomatopéyico ‘pec’, que significa ‘mancha’ o ‘peca’, como aquellas que nos suelen salir en la piel. Esto es porque, las faltas o errores que cometemos, en nuestra vida material, cunden nuestro espíritu de ‘manchas’. Cada mancha –falta- se pega en nuestro Periespíritu, como el betún en la piel, que se torna difícil de limpiar o erradicar. Estás ‘manchas’ desvirtúan nuestros espíritus, alejándonos de nuestro Amoroso Padre Dios. Es como si nuestro Amoroso Padre Dios estuviera recubierto de una capa anti ‘manchas’, que repele todo lo que no sea Absolutamente Luz. De manera que, no es nuestro Amoroso Padre Dios Quien Se Aleja de nosotros, sino que somos nosotros los que nos alejamos de La Fuente de La Luz, cuando no somos tan luminosos, debido a las manchas que nos recubren.

Los griegos utilizaban dos palabras cada vez que iban a referirse a la palabra que hoy en día conocemos como pecado. Estas dos palabras eran:euperìstaton amartìan’, que literalmente significa ‘carga que no te deja avanzar’. Para mí es altamente impresionante descubrir que la etimología de la palabra ‘pecado’, tanto en la derivación latina como en la griega, se aleja realmente mucho de la conceptualización que le damos a la palabra pecado, porque el pecado que cometemos realmente no ofende a nuestro Amoroso Padre Dios, pero si nos aleja de Él, tanto cuanto ‘nos mancha con un barro muy pesado que no nos deja ‘Avanzar’ hacia nuestro Amoroso Padre Dios’. 

Al principio de El Gran Juego, la Aparente Ausencia de nuestro Amoroso Padre Dios y el desconocimiento absoluto de Las Reglas de El Gran Juego, propició el que cometiéramos muchas fallas. Con el paso del tiempo, la mayoría de los jugadores de cada Mundo, estábamos demasiados ‘manchados’ y entonces era el momento propicio para la Manifestación de nuestro Amoroso Padre Dios y la Revelación de Las Reglas, a fin de que comenzáramos a esforzarnos por ‘desmancharnos’ y así lograrnos acercar a nuestro Amoroso Padre Dios. Tristemente, ni siquiera por hecho de que se nos hizo creer que ofendíamos a Dios con nuestros ‘pecados’, muchos no se esforzaron por ‘desmancharse’. De hecho, pareciera que el pensar que Dios se ofendía por cualquier cosita, propició un enorme tedio por lograr complacer a alguien tan difícil de complacer y muy fácil de molestar. Con el paso del tiempo, el miedo a Dios hizo que muchos se mantuvieran lejos de Dios, por lo que se esfuerzan poco por ‘desmancharse’. Así, poco a poco, llegamos a nuestros tiempos de increencias, en donde los jugadores del equipo de Satanás son cada vez más numerosos y los de El Equipo de Dios son casi inexistentes.

El ‘pecado’ –‘mancha’- es propio de nuestra naturaleza humana, por lo que el espíritu tiene que hacer mucho esfuerzo por ‘desmancharse’ y ser constante en sus intentos por desmancharse. De hecho, en el Corán se nos dice que, el ser humano fue hecho de “un barro seco procedente de un lodo seco y maloliente” –(Corán 15:26 / Sura 54)-. Yo imagino que este es el símil para significar que, al espíritu habitar en un cuerpo, le es imposible evitar mancharse con ese lodo negro y mal oliente. De manera que, con el paso del tiempo, nuestros espíritus fueron acostumbrándose a ese lodo maloliente y dejamos de intentar quitárnoslo. Todo lo contrario, comenzamos a mancharnos más y más, alejándonos cada vez más de nuestro Amoroso Padre Dios. Entonces se hizo necesario que nuestro Amado Yeshuá Se Revistiera de materialidad para venir a redireccionarnos, dándole plenitud a Las Reglas.

18.- LA NECESARIA REENCARNACIÓN 

Creo que, a estas alturas de lo que les es venido explicando, ya deben tener claro que, todo ese lodo maloliente que recubre nuestros espíritus, lo hemos venido acumulando en muchas vidas. De la misma manera, para lograr deslastrarnos de la gran cantidad de lodo maloliente que hemos venido acumulando, se hace necesario que lo hagamos en muchas vidas. También creo que entienden que, el espíritu es casi eterno, mientras que el cuerpo no. Consecuentemente, pese a que es el cuerpo quien logra ‘manchar’ nuestros espíritus, quien logra vivir muchas vidas, en cuerpos diferentes, es el espíritu, quien REENCARNA, una y otra vez, tratando de ‘desmancharse’.

Podemos decir que, la ‘reencarnación’ es el MECANISMO, Diseñado por nuestro Amoroso Padre Dios, para que logremos deslastrarnos materialmente de aquello que hemos adquirido como consecuencia de haber sido revestidos de materialidad. De allí que, el concepto de ‘reencarnación’ está profundamente relacionado con el concepto ‘karma’, debido a que, a través del karma deberíamos poder lograr deslastrarnos del lodo maloliente que hemos permitido, en vidas pasadas, que manche nuestro espíritu.

Tristemente, el concepto de la ‘reencarnación’ y el consecuente ‘karma’ fue retirado de las creencias de la mayoría de las religiones, por lo que a los feligreses se les hace imposible reconocer que son los únicos responsables de las vidas que les toca vivir. Consecuentemente, en vez de aprovechar las hermosas lecciones de los karmas, la mayoría de los mortales pasan la vida quejándose de sus ‘karmas malos’ o abusando de los ‘karmas buenos’. De allí que, podemos asegurar que, al retirar de nuestras creencias el concepto de la Reencarnación, Satanás logró incrustar una casi insoslayable trampa en el Diseño de El Gran Juego, porque nos quitó la responsabilidad sobre nuestros propios actos de vida, haciéndonos irresponsables en nuestras formas de Jugar. He de aclarar que, el ‘karma’ en realidad no es ni bueno ni malo, sino que simplemente es la ‘consecuencia de mis acciones en vidas pasadas’. Si en mis vidas pasadas ‘competí en buenas acciones’, pues en la vida presente recibo muchos bienes y buenos tratos. Pero si en tus vidas pasadas flojeaste mucho, te esforzaste poco por avanzar espiritualmente, … evitaste competir en buenas acciones, pues en la vida presente recibes males y malos tratos.

Suele ocurrir que, aquellos que en alguna vida reciben muchos bienes y buenos tratos, al no estar conscientes de la existencia del karma, desaprovechan esos bienes y buenos tratos al evitar competir en buenas acciones, por lo que se hacen merecedores de cosas malas y malos tratos en la siguiente vida. También pude ocurrir que, aquellos que en alguna vida reciben solo males, se hacen conscientes de que es la vida que merecen, según sus acciones de vidas pasadas, y se esfuerzan por competir en buenas acciones, pese a lo limitado de sus vidas, por lo que se hacen merecedores de muchos bienes y buenos tratos en la siguiente vida. ¡SIMPLE KARMA!!!

19.- ACERCA DE EL GRAN JUEGO

Como podrán apreciar, El Gran Juego, Diseñado por nuestro Amoroso Padre Dios, para el deleite de nosotros -Sus Hijos- no difiere en mucho de los muchos juegos que estamos acostumbrados a jugar en nuestras realidades materiales, sobre todo los que se juegan profesionalmente. Como todo juego, El Juego por nuestros Mundos tiene Reglas, las cuales nuestro Amoroso Padre Dios nos ha venido Revelando a través del desarrollo de El Gran Juego. Evidentemente, como todo juego, en El Juego por nuestros Mundos también se otorgan Premios y, estos Premios, al igual que en todos los juegos, dependen del puntaje que obtengamos en El Juego. Ahora bien, espero que les quede claro que, pese a que podemos comparar El Juego por nuestros Mundos con una gran variedad de juegos que comúnmente jugamos en nuestras vidas materiales, tenemos que tomar en cuenta que, de acuerdo a sus características, no se compara CON cualquier juego, sino más bien CON los grandes Juegos Olímpicos, en los que a los competidores se les exige que se entrenen duramente y que se esfuercen plenamente por obtener El Premio. Como decía mi papá: “Es un juego muy serio”.

Otra de las particularidades, específicas de El Gran Juego, es que podemos decir que es eterno, tanto cuanto los que lo estamos jugando somos seres espirituales revestidos de materialidad sólo para jugar El Gran Juego. Por eso acostumbro a decir “El Juego por nuestros Mundos”, porque lo jugamos en el ejercicio de varios Mundos O VIDAS, lo que implica que debemos reencarnar para seguir jugando. De manera que, en el ejercicio de cada una de las vidas, en las que reencarnamos, acumulamos puntos positivos o negativos, según sean las valoraciones de las jugadas que realicemos –buenas o malas-.

Evidentemente, la acumulación de puntos positivos implica que nos otorguen un Premio y, por el contrario, la acumulación de puntos negativos significará el otorgamiento de alguna penalización. Aquí les hago la observación de que no Es nuestro Amoroso Padre Dios Quien nos otorga alguna penalización o castigo, sino que somos nosotros mismos quienes nos lo hemos ganado, por perder oportunidades de anotar puntos positivos. Para acumular puntos positivos debemos esforzarnos por realizar “BUENAS ACCIONES” –(Corán 5:48)-. De manera que, los que acumulan puntos negativos o bien no se están esforzando por realizar buenas acciones o simple y llanamente se están esforzando por anotar puntos negativos, realizando “MALAS ACCIONES”. Los que nos esforzamos por anotar puntos positivos estamos jugando para El Equipo de nuestro Amoroso Padre Dios y los que están realizando malas acciones son los jugadores del equipo de satanás.

Al reencarnar, cada jugador tiene una especie de velo puesto en su Consciencia, que no le permite saber cómo va su puntaje. Consecuentemente, todos venimos a jugar sin saber qué jugadas debemos realizar, ni qué males venimos a superar. Esto implica que, cada uno de nosotros debemos de evaluar las virtudes que tenemos (para saber que buenas jugadas podemos hacer con esas virtudes) y sobre todo estamos obligados a evaluarnos para tener ‘Consciencia’ de las manchas que recubren nuestros espíritus, las cuales son los vicios (abusos de los bienes materiales) que hemos acumulado en vidas pasadas. Muchas veces es más fácil detectar los vicios que hemos acumulado porque suelen hacerse más evidentes que las virtudes, en el entendido de que los vicios opacan a las virtudes y viceversa.

20.- REVELACIÓN DE LAS REGLAS

Tristemente, a la altura en la que se encuentra El Gran Juego, hay un enorme número de Espíritus con virtudes opacadas por los vicios que han venido acumulando, vida tras vida. Esto es por causa del velo y de la negligencia de nuestra parte, al no esforzarnos por comprender Las Reglas de El Gran Juego. Y nadie puede decir que desconoce Las Reglas, porque con toda seguridad todos han oído el resumen de las mismas.

Desde que inició El Gran Juego, nuestro Amoroso Padre Dios se ha esforzado por indicarnos Las Reglas de El Gran Juego, a los fines de que, al ejecutarlas, realicemos hermosas jugadas, que aumenten nuestro puntaje positivo. Claro está que, como El Gran Juego es eterno, se habría hecho muy aburrido mencionarlas abiertamente desde el principio. Por este motivo, durante miles de años terrestres la Regla que parecía más evidente era obedecer a Dios, aunque ciertamente no es una Regla per sé. Al principio, parecía que al hombre se le estaba pidiendo que le tuviera miedo a Dios, porque parecía ser la única forma de que el hombre obedeciese y procurase no fallarle a Dios, bajo pena de castigo.

De manera que, al principio de El Gran Juego pareciera que se estaba evaluando cómo hacer que el hombre no se olvidara de Dios y procurara evitar apegarse mucho a los bienes materiales. Esta técnica parece que funcionó pobremente porque ocurrió que, muchos comenzaron a creer que para evitar los castigos lo que tenían que hacer era ofrecerle a Dios sacrificios de animales y, algunos más osados, le ofrecían sacrificios de hombres. Ésta mala práctica se hizo tan común que, en muchos pueblos algunos padres ofrecían a sus hijos en sacrificio para intentar disminuir en algo el castigo que sus errores ciertamente merecían.

De hecho, el pueblo que nuestro Amoroso Padre Dios Se Apartó, para que se esforzara por enseñar a los demás pueblos cual debería ser el comportamiento idóneo de un Verdadero Creyente, comenzó a copiar éstas nefastas prácticas de los habitantes de otros pueblos y mereció el ser esclavizado por cuatrocientos años. Pero, como les comenté, esto ya lo Sabía nuestro Amoroso Padre Dios, antes de que ocurriera, porque así se lo hizo saber al patriarca de los judíos antes de que ocurriera –(Génesis 15:13), por lo que podemos concluir que, al parecer era parte del Diseño de El Gran Juego, el hecho de que el pueblo de Israel defraudara la ‘Elección’ que Dios hizo de ese pueblo, a los fines de ir Revelando Paulatinamente Las Reglas.

Ocurrió entonces que, la negligencia generalizada por comprender lo que vinimos a hacer en este Mundo, propició el que se nos entregara un Resumen de Las Reglas, pero tristemente, como ya veníamos mal orientados acerca de lo que realmente Es Dios, se nos dio por llamarlas Mandamientos, lo que nos hacía suponer que era obligado cumplirlas, porque así lo quería Dios, bajo pena de castigo.

Yo les aseguro que, si lo piensan un poco, realmente concluirían que, El Amor de Amores NO necesita de nuestro torpe y deficiente amor. Queda claro entonces que, Amar a Dios sobre todas las cosas no es un mandamiento (orden, obligación, …) sino que simplemente es un consejo para que logremos vencer nuestros vicios. Nuestro Amoroso Padre Dios no necesita de nuestro frágil amor y mucho menos lo quiere obligado. Se hace evidente entonces que, cuando se nos pide que amemos a Dios sobre todas las cosas, se nos está diciendo que procuremos más a nuestro Amoroso Padre Dios -oración, lectura de las Sagradas Escrituras, …- que a los bienes materiales, si realmente deseamos vencer en El Gran Juego.

De hecho, la Idea Central de El Juego por nuestros Mundos es que, pese a estar recubiertos de materialidad, lo cual nos hace necesitados de las cosas materiales, JAMÁS DEJEMOS QUE EL AFÁN POR LAS COSAS MATERIALES NOS ALEJE DE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS. Si logramos comprender y aceptar la Idea Central del Juego por nuestros Mundos, se nos hará muchísimo más fácil cumplir con las otras Reglas, porque aquel que procura a nuestro Amoroso Padre Dios sobre todas las cosas difícilmente asesinará a alguien, ni siquiera a un animal, ya que comprenderá que la vida es un Regalo de Dios. Tampoco se le ocurrirá robar, porque lo único que necesita para vivir es a nuestro Amoroso Padre Dios. Consecuentemente tampoco deseará ni la mujer ni ninguno de los bienes de su prójimo. Evidentemente, honrará a su papá y a su mamá, porque estará agradecidos con ellos por haberlos traído a este Mundo… 

Sin embargo, como el hombre tristemente demostró que no le era sencillo Amar a Dios sobre todas las cosas, pues se le agregaron otras Reglas a La Regla Primera y Principal –por no decir La Única Regla de El Gran Juego- a los fines de ayudarnos a lograr cumplir con La Primera Regla:

  • Ten siempre presente que, Dios Verdaderamente Existe. Consecuentemente, nunca hagas bromas sobre Dios y mucho menos para faltarle el respeto. No lo Nombres por Nombrarlo. Hazte consciente de Su Presencia alrededor tuyo y dentro de ti.
  • Dedícale a Dios gran parte de tu día a día, únicamente así lograrás acercarte a Él. Reúnete con tus hermanos para alabar a Dios y para estudiar Su Palabra, porque esto reforzará tu fe y te ayudará a crecer espiritualmente.
  • Honra a tu papá y a tu mamá, porque ellos aceptaron traerte a este Mundo, a pesar de las muchas dificultades que pudieran tener, para que tú pudieras deslastrarte del barro que has venido acumulando y para que te esfuerces por crecer en las virtudes.
  • … Y siguió dictando algunas Reglas, para ayudarnos a cumplir con la Primera y Principal –(Mateo 22:36-40)-, puesto que Amar a Dios sobre todas las cosas implica amar al prójimo y a toda la creación como a uno mismo, dado que son Obras de Ese Dios.  

Sin embargo, pese a lo realmente claro que quedó El Resumen de Las Reglas, muchísimos siguieron sin comprenderlas, motivo por el cual fueron enviados muchos iluminados (Profetas) para aclararlas lo mejor posible, pero sin hacerlo muy evidente, porque, como suele ocurrir en muchos juegos virtuales, se nos dan puntos por descubrirlas entre las líneas de la Palabra Divina.

21.- SUPERAR LAS PRUEBAS 

El objetivo de cualquier juego llegar a una meta (arco, aro, home, …) y anotar tantos puntos (goles, cestas, carreras, …) como nos sea posible. Pero como El Gran Juego es eterno, lo que implica que no se puede Jugar en una sola vida, pues se hizo necesario que, en el Diseño de El Gran Juego, se plasmaran un gran número de metas, las cuales debemos alcanzar, antes de llegar a La Meta Final. Es lo Maravilloso de nuestro Amoroso Padre Dios que, Al Ser Quien Es, Puede Diseñar Juegos mucho más complicados y mejor elaborados que los que nosotros hemos diseñado. ¿Y saben qué? ¡NUNCA PIERDE DE VISTA A NINGUNO DE SUS JUGADORES!!! Por eso me encanta esforzarme por jugar en Su Glorioso Equipo.

De manera que, en el Diseño de cada uno de los Mundos, que nos tocan vivir, se dibujan una serie de metas individuales que debemos alcanzar para pasar al siguiente nivel. A estas metas individuales las conocemos como Pruebas. Queda claro que, El OBJETIVO FINAL de El Gran Juego es CONOCER a nuestro Amoroso Padre Dios, pero los OBJETIVOS PARCIALES O GENERALES de cada uno de los Juegos por nuestros Mundos es SUPERAR cada una de las PRUEBAS que nos dispongan, en nuestro transitar desde la cuna hasta la tumba. Al ir superando cada Prueba que nos dispongan, en el Juego por nuestros Mundos, vamos ascendiendo de Nivel en El Gran Juego. No superar alguna Prueba significará quedarnos en el mismo Nivel, tantas veces –vidas- sean necesarias, hasta que finalmente la Prueba sea superada. Por eso es tan importante hacernos ‘Conscientes’ de la importancia de superar las Pruebas, porque si no corremos el riesgo de tener que volver a vivirlas en la otra vida.

Nadie se escapa de las Pruebas, porque éstas son necesarias para crecer tanto material como espiritualmente. Si Adán nunca hubiera sido sometido a la Prueba, la cual falló, jamás hubiera existido la excusa para expulsarle del Edén y consecuentemente jamás se hubiera visto en la necesidad de aprender a cultivar para alimentarse (crecer materialmente). Tampoco hubiera comprendido que siempre hay que hacer La Voluntad de nuestro Amoroso Padre Dios (crecer espiritualmente). Todos, absolutamente todos, somos sometidos a Pruebas, porque esas son las metas que nuestro Amoroso Padre Dios Dibuja para cada uno de nosotros en cada uno de nuestros Mundos. De la superación de las Pruebas depende nuestro avance o crecimiento. De hecho, mientras más cerca estemos de la Meta Final las Pruebas suelen complicarse grandemente. Así nos lo recuerda Judith: Recordad lo que hizo con Abraham, las pruebas por que hizo pasar a Isaac, lo que aconteció a Jacob en Mesopotamia de Siria, cuando pastoreaba los rebaños de Labán, el hermano de su madre. Como les puso a ellos en el crisol para sondear sus corazones, así El Señor nos prueba a nosotros, los que nos acercamos a Él, no para castigarnos, sino para ayudarnos a crecer –(Judith 8:26-27)-. Pues sí, ¡DIOS APARTA A SUS MEJORES CAPITANES PARA LAS BATALLAS MÁS COMPLICADAS!!! Y esto es lógico suponerlo porque, así mismo ocurre en los juegos profesionales a los que estamos acostumbrados a jugar, en los cuales, cada vez que ‘Ascendemos de Nivel’, pues se complican las jugadas y por ende los entrenamientos. ¿Qué pensaban? ¿Creían que ganarse La Hermosa Amistad del Rey de Reyes iba a ser sencillo?

Es concluyente que, las Pruebas son en extremo necesarias para avanzar en los Niveles de El Gran Juego. Y, como en cualquier juego virtual diseñado por el hombre, mientras Ascendemos de Nivel las Pruebas suelen complicarse. Ahora bien, ¿qué son las Pruebas? Me imagino que todos saben la respuesta, pero les aclararé algunas cosillas respecto a las Pruebas. Muchos suelen suponer que las Pruebas son un castigo de Dios, por haber hecho algo malo. Esto es porque, las Pruebas suelen generar sufrimiento, tanto cuanto, la mayoría de las Pruebas, son la consecuencia de aquello que no logramos hacer bien, que, por supuesto, amerita una ‘expiación’, o más bien ‘purificación’, a los fines de superar la fragilidad, que nos impidió hacer algo bien. De manera que, si comprendemos que aquello que nos está haciendo sufrir es la consecuencia de algún mal que hicimos en vidas pasadas, pues sólo nos queda descubrir que debo hacer para lograr resarcir aceleradamente lo que hicimos mal haciendo el mayor bien posible en la vida presente, así no nos llevaremos parte de ese Karma a la próxima vida. Intentaré explicarme con un sencillo ejemplo. Los hijos que hayan maltratado a sus padres con seguridad van a ser maltratado por sus hijos, consecuentemente, cuando sufras porque tus hijos te maltratan recuerda lo que hiciste con tus padres en la vida presente, aunque quizás pudiste ser un mal hijo en la vida pasada. En cualquiera de los dos casos, la triste realidad es que, en algún momento fuiste un mal hijo y, consecuentemente, en alguna vida habrás de sufrir lo que hiciste sufrir.

Pero no piensen que aceptar la Prueba, así no más, es la solución al problema. Debemos sentarnos a orar y a meditar qué nos Quiere Enseñar nuestro Amoroso Padre Dios con alguna Prueba, porque toda Prueba trae consigo una enseñanza para crecer. De manera que, si te arrodillas a orar, quizás descubras que la Prueba de que tu hijo te trate mal no es por el hecho de haber sido mal hijo, sino porque quizás no has sido un buen papá. Al descubrir esto, pues averigua que es ser un buen papá, según las Reglas de El Gran Juego, y ora mucho para que aún haya tiempo de corregir tu negligencia, en el incumplimiento de Las Reglas. Si resulta que, descubriendo que has sido un buen papá, según el criterio de La Palabra Divina, aun así, tienes malos hijos, entonces es concluyente que fuiste mal hijo, ya sea en esta vida o en la pasada. Consecuentemente, debes orar muchísimo pidiendo que se te perdone por haber sido un mal hijo en vidas pasadas, pero si descubres que lo has sido en la vida presente y aún hay tiempo de corregirlo, pues trata de reconciliarte con tus padres y de ganarte su perdón. Pero si ya han muerto, pues pídeles perdón desde el fondo de tu corazón, para que ellos te perdonen desde el Más Allá. Y continúa orando para que nuestro Amoroso te ayude con la conversión de tus hijos, no porque esperes que te amen, sino porque no quieres que ellos carguen con la maldición del mal hijo.

Como pueden apreciar, parece sencillo descubrir una Prueba, porque por lo general producen sufrimiento, pero no siempre es así, por lo que, descubrir una Prueba no es nada sencillo. De hecho, hay Pruebas que no parecen Pruebas, porque no producen sufrimiento a la persona que se le asignó la Prueba, pero quizás si le produzca muchos sufrimientos a los cercanos del Probado. Esto suele ocurrir con las Pruebas que se nos envían para practicar las virtudes que nos ayuden a deslastrarnos del peso de los vicios que hallamos adquirido en vidas pasadas. Tener dinero, por ejemplo, es una Prueba, porque con seguridad se nos ha proveído de ese dinero para que nos ejercitemos en la generosidad, lo cual nos ayudará a deslastrarnos del vicio de la avaricia, que con seguridad adquirimos en vidas pasadas. Evidentemente, si no somos personas de oración, que procuramos conocer a nuestro Amoroso Padre Dios, pues con seguridad nos afanaremos más en guardar el dinero como si fuera nuestro diosecito, lo que hará que aumenten las manchas del vicio de la avaricia, en nuestros pobres Espíritus. Pero, ¿cómo nos enteramos que el dinero que se nos ha proveído es una Prueba para ser superada?, pues cuando vemos que a nuestro alrededor hay gente necesitando ese dinero para aliviar ciertos sufrimientos (hambre, enfermedades, …) y nos cuesta entregarles nuestro dinero. 

22.- COMPETIR EN BUENAS ACCIONES

Si realmente queremos conocer algún lugar, alguna persona, … alguna cosa, con toda seguridad nos esforzaremos por acercarnos a ese lugar, a esa persona, a esa cosa, para conocerla. Ya estando cerca, si realmente queremos conocer ese lugar, pues lo recorremos íntegramente. Si realmente queremos conocer a esa persona, pues le hacemos preguntas personales. Si realmente queremos conocer esa cosa, pues tenemos que esforzarnos por separarla en partes para saber cuál es su composición y para qué nos puede servir. Así ocurre con Las Reglas, si no las desglosamos, las separamos en partes y analizamos cada parte por separado, pues jamás las conoceremos.

Como les comenté, si cuando leen “Amar a Dios sobre todas las cosas” creen que Dios les está pidiendo que lo amen, porque Él necesita ser amado, pues no has aprendido nada de Dios. Todas y cada una de Las Reglas deben ser sometidas a un fuerte escrutinio de nuestra parte, si realmente deseamos saber que nos está pidiendo nuestro Amoroso Padre Dios, con cada una de Las Reglas. ¡Acostúmbrense a leer con conciencia de lo que leen! No se conformen con simplemente leer dando por entendido lo que leyeron, sobre todo si se trata de leer La Palabra Divina, la cual tiene muchos secretos inmersos en muchas palabras.

Lo que me ha ayudado muchísimo a conocer Las Reglas es procurar desmenuzar las palabras que contienen cada Regla, procurando conocer su significado etimológico. Esto es porque, NINGUNA PALABRA SALE DE LA BOCA DE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS SIN RAZÓN O SENTIDO ALGUNO. ¡Toda Palabra que Sale de La Boca de nuestro Amoroso Padre Dios Es Eficiente! Consecuentemente, debemos esforzarnos por comprender lo que realmente nuestro Amoroso Padre Dios nos Quiere Decir. No nos conformemos con creer que entendimos. ¡Esforcémonos por comprender! Esta es justamente la diferencia entre oír y escuchar.

En este orden de ideas, permítanme aclararles lo que realmente quiso decir el Arcángel Gabriel, cuando le informó a Mahoma, que HEMOS VENIDO A ESTE MUNDO A ‘COMPETIR EN BUENAS ACCIONES’ -(Corán 5:48-.  La palabra competir’ viene del latín ‘competere’, que significa ‘luchar para conseguir un premio. Ya al comprender la etimología de la primera palabra de esa oración, evidentemente entendemos que, no se trata de un simple juego, sino de un ‘juego deportivo’ -UNA COMPETENCIA-, el cual aceptamos jugar -COMPETIR- para obtener algún premio. La etimología de ‘competir’ también nos indica que, para ganar el premio debemos ‘esforzarnos’, tanto cuanto los componentes léxicos de ‘competere’ son el prefijo ‘com’ que indica ‘junto o completo’ y ‘petere’, que denota ‘buscar o atacar’, lo cual nos indica que, ‘formamos parte de un grupo –junto o completo- que busca empeñosamente lograr un objetivo o meta.

Conociendo el significado etimológico de la palabra ‘Competir’, pareciera que ya tenemos claro lo que Gabriel le informó a Mahoma, puesto que aparentemente todo el mundo sabe que significa ‘buenas acciones’. Pero les aseguro que, se quedan cortos si suponen que ‘buenas acciones’ significa simplemente hacer el mayor bien posible. La palabra bueno’ viene del latín ‘bonum’, que significa ‘conveniente’, dado que deriva del latín arcaico ‘duenos’, que significaba ‘eficiente’, o lo que es lo mismo: ‘que actúa y logra un efecto’. Luego, una bomba, al estallar y matar mucha gente, podemos decir que es buena, tanto cuanto logra eficientemente el efecto que se esperaba de ella, aunque sus efectos sean malos para nosotros. Esta aclaratoria se las hago para recordarles que Satanás es muy bueno en cumplir con sus asignaciones, tanto cuanto logra el efecto esperado, aunque este efecto no sea bueno para nosotros. De manera que, estén vigilantes, porque no todo lo que parece bueno realmente lo es, ni todo lo que es malo realmente lo es, según la etimología de la palabra ‘bueno’. También pareciera que, comprendemos perfectamente la palabra ‘acciones’, porque evidentemente hace referencia a lo que ‘hacemos o ejecutamos’. ‘Acción’ viene del latín ‘actionis’, cuyos componentes léxicos son ‘actus’, que significa ‘llevar a cabo’ y ‘ción’ que significa ‘efecto’ o propiamente ‘acción, movimiento, ejecución’. De manera que, acción’ es el ‘acto de llevar algo a cabo. Luego, hemos de suponer que, llevar a cabo algo ha de suponer algún esfuerzo para lograrlo.

Ahora sí, conociendo la etimología de ‘buenas acciones’, podemos comprender lo que el Arcángel Gabriel nos vino a comunicar, de parte de nuestro Amoroso Padre Dios. Etimológicamente, Buenas Acciones’ se refiere a que TODO LO QUE LLEVEMOS A CABO DEBEMOS HACERLO EFICIENTEMENTE. Es decir, lo que se espera de nosotros es que, todo lo que hagaMOS, además de HACERLO -llevarlo a cabo- eficientemente, sea algo bueno –conveniente-, tanto para nosotros como para todos los que nos rodean. Ocurre entonces que, “COMPETIR EN BUENAS ACCIONES”, va más allá de ‘hacer el bien’. “Competir en buenas acciones” implica hacer bien todas las cosas que hago. Y, por supuesto, al ser una competencia, cada día debo ser mejor en lo que hago, tanto cuanto hay otros intentando hacerlo mejor que yo. ¿Captan la idea? Si cada día de mi vida no me esfuerzo, por ser el mejor en lo que hago, muy probablemente en algún momento alguien se me adelantará en la carrera y obtendrá La Preciada Presea antes que yo. Y no es que La Presea que Otorga nuestro Amoroso Padre Dios se agote, sino que mientras más pronto yo la obtenga, pues jugaré más aliviadamente, porque La Presea que Otorga nuestro Amoroso Padre Dios Es Su Amistad y todo aquel que logra ser Amigo de Dios lo tiene TODO.

 

Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo