lunes, 22 de abril de 2024

CORRIGIENDO A NUESTROS HIJOS CON LA VARA SABIAMENTE

ESPÍRITUS, ESO SOMOS

Pocos son los que comprenden el necesario Amor, demostrado con la necesaria corrección con vara. Esto se debe a que, frecuentemente mal interpretamos lo que es el Verdadero Amor. Muchos suelen olvidar que, aquel que verdaderamente ama, está dispuesto a dar la vida por el ser amado. Esto implica que, aunque me cause mucho dolor y sufrimiento, si es necesario que yo pierda a ese ser a quien tanto amo, con tal de que el logre su felicidad, pues con seguridad renunciaré a mi felicidad, con tal de verle feliz.

Muchos padres -incluyendo en este sustantivo común también a las madres- suelen evitar corregir a sus hijos, por temor a perder el amor de estos. Ocurre entonces que, cuando el hijo observa comportamientos que no son propios de un hijo, pues esos padres suelen hacerse la vista gorda y evitan el corregirles, e incluso se tornan complacientes con los deseos de los hijos, simplemente por evitar enfrentarles ‘Responsablemente’, a fin de evitar perder las manifestaciones de amor falso de esos hijos, que no se comportan como tales.

La triste realidad es que, a gran parte de la humanidad se les ha olvidado que todos somos Espíritus, por lo que consecuentemente somos Hermanos, Hijos de un Mismo Padre, el Cual Es Dios. Consecuentemente, olvidamos que ese hijo, que aparentemente engendré, Es Hijo de Dios y Hermano mío, quien antes de Reencarnar ‘Planificó’ ser mi hijo a los fines de que yo le educara, ‘Conscientemente’ de mis ‘Responsabilidades’. Es decir, las que en este Mundo fungen como mis hijas, realmente son mis Hermanos, quienes ‘Planificaron’ conmigo el que yo fuera su papá, para que las ayudara a ‘Progresar Espiritualmente’ y yo acepté tal desafío.

Cuando todos comprendamos la hermosa realidad de que somos Hermanos, entonces las vidas, en todos nuestros Mundos, serán mucho más sencillas y felices, porque estaremos viviendo ‘Conscientes de nuestras Responsabilidades’, para con todos los que han involucrado sus ‘Planificaciones de Almas’ con las nuestras. Entonces, todos los padres comprenderán y aceptarán que, esos hijos, a quienes temen corregir, por temor a perder su amor, realmente son sus Hermanos, quienes antes de Reencarnar les pidieron encarecidamente que les ayudaran a ‘Progresar Espiritualmente’, así les sea necesario hacer uso de la vara, para lograr corregir sus desatinos impulsivos, resultado de los vicios acumulados en sus vidas pasadas.

Por cierto, me refiero a los Espíritus como Hermanos -en masculino- porque el sustantivo ‘Espíritu’ es masculino, pero estoy ‘Consciente’ de que los Espíritus no tenemos sexo. Esta aclaratoria la hago a los fines de dejarles en claro que, hemos venido a este Mundo a cumplir con Misiones, una de las cuales es ser padres y, sin importar el sexo con el cual hayamos ‘Planificado Reencarnar’ -papá o mamá-, debemos cumplir con aquello con lo cual nos comprometimos, antes de Reencarnar, lo cual es principalmente educar sanamente a nuestros hijos, a los fines de que ‘Progresen principalmente Espiritualmente’, considerando los sexos que ‘Escogieron’ nuestros hijos, pero evitando que esos sexos nos impidan ser igualmente de asertivos en el uso de la vara, ya sean hijos -varones- o hijas -hembras-, dado que sus Espíritus no son ni varones ni hembras, sino simplemente Espíritus, deseosos de ‘Progresar’ y para lo cual solicitaron de tu asistencia, antes de Reencarnar.

TEMPRANAS ENSEÑANZAS

De niño, acostumbraba acompañar a mi papá a su Oficina, en donde solía leer una desiderata, impresa en un cartel que estaba pegado, en una de las paredes de la Oficina. Desde muy niño, esta desiderata se me quedó grabado en mi memoria, por lo altamente importante del Consejo que plasmaba. Creo que este Consejo hizo de mí el padre que hoy en día soy.

«Si Dios te da un hijo dale gracias, pero tiembla por el depósito que te confía, porque desde ahora tú serás para ese niño la imagen de Dios. Has que hasta los diez años te tema. Desde los diez hasta los veinte te respete. Y desde los veinte hasta la muerte te ame. Hasta los diez años sé para ese niño un maestro. Desde los diez hasta los veinte se para ese niño su padre. Y desde los diez hasta la muerte sé para él su amigo»

Esta hermosa desiderata nos recuerda que, nuestros hijos no nos pertenecen -no son nuestros hijos-, sino que son Hijos de Dios, Quien nos lo Asigna -depósito- para que, en este Mundo, nos encarguemos de sus ‘Progresos Espirituales’. Luego, al aceptar esta Encomienda, tenemos que tener en claro que, SE ESPERA DE NOSOTROS QUE IMITEMOS ADIOS EN SU ROL DE PADRE.

Luego, la desiderata nos aconseja cumplir con nuestro rol de padre por etapas, pero resulta que, durante la etapa más hermosas de nuestros hijos, mientras son niños, nos recomienda tratarlos como si no fueran nuestros hijos, sino como lo que realmente son: APRENDICES DE LA VIDA y nosotros sus maestros. Esto se entiende perfectamente porque, es durante los primeros años de la vida cuando se logran ‘Aprender’ muchas cosas, por lo que debemos aprovechar para enseñarles a respetar, a valorar lo que tienen, … a amar a sus semejantes, que son los otros Espíritus que animan al resto de la Creación. Recuerden siempre la máxima: ÁRBOL QUE CRECE TORCIDO NUNCA SU RAMA ENDEREZA, por lo que debemos aprovechar los primeros años y sobre todo los primeros meses de vida de nuestros hijos para educarles y enseñarles a convertirse en hombres y mujeres de bien.

Se estima que, si hemos hecho bien nuestro trabajo de maestros, al superar sus primeros diez años de vida, podemos comenzar a tratarles como a hijos, tanto cuanto se espera que hayan ‘Aprendido’ a ‘Respetar y Honrar a sus padres’, lo cual es la ‘Responsabilidad’ primaria de los hijos. Claro está que, si mientras los estamos tratando como a hijos resulta que nos faltan el respeto, pues debemos regresar a la etapa de maestros, hasta que ese Hermano nuestro -Espíritu Encarnado que Planificó ser nuestro hijo- asimile bien la lección de ‘Respetar y Honrar a sus padres’. Este vaivén de las etapas suele depender mucho de lo que hayan ‘Progresado’ en sus vidas pasadas, aquellos que fungen como nuestros hijos.

La tercera etapa es la más difícil de alcanzar, porque comúnmente, para que los hijos se mantengan ‘Respetando y Honrando a los padres’, es preciso mantener ciertas distancias que les permitan recordar que son hijos. Son pocos los hijos quienes logran ser amigos de sus padres y mantener el ‘Respeto y Honra’ por éstos, debido a que se les dificulta comprender que, si bien es cierto que un padre puede llegar a ser amigo, jamás puedes faltarles el respeto a tus padres, tal y como se los pudieras faltar a algún amigo, a sabiendas de que no se ofenderá, debido a la confianza entre amigos. Se puede pelear con un amigo y al rato abrazarse como si nada hubiera pasado, porque la confianza muchas veces de asco, pero lo que jamás puedes hacer es pelear con tus padres o inferirles palabras obscenas, porque es una Regla Divina ‘Respetar y Honrar a los padres. Ocurre entonces que, los pocos hijos que llegan a la etapa de amigos, suelen requerir de ser devueltos a la segunda etapa -hijos- y algunos hasta la primera etapa -alumnos-, hasta que ‘Aprendan’ definitivamente a ‘Respetar y Honrar a sus padres’.

Los padres siempre debemos recordar que, aunque nos duela esforzarnos porque nuestros amados hijos lo comprendan, ES IMPERATIVO QUE LOS HIJOS RESPETEN Y HONREN A SUS PADRES, porque los padres son el Reflejo de Dios aquí en la Tierra y si nuestros hijos no respetan a sus padres, a quienes ven, pues mucho menos respetarán a Dios, a quien no ven. Además, es cuestión de amor enseñar a nuestros hijos a ‘Respetarnos y Honrarnos’, no porque sea para nuestro beneficio, sino para el beneficio de nuestros hijos, en atención a la bendición que viene ligada a esta Regla: «Honra a tu padre y a tu madre, como el Señor tu Dios te ha mandado, para que tus días sean prolongados y te vaya bien en la tierra que el Señor tu Dios te da» -Deuteronomio 5:16-.

EL AMOR DE DIOS

Para lograr imitar a Dios, en su Rol de Padre, primero tenemos que estar ‘Conscientes’ de lo que es para Dios El Amor, tanto cuanto suele no asemejarse ni un ápice a lo que nosotros acostumbramos a denominar Amor. De allí que, jamás debemos confundir El Amor de Dios, el cual es propiamente Espiritual, con el Amor, mayormente material, que los ‘Espíritus Encarnados’ practicamos en nuestros Mundos Materiales.

Nuestro Amoroso Padre Dios se preocupa por nuestros Espíritus, tanto cuanto somos Sus Hijos, por lo que, nuestros Cuerpos y nuestras posesiones materiales le importan muy poco. Y le importan muy poco porque, nuestros Mundos Materiales son pasajeros, mientras que nuestros Espíritus son perpetuos. Lo que Verdaderamente Ama nuestro Amoroso Padre Dios es que nosotros -Sus Hijos- nos ‘Perfeccionemos’, razón por la cual nos revistió de materialidad, a los fines de que tengamos ‘Experiencias Materiales’, que nos permitan ‘Aprender Conocimiento’, que nos ayude a ‘Conocer a Dios’. Y si para Ayudarnos a salir de nuestra ‘Ignorancia Primigenia’ Se Ve Obligado a maltratar nuestros Amores Materiales, pues Lo Hará, porque Está Consciente de que esos Amores son efímeros.

Consecuentemente, para que nosotros comprendiéramos el Rol de Padre de nuestro Amoroso Padre Dios, Decidió Dejarnos ciertas Reglas, para que al aplicarlas logremos ser tan buenos padres como Dios. Como estamos revestidos de materialidad y nuestros amores materiales se encuentran muy arraigados en nuestros Periespíritus, muchas veces no logramos comprender que, al seguir unas Reglas tan materialmente dolorosas, estamos ayudando a nuestros Hermanos a ‘Progresar Espiritualmente’. Respecto a la sana educación de nuestros hijos, el gran sabio Salomón, tomó Dictado de Dios y, al respecto, escribió en el Libro de los Proverbios, las mejores Reglas que podemos seguir, para lograr imitar a nuestro Amoroso Padre Dios, en Su Rol de Padre.

Así pues, en Proverbios 13:24, a través de Salomón, nuestro Amoroso Padre Dios nos recuerda que: «El que detiene el castigo con vara, a su hijo aborrece; mas el que lo ama, temprano lo corrige». De manera que, corregir a nuestros hijos con la vara es una cuestión de amor para con nuestros hijos y sabemos que es así porque, en Proverbios 29:15-27 se nos dice: «La vara y la corrección dan sabiduría; mas el muchacho consentido avergonzará a su madre. Cuando los impíos son muchos, mucha es la transgresión; mas los justos verán la ruina de ellos. Corrige a tu hijo, y te dará descanso, Y dará alegría a tu alma». Nuestro Amoroso Padre Dios tiene claro que, todo muchacho consentido, más temprano que tarde, avergonzará a su madre, sobre todo en los tiempos y en los lugares en donde supuran los impíos, porque con toda seguridad, el hijo a quien se le deja hacer lo que se le venga en gana, terminará convirtiéndose en un impío, sólo por llevar la contraria a sus padres y para sentirse parte de los grupos de maldad. De esto tenemos muchas pruebas, cuando nos enteramos de lo que ocurre con muchos hijos que se unen a pandillas, simplemente porque sus padres jamás supieron corregirles con la vara sabiamente.

La clave para comprender El Amor de Dios, al dejarnos Reglas en apariencias muy dolorosas, la podemos captar en Proverbios 23:13-16, que dice: «No rehúses corregir al muchacho, porque si lo castigas con vara, no morirá. Lo castigarás con vara y librarás su alma del Infierno. Hijo mío, si tu corazón es sabio, también a mí se me alegrará el corazón; mis entrañas también se alegrarán cuando tus labios hablen cosas rectas». De allí que, cuando nos esmeramos por corregir a nuestros hijos, incluso haciendo uso de la vara, lo estamos haciendo por amor, tanto cuanto estamos esforzándonos por librarlos del infierno. Esto es porque, frecuentemente, los hijos que no son corregidos por los padres, suelen conseguir en las calles quienes lo corrijan con mayor severidad, incluso ocasionándoles la muerte. Además, un hijo que no es corregido con el uso sabio de la vara, es más propenso a formar parte de grupos de maleantes, en donde se les mal orientará y hará de esos hijos personas de mal, quienes vivirán en un infierno, tratando de sobrevivir en un Mundo caótico, lleno de seres malignos, y esto es lo más cercano a un infierno.

Les he venido comentando acerca de la CORRECCIÓN SABIA AL HACER USO DE LA VARA, porque, al hacer uso de la vara para corregir a nuestros hijos, siempre hay que recordar que, nuestro Amoroso Padre Dios Es un Dios de Orden, Vigilante siempre del Amor, por lo que, al aplicar la necesaria corrección con la vara, es preciso tener presente Proverbios 19:18-26, que nos exhorta: «Corrige a tu hijo cuando todavía estés a tiempo, pero no acabes con él a punta de castigos. Quien no controla su enojo, pagará por ello. Ayudarlo es estimularlo a repetir el error. Escucha el consejo y acepta la disciplina, y así serás sabio». Es decir, al corregir a nuestros hijos con la vara, debemos evitar las explosiones de rabia, violencia, … odio, haciéndonos ‘Conscientes’ que la corrección que estamos llevando a cabo es por amor a nuestros hijos. De manera que, antes de tomar la vara en nuestras manos, nos sentemos a meditar acerca del error que cometieron, para evaluar la corrección que hemos de aplicar y hacernos ‘Conscientes’ de que lo que vamos a hacer es por amor, a los fines de librar a nuestros hijos del infierno y así se lo debemos hacer entender, pero evitando ser muy severos, aunque procurando ser bien asertivos en la enseñanza, reflejando en el rostro y con los gestos que realmente estamos molesto por el desaire, pero controlando el uso de la vara, a los fines de no acabar con nuestros hijos a punta de castigos. Nuestros hijos tienen que comprender que, la corrección que les estamos aplicando es algo que sus Espíritus nos han solicitado, a los fines ‘Progresar Espiritualmente’ y que, aunque nos duela, siempre haremos uso de la vara cuando ellos nos lo pidan a través de sus comportamientos desobedientes.

TIEMPOS DE CAOS

Les he escrito este Artículo en atención a los tiempos de caos que se acercan. Les he venido comentando que, según mis humildes interpretaciones, se acercan los mil años de encierro de Satanás y, según entiendo, esos mil años de encierro no significan mil años de Reinado de Jesucristo, según lo interpretan algunos pastores. Esto lo interpreto así porque, Juan nos comenta que: «Cuando los mil años se cumplan, Satanás será suelto de su prisión, y saldrá a engañar a las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, a fin de reunirlos para la batalla; el número de los cuales es como la arena del mar. Y subieron sobre la anchura de la tierra, y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada; y de Dios descendió fuego del cielo, y los consumió. Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos» -Apocalipsis 20:7-10-. Luego, en los capítulos subsecuentes (21 y 22) es en donde Juan nos comenta acerca de la Parusía, la cual evidentemente se ha de significar el Reinado de Jesucristo, pero por toda la Eternidad. ¿Qué sentido tiene que nuestro Amado Yeshuá venga a Reinar por mil años y luego se vaya nuevamente?

Según interpreto de lo leído, al final del capítulo 20, al culminar los mil años de encierro de Satanás habrá una Guerra Mundial Final, totalmente devastadora. Ciertamente, es muy válido confundir la Tercera Guerra Mundial -que está próxima a ocurrir-, con esa Guerra narrada al final del capítulo 20 del Apocalipsis, pero yo difiero de tal inferencia porque, eso significaría que Satanás fue encerrado hace mil años -1024 d.C.- y si esto hubiera sido así, entonces por qué Satanás parece que ha venido trabajando fuertemente desde hace mil años. ¿Cómo justificar las Cruzadas, la Primera y Segunda Guerra Mundial, las diferentes pandemias ocurridas durante los pasados mil años como la peste negra, … y tantos otros acontecimientos nefastos en la humanidad, en los que se cometieron tantas maldades, como movidos por Satanás, si Satanás estaba encerrado?

Como evidentemente Satanás no parece haber estado encerrado desde hace mil años, esto me mueve a concluir que la Guerra Mundial, que se está acercando aceleradamente, no es la Guerra que ocurrirá al final de los mil años de encierro de Satanás. Luego, si Satanás está por ser encerrado durante mil años, ¿por qué razón al finalizar el encierro de Satanás ocurre la mamá de todas las Guerras? Se supone que, Satanás está encerrado no tiene el poder de seducir al hombre para que se incline por hacer el mal, entonces, ¿por qué el hombre insiste en elegir el mal hasta el punto de que al finalizar los mil años de encierro de Satanás debe activarse una nefasta Guerra para acabar con el mal de la humanidad? Mi respuesta lógica a tan interesantes preguntas es que, muy probablemente, los Espíritus que Reencarnarán, durante esos mil años de encierro de Satanás, serán los Espíritus que no hayan logrado ‘Progresar’ mucho, antes de los mil años de encierro de Satanás, por lo que, sus comportamientos humanos serán los propios de Espíritus altamente ignorantes, tal y como ocurrió durante los primeros siglos de haber sido Encarnados.

COMPRENDIENDO LAS CAUSAS

Me es posible inferir la conclusión del capítulo anterior, porque soy ‘Consciente’ de que, al Principio, todos los Espíritus hemos sido creados ignorantes, pero inteligentes, a los fines de ‘Aprender’ de nuestras ‘Experiencias de Vida’ y así ‘Crecer en el Conocimiento’, que nos conduzca a hacernos ‘Conscientes de Dios’. La prueba de esto la encontramos en nuestra propia historia y más atrás, durante la prehistoria. Hasta los menos estudiados, con seguridad han visto en algunas comiquitas el comportamiento de los hombres durante la prehistoria, los cuales eran evidentemente bastante salvajes.

Para todo el Mundo es altamente evidente que la humanidad ha venido ‘Creciendo en el Conocimiento’, aunque ese ‘Conocimiento’ tristemente no le ha hecho ‘Consciente de la Existencia de Dios’. Ciertamente, desde que ‘Aprendimos’ a hacer nuestras primeras flechas con piedras afiladas hasta le fabricación de nuestros misiles nucleares, han pasado miles de años, pero evidentemente esto es la prueba de que, al Principio de nuestras existencias materiales, nuestros ‘Conocimientos’ eran en extremo precarios y luego fueron ‘Aumentando’, paulatinamente, hasta llegar a nuestros días, en donde todo los artefactos de los que disponemos, para mantener nuestro confort, nos parece que siempre los hemos tenido, aunque muchos ni siquiera comprenden cómo funcionan.

La gran cantidad de artefactos, con los que hoy en día contamos -automóviles, aire acondicionado, neveras, ascensores, aviones, … armas nucleares-, para mejorar, o quizás destruir, nuestras existencias materiales, existen gracias al ‘Conocimiento Acumulado’ a través de nuestras muchas existencias materiales, como resultado de nuestras muchas Reencarnaciones. Oppenheimer y los científicos que lo ayudaron a construir la primera bomba nuclear, portaban en su interior Espíritus altamente ‘Progresados’, por lo menos en cuanto al intelecto se refiere, porque durante muchas de sus vidas materiales le dedicaron tiempo al desarrollo del intelecto material y esta información la fueron ‘Acumulando en sus ADN Cósmicos’ y ‘Aumentándola vida tras vida’, con el Objetivo de llegar a cumplir con su Misión de Crear la primera bomba atómica.

Mucho del ‘Conocimiento’ que hoy en día tenemos no es el simple resultado de lo que en esta vida hemos ‘Aprendido’, sino que es la construcción armónica de los ‘Conocimientos’ que hemos venido ‘Acumulando’ en varias vidas. No es por casualidad que se nos facilite el ‘Aprendizaje de Conocimientos’ que a otros se les dificulta ‘Aprender’, sino que, aquellos ‘Conocimientos’ que se nos facilitan ‘Aprender’ es porque ya los hemos ‘Experimentado’ y hasta ‘Aprendido’ en vidas pasadas, por lo que podemos concluir que, en esta vida estamos activando esos ‘Conocimientos’ para reforzarlos con nuevos ‘Conocimientos Complementarios’, que nos ayudan a ‘Conocer más Plenamente’, aquello que hemos venido ‘Aprendiendo’. No es por casualiudad que Mozart y otros tantos músicos, comenzaron a tocar instrumentos musicales como verdaderos maestros desde muy pequeños. Igual ha ocurrido con tantos genios de las artes y de las ciencias que, desde muy niños comprenden cosas que a otros les cuesta tanto comprender. Les recomiendo ver la película EL HOMBRE QUE CONOCÍA EL INFINITO, para que lleguen a comprender un poco aquello de lo que les estoy hablando.

Así como hay muchos Espíritus que se han esforzado por crecer en el ‘Conocimiento Intelectual’, a fin de mejorar la existencia material, algunos otros se han esforzado por ‘Crecer en el Conocimiento Espiritual’, a fin de ‘Conocer a Dios, Sus Perfecciones e Implicaciones’. Para que Santa Teresa de Ávila, San Juan de La Cruz, San Agustín, … Santo Tomás de Aquino, hayan llegado a tener tanto ‘Conocimiento de Dios, Sus Perfecciones e Implicaciones’, tuvieron que pasar varias vidas esforzándose por indagar acerca de Dios, Sus Perfecciones e Implicaciones, porque les aseguro que tanta genialidad no es posible ‘Adquirirla’ en una sola vida. De hecho, para que cualquier Espíritu logre comprender a Plenitud aquello de lo que escribieron los grandes Doctores de la Iglesia, tiene que ocupar unas cuantas vidas leyendo, investigando y profundizando aquello de lo que escribieron esos grandes Santos, para poder realmente comprenderlos y así ‘Crecer en el Conocimiento Espiritual’, a fin de ‘Conocer a Dios, Sus Perfecciones e Implicaciones’.

Y claro que, también hay muchísimos Espíritus que, desde sus primeras Encarnaciones, no han querido ‘Progresar’ ni un poquito, ni en lo intelectual y mucho menos en lo espiritual. A estos Espíritus se les denomina INCOMPETENTES, tanto cuanto han decidido NO COMPETIR POR SER LOS MEJORES en ninguna de las Disciplinas, en las que les ha tocado Competir, en cada una de sus vidas materiales. Consecuentemente, son Espíritus altamente ignorantes, poco más poco menos, según el interés que lograron manifestar en algunas Disciplinas, pero ese mediocre interés no significó para ellos grandes ‘Progresos’, por lo que podemos decir que, debido a sus incompetencias, aún le debemos considerar Espíritus ignorantes y a algunos tan ignorantes como lo han sido desde que fueron creados. Según puedo inferir, estos son los Espíritus que Reencarnarán durante los mil años de encierro de Satanás, por lo que podemos vislumbrar para ese tiempo, comportamientos humanos más parecido al de las bestias, como en los tiempos de la prehistoria. Por esta razón es que, pese a que Satanás no estará por allí seduciendo a la gente para que elijan hacer el mal, será natural el comportamiento bestial de los hombres, porque los Espíritus que portarán serán altamente ignorantes, quienes, al final de los mil años de encierro de Satanás, conducirán a la humanidad a una devastadora Guerra, que significará la extinción total de la humanidad y el consecuente Reinado de Cristo, con todos sus Hermanos, en el Más Allá.       

RECOMENDACIONES AL RESPECTO

Visto todo lo anterior, sólo me queda por hacerles algunas recomendaciones a aquellos que tengan la dicha de estrenarse como padres en estos tiempos de caos, particularmente después del año 2027. Ante todo, les pido que comprendan y acepten que, HAN SIDO USTEDES LOS QUE HAN PLANIFICADO SER PADRES, en estos tiempos de caos, ya sea porque no han superado en vidas pasadas, esa materia o Disciplina, o bien porque son osados y quieren repetir esa ‘Experiencia’, porque les pareció sencilla esa Disciplina, cuando la ‘Aprobaron’.

Sobre esto último, les aclaro que, quizás les pareció sencilla la ‘Disciplina Padres’, en la vida que la ‘Aprobaron’, porque ‘Planificaron’ esa ‘Experiencia’ en conjunto con otros ‘Espíritus Progresados’, quienes fungieron como sus hijos, pero ocurre que, durante los mil años de encierro de Satanás, difícilmente encontrarán ‘Espíritus Progresados’ con quienes formar ‘Clanes de Planificación’. Quizás logren formar ‘Clanes de Planificación’ con uno que otro Espíritu algo ‘Progresado’, quizás poco más que ustedes, pero durante esos mil años de encierro de Satanás lo que más abundará, para formar ‘Clanes de Planificación’ serán Espíritus Incompetentes, a quienes habrá que dejarles muy en claro, antes de Reencarnar, que tienen que esforzarse por tratar de ser los mejores, en las Disciplinas que hayan decidido Inscribirse, porque de lo contrario todos los del ‘Clan de Planificación’ la han de pasar muy mal. ¿Recuerdan cuando de niños iban a armar equipos de juego, con sus amigos, y terminaban quedándose con los más incompetentes de estos? Pues, así va a pasar durante los mil años de encierro de Satanás, en donde a muchos les tocará armar ‘Clanes de Reencarnación’ con los Espíritus más incompetentes.

Habiendo aclarado lo anterior, creo que muchos ya ‘Conocen’ mi recomendación Primaria y Principal: ¡NO TRAIGAN HIJOS A ESTE MUNDO CAÓTICO!!! Pero para aquellos que no se puedan aguantar, ya sea porque no han ‘Aprobado la Disciplina Padres’ o porque les gustó mucho esa materia, les he dejado algunas recomendaciones, tanto en este Artículo como en el Artículo:

 https://verdaderoscreyentes.blogspot.com/2024/02/reencontrar-la-verdad.html

Adicionalmente, les dejaré ahora algunas recomendaciones, para reforzar las ya entregadas:

1.- Es altamente importante COMPRENDER Y ACEPTAR QUE SOMOS ESPÍRITUS, REVESTIDOS DE MATERIALIDAD PARA APRENDER DE LAS EXPERIENCIAS DE VIDA, QUE NOS AYUDEN A CRECER EN EL CONOCIMIENTO, A LOS FINES DE HACERNOS CONSCIENTES DE DIOS. Esto lo debemos tener claro nosotros y mismos y esforzarnos por ponérselos en claro a nuestros hijos.

2.- También es altamente importante RECONOCER Y ACEPTAR QUE NUESTROS PERIESPÍRITUS ESTÁN MANCHADOS CON LOS VICIOS QUE HEMOS VENIDO ACUMULANDO EN OTRAS VIDAS Y ES NUESTRA MISIÓN DESLASTRANOS DE ESTOS VICIOS. Igualmente, es necesario que esto lo tengamos claro nosotros mismos y nos esforcemos por ponérselos en claro a nuestros hijos.

Es ‘Responsabilidad de los Padres’ asistir a nuestros hijos en el reconocimiento y aceptación de los vicios que han venido acumulando, vida tras vida, pero con la necesaria aclaratoria de que estos vicios los ha acumulado en vidas de mucha ignorancia, por lo que no debe renegar de una realidad de la cual no es culpable en esta vida. Esta aclaratoria es necesaria porque, muchos son los que se ofenden cuando les dicen que son avaros o soberbios o iracundos … o perezosos, porque consideran esas cualidades bastante negativas y se rehúsan a creer que sufren de tales defectos. Consecuentemente, ayuda mucho ayudarles a comprender primeramente que son los ‘vicios o pecados capitales’ y como nos hemos contaminado de estos, vida tras vida, para que nuestros hijos no se sientan ofendidos por sufrir de defectos que adquirieron en vidas pasadas, movidos por la ignorancia y debilidad de otros tiempos.

Cuando nuestros hijos comprendan qué cosa son los ‘vicios o pecados capitales’ y cómo se pueden deslastrar de estos, haciendo uso de las Virtudes, entonces podremos comenzar a decirles:

·       Mira hijo, tú sufres de ‘avaricia’ porque se te ve que te gusta mucho el dinero y no te gusta compartirlo. Probablemente, en vidas pasadas, te costaba muchísimo adquirir el dinero y quizás lo malgastabas con mucha facilidad, por lo que te fuiste acostumbrando a acumular el dinero y a evitar compartirlo, por temor a perderlo. Justamente, la cura para tu mal es que comprendas que el dinero sólo se te otorga para cubrir tus necesidades primarias y para ayudar a otros a cubrir tales necesidades. Por este motivo te recomiendo que seas generoso con el dinero que nuestro Amoroso Padre Dios te Provee y no temas perderlo, porque si confías en nuestro Amoroso Padre Dios, bien sabes que siempre te Proveerá, para cubrir tus necesidades primarias.

·       Mira hijo, tú sufres de ‘soberbia’ porque siempre quieres tener la razón y tratas de someter a otros, gritando lo poco que has ‘Aprendido’, incluso inventando lo que no sabes, para que los demás te respeten y hasta te teman. Es comprensible que, si en vidas pasadas lograste acumular ciertos ‘Conocimientos’ que te han hecho más inteligentes que los demás, esto no quiere decir que seas superior a los demás, porque todos somos Espíritus, Hijos de un Mismo Dios, y debemos amarnos y respetarnos mutuamente. Te recomiendo que te esfuerces por inclinar la cabeza cuando estés hablando con otros que tienen menos ‘Conocimiento’ que tú y procures no hablar, salvo cuando se te pregunte alguna cosa y responde siempre de buenas maneras, con humildad, evitando demostrar superioridad. Sólo con humildad lograrás deslastrarte de las manchas de la soberbia, que recubre tu Periespíritu.

·       Mira hijo, aunque quizás no estás obeso, tú sufres de ‘gula’ porque siempre comes más allá de lo que necesitas para alimentarte y frecuentemente te sirves las mejores partes de la comida y las más grandes piezas y poco piensas en que esos alimentos son para compartir, no para que te los comas tu solo. Esfuérzate por comer poco, dándole a tu Cuerpo sólo lo que necesita para tener energías, a los fines de realizar tus tareas de cada día y procura siempre dejar para los demás las mejores partes de los alimentos y las piezas más grandes, así irás practicando en la Templanza y lograrás deslastrarte del vicio de la gula.  

Y así sucesivamente. Debemos ayudar a nuestros hijos a detectar y a combatir los ‘vicios o pecados capitales’ que ha venido acumulando, durante muchas Reencarnaciones, y que comprenda que, si bien es cierto son defectos de su Espíritu, es su tarea esforzarse para que su Espíritu logre brillar con mayor intensidad de la que fue Creado. Nuestros hijos tienen que sentir que, más que una necesidad, es vital que combatan sus ‘vicios o pecados capitales’, porque de esto depende que no tengan que Reencarnar en Mundos cada vez más caóticos, con Espíritus cada vez más ignorantes, porque al final de los mil años de encierro de Satanás sobre abundarán los Espíritus más ignorantes, los cuales con seguridad serán malvados, por lo que ocasionarán la madre de todas las Guerras.

Y claro que, según nos comunica Juan en Apocalipsis 20:9, al final de los mil años de encierro de Satanás ciertamente habrá Espíritus Encarnados que lograron ‘Perfeccionarse’, quienes formarán campamentos para ‘Apartarse’ de los malvados, quienes ciertamente superarán en número a los buenos. Yo infiero que, esos Espíritus Encarnados que lograron ‘Perfeccionarse’, se ‘Perfeccionaron’ muy cerca del final de los mil años de encierro de Satanás. No quiero ni imaginarme lo mucho que debe sufrir un Espíritu algo ‘Perfeccionado’ en medio de tanto Espíritu ignorante. Por esta razón les exhorto a que se esfuercen por ayudar a sus hijos a ‘Perfeccionarse’ durante los primeros años de encierro de Satanás, para que no tengan que Reencarnar cerca del final de los mil años de encierro de Satanás, en donde abundará la maldad, que propiciará la Últimas de las Guerras.    

 

 Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo