El presente artículo es
realmente un capítulo del artículo titulado “NIVELES DE CONSCIENCIA”, publicado
en el Blog https://creyentesdementes.blogspot.com/
, pero en atención a que en los días subsiguientes a su publicación comenzaron
a ocurrirme ciertas ‘experiencias personales’, dignas de comentárselas, decidí
publicarlo también en el Blog https://verdaderoscreyentes.blogspot.com/
para incorporarle algunas nuevas ‘experiencias personales’, que considere
dignas de mencionarles, a los fines de ayudarles a comprender lo que significa ‘Consciencia
de formar parte de una Realidad Colectiva’.
De vez en vez, quizás
demasiado seguido para mi gusto, les converso acerca de mis ‘experiencias
personales’, no para vanagloriarme, sino para dejar en claro que, al igual que
ustedes, yo también soy sometidos a Pruebas, la cuales debo esforzarme por
superar. Al igual que ustedes yo también soy un Espíritu revestido de
materialidad, a fin de aprender de mis experiencias de vida. Mayormente, trato
de comunicar mis ‘experiencias personales’ a fin de comentarles lo que
aprehendí.
No obstante, en algunas
oportunidades les he comentado acerca de ciertas ‘experiencias personales’
vividas con mis cercanos. En estos casos, no puedo evitar el ser un crítico de
los comportamientos imperfectos de mis cercanos, no porque yo sea perfecto,
sino porque lo más probable es que ellos no se percaten de lo que yo sí, aunque
estoy claro de que, es preferible seguir aquella máxima de nuestro Amado
Yeshuá: “Quita primero la viga en tu ojo, antes de decirle a tu hermano que se
quite la pelusa de su ojo”. En todo caso, consciente de mis fragilidades, no
puedo evitar el intentar ayudar a otros a percatarse de sus fallas, aunque yo
aún esté luchando contra las mías.
En este orden de ideas,
les comento que, este capítulo lo estoy escribiendo días después de haber
publicado el presente artículo. Esto es porque, se presentó nuevamente la
‘experiencia personal’ que me movió a escribir el presente artículo. Al
escribir el presente artículo, evité comentarles acerca de la ‘experiencia
personal’ que me motivó a escribirlo, por evitar hablarles de ciertas fallas de
mis más cercanos. Lo evité porque, no quiero que mis más cercanos se molesten
con mis críticas, pero, en atención a que se repitió mi ‘experiencia personal’,
tengo que ver esto como una Señal que me indica mi deber de cumplir con mi
Misión de Profeta y denunciar las injusticias.
SERES ETÉREOS
Akasha en
sánscrito significa Éter. Y ‘Éter’ significa propiamente ‘espacio o cielo’,
porque quiere significar que ‘ocupa todo el
espacio’. El ‘Éter’ es el Quinto Elemento
de la Creación, lo
que da la vida, lo que da el origen, pero
que sigue existiendo dentro de todo aquello a lo que le da vida. De
allí que, TODOS FORMAMOS PARTE DEL ÉTER, el cual no
es visible a nuestros ojos, pero se encuentra allí, formando parte de nosotros e interconectándonos.
Cuando Kardec preguntó (27)
a los Espíritus Superiores si los elementos generales del Universo eran
básicamente lo espiritual y lo material, estos le respondieron: “Sí, y por encima de todo ello está Dios, el Creador
y Padre de todo. Esas tres cosas
constituyen el principio de cuanto existe, la trinidad universal…”. De
allí que, si nuestro Amoroso Padre Dios Es El Creador de Todas Las Cosas (espirituales
y materiales) y el Éter es lo que les da la vida a
esas cosas, es concluyente que: EL ÉTER ES LA ENERGÍA ESPIRITUAL QUE LE DA VIDA
A TODAS LAS COSAS CREADAS.
Ahora
bien, pese a que el Éter Es Uno Solo, los
diferentes Niveles de energía/consciencia tienen interdependencia entre ellos,
por lo que se encuentran perfectamente delimitados.
De allí que, es posible diferenciar a un Espíritu de otro, en atención a los
Niveles de Consciencia alcanzados. No obstante, esta individualización no implica alguna separación del Éter, tanto cuanto cada
Espíritu es Éter.
En este orden de ideas, podemos
inferir que, al formar parte de un todo, pese a su
individualización, todos los Espíritus se encuentran interconectados, en
atención al Éter del cual forman parte, por lo que podemos afirmar que todos
los Espíritus somos Hermanos, Hijos de Un Mismo Padre, a Quien denominamos Dios.
Esto nos hace suponer que, por muy estática que sea
una planta, por muy bestia que sea un animal, por muy malo que sea un hombre, en
cada una de esas criaturas se encuentra un Espíritu que le da vida y que lo
interconecta con cada uno de nosotros, por lo que se merece nuestro respeto,
compasión, … amor.
En
atención esta hermosa realidad, en el presente artículo les iré comentando
algunas ‘experiencias personales’ que quizás les sirvan para comprender la importancia de reconocer en el otro (planta,
animal, hombre) a un Hermano nuestro, que necesita de nuestra comprensión,
respeto, compasión, … amor, por lo que debemos esforzarnos por ‘servirles’ lo
mejor posible, como si se tratara de nosotros mismos. ¡TRATEN A LOS DEMÁS COMO DESEAN SER TRATADOS!!!
TODO SER VIVO ES NUESTRO HERMANO
Ocurre que, en casa
tenemos dos perros, uno que le compré hace años a una de mis hijas -por lo que
considera que es su dueña- y otra que rescató mi otra hija -por lo que
considera que es su dueña-. Cada una de mis hijas se considera la mamá de sus
perros. Resulta que, los dos perros han sido ‘acostumbrados’ a salir a hacer
sus necesidades cerca de las 8 de la mañana y cerca de las 4 de la tarde.
También los acostumbraron a comer al llegar de su primera salida -poco después
de las 8 am- y cerca de las 6 de la tarde. Ahora bien, todos sabemos que los
perros son animales de costumbres, al igual que los hombres, aunque a veces
pareciera que algunos hombres por costumbre son unos animales. Esto les debería
indicar a mis hijas que, moverles los horarios a los perros es someterlos a
sufrimientos innecesarios, puesto que ellos no comprenden que sus dueños a
veces están ocupados para sacarlos a hacer sus necesidades o para darles la
comida a sus horas.
Los perros no están
obligados a ‘Perfeccionarse’ por muto propio, sino que somos los humanos los
que debemos entrenar a los perros para que se ‘Perfeccionen’. Los que estamos
obligados a ‘Perfeccionarnos’ somos los seres humanos, quienes, además de tener
un Espíritu, tenemos un Alma, que debería movernos a hacernos ‘conscientes de
nuestras responsabilidades’ y cumplir con cada una de ellas -por muy
insignificantes que parezcan- con la Dignidad de Hijos de Dios en ‘Perfección’.
¡Tenemos que esforzarnos por ser ‘Perfectos’ en todo!!!, hasta en lo más
mínimo, si realmente queremos acercarnos a nuestro Amoroso Padre Dios.
El esfuerzo por
‘Perfeccionarnos’ es directamente proporcional a nuestros ‘Niveles de
Consciencia’, sobre todo de la ‘Consciencia Colectiva’, tanto cuanto, ‘consciencia
es la capacidad del ser humano de percibir la realidad y de reconocerse en
ella’. Luego, nuestros ‘Niveles de Consciencia’ son directamente proporcionales
a nuestra ‘Compasión’, o lo que es lo mismo, a nuestra capacidad de sufrir con
el otro y procurar evitarle sufrimiento a los demás, tanto cuanto, en todas las
criaturas se encuentra un hermano nuestro, sufriendo las inclemencias de haber
sido revestidos de materialidad.
De manera que, si no me estoy esforzando por comprender al otro -sus
sufrimientos, sus necesidades, … sus fragilidades- pues no estoy siendo
consciente de la interconexión que tenemos con todos los Espíritus, humanos o
no. Si tengo una planta en la casa y no la riego y no la colocó al
sol, para que se alimente, pues no tengo consciencia de mi hermano -Espíritu-
que se encuentra en esa planta. Supongamos que no logro comprender la
Interconexión Universal de la Creación, aun así, la pura conciencia debería
llevarme a concluir que una planta, por muy estática que sea, necesita de agua
y de sol para vivir. ¿Para qué tengo plantas en casa si no me voy a hacer
responsable de esas vidas? ¿No era mejor haberlas dejado tranquilitas en sus
biosistemas particulares? ¿Qué me mueve a sacar a una planta de su biosistema
natural para que sufra?
Si acostumbraste a un
perro a salir a hacer sus necesidades antes de darle la primera comida del día,
no se te ocurra darle la primera comida del día antes de sacarlo a hacer sus
necesidades, porque el perro no comprende el intercambio de las actividades,
solo entiende que tiene ganas de hacer sus necesidades de defecar, pero también
tiene hambre, por lo que con seguridad comerá, aguantándose las ganas de
defecar. Con toda seguridad, cuando tu tienes ganas de defecar no puedes comer,
por lo que decides comer después de defecar. Pero, cuando el perro tiene ganas
de defecar, si le ponen el plato con la comida, el perro se esfuerza por
comerse la comida, pese al sufrimiento que le significa aguantar las ganas de
defecar, porque no está seguro de que, si espera a salir para hacer sus
necesidades, al llegar aún estará su comida en el plato. Tampoco está seguro de
si lo sacarán a defecar.
¿Recuerdas si alguna vez
has tenido ganas de defecar y no has podido hacerlo debido a que no estabas en
el lugar idóneo para hacerlo? ¿Recuerdas tus sensaciones al respecto?
¿Recuerdas el escalofrío que te recorría el cuerpo? ¿Lograste aguantarte? Pues
esa horrible experiencia la sufre el perro cada vez que le cambias la posición
de las actividades a las cuales tú le acostumbraste. Pero, con la abismal
diferencia de que, el perro no tiene consciencia de lo que está ocurriendo,
pero si tiene consciencia de que a ti no te gusta que defeque en casa y se
aguanta, porque te ama y con amor acepta el plato de comida que le ofreces y se
lo come, a pesar de que sufre al hacerlo, porque se está aguantando las ganas
de defecar.
Compasión es la
clave para aumentar mis ‘Niveles de Consciencia’. ¡Sufrir con el otro!!! -sus
dolores, sus necesidades, … sus vivencias-. Piensa en lo que
siente el perro cuando le cambias sus horarios. Trata de sentir lo que ese
perro siente y actívate en concordancia. ¡Eso es hacerte ‘Consciente de tus
Responsabilidades’!!! ¿Para qué tienes un perro si no te vas a responsabilizar
de su alimentación, aseo, … educación? ¿Por qué manifiestas que es tu hijo y lo
tratas como a cualquier perro de la calle? Mejor lo
hubieras dejado en la calle y así no estuvieras acumulando puntos negativos
debido a tus irresponsabilidades.
El ejercicio de ‘sentir
compasión’ por los perros y por las plantas que tengo en casa, van incrementando
mi compasión por el resto de plantas y de los perros. Mientras más me ejercite, llegará un tiempo en el cual
comenzaré a ‘sentir compasión’ por otros animales, hasta llegar a sentir
compasión por el río que estamos contaminando. Este ejercicio constante de ‘sentimiento de compasión’ por
todas las cosas que me rodean, va aumentando en mí mis ‘Niveles de
Consciencia’, puesto que me va haciendo ‘consciente de mi interrelación’ con
toda La Creación, al ‘sentir compasión’ por todo lo Creado, reconociendo en
cada Cosa Creada -plantas, animales, agua, … Tierra- a un Hermano, que debe ser
tratado con respeto y amor. Evidentemente, la ‘compasión’ comienza
por mi propio cuerpo, el cual debo cuidar, y continúa con mis congéneres -los
seres humanos-, pero debe alcanzar más allá de todo lo que logro visualizar. De
allí que, si estoy realizando bien el ejercicio, llegará
el tiempo en que ‘sentiré compasión’ incluso por aquel que no la tiene -el
malvado-, reconociendo en él a un Espíritu Hermano que se encuentra sufriendo,
por no poder tomar el control de su Periespíritu y mucho menos de su nave -el
cuerpo-.
COMPASIÓN VS CARIÑO
Es preciso aclarar que, ‘compasión’
no es sinónimo de ‘cariño’, por lo que, si bien es cierto que muchas veces la
‘compasión’ nos mueve a realizar gestos de ‘cariño’, la ‘compasión’ va mucho
más allá, porque me debe mover a tratar de ‘sentir lo que el otro siente’ y de
‘esforzarme por ayudarlo a superar su sufrimiento’. Acariciar una planta que
parece enferma no basta para ayudarla a superar su enfermedad, sino que debo de
‘tratar de ser la planta misma’ para comprender su situación y así poder
ayudarla más eficientemente a superar su enfermedad. Igual ocurre con todas las
Cosas Creadas, DEBO TRATAR DE FORMAR PARTE DE LA
COSA SI REALMENTE QUIERO AYUDARLA. Luego, nuestra ayuda debe ir más
allá de ayudar a superar las dolencias físicas o materiales, DEBEMOS ESFORZARNOS POR AYUDAR A NUESTROS HERMANOS A SUPERAR
SUS DEFICIENCIAS ESPIRITUALES, por lo que, muchas veces al
acariciarlos, quizás les estemos ayudando a superar levemente sus dolencias
físicas, pero no les estaremos ayudando a superar sus deficiencias materiales,
tanto cuanto no estamos reconociendo esas deficiencias, porque no estamos
adentrándonos en su interior, para reconocer a nuestro Espíritu Hermano y así
poder ayudarle.
Lo anterior lo aclaro
porque, muchos son los que confunden ‘compasión’ con ‘cariño’. Mis hijas, por
ejemplo, dicen que yo no amo a los perritos porque no les hago cariño, pero
resulta que quizás los amo más de los que ellas los aman, porque yo me preocupo
de educarles, lo cual les ayuda a ‘Perfeccionarse’. La perra, por ejemplo, ladra
muy duro cuando siente que alguien a llegado al piso del apartamento, por lo
que, cada vez que llega un vecino a su casa, ella ladra, porque supone que es
alguien que viene a nuestra casa. De tanto indicarle, con voz severa, que no
debe ladrar, la perra ha ido aprendiendo a no hacerlo, sobre todo cuando yo
estoy solo en casa, porque cuando están mis hijas se olvidan de lo que les
estoy enseñando, simplemente porque sienten apoyo en mis hijas -quienes les dan
mucho cariño y nada de educación- y entonces ladran. Ambos perros, cuando mis
hijas están comiendo cualquier chuchería, se acercan a ellas para velar lo que
ellas están comiendo, a fin de que les compartan, con mucho cariño y con cero
educación. Resulta que, cuando yo estoy comiendo, así sea un suculento trozo de
carne bien aliñado, los perros ni se acercan un poquito, sino que más bien se
van lejos de donde yo estoy, quizás para no tener que sufrir al oler lo que me
estoy comiendo. Y claro que los amo, tanto cuanto me preocupo de que se
‘Perfeccionen’, al intentar educarles, pero también me preocupo de que siempre
tengan la comida lista, a la hora que les acostumbraron a comer. Soy yo quien
se levanta a las 6 de la mañana para cocinarles la comida y así este fría a las
8 de la mañana. Yo me preocupo de que los lleven a hacer sus necesidades antes
de darle la comida, pero mis hijas aún ‘no sienten compasión’ por esos perros,
aunque sí mucho ‘cariño’.
EL INEVITABLE ADN
Este capítulo y el que sigue los publiqué en otro artículo, pero como me parece importante dejarles en claro lo comentado, los publico también en este artículo, el cual, como ya les comenté, se extenderá con cada experiencia de vida que considere dejarles plasmadas, en atención a lo que de ellas aprendí.
En este orden de ideas, les cuento que, mi hermoso papá vivió
parte de su juventud en el campo. Mi hermoso abuelo tenía por nombre “Severo”,
nombre al cual le hacía honor, motivo por el cual, la infancia de mi papá fue
algo dura. Luego, muy pocos, de los que hayan vivido
en los tiempos de mi papá, pueden decir que contaron con un papá amoroso y
compasivo, puesto que lo propio de aquellos tiempos eran los padres ‘severos’.
Ocurrió que, quizás impulsado por la dureza del campo y de la crianza recibida,
cuando mi papá superó su adolescencia, decidió trasladarse a la capital, para
culminar sus estudios medios y superiores. Mi papá, a diferencia de muchos de
sus paisanos, optó por ‘avanzar’, procurando una vida mejor. Con el paso de los
años, pese a su dura crianza, mi papá nunca se olvidó de sus progenitores, y
siempre estuvo pendientes de ellos -económicamente- y los visitaba cada dos
años, durante sus vacaciones laborales.
Según manifiestan los
psicólogos, el carácter de una persona se forma
desde su infancia. Evidentemente, al recibir una educación algo
‘severa’ de su papá, pues mi papá no podía ser algo ‘severo’ conmigo y con mis
hermanos, puesto que fue lo que aprendió, acerca de educar a los hijos. No
obstante, mis hermanos y yo, recibimos un plus que las experiencias de vida le
agregaron al carácter de mi papá, puesto que, al haberse esforzado por adquirir
aprendizaje ‘formal’, pues procuró que, tanto mis hermanos como yo, nos
esforzáramos por ‘avanzar’ en la ‘educación formal’.
No es por alabarme, pero,
de cinco hijos que constituíamos, el primer grupo familiar que mi papá fundó,
yo fui el único que logró graduarse en la Universidad, no porque yo fuera más
inteligente que mis otros hermanos, ni porque mis padres nos hayan tratado
diferente a unos de otros, sino porque simplemente, al estar ‘Despierto’, yo
comprendí la importancia de aquello que mi papá procuraba para mi bien. Aunque
ustedes no lo crean, mis otros hermanos muchas veces manifestaron que mi papá
no los quería porque los obligaba a estudiar.
Ahora bien, si bien es
cierto que mi papá nos trataba a todos por igual, mis otros hermanos a veces me
veían con cierto recelo, porque mi papá y yo éramos muy cercanos. Aquí es en donde quiero que comprendan lo que les quiero enseñar:
MI PAPÁ Y YO ÉRAMOS MUY CERCANOS PORQUE YO ME ACERCABA A ÉL. Al
estar ‘Despierto’, desde muy niño, yo comprendía el carácter de mi papá y
aceptaba con amor sus correcciones, las cuales a veces ejecutaba con la vara.
Por eso no me costaba acercarme a él y abrazarlo o hacerle preguntas o pedirle
algún apoyo. ¡Yo sabía que era mi papá y que me amaba, pese a su carácter
‘severo’!!!
De niños, mis hermanos
veían en el carácter de mi papá a una mala persona, por lo que les costaba
acercarse a él y dejarse ‘someter’, para ser guiados al ‘conocimiento’. Gracias
a nuestro Amoroso Padre Dios, con el paso de los años, mis hermanos lograron
comprender que mi papá lo que deseaba para ellos era el bien y entonces
comprendieron que sí los amaba, lo que los motivó a acercarse a él y pudieron
disfrutar de aquello que yo disfruté desde mi niñez: ¡La hermosa cercanía de un
papá amoroso, aunque ‘severo’!!! Con el paso de los años, mis amados hermanos
comprendieron que los que se alejaban del amor de mi papá eran ellos, por lo
que eran ellos los que tenían que acercarse.
NO ES DIOS QUIEN SE ALEJA
Como el carácter se forma
desde niño, yo no me pude escapar a esta realidad existencial y, evidentemente,
no pude evitar ser algo ‘severo’ con mis amadas hijas, a quienes procuré educar
para que sean mujeres de bien y excelentes profesionales, lo cual, gracias a
nuestro Amoroso Padre Dios, puedo asegurar que logré, aunque con las heridas
propias de la dura batalla de la educación de los hijos. Un papá consciente de su responsabilidad al educar, no debe
escatimar la corrección con la vara, si pretende evitar que sus hijos conozcan
el infierno. Aunque ciertamente hice poco uso de la vara, no
escatimé el uso del ‘carácter severo’, lo que hizo que una de mis hijas se
alejara bastante de mí.
Ahora bien, no estoy muy
seguro de que mi amada hija se haya alejado de mí por mi ‘carácter severo’,
tanto cuanto también se ha alejado mucho de su mamá, quien siempre ha sido de
carácter amoroso -nunca severo- con nuestras hijas. Esto me hace inferir que,
el alejarse de una de mis amadas hijas es el resultado de una decisión
particular de alejarse, sin motivo alguno o por algún extraño motivo, que ella
solo conoce. Aunque a veces pienso que ni siquiera ella sabe el por qué se
aleja de todos aquellos que la aman y le procuran el bien, porque también se
aleja de su hermana.
Y les explico, no es que
ella se aleje físicamente, tanto cuanto vive con nosotros, pero no permite que
nos acerquemos a ella, para manifestarle amor. Este es el ejemplo más evidente
de nuestra relación con Dios: ¡SOMOS NOSOTROS LOS
QUE NO NOS DEJAMOS AMAR POR DIOS!!! Nuestro Amoroso Padre Dios
Siempre Está Presente en nuestras vidas, pero no lo podemos experimentar,
porque no nos dejamos amar. ¡No Es Dios Quien se
aleja!!! ¡Somos nosotros los que nos alejamos de Él!!! Y,
consecuentemente, somos nosotros los que debemos acercarnos a Él, si queremos
disfrutar de Sus Tiernas Caricias y Generosas Dádivas de Amor.
Al estar ‘Despierto’,
seguramente por mis experiencias de vidas pasadas, desde muy niño yo comencé a
relacionar a mi amado papá con nuestro Amoroso Padre Dios. Entonces comprendí que era yo el que tenía que acercarme a Dios,
puesto que Él nunca se apartó de mí. ¡Siempre he sido yo el que se
aleja!!! Él siempre está allí, como mi papá, esperando que nos acerquemos a Él,
para Manifestarnos Su Amor, así como estoy yo, respecto a mi amada hija, de
quien espero cada día que se acerque a mí, para manifestarle mi amor.
Así como a nuestro
Amoroso Padre Dios, a mí no me queda de otra que aguardar a que mi amada hija
‘Despierte’ y se ‘deslastre’ de esos ‘falsos rencores’, que pareciera guardar
hacia aquellos que le amamos. Si lo meditan con profundidad existencial, se
percatarán que esto es lo que ocurre con las relaciones, que muchos de ustedes,
tienen con nuestro Amoroso Padre Dios. Muchos de
ustedes guardan ‘rencores mal fundamentados’ en sus relaciones de vida con
nuestro Amoroso Padre Dios. Y estos ‘falsos rencores’ no les
permiten acercarse a nuestro Amoroso Padre Dios y a Él no le queda de otra que
esperar a que ustedes se ‘deslastren’ de esos ‘falsos rencores’ y se acerquen a
Él, conscientes de sus ‘Dignidades de Hijos’, permitiéndose ser amados, como
nuestro Amoroso Padre Dios Ha Querido Hacer desde el mismo momento en que nos
engendró.
Y les aclaro que, con lo
de ‘falsos rencores’ me refiero al hecho que, todo padre está obligado a
corregir a sus hijos, a veces duramente, para evitar que el hijo se desvíe del
Buen Camino, escudándose en el amor que sus padres le manifiestan. Estas duras correcciones suelen hacer suponer al hijo que su
papá no lo ama, porque no logra comprender que, las duras correcciones son por
su bien, a fin de hacer de ellos buenas personas, que respeten a sus cercanos y
que procuren acercarse a Dios. Entonces el hijo se aleja del padre,
para evitar las duras correcciones y, a veces, se aleja tanto que después le
cuesta retornar al amor de sus padres. Esto se debe
al rencor -resentimiento hacia una persona- fundamentado en las duras
correcciones, por no comprender que éstas son por su bien.
EL INCOMPRENDIDO AMOR
Otro buen ejemplo de mi
‘experiencia personal’ son mis amadas hijas. Resulta que, yo me he visto en la
obligación de dejarles de manifestar gestos de cariño a mis hijas porque
tristemente lo mal interpretan como debilidad y he tenido que sufrir episodios
de soberbia, de parte de ellas, que me han obligado a ser más soberbios que
ellas para lograr ubicarlas en su lugar. Los gestos
de cariño llegan a ser mal interpretados como debilidad porque parecieran
reflejar que amamos tanto a una persona que estamos dispuestos a dejarnos
someter por ellas. Pero resulta que, cada quien tiene que aprender a
ubicarse en la posición existencial que planificó vivir y actuar en
concordancia. Si ellas ‘Planificaron’ ser mis hijas pues deben actuar en
concordancia y jamás deben faltarme el respeto o creer que pueden someterme,
simplemente porque las amo. Por muy viejo y culto
que sea un hijo es su obligación “amar y honrar a sus padres”, aunque los
padres ya estén en edad de chochear y sean mucho más incultos que los hijos.
Por más anciano que sea un padre, jamás debe permitir que sus hijos les falten
el respeto, porque al permitírselos correrán el riesgo de que les toque vivir
un infierno, por haber faltado al “amor y honra a sus padres”. Cada
quien tiene que ubicarse y hacerse responsable de aquello que planificó y
actuar en concordancia. El amor tiene muchas formas
de demostrarse -alimentación, vestido, recreación, vivienda, … educación-
diferentes a las del mero cariño, el cual muchas veces hace daño en vez de
ayudar.
De la misma manera,
‘sentir compasión’ por el malvado no quiere significar que debo llorar por él y
mucho menos demostrarle amor con gestos de cariño. Tomen siempre en cuenta que,
el amor que se espera de nosotros es propiamente por
el Espíritu que se encuentra dentro de ese ser creado. No es sentir
amor por la ‘persona’ -esencia terrenal o periespíritu o ego- que recubre al
Espíritu que se encuentra dentro de ese cuerpo. Lo que se espera de nosotros es
que nos compadezcamos propiamente del Espíritu, el cual es nuestro Hermano, que
se encuentra ‘sufriendo’, por no poder controlar su ‘persona’ -esencia terrenal
o periespíritu o ego-, que controla la nave -el cuerpo- y lo deja cometer las
maldades que comete, aprovechándose del Libre Albedrío. Si comprendemos esto,
entonces tenemos claro que, ‘compadecerme del
malvado’ significa tratar de ayudarlo a superar sus deficiencias espirituales,
enseñándolo a someter a su cuerpo, para que no se deje convencer por la
‘persona’ -esencia terrenal o periespíritu o ego- de que puede hacer lo que le
venga en gana. De manera que, ‘compadecerme del malvado’ no es
sufrir por los castigos que la sociedad les imponga, los cuales ciertamente
merecen, sino ‘compadecerme de su Espíritu’ y tratar de que tome el ‘control de
su nave’, no para salvarse físicamente sino para ‘Perfeccionarse
Espiritualmente’.
EVITAR INCOMODAR
Ahora bien, cuando
comento acerca de hacerse ‘consciente hasta de lo más mínimo’, me refiero a
que, por el simple hecho de que la consciencia necesariamente es colectiva,
porque debe movernos a reconocer que formamos parte de una realidad colectiva, debo esforzarme por ejercitarme en la ‘compasión máxima’, la
cual implica considerar incluso el sufrimiento más mínimo de los que me rodean.
Consecuentemente, siempre debo evitar cualquier sufrimiento a aquellos que me
rodean, porque si ellos sufren entonces yo también sufriré. De allí que, se hace preciso que me haga consciente de mi forma de
realizar todas mis actividades, para evitar que los demás sufran o siquiera se
incomoden, por alguna actividad mal ejecutada o realizada
inconscientemente.
Un buen ejemplo, de lo
comentado en el párrafo anterior, me ocurrió precisamente ayer, cerca de las 10
de la noche, cuando una de mis hijas jugaba un juego en línea con unos amigos.
Resulta que, cuando jugamos en línea con amigos, es común que nos emocionemos y
peguemos gritos de victoria o de derrota, cada vez que ganamos o cada vez que
perdemos. Mientras oía a mi amada hija gritar de emoción, yo me alegraba al
sentir a mi hija feliz, y le daba gracias a nuestro Amoroso Padre Dios por la
felicidad de mi hija. No obstante, al mirar el reloj y verificar lo tarde que
era, pensé inmediatamente en el vecino de arriba, que es médico, y me imaginé
que quizás estaría durmiendo, para levantarse temprano al otro día, para
asistir a alguna cirugía. Entonces me acerqué a la habitación de mi hija y la
exhorté a evitar los gritos, a fin de no molestar a los vecinos. Este es un
buen ejemplo de la ‘Consciencia Colectiva’ en la que debemos ejercitarnos, si
realmente queremos ‘Ascender de Nivel’. Siempre debemos pensar en los demás,
procurando recordar siempre la máxima de: ¡NO LE
HAGAS A LOS DEMÁS LO QUE NO QUIERES QUE TE HAGAN A TI!!!
Aunque no lo crean, la simple incomodidad que causo a otros debido a mis
actividades mal ejecutadas o realizadas inconscientemente, son un síntoma de mi
falta de ‘consciencia’, lo que evidentemente es una prueba de lo poco que me
estoy esforzando por ‘Ascender de Nivel’. De allí que, es preciso
siempre preguntarme: ¿Puedo mejorar tal o cual actividad? ¿Puedo mejorar mi
forma de cocinar, de lavar, de limpiar, de caminar, de hablar, … de vivir, en
atención a no incomodar a los demás y servirlos cada día lo mejor posible? La respuesta a esta última pregunta hablará de tus verdaderos
deseos por ‘Ascender de Nivel de Consciencia’, a fin de ‘Perfeccionarte’.
¡SIEMPRE ES POSIBLE MEJORAR HASTA LO INMEJORABLE!!!
EVITANDO CLAUDICAR
Hoy en la mañana una de
mis hijas me dijo que después de desayunar limpiaría la casa. Como mi otra hija
saldría en la mañana, yo le dije a mi hija que aprovechara de limpiar bien la
habitación de su hermana, aprovechando que no estaría en casa. Entonces mi hija
me increpó: “¡A no papá!!! ¡No voy a limpiar la habitación de alguien que no
colabora con la limpieza de la casa!!!”. Yo la miré con cierta tristeza y le
dije: “Nunca permitas que
el mal del mundo te evite hacer el bien”.
El caso es que, Satanás logra sus mayores victorias evitando que hagamos
buenas acciones, puesto que HEMOS VENIDO A ESTE MUNDO A COMPETIR EN BUENAS
ACCIONES, por lo que no es necesario que Satanás logre que seamos
malos, porque con tan solo lograr evitar que hagamos ‘Buenas Acciones’ ya nos
retira de la Competencia. Claudicar en hacer el bien, por estar molesto con
aquellos a quienes debemos servir -haciendo gala de nuestras ‘Buenas Acciones’-,
es como si nos retiráramos de la ‘Competencia’, en la cual hemos venido a
participar.
Un gran filósofo decía
que: “Para que el mal triunfe solo se necesita que
los hombres buenos no hagan nada”. Quizás este filósofo no estaba
consciente de que hemos venido a este mundo a ‘Competir en Buenas Acciones’,
pero ciertamente parecía tener claro que, cuando los
buenos dejan de realizar ‘Buenas Acciones’ entonces Satanás gana,
porque los ‘Buenos’ claudicaron y abandonaron la ‘Competencia’.
Tristemente casi nadie
está ‘Consciente’ de que hemos venido a este Mundo a ‘Competir en Buenas
Acciones’, por lo que suele ocurrir que, aquellos que realmente son buenos y
están tratando de hacerlo todo bien, con muchísima frecuencia dejan de hacer
alguna ‘Buena Acción’ porque realizan sus ‘Buenas Acciones’ sólo para aquellos
a quienes ellos consideran dignos de sus ‘Buenas Acciones’. A todos esos
nuestro Amado Yeshuá les comenta: “Si ustedes aman solamente a quienes los
aman a ustedes, ¿qué hacen de extraordinario? Hasta los pecadores se portan
así. Y si hacen bien solamente a quienes les hacen bien a ustedes, ¿qué
tiene eso de extraordinario? También los pecadores se portan así. Y si dan
prestado sólo a aquellos de quienes piensan recibir algo, ¿qué hacen de
extraordinario? También los pecadores se prestan unos a otros, esperando
recibir unos de otros. Ustedes
deben amar a sus enemigos, y hacer bien, y dar prestado sin esperar nada a
cambio. Así será grande su recompensa, y ustedes serán hijos del
Dios Altísimo, que Es también Bondadoso con los desagradecidos y los malos. Sean
ustedes compasivos, como también su Padre es compasivo” –(Lucas 6:32-36)-.
VIVIR CONSCIENTES
Entre las muchas cosas
que he venido aprendiendo acerca de El Libro de los Espíritus, quizás la más
importante es la obligación que tenemos de hacernos
CONSCIENTES DE LA REALIDAD EN LA CUAL VIVIMOS. La única forma de
realmente ‘aprender de nuestras experiencias’ es haciéndonos ‘conscientes’ de
lo que estamos experimentando o viviendo. La única forma que tenemos de ‘aprehender
el conocimiento’ adquirido de lo aprendido en nuestras experiencias es
haciéndonos ‘conscientes’ de lo aprendido. La única forma que tenemos de ‘Perfeccionarnos’
-Avanzar, Progresar, Crecer, Desarrollarnos- Espiritualmente es haciéndonos ‘conscientes’
del ‘conocimiento aprehendido’. De manera que, si
realmente queremos ‘Perfeccionar’ nuestros Espíritus, en procura de acercarnos
a nuestro Amoroso Padre Dios, nos urge hacernos ‘conscientes de la importancia
de ‘vivir conscientemente’.
Sé que para muchos de
ustedes este recordatorio parecerá innecesario, porque a casi todos les parece
que realmente están ‘conscientes de que existen, simplemente porque están vivos’,
pero esto es simplemente ‘conciencia de estar vivos’, lo que no necesariamente
signifique que están ‘conscientes de estar vivos’. Evidentemente, están vivos,
puesto que respiran, caminan, hablan, … existes, pero si no están esforzándose por ‘aprender de sus experiencias de
vida’, pues simplemente EXISTEN, PERO NO ESTÁN VIVOS, puesto que respiran,
caminan, hablan, … existen como muertos vivientes, SIN APRENDER NADA.
Para muestra de lo
anterior, un pequeño botón: De niño compraba mucho un maní que denominan
garrapiñado, porque lo cubren de una azúcar espesa y dura, que al morderla se
siente como si raspara el esmalte de los dientes, por lo que evidentemente los manís
garrapiñados deben deteriorar los dientes. Ciertamente son muy ricos, lo que me
hacía comprarlos con cierta frecuencia. No obstante, de tanto comprarlos
comencé a sentir molestias, cada vez que tomaba algo frío o caliente. Esto me
llamó altamente la atención, puesto que procuro mi higiene bucal, lo que me
llevó a concluir que era por causa del desgaste del esmalte dental, ocasionado
por los manís garrapiñados. Al hacerme ‘consciente’ del deterioro que sufrían
mis dientes al masticar manís garrapiñados, pues evidentemente dejé de
consumirlos, porque aprendí que, al morder la azúcar endurecida, el esmalte de
mis dientes se desgastaba.
Al experimentar dolor que
generaba en mis dientes el desgaste del esmalte, por causa del garrapiñado de
los manís, pues aprendí un nuevo conocimiento, pero por experiencia propia.
Digo “por experiencia propia”, porque muchas veces no
hace falta experimentar para aprender, sino que con ver u oír lo aprendido por
los demás, en sus experiencias personales, también podemos aprender, sin
necesidad de experimentar. Esta forma de aprendizaje exige de
nosotros un ‘Nivel de Consciencia’ más ‘Avanzado’, puesto que implica esforzarnos
por sentir o experimentar lo que sintió o experimentó aquel que me intenta
comunicar lo que aprendió. Si no me esfuerzo por
hacerme ‘consciente’ de lo que aprendió aquel que experimentó lo que me intenta
‘comunicar, enseñar, aconsejar’, que aprendió de su experiencia, pues
ciertamente no puedo considerar que realmente he aprendido, y mucho menos
aprehendido, de las experiencias de los demás.
Mi hermoso papá
acostumbraba aconsejarme: “Noel, vea en dónde se caen los demás y procure no
tomar ese camino”. Esta sencilla exhortación me hizo tomar ‘consciencia’ de que
para aprender ciertas cosas no hace falta experimentarlas
personalmente, sino que debemos esforzarnos por aprenderlas de las experiencias
de los demás, procurando hacer propias esas experiencias, pero evitando experimentarlas
cuando implican sufrimiento. Si a alguien se le rompieron todos los
huesos al lanzarse de un segundo piso, con seguridad aprendió que jamás debe
lanzarse ni siquiera de un primer piso, porque ciertamente se ha hecho ‘consciente’
de que no vuela. Luego, aunque yo no experimente jamás el lanzarme de un segundo
piso, ciertamente puedo hacerme consciente del dolor que eso causa, simplemente
porque he oído que, al lanzarse de un primer piso, se quiebran algunos huesos.
Consecuentemente, mi ‘Nivel de Consciencia’ me hace comprender la realidad de
que yo no vuelo, por lo que debo alejarme de aquellos lugares inseguros, en
donde sea posible que me caiga al vacío, así sea de un metro de altura.
Pues bien, en casa de mis
hijas, la mamá comenzó a comprar maní garrapiñado, por lo que, ‘consciente de mi
interrelación con el grupo familiar’, la primera vez que la mamá de mis hijas
los compró, les advertí del peligro de esos manís garrapiñados, para el esmalte
de los dientes. ‘Consciente de que Satanás hace muy bien su trabajo’, soy ‘consciente
de que ni mis hijas ni su mamá acostumbran a oírme y mucho menos a escucharme’,
por lo que, cada vez que iban y agarraban del maní garrapiñado yo les recordaba
acerca del peligro de consumirlo, para ver si de tanto decírselos lograban
escucharme. A la vuelta de unos días, una de mis hijas comenzó a sentir un
fuerte dolor en una de sus muelas, por lo que hubo de hacerle un tratamiento de
conducto. El odontólogo le confirmó que el deterioro de su muela fue
probablemente por comer maní garrapiñado. Por un tiempo, la mamá de mis hijas
dejó de comprar maní garrapiñado, en atención a la mala experiencia que vivió
una de nuestras hijas. No obstante, como suele ocurrir que, al no hacernos ‘conscientes de nuestras experiencias de vida’,
no logramos aprehender el conocimiento que debimos aprender de esas
experiencias, pues sucedió que la mamá de mis hijas volvió a comprar
el maní garrapiñado. Cuando vi que mi hija -la del tratamiento de conducto-
estaba comiendo maní garrapiñado, le pedí que recordara que le hicieron un
tratamiento de conducto por causa de comer maní garrapiñado. Ella simplemente
me dijo: “Estoy comiéndolo del otro lado de la boca”. Entonces yo pensé: “¿Será
que necesita que le hagan tratamiento de conducto del otro lado de la boca?”. A
la vuelta de unos días, comiéndose una simple arepa con queso, se le cayó la
muela en la cual le habían hecho tratamiento de conducto.
El caso es que, la falta
de ‘consciencia de la madre’, que no le permite aprender de las experiencias
ajenas, pues no le permite comprender que el maní garrapiñado es dañino para
los dientes. Y, la falta de ‘consciencia de mi hija’, que no le permite
aprender ni siquiera de sus propias experiencias, pues no le permite comprender
que el maní garrapiñado le está destrozando los dientes. Ayer, la mamá de mis
hijas volvió a llevar maní garrapiñado. Evidentemente no le dije nada porque soy
consciente de que hablamos idiomas diferentes, por lo que simplemente no me
oirá. Mientras veía televisión, vi que mi otra hija -la que no le han hecho
tratamiento de conducto- agarró maní garrapiñado y, pese a que soy consciente
de que tampoco me oye, como la amo, insistí en recordarle acerca del peligro de
comer maní garrapiñado. Ella, simplemente me miró y se sonrió pícaramente, como
si no le importara, quizás porque no cree en lo que yo le digo o porque no es
consciente de lo experimentado por su hermana, y se fue a su habitación con las
manos llenas de maní garrapiñado.
La realidad es que, en este Mundo cada vez menos ‘consciente de la importancia de
ser conscientes’, muchos son los que realmente no están vivos, pese a que
respiran, caminan, hablan, … existen, pero sin aprender nada de aquello que
experimentan.
PRESTANDO ATENCIÓN
Cuando los Espíritus
Superiores hablan de ‘Niveles de Consciencia’, yo logro inferir que, si son ‘Niveles’
es porque algunos son inferiores y otros son superiores. También logro inferir
que, para pasar de un ‘Nivel’ inferior a otro superior, debo esforzarme por
hacerme cada día más consciente de la realidad que me circunda y experimento.
Esto último me hace suponer que, LA CONSCIENCIA SE
EJERCITA. Luego, al concluir esto último, comencé a esforzarme por encontrar
el ejercicio más efectivo y eficaz para desarrollar mis ‘Niveles de Consciencia’.
Descubrí entonces que, la única forma de hacerme ‘consciente
de la realidad que me circunda’, a fin de realmente aprender algo de mis
experiencias de vida, es ‘prestando atención’ a todo lo que me rodea,
procurando aprender lo que debo aprender de esas realidades existenciales.
Por ‘Realidades
Existenciales’ debemos comprender a toda experiencia de vida que nos ayude a
hacernos ‘conscientes de
que existimos y formamos parte de un todo’, que nos supera y que nos
obliga a reconocer que no estamos solos en este Mundo, por lo que debemos reconocer y aceptar nuestra ‘INTERCONEXIÓN CON TODO LO QUE
EXISTE’. Si no logramos hacernos ‘conscientes de nuestra
interrelación con todo lo que existe’, pues jamás lograremos aprender de lo que
experimentamos al interactuar con esas realidades existenciales, simplemente
porque no nos interesa ‘prestar atención’ respecto al feedback que recibimos
del otro, tanto cuanto pareciera que no existiera para nosotros, a pesar de que
lo tenemos delante de nosotros.
Mientras mis amadas hijas
no logren comprender que son mis hijas y que yo ‘formo parte del todo que las
rodea’, con la peculiaridad de que ‘existo como su papá’, pues nunca lograrán
reconocer que estamos ‘Interconectados’, porque sencillamente no quieren reconocer nuestra ‘Interrelación padre-hijo’,
tanto cuanto no quieren aceptar que es mi ‘Responsabilidad’ educarlas, lo que
implica que es ‘Responsabilidad’ de ellas ‘Aprender’. Esto es lo que
nos ocurre precisamente con nuestro Amoroso Padre Dios, puesto que, al nosotros
no reconocer que estamos ‘Interconectados’ no logramos ‘Interrelacionarnos’ con
Él, a pesar de que lo tenemos delante de nosotros. De allí que, a muchos -casi
todos- se les hace imposible ‘Interactuar’ con nuestro Amoroso Padre Dios, por
lo que no logran atinar con el feedback que Él Intenta Proporcionarnos.
Mis hijas no me oyen no
es porque no hablemos el mismo idioma, sino porque no quieren escucharme por
temor a tener que seguir mis enseñanzas, tanto cuanto prefieren aprender de sus propias experiencias, aunque estas
signifiquen sufrimiento. Esto es lo que conocemos como Libre
Albedrío, motivo por el cual somos movidos por
nuestro Egos a experimentar por cuenta propia, evitando seguir los consejos de
otro, aunque se trate de alguien más experimentado que nosotros. Así
mismo, les ocurre a casi todos ustedes con sus ‘Interrelaciones con nuestro
Amoroso Padre Dios’, puesto que, al no querer reconocer que realmente es
nuestro Padre -quizás porque no son realmente conscientes de lo que eso
significa- no logran establecer la ‘Interconexión’ que les permitan lograr la
comunicación eficiente -feedback- con Él.
COMUNICACIÓN EFICIENTE
La clave para lograr ‘Interactuar’
con nuestro Amoroso Padre Dios es reconocer que AMBOS EXISTIMOS y que estamos ‘Interconectados’,
pero con una ‘Relación Padre-Hijo’, la cual es una ‘Interrelación’ que va de
arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba, reconociendo que nosotros estamos
abajo, porque evidentemente tenemos infinitamente menos Conocimientos que Dios,
a pesar de las muchísimas experiencias de vida, de las cuales realmente hayamos
aprendido, e incluso aprehendido. Reconocer esto
supone que, estaremos dispuestos a dejarnos Enseñar por nuestro Amoroso Padre
Dios, lo que implica que aceptaremos siempre Su Amoroso Voluntad, la cual
siempre será para nuestro bien, a pesar de que materialmente nos cause algún
sufrimiento.
De manera que, el ‘Feedback’ o ‘Comunicación Eficiente’ con nuestro Amoroso
Padre Dios, depende más de nosotros que de Dios, tanto cuanto somos nosotros
los que debemos esforzarnos por ‘Aprender de Él’ -Quien Realmente
tiene más Conocimiento que nosotros-, comenzando primeramente por aceptar Su
Palabra como Verdadera, aunque no la comprendamos a la primera. Con el paso del
tiempo, después de mucho orar y de pedir Su Sabiduría, comenzaremos a
comprender un poco más lo que Nos Quiere Comunicar en Su Palabra, lo cual
muchas veces diferirá mucho de lo que primeramente comprendimos, en atención a
que nuestro feedback mejorará con el ejercicio de nuestra comunicación.
Al ejercitarnos
constantemente, esforzándonos conscientemente en comunicarnos con nuestro
Amoroso Padre Dios, con el paso del tiempo comenzaremos a recibir Su Feedback
casi que en cualquier experiencia de vida que tengamos.
Claro que, esto dependerá muchísimo de la ‘atención que prestemos’ a cada
experiencia de vida. Ver televisión, por ejemplo, pareciera una experiencia de
vida en extremo materialista, pero para aquellos que procuramos esforzarnos en
Conocer a nuestro Amoroso Padre Dios, esta experiencia materialista puede ser
aprovechada por nuestro Amoroso Padre Dios para comunicarnos alguna experiencia
de vida, de la cual espera que aprendamos algo, aunque realmente no la
experimentemos con nuestra propia vida.
EXTRAÑAS SEÑALES
En algunos de mis
artículos les he manifestado que los he escrito después de haber visto alguna
película que me ha dejado alguna enseñanza, pese a lo extremadamente materialista
-imágenes satánicas, sexuales, de droga o de terror- que pudo haber sido la
película. Para aquel que acostumbra a ‘prestar
atención’ se hace muy cierta aquella frase de Santa Teresa: “¡Dios Escribe
Derecho sobre líneas torcidas!!!”. De hecho, algunos capítulos
cercanos a este, los escribí después de percatarme que, extrañamente los
episodios de una serie que estoy viendo los titulan indicando ciertos pasajes
bíblicos que realmente no tienen que ver con lo transmitido en cada episodio.
Esta extrañeza me hizo comprender que, muy probablemente mi Amoroso Padre Dios Estaba
Tratando de Comunicarme algo y se aprovechó de mi afición cinéfila para lograr
el Feedback.
El primer título que leí en la pantalla, cuando me percaté de esta extrañeza, fue Mateo 7:14, el cual al buscarlo en la Biblia leí: «Porque estrecha es la puerta y angosto el camino que lleva a la vida y pocos son los que la hallan». De momento no presté mucha atención a la extrañeza y seguí viendo la serie. Cuando comenzó el siguiente episodio logre ver que se titulaba Isaías 20:30, que al buscarlo en la Biblia leí: «Aunque el Señor te dé pan de adversidad y agua de aflicción, TUS MAESTROS NO SE ESCONDERÁN MÁS, con tus propios ojos los verás. Ya sea que te desvíes a la derecha o a la izquierda, tus oídos percibirán a tus espaldas una voz que te dirá: “Este es el camino, síguelo”». El siguiente episodio se titulaba Efesios 4:22-24, que se lee: «En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos y renovaos en el espíritu de vuestra mente y vestíos del nuevo hombre, que es creado según Dios, en la justicia y santidad de la verdad».
Como ya era tarde, decidí
dejar de ver la serie e irme a dormir, pero mientras hacía mis oraciones
nocturnas, se me venía a la mente la extrañeza de los títulos de los episodios
y pedí el feedback de lo que se me intentaba comunicar. Entonces comencé a
recordar que, en estos días estaba algo aburrido de tanto ocuparme en escribir
para que nadie -ni siquiera mis hijas- se ocuparan de leer lo que les escribo. Comprendí
entonces que, yo no escribo ni siquiera para mis hijas, yo escribo para mí,
tanto cuanto deseo Conocer Personalmente a mi Amoroso Padre Dios, Quien se
encuentra en El Camino Angosto, el cual pocos tienen la dicha de hallar. Esta Puerta Estrecha y Camino Angosto hacen alusión a lo
complicado que se torna acercarse a nuestro Amoroso Padre Dios, a Quien sólo es
posible Conocerle, en este Mundo, leyendo, analizando y profundizando Su
Palabra y todo aquello que nos hable de Él.
Consciente de lo
anterior, desde hace algunos meses, le he dedicado mucho tiempo a la lectura,
análisis y profundización de Libros Esotéricos,
mediante los cuales he descubierto mi ‘Interrelación’ con el resto de las cosas
creadas, particularmente con los Espíritus Superiores, quienes son los
designados para asistirnos en nuestras experiencias de vida, a fin de que
logremos avanzar eficiente y eficazmente en el Conocimiento de nuestro Amoroso
Padre Dios. Parte del conocimiento que nos brindan los Libros
Esotéricos son una serie de oraciones, con las cuales supuestamente podemos
contactar a nuestros Espíritus Guías. Y digo “supuestamente”, porque tengo
meses intentando la conexión y, pese a que ciertamente la he logrado ‘efectivamente’
-porque escribo gracias a esa conexión-, no la he logrado ‘eficientemente’,
tanto cuanto no he logrado verlos o hablarles, según lo esperan mis sentidos
tridimensionales. Consecuentemente, me he quejado en estos días con mi Amoroso
Padre Dios, por el hecho de que aún no logro la conexión ‘eficiente’ con mis Guías
Espirituales. Pues bien, lo leído en Isaías 20:30, me recuerda que no debo
perder la esperanza y que debo seguir ejercitándome con mis oraciones, para
alcanzar la dicha de contactar con mis Espíritus Guías.
Culminadas mis
oraciones nocturnas, justo antes de dormirme, recordé que en estos días soñé
que conocí a una linda chica, quien pretendía tener algo conmigo. Recordé
también que, al otro día de ese emotivo sueño, durante mis oraciones matutinas
le comenté a mi Amoroso Padre Dios que ese sueño
quizás fue motivado por mi Esencia Terrenal, que con seguridad añoraba
disfrutar de alguna experiencia carnal, relacionada con el amor a alguna mujer.
Recuerdo que le pedí permiso a mi Amoroso Padre Dios para disfrutar, aunque sea
por muy poco tiempo, de alguna experiencia carnal, con alguna chica que me
motive a sentir esa pasión carnal, tan necesaria en la vida, para sentirse
vivo. Entonces comprendí que ya yo había logrado despojarme de aquellas
hermosas vivencias del amor erótico, por lo que no debo estimular en mi mente
los deseos del hombre viejo, sino esforzarme cada día más por aquello que
procura el hombre nuevo. Total, ¡Ya estoy muy viejo para hacer el ridículo!!! Sólo me queda agradecerle a mi Amoroso Padre Dios por
aquellas hermosas experiencias eróticas vividas y continuar mi camino por el
Sendero Angosto, hasta logra atravesar la Estrecha Puerta.
Como han podido apreciar,
en la sencilla experiencia de mirar tv, yo logré oír el Mensaje que mi Amoroso
Padre Dios me envió, para sosegar mi Espíritu, el cual aún no tiene el control
absoluto de mi Periespíritu. De manera que, es evidente que nuestro Amoroso Padre Dios si habla, sólo que no lo hace tan
aburridamente como nosotros lo hacemos, sino que hace uso de Las Señales, muchas
veces encriptadas, de las cuales nosotros tenemos que estar pendientes, para
lograr captarlas y debemos aprender a desencriptarlas, a fin de comprenderlas y
así utilizarlas para nuestro crecimiento espiritual.
Y por supuesto continué
viendo la extraña serie, con extraños títulos en sus episodios. Les comento
que, los títulos de los episodios realmente no tienen nada que ver con los que
pasaban en cada episodio, pero a mí me dejaron algún Mensaje de mi Amoroso
Padre Dios, muchos de los cuales son una simple confirmación de que voy por
buen camino, al estar leyendo, analizando y profundizando estos temas
esotéricos, que me acercan más al Conocimiento mismo de nuestro Amoroso Padre
Dios. Los pasajes bíblicos que se indicaban en los siguientes episodios de la
serie son:
-Gálatas 6:4-5: “Así
que, cada uno someta a prueba su propia obra,
y entonces tendrá motivo de gloriarse solo respecto de sí mismo, y no en otro; porque
cada uno llevará su propia carga”. (Y no es que yo
me esté gloriando de lo que estoy haciendo, al intentar alcanzar a nuestro
Amoroso Padre Dios, mediante el conocimiento, pero si me entra un fresquito al
sentir que, de alguna hermosa manera, mi Amoroso Padre Dios parece estarme
diciendo: “Sigue adelante con tus indagaciones acerca del Más Allá, porque todo
lo que aprendas te será de beneficio”. Al leer El Libro de los Espíritus, en muchas
de las respuestas de los Espíritus Superiores a Kardec, he sentido la
confirmación de que aquello que se me ha Revelado Es La Verdad, tanto cuanto me
confirman, de muchas extrañas maneras, que hemos venido a este Mundo a Jugar o
más bien a Competir por lograr alcanzar a nuestro Amoroso Padre Dios).
-Colosense 3:9-11:
“No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo
hombre con sus hechos, y revestido del
nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando
hasta el conocimiento pleno, donde no hay griego ni judío, circuncisión ni
incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo,
y en todos”. (Justamente gran parte de
lo que yo intento comunicar es la imperiosa necesidad de reconocer en el otro
-sea de la religión que sea- a un verdadero hermano, quien merece de nosotros
nuestra más alta estima y excelentes tratos, tanto cuanto todos somos La Imagen
de nuestro Amoroso Padre Dios).
-Lucas 8:17: “Porque
nada hay oculto, que no haya de ser manifestado; ni
escondido, que no haya de ser conocido, y de salir a luz”. (Desde la antigüedad, los líderes del Mundo, incluyendo a los
eclesiales, se han esforzado por ocultar La Verdad acerca de la Reencarnación y
el consecuente Karma, como el sistema creado por nuestro Amoroso Padre Dios
para ayudarnos a ‘Perfeccionarnos Espiritualmente’. Justamente, yo logré
descubrir La Verdad, porque el encumbrado esfuerzo de los líderes del Mundo no
rindió los frutos esperados, desde hace cientos de años).
-Marcos 10:45: “Porque
el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino
para servir, y para dar su vida en rescate por muchos”. (Este es
otro de los mensajes que trato de comunicar con mis escritos: “La única forma de manifestar amor es sirviendo”).
-Isaías 40:31: “Pero
los que esperan a Yahweh tendrán nuevas fuerzas;
levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no
se fatigarán”. (Promesas en las cuales creo y que estoy
seguro se me confirmarán).
-Jeremías 29:13: “Me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón”. (¡Y así es Amoroso Padre Dios!!!).
Me siento infinitamente Bendecido
por nuestro Amoroso porque, de muchas extrañas maneras, me Impulsa a buscarle,
mediante el Conocimiento. Y como tengo claro que, este Impulso no es únicamente
para mi Beneficio Espiritual, pues dejo constancia de lo aprehendido, para que
muchos de ustedes también se beneficien. Seguro estoy de que, nuestro Amoroso Padre Dios Intenta Impulsar a tooodaaa la humanidad
para que nos reencontremos con Él, pero tristemente son muy pocos los que
procuran acercarse.
En lo particular estoy profundamente
agradecido porque, de alguna forma o manera, yo me he mantenido en El Camino -con
mis altas y con mis bajas- y me siento confiado en que, con el Conocimiento
acumulado hasta ahora, es altamente probable que no me toque Reencarnar
nuevamente en el Planeta Tierra, en el cual, si bien
es cierto se disfruta muchísimo, se hace muuuuyyyy difícil ‘Perfeccionarse’,
porque los apegos a las supuestas necesidades materiales parecen hacerse en
cada vida más necesarias, los que nos conduce a alejarnos cada vez más de
nuestro Amoroso Padre Dios. Y este agradecimiento mío se encumbra
sobre todo cuando pienso en los mil años de Tiempo Extra que se acercan, en los
cuales, según nos comenta Nostradamus, “¡Por mil años HUMANOS no se verán!!!”. De
manera que, si no aprovechan estos añitos -quizás 4-
que nos quedan, para ‘Perfeccionarse’, pues dificulto que muchos de ustedes
logren hacerlo en el Tiempo Extra, periodo en el cual, la ausencia de Espíritus
Avanzados -humanos propiamente dicho-, hará exageradamente difícil que, los
reencarnados en ese lapso de tiempo, logren propiamente ‘Perfeccionarse’.
EL AMOR DE AMORES
Esta mañana me desperté
con una hermosa canción en mi mente, en cuya canción uno de sus estribillos dice:
“En cualquier necesidad Tú Me Responderás, porque me Amas, ¡me Aaaamaaas!!!”. Meditando
un poco en este estribillo, pensé en el amor que yo siento por mis hijas y
entonces hallé la conexión que hay entre este hermoso estribillo y lo que
venimos conversando.
Si logramos
apreciar que la ‘Interrelación’ de Dios con nosotros es Padre-Hijo y
comprendemos PLENAMENTE lo que significa cada uno de estos sustantivos,
entonces comprenderemos que, si dejamos nuestras necesidades en Las Amorosas
Manos de Dios, pues con toda seguridad ÉL LAS RESPONDERÁ SIMPLEMENTE PORQUE NOS
AMA.
Claro que, tal y como se
los indiqué, hallar esta conexión es sencillo, si y solo sí comprendemos los
significados de cada sustantivo (Padre-Hijo) y sus implicaciones. Y claro que, el
hecho de que nosotros no comprendamos esto no quiere decir que nuestro Amoroso
Padre Dios no lo comprenda, por lo que jamás dejará
de ser nuestro Padre, aunque nosotros no sepamos comportarnos como Hijos.
Pero claro, para poder sentir esta Hermosa Conexión, es preciso que, aunque no
nos comportemos como Hijos, por lo menos intentemos estar cerca de nuestro
Amoroso Padre Dios.
Muchas de las
inferencias que les anoto son simplemente la conclusión lógica de mis
experiencias personales. Para mí es sencillo inferir lo
anterior porque yo soy papá y comprendo a plenitud lo que implica ese
sustantivo. De manera que, aunque mis hijas no comprendan a plenitud lo que
significa ser Hijas, eso no me impide cumplir con mis Responsabilidades de
padre, con el mayor amor del que soy capaz. Pero claro, mis hijas pueden
apreciar el amor que les tengo, aunque sea en el simple cumplimiento de mis
Responsabilidades, porque vivimos en la misma casa. Si ellas se alejaran demasiado
de mi presencia, pues poco podría yo manifestarles mi amor, porque el amor sólo se puede evidenciar con
el servicio que le prestamos a aquellos a quienes decimos amar.
Quienes comprendemos,
aunque sea sucintamente, el significado del sustantivo Padre, es muy probable
que comprendamos plenamente lo que quiso comunicarnos nuestro Amado Yeshuá,
cuando nos dijo: «Si ustedes que son malos saben dar cosas buenas a sus
hijos, ¿cuánto más nuestro Padre que Está EN Los
Cielos Dará cosas buenas a los que le piden?» –(Mateo
7:11)-.
Les confieso que, yo no
soy tan buen padre como quisiera, porque no soy cariñoso con mis amadas hijas,
debido al abuso que del amor suelen hacer aquellos a quienes se les manifiesta
el amor con gestos de cariño. De hecho, mi hija que suele ser muy cariñosa,
cierto día me invito a irme de la casa porque traté de hacerle ver la
importancia de educar a los perros. Este abuso de su parte me hizo comprender
que yo le estaba manifestando amor con cariño y ella concluyó que me tenía
comiendo en la palma de su mano, por lo que pensó que podía correrme de mi
casa, simplemente porque se sentía la dueña de mis amores. Resulta también que,
a mi otra hija, aquella que no suele ser tan cariñosa, yo le manifestaba mucho
amor con muchos gestos de cariño, pero de alguna forma o manera ella infería
que mis manifestaciones de amor con cariño eran mi forma de aprobar sus arranques
de ira o de soberbia, que en ella son muy frecuentes, sobre todo con la mamá.
Consecuentemente, mi hija comenzó a tratarme como si yo fuera el Hijo, de
nuestra ‘Interrelación’ Padre-Hijo, y comenzó a regañarme con duros gestos,
como si pretendiera educarme con vara, porque yo no hacía conforme a lo que
ella esperaba que yo hiciera. Tristemente, para evitar que mis amadas hijas
dejarán de faltar a la Regla de “Honrar padre y madre”, pues dejé de
manifestarles cariño. Claro que, el hecho de que ella no sepan ejercer sus
roles de hijas no quiere decir que yo no ejerza Responsablemente mi rol de
padre, simplemente porque las amo, a pesar de sus faltas de respeto.
Lo anterior me permite
inferir que, lo mismo debe ocurrir con nuestra ‘Interrelación Padre-Hijo’
establecida con nuestro Amoroso Padre Dios. Si somos
Hijos que constantemente le faltamos el respeto, lo tratamos con desdén, … no
somos cariñosos con Él, pues no esperemos que Él nos Manifieste Gestos de
Cariño, pero siempre tengamos la certeza de que jamás Dejará de Ser nuestro
Padre, simplemente porque nos Ama, a pesar de nuestras faltas de respeto.
De allí que, a pesar de nuestras infrecuentes manifestaciones de cariño para
con nuestro Amoroso Padre Dios y de nuestras muchas faltas de respeto, tengan
por seguro que nuestro Amoroso Padre Dios siempre estará dispuesto a darnos ‘cosas
buenas’ SI SE LAS PEDIMOS. Esto lo sé porque, si yo que soy malo, siempre trato
de complacer a mis hijas, a pesar de sus faltas de respeto, pues con mayor
razón hará EL AMOR DE AMORES con nosotros, pese a nuestras faltas de respeto y
pocas manifestaciones de cariño, reflejo de nuestra poca comprensión de la ‘Interrelación
Padre-Hijo’ que tenemos con nuestro Amoroso Padre Dios.
Antes de cerrar este
capítulo, les comento que, más arriba les escribí EN LOS CIELOS en mayúscula,
porque para mí la forma de expresarse de nuestro Amado Yeshuá, salvo alguna
mala traslación lingüística, suele no ser casual, sino que siempre es causal.
De allí que, según entiendo, al referirse a LOS CIELOS -en plural-, quiso
significar que nuestro Amoroso Padre Dios Es Siempre El Mismo, en cada uno de
los Mundos -con diferentes Cielos- en los que nos toque vivir. De manera que,
ya sea que seamos buenos o malos hijos, en cada uno de los diferentes Mundos
que nos toque vivir, nuestro Amoroso Padre Dios siempre Será Responsable con Su
Rol de Padre y, si bien es cierto que Estará Siempre Dispuesto a Otorgarnos lo
que le pidamos, siempre y cuando lo que le pidamos no sea motivo de perdición o
daño, por aquello de: «¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le
dará una piedra? ¿o si pescado, en lugar de pescado, le dará una serpiente? ¿O
si le pide un huevo, le dará un escorpión? Pues si vosotros, siendo malos,
sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial
dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?» –(Lucas 11:11-13)-.
DEJADLE EL TIMÓN A DIOS
Otras de las
implicaciones consecuentes de nuestra ‘Interrelación Padre-Hijo’ es la necesaria
aceptación, de nuestra parte, de reconocer que, al Ser Dios El Padre, pues evidentemente
Se Encuentra en La Cúspide de esta ‘Interrelación’, no por casualidad sino por
causalidad, tanto cuanto Es La Causa Primera de
Todas Las cosas, lo que necesariamente significa que nuestro Amoroso Padre Dios
Sabe muchísimo más que nosotros acerca de cualquier cosa, porque Él Es El
Creador de todas las cosas.
Ahora bien, si pasamos
por alto la Hermosa Realidad de que nuestro Amoroso Padre Dios Es La Causa
Primera de todas las cosas, por el simple hecho de Ser Padre, este Título lo
hace Acreedor de Mayor Conocimiento, tanto cuanto Ha Vivido más que cualquiera
de Sus Hijos. De allí que, los padres son los que
deben educar a los hijos y no al revés. Es el padre quien enseña a caminar
a los hijos. Es el padre el que enseña a leer a los hijos. Es el padre el que
educa a los hijos. Es el padre el que enseña a conducir vehículos a los hijos…
Es el padre quien debe enseñar al hijo a experimentar la vida dignamente,
simplemente porque el padre, antes de engendrar al hijo, ya aprendió a caminar,
ya aprendió a leer, ya aprendió de moral, ya aprendió a conducir vehículos, …
ya ha experimentado muchas cosas en la vida.
En este orden de ideas,
es evidente que, los hijos deberían procurar seguir los consejos de los padres
cuando estos procuran enseñarles a caminar, a leer,
acerca de la moral y buenas costumbres, a conducir algún vehículo, … a vivir
dignamente. De la misma manera, todos los Hijos
de Dios deberían esforzarse por procurar seguir los Consejos que nuestro
Amoroso Padre Dios nos da, cuando Procura Enseñarnos a caminar espiritualmente,
a leer todo lo relacionado con el Mundo Espiritual, acerca de lo que se espera
de nosotros, a conducir nuestra nave particular -cuerpo-, … a vivir con
dignidad de Hijos de Dios.
De hecho, si nos hacemos ‘plenamente
conscientes’ del ‘Conocimiento Pleno’ que Tiene nuestro Amoroso Padre Dios,
acerca de todas las cosas, en todos los tiempos, pues estaríamos de acuerdo en
darle siempre el Timón -Volante- de nuestras Vidas, cada vez que se nos
dificulte conducir. Entiéndase bien, no les estoy
diciendo que dejemos siempre Conducir a nuestro Amoroso Padre Dios, tanto
cuanto se hace necesario que nosotros conduzcamos gran parte de El Camino, si
realmente queremos aprender a conducir, porque a vivir solo se aprende viviendo.
Estoy diciendo que, en aquellos momentos en los cuales se nos dificulte
conducir -por lo escabroso del camino, por alguna extraña tormenta, … por no
conocer El Camino- debemos dejarle a nuestro Amoroso Padre Dios el Timón
-Volante- si realmente queremos llegar seguros a nuestro destino.
Pero entiendan bien,
estoy diciendo que, en esos momentos de dificultad en nuestras vidas, debemos DEJARLE TOTALMENTE el control del Timón -Volante- de
nuestras vidas a nuestro Amoroso Padre Dios, porque si se lo dejamos
parcialmente corremos el riesgo de estrellarnos. ¿Han tratado de
conducir un vehículo con otra persona agarrando el volante -timón-? ¿Verdad que
se torna casi imposible controlar el vehículo? Pues, de la misma manera ocurre
cuando no le DEJAMOS TOTALMENTE el control de nuestras a vidas a nuestro Amoroso
Padre Dios, cuando estamos pasando por momentos -caminos- difíciles.
Para que lo anterior sea
posible, es necesario que nosotros reconozcamos
nuestra falta de pericia para conducir en ciertos caminos, que presentan
ciertos obstáculos, los cuales pudieran ser difíciles de esquivar, sin la
pericia de un excelente piloto. Tenemos que hacernos conscientes de
que hay caminos en los cuales se hace necesario que yo ceda el control de mi vida
a nuestro Amoroso Padre Dios, si realmente quiero llegar sano y salvo a mi
destino.
Muchas veces suele
ocurrir que nosotros insistimos en conducir pese a lo incomodo que se presentan
algunos caminos, cuando no estamos en condiciones de conducir. Estas
insistencias de nuestra parte, muchas veces son motivadas por nuestro deseo de
demostrar que, si podemos conducir, pese a nuestra impericia para conducir en
ciertos caminos, y terminamos estrellándonos, en algún obstáculo. Y claro que es válido que insistamos en conducir, pese a nuestra
impericia, porque la única forma de adquirir pericia es justamente insistiendo
en practicar, pero hay veces en que tenemos pasajeros presentes en nuestros
vehículos -involucrados en nuestras vidas- que pudieran verse altamente
afectados si no logramos conducir bien nuestras vidas. De allí que,
antes de insistir es preciso que evaluemos los posibles daños que pudiéramos ocasionarles
a nuestros pasajeros.
Espero que utilizar el
símil del ‘vehículo’ para significar nuestras propias vidas, pueda ayudarles a
relacionar tales similitudes, para comprender lo que espero que comprendan.
Durante el largo transitar de nuestras vidas solemos encontrarnos con ciertas
dificultades -obstáculos-, los cuales pudieran ser fáciles de sortear, haciendo
uso de nuestros conocimientos, pero otros serán un poco más difíciles de superar,
por lo que debemos estar dispuestos a dejarnos ayudar, si realmente queremos
llegar a nuestro destino. En estos casos, a veces bastará con que hablemos con
algún profesional en la conducción por caminos complicados - papá, mamá,
hermanos, … psicólogos, sacerdotes - y otras veces tenemos que aceptar que El
Único que Puede Manejar en esos escabrosos caminos es nuestro Amoroso Padre Dios.
En esos momentos difíciles de nuestras vidas, en
donde sabemos que más nadie nos puede ayudar, debemos aprender a decir: ¡PADRE
MANEJA TÚ QUE YA YO NO PUEDO!!!
En cuanto a las
experiencias de vida, que debería comentarles en este capítulo, en atención al
título de este artículo, les diré que tengo muchísimos ejemplos al respecto, tanto
cuanto he aprendido a decirle siempre a nuestro Amoroso Padre Dios: ¡PADRE
MANEJA TÚ QUE YA YO NO PUEDO!!!, cada vez que me siento superado por mis
experiencias de vida. Esta actitud me ha ayudado a
mantener la calma ante cualquier dura experiencia, en atención a que sé que
toda experiencia de vida, por muy dura que parezca, tiene siempre una razón de
ser. De manera que, después de dejarlas en Las Amorosas Manos de mi
Padre Dios, pues me relajo y espero a ver que ocurrirá en el camino, consciente
siempre de que mi Amoroso Padre Dios me llevará a Puerto Seguro y con muchos
Beneficios Adicionales.
Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo