UN TRATADO ACERCA DE
LO QUE REALMENTE SOMOS
Y DE LO QUE VINIMOS A
HACER A ESTE MUNDO
Aunque aún no he
culminado mi exégesis de El Libro de los Espíritus, creo que, a estas alturas
de mi exégesis, me encuentro en capacidad de aclararles una duda que yo también
manifesté por muchos años: ¿Alma y Espíritu son la misma cosa?
El caso es que, es muy
común oír a las personas hablar del Alma y el Espíritu como si fueran una misma
cosa. A mí me pasaba lo mismo, pese a que la etimología de cada una de esas
palabras parecen diametralmente opuestas. Como todos saben, conocer la
etimología de las palabras es lo que me ha ayudado a desencriptar los Mensajes
Ocultos en las Sagradas Escrituras. Consecuentemente, saber que
etimológicamente Alma y Espíritu no tienen el mismo significado, me mantenía
cauteloso cada vez que hablaba acerca de la Entidad que nos da la vida.
HÁGASE
A diferencia del común de
la gente, que suelen afirman creer que Dios creó todas las cosas, pero
manifiestan muchas dudas al respecto, desde muy niño yo siempre he estado
segurísimo de que Dios creó todo lo que existe -visible o invisible-. Cuando
mis compañeros y profesores me hablaban del Big Bang, yo solía pensar: “Quizás lo que los científicos oyeron como un GRAN BANG fue el
sonido fuerte de la voz de Dios al pronunciar ¡FIAT! ¡Quizás sonó demasiado
fuerte para los científicos! ¡Como una gran explosión!”.
Y me perdonarán aquellos que tengan sus dudas al respecto y prefieran creer
en el Big Bang y no en el HÁGASE pronunciado por nuestro Amoroso Padre Dios. ¡Claro
que creo que Dios creó todo lo que existe! ¡Claro que creo que la Palabra de
Dios es activa y eficiente! Porque nuestro Amoroso Padre Dios Es El Omnipotente y Hace toooodoooo lo
que dice. Como decía Isaías «La
Palabra de Dios nunca vuelve vacía». [1]
ESPÍRITU Y ALMA
Resulta que, todas las creaturas, hechas antes de la creación de Adán,
se les infundió ‘espíritu de vida’, con la pronunciación de una sola palabra
«FIAT», mientras que a Adán se le infundió vida ‘soplando’ `viento’ o ‘aliento
de vida’ en su nariz.
La palabra ‘espíritu’ viene del griego ‘pneuma’, que significa ‘soplo’ o ‘soplar’. Mientras que la palabra ‘alma’ proviene del griego ‘psique’,
cuya traducción etimológica es ‘viento’.
Ciertamente, ‘soplar’ y ‘viento’ parecen lo mismo, pero no. ‘Soplar’ es más
bien un ‘acto’, mientras que ‘viento’ es el ‘producto de ese acto’. En el Génesis puedes leer «Entonces Dios formó al hombre del polvo de
la tierra, y ‘sopló’ en su nariz ‘viento’ de vida, y fue el hombre un ser
viviente» [2] . Como
podrán apreciar, a Adán lo creó de manera especial, no fue un simple FIAT, sino
que tomó barro, lo moldeó y sopló viento en su nariz. Y fíjense que la Palabra
dice que, después que fue soplado ‘viento’ en la nariz de aquel hombre,
seguidamente fue ¡UN SER VIVIENTE! Pregunto: ¿acaso
los otros seres no eran vivientes? Han de suponer que la Palabra Revelada les
habla de OTRO TIPO DE VIDA, distinta a la otorgada por la Palabra Viva,
Eficiente y Eficaz, con la que nuestro Amoroso Padre Dios le dio vida al resto
de las cosas: EL HÁGASE.
COMPRENDIENDO
LA DIFERENCIA
Conforme iba dejando la niñes y parte de mi juventud, comencé a comprender
la infinita importancia de leer, investigar y profundizar acerca de mis dudas,
si realmente quería dejar de dudar. Entonces comencé a comprender que, El ‘ALMA’ es el ‘VIENTO’ que quedó dentro de
Adán, y que en definitiva es lo que hace al hombre ‘SEMEJANTE’ a Dios. Antes ya
se había dicho «Ahora hagamos al hombre a
nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza» [3].
De
toda la creación, el humano es el único que puede ser ‘SEMEJANTE’ a Dios,
porque Dios le Provee de ‘ALMA’ o ‘VIENTO’ o ‘PSIQUE’, como lo quieran llamar.
El ‘alma’ o ‘psique’ es la expresión de la personalidad. La voluntad, el intelecto y
las emociones del humano están en el alma. ¡Los
elementos que les hacen humanos están en el alma! Intelecto, pensamiento, ideales,
amor, emoción, discernimiento, decisión, selección, etc, son experiencias
propias de aquel que tiene alma. Es por esto que el alma es la
que hace al hombre ‘semejante a Dios’ y en consecuencia ‘humanos’.
el ‘espíritu’ o ‘pneuma’ es la parte principal o ‘fuerza animadora’ de
todos los seres vivientes que posibilita la ‘comunión’ con Dios, puesto que tiene su origen en Dios mismo. Todo
ser viviente, gracias a la acción del espíritu, tiene ‘intuición’ de la
existencia de Dios y ‘CONCIENCIA’ que le permite
distinguir entre el bien el mal.
Estas dos características del ‘espíritu’ le permiten procurar la comunión con
Dios en la Adoración.
EL ESPÍRITU SEGÚN LOS ESPÍRITUS
Pese a que ciertamente
mis dudas acerca de las diferencias teóricas entre el Espíritu y el Alma ya
habían sido resueltas, mi cerebro y mi corazón se mantenían aún cautelosos
respecto a hablar del Alma o del Espíritu indistintamente, porque, si bien es
cierto son dos cosas diferentes, me quedaba la duda de qué era lo que ocurría
cuando nuestro Amoroso Padre Dios Soplaba en nosotros Su Aliento de Vida y nos
Otorgaba un Alma. ¿Acaso dejábamos de ser Espíritus para ser Almas?
Gracias a nuestro Amoroso
Padre Dios, comencé a leer, investigar y profundizar acerca de temas
esotéricos, particularmente los referidos al Más Allá. Leer libros acerca de las experiencias de otros con los
Espíritus me ayudaron a aclarar, con mucha mayor precisión, las diferencias
entre el Espíritu y el Alma. Diferencias muy sutiles porque, AMBAS FORMAN PARTE
DE UNA MISMA COSA.
Como bien saben, en “El
Libro de los Espíritus” es donde encontré mayor cúmulo de información que me
ayudó a comprender lo que es nuestro Espíritu y la razón del porqué somos
materializados. En principio, los Espíritus Superiores le informaron a Kardec
que, “Todos los Espíritus fueron creados ignorantes”, pero ‘ignorantes’ no
quiere decir que no nos haya creado ‘inteligentes’, tanto cuanto la
‘inteligencia’ es lo que nos da la capacidad de ‘escoger’ -lo bueno o lo malo-.
La ‘ignorancia’ significa ‘sin conocimiento alguno’.
Al comprender esto,
entonces comenzamos a comprender el hecho de que en
el Espíritu radica la ‘CONCIENCIA’ que NOS permite distinguir entre
el bien el mal. Luego, para poder distinguir entre lo que es bueno y lo que es malo es
necesario que tengamos ‘Conocimiento’ certero de lo que es cada cosa, a los
fines de poderlas distinguir y así poder escoger las cosas buenas y desechar
las malas. Pero para realmente ‘Conocer’ las cosas es necesario que las
experimentemos o las probemos a los fines de saber si son buenas o malas. ¿Cómo
saber si una fruta es venenosa si no la probamos? De allí que, para ‘Conocer’ es
necesario experimentar, a los fines de ‘Aprender’ lo que es realmente cada cosa
y así poder ‘Escoger’ las buenas y desechar las malas. Justamente, para esto
fueron revestidos nuestros Espíritus Ignorantes de Materialidad, a los fines de
que, al Experimentar Vida Material, con sus consecuentes implicaciones -nacer,
tener hambre o sed, sentir frío o calor, … morir- pudiéramos ‘Adquirir
Conocimiento’, de esas Experiencias, y dejar atrás nuestra ignorancia.
El vocablo
‘conciencia’ deriva del latín ‘conscientia’, compuesta por el prefijo ‘con’
–‘junto con’ y el sustantivo ‘scientia’, que significa ‘ciencia
o conocimiento’. El significado inicial del verbo ‘conscire’,
del cual se originaron el adjetivo ‘conscius’ y el sustantivo ‘conscientia’, era ‘conocer o saber
junto con los demás’ o, más claramente, ‘compartir el
conocimiento con los demás’.
De allí que, originariamente, ‘conciencia’ hacía referencia tanto a la necesidad de
aprender como a la de compartir lo aprendido. En este orden de ideas, queda claro que, hemos sido revestidos de
materialidad tanto para ‘Crecer en el Conocimiento’ como para ayudar a los
demás a hacer lo propio. Por eso les escribo acerca de este ‘Conocimiento’,
oculto para las mayorías.
LA CONSCIENCIA DEL ALMA
Mi curiosa intuición me
ayudaba a inferir que, si el Espíritu es aquello que nos da la vida, entonces
no se justifica sustituirlo por otra Entidad, porque si el Espíritu es la
Entidad que se gana, con su ejercicio de vida –‘Adquiriendo Conocimiento’-, que
nuestro Amoroso Padre Dios Sople sobre ella, entonces es evidente que no se
justifica un cambio del Espíritu por un Alma. Entonces, comencé a intuir que el
Alma era como una especie de capa o traje que le otorgaba nuestro Amoroso Padre
Dios a los Espíritus que lograban destacarse en ‘Adquirir Conocimientos’.
Al leer, investigar y
profundizar el contenido de varios libros esotéricos, descubrí que mi intuición
no me había defraudado, tanto cuanto la inferencia de que el Alma es una capa,
que se coloca sobre los Espíritus que se han destacado en la ‘Adquisición de
Conocimiento’, no se encuentra muy lejos de la realidad, con la salvedad de
que, si bien es cierto que
el Alma es Aliento de Dios, no es Dios Quien Sopla sobre el Espíritu, sino que
son nuestros Espíritus quienes aspiran ese Aliento Divino, al ‘Adquirir
Conocimiento de Dios’, a través de lo que se Aprende de las ‘Experiencias de
Vida.
Según le informaron los
Espíritus Superiores a Kardec que, “Las Almas van ‘Ascendiendo hacia Dios’
según los ‘Niveles de Consciencia’ alcanzados con los ‘Conocimientos
Adquiridos’, a través de sus ‘Experiencias de Vida’”. Y aquí les aclaro que, aunque
‘conciencia’ y ‘consciencia’ parten de la misma etimología, con
el paso de los años, por aquello de nuestra extraña necesidad de complicar las
cosas, la palabra ‘conciencia’
comenzó a definirse como: ‘la capacidad de darse cuenta de algo’, a
los fines de diferenciarla de la palabra ‘consciencia’, la cual comenzó
a definirse como ‘la capacidad del ser humano de
percibir -hacer conciencia de- la realidad y de reconocerse en ella’.
Con esto les quiero
aclarar que, aquello de lo que un ser humano puede darse cuenta, constituye el
contenido de su conciencia, mientras que, darse cuenta de la interacción con
ese algo, constituye la ‘consciencia’. Luego, no es lo mismo darse
cuenta de algo que darse cuenta que uno se da cuenta de algo. Cuando nos hacemos ‘conscientes’
de aquello que estamos ‘concientes’, comenzamos a subir de ‘Niveles de
Consciencia’, tanto cuanto, la única
forma de aprehender el conocimiento es haciéndonos ‘conscientes’ de lo que
experimentamos o percibimos.
Justamente, lo que diferencia a los seres humanos de los
animales es su ‘Nivel de Consciencia’, en el entendido de que, a mayor ‘Nivel de Consciencia’ nos hacemos más humanos y
menos animales. Esto es porque, los seres humanos somos los únicos
seres de la creación quienes podemos hacernos ‘Conscientes’ de nuestras
‘Experiencias de Vida’, tanto cuanto el Alma es la parte del Espíritu que posee
el Intelecto,
pensamiento, ideales, amor, emoción, discernimiento, decisión, selección, …
cualidades éstas que le permiten tener ‘consciencia’ de sus ‘experiencias de
vida’.
CRECIMIENTO
DEL ALMA
Estructuralmente,
‘conciencia’ y ‘consciencia’, contienen la palabra ‘ciencia’, en su composición
etimológica, lo que implica que guardan una profunda relación con la palabra
‘conocimiento’. Ahora bien, la palabra ‘conocer’ abarca desde la
simple noción de las cosas hasta el entendimiento o comprensión plena de lo
‘conocido’. De allí que, al igual que la ‘consciencia’, el ‘Conocimiento’ tiene varios niveles, tanto cuanto
dependerá de los ‘Niveles de Consciencia’ aplicados en el aprendizaje de ese
conocimiento. De allí que, a mayor ‘Nivel
de Consciencia’ mayor será nuestro ‘conocimiento’, de las cosas aprendidas.
Ocurre entonces que, gran parte de nuestro conocimiento empírico es una
composición de lo que recibimos por las impresiones y de lo que aplicamos por
nuestra propia facultad de conocer, tanto cuanto, nuestra percepción de la realidad depende de nuestros conocimientos
adquiridos previamente. De allí que, a mayor
cúmulo de ‘conocimiento’ mayor será la facultad de aprender de nuestras
experiencias. Luego, este ‘Cúmulo de Conocimiento’, ‘Adquirido’ por
el Espíritu, a través de sus ‘Experiencias de Vida’, son guardados
-‘Acumulados’- por el Espíritu, vida tras vida, justamente en el Alma. De
manera que, el ‘Alma Crece’ con cada ‘Conocimiento Adquirido’ por el Espíritu,
con sus Experiencias de Vida, de las cuales el Alma se hace ‘Consciente’.
EXTENSIONES DEL ESPÍRITU
Yo me hice ‘Consciente’
de lo que les comentaré a continuación, cuando leí y profundicé lo que Kryon,
un Ser de Luz, le comunicó a un médium: “Ustedes viven su vida en la
Tierra. Cuando están completos y experimentan lo que llaman muerte y nosotros
llamamos transición, regresan a la Cueva de la Creación, por un momento. En ese
punto, todo lo que experimentaron y aprendieron se sella en este objeto
cristalino, y luego su ‘Esencia Terrenal’ y la ‘Porción Sagrada Personal’ de su
Ser Superior se van del planeta”. Más allá del significado de
muchas de las palabras pronunciadas por Kryon, me llamó profundamente la
atención que, Kryon comentó acerca de una Entidad
Trina, constituida por la ‘Esencia Terrenal’, la ‘Porción Sagrada Personal’ y
el ‘Ser Superior’, del cual forma parte esa ‘Porción Sagrada
Personal’. También entiendo que, la ‘Esencia Terrenal’ siempre acompaña a esa
‘Porción Sagrada Personal’, por lo que hemos de suponer que también forma parte
de ese ‘Ser Superior’.
Luego, este Ser Superior al que se refiere Kryon evidentemente no es
Dios, porque si no hubiera dicho: “La ‘Porción Sagrada Personal’ DEL ‘Ser
Superior’. Al decir ‘Porción Sagrada Personal’ de SU ‘Ser Superior’ estaba estableciendo
que se refería al ‘Ser Superior’ de cada uno de nosotros, los que realizamos
nuestra transición al Más Allá. Como yo
ya comprendía que la ‘Esencia Terrenal’ es la parte del propio Espíritu, que lo
envuelve y que le permite al Espíritu establecerse dentro de un cuerpo
material, entonces pude concluir que, ese ‘Ser Superior’ el cual tiene una
‘Porción Sagrada Personal’, debe ser el Alma, la cual entiendo que, siempre se
encuentra en el Más Allá, mientras que la ‘Esencia Terrenal’ y la ‘Porción
Sagrada Personal’ son las partes de ese Ser Superior que ‘Encarnan’ para tener
‘Experiencias de Vida’, que les permitan al Espíritu ‘Adquirir Conocimiento’,
del cual se debe hacer ‘Consciente’ el Alma, para poder ‘Ascender en los
Niveles de Consciencia’, que le permitan ‘Acercarse a Dios’.
Al profundizar lo
dicho por Kryon, me fue posible imaginarme cómo debe verse un Espíritu
‘Encarnado’, formado por tres partes o ‘Extensiones’ del Espíritu. Esto es
porque, evidentemente un Espíritu que nunca haya ‘Encarnado’ no requiere de la
‘Extensión’ denominada ‘Esencia Terrenal’, porque no ha ‘Encarnado’ y
POSIBLEMENTE tampoco tendrá la ‘Extensión’ denominada ‘Ser Superior’ o ‘Alma’,
porque ésta sólo aparece cuando se ‘Adquiere Conocimiento’, lo cual
frecuentemente se ‘Adquiere’ con las ‘Experiencias de Vida’, las cuales sólo
son posibles ‘Encarnados’. Arriba les anoté POSIBLEMENTE en mayúsculas porque, también es posible ‘Adquirir Conocimiento’ al ‘Aprender’ de
los ‘Conocimientos Adquiridos’ por otros, con sus ‘Experiencias de Vida’.
Al imaginarme el Espíritu
con sus ‘Extensiones’, le pedí a una IA que me lo dibujara y esto fue lo que
visualizó, según mis instrucciones:
Mi percepción de un Espíritu
‘Encarnado’ es la de una forma humanoide, de color amarillo brillante -porque
el Espíritu es energía- envuelto dentro de una esfera cristalina, que forma
parte de ese Espíritu -como una ‘Extensión’ de sus pies, que lo envuelve-. El
Alma es parte de la energía del Espíritu, que logra atravesar la esfera
de cristal, para extenderse hasta el Más Allá.
Se les llama ‘Extensiones
del Espíritu’ porque propiamente eso son, tanto cuanto en su conjunto es lo que conocemos como Espíritu, pero
dividido en tres ‘Porciones’, necesarias para abandonar la ‘Ignorancia
Original’, mediante la ‘Acumulación de Conocimiento’ recibido de lo que
‘Aprendemos’ con nuestras Experiencias de Vida Material. Les aclaro
que, debido a las excelentes jugadas de Satanás, a los fines de ‘extraviarnos
en nuestro camino’, la humanidad tiene por costumbre darles a cosas diferentes
los mismos nombres, razón por la cual muchos se extravían al tratar de
‘Adquirir Conocimiento’, porque no terminan de comprender qué es una cosa y qué
es otra. El mejor ejemplo es el que ya les expliqué, en relación con los
significados de las palabras ‘Conciencia’ y ‘Consciencia’, las cuales muchos
llegan a confundir, debido a que no conocen el verdadero significado de cada
una de esas palabras. Ocurre también con otras muchas palabras como Alma y
Espíritu, las cuales solemos confundir, al no comprender que una es ‘Extensión’
de la otra.
EL PERIESPÍRITU
Ocurre también que, gran
parte de la humanidad suele darle a una misma cosa diferentes nombres, razón
por la cual muchos se confunden al hablar de esa cosa, porque no logran
dilucidar lo que realmente es la cosa de la que hablan. El mejor ejemplo de
este tipo de cosas es lo que les comenté Kryon denomina con mucha propiedad la
‘Esencia Terrenal’, tanto cuanto eso es lo que es, pero que otros Espíritus,
también Superiores, denominan ‘Periespíritu’, tanto cuanto eso es lo que es. Kryon
denomina a la ‘Extensión del Espíritu’ que lo envuelve propiamente ‘Esencia
Terrenal’ porque esa ‘Extensión del Espíritu’ es la que se impregna de ‘Esencia
Terrenal’ o de cierta fragancia de materia, que le permite al Espíritu
permanecer dentro de un cuerpo material. Es decir, la única forma de
que una Entidad Espiritual, que es energía pura, pueda permanecer quieta -sin
el movimiento volátil y fugaz de las energías- es que ponga sus pies en remojo
de esencia material y se envuelva en esa esencia, a los fines de tener algo de
peso material estabilizador, que le permita establecerse dentro de un cuerpo
material, sin salir disparado del mismo, movido por su propia inestabilidad
energética. Luego, como esta ‘Extensión del Espíritu’, que Kryon denomina
‘Esencia Terrenal’, envuelve al Espíritu, algunos Espíritus Superiores lo
denominan propiamente ‘Periespíritu’, tanto cuanto bordea o envuelve al
Espíritu, para darle ese peso material necesario, que le impida salir expulsado
del cuerpo.
LAS EXTENSIONES DEL ESPÍRITU SEGÚN LA CIENCIA
Es interesante observar cómo
Satanás ha logrado desviar nuestra atención desde lo espiritual hacia lo
material, al darle a las cosas materiales ideas o conceptos filosóficos
propiamente materiales, a los fines de impedirnos hacernos ‘Conscientes’ de
nuestra espiritualidad. Así pues, la ciencia del hombre ciertamente habla del ‘Periespíritu’ pero lo
materializa al denominarlo ‘Ego’ o ‘Persona’, lo cual convierte al
‘Periespíritu’ en una noción filosófica, que pone en detrimento su existencia
como Entidad, tanto cuanto, el ‘Ego’ y/o la ‘Persona’ no existen, físicamente
hablando, sino que son las características psicológicas, que individualizan a
cada ser humano.
No obstante, pese a los
enormes esfuerzos de Satanás por extraviarnos, siempre es posible descubrir la
relación entre los nombres dados a las ‘Extensiones del Espíritu’ y ciertos
conceptos filosóficos que las definen cuasi materialmente. Y digo “cuasi”
porque, estos conceptos filosóficos de las ‘Extensiones del Espíritu’, son lo
que son: CONCEPTOS FILOSÓFICOS, tanto cuanto son materia de estudios
propiamente filosóficos y más propiamente denominados ‘Estudios Esotéricos’,
porque sólo son comprendidos y aceptados, por los realmente interesados. Para
que se den una idea de los que les comento, ustedes comprenderán lo que les
revelaré a continuación sí y sólo sí comprenden y aceptan que, aquello de los que les hablo, corresponde a Dimensiones
Etéreas que van más allá de la Tercera Dimensión, aunque relacionadas
fuertemente con ésta.
Así pues, si bien es
cierto que el ‘Periespíritu’ es una ‘Extensión del Espíritu’, por lo que su
Esencia es mayormente Etérea, lo que significa que está Más Allá que acá, en la ‘Tercera
Dimensión’, la individualización del ‘Periespíritu’ o ‘Ego’ se hace más fuerte,
para adaptarse plenamente a la Tercera Dimensión, la cual es propiamente
material, porque se requiere interconectar
el cuerpo físico, cuerpo astral, cuerpo mental y cuerpo emocional (FAME) de la
persona, para que se exprese en la ‘Tercera Dimensión’, en la materia
como un individuo.
A continuación, les indicaré las ‘Extensiones del
Espíritu’, según lo puedo relacionar con lo que los entendidos en los temas de
lo esotérico denominan cuerpos, aunque, al tratarse de temas esotéricos
-altamente desconocidos e incomprendidos por el hombre-, esta relación es muy
particular, tanto cuanto para cada uno de los entendidos en estas lides, es muy
frecuente que se confundan dichos cuerpos.
·
CUERPO FÍSICO = LA NAVE: Es el que
presenta menos complicaciones de reconocer y de relacionar, tanto cuanto es, como su nombre lo indica, el
cuerpo visible de las Entidades Físicas, que solemos denominar personas.
Aquí cabe aclararles que,
frecuentemente denominamos ‘persona’ a las ‘Entidades Físicas’ con las que nos
relacionamos, pero, por aquello de las hermosas jugadas de Satanás, algunos
filósofos denominan ‘Persona’ a la característica psicológicas de un humano,
que lo hacen particular o diferente del resto de los humanos. Ocurre entonces
que, para
no confundir a la ‘persona’ como ‘Entidad Física’ con la ‘Persona’ como
‘característica psicológica’, cada vez que me refiera a la primera –‘Entidad
Física’- lo escribiré con ‘p’ minúscula y a la segunda -característica
psicológica individualizante’- con ‘P’ mayúscula, en atención a la
importancia que reviste la característica psicológica para relacionarla con las
‘Extensiones del Espíritu’. El Cuerpo Físico lo relaciono con una ‘Nave’,
porque en mis escritos suelo hacer esta comparación, tanto cuanto para mí el Cuerpo Físico es la Nave que diseñan nuestros Espíritus,
antes de Reencarnar, a los fines de tener las ‘Experiencias de Vida Material’ o
físicas, que le permitan ‘Adquirir Conocimiento’.
·
CUERPO
ASTRAL = EL ALMA: El Cuerpo
Astral es cuerpo sutil, compuesto de un material sutil o energético, que se
encuentra bordeando el Cuerpo Físico. REGISTRA los rasgos de nuestro carácter, nuestros sentimientos y
emociones. Determina nuestra visión del mundo y nuestra experiencia
vital más que cualquier otro cuerpo, en atención a que, en el
Cuerpo Astral o Alma, es donde el Espíritu Acumula -guarda- los ‘Conocimientos
Adquiridos’ durante las vidas anteriores, los cuales le permiten tener una
mejor concepción del Mundo presente.
El Cuerpo Astral refleja los
patrones emocionales que tenemos sin resolver y que se traducen en
comportamientos, actitudes, formas de pensar, prejuicios que hemos ido creando
por condicionamientos o impresiones y que nos hacen vivir anclados en los
asuntos del Ego. Todo lo anterior construye, en últimas, nuestro
mundo, la salud física y el bienestar en los diferentes aspectos de nuestra
vida. El cuerpo astral
es donde registramos las tendencias emocionales que van marcando nuestro
carácter. Tanto aquellas que nos dan valor, confianza, amor y
expansión, como las negativas: miedos, sentimientos de rechazo, culpa, rabia.
Las dimensiones del Cuerpo Astral son similares al
cuerpo físico, reflejándose
alrededor de éste, como un Aura de
unos tonos relativamente permanentes, que revelan
las tendencias de nuestro carácter, pero refleja a cada instante lo que estamos
sintiendo. De esta manera, los sentimientos positivos se
proyectan en un aura de colores claros y luminosos, mientras que los
pensamientos negativos se traducen en colores oscuros. De esta forma, todo
el abanico de sentimientos que puede llegar a sentir un ser humano, amor,
alegría, dicha, gozo, placer, rabia, duda, celos, codicia, temor, odio, dolor,
es la información que continuamente estamos transmitiendo.
A
medida que desarrollamos nuestra consciencia y tenemos mayor conocimiento de
nuestro mundo interior, y a medida que mantenemos la atención en nuestras
emociones sin permitir que éstas nos controlen, el cuerpo astral evoluciona, justamente porque aumenta sus Niveles de Consciencia
y va pasando de ser una sustancia opaca, sin forma y sin movimiento armonioso,
a un elemento energético luminoso, cuya forma se ajusta perfectamente al cuerpo
físico.
·
CUERPO MENTAL = ESPÍRITU: El cuerpo astral
trabaja de manera conjunta con el cuerpo mental. El Cuerpo
Mental se encarga de
nuestras ideas, pensamientos, capacidades mentales e intelectuales, pero en
especial de nuestra intuición en su función más desarrollada. Es
decir, es en el Espíritu en donde se encuentra la
Inteligencia que nos permite ‘Adquirir Conocimiento’ de aquello que
‘aprendemos’ con nuestras ‘Experiencias de Vida’.
El Cuerpo Mental o Espíritu, tiene diferentes
niveles de vibración según nuestro nivel de consciencia. Una vibración baja, del cuerpo mental, es el pensamiento
lineal y unidimensional, que lo inclina exageradamente a las cosas materiales.
Este pensamiento, que aparentemente es racional, pierde esta cualidad porque se
queda anclado en los asuntos materiales e individuales. Es decir, no trasciende las dimensiones del
ego y sus necesidades de lo material ni el plano físico ni la individualidad,
paso necesario para entrar en contacto con la sabiduría universal y el
pensamiento no-dual -no existe separación entre lo espiritual y lo
físico, porque todo es una manifestación de una realidad última-.
·
CUERPO EMOCIONAL =
PERIESPÍRITU O EGO: Este es el cuerpo donde se registran todas nuestras
emociones, desde los primeros momentos de la vida. El Cuerpo Etéreo que
siente dolores y placeres, los cuales le son transmitidos por el Cuerpo Físico.
Este Cuerpo es el que
vibra según los registros de la memoria emocional a la que accedemos,
localizada en una determinada frecuencia, y que atraerá cosas buenas o ruinas a
nuestra vida. Esto es porque, en el Periespíritu o Ego se encuentran los registros de los vicios
acumulados, los cuales afectan positiva o negativamente la frecuencia de
conexión del Espíritu con el Alma, en atención a que, el oscurecimiento del
Periespíritu, producto de las ‘manchas acumuladas’, dificultan la transmisión
de la información de los ‘Conocimientos Adquiridos’ por el Espíritu.
La Función del EGO es ‘individualizar las energías,
para que se expresen con una identidad específica y vivan la sensación de estar
separadas. El EGO es
indispensable para poder vivir la realidad física, no se debe, en ningún
momento, intentar eliminar el EGO, pues entonces se pierde la función de
salvaguardar la identidad individual, de cada Cuerpo Energético, lo que puede
conducir a enfermedades físicas y de otras índoles.
Tampoco se le debe de dar “rienda suelta” al EGO. No
debemos permitir que sienta y viva como que está al mando de la vida de la
persona. El ego debe de ser un apoyo en la experiencia terrenal, sin
olvidar la experiencia espiritual. Los seres humanos no solo son la
experiencia terrenal, tienen también extensiones en todos los demás Niveles de Consciencia
hasta Dios Todo Poderoso Creador de Todo lo que Es, por que la línea de vida
viene desde ahí y no se rompe, porque nuestro Amoroso Padre Dios continúa
pasando energía de Amor, para que la vida del humano continúe con su
experiencia en varios Niveles, incluso en el físico.
El Ego está PROGRAMADO para mantener su propia
existencia, y muchas
veces esta se relaciona con la existencia física. El Ego, después de que hubo la caída de consciencia y
la raza humana decidió apartarse del sendero de unidad
negando su propia conexión con Dios Todo Poderoso Creador de Todo lo que Es,
tomo el papel de estar a cargo, pero sin una guía, sin un mapa, sin consejeros
que lo asistieran.
Entonces comenzó a tratar de entender y crear reglas de las cosas que le
estaban aconteciendo, reglas y asociaciones que no siempre son correctas. Pero
lo que sucede es que el Ego también tiene a su cargo cierta cantidad de
energía, entonces es capaz de influir en su experiencia, en su medio ambiente y
entonces puede reforzar sus creencias y seguir en “su verdad”.
Quizás debido a lo anterior, es que algunos suelen
denominar ‘personalidad’ a lo que yo denomino ‘Espíritu’, porque el ‘Espíritu’
-esa chispa de Dios- al reencarnar trae consigo una especie de PROGRAMA
incrustado en su Periespíritu, que, de alguna forma o manera, ha tomado el
‘control’ de nuestras existencias físicas y ha hecho que muchos olviden su
realidad espiritual. EL EGO DEBE SER ALGO ASÍ COMO LA CODIFICACIÓN DEL PROGRAMA
‘LIBRE ALBEDRÍO’, el cual debe tener la capacidad de retroalimentarse -reforzar
sus creencias y seguir su verdad- con cada reencarnación. ¡SE HACE URGENTE QUE
CONVENZAMOS A LA HUMANIDAD DE TOMAR EL CONTROL DE SU EGO O PERIESPÍRITU, PERO
SIN SOMETERLO!, a fin de que redireccionen El Gran Juego, hacia la Victoria de
nuestro Amoroso Padre Dios.
LA INTERCONEXIÓN
Ahora bien, con
excepción del primer ‘Cuerpo’ -Físico-, todos los ‘Cuerpos’ son ‘sustancias
sutiles’, imperceptibles al ojo humano. Resulta que, el Espíritu al descender hacia la materia, para lograr
‘Experiencias’ en el Mundo Material, se va revistiendo de ‘sustancia’ cada vez
más densas hasta que queda totalmente aprisionado en el cuerpo físico.
Al llegar a esta etapa ya
ha olvidado quien es, y vive confundido creyendo que es su Personalidad
-aquello que el Periespíritu le comunica que es-, cuando realmente es un Espíritu
Eterno e Inmortal. A cada una de estas ‘sustancias’ se les suele
denominar ‘Cuerpos’, quizás porque en conjunto forman el cuerpo humano, aunque
realmente le dan cuerpo al Espíritu, a fin de permitirle vivir ‘Experiencias
Materiales’.
El Cuerpo Mental -ESPÍRITU- trabaja de la mano con el
Cuerpo Astral -ALMA-. Es
desde estos dos cuerpos -el mental y el astral- desde donde más podemos ejercer
influencia sobre nuestras vidas a través de la consciencia. El
proceso funciona de la siguiente manera: el Cuerpo
Físico capta información del mundo exterior que le transmite al Cuerpo Emocional -Periespíritu- y éste
se la transmite al Cuerpo Mental -Espíritu-, el cual la retransmite al Cuerpo Astral
-Alma-.
Ocurre entonces que, el Alma procesa dicha información prácticamente desde el propio Periespíritu, tanto
cuanto están interconectados, generando una respuesta emocional momentánea que
se interpreta en el Espíritu como una
percepción objetiva o, por el contrario, genera un patrón emocional que se
registra a un nivel más profundo. En este caso,
se expresa en el plano mental como una reflexión, pensamiento o como una
convicción que se vuelve parte de nosotros y condiciona nuestra aproximación al
mundo. LA
PERCEPCIÓN ‘OBJETIVA’ ES LO QUE SE CONOCE COMO ‘CONCIENCIA’, LA CUAL AL SER
REGISTRADA A UN NIVEL MÁS PROFUNDO SE CONVIERTE EN ‘CONSCIENCIA’. Aquello de lo que el Espíritu se hace ‘Consciente’ se
guarda en el Alma y la información meramente ‘Objetiva’ se queda en el Espíritu
o en el Periespíritu, según lo grosero de la información, para ser procesada en
próximas vidas hasta lograr hacerla ‘Consciente’, para guardarla en el Alma.
Cada
vez que el Alma ‘Acumula Conocimientos’, de los que se hace ‘Consciente’, va
‘Ascendiendo’ en los ‘Niveles de Consciencia’ y ‘Acercándose a nuestro Amoroso
Padre Dios’.
VAPOR
GROSERO
Le comentaron los Espíritus Superiores a Kardec que: “El Espíritu se encuentra revestido de una sustancia vaporosa
para ti, pero todavía muy grosera para nosotros: lo bastante
vaporosa, sin embargo, para que pueda elevarse en la atmósfera y transportarse
adonde quiera”. Me imagino se refiere a aquellos
Espíritus que se encuentran rondando la tierra, quienes requieren de una
especie de recubrimiento, casi material, que les permitan ser afectados por las
leyes de la gravedad, casi como afecta a todas las cosas materiales,
según la cantidad de materia que lo compone. Interesante que, los Espíritus Superiores se
refieran a ese revestimiento necesario como algo ‘grosero’. Luego no
tengo muy claro si se refieren a que para el Espíritu esta sustancia es algo
incomoda o si se refieren a las ‘mezclas heterogéneas que presentan partículas
de gran tamaño que son fácilmente apreciables y separables mediante
procedimientos mecánicos’, de las que nos hablan los químicos. En cualquier
caso, cuando nos manifiestan que esa sustancia vaporosa reviste al Espíritu,
evidentemente se están refiriendo al Periespíritu, en atención a que el Cuerpo
Físico -Nave- no es vaporoso.
Resulta que, el Espíritu está funcionando a través del filtro del Periespíritu, es
decir de su individualidad, placer, dolor, o esquemas emocionales. De
allí que, a la Función
Primaria Asignada al Espíritu -Acumular Conocimiento provenientes de las
Experiencias de Vida-, con el paso de varias existencias -Reencarnaciones-, se
hizo necesario hacernos ‘Conscientes’ de la necesidad de deslastrarnos de esas energías
negativas acumuladas por el Periespíritu, que nos alejan de la trascendencia, y
esforzarnos por sintonizarnos con las energías positivas de la Sabiduría.
Ahora bien, esta sustancia vaporosa grosera es altamente
necesaria para el Espíritu, tanto cuanto es el peso de esta sustancia la que
permite que el Espíritu permanezca dentro de un cuerpo evidentemente material y
por ende grosero. De allí que, cuando un Espíritu
decide encarnar debe poner sus pies en remojo dentro de esta sustancia vaporosa
y luego envolverse con sus propios pies, con aroma de materia, a los fines de
poder Encarnar o habitar dentro de un cuerpo material. Comprendan
que, al ser el Espíritu una Entidad Energética, pues es altamente maleable, por
lo que puede envolverse con sus pies, rodeándose totalmente, haciendo de sus
pies una especie de esfera de cristal, algo oscurecida por la sustancia
vaporosa grosera, en la cual puso sus pies en remojo. Así pues, esta esfera de cristal termina
pareciéndose a una especie de ‘Traje Espacial’, que le permite al Espíritu
permanecer dentro de un cuerpo material y a su vez le permite dirigir a ese cuerpo
material para que realice las Experiencias de Vida necesarias para ‘Acumular
Conocimiento’. A
este ‘traje espacial’ se le denomina ‘periespíritu’, tanto cuanto el Espíritu
se encuentra dentro de esa esfera de cristal, que lo rodea o envuelva.
Y como les comenté, algunos denominan a esta esfera Ego, Persona o Esencia
Terrenal.
CONTROL
CEDIDO
También les comenté que, durante nuestras primeras experiencias materiales, las
Experiencias de Vida le resultaban algo incómodas a nuestros Espíritus, porque,
en el Más Allá, eran desconocidas las
necesidades propias de la vida material. Para un Espíritu
sentir hambre, sed, frío, calor, sueño, … eran vivencias en extremo
desconocidas. Un niño recién nacido llora mucho justamente por eso, porque no
comprende que es esa sensación en el estómago que le dice que busque alimento.
Consecuentemente, durante nuestras primeras
Experiencias de Vida, el Espíritu decidió
dejarle al Periespíritu el control de las Experiencias de Vida,
tanto cuanto es la parte del Espíritu que esta impregnada de materia y la que
mejor comprende las necesidades de la materia.
Ocurrió entonces que, en atención a que nuestro Amoroso
Padre Dios Se Mantenía Oculto, para Vigilar desde la distancia nuestras selecciones
de lo bueno o de lo malo, el
‘Periespíritu’ decidió apartarse del sendero de unidad negando su propia
conexión con Dios Todo Poderoso Creador de Todo lo que Es, tomo el papel de estar a cargo, pero
sin una guía, sin un mapa, sin consejeros que lo asistieran. Les
aclaro que, en esa sustancia vaporosa grosera, de la
cual se encuentra impregnado el Periespíritu, se encuentra el Programa
de Libre Albedrío, que le hizo creer al Espíritu
que podía hacer lo que le viniera en gana, por lo que comenzó a abusar de los
bienes materiales, satisfaciendo desordenadamente sus necesidades de lo
material.
Justamente, al satisfacer desordenadamente las necesidades
de lo material, se produce en el Periespíritu lo que Tomás de Aquino denominó
VICIOS CAPITALES, los cuales se plegaban como un barro al Periespíritu, en
atención a que es éste -El Periespíritu- el único que puede mancharse de lo
material, porque es éste el que se encuentra impregnado de lo material, por lo
que atrae la materia o más bien los residuos vaporosos de la materia.
Estas ‘manchas’ sobre el ‘Periespíritu’ terminan
oscureciendo la visibilidad y brillo del Espíritu, lo cual termina
entorpeciendo la comunicación del Espíritu con su Alma, que finalmente oscure
el Alma, en atención a la cantidad de información, altamente materializada o
viciosa, que el Espíritu le comunica al Alma. Esto es lo que se denomina un
Alma oscurecida, la cual pierde el brillo propio de los seres Espirituales.
Como ya les comenté, estas ‘manchas’ son los denominados Vicios Capitales de
las que nos habló Tomás de Aquino. Acerca de estos Vicios Capitales
ya les he hablado hartamente, por lo que en esta oportunidad sólo les recordaré
algunos detalles al respecto. El hecho es que, por
muchas vidas nuestros Espíritus han venido abusando de varios ‘bienes
materiales’, los cuales se denominan ‘bienes’ porque son necesarios para vivir,
pero se transforman en vicios cuando, una vez superada la necesidad, seguimos
consumiendo esos ‘bienes’ descontroladamente. Todo
aquello que consumimos más allá de la necesidad satisfecha, deja una estela de
vapor, de la materia de la cual se abusa, que se pliega al Periespíritu,
haciéndolo más grosero y difícil de controlar, porque le toma gusto a ese bien
material, del cual permitió que el cuerpo abusara, y comienza a desearlo cada
vez más, ‘manchándose’ cada vez más.
El ‘Periespíritu’ es quien se
enamora de los bienes materiales porque es quien recibe del Cuerpo las
sensaciones de satisfacción que producen el uso de los bienes materiales. Ocurre entonces que, cuando el
‘Periespíritu’ se mal acostumbra a la comida, comienza a dirigir al Cuerpo al
consumo excesivo de alimentos, ‘manchándose’ del vicio de la Gula. Algunos
´Periespíritus’, al sentir la explosiva satisfacción de su primer encuentro
sexual, se enamoran de esa sensación y comienzan a procurarla, vida tras vida,
embarrándose del vicio de la lujuria. Algunos ‘Periespíritus’ se enamoran de la
sensación de poder que produce el dominar a otros y terminan enviciándose de
soberbia. Pero como dominar a otros muchas veces debe ser por la fuerza, los
que acumulan el barro de la soberbia muchas veces tienen que acumular el barro
de la ira, para poder someter a otros con su furia, al no poder hacerlo con la
simple autoridad de su soberbia. Y así sucesivamente.
ENTREGANDO
EL CONTROL
Ocurrió entonces que, en atención a que el Espíritu decidió
entregarle el Control de la Nave -Cuerpo Físico- a su ‘Periespíritu’ -Ego o
Persona-, éste decidió no impedir al Cuerpo Físico que procurara, incluso con
violencia y desorden, todos los bienes materiales de los que deseara
satisfacerse, incluso más allá de la satisfacción misma de las necesidades
propias del Cuerpo. Por esta razón, al principio de nuestras primeras
existencias y por varias existencias, nuestras vidas eran en extremo violentas
y desordenadas y todos procurábamos hacernos propietarios de la mayor cantidad
de bienes materiales, incluso asesinando a otros, con tal de conseguirlos.
Consecuentemente, con el paso de varias vidas, fuimos
acumulando muchísimo barro en nuestros Periespíritus y todo esto ocurrió porque
desconocíamos qué vinimos a hacer a este Mundo y las Reglas de El Gran Juego. Y como el Periespíritu está interconectado con el cuerpo
físico, mental y astral, pues afecta las existencias de éstos, porque es a
través del Cuerpo Emocional -Periespíritu o Ego o Persona- que el resto de los
Cuerpos reciben la información de las Experiencias de Vida. Así
pues, cuando Reencarnamos, toda esta información proveniente de vidas
pasadas, de esta vida, de los antepasados, de alguna forma o manera, se
almacena en nuestros ADN y ARN, haciendo de cada uno de nosotros las Personas
que somos. Evidentemente, esta información que se encuentra codificada en
nuestros ADN y ARN es tanto buena como mala, por lo que podemos catalogar a las
Personas ‘buenas’ o ‘malas’, en atención a la cantidad de información -buena o
mala- que se encuentre en el ADN y ARN de la Persona.
Surge entonces la pregunta de los cuarenta mil centavos:
¿Puede una Persona cambiar la configuración de su ADN y ARN? ¿Podemos hacer que
alguien malo se transforme en bueno? Pues, los científicos ya se encuentran
trabajando en ello, pero creo que no lo lograrán antes del Cercano Armagedón.
En todo caso, después del Cercano Armagedón aún nos quedan mil años de Juego,
pero según deduzco de las Señales, los cambios de comportamiento del ‘Colectivo
humanidad’ no se lograrán, incluso en ausencia de Satanás, porque al final de
esos mil ocurrirá una guerra aún más devastadora que el Armagedón.
No obstante, los Espíritus Superiores nos aseguran que, si
es posible recodificar nuestros ADN y ARN, pero esto sólo es posible desde
nuestro Periespíritu -Ego -Persona-. De allí que, debemos
esforzarnos por recodificar es nuestro Periespíritu, cambiando la información
guardada y las asociaciones entre éstas, pero esto depende
también de que el mismo Periespíritu -Ego o Persona- de permiso para hacer los
cambios. Entonces, para convencerlo hay que amarlo genuinamente, de
verdad. El EGO irá soltando sus programaciones
viejas de a poco en la medida que sienta que está segura su existencia, que sienta
que no es en su contra este trabajo, que sienta que hay respeto por su
existencia y un genuino interés de trabajar en conjunto para la evolución del
mismo.
EVITANDO
SOMETER
Nuestros ‘Periespíritus’ -Ego
o Persona- tienen muchísimas vidas teniendo el Control de las Experiencias de
Vida de nuestros Cuerpos -Nave-, lo cual indica que no le entregará el Control al Espíritu con facilidad, porque,
según se ha acostumbrado, el Espíritu no sabe conducir. Muchos de ustedes se preguntarán:
“Pero si el Periespíritu es una ‘Extensión del Espíritu’, ¿por qué le cuesta al
Espíritu quitarle el Control al Periespíritu? ¿Acaso no se puede dominar a sí
mismo?”. Pues permítanme recordarles que, cada ‘Extensión del Espíritu’ es un
‘Cuerpo Individual’ -Astral, Mental y Emocional-, con funciones específicas
cada uno, aunque ciertamente están interconectados. “¿Cómo es esto posible?”.
Pues, ¿recuerdan el Misterio de la Santísima Trinidad? ¡A nuestro Amoroso Padre
Dios le encanta gastarnos bromas!!! ¿Comprenden por qué al agregarnos un Alma
nos hizo a Su Imagen y Semejanza? Pues, porque nos hizo Trinos.
Al ser el Periespíritu una ‘Persona Individual’,
acostumbrada a hacer lo que le viene en gana, autorizada por las otras dos
Personas, de la cual forma parte, pues nos resulta que: El EGO no
puede ser obligado a recibir codificaciones nuevas, tiene que ser
“embriagado de amor”, para aceptar gustosamente las codificaciones nuevas. Esto
es porque, para el Periespíritu todas las codificaciones que ha adquirido han
sido producto del amor así mismo o a las cosas materiales. Cuando el EGO aceptó la codificación de ‘dejar de procurar a
Dios’ es porque, de alguna forma o manera, le convencimos amorosamente de que
lo hiciera, porque sólo perdiéndole el miedo a Dios podía darle rienda suelta a
su amor por los bienes materiales. Ciertamente,
la ´codificación aceptada’, que le hizo renegar de su Origen Espiritual, nació
del amor por las cosas materiales.
Consecuentemente, no se puede tratar de someter el Periespíritu, pues entonces, tarde o temprano,
se revelará y los cambios buscados no serán genuinos, serán dentro del “deber
ser” y “tengo que ser”, porque serían cambios obligados por el miedo
a Dios, cosa que ya había logrado superar. Si
intentamos por la fuera recodificar el Periespíritu, éste se impondrá afirmando
que él tiene la razón, puesto que es lo que tiene codificado, y procurará
imponer ‘su verdad’. Es preciso que lo ‘recodifiquemos’ intentando hacerle ver
que, lo que tiene ‘codificado’ -’su verdad’- era lo aplicable en otros tiempos, en donde Dios Parecía Ausente y Permitía que Satanás nos
convenciera de hacer cosas que, aunque a nuestro Amoroso Padre Dios no le
agradaban, eran necesarias para que nosotros experimentáramos lo material. Pero
ya llegó el tiempo de comprender que,
HEMOS VENIDO A ESTE MUNDO A COMPETIR EN BUENAS ACCIONES, lo cual significa
HACERLO TOOOODOOOO BIEN y cada día mejor. Quizás, cuando el Periespíritu comprenda que es un Juego, pues se esfuerce
por ser el mejor, para ganar, y decida ayudar al resto de los Cuerpos que nos
conforman a lograr tal cometido. Entonces, el propio Periespíritu -Ego o
Persona- se ‘recodificará’ para ser un ganador.
Para lograr lo anterior, con mayor efectividad y
eficiencia, para que nuestro Periespíritu se suelte con mayor facilidad y
confíe con mayor facilidad en las influencias de Amor y Luz provenientes de
Dios, Registros Akáshicos, Maestros de Luz y Ángeles, debemos
disponerlo para que así suceda, orando y meditando, con peticiones expresas a
Dios y dando permiso de que así sea en todos los niveles y dimensiones, de
nuestros cuerpos.
En la medida que nuestro Periespíritu se acostumbre a
recibir información de los Planos Superiores en esa medida se dejará recodificar
más fácilmente, colaborando mejor con su traducción de los nuevos códigos. Es a través del Periespíritu -Ego o
Persona- que nosotros ponemos las palabras, interpretamos las imágenes de los
mensajes recibidos. Esto es porque, desde el Periespíritu
es que el Alma -Cuerpo Astral- procesa la información que recibe del Espíritu -Cuerpo
Mental-. La
fluidez de estos mensajes depende, como en cualquier relación, de la confianza
que exista entre ambas partes. Los Registros Akáshicos, Maestros de
Luz y Ángeles no tienen problema, nuevamente el problema de la confianza está
en el Ego, así que entre más amor sienta tu Periespíritu -Ego o Persona-
mayor será su disposición de cooperar. Cuando
el EGO se deja fluir con el mensaje que está recibiendo todo el cuerpo físico
está en armonía, se siente de forma fácil recibir, esto es una señal.
Recuerden siempre: cuando el EGO se siente forzado, deja de procesar la
información de forma amorosa y fácil para él, y por tanto no es para
su bien (ni el de nosotros) seguir forzándolo.
RECODIFICANDO
CON AMOR
Aunque no lo crean, recodificar nuestros Periespíritus es
muy sencillo. El truco está en reconocer y aceptar que nuestro origen es
espiritual. Cuando nos hagamos ‘Conscientes de nuestro Origen
Espiritual’, comenzaremos a restarle importancia a nuestra existencia material
y nuestro Periespíritu comenzará a cambiar sus prioridades, al comprender que
lo verdaderamente importante es su propia coexistencia espiritual y abandonará
sus antiguas creencias o códigos, que lo mantenían esforzado por procurar
bienes materiales, a los fines de mantener su existencia material. ¡AL PERIESPÍRITU HAY QUE
RECORDARLE QUE ÉL ES ESPÍRITU Y NO MATERIA!!! Cuando el Periespíritu recuerde que él es eterno y el cuerpo
es efímero, entonces comenzará a procurar aquello que le ayude a enriquecer y
mejorar su existencia espiritual, la cual es eterna, y dejará de ocuparse de
mejorar su existencia material, la cual es efímera y dolorosa.
El segundo paso para recodificar nuestros Periespíritus es hacernos
Conscientes de los vicios que hemos venido acumulando, vida tras
vida. Al hacer esto es necesario que entendamos que, todos los vicios que hemos
venido acumulando eran necesarios para nuestras Experiencias de Vida, a los
fines de ‘Aprender a escoger entre lo bueno y lo malo’. Esto es porque, ¡NINGUNA EXPERIENCIA ES MALA SI
LOGRAMOS APRENDER ALGO DE ELLAS!!! De allí que, aunque ciertamente acumular vicios es malo, estas Experiencias
de Vida se transforman en buenas, si logramos hacer uso de ellas para
contrarrestarlas. Al contrarrestar los vicios estaremos fortaleciendo
nuestros Espíritus, tanto cuanto estaremos ejercitándonos en las Virtudes.
Cuando
nuestro Periespíritu acepte y comprenda que los vicios que acumuló eran parte
del Plan Divino, dejará de sentirse culpable por haberlos acumulados y aceptará
el reto de deslastrarse de esos vicios, que se han plegado en su Esencia. Y he aquí el tercer paso para recodificar
a nuestros Periespíritus: ¡EJERCITARNOS
EN LAS VIRTUDES!!! Pero claro, para ejercitarnos en las Virtudes tenemos que convencer a nuestros Periespíritus que se
mantenga Consciente de los vicios que le recubren y que los reconozca como algo
que disminuye su Hermosura Ontológica, su brillo, … su pureza, por lo que debe
esforzarse por deslastrarse de esas ‘manchas’ que le impiden ‘Ascender hacia
nuestro Amoroso Padre Dios’.
Pero esto
debemos hacerlo con mucho tino, porque uno de los vicios que acumulamos con
mayor facilidad y en mayor cantidad es el de la soberbia, porque ésta deriva
del ejercicio desordenado del orgullo propio de sabernos Hijos de Dios.
Consecuentemente, tenemos que convencer a nuestro Periespíritu de
bajarle dos a la soberbia, ayudarlo a comprender que los Hijos de
Dios somos en Esencia amor, porque Dios Es Amor, por lo que debemos
ejercitarnos en la Sana Humildad y abandonar nuestra idea mal formada de que
siempre tenemos la razón. Tenemos que convencer a nuestros Periespíritus que,
incluso cuando se tiene la razón, siempre es un buen ejercicio de ‘Humildad’
dar nuestro brazo a torcer -guardar silencio-, en procura de la sana concordia.
Claro, siempre y cuando dar nuestro brazo a torcer no implique cometer errores
que puedan afectar el Crecimiento de nuestros Espíritus o el de los demás. Y
así debemos hacer con cada uno de los vicios que recubren a nuestros
Periespíritus, procurando
convencer, con mucho amor, a nuestros Periespíritus que, EL ABUSO DE LOS BIENES
MATERIALES SON DAÑINOS PARA EL ESPÍRITU DEL CUAL ÉL FORMA PARTE, por
lo que, consecuentemente, son dañinos para el propio Periespíritu.
Convencer a nuestros Periespíritus con amor significa ayudarle a comprender que forma
parte de un Hermoso Juego, en el cual es necesario esforzarse por deslastrarse
de los vicios acumulados durante muchas vidas, a los fines de brillar
intensamente. Si nos percatamos que nuestros Periespíritus están
cubiertos de ‘avaricia’ y tenemos algunos bienes disponibles para compartir,
debemos decirle a nuestros Periespíritus. “Que Maravilloso es nuestro Amoroso
Padre Dios que nos Otorga bienes para compartir, a los fines de ejercitarnos en
la Generosidad”. Si sufrimos de gula pues nos pondremos frente a un espejo y le
diremos a nuestro Periespíritu: “Mira lo gorda y pesada que está nuestra Nave.
Si seguimos así no lograremos controlarla por mucho más tiempo y no
disfrutaremos de nuevas oportunidades para Crecer en el ‘Conocimiento de
nuestro Amoroso Padre Dios’. Tenemos que esforzarnos por disminuir el peso de
nuestra Nave, evitando comer más allá de lo necesario”. Si descubrimos que nos
encanta el sexo, entonces tenemos que hacer ‘Consciente’ a nuestro Periespíritu
de lo fugaz que es una satisfacción sexual, tan fugaz que no vale la pena aferrarse
a esa sensación por tan solo unos minutos de satisfacción.
Así pues, al hacerse ‘Consciente’ de las ‘manchas’ que no
lo dejan brillar, el Periespíritu comienza a recodificarse, esforzándose por
ejercitarse en las Virtudes Capitales, que le permitirán deslastrarse de los
vicios capitales. Y he
aquí la recodificación: AL HACER QUE LAS VIRTUDES CAPITALES CREZCAN O AUMENTEN ENTONCES
LOS VICIOS CAPITALES DISMINUYEN, LO CUAL DA ORIGEN A LA TRANSFORMACIÓN DE UNA
MALA PERSONA A UNA BUENA PERSONA. Y todo esto lo habremos logrado
sin someter a nuestros Periespíritus, sino convenciéndolos de su Origen
Espiritual, lo cual les recordará lo que han venido a hacer a este Mundo.
UN JUEGO DE
VIDEO HIPER AVANZADO
Para no dejarles en ascuas y ayudarles a visualizar un poco
aquello que les estoy explicando, les diré que, el mejor ejemplo en 3D que les
puedo ofrecer es el de un juego de video, en donde los personajes que vemos en
el monitor no nos pueden ver ni oír, pero nosotros si podemos hacerlo e incluso
influir en sus acciones mediante el uso de un mando o control. En el caso de El Juego por nuestros Mundo, los personajes del
Juego somos nosotros, los cuales, a diferencia de los juegos de video, gozamos
de Libre Albedrío, por lo que, desde el Más Allá, no nos pueden controlar con
un mando o control, pero si les está permitido enviarnos Señales, para intentar
indicarnos el camino a seguir y las acciones a acometer. Esto último
es lo que nuestras Almas intentan hacer desde el Más Allá y es lo que solemos
denominar intuición, las cuales suelen ser tan sutiles que pocos hacen caso de
ellas.
La comparación de El Gran Juego con un juego de video,
también nos sirve para hablarles de un hecho cierto: Así como nosotros vemos los personajes de un
juego de video, aunque los personajes no estén ‘Conscientes’ de ello, tengan la
certeza que a nosotros también nos están
viendo constantemente, desde el Más Allá, aunque nosotros no podamos
visualizar a la inmensa cantidad de Almas y Espíritus Superiores que si nos pueden
ver. De hecho, estoy segurísimo que, incluso nuestros Espíritus
Guías, están filmando y tomando nota de todo lo que hacemos, decimos y pensamos
en este Mundo, para que cuando hagamos nuestra transición al Más Allá, pasarnos
el video filmado para que veamos lo que hicimos bien y lo que hicimos mal, a
fin de que ‘Planifiquemos’ nuestra próxima Reencarnación, en procura de mejorar
lo que hicimos bien y evitar repetir lo que hicimos mal.
El Juego por nuestros Mundos
es un Juego Hiper Avanzado porque ha sido Diseñado, ni más ni menos, por
nuestro Amoroso Padre Dios. Es tan ‘Avanzado’ que, incluso de hacen proyecciones paralelas en otros
Mundos, cambiando las respuestas que le damos a las Pruebas, para poder
‘Planificar’ las diferentes formas de que podamos superarlas. Es tan Hiper
Avanzado que se Juega desde el Más Allá hasta el más acá y viceversa, como si
nosotros pudiéramos formar parte dentro del monitor del juego de video que
jugamos y a la vez estar fuera del monitor. Y esto es así porque, a pesar de que el Espíritu con sus Extensiones son una sola
cosa, son como tres jugadores distintos procurando un mismo fin.
La forma ideal de jugar, el Juego por nuestros Mundos,
sería así: Desde el más
acá, el Cuerpo Físico le muestra al Periespíritu la Experiencia de vida que se
le está presentando en el Mundo Físico y el Periespíritu se la comunica al
Espíritu para que le indique una acción a seguir, en procura de ‘Aprender’ algo
se aquella Experiencia de Vida que se le presenta. Entonces el Espíritu debería
decidir si ejecutar o no esa Experiencia de Vida que se le está presentando al
Cuerpo Físico y comunicarle su decisión al Periespíritu, para que se la
comunique al Cuerpo Físico. Al concretarse la Experiencia de Vida, que se le
presentó al Cuerpo Físico, el Periespíritu le comunica al Espíritu lo que
‘Aprendió’ de esa Experiencia de Vida y el Espíritu le comunica al Alma ese
‘Aprendizaje’ para que lo guarde como ‘Conocimiento Adquirido’. El Alma evalúa
el ‘Conocimiento Adquirido’, para hacerse ‘Consciente’ del mismo y así poder
‘Ascender’ en los ‘Niveles de Consciencia’. Luego, el Alma le comunica al
Espíritu aquello de lo que se ha hecho ‘Consciente’, para que se lo comunique
al Periespíritu y así poder dirigir al Cuerpo Físico con mayor grado de
‘Consciencia’, cada vez que se le presente una Experiencia de Vida similar, a
aquella de la cual se hizo ‘Consciente’.
En un Mundo Ideal, lo descrito en el párrafo anterior,
sería el Juego Perfecto, pero como les comenté, al
inicio de El Gran Juego, la mayoría de los Espíritus le entregaron al
Periespíritu el Control Total de la Nave -Cuerpo Físico-, debido a que no
comprendían qué hacer con esas Experiencias de Vida Material, que se
le presentaban al Cuerpo Físico. Resultó que, como el Periespíritu tampoco
tenía idea de lo que iban a hacer con esas Experiencias de Vida y no sentía a
Dios Cerca -debido al Velo-, decidió activar el
Programa del Libre Albedrío y decirle que sí a todas las Experiencias de Vida,
para poder evaluar luego si fue buena o fue mala. Evidentemente, al
Periespíritu evaluar, estas Experiencias de Vida, desde la percepción del
Cuerpo Físico, terminó concluyendo que lo ideal era
decirle SI a aquellas Experiencias de Vida que producen satisfacción física.
Con el paso de algunas vidas, el Periespíritu terminó ‘manchándose’ con los
abusos que de lo material realizaba que el Cuerpo Físico disfrutaba
desordenadamente y terminó olvidando que él -el
Periespíritu- es una Extensión del Espíritu, por lo que debería procurar más
Experiencias de Vida Espirituales que Materiales.
No sé si logran visualizar todo aquello de lo que les
hablo, pero, por si acaso, intentaré abrirles un poquito más el ‘Conocimiento’,
para que luego me comprendan un poco mejor, lo que les diré seguidamente.
¿Logran ver la Hermosa Perfección y las complicaciones del Diseño de El Gran
Juego? Resulta que, les comenté que es un Juego a tres jugadores porque el Alma es un jugador, que debe controlar al Espíritu. El
Espíritu es un jugador, que debe controlar al Periespíritu. El Periespíritu es
un jugador que debe controlar al Cuerpo. Consecuentemente, además de
ser jugadores, podemos decir que también son naves, tanto cuanto, cada uno de
ellos es controlado por otro, con intenciones de que realicen alguna acción. La
interconexión entre cada jugador y su nave será más efectiva mientras menor sea
la cantidad de manchas que recubren el Periespíritu. Incluso al Alma se le hace
imposible comunicarse con su Espíritu, por causa de esas manchas.
RENCORES
DEL ALMA
Una anécdota de mi infancia me servirá para darle entrada a
este necesario capítulo. Resulta que, de niño fui con mis padres a un parque
con una pista de patinaje, para estrenar mis nuevos patines. Después de
colocarme mis nuevos patines, me persigne y mientras lo hacía pasó un
compañerito del cole quien me miró extrañado y se me acercó. Ya a mi lado le
pregunté: “¿Y tus patines?” y el me preguntó: “¿Crees en Dios?”. Me percaté que
me había visto persignar y le respondí: “¡Claro que creo en Dios!!! ¿Tú no?”.
En seguida me replicó: “Si Dios existiera no hubiera permitido que yo me cayera
por unas escaleras mientras patinaba hace un año, cuando me disloqué un brazo y
se me hicieron grandes hematomas”. A mi temprana edad, no encontré una
respuesta idónea para defender mi fe, pero si pensé en mi interior: “¿No crees
en Dios por esa estupidez?”.
Hoy en día, a mi avanzada edad, puedo comprender el porqué
de tanta estupidez y es que, aquel compañerito de clases, había dejado de creer
en Dios no por el hecho de haberse caído por unas escaleras con sus patines y
romperse el brazo, sino que, este
evento, fue la gota que derramó el vaso, porque se sumó a las múltiples
Experiencias de Vida NEGATIVAS, que su Espíritu -el de aquel niño- había
recibido respecto a la Existencia de Dios. AQUEL NIÑO HABÍA ACUMULADO RENCORES
EN SU ALMA PARA CON DIOS.
El caso es que, aquel niño no sabía lo que yo ahora sé: SOMOS SERES ESPIRITUALES ETERNOS
QUE REENCARNAMOS VIDA TRAS VIDA PARA ENCONTRARNOS CON DIOS. Pero’
¿cómo podría saberlo?, si todos sus mayores estaban firmemente convencidos de
que nacemos, vivimos y morimos, y desde allí nos vamos o a un cielo eterno de
dichas o a un infierno eterno de sufrimientos. También estaban convencidos de
que, llegar al cielo eterno es en extremo difícil, por lo que, con el paso de
varias vidas dejaron de esforzarse por llegar al cielo eterno. La mala Concepción acerca de Dios,
que muchos líderes eclesiales nos inculcaron, unido a la necesaria Aparente
Ausencia de Dios, terminaron dejando en nosotros ciertos rencores, para con
Dios, que se fueron acumulando en nuestras Almas.
Elucubremos un poco respecto a mi compañerito de clases.
Quizás en sus primeras Reencarnaciones, mi compañerito de clases -llamémosle
John Doe-, conoció a Abraham y se enteró de que Dios le hablaba, por lo que
deseo ser como Abraham y se esforzó por escuchar Su Voz, pero en esa vida no lo
logró. En la siguiente vida, John Doe procuró nuevamente oír La Voz de Dios y
decidió hacerse un druida -sacerdote celta-, pero por mucho que oró, jamás oyó
a Dios. Cierto día, mientras John Doe realizaba sus sacrificios matutinos a
Dios, unos guerreros vikingos se acercaron a su aldea y violaron a sus mujeres,
asesinaron a sus hijos y a los hombres los esclavizaron, incluyendo a John Doe.
Murió nuevamente John Doe y Reencarnó en una comunidad árabe, muy avanzada en
las ciencias médicas, por lo que dejó de procurar oír La Voz de Dios y se
dedicó por completo a las ciencias. Cierto día, mientras se encontraba
atendiendo un parto, llegaron un grupo de mercenarios, denominados los
Cruzados, quienes sitiaron su aldea, dispuestos a atacarlos. De repente oyó que
uno de los Cruzados le decía al resto de su grupo invasor: “¡Mátenlos a
todos!!! ¡Qué no quede ni uno solo en pie!!!”. También oyó cuando otro de los
cruzados le replicaba: “Pero ¿cómo podemos diferenciar entre los que son buenos
y los que son malos? ¿Los mataremos a todos?”. Entonces, aquel que fungía como
jefe de los Cruzados gritó: “¡Mátenlos a todos!!!, que en el Más Allá Dios
decidirá para dónde envía a cada quien.”. Seguidamente, John Doe observó como
aquella horda de fanáticos religiosos comenzaron a asesinar a todos sus
conocidos -hombres, mujeres, niños, ancianos-, con tanta brutalidad que parecía
que aquella atroz matanza la estaban realizando bestias desalmadas. Finalmente,
lo último que vio John Doe, aquel trágico día, fue la mitad del cuerpo de aquel
neonato, totalmente ensangrentado en sus manos y luego una espada en dirección
a su cuello.
Como podrán adivinar, las nefastas Experiencias de Vida de John Doe, fueron
convirtiéndolo en un ateo, debido a que Dios estuvo totalmente Ausente en todas
sus vidas. Caerse por aquellas escaleras,
mientras patinaba, fue tan solo la gota que derramó el vaso, que hizo aquel
niño, a tan temprana edad, se atreviera a negar la existencia de Dios.
¿Cómo creer en un Ser, supuestamente Omnipotente que, además de que nunca
habla, jamás interviene para evitar los atroces males que, incluso aquellos
quienes dicen creer en Dios, cometen? Si realmente es Infinitamente Bueno,
además de Poderoso, ¿por qué no destruye a los malvados? … Preguntas que todos
nos hacemos, aunque casi nadie esté dispuesto a reconocerlo, quizás por miedo a
aquel Dios en el cual dicen no creer. Preguntas acerca de las cuales muchos no
conocen las respuestas, por lo que, MUCHOS SON LOS QUE GUARDAN PARA CON DIOS RENCORES.
RECUPERANDO
EL CONTROL
Y claro que, cada vez que el Espíritu, con su respectivo
Periespíritu, hacen la transición al Más Allá -muerte del Cuerpo-, en ese
hermoso lugar se percata de que Dios es Infinitamente Bueno, pero como cuando Reencarnan le colocan un Velo, que no le permite
recordar, en este Mundo, lo que vio en el otro Mundo, y como sus vivencias de
vidas pasadas -buenas o malas- se encuentran en el ADN del Periespíritu, pues
cuando Reencarna sus rencores en contra de Dios pasan a formar parte del ADN
del cuerpo que ocupa y consecuentemente termina manifestando su inconformidad
con la Existencia de Dios.
Como les explicaba, no es posible arrancar de cuajo aquello que se
encuentra esculpido en nuestro ADN, pero si es posible esculpir una nueva
información sobre la que ya se encuentra, para cambiar la estructura.
Como cuando se dibuja un tatuaje hermoso sobre uno feo, aprovechando algunos
trazos del tatuaje feo. Pero esto hay que hacerlo con mucha delicadeza, porque
un mal trazo pudiera empeorar el tatuaje. Lo mismo ocurre con el ADN de nuestros
Espíritus, el cual es posible recodificarlo, pero, como les comenté, con mucho
tino.
De allí que, recuperar el
control de nuestros Periespíritus es sencillo, pero delicado, porque con
cualquier explicación mal movimiento, pensamiento, palabra, … que nuestros
Periespíritus mal interpreten, podemos empeorar la situación. En mis
tiempos mozos pasaban una serie titulada “Viaje a las Estrellas” y en uno de
sus episodios resultó que uno de los miembros de la tripulación, que era un
androide llamado Data, en ausencia del capitán, decidió tomar el control de la
nave, para evitar que unos extraterrestres tomaran el control de la nave.
Cuando el capitán retornó a la nave, Data se negaba a entregarle el control de
la nave al capitán, porque le pareció que los acuerdos que el capitán había
llegado con los extraterrestres no eran los debidos. El capitán trató de
ingresar a la computadora de la nave varias veces, pero no lo logró porque la
computadora siempre le pedía la clave de ingreso, la cual Data había cambiado,
por seguridad. De hecho, movido por las insistencias del capitán por acceder a
la computadora, Data estuvo a punto de ordenarle a la nave destruir el planeta
de aquellos extraterrestres, que según Data habían dominado, de alguna forma o
manera, a su capitán. No fue sino hasta que el capitán convenció a Data de que
el acuerdo llegado con los extraterrestres era lo que la Federación Universal
había acordado, fue que Data aceptó entregar el control de la nave, para lo
cual le dijo a la computadora que le entregaba el control de la nave al capitán
y cuando la computadora de le pidió la clave de ingreso a Data, a los fines de
realizar el cambio de mando, Data comenzó a dictarle una serie de números,
letras y símbolos, de más de cien dígitos, los cuales nadie hubiera podido
adivinar.
El caso es que, si el capitán de aquella nave interestelar
no hubiera convencido con mucho tino a Data de entregarle el control de la
nave, con seguridad ahorita estaríamos en una guerra interestelar. Así ocurre con nuestros Periespíritus -el Data de la nave del
Espíritu-que ha tomado el control de nuestras existencias, que deben ser
convencidos, con mucho tino, de que los cambios que les estamos solicitando, a
nivel de su ADN, son necesarios para la supervivencia tanto del Espíritu
-capitán del Periespíritu- como del propio Periespíritu, el cual es parte de
ese Espíritu, que lucha por sobrevivir y necesita de la ayuda del Espíritu para
lograrlo.
RECODIFICANDO
EL ADN CÓSMICO
Visto todo lo anterior ahora si podemos entrar en el tema
de recodificar el ADN
Cósmico, aquel que ha acumulado información de las vivencias de nuestros
Espíritus, durante varias vidas y que forman parte, de alguna forma o manera,
de la genética del cuerpo en el cual habitamos, lo cual se conoce como La
Persona. Así pues, la Persona de un Cuerpo habitado por un Espíritu cuyo Periespíritu se
haya ‘manchado’ del vicio de la soberbia, se comportará con soberbia, porque
así es el Periespíritu que lo controla. Esto es porque, en el ADN
Cósmico se encuentran los vicios que hemos acumulado en vidas pasadas, al
abusar de los bienes materiales, y como este ADN
Cósmico se transfiere al ADN del Cuerpo Físico, en el que el Espíritu ha
Reencarnado, pues ese Cuerpo Físico tiene inclinaciones a seguir abusando de
esos bienes materiales que ha abusado en vidas pasadas.
En el ADN Cósmico también se
encuentran los rencores que el Periespíritu ha acumulado en contra de Dios por varias
vidas. Luego, tanto los vicios como los rencores el Periespíritu los
considera necesario para su subsistencia, tanto cuanto es lo que le permite al
Cuerpo Físico su cómo existencia material, sin tener que preocuparse ni de Dios
ni de los vicios acumulados. Comprendan que, debido al
Velo que se nos coloca al Reencarnar, cada vez que Reencarnamos el Periespíritu
termina creyendo que él es aquello que lo recubre y lo que se encuentra en su
ADN Cósmico, por lo que su comportamiento es altamente materialista y poco
espiritual.
De allí que, de lo primero que tenemos que convencer, a
nuestro Periespíritu, con mucho tino, es que él es parte del Espíritu, por lo
que, pese
a estar impregnado de materia, el Periespíritu realmente es Espíritu.
Convencerlo de esto no va a ser sencillo, porque el
sentirá el peso de la materia que lo impregna y la del Cuerpo que controla, por
lo que no comprenderá qué carajos hace dentro de ese Cuerpo Físico y cubierto
de tanta materia, si no es materia. Entonces tenemos que comenzar
a hablarle de Dios, para conducirlo finamente a creer nuevamente en Dios y a
comprender el para qué ha sido revestido de materialidad.
Durante
el proceso de recodificación, el Periespíritu nos hará muchas preguntas, porque
Satanás estará pendiente de que no crea nada de lo que le estemos explicando. De manera
que, de cada respuesta que le demos surgirá una nueva pregunta, por lo que
tenemos que tener bien claras las respuestas que le estemos dando, si realmente
queremos que permita la recodificación
de su ADN. Cuando le mencionemos a Dios, con seguridad nos
replicará: “¿Cuál Dios? ¡Yo nunca ni lo vi ni lo oí!!!”, entonces tendremos que
explicarle por qué Dios Se Esconde, durante nuestras existencias en los Mundos
Materiales.
MI
EXPERIENCIA
No es por alardear, pero, puedo afirmar que tengo gran
parte de mi ADN Cósmico recodificado, pero esto no lo logré fácilmente ni en
poco tiempo. Me ha llevado toda una vida y aún lo estoy recodificando. Es
realmente difícil porque, primero
debí esforzarme por recordar fehacientemente que SOY ESPÍRITU MÁS QUE CARNE y,
consecuentemente, debo activarme, como Espíritu, para avocarme a la tarea de
recodificar mi Periespíritu. Cuando te
hagas ‘Consciente’ de que eres un Espíritu
habitando dentro de un Cuerpo Físico, entonces comenzarás a percatarte
que eres eterno y que el Cuerpo que habitas es efímero, por lo que, debes
esforzarte por tu Crecimiento Espiritual, más que el material, porque todo lo
material se desvanece y únicamente lo Espiritual permanece. ¿Para
qué ocuparse y mucho menos preocuparse por algo que hoy es y mañana ya no
existe?
Cuando comienzas a hacerte ‘Consciente’ de la precariedad
del Cuerpo Físico y de todo lo material, entonces comienzas a comprender a
Salomón, quien después de haber vivido en los lujos -por no decir lujuria- de
los bienes materiales, al final de sus días termino concluyendo: “¡VANIDAD DE VANIDADES!!! ¡TODO ES
VANIDAD!!!”. Entonces comenzarás a comprender que, TU PRESENCIA EN ESTE MUNDO TIENE
UN FIN ESPIRITUAL Y NO CARNAL, porque
todo lo material es vano, se desvanece, … NO EXISTE. Y cuando tengas
la certeza de que tu presencia en este Mundo es con fines Espirituales,
entonces podrás entablar con tu Periespíritu diálogos continuos, que con el
paso del tiempo derivarán en la recodificación de tu ADN Cósmico.
LAS CLAVES
Habiendo comprendido que tu presencia en este Mundo tiene
un fin espiritual, te daré dos claves a tomar en cuenta para lograr recodificar
tu ADN Cósmico.
·
Ahora que sabes que eres un Espíritu, hazte
‘Consciente’ de que eres Hijo de Dios, tanto cuanto en Él tienes tu origen, y compórtate
con la dignidad propia de lo que significa ser hijos de Dios, el
cual es Amor y demuestra Su Amor con Servicio. Por tanto: SI DIOS SIRVE TÚ TAMBIÉN DEBES
SERVIR, con el mismo esmero que nuestro Amoroso Padre Dios Sirve.
· Ahora que sabes que lo material es
efímero, hazte ‘Consciente’ de que tus necesidades de lo material deben ser
cubiertas sin abusar de los bienes materiales y, como nos exhortaba
Ignacio de Loyola: “Debemos hacer uso de los bienes materiales, tanto
cuanto nos ayuden a alcanzar el cielo”.
Adicionalmente, les
exhorto a hacerse ‘Conscientes’ de las oraciones que pretenden dirigirle a Dios,
porque muchos son los que rezan, pero pocos son los que oran y orar es hablar
con nuestro Amoroso Padre Dios, por lo que, al hacer uso de ciertas oraciones,
debemos esforzarnos por hacernos ‘Conscientes’ de lo que le estamos diciendo o
pidiendo a nuestro Amoroso Padre Dios. Esto se los aclaro porque, muchos son
los que rezan el Padre Nuestro todos los días de sus vidas, pero cuando les
ocurre algún inconveniente, suelen quejarse ante Dios por el hecho de que haya
permitido el inconveniente. Entonces les pregunto: “¿Acaso todos los días no le
haz pedido a nuestro Amoroso Padre Dios que se haga Su Voluntad? Entonces, ¿de
qué te quejas? Porque más bien no te detienes a meditar la razón de por qué
nuestro Amoroso Padre Dios Permitió tal contrariedad en tu vida. Quizás esa
contrariedad la Planificaste tú mismo antes de Reencarnar para solventar algún
Karma o para obtener alguna enseñanza. Quizás te estabas alejando mucho de
nuestro Amoroso Padre Dios y tuvo que halarte un poco las orejas. Quizás
aquello que esperabas no te convenía espiritualmente… Recuerda que, la Voluntad
de nuestro Amoroso Padre Dios Es siempre para nuestro bien, por lo que debemos
hacernos cargo de lo ocurrido para enterarnos del por qué ocurrió así”.
Lo anterior se los aclaro
porque, siempre me he esforzado por hacerme ‘Consciente’ de las oraciones que
le dirijo a nuestro Amoroso Padre Dios, sobre todo de aquellas que leo que
otros, más Avanzados que yo, le dirigieron a nuestro Amoroso Padre Dios,
procurando encontrar una fina enseñanza en esas oraciones. De hecho, yo me hice ‘Consciente’ de la primera Clave que arriba les indiqué,
cuando leí una exhortación del gran Charles de Foucauld: “Cada vez que vayas a realizar alguna actividad, pregúntate
en cada cosa: «¿Qué habría hecho el Señor?», y hazlo. Es tu única regla, la
regla absoluta”. Con esta frase tan
sencilla, Charles de Foucauld me recordó que siempre debo procurar imitar a
nuestro Amoroso Padre Dios, en todos mis pensamientos, palabras y obras.
Al
respecto, les contaré una anécdota: Por la Gracia de Dios yo llegué a ocupar la
jefatura de un departamento, cuyas funciones eran principalmente atender al
personal directivo de la Institución en donde laboré. Por la Gracia de Dios,
siempre me relacioné muy bien con todos los directivos de esa Institución,
pero, como suele ocurrir, siempre había uno que otro que abusaba de su cargo y
creía que yo era su esclavo. Por la Gracia de Dios, todos fueron entrando en Su
Riel y me trataron como uno de sus iguales. No obstante, había uno a quien
todos llamaban ladillosa, porque solía tratar con mucho desdén a todo el
personal a su cargo y afines. Por la Gracia de Dios a mí siempre me trató con
respeto, pero como no podía evitar hacer honor a su apodo, pues no podía evitar
ocupar parte de mi tiempo, respondiendo preguntas, a veces redundantes, las
cuales procuré siempre responder con entereza, sin perder los estribos, pese al
tiempo que me quitaba. De allí que, cada vez que en la Oficina me decían:
“Noel, te llama ladillosa”, yo dudaba en responder, porque sabía que ocuparía
gran parte de mi tiempo en hacerme preguntas, que muy probablemente ya le había
respondido en otras oportunidades. Pero entonces me recordaba de Charles de Foucauld
y me decía a mí mismo: “Recuerda que has venido a este Mundo a Servir y debes
hacerlo con la dignidad de un Hijo de Dios” y seguidamente tomaba la llamada y
respondía sus preguntas, una vez más, sin recordarle que ya debería saberse las
respuestas.
Yo me
hice ‘Consciente’ de la segunda Clave cuando leí una frase de
Francisco de Asís: “Yo
necesito pocas cosas y las pocas que necesito las necesito muy poco”. Cada mañana, al levantarme, recuerdo esta significativa frase y me
digo: “Recuerda ser agradecido por las cosas de las que
disfrutarás hoy y procura no abusar
de esas cosas. Ten presente que, esas
cosas te las Otorga nuestro Amoroso Padre Dios para tu sostenimiento, más que
para tu disfrute, y para que ayudes a otros a satisfacer sus necesidades
materiales. Recuerda también que, Satanás estará pendiente de que
nuestro Amoroso Padre Dios te Otorgue más allá de lo que necesitas para vivir
este día, a los fines de que te inclines a los vicios capitales, por lo que
debes estar pendiente de utilizar sólo lo que realmente necesitas y el resto
debes compartirlo con otros y lo que sobre debes guardarlo para que no se
pierda, porque no debemos perder ni un gramito de aquello que nuestro Amoroso
Padre Dios nos Otorga tan generosamente”.
De vez
en vez, mi materialidad me dice que necesita alguna cosa que realmente no es
necesaria, como unos zapatos nuevos, entonces medito en si es realmente una
necesidad -los zapatos están rotos y no tienen reparación- o si se trata de un
simple deseo de poseer. Si descubro que se trata de un simple deseo de poseer
me digo: “Tú necesitas pocas cosas y las pocas que necesitas las necesitas muy
poco”. Entonces, mis deseos se desvanecen, agradeciendo el par de zapatos que
tengo, los cuales realmente uso muy poco, porque pocas veces necesito salir y
cuando lo hago lo hago en mis sandalias de baño. Recordar
frases dichas por Francisco de Asís, a Charles de Foucauld y por tantos Santos,
que se nos han adelantado en el Camino a La Casa del Padre, me ayuda a esforzarme
por evitar los apegos materiales y por servir lo más dignamente posible a mis hermanos, los otros seres humanos que, como yo,
están recorriendo este camino desde la cuna hasta la tumba, que llamamos vida.
DIÁLOGO
AMENO Y CONSCIENTE
Como
habrán podido apreciar en el capítulo anterior, en mis oraciones suelo
referirme a mí mismo como en segunda persona, porque realmente me estoy
dirigiendo a mi Periespíritu, al cual estoy tratando de hacer comprender la importancia
de recodificarse, si no queremos tener que volver a Reencarnar. Si logro convencer
a mi Periespíritu de recodificarse, entonces podremos dedicarle el tiempo que nos quede de vida material para
lograr el primer Objetivo para el cual hemos sido materializados, el cual es ‘Crecer
en el Conocimiento de Dios’, a la par de lograr el segundo Objetivo, el cual es
‘Deslastrarnos de los Vicios Acumulados’. Si en el corto tiempo que
nos queda, de Experiencias de Vida en este Mundo, logramos cumplir
eficientemente con estos dos Objetivos Principales, con toda seguridad nuestra
Alma ‘Ascenderá en los Niveles de Consciencia’ y, al hacer nuestra transición
al Más Allá, mi Espíritu y Periespíritu ‘Ascenderemos con nuestra Alma’, con
bastantes posibilidades de que lleguemos a un Nivel Superior, que nos haga
meritorios de no tener que volver a Reencarnar.
Durante
mi proceso de recodificación de mi ADN Cósmico, mi Periespíritu me ha hecho un sinfín
de preguntas, en atención a que gran parte de lo que yo le planteo parece ir en
contra del orden prestablecido por los líderes eclesiales de todas las
creencias religiosas. De allí que, tuve que convencer a mi Periespíritu que un ‘hereje es aquel que escoge
en qué o en quién creer’, y como a mi Periespíritu le encanta hacer lo que le
viene en gana pues aceptó mi condición de hereje y se hizo más dócil a mis
enseñanzas. Al soltarse para dejarse orientar por un Espíritu
hereje, mi Periespíritu comenzó a aceptar su condición espiritual y el papel de
lo que hemos venido a hacer a este Mundo, por lo que ha colaborado más
eficientemente en la consecución de los dos Objetivos Primarios.
Por
cierto, lo primero que deben de hacer antes de intentar recodificar sus ADN
Cósmicos es hacerse ‘Conscientes de Qué Cosa Realmente es Dios’, porque eso es lo primero que deben aclararle a sus
Periespíritus, en atención a que la Concepción que solemos tener de Dios es por
mucho inferior a lo que realmente Es. De manera que, lean,
investiguen y profundicen todo lo que tiene que ver con Dios, si realmente quieren
hacerse ‘Conscientes de lo que realmente Es’. Después de hacernos ‘Conscientes
de lo que Realmente Es Dios, entonces podemos comenzar a intentar recodificar
nuestros ADN Cósmicos, dialogando amenamente con nuestros Periespíritus.
- Espíritu: ¿Sabes que formas parte de mí?
-
Periespíritu: ¿Cómo así?
-
Espíritu: ¡Tú eres una Extensión mía!
-
Periespíritu: ¿Cómo es eso posible?
- Espíritu: Pues tú y yo existimos desde hace
muchísimo tiempo y hemos Reencarnado en muchísimos cuerpos hasta ahora.
-
Periespíritu: ¡Ok! Pero, ¿cómo es eso de que soy
una Extensión tuya?
- Espíritu: Pues, como comprenderás, al ser yo energía
pura no puedo habitar dentro de un cuerpo material si una capa sutil de materia
no me recubre. Luego, para lograr esto, antes de Encarnar, tuve que poner mis
pies en remojo en Esencia Terrenal, para luego envolverme con ellos y así poder
sostenerme dentro de un cuerpo material. Tú eres mis pies, impregnados de
Esencia Terrenal, por eso Kryon se refiere a ti como Esencia Terrenal,
porque eres la parte de mí que está impregnada de Esencia Terrenal y me
envuelve.
-
Periespíritu: ¿SOY TUS PIES?
- Espíritu: ¡Jajajaja!!! Por decir algo, porque
realmente, al ser un ser espiritual, no tengo miembros, porque no puedo ser
separado en partes, pero si puedo impregnar un pedacito de mí en Esencia
Terrenal y envolverme en ese pedacito, que no puedo llamar parte, porque no me
puedo dividir, pero si te puedo llamar extensión, porque eres una Extensión de
mí, que impregné con Esencia Terrenal, para poder habitar en un cuerpo
material.
- Periespíritu: Y por qué si somos energía, con el
subsecuente poder que esto implica, ¿para qué carajos me ensuciaste con Esencia
Terrenal?
- Espíritu: ¡Jajajaja!!! Bueno, no te ensucié, sino
que me ensucié, porque tú y yo somos una misma cosa.
-
Periespíritu: ¿Y para que carajos nos ensuciaste?
-
Espíritu: Porque es la única forma de poder habitar
dentro de un cuerpo material.
-
Periespíritu: ¿Y para que coños queremos habitar en
un cuerpo material?
-
Espíritu: Porque es la única forma de tener
Experiencias de Vida diferentes a las de un Espíritu.
-
Periespíritu: ¿Cómo así?
- Espíritu: Pues, como en nuestra vida espiritual no
tenemos necesidades de absolutamente nada, entonces no tenemos ‘Conocimiento’
real de las cosas.
-
Periespíritu: ¿Cómo así?
- Espíritu: Pues, como Espíritus nosotros no tenemos
necesidad de alimentarnos, ni de dormir, ni sentimos frío o calor y mucho menos
dolor, consecuentemente, aunque se nos explicara estos conceptos existenciales,
propios de la vida material, si no las Experimentamos, pues realmente nunca
sabremos lo que realmente son esas necesidades o esas sensaciones.
-
Periespíritu: ¿Y para qué queremos saber lo que
esas cosas son o significan si como Espíritus no las necesitamos?
-
Espíritu: Porque en el Principio, nuestro Amoroso
Padre Dios nos creó ignorantes pero inteligentes a los fines de que podamos
adquirir ‘Conocimiento’.
-
Periespíritu: ¿Ignorantes?
-
Espíritu: ¡Si!!! Pero no en el sentido peyorativo
al cual la humanidad está acostumbrada a entender esa característica propia de
aquellos que no tiene conocimiento de las cosas, de la cual se está tratando.
Un recién nacido, por ejemplo, es ignorante de que la sensación que siente en
el abdomen cada cuatro horas es hambre, porque la sensación le es novedosa,
tanto cuanto, dentro del vientre de su madre jamás sintió ese escalofrío
abdominal y por eso llora, como si se estuviera muriendo, porque le da miedo
esa sensación que nunca había sentido. Luego, con el tiempo, aprende que esa
sensación es hambre, pero ya no llora, porque conoce la sensación y sabe que
puede solventarlo, de alguna forma o manera, o que la puede soportar. Al
Principio, cuando nuestro Amoroso Padre Dios nos creó, éramos como niños recién
nacidos, ignorantes de todo lo que existía y por eso nuestro Amoroso Padre Dios
Decidió Materializarnos para que adquiramos ‘Conocimiento de las cosas
existentes’. De hecho, tú sabes lo que sabes hoy en día gracias a esas
Experiencias de Vida, que hemos disfrutado juntos por varias vidas.
-
Periespíritu: ¿Seguro que las hemos disfrutado
todas? Yo siento que no, porque ese Dios, de quien dices que es Amor, parece
más ausente que Presente.
-
Espíritu: ¡Vamos!!! ¡No te quejes!!! Yo estoy
seguro que a nosotros nos ha ido mucho mejor que a otros. Comprende que, el
Objetivo Primario de lo que hemos venido a hacer a este Mundo -para lo cual nos
materializaron- es ‘Adquirir Conocimiento’ de nuestras ‘Experiencias de Vida’,
a los fines de ‘Conocer a Dios’, por lo que, este Objetivo Primario implica
Descubrir a Dios a través de ese ‘Conocimiento Adquirido’ a través de las ‘Experiencias
de Vida’ y Descubrirlo implica que está Escondido, pero no por maldad, sino
para que nos esforcemos por Encontrarlo.
-
Periespíritu: ¿Y por qué quiere que nos esforcemos
por encontrarlo?
- Espíritu: ¡Porque así es más divertido!!! De hecho,
nuestro Amoroso Padre Dios Diseñó un Juego para que lo descubramos a través de
nuestras Experiencias de Vida y nos puso a Competir entre todos los Espíritus,
para ver quien los ‘Conocía’ de primero. Y toda Competencia, exige de cada
Competidor que se esfuerce por llegar de primero.
DIÁLOGO CONTINUO
Por supuesto que el diálogo con mi Periespíritu
ha sido -aún es- mucho más abundante y profundo, tan profundo que, antes de
responderle tuve que orar, leer, investigar y profundizar muchísimo, porque mi
Periespíritu no se conforma con respuestas mediocres, él necesita ser
convencido de aquello que se le quiere inculcar, por lo que me tuve que
esforzar muchísimo por hacerme ‘Consciente’ de todo lo que le iba a responder,
porque sólo así mi Periespíritu permitiría ser recodificado.
Resulta que, la mayoría de los Espíritus que hoy en día estamos Encarnados, tenemos nuestros Periespíritus en extremo 'manchados', en atención a la cantidad de vidas que hemos Experimentado. De hecho, la gran mayoría de nosotros tenemos nuestros Periespíritus 'manchados' con todos los vicios capitales, que Tomás de Aquino describió. Ahora entienden aquello de "Aquel que esté libre de 'manchas' que lance la primera piedra". Esto se debe a que, en la mayoría de nuestras vidas materiales nos dedicamos a abusar de los bienes materiales, olvidándonos de nuestros 'Crecimientos Espirituales', por lo que, hoy en día, la gran mayoría de nosotros tenemos que esforzarnos grandemente, primero, por deslastrarnos de los muchos vicios que hemos acumulado durante las muchas vidas que hemos 'Experimentado', a la par de esforzarnos por 'Crecer en el Conocimiento de Dios', el cual es el Objetivo Primario para el cual hemos sido materializados.
Creo que se comprende que, la mayoría de los que habitamos este hermoso Planeta en estos tiempos, tenemos Periespíritus altamente ´manchados' y algunos en extremo 'ignorantes', por lo que, unos más que otros, debemos esforzarnos por convencer a nuestros Periespíritus de 'desmancharse' y de dedicarle tiempo a 'Acumular Conocimiento de Dios', que nos ayude a 'Ascender en los Niveles de Consciencia', para acercarnos a nuestro Amoroso Padre Dios. Esto implica que, EL DIÁLOGO CON NUESTROS PERIESPÍRITUS DEBE SER CONTINUO Y 'CONSCIENTE'. Yo, por ejemplo, converso con mi Periespíritu día tras día y a cada rato. Esto es porque, al igual que muchos de ustedes, tengo muchos vicios de los cuales tengo que deslastrarme plenamente, porque por mucho que me 'desmanche', siempre quedan algunos residuos, almacenados en mis recuerdos de mis hermosas vivencias materiales.
Frecuentemente recuerdo mis hermosas vivencias materiales de tiempos pasados, como las hermosas mujeres con las que he compartido, sobre todo a aquellas de quienes creí estar profundamente enamorado. Y digo "creí" porque, con el paso del tiempo comprendí que el amor carnal no es tan profundo como yo lo sentía, sino que realmente es en extremo efímero, aunque ciertamente placentero. Esto lo fui comprendiendo paulatinamente, con cada amor que perdía, pero me hice 'Consciente' de esa triste realidad cuando quise morir al ser abandonado por una de ellas, con las que las 'Experiencias de Vida' fueron muy abundantes y placenteras. Gracias a esta hermosa mujer, la cual recuerdo con mucho cariño, pude comprender la fragilidad del amor carnal. Le agradezco muchísimo a nuestro Amoroso Padre Dios por esa hermosa vivencia porque, años después de aquellas enriquecedoras 'Experiencias de Vida', conocí a mi Alma Gemela, con quien viví una 'Experiencia de Amor' muy corta pero en extremo placentera, que cuando finalizó no dejó en mí secuelas de dolor y mucho menos deseos de morir.
Sé que muchos estarán pensando: "Este no cree en el amor porque ha sufrido muchas decepciones". Pero les replicaré que, esas decepciones me ayudaron a comprender el Verdadero Amor, el cual no es para nada complaciente, ni consentidor, ni placentero, porque el Verdadero Amor tiene que ser 'Responsable con los Roles' en los cuales nos hemos anotado para 'Experimentar' en este Mundo. Las muchas decepciones amorosas que 'Experimenté en mis vidas' me ayudaron a comprender a lo que se refirió mi Amado Yeshuá cuando dijo: "Ámense los unos a los otros como yo les he amado". Agotado de tantas decepciones comencé a meditar acerca del amor y descubrí que nuestro Amado Yeshuá NO se refería a que tengamos sexo unos con otros o que complazcamos a los demás en sus deseos o que le hagamos cariñitos a todo el mundo ... o que permitamos que los demás hagan lo que quieran por el simple amor que debemos sentir por los demás.
Nuestro Amado Yeshuá dijo: "COMO YO LES HE AMADO" y él fue duro con los suyos, porque su Rol Es el de Profeta y un Profeta debe declarar todo lo que Dios le Ha Ordenado Declarar, sin tomar en cuenta sus sentimientos o apegos por aquellos a los que debe exhortar. Acaso no recuerdan cuando dijo: "He venido a prenderle fuego al Mundo y ojalá estuviera ya ardiendo" o cuando dijo "Yo no he venido a traer la paz sino la guerra" ... o cuando dijo: "¿Hasta cuándo estaré entre ustedes?". Nuestro Amado Yeshuá vino a dar la vida para que pudiéramos ser salvos y para lograrlo no vino a llenarnos de mimos y caricias, sino que vino a decirnos que tenemos que ser 'Responsables con nuestros Roles'.
Por eso, en mi 'Rol de Padre' yo no me puedo detener a pensar en el amor que espero de mis hijas, porque sino no ejecutaría bien mis funciones, porque dudaría cada vez que me tocara corregirlas con la vara. Un padre debe estar dispuesto a perder el amor de sus hijos si de Verdad quiere que sean salvos. Ciertamente me duele cada vez que mis hijas me obligan a corregirlas, pero si no lo hiciera quizás fueran conmigo más amorosas, pero estaría arriesgando su salvación y, como yo prefiero la salvación de aquellos a quienes amo, entonces me entrego en sacrificio por ellas y permito que mueran mis emociones, mis sensaciones, ... mis deseos de amar y ser amado. Cada vez que corrijo a mis hijas sé que corro el riesgo de morir en sus corazones, pero eso no es lo importante, sino que lo importante es que, con mis intentos de corregirlas, logre ralentizar en ellas la acumulación de sus vicios. Ahora, si ese es mi modo de proceder con mis hijas, por las que siento un amor muy grande, imagínense mi modo de proceder con las mujeres que han formado parte de mis 'Experiencias de Vida', supuestamente de amor. Ciertamente no las puedo corregir con vara, porque no tengo para con ellas 'Responsabilidades de Padre', pero evidentemente trataré de encaminarlas para que se deslastren de los vicios que en ellas parecen evidentes, pero si no lo logro, pues las dejo y ya, porque permitirles que continúen en su error, aun después de señalárselos, sería como hacerme cómplice de sus vicios, simplemente por amor y eso no es realmente amor.
Pero nuestros apegos por lo material no se refieren únicamente a lo carnal, sino que se refieren a todo lo material. Ayer, después de realizar el mercado de la casa y mientras acomodaba todos los vegetales en la nevera, debido al extremo calor, decidí tomarme un whisky con hielo y agua, para apaciguar el calor. Mientras me bebía el exquisito whisky, comencé a recordar los tiempos pasados en los cuales laboraba en la Institución de la cual me jubilé. Durante esos enriquecedores años, tuve la Gracia de poder disfrutar, casi todos los días, del consumo de alimentos verdaderamente exquisitos, acompañados de exquisitas bebidas, en restaurantes finos, cercanos al lugar de trabajo. Recordé la caldeira de langostinos con mero, la carne de cangrejo al graten, el ceviche de mero, ... los vinos, el whisky, los vermuts, ... Y sí, tuve una vida cómoda y placentera de mucho disfrute material. Estos tiempos cambiaron después que me jubilé y debido a los torpes intentos de ciertos apátridas por derrocar al gobierno, lo cual derivó en el encarecimiento de todos los bienes de consumo, en especial de los suntuosos, a los que yo estaba acostumbrado. Yo agradezco a nuestro Amoroso Padre Dios la caída vertiginosa de mis placenteros niveles de vida, porque gracias a estas nuevas 'Experiencias de Vida' comprendí que, si hubiera seguido con esa forma abusiva de vivir, quizás ya no estaría vivo y con toda seguridad no hubiera alcanzado los 'Niveles de Consciencia' con los que hoy en día cuento.
Sé que
muchos de ustedes se preguntarán cómo hice para saber cuáles eran las preguntas
que se hacia mi Periespíritu. Resulta que, cada vez que yo esgrimía algún
planteamiento hereje, en mi mente surgían dudas acerca de ese planteamiento y
esto me obligaba a investigar y profundizar más allá del nuevo planteamiento,
para descubrir su nivel de verdad o siquiera de posibilidad de que sea cierto.
Estas dudas, que se planteaban en mi mente, estoy seguro eran las preguntas de
mi Periespíritu, tratando de deslastrarse del ‘Conocimiento Obsoleto’, que se
hallaba esculpido en nuestro ADN Cósmico. Y claro que, mi Periespíritu extraña en extremo nuestras vivencias lujosas, pero cuando se queja y me reclama por el hecho de no contar con esos placenteros lujos, yo siempre le replico: "Recuerda que, de lo bueno poco, porque el abuso de lo material te pone más grosero y pesado, dificultando nuestro 'Avance' a la Casa de nuestro Amoroso Padre Dios. ¿No quieres ganar su Maravillosa Amistad?". Entonces, mi Periespíritu deja de pensar en esas cosas materiales que le ralentizaban, en la 'Competencia' por 'Alcanzar' tan Maravillosa Presea. Y claro que, extraño el estar con una hermosa mujer, pero cuando pienso en lo exigentes que son, prefiero en dedicarle ese tiempo que ellas me quitarían a mi 'Crecimiento Espiritual'. Cuando logre los Méritos para 'Obtener La Hermosa Amistad de nuestro Amoroso Padre Dios', no volveré a Reencarnar y por ende, esos placeres materiales me serán innecesarios, porque, en el Más Allá los placeres espirituales superan a los carnales, del más acá, porque la Verdad es que, tanto en el Más Allá como en el más acá: ¡SÓLO DIOS BASTA!!!
Estoy seguro que, al leer este
tratado, para muchos de ustedes les pareceré un hereje desquiciado, pero les
aseguro que, si se ponen en oración y le piden a nuestro Amoroso Padre Dios,
sea de la religión que sea, que les dé luces -sabiduría- para descubrir la Verdad
en aquello que les comunico, entonces me comprenderán y se convertirán en
herejes, para la religión que practiquen. Y claro
está que, conozco el miedo que muchos de ustedes tienen a ser declarados
herejes, pero justamente superar este miedo fue lo que me ayudó a convencer a
mi Periespíritu de recodificar nuestro ADN Cósmico, porque, como mi Periespíritu era
muy soberbio y no entendía de Reglas, a pesar de que las aceptaba a
regañadientes, en su soberbia él tenía que tener la razón, por lo que me
movió a buscar la Verdad que lo hizo libre. Hoy en día mi Periespíritu es algo
más humilde, por lo que se deja guiar con mayor docilidad, pero siempre
exigiendo que le demuestre, aunque sea teóricamente la Verdad de lo que le
planteo y humildemente espera que realmente sea así, cuando hagamos nuestra transición
al Más Allá.
GENERALIDADES
Algunos entendidos en los temas del Espíritu han acordado
que el Espíritu, con su
respectivo Periespíritu, se encuentran ubicados en la Glándula Pineal,
desde la cual Controlan al Cuerpo -Nave-. Por eso dibujan el Tercer Ojo entre las dos cejas, a la altura de la glándula pineal, como una proyección de la energía que emana de ésta, que permite al Espíritu ver más allá de lo que ven nuestros ojos. En cuanto al Alma, los Espíritus Superiores aseguran que
el Alma siempre se encuentra ubicada en el Más Allá, aunque sin separarse de su
Espíritu. De manera que, pareciera que el Más Allá no está tan allá
como solemos pensar, sino que se encuentra tan cerca que, si nos esforzáramos
un poco, pudiéramos visualizarla y hasta palparla. ¿Cómo es posible esto? Pues
sencillo: EL MÁS ALLÁ SE
ENCUENTRA EN OTRA DIMENSIÓN LA CUAL ES PARALELA A LA TERCERA DIMENSIÓN, PERO
CON UNA ÍNFIMA SEPARACIÓN.
Luego, pese a que nunca se tocan, ambas dimensiones se
interconectan a través de las Almas, las cuales siempre se encuentran en el Más
Allá, sin perder su Unidad con el Espíritu, que da origen a cada Alma. Para comprender esto hay que
esforzarse por dejar de pensar en 3D, lo cual exige pensar con lógica
radicalmente material. Tenemos que comprender que, todas las
dimensiones coexisten en una Única Dimensión, la cual Es Dios, por lo que todas
las Dimensiones se encuentran interconectadas, porque forman parte de una
Unidad. Luego, pese a que se encuentran interconectadas, la
separación entre unas y otras es abismal, porque para
acceder a Dimensiones Superiores es necesario hacer Méritos, que permitan ese
acceso. Y claro que, los que logran ingresar a las Dimensiones
Superiores logran visualizar, escuchar y hasta palpar las dimensiones
inferiores a la cual se encuentra, pero lo contrario sólo es posible si
ejercitan sus sentidos para tal fin.
Los entendidos afirman que, aquello que conocemos como Aura es
simplemente la proyección energética de nuestras Almas, la cual se
extiende más allá de nuestros Cuerpos, hasta alcanzar el Más Allá. Esta Aura
logra ser visible en las Almas ubicadas en los Niveles más cercanos al Nivel
Dios, motivo por el cual a nuestro Amado Yeshuá y a otros esforzados se les
suele dibujar con una Aureola, en atención a que para sus cercanos el Aura o
proyección de sus Almas era bastante visible. Para el resto de los mortales,
esta Aura está tan poco desarrollada que se hace invisible a los ojos de la
mayoría de los humanos.
No obstante, existen unas cámaras especiales, denominadas
KIRLIAN, con las cuales se puede fotografiar el Aura de las personas. Al revelar una fotografía Kirlian
es posible visualizar el color de nuestras áureas o campos energéticos de nuestras
Almas, la cual emite colores que son tan intensos como nuestras conexiones con
el Más Allá y de acuerdo al sano equilibrio en el cual se encuentren nuestros
Cuerpos Etéreos. Evidentemente, el barro
que cubre a nuestros Periespíritus disminuye la intensidad del campo energético
de nuestras Almas, por lo que, si nos tomamos una foto Kirlian hoy y
otra en unos meses, después de habernos ejercitado en alguna Virtud Capital, la
intensidad, los colores, el brillo, … de nuestras Áureas con seguridad mejorarán,
lo que significará que nuestras Almas están mejorando, aunque no necesariamente
Creciendo, porque para Crecer, además de deslastrarse de los vicios capitales,
acumulados vida tras vida, debemos esforzarnos por ‘Acumular Conocimiento’, lo
cual es nuestra Misión Original.
Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo