Después de haberles
escrito tanto acerca de una antigua manera de creer en Dios, que por causa de
la estupidez humana habíamos olvidado, es mi deseo que algo hayan recordado y
estén ejecutando los correctivos que les permitan hallar el Camino a la Casa de
nuestro Amoroso Padre Dios. Sin embargo, como yo mismo he ido aprendiendo y
creciendo con aquello que les escribo, no tengo idea de cuando dejaré de escribirles
dado que se ha hecho costumbre que, durante mis oraciones matutinas, suelen
llegarme ideas, las cuales pudieran ayudar a alguno, además de a mí mismo, a
avanzar un poco más.
Esta mañana, durante
mis oraciones matutinas, se me vino a la mente la idea de escribirles acerca de
aquello que nos acostumbraron a aceptar como LOS MANDAMIENTOS DE LA LEY DE
DIOS. A estas alturas de mis escritos, creo que ya han comprendido que aquello
que nos dijeron que eran unos mandamientos de Dios, son simplemente Reglas para
tomar en cuenta en el Juego por nuestros Mundos.
Al igual que ustedes,
por muchísimo tiempo yo he venido creyendo que estoy obligado a Amar a Dios y
en mi mente, sin querer queriendo, esta aparente obligatoriedad me hacía pensar
que nuestro Amoroso Padre Dios necesita que yo le ame, así sea por la fuerza u
obligadamente. ¡NADA MÁS LEJOS DE LA VERDAD!
La Verdad es que, ¡EN
DIOS TODO ES PLENO!, en consecuencia, no le hace falta nuestro amor, puesto que
¡ESTÁ PLENO DE AMOR! Nuestro Amoroso Padre Dios no necesita nada de nosotros,
de hecho, no hay nada que yo le pueda dar a Dios que Él no me lo haya entregado
antes. Si le das algo a nuestro Amoroso Padre Dios, simplemente se lo estarás
devolviendo y ten la plena certeza de que ya tiene abundancia de aquello que le
estás devolviendo, en consecuencia, si se lo das o no se lo das para Él da lo
mismo.
Yeshuá nos dijo que,
los dos pilares en los que se sostienen tooodaaas las Reglas es “Amar a Dios
sobre todas las cosas y al prójimo como a sí mismos”. Si te faltan algunos de
estos dos pilares todo aquello que pretendas
edificar espiritualmente se desmoronará, porque no es posible Amar a Dios sobre
todas las cosas evitando servir a nuestro prójimo y tampoco nos ayudará mucho a crecer espiritualmente servir a nuestro prójimo olvidándonos de Dios. Los
primeros son falsos creyentes y los segundos son simples altruistas.
Ahora bien, si Dios no
necesita que yo le ame, ¿Por qué es tan necesario Amar a Dios sobre todas las
cosas? Pues, la respuesta está en la razón del Gran Juego. En varios de mis
escritos, creo que les he dejado claro que, para mí es altamente absurdo
comprender y mucho más aceptar que nuestro Amoroso Padre Dios nos haya
revestido de materialidad para enviarnos a un mundo a combatir a seres
demoníacos, por demás espirituales. Si realmente hubiera una catastrófica
guerra entre espíritus buenos y espíritus malos, ¿para qué carajos me colocó
encima un pesado saco material que disminuye mi fortaleza espiritual? ¡Es
ridículo! ¿Cómo venceré con tan grande desventaja? Y fue en ese momento cuando
comprendí que estamos Jugando, un Juego muy serio, cuya razón es disfrutar de
la materia sin enviciarme.
Cuando nuestro Amoroso
Padre Dios Diseñó el Hermoso Juego por nuestros Mundos, decidió revestirnos de
materialidad para complicar el juego y poder agregarle niveles de complejidad, en
cada mundo que nos toca vivir. Al revestirnos de materialidad nos hizo dependientes de
la materia y, en consecuencia, es lógico que procuremos los bienes materiales,
pero es necesario que evitemos
enviciarnos de esa materia. Y he aquí la razón del Juego: PROCURAR LA MATERIA
SIN ENAMORARNOS DE LO MATERIAL.
Evitar enamorarnos de
la materia es evitar depender tanto de las cosas materiales que estemos
dispuesto a dejarlo todo por esa cosa (dinero, casa, auto,… seres queridos). Y
justamente, la Regla de “Amar a Dios sobre todas las cosas” es la Recomendación
de nuestro Amoroso Padre Dios para que evitemos los apegos a lo material y
procuremos más lo espiritual. Si logramos “Amar a Dios sobre todas las cosas”,
no nos importará perder ninguno de los bienes materiales (dinero, casa, auto,…
seres queridos) que hayamos logrado adquirir, puesto que estaremos conscientes
de que esas cosas son de Dios. Tampoco nos importará no lograr algún bien
material que deseemos y en consecuencia JAMÁS SUFRIREMOS POR NADA, porque como
nos lo decía Siddhartha: “La base del sufrimiento es el deseo”. De manera que, “Amar
a Dios sobre todas las cosas” es un enorme beneficio para todos los que
pretendemos vencer en el Juego por nuestros Mundos. JAMÁS ES UN BENEFICIO PARA
NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS, puesto que Él no necesita nuestro Amor, aunque
ciertamente Se Alegra de que lo logremos, porque Su Mayor Deseo es que seamos
felices.
Es concluyente que, el
seguimiento de cualquier Regla es siempre en nuestro beneficio, porque ¡NUESTRO
AMOROSO PADRE DIOS ES El INMUTABLE! y, en consecuencia, ¡NADA LO AFECTA! Cuando
fallamos a algunas de las Reglas sólo afectamos nuestra realidad existencial
material, ya sea de este mundo o del siguiente. ¡COSECHAS LO QUE SIEMBRAS! Si
robas serás robado. Si maltratas a tus padres pues tus hijos te maltratarán. Si
eres infiel, te serán infiel. Si matas pues te matarán. Si haces sufrir a
alguien, te harán sufrir… Si te alejas de nuestro Amoroso Padre Dios, pues tú y
sólo tú habrás de sufrir por esa lejanía, porque nuestro Amoroso Padre Dios no
pierde nunca nada, únicamente lo deja estar solo por un tiempo, quizás largo para
nosotros, pero infinitamente corto en Su Hermosa Eternidad.
El que después de lo
aclarado aun esté creyendo que está obligado a “Amar a Dios sobre todas las
cosas y al prójimo como a sí mismo”, pues aún no ha comprendido ¡QUÉ COSA HERMOSA ES NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS! ¡EL INMENSURABLE! ¡EL INMUTABLE! ¡EL OMNIPRESENTE! ¡EL OMNISCIENTE! ¡EL ETERNO!... ¡EL OMNIPOTENTE!
Y AL DÍA SIGUIENTE
Como les he venido
comentando, ¡no sé cuándo dejaré de escribirles! Y es que siempre me parece que
me falta comentarles algo. En el día de ayer les escribí, una vez más, sobre
los Consejos que no son mandamientos, y esta mañana, durante mis oraciones
matutinas, se me vino a la mente la idea de escribirles un poco más acerca del Segundo
Pilar de todas las Reglas: “Amar al prójimo como a sí mismo” y agregarlo como
complemento de este artículo. Por cierto que, les aclaro que cuando les comento
que hago mis oraciones matutinas no es para jactarme de ello sino para recalcarles
la importancia de la oración continua, para mantenerse en contacto con nuestro
Amoroso Padre Dios. ¡ESPERO QUE ESTÉN PRACTICANDO AL RESPECTO!
Resulta que, si bien es
cierto que nuestro Amoroso Padre Dios no necesita nada de nosotros, no es menos
cierto que NOSOTROS NECESITAMOS DARLE A NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS TODAS LAS COSAS
QUE TENEMOS, pues en esto radica la razón misma del Juego por nuestros Mundos,
dado que esto es la Prueba Evidente de que no tenemos apego por lo material. Pero
como les he venido aclarando, además de que nuestro Amoroso Padre Dios no
necesita nada de nosotros, tampoco tenemos forma de darle directamente a
nuestro Amoroso Padre Dios alguna cosa material. Por ejemplo, si tengo dinero
disponible, no hay forma de que yo le devuelva a nuestro Amoroso Padre Dios ese
dinero y además Él no lo necesita, en consecuencia, el único medio que tenemos
nosotros para demostrarle a nuestro Amoroso Padre Dios que no tenemos apego por
el dinero, porque lo amamos a Él sobre todas las cosas, es compartir ese dinero
con nuestros cercanos, sobre todo con los más necesitados.
Y es aquí en donde
comenzamos a comprender lo de las bases o pilares del resto de las Reglas. Creo
que ahora comprenden un poco mejor el: “Y
todo el que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o
hijos o tierras por mi nombre, recibirá cien veces más, y heredará la vida
eterna” –(Mateo 19:29)-. O el: “La VIRTUD no consiste
en que volváis vuestros rostros hacia el saliente o hacia el poniente. La
VIRTUD consiste en creer en Dios… En dar los bienes POR MUCHO AMOR QUE SE LES
TENGA, a los familiares, a los huérfanos…” –(El Corán 2:177 /
Sura 87)-. O le que siempre comentaba Siddhartha: “Todo lo material es una ilusión”, y si es una ilusión ¿PARA QUÉ
APEGARNOS A LOS COSAS MATERIALES?
Cuando comprendes esta hermosa
realidad se te hace sencillo “Amar al prójimo como a ti mismo”. Entonces
comienzas a compartir SABIAMENTE el
dinero que tan generosamente te ha otorgado nuestro Amoroso Padre Dios y sin
temor a perderlo, porque sabes que es nuestro Amoroso Padre Dios Quien Te Lo Otorga
y siempre tiene disponible para darte más. ¡ASÍ SE EVITA LA AVARICIA! Entonces DEJAS
DE PELEAR CON TU HERMANA porque se puso uno de tus vestidos, porque sabes que
ese vestido no es tuyo, sino que se te ha sido otorgado para compartirlo. ¡ASÍ
SE EVITA LA IRA! Entonces comienzas a compartir los alimentos y evitas comerte
todo lo que hay en la nevera, porque sabes que esos alimentos Te Los Ha Otorgado
nuestro Amoroso Padre Dios para tu sustento, pero principalmente para el
sustento de tus cercanos. ¡ASÍ EVITAS LA GULA! Entonces comienzas a comprender
que ver televisión hasta muy tarde no es tan necesario, sino que es mejor el
descanso comedido para poder dedicarle tiempo a la oración. ¡ASÍ SE EVITA LA
PEREZA! Entonces comienzas a comprender que aquello que sabes o tienes no es
más que lo que nuestro Amoroso Padre Dios ha dispuesto que sepas o tengas para AYUDAR
A TUS CERCANOS y no para someterles, mal aprovechándote de tu posición
económica, social, cultural,... ¡ASÍ SE EVITA LA SOBERBIA! Entonces comienzas a
comprender que el sexo es tan ilusorio como efímero, por lo que no vale la pena
estropear mi desarrollo espiritual en encuentros sexuales desordenados,
enfermos,… viciosos. Y con esto no les estoy diciendo que no tengan sexo, sino
que lo ejerciten SABIAMENTE. Les
estoy diciendo que eviten enviciarse del sexo, eviten maltratar a aquellos con
los que tienen sexo, no sean mal intencionados al procurar el sexo, sean siempre
decentes con las personas que tengan sexo, eviten tener sexo con personas que
ya tengan sus parejas sexuales comprometidas o atadas por algún vínculo de
exclusividad… disfruten del sexo pero sin maltratar a sus prójimos. ¡ASÍ SE
VENCE LA LUJURIA! Entonces comienzas a comprender que envidiar los bienes de
tus cercanos no tiene sentido, porque si tú no los tienes es porque quizás no
te has esforzado SABIAMENTE por
tenerlos o porque quizás no te los has ganado debido a los pocos méritos
logrados en vidas pasadas. ¡ASÍ SE VENCE LA ENVIDIA! ¡AQUELLO QUE SIEMBRES
COSECHARÁS!!!
En el párrafo anterior les
remarqué tres veces la palabra SABIAMENTE,
esto es porque, siempre debemos estar vigilantes a los susurros de satanás,
porque frecuentemente para él es sencillo convencernos de que algo indebido
está permitido. En este orden de ideas, deben comprender que, compartir
sabiamente el dinero, que nuestro Amoroso Padre Dios les ha otorgado, no
significa malgastándolo en fiestas o bacanales, aunque ciertamente no está mal el compartir,
pero que no se nos haga costumbre, porque es allí donde nace el vicio.
Compartir sabiamente el dinero significa comprar alimentos para la casa,
comprar artículos que se REALMENTE SE NECESITEN en casa (vestidos, zapatos,
medicinas,…) y, por supuesto, ayudar a
nuestros cercanos cuando necesiten esas cosas y no tengan para comprarlo. Les
aclaro lo de REALMENTE SE NECESITEN porque es muy frecuente que satanás les
convenza de que les hace falta otro par de zapatos cuando realmente con los que
tienen es más que suficiente.
¡El sexo en esencia no
es malo! De hecho, nuestro Amoroso Padre Dios diseñó el sexo para que disfrutáramos
el reproducirnos y así poder cumplir con la orden de multiplicarnos
ordenadamente. Lo que ocurre con el sexo es que frecuentemente el demonio
convence a algunos –aunque realmente es a muchos- de que la tarea de
reproducirse les corresponde solo a ellos y en consecuencia pasan la vida
teniendo sexo desordenamente, procreando hijos que no están en capacidad de
sostener y mucho menos de educar. Es aquí en donde el sexo se convierte en algo
malo, en el desorden que dejamos al ejecutarlo. También ocurre que, Frecuentemente
satanás nos convence de que algunas atracciones sexuales son amor y
consecuentemente nos dejamos llevar por la lascivia de nuestras inclinaciones
sexuales como si fueran algo bueno. Entonces ocurre que, abandonamos la familia
que formamos y hasta le quitamos la pareja exclusividad de otro porque satanás
nos convence de que si es por amor entonces es válido. Pues les aclaro que,
aunque sea por amor, siempre es altamente necesario vigilar que con nuestras
acciones no estemos maltratando a nuestro prójimo (parejas, hijos,… parejas de
otros, hijos de otros,…) en atención a un amor que con seguridad es pura
atracción sexual. Además, recuerden que hemos
venido a luchar en contra del amor carnal o material, lo cual con seguridad
satanás no te susurra, pero que todos debemos tener presente.
Esforzarse sabiamente
por adquirir bienes materiales implica trabajar honradamente por obtenerlos. Esto
lo aclaro porque por allí hay muchos procurándose bienes materiales robando,
asesinando, aceptando sobornos, elevando los precios de los productos que
fabrican o venden, cobrando por los servicios que deberían prestar
gratuitamente al público en atención a que ya hay una empresa u organismo
gubernamental que les paga por ese servicio, modificando los pesos de sus
balanzas para dar menos cantidad de productos,… corruptores en general, que sólo
procuran ganancias mal habidas y muchos excusándose en que lo que les pagan no
les alcanza. Pues, si lo que te pagan no te alcanza, esfuérzate sabiamente por
formarte o prepararte para ejecutar un TRABAJO
O SERVICIO que te deje mejores beneficios, sin que tengas que maltratar a
tu prójimo con prácticas corruptas, que sólo te están llevando al despeñadero
de dharmas o karmas, que con seguridad te harán sufrir peores sufrimientos que
los que les estas causando a tu prójimo.
Arriba les remarqué TRABAJO O SERVICIO porque hay dos
formas de considerar las labores que realizo para obtener ingresos para mi
sustento material. Si consideras que esas labores son difíciles, fastidiosas,…
sufridas, pues en efecto estás ejecutando un trabajo o tripalum, por el cual
con seguridad sentirás que no se está pagando lo suficiente. Ahora bien, si
logras hacer de tu trabajo un SERVICIO, al comprender que lo que haces
beneficia a otros, pues cada mañana te levantarás dichoso para asistir a tus
labores y, con toda seguridad, el salario que se te otorgue te alcanzará a lo
menos –quizás mucho más- para cubrir todas tus necesidades, porque nuestro
Amoroso Padre Dios recompensa muy bien el servicio.
Quizás ahora comprendas
más claramente que, “Si alguien te pega en una mejilla, ofrécele también la
otra; y si alguien te quita la capa, déjale que se lleve también tu camisa. A
cualquiera que te pida algo, dáselo, y al que te quite lo que es tuyo, no se lo
reclames. Hagan ustedes con los demás como quieren que los demás hagan con
ustedes. Si ustedes aman solamente a quienes los aman a ustedes, ¿qué hacen de
extraordinario? Hasta los pecadores se portan así. Y si hacen bien solamente a
quienes les hacen bien a ustedes, ¿qué tiene eso de extraordinario? También los
pecadores se portan así. Y si dan prestado sólo a aquellos de quienes piensan
recibir algo, ¿qué hacen de extraordinario? También los pecadores se prestan
unos a otros, esperando recibir unos de otros. Eviten odiar a sus enemigos, procuren
hacer siempre el bien, y dar prestado sin esperar nada a cambio. Así será
grande su recompensa, y ustedes serán hijos del Dios Altísimo, que es también
bondadoso con los desagradecidos y los malos. Sean ustedes compasivos, como
también su Padre es compasivo. No juzguen a otros, y Dios no los juzgará a
ustedes. No condenen a otros, y Dios no los condenará a ustedes. Perdonen, y
Dios los perdonará. Den a otros, y Dios les dará a ustedes. Les dará en su
bolsa una medida buena, apretada, sacudida y repleta. Con la misma medida con
que ustedes den a otros, Dios les devolverá a ustedes –(Lucas 6:29-38)-.
Es así como, cierro
este artículo recordándoles que SERVIR ES LA FORMA DE MANIFESTAR AMOR, tanto a
nuestro Amoroso Padre Dios como a nuestro prójimo. De manera que, CADA VEZ QUE
TENGAS LA OPORTUNIDAD DE SERVIR HAZLO DILIGENTEMENTE, y si no se te presentan
oportunidades de servir pues búscalas a diestra y siniestra, que con seguridad
hallarás algo que hacer para aumentar tu puntaje positivo. Si ves un plato
sucio –aunque no sea tuyo- pues lávalo. Si ves ropa sucia –aunque no sea tuya-
pues lávala y si puedes aprovecha y plánchala. Si ves el piso sucio, pues límpialo.
Si hay que acompañar a alguien a hacer una diligencia, pues hazlo tú. Si se
acerca la hora de comer y quien acostumbra a hacer la comida no está disponible
pues prepárala tú y hazlo con mucho amor, para que te quede incluso mejor que
quien acostumbra a cocinarla, quizás obligadamente. De hecho, si dispones de
tiempo y puedes encargarte de la cocina pues hazlo, pero hazlo diligentemente,
sin esperar que te agradezcan o que te ayuden, dejando todo limpio después de
haber cocinado una exquisita comida, sólo por tu deseo de servir. ¡HEMOS VENIDO
A COMPETIR EN BUENAS ACCIONES!!! –(El Corán 5:48 / Sura 113)-.
¿VEN QUE CLARAS SON LAS REGLAS? Sólo hay que aprender a leer entre líneas, investigar y profundizar. ¡No me puedo conformar simplemente con leer! ¿Sabes por qué Yeshuá nos decía: "Y cualquiera que te
obligue a ir una milla, ve con él dos. Al que te pida, dale; y al que desee
pedirte prestado no le vuelvas la espalda"? ¿Sabes por qué dijo TE OBLIGUE? Pues porque Él sabe que muchas veces sentimos que las tareas de otros no son las nuestras y nos cuesta -por soberbia o falso orgullo- hacer las tareas de los demás. ¿Sabes por qué dijo ACOMPÁÑALO DOS? Pues, porque siempre debes estar dispuesto a servir ¡SIN FLOJERA!!! Nuestro Amoroso Padre Dios siempre nos ofrecerá 'situaciones de servicio', pero somos nosotros los que debemos estar pendiente de las necesidades de nuestros cercanos, por muy vagas que parezcan, y asistirles. ¿Quién me acompaña a pasear a los perros? ¡Pues yo mismo soy! ¿Quién me acompaña a hacer mercado? ¡Pues yo mismo soy y hasta pago todo el mercado y encima de eso lo cargo! ¡LA ORDEN ES SERVIR! ¡SERVIR! ¡SERVIR! ¡SIEMPRE Y DILIGENTEMENTE! ¡SIN QUEJARME! ¡SIN PONER CONDICIONES! ¡CON AMOOOOOR! Siempre debo estar vigilante a la necesidad de mis cercanos y estar siempre dispuesto a asistirles ¡CON AMOOOOR! ¡NO SE DEJEN GANAR EN EL SERVICIO!!!
Ah! Por cierto! Dejen de perder tiempo ejecutando malas acciones (puntos negativos), que si bien es cierto que tienen toda la vida (material) para competir en buenas acciones, no es menos cierto que la vida material es finita, en algún momento acaba, y mas temprano que tarde tendremos que ir al Más Allá a Contar los puntos, pero como no sabemos cuando, y dado que no todos podemos vivir los años que vivió Matusalén, pues es mejor que empiecen hoy mismo a esforzarse por anotar puntos positivos (buenas acciones), porque no sabemos si mañana tengamos que partir al Más Allá. Así como Yeshuá, ¡TODOS PODEMOS VENCER AL MUNDO!!! -(Juan 16:25-33)- ¡SÓLO TENEMOS QUE ESFORZARNOS Y PRESTAR MÁS ATENCIÓN A LAS SEÑALES Y MENOS A LOS SUSURROS!!!
Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo