ESPÍRITUS, ESO SOMOS
Pocos son los que comprenden
el necesario Amor, demostrado con la necesaria corrección con vara. Esto se
debe a que, frecuentemente mal interpretamos lo que es el Verdadero Amor. Muchos
suelen olvidar que, aquel que verdaderamente ama, está dispuesto a dar la
vida por el ser amado. Esto implica que, aunque me cause mucho dolor
y sufrimiento, si es necesario que yo pierda a ese ser a quien tanto amo, con
tal de que el logre su felicidad, pues con seguridad renunciaré a mi felicidad,
con tal de verle feliz.
Muchos padres -incluyendo en este sustantivo común también a las
madres- suelen evitar corregir a sus hijos, por temor a perder el amor de estos.
Ocurre entonces que, cuando el hijo observa comportamientos que no son propios
de un hijo, pues esos padres suelen hacerse la vista gorda y evitan el
corregirles, e incluso se tornan complacientes con los deseos de los hijos,
simplemente por evitar enfrentarles ‘Responsablemente’, a fin de evitar perder
las manifestaciones de amor falso de esos hijos, que no se comportan como
tales.
La triste realidad
es que, a gran parte de
la humanidad se les ha olvidado que todos
somos Espíritus, por lo que consecuentemente somos Hermanos, Hijos de un
Mismo Padre, el Cual Es Dios. Consecuentemente, olvidamos que ese
hijo, que aparentemente engendré, Es Hijo de Dios y Hermano mío, quien antes de
Reencarnar ‘Planificó’ ser mi hijo a los fines de que yo le educara,
‘Conscientemente’ de mis ‘Responsabilidades’. Es decir, las que en este Mundo fungen como mis hijas, realmente son
mis Hermanos, quienes ‘Planificaron’ conmigo el que yo fuera su papá, para que
las ayudara a ‘Progresar Espiritualmente’ y yo acepté tal desafío.
Cuando todos comprendamos la hermosa
realidad de que somos Hermanos, entonces las vidas, en todos nuestros Mundos,
serán mucho más sencillas y felices, porque estaremos viviendo ‘Conscientes de
nuestras Responsabilidades’, para con todos los que han involucrado sus
‘Planificaciones de Almas’ con las nuestras.
Entonces, todos los padres comprenderán y aceptarán
que, esos hijos, a quienes temen corregir, por temor a perder su amor,
realmente son sus Hermanos, quienes antes de Reencarnar les pidieron
encarecidamente que les ayudaran a ‘Progresar Espiritualmente’, así les sea
necesario hacer uso de la vara, para lograr corregir sus desatinos impulsivos,
resultado de los vicios acumulados en sus vidas pasadas.
Por cierto, me
refiero a los Espíritus como Hermanos -en masculino- porque el sustantivo
‘Espíritu’ es masculino, pero estoy ‘Consciente’ de que los Espíritus no
tenemos sexo. Esta aclaratoria la hago a los fines de dejarles en claro que,
hemos venido a este Mundo a cumplir con Misiones, una de las cuales es ser
padres y, sin importar el sexo con el cual hayamos ‘Planificado Reencarnar’
-papá o mamá-, debemos cumplir con aquello con lo cual nos comprometimos, antes
de Reencarnar, lo cual es principalmente educar sanamente a nuestros hijos, a
los fines de que ‘Progresen principalmente Espiritualmente’, considerando los
sexos que ‘Escogieron’ nuestros hijos, pero evitando que esos sexos nos impidan
ser igualmente de asertivos en el uso de la vara, ya sean hijos -varones- o
hijas -hembras-, dado que sus Espíritus no son ni varones ni hembras, sino
simplemente Espíritus, deseosos de ‘Progresar’ y para lo cual solicitaron de tu
asistencia, antes de Reencarnar.
TEMPRANAS ENSEÑANZAS
De niño, acostumbraba
acompañar a mi papá a su Oficina, en donde solía leer una desiderata, impresa
en un cartel que estaba pegado, en una de las paredes de la Oficina. Desde muy
niño, esta desiderata se me quedó grabado en mi memoria, por lo altamente
importante del Consejo que plasmaba. Creo que este Consejo hizo de mí el padre
que hoy en día soy.
«Si
Dios te da un hijo dale gracias, pero tiembla por el depósito que te confía,
porque desde ahora tú serás para ese niño la imagen de Dios. Has que hasta los
diez años te tema. Desde los diez hasta los veinte te respete. Y desde los
veinte hasta la muerte te ame. Hasta los diez años sé para ese niño un maestro.
Desde los diez hasta los veinte se para ese niño su padre. Y desde los diez
hasta la muerte sé para él su amigo»
Esta hermosa
desiderata nos recuerda que, nuestros hijos no nos pertenecen -no son nuestros
hijos-, sino que son Hijos de Dios, Quien nos lo Asigna -depósito- para que, en
este Mundo, nos encarguemos de sus ‘Progresos Espirituales’. Luego, al aceptar
esta Encomienda, tenemos que tener en claro que, SE ESPERA DE NOSOTROS QUE IMITEMOS ADIOS EN SU ROL DE
PADRE.
Luego, la
desiderata nos aconseja cumplir con nuestro rol de padre por etapas, pero
resulta que, durante la etapa más hermosas de nuestros hijos, mientras son
niños, nos recomienda tratarlos como si no fueran
nuestros hijos, sino como lo que realmente son: APRENDICES DE LA VIDA y
nosotros sus maestros. Esto se entiende perfectamente porque, es
durante los primeros años de la vida cuando se logran ‘Aprender’ muchas cosas,
por lo que debemos aprovechar para enseñarles a respetar, a valorar lo que
tienen, … a amar a sus semejantes, que son los otros Espíritus que animan al
resto de la Creación. Recuerden siempre la máxima: ÁRBOL QUE CRECE TORCIDO NUNCA SU RAMA ENDEREZA, por lo
que debemos aprovechar los primeros años y sobre todo los primeros meses de
vida de nuestros hijos para educarles y enseñarles a convertirse en hombres y
mujeres de bien.
Se estima que, si hemos hecho bien nuestro
trabajo de maestros, al superar sus primeros diez años de vida, podemos
comenzar a tratarles como a hijos, tanto cuanto se espera que hayan ‘Aprendido’
a ‘Respetar y Honrar a sus padres’, lo cual es la ‘Responsabilidad’ primaria de
los hijos. Claro está que, si mientras los estamos tratando como a
hijos resulta que nos faltan el respeto, pues debemos regresar a la etapa de
maestros, hasta que ese Hermano nuestro -Espíritu Encarnado que Planificó ser
nuestro hijo- asimile bien la lección de ‘Respetar y Honrar a sus padres’. Este vaivén de las etapas suele depender mucho de lo que
hayan ‘Progresado’ en sus vidas pasadas, aquellos que fungen como nuestros
hijos.
La tercera etapa es la más difícil de
alcanzar, porque comúnmente, para que los hijos se mantengan ‘Respetando y
Honrando a los padres’, es preciso mantener ciertas distancias que les permitan
recordar que son hijos. Son pocos los hijos
quienes logran ser amigos de sus padres y mantener el ‘Respeto y Honra’ por
éstos, debido a que se les dificulta comprender que, si bien es cierto que un
padre puede llegar a ser amigo, jamás puedes faltarles el respeto a tus padres,
tal y como se los pudieras faltar a algún amigo, a sabiendas de que no se
ofenderá, debido a la confianza entre amigos. Se
puede pelear con un amigo y al rato abrazarse como si nada hubiera pasado,
porque la confianza muchas veces de asco, pero lo que jamás puedes hacer es
pelear con tus padres o inferirles palabras obscenas, porque es una Regla
Divina ‘Respetar y Honrar a los padres. Ocurre entonces que, los
pocos hijos que llegan a la etapa de amigos, suelen requerir de ser devueltos a
la segunda etapa -hijos- y algunos hasta la primera etapa -alumnos-, hasta que
‘Aprendan’ definitivamente a ‘Respetar y Honrar a sus padres’.
Los padres siempre
debemos recordar que, aunque nos duela esforzarnos porque nuestros amados hijos
lo comprendan, ES
IMPERATIVO QUE LOS HIJOS RESPETEN Y HONREN A SUS PADRES, porque los padres son
el Reflejo de Dios aquí en la Tierra y si nuestros hijos no respetan a sus
padres, a quienes ven, pues mucho menos respetarán a Dios, a quien no ven.
Además, es cuestión de amor enseñar a nuestros hijos a ‘Respetarnos y
Honrarnos’, no porque sea para nuestro beneficio, sino para el beneficio de
nuestros hijos, en atención a la bendición que viene ligada a esta Regla: «Honra a tu padre y a tu madre, como
el Señor tu Dios te ha mandado, para que tus días sean prolongados y
te vaya bien en la tierra que el Señor tu Dios te da»
-Deuteronomio 5:16-.
EL AMOR DE DIOS
Para lograr imitar a Dios, en su Rol de
Padre, primero tenemos que estar ‘Conscientes’ de lo que es para Dios El Amor,
tanto cuanto suele no asemejarse ni un ápice a lo que nosotros acostumbramos a
denominar Amor. De allí que, jamás debemos confundir El Amor de Dios, el cual
es propiamente Espiritual, con el Amor, mayormente material, que los ‘Espíritus
Encarnados’ practicamos en nuestros Mundos Materiales.
Nuestro Amoroso
Padre Dios se preocupa por nuestros Espíritus, tanto cuanto somos Sus Hijos,
por lo que, nuestros Cuerpos y nuestras posesiones materiales le importan muy
poco. Y le importan muy poco porque, nuestros Mundos Materiales son
pasajeros, mientras que nuestros Espíritus son perpetuos. Lo que
Verdaderamente Ama nuestro Amoroso Padre Dios es que nosotros -Sus Hijos- nos
‘Perfeccionemos’, razón por la cual nos revistió de materialidad, a los fines
de que tengamos ‘Experiencias Materiales’, que nos permitan ‘Aprender
Conocimiento’, que nos ayude a ‘Conocer a Dios’. Y si para Ayudarnos a salir de
nuestra ‘Ignorancia Primigenia’ Se Ve Obligado a maltratar nuestros Amores
Materiales, pues Lo Hará, porque Está Consciente de que esos Amores son
efímeros.
Consecuentemente, para que nosotros comprendiéramos el Rol de Padre de
nuestro Amoroso Padre Dios, Decidió Dejarnos ciertas Reglas, para que al
aplicarlas logremos ser tan buenos padres como Dios. Como estamos
revestidos de materialidad y nuestros amores materiales se encuentran muy
arraigados en nuestros Periespíritus, muchas veces no logramos comprender que,
al seguir unas Reglas tan materialmente dolorosas, estamos ayudando a nuestros
Hermanos a ‘Progresar Espiritualmente’. Respecto a la sana educación de
nuestros hijos, el gran sabio Salomón, tomó Dictado de Dios y, al respecto,
escribió en el Libro de los Proverbios, las mejores Reglas que podemos seguir,
para lograr imitar a nuestro Amoroso Padre Dios, en Su Rol de Padre.
Así pues, en
Proverbios 13:24, a través de Salomón, nuestro Amoroso Padre Dios nos recuerda
que: «El que detiene el castigo con vara, a
su hijo aborrece; mas el que lo ama, temprano lo corrige». De
manera que, corregir a nuestros hijos con la vara es una cuestión de amor para
con nuestros hijos y sabemos que es así porque, en Proverbios 29:15-27 se nos
dice: «La vara y la corrección dan sabiduría;
mas el muchacho consentido avergonzará a su madre. Cuando los impíos son
muchos, mucha es la transgresión; mas los justos verán la ruina de
ellos. Corrige a tu hijo, y te dará descanso, Y dará alegría a tu alma».
Nuestro Amoroso Padre Dios tiene claro que, todo muchacho consentido, más
temprano que tarde, avergonzará a su madre, sobre todo en los tiempos y en los
lugares en donde supuran los impíos, porque con toda seguridad, el hijo a quien
se le deja hacer lo que se le venga en gana, terminará convirtiéndose en un
impío, sólo por llevar la contraria a sus padres y para sentirse parte de los
grupos de maldad. De esto tenemos muchas pruebas, cuando nos enteramos de lo
que ocurre con muchos hijos que se unen a pandillas, simplemente porque sus
padres jamás supieron corregirles con la vara sabiamente.
La clave para comprender El Amor de Dios,
al dejarnos Reglas en apariencias muy dolorosas, la podemos captar en
Proverbios 23:13-16, que dice: «No rehúses corregir al
muchacho, porque si lo castigas con vara, no morirá. Lo castigarás con vara y
librarás su alma del Infierno. Hijo mío, si tu corazón es sabio, también a mí
se me alegrará el corazón; mis entrañas también se alegrarán cuando tus labios
hablen cosas rectas». De allí que, cuando nos
esmeramos por corregir a nuestros hijos, incluso haciendo uso de la vara, lo
estamos haciendo por amor, tanto cuanto estamos esforzándonos por librarlos del
infierno. Esto es porque, frecuentemente, los hijos que no son corregidos por
los padres, suelen conseguir en las calles quienes lo corrijan con mayor
severidad, incluso ocasionándoles la muerte. Además, un hijo que no es
corregido con el uso sabio de la vara, es más propenso a formar parte de grupos
de maleantes, en donde se les mal orientará y hará de esos hijos personas de
mal, quienes vivirán en un infierno, tratando de sobrevivir en un Mundo
caótico, lleno de seres malignos, y esto es lo más cercano a un infierno.
Les he venido
comentando acerca de la CORRECCIÓN
SABIA AL HACER USO DE LA VARA, porque, al hacer uso de la vara para corregir a
nuestros hijos, siempre hay que recordar que, nuestro Amoroso Padre Dios Es un
Dios de Orden, Vigilante siempre del Amor, por lo que, al aplicar la
necesaria corrección con la vara, es preciso tener presente Proverbios 19:18-26,
que nos exhorta: «Corrige
a tu hijo cuando todavía estés a tiempo, pero no
acabes con él a punta de castigos. Quien no controla su enojo, pagará
por ello. Ayudarlo es estimularlo a
repetir el error. Escucha el consejo y acepta la disciplina, y así
serás sabio». Es decir, al corregir a nuestros
hijos con la vara, debemos evitar las explosiones de rabia, violencia, … odio,
haciéndonos ‘Conscientes’ que la corrección que estamos llevando a cabo es por
amor a nuestros hijos. De manera que, antes de tomar la vara en
nuestras manos, nos sentemos a meditar acerca del error que cometieron, para
evaluar la corrección que hemos de aplicar y hacernos
‘Conscientes’ de que lo que vamos a hacer es por amor, a los fines de librar a
nuestros hijos del infierno y así se lo
debemos hacer entender, pero evitando ser muy severos, aunque
procurando ser bien asertivos en la enseñanza, reflejando en el rostro y con
los gestos que realmente estamos molesto por el desaire, pero controlando el
uso de la vara, a los fines de no acabar con nuestros hijos a punta de
castigos. Nuestros hijos tienen que comprender que, la corrección que les
estamos aplicando es algo que sus Espíritus nos han solicitado, a los fines
‘Progresar Espiritualmente’ y que, aunque nos duela, siempre haremos uso de la
vara cuando ellos nos lo pidan a través de sus comportamientos desobedientes.
TIEMPOS DE CAOS
Les he escrito
este Artículo en atención a los tiempos de caos que se acercan. Les he venido
comentando que, según mis humildes interpretaciones, se acercan los mil años de
encierro de Satanás y, según entiendo, esos mil años de encierro no significan
mil años de Reinado de Jesucristo, según lo interpretan algunos pastores. Esto
lo interpreto así porque, Juan nos comenta que: «Cuando
los mil años se cumplan, Satanás será suelto de su prisión, y saldrá a
engañar a las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a
Magog, a fin de reunirlos para la batalla; el número de los cuales es como
la arena del mar. Y subieron sobre la anchura de la tierra, y rodearon el
campamento de los santos y la ciudad amada; y de Dios descendió fuego del
cielo, y los consumió. Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago
de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán
atormentados día y noche por los siglos de los siglos»
-Apocalipsis 20:7-10-. Luego, en los capítulos subsecuentes (21 y 22) es en
donde Juan nos comenta acerca de la Parusía, la cual evidentemente se ha de
significar el Reinado de Jesucristo, pero por toda la Eternidad. ¿Qué sentido
tiene que nuestro Amado Yeshuá venga a Reinar por mil años y luego se vaya
nuevamente?
Según interpreto
de lo leído, al final del capítulo 20, al culminar los mil años de encierro de
Satanás habrá una Guerra Mundial Final, totalmente devastadora. Ciertamente, es
muy válido confundir la Tercera Guerra Mundial -que está próxima a ocurrir-, con
esa Guerra narrada al final del capítulo 20 del Apocalipsis, pero yo difiero de
tal inferencia porque, eso significaría que Satanás fue encerrado hace mil años
-1024 d.C.- y si esto hubiera sido así, entonces por qué Satanás parece que ha
venido trabajando fuertemente desde hace mil años. ¿Cómo justificar las
Cruzadas, la Primera y Segunda Guerra Mundial, las diferentes pandemias
ocurridas durante los pasados mil años como la peste negra, … y tantos otros
acontecimientos nefastos en la humanidad, en los que se cometieron tantas
maldades, como movidos por Satanás, si Satanás estaba encerrado?
Como evidentemente
Satanás no parece haber estado encerrado desde hace mil años, esto me mueve a
concluir que la Guerra Mundial, que se está acercando aceleradamente, no es la
Guerra que ocurrirá al final de los mil años de encierro de Satanás. Luego, si
Satanás está por ser encerrado durante mil años, ¿por qué razón al finalizar el encierro de Satanás
ocurre la mamá de todas las Guerras? Se supone que, Satanás está encerrado no
tiene el poder de seducir al hombre para que se incline por hacer el mal,
entonces, ¿por qué el hombre insiste en elegir el mal hasta el punto de que al
finalizar los mil años de encierro de Satanás debe activarse una nefasta Guerra
para acabar con el mal de la humanidad? Mi respuesta lógica a tan interesantes
preguntas es que, muy probablemente, los Espíritus que Reencarnarán, durante esos
mil años de encierro de Satanás, serán los Espíritus que no hayan logrado
‘Progresar’ mucho, antes de los mil años de encierro de Satanás, por
lo que, sus comportamientos humanos serán los propios de Espíritus altamente
ignorantes, tal y como ocurrió durante los primeros siglos de haber sido
Encarnados.
COMPRENDIENDO LAS CAUSAS
Me es posible
inferir la conclusión del capítulo anterior, porque soy
‘Consciente’ de que, al Principio, todos los Espíritus hemos sido creados
ignorantes, pero inteligentes, a los fines de ‘Aprender’ de nuestras
‘Experiencias de Vida’ y así ‘Crecer en el Conocimiento’, que nos conduzca a
hacernos ‘Conscientes de Dios’. La prueba
de esto la encontramos en nuestra propia historia y más atrás, durante la
prehistoria. Hasta los menos estudiados, con seguridad han visto en
algunas comiquitas el comportamiento de los hombres durante la prehistoria, los
cuales eran evidentemente bastante salvajes.
Para todo el Mundo
es altamente evidente que la humanidad ha venido ‘Creciendo en el
Conocimiento’, aunque ese ‘Conocimiento’ tristemente no le ha hecho ‘Consciente
de la Existencia de Dios’. Ciertamente, desde que ‘Aprendimos’ a
hacer nuestras primeras flechas con piedras afiladas hasta le fabricación de
nuestros misiles nucleares, han pasado miles de años, pero evidentemente esto es
la prueba de que, al Principio de nuestras existencias materiales, nuestros
‘Conocimientos’ eran en extremo precarios y luego fueron ‘Aumentando’,
paulatinamente, hasta llegar a nuestros días, en donde todo los artefactos de
los que disponemos, para mantener nuestro confort, nos parece que siempre los
hemos tenido, aunque muchos ni siquiera comprenden cómo funcionan.
La gran cantidad de artefactos, con los
que hoy en día contamos -automóviles, aire acondicionado, neveras, ascensores,
aviones, … armas nucleares-, para mejorar, o quizás destruir, nuestras
existencias materiales, existen gracias al ‘Conocimiento Acumulado’ a través de
nuestras muchas existencias materiales, como resultado de nuestras muchas
Reencarnaciones. Oppenheimer y los científicos que
lo ayudaron a construir la primera bomba nuclear, portaban en su interior
Espíritus altamente ‘Progresados’, por lo menos en cuanto al intelecto se
refiere, porque durante muchas de sus vidas materiales le dedicaron tiempo al
desarrollo del intelecto material y esta información la fueron ‘Acumulando en
sus ADN Cósmicos’ y ‘Aumentándola vida tras vida’, con el Objetivo de llegar a
cumplir con su Misión de Crear la primera bomba atómica.
Mucho del ‘Conocimiento’
que hoy en día tenemos no es el simple resultado de lo que en esta vida hemos ‘Aprendido’,
sino que es la construcción armónica de los ‘Conocimientos’ que hemos venido ‘Acumulando’
en varias vidas. No es por casualidad que se nos
facilite el ‘Aprendizaje de Conocimientos’ que a otros se les dificulta ‘Aprender’,
sino que, aquellos ‘Conocimientos’ que se nos facilitan ‘Aprender’ es porque ya
los hemos ‘Experimentado’ y hasta ‘Aprendido’ en vidas pasadas, por lo que
podemos concluir que, en esta vida estamos activando esos ‘Conocimientos’ para
reforzarlos con nuevos ‘Conocimientos Complementarios’, que nos ayudan a ‘Conocer
más Plenamente’, aquello que hemos venido ‘Aprendiendo’. No es por casualiudad que
Mozart y otros tantos músicos, comenzaron a tocar instrumentos musicales como
verdaderos maestros desde muy pequeños. Igual ha ocurrido con tantos genios de
las artes y de las ciencias que, desde muy niños comprenden cosas que a otros
les cuesta tanto comprender. Les recomiendo ver la película EL HOMBRE QUE
CONOCÍA EL INFINITO, para que lleguen a comprender un poco aquello de lo que
les estoy hablando.
Así como hay muchos Espíritus que se han
esforzado por crecer en el ‘Conocimiento Intelectual’, a fin de mejorar la
existencia material, algunos otros se han esforzado por ‘Crecer en el
Conocimiento Espiritual’, a fin de ‘Conocer a Dios, Sus Perfecciones e
Implicaciones’. Para que Santa Teresa de Ávila, San
Juan de La Cruz, San Agustín, … Santo Tomás de Aquino, hayan llegado a tener
tanto ‘Conocimiento de Dios, Sus Perfecciones e Implicaciones’, tuvieron que
pasar varias vidas esforzándose por indagar acerca de Dios, Sus Perfecciones e
Implicaciones, porque les aseguro que tanta genialidad no es posible ‘Adquirirla’
en una sola vida. De hecho, para que cualquier Espíritu logre comprender a
Plenitud aquello de lo que escribieron los grandes Doctores de la Iglesia,
tiene que ocupar unas cuantas vidas leyendo, investigando y profundizando
aquello de lo que escribieron esos grandes Santos, para poder realmente
comprenderlos y así ‘Crecer en el Conocimiento Espiritual’, a fin de ‘Conocer a
Dios, Sus Perfecciones e Implicaciones’.
Y claro que, también hay muchísimos Espíritus
que, desde sus primeras Encarnaciones, no han querido ‘Progresar’ ni un
poquito, ni en lo intelectual y mucho menos en lo espiritual. A estos Espíritus
se les denomina INCOMPETENTES, tanto cuanto han decidido NO COMPETIR POR SER
LOS MEJORES en ninguna de las Disciplinas, en las que les ha tocado Competir,
en cada una de sus vidas materiales. Consecuentemente, son Espíritus
altamente ignorantes, poco más poco menos, según el interés que lograron
manifestar en algunas Disciplinas, pero ese mediocre interés no significó para
ellos grandes ‘Progresos’, por lo que podemos decir que, debido a sus
incompetencias, aún le debemos considerar Espíritus ignorantes y a algunos tan
ignorantes como lo han sido desde que fueron creados. Según puedo inferir,
estos son los Espíritus que Reencarnarán durante los mil años de encierro de
Satanás, por lo que podemos vislumbrar para ese tiempo, comportamientos humanos
más parecido al de las bestias, como en los tiempos de la prehistoria. Por esta
razón es que, pese a que Satanás no estará por allí seduciendo a la gente para
que elijan hacer el mal, será natural el comportamiento bestial de los hombres,
porque los Espíritus que portarán serán altamente ignorantes, quienes, al final
de los mil años de encierro de Satanás, conducirán a la humanidad a una
devastadora Guerra, que significará la extinción total de la humanidad y el
consecuente Reinado de Cristo, con todos sus Hermanos, en el Más Allá.
RECOMENDACIONES AL RESPECTO
Visto todo lo
anterior, sólo me queda por hacerles algunas recomendaciones a aquellos que
tengan la dicha de estrenarse como padres en estos tiempos de caos,
particularmente después del año 2027. Ante todo, les pido que comprendan y acepten que, HAN SIDO
USTEDES LOS QUE HAN PLANIFICADO SER PADRES, en estos tiempos de
caos, ya sea porque no han superado en vidas pasadas, esa materia o Disciplina,
o bien porque son osados y quieren repetir esa ‘Experiencia’, porque les
pareció sencilla esa Disciplina, cuando la ‘Aprobaron’.
Sobre esto último,
les aclaro que, quizás les pareció sencilla la ‘Disciplina Padres’, en la vida
que la ‘Aprobaron’, porque ‘Planificaron’ esa ‘Experiencia’ en conjunto con
otros ‘Espíritus Progresados’, quienes fungieron como sus hijos, pero ocurre
que, durante los mil años
de encierro de Satanás, difícilmente encontrarán ‘Espíritus Progresados’ con
quienes formar ‘Clanes de Planificación’. Quizás logren formar ‘Clanes
de Planificación’ con uno que otro Espíritu algo ‘Progresado’, quizás poco más
que ustedes, pero durante esos mil años de encierro de Satanás lo que más
abundará, para formar ‘Clanes de Planificación’ serán Espíritus Incompetentes,
a quienes habrá que dejarles muy en claro, antes de Reencarnar, que tienen que
esforzarse por tratar de ser los mejores, en las Disciplinas que hayan decidido
Inscribirse, porque de lo contrario todos los del ‘Clan de Planificación’ la
han de pasar muy mal. ¿Recuerdan cuando de niños iban a armar equipos de juego,
con sus amigos, y terminaban quedándose con los más incompetentes de estos?
Pues, así va a pasar durante los mil años de encierro de Satanás, en donde a
muchos les tocará armar ‘Clanes de Reencarnación’ con los Espíritus más
incompetentes.
Habiendo aclarado
lo anterior, creo que muchos ya ‘Conocen’ mi recomendación Primaria y Principal:
¡NO TRAIGAN HIJOS A ESTE MUNDO CAÓTICO!!! Pero para aquellos que no se puedan
aguantar, ya sea porque no han ‘Aprobado la Disciplina Padres’ o porque les
gustó mucho esa materia, les he dejado algunas recomendaciones, tanto en este
Artículo como en el Artículo:
https://verdaderoscreyentes.blogspot.com/2024/02/reencontrar-la-verdad.html
Adicionalmente,
les dejaré ahora algunas recomendaciones, para reforzar las ya entregadas:
1.- Es altamente
importante COMPRENDER Y
ACEPTAR QUE SOMOS ESPÍRITUS, REVESTIDOS DE MATERIALIDAD PARA APRENDER DE LAS
EXPERIENCIAS DE VIDA, QUE NOS AYUDEN A CRECER EN EL CONOCIMIENTO, A LOS FINES
DE HACERNOS CONSCIENTES DE DIOS. Esto lo debemos tener claro
nosotros y mismos y esforzarnos por ponérselos en claro a nuestros hijos.
2.- También es
altamente importante RECONOCER
Y ACEPTAR QUE NUESTROS PERIESPÍRITUS ESTÁN MANCHADOS CON LOS VICIOS QUE HEMOS
VENIDO ACUMULANDO EN OTRAS VIDAS Y ES NUESTRA MISIÓN DESLASTRANOS DE ESTOS
VICIOS. Igualmente, es necesario que esto lo tengamos claro nosotros
mismos y nos esforcemos por ponérselos en claro a nuestros hijos.
Es ‘Responsabilidad de los Padres’ asistir a nuestros hijos en el
reconocimiento y aceptación de los vicios que han venido acumulando, vida tras
vida, pero con la necesaria aclaratoria
de que estos vicios los ha acumulado en vidas de mucha ignorancia, por lo que
no debe renegar de una realidad de la cual no es culpable en esta vida.
Esta aclaratoria es necesaria porque, muchos son los que se ofenden cuando les
dicen que son avaros o soberbios o iracundos … o perezosos, porque consideran
esas cualidades bastante negativas y se rehúsan a creer que sufren de tales
defectos. Consecuentemente, ayuda mucho ayudarles a
comprender primeramente que son los ‘vicios o pecados capitales’ y como nos
hemos contaminado de estos, vida tras vida, para que nuestros hijos
no se sientan ofendidos por sufrir de defectos que adquirieron en vidas
pasadas, movidos por la ignorancia y debilidad de otros tiempos.
Cuando nuestros
hijos comprendan qué cosa son los ‘vicios o pecados capitales’ y cómo se pueden
deslastrar de estos, haciendo uso de las Virtudes, entonces podremos comenzar a
decirles:
· Mira
hijo, tú sufres de ‘avaricia’ porque se te ve que te gusta mucho el dinero y no
te gusta compartirlo. Probablemente, en vidas pasadas, te costaba muchísimo
adquirir el dinero y quizás lo malgastabas con mucha facilidad, por lo que te
fuiste acostumbrando a acumular el dinero y a evitar compartirlo, por temor a
perderlo. Justamente, la cura para tu mal es que comprendas que el dinero sólo
se te otorga para cubrir tus necesidades primarias y para ayudar a otros a
cubrir tales necesidades. Por este motivo te recomiendo que seas generoso con
el dinero que nuestro Amoroso Padre Dios te Provee y no temas perderlo, porque
si confías en nuestro Amoroso Padre Dios, bien sabes que siempre te Proveerá,
para cubrir tus necesidades primarias.
· Mira
hijo, tú sufres de ‘soberbia’ porque siempre quieres tener la razón y tratas de
someter a otros, gritando lo poco que has ‘Aprendido’, incluso inventando lo
que no sabes, para que los demás te respeten y hasta te teman. Es comprensible
que, si en vidas pasadas lograste acumular ciertos ‘Conocimientos’ que te han
hecho más inteligentes que los demás, esto no quiere decir que seas superior a
los demás, porque todos somos Espíritus, Hijos de un Mismo Dios, y debemos
amarnos y respetarnos mutuamente. Te recomiendo que te esfuerces por inclinar
la cabeza cuando estés hablando con otros que tienen menos ‘Conocimiento’ que
tú y procures no hablar, salvo cuando se te pregunte alguna cosa y responde
siempre de buenas maneras, con humildad, evitando demostrar superioridad. Sólo
con humildad lograrás deslastrarte de las manchas de la soberbia, que recubre
tu Periespíritu.
· Mira
hijo, aunque quizás no estás obeso, tú sufres de ‘gula’ porque siempre comes
más allá de lo que necesitas para alimentarte y frecuentemente te sirves las
mejores partes de la comida y las más grandes piezas y poco piensas en que esos
alimentos son para compartir, no para que te los comas tu solo. Esfuérzate por
comer poco, dándole a tu Cuerpo sólo lo que necesita para tener energías, a los
fines de realizar tus tareas de cada día y procura siempre dejar para los demás
las mejores partes de los alimentos y las piezas más grandes, así irás
practicando en la Templanza y lograrás deslastrarte del vicio de la gula.
Y así
sucesivamente. Debemos
ayudar a nuestros hijos a detectar y a combatir los ‘vicios o pecados capitales’
que ha venido acumulando, durante muchas Reencarnaciones, y que comprenda que,
si bien es cierto son defectos de su Espíritu, es su tarea esforzarse para que
su Espíritu logre brillar con mayor intensidad de la que fue Creado.
Nuestros hijos tienen que sentir que, más que una
necesidad, es vital que combatan sus ‘vicios o pecados capitales’, porque de
esto depende que no tengan que Reencarnar en Mundos cada vez más caóticos, con
Espíritus cada vez más ignorantes, porque al final de los mil años de encierro
de Satanás sobre abundarán los Espíritus más ignorantes, los cuales con
seguridad serán malvados, por lo que ocasionarán la madre de todas las Guerras.
Y claro que, según
nos comunica Juan en Apocalipsis 20:9, al final de
los mil años de encierro de Satanás ciertamente habrá Espíritus Encarnados que
lograron ‘Perfeccionarse’, quienes formarán campamentos para ‘Apartarse’ de los
malvados, quienes ciertamente superarán en número a los buenos. Yo
infiero que, esos Espíritus Encarnados que lograron ‘Perfeccionarse’, se ‘Perfeccionaron’
muy cerca del final de los mil años de encierro de Satanás. No quiero ni
imaginarme lo mucho que debe sufrir un Espíritu algo ‘Perfeccionado’ en medio
de tanto Espíritu ignorante. Por esta razón les exhorto a que se esfuercen por
ayudar a sus hijos a ‘Perfeccionarse’ durante los primeros años de encierro de
Satanás, para que no tengan que Reencarnar cerca del final de los mil años de
encierro de Satanás, en donde abundará la maldad, que propiciará la Últimas de
las Guerras.
Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo