lunes, 23 de mayo de 2022

FIN DE LOS TIEMPOS

Tengo una relación de amor-odio con mi Blog. Lo amo, porque puedo escribir todo lo que me venga en gana. Lo odio, porque nadie lo lee. Luego, lo segundo ayuda un poco a lo primero, tanto cuanto por el hecho de que nadie lo lee puedo escribir lo que quiera, sin sentir que ofendo o maltrato a alguien.

Amo escribir acerca de nuestro Amoroso Padre Dios, pero odio el poco interés que se tiene, en nuestros días, por saber de Dios. Consecuentemente, nadie lee lo que escribo y como no puedo dejar de escribir, porque es mi forma de sentir que no estoy muriendo sino viviendo, aprovecho la oportunidad que me dan, al no leerme, porque puedo escribir incluso sobre algunas rarezas de nuestra realidad existencial, sin tener que demostrar aquello que escribo.

En mis más recientes artículos les he escrito acerca de lo inminente que parece el fin de los tiempos. También les he explicado el por qué siempre digo parece, dado que, si nos esforzamos un poco por comprender y realizar La Voluntad de nuestro Amoroso Padre Dios, es posible evitar lo que parece ser el insoslayable fin. Tristemente, según mi humilde apreciar, nadie, absolutamente nadie, parece estar consciente de que el fin de los tiempos se acerca aceleradamente y la prueba de esto es el poco interés que tienen acerca de conocer a nuestro Amoroso Padre Dios.

Ciertamente lo más inexorable que existe es el tiempo, puesto que no se puede detener. Es evidente entonces que no deberíamos hablar del fin de los tiempos, sino más bien del fin del mundo. Sin embargo, es correcto hablar del Fin de LOS Tiempos, si consideramos que cada vez que reencarnamos vivimos un tiempo finito y consecuentemente podemos afirmar que las sumas de todos esos tiempos finitos constituirán LOS tiempos de nuestra existencia.

EL RELOJ CÓSMICO

Al ser el tiempo inexorable, el hombre hubo de aprender a encajonarlo para, de alguna forma o manera, controlarlo y detener su avance. Entonces el hombre inventó los conceptos de hora, día, semana, mes, año,… nano segundo. Posteriormente diseñó el calendario y el reloj. Pero éstos inventos y diseños parecieran no ser creaciones del hombre, porque ya se encontraban presentes en la creación. De esto estoy plenamente seguro, sobre todo después que indagué un poco acerca de ciertas observaciones científicas de las que me enteré viendo una serie en casa de mis Princesas. Resulta que, "CADA 33 AÑOS SE SINCRONIZAN EL SOL, LA TIERRA Y LA LUNA". Parece que todo el cosmos se mueve como las agujas de un fino reloj.

Como ya sabemos, un calendario es un sistema de cómputo del tiempo que utiliza los movimientos del sol y/o la luna. Los calendarios solares se fundamentan en la duración de la traslación de la tierra alrededor del sol, lo cual tarda unos 365 días. Los calendarios lunares se basan en el curso de las fases lunares, constan de 12 meses de 29 ó 30 días, haciendo un total de 354 días. Existen también los calendarios que utilizan simultáneamente los calendarios solares y los lunares y que por ello reciben el nombre de lunisolares.

Los calendarios lunisolares pretenden ir acompasando las pequeñas diferencias de días entre el calendario solar y el lunar. Por una parte pretende que el comienzo de las estaciones se produzca en, aproximadamente, las mismas fechas del calendario, y por otra debe tener los meses lunares, es decir, aquellos que comienzan con la luna nueva. Como la duración del mes sinódico (tiempo entre una luna llena y la siguiente) es de aproximadamente 29,5 días, entonces los meses lunares deberán ser alternativamente de 29 y 30 días. Ahora bien, un año solar contiene un año lunar más unos 11 días (354+11=365). Cada tres años solares se van acumulando 33 días al año lunar (11 x 3 = 33), poco más de un mes lunar. Es decir, a tres años  lunares le faltan 33 días para igualar los tres años solares. Para conseguir la deseada paridad entre el calendario solar y el lunar, se le añade al tercer año lunar un mes más, que hace disminuir la diferencia entre los años lunares y solares transcurridos. En los años sucesivos volverá a aumentar la diferencia entre ambos años, cuando llega a sobrepasar o igualar los 30 días se le añade un mes extra al año lunar. Ocurrirá entonces que, al transcurrir 33 años solares se le habrán añadido 363 días al calendario lunar lo que lo igualará con el calendario solar, logrando así la sincronización entre el calendario solar y el calendario lunar originales.

Imaginando astronómicamente un punto inicial en el cual la luna y el sol se encuentran alineados en el espacio, respecto a la tierra, al cabo de un año solar la luna estará 11 días adelantada en su trayectoria respecto de ese mismo punto inicial, porque tiene un recorrido más breve alrededor de la tierra. Recién al cabo de un ciclo de 33 años la luna, la tierra y el sol vuelven a estar alineados en ese punto inicial. Esto es lo que se conoce como la sincronización astronómica entre el sol, la tierra y la luna. Ocurre algo así como que las agujas de las horas (sol), la de los minutos (tierra) y la de los segundos (luna) se encuentran señalando las 12:00.

Quizás debido a esta sincronización, muchos encuentran una extraña relación entre el número 33 y ciertos eventos importantes ocurridos en la historia del hombre. De hecho, según la astrología, a cada signo del zodiaco le corresponde una casa o morada, la cual habrá de habitar el sol cada año. El sol en la revolución solar se mueve en el sentido de las agujas de un reloj, su movimiento sigue al del medio del cielo (MC) pasando, de un año al otro, tres casas adelantes. Es decir, si un año está en la Casa 1, al año siguiente pasará a la 10 (saltará de la 1 a la 12, luego a la 11, para finalmente hospedarse en la 10), a la siguiente pasará a la 7 y luego a la 4. Todo el proceso de rotación dura 33 años, en el cumpleaños 33 del sol las casas vuelven a su posición natal. La explicación de esta creencia es que al cabo del ciclo de 33 años el sol se encuentra en el mismo día y en el mismo minuto de longitud, de tal manera que si el sujeto se encuentra en el sitio de nacimiento su Revolución Solar tendrá la misma orientación del cielo que el tema natal.

Curiosamente, este número se encuentra registrado en los textos y la tradición de varias religiones del planeta. La Biblia asegura que el rey David reinó en Jerusalén durante 33 años y que nuestro Amado Yeshuá tenía 33 años cuando murió en la cruz. También se afirma que el hinduismo cuenta con 33 mil dioses y que en el Islam los musulmanes creen que los habitantes del cielo existen eternamente con una edad de 33 años. Además, los mismos musulmanes disponen de 33 perlas para la oración. Por otro lado, el área donde se juntan los ríos Tigris y Éufrates, lugar donde se encontraría la ubicación original del Edén o Paraíso, queda en la latitud 33º 30’N, donde actualmente se encuentra Irak, cuyo capital Bagdad, se encuentra en la latitud 33º 33’N.

Algunos otros Teóricos de Conspiraciones han logrado relacionar este número con otros eventos de la historia, muchos de estos logran la relación después de realizar algunas oscuras operaciones matemáticas. Por ejemplo, se dice que el poeta Dante Alighieri divide a las tres partes de “La Divina Comedia” (Infierno, Purgatorio y Paraíso) en 33 cantos cada una. El pintor Miguel Ángel habría comenzado a pintar la Capilla Sixtina a los 33 años, y una de las obras más conocidas del arquitecto español Antonio Gaudí es el llamado “Cuadro Mágico”, un cuadro donde se observa una variedad de números del 1 al 15 que sumados de cualquier manera, ya sea horizontal, vertical o diagonal, siempre dan 33.

Sin pretender ser un Teórico de Conspiraciones, basándome en la interesante serie que me invitaron a ver mis Amadas Hijas, me atreveré a elucubrar una alocada teoría. Resulta que, en la susodicha serie, establecen que el año 2019 se corresponde con el cierre y el inicio de un nuevo ciclo de sincronización sol-tierra-luna. Aceptando esto como cierto, al no tener mayor información al respecto, decidí realizar algunas sencillas operaciones matemáticas y comencé a restar 33 años, sucesivamente, desde este año 2019. Al ejecutar estas operaciones 61 veces me dio como resultado un 6 (positivo), lo cual nos hace inferir que, al año en que se determinó nació Jesús, le sobran 6 años, es decir, Jesucristo nació 6 años antes de Cristo. Como Dionisio el Exiguo calculó que Jesucristo nació pocos días antes de culminar el año 753 de la era romana, tenemos que concluir que realmente nació en el año 747 AUC (753 – 6 = 747). Pensando un poco más al respecto, se me ocurrió que, al estar alineados el sol, la luna y la tierra, evidentemente, cuando Jesucristo muere 33 años después (747+33=780), debió ocurrir un eclipse de sol, en consecuencia, es posible que, aquel sol oscurecido, aquellas tinieblas de la que nos hablan los evangelistas, durante la crucifixión de Jesucristo, hayan sido el producto de un eclipse total de sol, el cual vino acompañado de un fuerte temblor. 

FIN DEL JUEGO

En algún momento también les hablé acerca de que cada vez que reencarnamos vivimos un tiempo de juego, pero también les aclaré que en algún momento El Gran Juego habrá de culminar y que esto ocurrirá cuando nuestro Amoroso Padre Dios se vaya a dormir. Según los exégetas hinduistas esto ocurre cada 8 billones de años terrestres. Pero según yo, también pudiera ocurrir que, en algún momento del juego nuestro Amoroso Padre Dios decida irse a dormir, debido al aburrimiento que pudiera sentir por ver a su equipo jugar pésimamente.

En todo caso, ya sea que sea la hora de dormir de nuestro Amoroso Padre Dios o que simplemente esté aburrido de vernos jugar tan mal, las señales acerca del fin de El Gran Juego, son cada vez son más evidentes. Nuestro Amoroso Padre Dios, a través de los tiempos y haciendo uso de algunos profetas, nos ha dejado anotadas las señales de lo que habrá de ocurrir poco antes de culminar El Gran Juego. De hecho, pareciera que en lo único en que si estamos de acuerdo, los practicantes de las diferentes religiones, es que El Gran Juego culminará en algún momento.

CAPÍTULO 13 DEL APOCALIPSIS

Acerca de algunas de éstas señales apocalípticas les conversé en el artículo titulado “Profecías Encontradas”. Pero como mientras les escribo este artículo estoy viendo en el noticiero de la televisión que el presidente de Estados Unidos de Norteamérica le está ladrando en la puerta a China, es bueno hacer algunas consideraciones adicionales al respecto del Capítulo 13 del Apocalipsis o Libro de Las Revelaciones. 

Quiero aclararles que, por ser una Revelación o Profecía, me resulta algo incómodo escribirles al respecto porque, como les he venido comentando, el futuro puede cambiar, cada vez que lo vemos. Sin embargo, consciente de que al Confirmarme Católico me ungieron como profeta, pues no puedo evitar el denunciar lo que está ocurriendo, procurando llamarles la atención, con el objetivo de que se conviertan.

En sus revelaciones, el Apóstol Juan nos dice, en el capítulo 13:

«Me paré sobre la arena del mar, y vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus cuernos diez diademas; y sobre sus cabezas, un nombre blasfemo. 2 Y la bestia que vi era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león. Y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad. 3 Vi una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia, 4 y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella? 5 También se le dio boca que hablaba grandes cosas y blasfemias; y se le dio autoridad para actuar cuarenta y dos meses. 6 Y abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar de su nombre, de su tabernáculo, y de los que moran en el cielo. 7 Y se le permitió hacer guerra contra los santos, y vencerlos. También se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación. 8 Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo. 9 Si alguno tiene oído, oiga. 10 Si alguno lleva en cautividad, va en cautividad; si alguno mata a espada, a espada debe ser muerto. Aquí está la paciencia y la fe de los santos. 11 Después vi otra bestia que subía de la tierra; y tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como dragón. 12 Y ejerce toda la autoridad de la primera bestia en presencia de ella, y hace que la tierra y los moradores de ella adoren a la primera bestia, cuya herida mortal fue sanada. 13 También hace grandes señales, de tal manera que aun hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres. 14 Y engaña a los moradores de la tierra con las señales que se le ha permitido hacer en presencia de la bestia, mandando a los moradores de la tierra que le hagan imagen a la bestia que tiene la herida de espada, y vivió. 15 Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no la adorase. 16 Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; 17 y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre. 18 Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis.»

Como suele ocurrir con la mayoría de los profetas, las profecías de Juan son visiones –no muy claras- de lo que habrá de ocurrir. Generalmente, estas visiones vienen representadas por imágenes, algo extrañas y a veces alocadas, con las que se pretende comunicar un evento futuro. Es posible que esto ocurra porque lo que ve el profeta está tan adelantado a su tiempo que él sólo puede intentar comunicarnos lo que ve –que no comprende- con imágenes de su presente. Un avión, por ejemplo, pudieran verse, a los ojos del profeta, como un ángel o algo parecido. Así pues, no es culpa del profeta escribir como en claves y tampoco es su culpa el no podernos comunicar cuándo habrán de ocurrir todas esas cosas, porque el futuro cambia cada vez que lo ven. De manera que, a aquellos que pretendemos interpretar las visiones del profeta, no nos queda nada sencillo acertar en lo que vio.

Sin embargo, pese a lo incómodo de éstas interpretaciones proféticas, me atreveré a darles mi opinión respecto al capítulo 13 del Apocalipsis, porque me parece que, los acontecimientos de nuestro presente se asemejan mucho a lo descrito por Juan, en ese capítulo. Evidentemente, no esperen que les haga una exégesis muy precisa del mencionado capítulo, porque, además de que no me gusta conocer un futuro sobre el cual no tengo control, no soy muy docto en interpretaciones de imágenes, cosa que a muchos pareciera muy sencillo realizar.

Muchos son los que dicen que cuando Juan habla de un ‘mar’ se refiere al caos existente y algunos dicen que se refiere al mundo de la política. Yo ni idea a qué se refiere, pero si me llama la atención que habla de una ‘bestia’ que surge de ese ‘mar’, supongo que para hacernos daño, dado que es una bestia. Algunos afirman que las cabezas de esa bestia representa a los miembros de alguna organización (política, militar, económica,… todas las anteriores), de la cual la bestia es el jefe. Muchos, al leer la descripción que Juan nos dejó de la bestia, llegaron a concluir que la bestia era Rusia, sólo porque tiene patas de oso y los osos son muy abundantes en Rusia.

Para mí no es sencillo realizar este tipo de conjeturas, pero, por alguna extraña razón, cuando comencé a ver el comportamiento de la mayoría de los líderes mundiales, al seguir a Biden en una extraña encrucijada, recordé el capítulo 13 del Apocalipsis y comencé a elucubrar al respecto, haciendo comparaciones con nuestra oscura realidad.

Cuando releí que la bestia tenía una herida en una de sus cabezas recordé que, la palabra ‘capital’ significa ‘cabeza’ y entonces se me vino a la cabeza que los gobiernos de los Estados Unidos de Norteamérica tienen unos cuantos años cayendo en default, debido a lo altamente endeudados que están. Después releí que, toda la tierra se fue en pos de la bestia, cuando vieron que la herida se le había sido curada. Entonces pensé: ¿Acaso desde siempre todos no han estado en pos de Estados Unidos de Norteamérica?

Lo que más me llamó la atención de lo que releía fue cuando Juan nos dice que a la bestia se le dio boca y con la boca lo que hacía era decir mentiras, procurando la guerra entre los pueblos. Al relacionar estos datos con nuestros acontecimientos actuales y algunos no tan actuales pensé: ¿Acaso los gobiernos norteamericanos no han hecho más que mentir cada vez que quieren activar una guerra? ¿Acaso no es verdad que para activar la guerra en Ucrania Biden comenzó a entregarles toneladas de armas a Ucrania para que Rusia se moviera a defenderse?

ANTES DEL FIN

Como les comenté, esta mañana al escuchar el noticiero, me reí un poco al enterarme que Biden estaba aplicando las mismas mentiras, que aplicó para iniciar la guerra con Ucrania, para activar una guerra en Taiwán y, nada más y nada menos que, con China. Yo no sé para ustedes pero, para mí es altamente claro que, como Biden sabía que Rusia no quería que Ucrania tuviera arsenal bélico, porque no quería tener un posible enemigo en sus fronteras, entonces Biden le entregó a Ucrania toneladas de armas y así dio origen a la guerra con Ucrania. Ahora resulta que, como China no quiere que Taiwán tenga potencial bélico, pues Biden dijo que está dispuesto a darle armas a Taiwán. Si éste comportamiento no se les parece al de la ‘bestia’ diciendo mentiras para originar la guerra, entonces creo que están algo perdidos en sus interpretaciones.

Además, deben considerar el extraño comportamiento de la mayoría de los líderes mundiales que están siguiendo a la bestia, sin pensar en el daño que le están haciendo a los pueblos que se les asignó liderar. Yo no sé si éste seguimiento ciego, de los líderes mundiales, a las mentiras de Biden, sea porque Biden les ofreció algún beneficio particular o porque simplemente le tienen miedo, porque “¿Quién como la bestia y quién podrá luchar contra ella?”. Yo me inclino por lo segundo, porque creo que los líderes mundiales tienen miedo de enfrentar la locura de Biden, por evitar ser sancionados por éste o declarados sus enemigos.

En todo caso, para mí es claro que estamos viviendo los inicios del capítulo 13 del Apocalipsis y, según lo señalado por Juan, a Biden se le permitirá hacer éstas cosas durante 42 meses. Lo malo es que no tenemos ni idea cuándo se activó este capítulo 13, porque los Estados Unidos de Norteamérica tienen años entrando en default (lo cual creo es la cabeza herida) y la intromisión del gobierno norteamericano en las relaciones entre Rusia y Ucrania también son de larga data. De manera que, ya hubiéramos entrado en el capítulo 14 si esos acontecimientos eran el preludio de la activación.

Queda claro que, aún no hemos ingresado al capítulo 14, pero las señales nos dicen que el capítulo 13 se activó. Ahora bien, si consideramos que el capítulo 13 del Apocalipsis se activó con la llegada de Biden a la presidencia norteamericana (20/01/2021) podemos afirmar que aún nos quedan cerca de 2 años para que entremos en el capítulo 14. Pero si consideramos el punto de activación la entrega de toneladas de armas a Ucrania (Enero de 2022), entonces podemos afirmar que nos quedan 3 años.

Pero si tomamos en cuenta que, según el reloj cósmico, el año 2019 es el año de cambios o activaciones, entonces debemos apresurarnos por anotar la mayor cantidad de puntos positivos en los pocos meses que nos quedan, antes de finalizar El Gran Juego.

LAS CLARAS SEÑALES

Sé que muchos de ustedes estarán comentando que muchas son las guerras que se han suscitado en la historia de la humanidad que cuyas características se asemejan mucho a lo narrado en el capítulo 13 del Apocalipsis, pero en ninguna de esas guerras las señales son tan claras como las que están ocurriendo en nuestro triste presente.

Todas las guerras, sobre todo las de la antigüedad, han tenido siempre como motivo el deseo de más poder o propiedades o simplemente “el deseo de más vacas”. De hecho, la gran mayoría de las guerras antiguas fue con la finalidad de crear imperios. En la historia moderna, pese a que los motivos los han disfrazado, el motivo real es el deseo de más poder o propiedades.

La Primera Guerra Mundial, por ejemplo, supuestamente inició porque unos nacionalistas serbios habían asesinado al Archiduque Francisco Fernando de Austria, pero los motivos reales era que los gobiernos de algunas naciones querían apoderarse de algunos países, por lo que se encontraban en conflicto (franco-alemán/anglo-alemán/austro-ruso). Con la muerte del Archiduque de Austria, estos conflictos hallaron su oportunidad para dirimirlos y consecuentemente se reactivaron antiguas alianzas para activar la Gran Guerra.

Resultó que, el gran perdedor de la Gran Guerra fue Alemania, quien era el principal instigador de la Primera Guerra Mundial, debido a las diferencias marcadas que tenía con Francia y con Reino Unido, ocasionando que las diferencias se acentuarán. Consecuentemente, Alemania no tardó en intentar resolver esas diferencias y se activó la Segunda Guerra Mundial.

Ahora bien, éstas guerras las denominan mundiales porque cada bando que combatía estaba constituido por varios países, aliados con el fin de derrotar al otro. Pero éstas alianzas no fueron automáticas, dado que muchos países se fueron integrando poco a poco al combate. De hecho, Churchill (Primer Ministro Ingles) intentó varias veces de convencer a Roosevelt (Presidente de Estados Unidos) para que se incorporara a la guerra, pero esto sólo ocurrió cuando Japón atacó Pearl Harbor. Mientras, la historia cuenta que, Roosevelt lo único que hacía era burlarse de Churchill cada vez que éste le llamaba para pedirle apoyo.

Luego, el capítulo 13 del Apocalipsis nos habla de alianzas casi instantáneas, bajo un único mando, cosa que no ocurrió durante las dos grandes guerras de nuestra era. De hecho, en nuestra historia contemporánea, Éstas alianzas casi instantáneas, bajo un único mando, tampoco se han logrado en el desarrollo de las muchas guerras que Estados Unidos de Norteamérica ha activado, intentando alianzas bajo su mando. El ejemplo más evidente, de ésta ausencia de ‘alianzas instantáneas’ bajo el mando de un solo hombre, es la Guerra en Irak, para la que Bush inventó una sarta de mentiras y aun así ningún país lo secundó en sus intentos de invadir un país, para quitarle su petróleo. Recuerdan que, pese a que la ONU le negó a Bush el apoyo para ésta guerra, él dijo: “Si ustedes no vienen conmigo entonces yo voy solo”. Claro que él no fue, pero si envió a miles de soldados, en su mayoría latinos y afrodescendientes, para que combatieran por él.  

Después de la comedia hecha en Irak, los gobiernos norteamericanos han intentado coordinar ‘alianzas instantáneas’ con otros países para invadir países petroleros, pero nunca lo consiguió. Sin embargo, movidos por su necesidad de petróleo, cada presidente norteamericano ha tenido su guerra, casi en solitario. El capítulo 13 del Apocalipsis justamente parece hablarnos de ‘alianzas instantáneas’, al decirnos que todos seguían a la bestia, asombrados por su poder. Esta es la señal más clara de que ha sido activado el capítulo 13 del Apocalipsis, por lo que ésta guerra que se avecina tiene visos de ser la última de las grandes guerras –(“… y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia” / Apocalipsis 13:3)-.

Una de las principales características de la Primera Guerra Mundial es que fue el primer conflicto armado que implicó el uso del armamento militar de alta tecnología y de alcance verdaderamente masivo, aunque no tan masivo como lo que ha de implicar el uso de tecnología nuclear, en la que parece será la última de las grandes guerras. Pareciera que pocos conocen la existencia de tecnología nuclear en nuestros tiempos o simplemente dudan de que alguien la vaya a utilizar, porque pese al enorme peligro que significa entrar en disputa con un país armado con bombas nucleares, los líderes de algunas naciones, dizque de desarrolladas, no temen el conflicto que están avivando en Europa. Es posible que esta aparente ceguera sea el resultado del miedo que le tienen a la bestia, que prefieren no llevarle la contraria. Y he aquí otra de las señales anotadas por Juan en sus Revelaciones –(“¿Quién como la bestia? ¿Quién podrá luchar contra ella?” / Apocalipsis 13:4)-.

Otras de las grandes señales acerca de la activación del capítulo 13 del Apocalipsis es un hecho, es la afirmación que hace Juan de que ninguno podía comprar o vender sin la autorización de la bestia. Esto es justamente lo que ocurre con las medidas coercitivas que los gobiernos norteamericanos imponen sobre las naciones que no le obedecen, con las cuales pretende evitar que esas naciones bloqueadas comercien con el resto de las naciones –(“… y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre” / Apocalipsis 13:17)-.

Ciertamente éstas medidas coercitivas, contra algunas naciones, las han venido imponiendo los gobiernos norteamericanos desde hace muchos años, pero lo que me hace comparar propiamente las sanciones aplicadas a Rusia, con las señales de lo indicado por Juan, es que todos los líderes europeos hacen caso a esas sanciones unilaterales pese a que al hacerlo están dañando gravemente el estilo de vida de los ciudadanos que los han elegido como gobernantes. Siempre me he preguntado el por qué todos le hacen caso a los gobiernos norteamericanos cuando les obligan a no comprar o vender a otras naciones, porque pareciera que no tienen ningún tipo de respeto propio, al obedecer diligentemente a otro gobierno. Sin embargo, haciendo un inmenso esfuerzo de vanidad, puedo llegar a comprender que su ciega obediencia radica en el hecho de que están castigando a pueblos que consideran inferiores. Pero lo que está ocurriendo con la obediencia ciega a los norteamericanos en estos momentos no tiene comparación, porque no están castigando solo a Rusia, por considerarla un pueblo inferior, sino que están castigando a sus propios pueblos, con hambre, frio,... escasez generalizada de bienes y servicios, lo que disminuye la calidad de vida del pueblo que los eligió para mantener y mejorar sus vidas. La verdad es que lo que está ocurriendo es el colmo de la estupidez. ¡Hatajo de bestias es lo que son esos dizque líderes mundiales!!!        

Si todas éstas claras señales no les hacen ver que el capítulo 13 del apocalipsis ha sido activado, entonces evidentemente vamos enrumbados al capítulo 14. Por mi parte yo estoy preparado, falta saber si ustedes están preparados para el Fin de los Tiempos.        

 

Escrito por: Noel Méndez

PD: Por cierto que, puedo afirmar que Biden es la bestia de la que nos habla Juan, a pesar de que muchos han concluido que la ‘bestia’ es un sistema integrado (político, social, económico), porque Juan nos dice que la ‘bestia’ es un hombre, cuando nos asegura que el número de la ‘bestia’ (666) es número de hombre. Es concluyente que, la ‘bestia’ es un simple hombre que toma el control del mundo, para destruirlo. 

Sé que nadie lee mis artículos, pero a sabiendas de que el sistema norteamericano vive vigilante de aquellos que hablan mal de sus gobiernos, es posible que Biden se entere de esto que les acabo de escribir. Espero que Biden no se ofenda por ésta mi conclusión muy personal, porque según yo lo entiendo: TODOS HEMOS VENIDO A CUMPLIR UNA MISIÓN. Tristemente, parece que la Biden es traer la destrucción de este hermoso planeta, misión muy similar a la de Judas, pero qué más da: MISIÓN ES MISIÓN. Espero que no le caiga aquella maldición de "Más le valdría no haber nacido", aunque lo más probable es que así será. 


domingo, 15 de mayo de 2022

UN DIA A LA VEZ

PREÁMBULO NECESARIO

Sé que varios de mis recientes artículos parecen algo alejados del tema central en torno al cual giran los artículos de mi Blog, pero la verdad es que lo que estoy tratando de comunicar con este Blog es la realidad de que existimos para jugar un hermoso pero muy serio juego, el cual me he dado por bautizar: Jugando por Nuestros Mundos. Consecuentemente, en mis artículos simplemente narro mis conocimientos acerca de lo que, de alguna forma o manera, se me ha revelado. Algunos artículos estarán cargados de mucha espiritualidad pero otros necesariamente estarán cargados de mis propias vivencias mundanas, tanto cuanto pretendo dejarles anotado el camino que tomé para lograr, de alguna forma o manera, integrar lo espiritual con la materialidad de nuestras existencias, para superar victoriosamente alguna situación de vida. 

Evidentemente, estos artículos vivenciales son simplemente mi opinión personal acerca de lo que yo procuro hacer al enfrentarme a alguna situación de vida específica. Se las anoto porque, de alguna forma o manera, siento que nuestro Amoroso Padre Dios me pide que se las anote, quizás porque es probable que a algunos de mis amigos invisibles les pueda ayudar a enfrentar alguna situación de vida similar. Y claro que estoy consciente de que hasta el presente nadie, ni siquiera mis amadas hijas, han leído mis artículos, pero consciente también de que lo que colocas en la web en la web se queda, pues no dejo de escribirles, porque es probable que algunos de mis artículos se lo estoy escribiendo a alguien que lo necesitará dentro de mil años. ¡YO SOLO SOY UN MENSAJERO!!!

VIVENCIAS = SEÑALES

En éste orden de ideas, les comento que esta mañana me desperté cantando una extraña canción, bastante mundana, que me aprendí en mis tiempos mozos, cuando acostumbraba a disfrutar de reuniones, fiestas y bacanales. Como yo soy muy consciente, aún en ésta situación, decidí ser consecuente con lo que me querían comunicar los versos de ésta canción, en el entendido de que ni una sola hoja de un árbol se cae sin que Dios tome cuenta de ello. Para mí es claro que, si amanecí con una canción mundana en mi mente debo analizar el mensaje que me quiere entregar nuestro Amoroso Padre Dios, a los fines de crecer espiritualmente. Desde que descubrí lo que hemos venido a hacer en este mundo, suelo ver cada vivencia como una Señal de nuestro Amoroso Padre Dios, para someter a mi análisis y descubrir Su Hermoso Mensaje.

Cantando y analizando los versos de esa canción, descubrí que la frase que más me llamaba la atención guardaba mucha relación con ciertas vivencias recientes que me han hecho sentir cierto tedio, porque últimamente he sentido que éste cuarto es muy pequeño para las cosas que sueño. Esta frase, de esta extraña canción, me hizo caer en la cuenta de que últimamente me he sentido algo aburrido por las tareas que me encuentro realizando. Este aburrimiento es quizás la consecuencia de todo lo que se me ha revelado y que quisiera estar comunicando en auditorios enormes. Pensar en todo aquello que debería estarles comunicando me hace sentir que estoy perdiendo el tiempo viviendo en la normalidad de lo cotidiano de una existencia común. Evidentemente, al observar las señales de lo que me quería comunicar nuestro Amoroso Padre Dios, decidí hacer un análisis de lo que me causaba tedio, para darle una solución digna de un verdadero creyente.  

Cada día me levanto cerca de las 6:00 am, porque el pensar que hay que cocinarle la comida a los perros no me deja dormir plácidamente hasta las 8:00 am o 9:00 am, que es lo que me gustaría hacer. Y no es que los perros sean dignos de mis tempranas atenciones sino que lo hago para evitar que mis hijas se levanten a hacerlo.

Cada día me levanto temprano para asumir la responsabilidades de mis amadas hijas, primeramente porque es mi responsabilidad de padre el hacerles lo más cómodamente posible la existencia a mis amadas hijas y segundo porque, pese a que me he esforzado muchísimo por hacer responsables a mis amadas hijas, no he logrado que comprendan la importancia de cumplir con sus responsabilidades en cada uno de los inquilinatos que han decidido asumir. Hay quienes me dicen que quizás esto es culpa mía porque las consiento muchísimo y me esfuerzo mucho por hacer las labores que ellas deberían hacer con dignidad. 

Quizás tengan razón, porque yo también he pensado que éste siempre ha sido mi problema con cada una de las relaciones que he tenido: SIEMPRE HAGO PARTE DE MIS RESPONSABILIDADES LAS DE LOS DEMÁS. Pero, como suelo decir: SI LOS DEMÁS NO LO HACEN ALGUIEN TIENE QUE HACERLO. El caso es que, me cuesta ver que hay cosas por hacer y evitar colaborar por hacerlas.

A los perros de mis hijas les han acostumbrado a salir a hacer sus necesidades antes de las 8:00 am y a comer cerca de esa hora. Esta costumbre es el resultado del hecho de que una de mis hijas salía, hacia su universidad, poco después de las 8:00 am y consecuentemente sentía la responsabilidad de atender a los perros  antes de salir. Durante la pandemia se suspendieron las actividades académicas, motivo por el cual mi hija -la que mal acostumbró a los perros- ya no tenía que ir a la universidad y consecuentemente no se levanta temprano. Como yo sé que la costumbre es más fuerte que el amor, comprendo lo que deben sentir esos perros cuando se acercan las 8:00 am y aún no han salido a hacer sus necesidades y tampoco han comido. ¿Han sentido ganas de defecar y no tener un baño cerca? ¿Han sentido hambre cuando no han tenido algo disponible para comer? Sé que quizás los perros no sean dignos de que yo me ponga en sus pieles, pero no puedo evitar sentir algo de hambre y ganas de ir al baño cuando les veo dando vuelta en la habitación de mi hija, aquella que los mal acostumbró.

Por costumbre, yo me levanto 2 veces en la noche para ir al baño. Si no lo hago siento que me orinaré en la cama, aunque ciertamente mis esfínteres aún funcionan muy bien, pese al largo tiempo que tienen laborando. Por costumbre, cerca de las 6:00 am me levanto para defecar y, aprovechando el ínterin, voy a la cocina a poner a cocinar la comida de los perros, para que así esté a temperatura comible para los perros, cuando lleguen de hacer sus necesidades. Ya que estoy despierto pues decido continuar con las labores del día a día. 

¿Saben que me atormenta cada mañana mientras hago mis necesidades matutinas?, pues que no sé que preparar de almuerzo y esto a pesar de que ciertamente tenemos alimentos suficientes en las alacenas. Pero resulta que, mi preocupación acerca de lo que almorzaremos radica en el hecho de que los comensales tienen gustos muy variados, a veces difíciles de complacer en su conjunto. Mis amadas hijas aún no comprenden que los alimentos son para alimentarse y que debemos ser agradecidos por lo que tenemos para comer, sin importar si se encuentran dentro de nuestros estándares. Una de mis amadas hijas es vegetariana y, desde hace algún tiempo, decidió sustituir las necesarias proteínas consumiendo carne de soya. En estos días me confesó que ya estaba algo aburrida de la carne de soya, por lo que agregó a mis preocupaciones matutinas otra preocupación. Mi otra hija no es vegetariana pero no le gustan los carbohidratos -lo cual contienen casi todos los alimentos disponibles en el mercado- y tampoco le gustan las frituras. Hace un tiempo me manifestó que no es bueno comer carnes rojas, por lo que me redujo el menú a pollo y pescados, pero el pescado es muy costoso por lo que me dejó como única opción de cocina el pollo, pero nunca frito. De manera que cada mañana debo pensar que agregarle al pollo para hacer una rica comida y que además me sirva para completar el menú de mi hija vegetariana, sin darle pollo.

CADA PUNTO SUMA      

Perdonen que les cuente los tristes inicios de mi día a día, desde que estoy en casa de mis amadas hijas. Si estuviera en mi casa con seguridad levantarme cada mañana no sería tan agotador, pero estoy en donde debo estar, esa es la realidad del Juego por nuestros Mundos. Tenemos que aceptar la posición en la que nos han ubicado y desde allí dar lo mejor de nosotros, porque cada punto suma.

El caso es que, pese a que no puedo evitar el entristecerme cada día por lo que pareciera ser una perdedera de tiempo, soy consciente de que cada servicio bien ejecutado es un punto a mi favor, por eso, a pesar de lo agotador que pudiera ser el hacerme responsable por mis amadas hijas, lo prefiero a estar en mi casa tirado en un chinchorro viendo televisión.

Soy consciente también de la responsabilidad que tengo de distribuir el conocimiento que se me ha revelado, por lo que, pese a no estarlo haciendo en un enorme auditorio, estoy agradecido de hacerlo por éste medio. Según lo entendemos humanamente, es muy probable que distribuir este conocimiento que se me ha revelado en grandes auditorios tenga un mayor puntaje que hacerlo por estos medios y quizás valdrá muchos más puntos que continuar haciéndome responsable de las responsabilidades de mis amadas hijas, pese a que mis amadas hijas ya son mayores de edad. Pero acerca del verdadero valor de nuestras acciones sólo nos haremos consciente al saltar al más allá. Mientras estamos en el más acá,  sólo nos queda dar lo mejor de cada uno de nosotros en la posición que nos ha tocado jugar, conscientes de que cada punto cuenta.

Pero para que cada punto cuente, es preciso que, además de reconocer y aceptar la posición que nos ha tocado jugar, debemos ser verdaderamente agradecidos por la posición que, de alguna forma o manera, se nos ha otorgado. Y dije verdaderamente porque sé que muchos se acostumbran a agradecer por obligación, sin hacerse conscientes del don recibido. Por esto es altamente necesario que analicemos bien el regalo recibido, para que al agradecerlo lo hagamos con todo nuestro corazón, con toda nuestra alma y con todo nuestro ser. Al respecto les comentaré que, para hacerme consciente del regalo que se me ha otorgado al enviarme a casa de mis hijas para servirles, analicé las situaciones de vida ocurridas en mi entorno y es así como llegué a la conclusión de que el estar en casa de mis hijas es un regalo de nuestro Amoroso Padre Dios.

CADA DÍA TIENE SU PROPIO AFÁN

Aún consciente de éstas realidades, al levantarme cada mañana, después de mis oraciones matutinas, no puedo evitar el preocuparme por lo que haré de almuerzo ese día. Es parte de mi humanidad intentar ocuparme de hacer lo mejor posible, porque cada punto cuenta, y el Juego por nuestros Mundos se gana un día a la vez. Esto es lo que nos aconsejaba nuestro Amado Yeshuá al decirnos que cada día tiene su propio afán, por lo que consecuentemente cada día debemos esforzarnos por ocuparnos lo mejor posible de las responsabilidades que le corresponden a ese día, sin pensar en lo que he de hacer mañana, porque los puntos que anotemos hoy se sumarán en nuestro score, del Juego por nuestros Mundos.

Cada día, al acostarnos, culmina un Tiempo de Juego, de largo Juego por nuestros Mundos. Al acostarnos, El Gran Metatrón anota en nuestros Registros Akáshicos cada una de nuestras acciones -buenas o malas- y registra, al lado de cada acción, el puntaje -positivo o negativo- que le corresponde a esa acción. Evidentemente, ninguno de nosotros, que nos encontramos en el más acá, sabemos el puntaje que le corresponde a cada acción, ni con cuántos días (Tiempos de Juego) contamos para anotar puntos positivos en nuestro score. Consecuentemente, es preciso darle a cada día su  propio afán y esmerarnos lo más diligentemente por cumplir con nuestras responsabilidades un  día a la vez.

De allí que, pese a que ciertamente me aburro en mi día a día, cumpliendo con parte de la responsabilidades de mis amadas hijas, no dejo de madrugar cada día, preocupado por lo que haré de almuerzo, porque es preciso que lo haga lo mejor posible, si pretendo un buen puntaje en mis Registros Akáshicos. Y me esfuerzo a pesar de que me aburro, en labores tan mundanas y tediosas, porque éste es el lugar en donde debo servir. Si mi Amado Padre Dios quisiera que yo realizara funciones en otro lugar, puesto, posición,... inquilinato, pues con seguridad Proveerá de las personas, acciones, acontecimientos,... Señales, para ubicarme en ese lugar, puesto, posición,... inquilinato en donde quiera que le sirva. ¿Acaso no es Yahweh Yireh?

En cada día de tu vida habrás de ocupar un lugar, puesto, posición,... inquilinato (padre, hijo, hermano, estudiante, trabajador,... creyente) en el cual deberás desempeñar tus funciones diligentemente -con afán- para lograr vencer en el Juego por nuestros Mundos. Ocurrirá muchas veces que, en algunos días, te tocará jugar en diferentes lugares, puestos, posiciones,... inquilinatos y en cada uno de estos debes esforzarte al máximo, como si fuera el único lugar, puesto, posición,... inquilinato que te ha tocado jugar, porque esos son los afanes que le corresponden a ese día y debes vivir cada día a la vez, realizando nuestras mejores jugadas. Dichosos aquellos que, en su día a día, tienen muchas funciones que cumplir con afán, porque a mayor número de tareas mayor puntaje. Por lo pronto, yo seguiré cumpliendo diligentemente con las pocas funciones que me han asignado en estos tiempos, aunque me parezcan algo aburridas, porque cada punto cuenta. Espero que mis amadas hijas comprendan, con mi ejemplo de vida, la importancia de cumplir diligentemente con sus funciones en cada uno de los lugares, puestos, posiciones,... inquilinatos que les toque jugar, ya sea porque se los asignen o porque ellas mismas los hayan escogido.

AGRADECIMIENTO CONSCIENTE

Arriba les comenté algo acerca del agradecimiento consciente que debemos manifestar por los lugares, puestos, posiciones,... inquilinatos que nos toque vivir. Para no dejarles en ascuas, les ampliaré un tanto el análisis que hice de mi entorno para llegar a un verdadero agradecimiento. 

Según lo veo yo, en nuestra triste actualidad pareciera se fuera a activar el capítulo 13 del Apocalipsis. Digo "pareciera" porque toda profecía puede activarse y/o desactivarse según el comportamiento o la actitud que el hombre manifiesta con relación a los acontecimientos que pudieran activar o desactivar la profecía. Es decir, aunque ciertamente los puntos climáticos de nuestra existencia están escritos, la ejecución, temprana o tardía, de esos puntos climáticos futuros dependen de las acciones de cada uno de nosotros. 

Hago referencia al capítulo 13 del Apocalipsis porque, según lo aprecio, me parece que los gobiernos de ciertos países -demasiados para mi gusto- están haciendo todo lo que les pide estados unidos de norteamérica que hagan, sin importar las consecuencias terribles que pudieran significar éstas acciones para los pueblos que esos gobiernos sumisos. Estas acciones se me asemejan a las narradas por Juan en el capítulo 13 del Apocalipsis, las cuales nos informa ocurrirán durante 42 meses -(5:También se le dio boca que hablaba grandes cosas y mentiras, y se le dio autoridad para actuar 42 meses)-.       

De manera que, si las acciones del hombre se mantienen alejadas de La Voluntad de nuestro Amoroso Padre Dios, con toda seguridad en aproximadamente 3 años estaremos viviendo el capítulo 14 del Apocalipsis. Consecuentemente, estoy altamente agradecido con nuestro Amoroso Padre Dios por regalarme el pasar con mis amadas hijas el último tiempo de El Gran Juego, disfrutando del compartir con ellas, aunque durante ese compartir me fatigue un poco, al servirlas y al continuar intentando educarlas. ¿Acaso ésta no es la responsabilidad que yo mismo me procuré al traerlas a este mundo?

Claro está que, el conocimiento de éstas cosas ciertamente no hace mi cuarto más grande, pero si lo hace más respirable. Además, es probable que el el cuarto de muchos de ustedes sea mucho más grande que el mío, pero esto no significa que estén respirando mejor que yo. De hecho, es muy probable que muchos de ustedes crean que están viviendo cuando realmente están muriendo. Consecuentemente, le agradezco mucho a nuestro Amoroso Padre Dios el haberme colocado en este pequeño pero hermoso cuarto, para compartir con mis amadas hijas antes de partir, al más allá o a algún otro cuarto en donde nuestro Amoroso Padre Dios decida colocarme. ¡Yo tan solo soy un lápiz viejo, con la punta algo gastada, que nuestro Amoroso Padre Dios logra de vez en vez hacer uso, pese a mi torpeza y fragilidad!!! 

Hablando de fragilidades, arriba les confesé brevemente que durante mis tiempos mozos disfrute de reuniones, fiestas y bacanales. Pues sí, al igual que ustedes soy hombre y existo, por lo que consecuentemente yerro y suelo perder El Camino. Quizás lo que me diferencia un tanto de ustedes es que siempre trato de retomar El Camino. Pero cada vez que yerro, evidentemente me mancho de barro, lo que aumenta en mis Registros Akáshicos los puntos negativos. Por eso le agradezco a nuestro Amado Padre Dios el estar en este cuarto, prestando mi mejor servicio, para intentar aumentar en mi score los puntos positivos.  

Pido a nuestro Amoroso Padre Dios que me asista en ésta afanosa labor, a fin de que mis amadas hijas comprendan con mi ejemplo la importancia de hacerse responsables de sus propias funciones. Quizás, antes del inexorable fin, mis amadas hijas logren acumular los puntos positivos que requieren para superar con creces los puntos negativos que pudieran haber acumulado en vidas pasadas, a fin de que al llegar ante La Presencia de nuestro Amoroso Padre Dios nos Otorgue Su Maravillosa Amistad y así merezcamos dormir en Su Placentero Regazo.  


Escrito por: Noel Méndez 


miércoles, 4 de mayo de 2022

TIEMPO PARA MORIR

El Predicador nos decía, muy acertadamente, que en el desarrollo del Juego por nuestros Mundos se suceden, y a veces se superponen, tiempos para cada evento, función, responsabilidad,... jugada que ejecutamos mientras transitamos desde la cuna hasta la tumba. Queda claro que, evidentemente existe un tiempo para culminar los tiempos de cada juego, que venimos jugando, algunos desde la eternidad. Para cada uno de nosotros, ese fin de tiempo de cada uno de nuestros juegos ocurre evidentemente con nuestra muerte. De manera que, como nos lo recuerda El Predicador: HAY UN TIEMPO PARA MORIR.

Ahora bien, la señalización de ésta realidad viene dada para que estemos conscientes que en algún momento culminará nuestra oportunidad para acumular puntos positivos y/o para deslastrarnos de los negativos. También debemos tener consciencia de que el tiempo para morir, si nos descuidamos, pudiera adelantarse, según nos lo aclaró nuestro Amado Yeshuá al comunicarnos que nuestro tiempo está presto, o lo que es lo mismo: en cualquier momento puede ocurrir.

Consecuentemente, es altamente importante estar preparados para el tiempo de morir, porque según como hayamos ejecutados los otros tiempos señalados por El Predicador (amar, odiar, trabajar, descansar, ser hijos, ser padres, ser hermanos, ser amigos,... vivir) se nos otorgará otro tiempo de juego, con alegrías o con pesares. De manera que, cada día de nuestras vidas debemos vivirlo como si fuera el último, procurando hacer el mayor bien posible y evitando caer en las tentaciones de satanás.

Recordar un hermoso poema, escrito por Santa Teresa de Ávila, y lo que está ocurriendo en nuestro hermoso planeta, me movieron a escribirles éstas letras, porque parece que nuestro tiempo de vivir está colapsando y tristemente pocos, muy pocos, están preparados para el tiempo para morir. De hecho, sé que para pocos, muy pocos de ustedes, el hermoso poema de Teresa les dice algo, mas sin embargo, se los anotaré en seguida:

Vivo sin vivir en mí,
y tan alta vida espero,
que muero porque no muero.

Vivo ya fuera de mí,
después que muero de amor;
porque vivo en el Señor,
que me quiso para sí:
cuando el corazón le di
puso en él este letrero,
que muero porque no muero.
 
Esta divina prisión,
del amor en que yo vivo,
ha hecho a Dios mi cautivo,
y libre mi corazón;
y causa en mí tal pasión
ver a Dios mi prisionero,
que muero porque no muero.
 
¡Ay, qué larga es esta vida!
¡Qué duros estos destierros,
esta cárcel, estos hierros
en que el alma está metida!
Sólo esperar la salida
me causa dolor tan fiero,
que muero porque no muero.
 
¡Ay, qué vida tan amarga
do no se goza el Señor!
Porque si es dulce el amor,
no lo es la esperanza larga:
quíteme Dios esta carga,
más pesada que el acero,
que muero porque no muero.
 
Sólo con la confianza
vivo de que he de morir,
porque muriendo el vivir
me asegura mi esperanza;
muerte do el vivir se alcanza,
no te tardes, que te espero,
que muero porque no muero.
 
Mira que el amor es fuerte;
vida, no me seas molesta,
mira que sólo me resta,
para ganarte perderte.
Venga ya la dulce muerte,
el morir venga ligero
que muero porque no muero.
 
Aquella vida de arriba,
que es la vida verdadera,
hasta que esta vida muera,
no se goza estando viva:
muerte, no me seas esquiva;
viva muriendo primero,
que muero porque no muero.
 
Vida, ¿qué puedo yo darle
a mi Dios que vive en mí,
si no es el perderte a ti,
para merecer ganarle?
Quiero muriendo alcanzarle,
pues tanto a mi Amado quiero,
que muero porque no muero.

Este hermoso poema se titula: VIVO SIN VIVIR EN MI, porque Teresa de Ávila logró, antes de llegar a su tiempo para morir, deslastrarse de la vida misma, viviendo alejada de lo material, para evitar alejarse de lo espiritual. Teresa de Ávila era altamente consciente de lo fútil de la existencia misma, que se fundamenta sólo en el interés por lo material. 

MUERO PORQUE NO MUERO

Cada estribillo al final de cada estrofa de este hermoso poema, es por mucho muy significativo, pero sólo para aquellos que estamos conscientes de lo que hemos venido a hacer en este mundo. "¡MUERO PORQUE NO MUERO!!!" es una frase que se repite en mi mente, cada noche al acostarme y cada mañana al levantarme. 

Los que estamos conscientes de lo que hemos venido a hacer en este mundo, comprendemos lo que Pablo le escribió a los Filipenses: "Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. Mas si el vivir en la carne resulta para mí en beneficio de la obra, no sé entonces qué escoger. Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor; pero quedar en la carne es más necesario por causa de vosotros. Y confiado en esto, sé que quedaré, que aún permaneceré con todos vosotros, para vuestro provecho y gozo de la fe, para que abunde vuestra gloria de mí en Cristo Jesús por mi presencia otra vez entre vosotros" -(Filipenses 1:21-26)-.

Como Teresa, como Pablo y como muchos otros que decidieron apartar sus vidas para Dios, procurando alejarnos de los apegos materiales y acercarnos más a nuestra verdad espiritual, vivir sólo tiene sentido, sí y sólo sí, podemos servir, porque de lo contrario, cada segundo de vida es un segundo para fallar y anotar puntos negativos. De allí que, los que estamos conscientes de lo que hemos venido a hacer a este mundo, preferimos morir, para evitar caer en los susurros de satanás, lo cual es relativamente fácil, sobre todos para aquellos que no podemos ser anacoretas.

De manera que, ciertamente "MUERO PORQUE NO MUERO", pero consciente de mis responsabilidades existenciales, particularmente con mis amadas hijas, acepto dichoso el seguir viviendo, esforzándome cada día por realizar el mejor servicio y evitando caer en los susurros de satanás. ¿Acaso no es esto el vivir? No hay forma de que yo muera antes de que mi tiempo para morir llegue, entonces, por más que quiera morir para encontrarme con nuestro Amoroso Padre Dios, soy consciente de que mi tiempo para morir ya está determinado y que mientras llegue ese hermoso momento, de ver cara a cara a nuestro Amoroso Padre Dios, debo seguir avanzando espiritualmente, dado que con seguridad aún me falta mucho por aprender y, mientras continúo aprendiendo, procuraré ayudar a otros, particularmente a mis amadas hijas, a comprender lo que hemos venido a hacer en este mundo.     

EL TIEMPO ES PRESTO

Pese a mi consciente forma de vivir, me es difícil dejar de sentir lo que Teresa de Ávila sentía, lo cual podemos reconocer en lo que expresó en todo este hermoso poema, particularmente cuando dice:

¡Ay, qué larga es esta vida!
¡Qué duros estos destierros,
esta cárcel, estos hierros
en que el alma está metida!
Sólo esperar la salida
me causa dolor tan fiero,
que muero porque no muero

Ocurre que, para todos aquellos que tenemos claro lo que hemos venido a hacer en este mundo, llega un momento en que nos sentimos asfixiados por el hecho de que aún respiramos. Y es que la vida material ya no nos es placentera, sino que todo lo contrario, la vida nos resulta demasiado larga y aburrida. Consecuentemente, para nosotros morir, como lo afirmaba Pablo, es pura ganancia,.

Por el contrario, una gran parte de la humanidad, apegada a lo material, pese a lo pesada que pudiera serles la vida le temen a la muerte. Muchos, al encontrarse cerca de la muerte, se aferran a la vida, algunos porque les ha sido muy placentera y otros porque, de alguna forma o manera, saben que no están preparados para el tiempo para morir. Ninguno parece haber comprendido que el tiempo es presto y que deberían vivir procurando estar preparados para el fin del juego. 

¡Pero no! La gran mayoría de ustedes pienso que creen que son eternos, porque a muy pocos les veo preocupados por prepararse para la llegada del tiempo para morir. Cuando les hablo acerca de éstas cosas, muchos de ustedes me cambian el tema, porque no quieren ni pensar en el tiempo para morir, y alguno otros, que parecen interesados en el tema, me confirman con gestos el estar de acuerdo, pero con sus actuaciones me confirman que no han comprendido o que simplemente no les interesa. Pareciera que me dicen, estoy de acuerdo contigo, pero dejemos eso para después. Yo me pregunto: ¿Después de cuál tiempo?

Hasta mis cercanos parecieran creer que son eternos. Día tras día veo a una de mis hijas trabajando en la laptop, procurando ingresos materiales, y en, en sus tiempos de ocio, que son bastantes largos, la veo chateando con sus amistades o jugando algún juego virtual. A mi otra hija pocas veces suelo verla estudiando y la mayor parte del tiempo la veo chateando con sus amistades o revisando las redes sociales. Esto último -revisar las redes sociales- lo hace tan diligentemente que incluso lo hace cuando está estudiando. Cuando les increpo acerca de lo presto que es el tiempo para morir y que deben dedicarle más tiempo a sus crecimientos espirituales, me miran como si yo estuviera loco, aunque sonrientes me dicen que después lo harán. Yo me pregunto: ¿Después de cuál tiempo? 

Lo irónico es que, día tras día yo me siento a mirar las noticias en la televisión y mis amadas hijas muchas veces están presentes en la sala, donde yo miro la televisión, pero parece que no le prestan atención a las noticias, quizás porque están enganchadas en las redes sociales de sus celulares. Creo que el mayor mal de nuestros tiempos es el enorme desinterés que hay por enterarse de nuestra propia actualidad, porque -incluso mis amadas hijas- parecen no enterarse, ni siquiera por las redes sociales, que el tiempo para morir es presto. 

Mientras escribo estas letras estoy oyendo las noticias, que emiten en el televisor, y mis dos amadas hijas están sentadas cerca, viendo las redes sociales en sus celulares. Una de las noticias hablan de que están intentando apenitas darle un voto de censura al ministro de defensa colombiano por haber ordenado la muerte de personas simplemente para aumentar las estadísticas estatales de ataque a las organizaciones guerrilleras. Mientras escribo pienso en lo alejada de Dios que se encuentra la humanidad que en Colombia hay militares dispuestos a asesinar a inocentes sólo por seguir ordenes de una bestia. El noticiero también comentó que el presidente de México criticó que el congreso norteamericano no aprobó 4 mil millones de dólares para apoyar el desarrollo económico de Centro América, a fin de contrarrestar la migración de centro americanos hacia el norte, pero si aprobó más de 30 mil millones de dólares para avivar la guerra en Ucrania. Resulta irónico que, aquellos que se consideran una gran potencia mundial no tienen dinero para ayudar a otros países a salir de sus miserias pero si tienen dinero para provocar las guerras y hundir a otros países en la miseria. El noticiero también reveló que el expresidente Trump, durante su mandato, había considerado lanzar misiles hacia México, para atacar bases de narcotraficantes. Quien reveló tal información, comentó que Trump recomendaba que lo hicieran en secreto y que luego negaran su participación en el hecho.  ¿Se imaginan lo que hubiera ocurrido? También me enteré que el Papa dijo: "Los ladridos de la OTAN a las puertas de Rusia provocaron la guerra". ¿Es en serio? ¿A 70 días de haberse iniciado la guerra es que te estás enterando de que fue lo que la provocó? ¿Acaso no sabes que desde lo que le hicieron a su propio acorazado Maine los norteamericanos se han acostumbrado a fabricar mentiras para provocar guerras? ¿Todavía crees que la bestia de la que nos habla Juan es Rusia? Relee el capítulo 13 del Apocalipsis y dime si lo que está ocurriendo no hace alusión a esa profecía. ¿O no crees en las profecías? 

¿En qué planeta viven? ¿Acaso no ven las señales? A mí todas estas noticias me hablan de lo presto que es el tiempo para morir. Cualquiera puede caer en los deseos de incrementar las estadísticas de seguridad de cualquier ministro de defensa. Cualquier país puede ser declarado enemigo del planeta por algún gobierno norteamericano y en seguida será destruido por una guerra. Cualquier ciudad pudiera ser bombardeada con misiles, bajo las órdenes de cualquier presidente de cualquier país dizque desarrollado, que luego negará su participación en el bombardeo... Si lo que está ocurriendo en nuestro planeta (pandemia, delincuencia desbordada, corrupción generalizada,... guerras) no les recuerdan que el tiempo para morir es presto y no se están preparando para ese momento, entonces no están prestando atención a las señales o simplemente se creen eternos. ¿Dónde está vuestra capacidad de discernimiento? ¿Tan lejos están de Dios que no se preocupan por la otra vida?

Por mi parte, día tras día me sigo preparando (orando, sirviendo, leyendo libros religiosos, escribiendo mis conclusiones,... viviendo lo más espiritualmente posible) para cuando llegue el tiempo para morir estar listo para entregar las cuentas, de mis puntos positivos y de los negativos. Claro está que, consciente de que estoy vivo materialmente, no dejo de disfrutar de ciertos deleites materiales, pero procuro hacerlo con sobriedad, evitando caer en el vicio. Y esto es lo que procuro enseñarle a mis amadas hijas. No espero que mis amadas hijas dejen de trabajar, estudiar, chatear con sus amistades, jugar, comer, salir,... vivir, puesto que de esto se trata la vida, pero si espero encarecidamente procuren dedicarle tiempo a sus crecimientos espirituales. 

Ahora bien, si a mis amadas hijas les cuesta muchísimo comprender esto, pese a que se los recuerdo constantemente, que puedo pensar de ustedes, mis amigos invisibles, que ni siquiera tienen interés por leerme. Ésta situación de letargo espiritual, por parte de mis cercanos y de muchos de mis lejanos, me entristece muchísimo, sobre todo por mis amadas hijas, porque veo que nadie tiene interés en su desarrollo espiritual y consecuente salvación. De manera que, aunque el tiempo para morir es presto, yo pienso como decía Teresa de Ávila: "¡Ay, qué larga es esta vida!", porque me aburro de ver y sentir tanta inapetencia por la vida espiritual, en mis cercanos y en mis lejanos, pero como el tiempo para morir no está en mis manos, pues mientras éste llega seguiré intentando de convencerles de que se esfuercen por estar preparados para cuando llegue el tiempo para morir.  


Escrito por: Noel Méndez