Esta mañana, mientras
realizaba mis oraciones matutinas, ¡TEMBLÓ! Lo primero que salió de mi boca
fue: “Pero bueno Padre, ¿hasta cuándo estos zarandeos? Comprende que el que
está picado de culebra le tiene miedo hasta a un bejuco”. Enseguida recordé un
cuento que contó un pastor en un retiro: «Cierto día, un pastor predicaba a una
multitud, reunida en una plaza, acerca de la fe en Dios. Durante su predica
subió al balcón de un tercer piso, de un edificio en los linderos de la plaza,
desde donde colgaba un cable hasta un edificio, ubicado al otro lado de la
plaza. Desde el balcón el pastor gritó a sus feligreses: “¿Ustedes creen que si
yo camino por esa cuerda Dios evitará que yo caiga al vacío?” y todos gritaron,
casi al unísono: “¡Siiii” ¡Lo creemos! ¡Tenemos feeeeeee!”. Entonces, el pastor
se subió al cable y, con mucha fe, caminó hasta el otro extremo del cable.
Todos le aplaudían y daban gracias a Dios, porque salvó al pastor de una vertiginosa
caída. Desde el balcón del edificio, al cual llegó el pastor caminando por el
cable, aquel pastor gritó: “El que tenga fe en Dios, que suba a este balcón y
camine por este cable, para demostrar que realmente tiene fe”. Ocurrió entonces
que, uno a uno, los feligreses se fueron yendo a sus casas y dejaron al pastor
solo, en aquella plaza». Al terminar de recordar este cuento, en mi Mente
pensé: “Pero no debemos tentar a Dios realizando acciones imprudentes y esperar
que Él nos salve del peligro”. Entonces, recordé el pasaje en donde nuestro
Amado Yeshuá le dijo a Satanás: “NO TENTARÁS
AL SEÑOR, TU DIOS”.
No tentar a Dios significa
no poner a prueba el
poder, el amor o la fidelidad de Dios de manera insensata, forzando situaciones
innecesarias para comprobar si Él está presente. De manera que, siempre
tenemos que tener presente que, LA FE VERDADERA
SE BASA EN LA CONFIANZA EN NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS, SIN EXIGIR MILAGROS,
SEÑALES O PROTECCIÓN DIVINA FRENTE A RIESGOS PROVOCADOS DELIBERADAMENTE.
Es decir, JAMÁS DEBEMOS DE PONERNOS EN
SITUACIONES DE PELIGRO Y ESPERAR QUE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS NOS LIBRE DE
LAS CONSECUENCIAS DE ESAS SITUACIONES DE PELIGRO, CREADAS POR NOSOTROS MISMOS.
Con todos estos extraños pensamientos en mi Mente, pregunté a nuestro Amoroso
Padre Dios: “Qué quieres comunicarme con todo este Conocimiento que has
activado en mi Mente?”, y fue entonces cuando recordé el pasaje en donde
nuestro Amado Yeshuá le dijo a Satanás: “No tentarás al Señor, tu Dios”.
¿Recuerdan cuándo nuestro
Amado Yeshuá le recordó a Satanás el segundo Mandamiento? Pues, cuando Satanás le
llevó a la ciudad santa, y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo. “Si eres Hijo de Dios, lánzate abajo, pues escrito está:
«A sus Ángeles te encomendará», y: «En las manos te llevarán, para que tu pie
no tropiece en piedra»”. Al recordar este hermoso pasaje concluí
que, si bien es cierto que jamás debemos colocarnos en situación de peligro y
esperar que nuestro Amoroso Padre Dios nos libre de las consecuencias de
nuestras acciones imprudentes, tampoco es menos cierto que, CUANDO LAS SITUACIONES DE PELIGRO SON FORTUITAS, NUESTRA
FE EN NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS, DEBE MANTENERNOS SERENOS, PORQUE CONFIAMOS EN
QUE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS ENVIARÁ A SUS ÁNGELES, PARA QUE NOS PROTEJAN Y
NOS LIBREN DE TODO MAL. De manera que, como no soy yo el que está
moviendo la Tierra, pues no soy yo quien se está poniendo en situación de
peligro deliberadamente, sino que, ES NUESTRO
AMOROSO PADRE DIOS QUIEN ESTÁ PONIENDO MI FE Y MI CONFIANZA A PRUEBA.
PROBANDO
NUESTRA FE
No me cansaré de
repetirles que, EN ESTOS TIEMPOS FINALES,
NUESTRA FE EN NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS VA A SER PROBADA DE DIFERENTES FORMAS
Y MANERAS, porque son los exámenes finales, en nuestra Escuela Tierra.
De manera que, DEBEMOS ESTAR PENDIENTES DE LAS
PREGUNTAS ANOTADAS EN LA PRUEBA, A LOS FINES DE DAR UNA RESPUESTA QUE INDIQUE
UNA FE CIERTA Y UNA CONFIANZA A TODA PRUEBA, EN NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS.
Sobre todo, en estos tiempos de abundante comunicación en las redes sociales,
debemos esforzarnos por comprender que, TODO
EVENTO ES UNA PREGUNTA ANOTADA EN LA PRUEBA. De allí que, DEBEMOS EVALUAR TODA INFORMACIÓN QUE VEMOS EN LAS REDES
SOCIALES, A LOS FINES DE NO CAER EN LA FALTA DE FE Y DE CONFIANZA EN NUESTRO
AMOROSO PADRE DIOS.
No son pocos los que
están publicando en las redes sociales fakenews con la intención de generar
zozobra en la población, asegurando que en pocos días volverá a ocurrir un
terremoto en Venezuela. Algunos publican esos fakenews colocando de fondo
documentos de los sismólogos gringos, como diciendo que ellos saben más que
Dios y por eso debemos creer en lo que dicen. Miren: NO HAY NADA MÁS DIFÍCIL DE DETERMINAR EL MOMENTO EN EL CUAL OCURRIRÁ
ALGÚN MOVIMIENTO SÍSMICO Y MUCHO MENOS SU INTENSIDAD Y DURACIÓN. ¡SOLO DIOS CONOCE ESOS DATOS CERTEROS! De
manera que, NO HAGAN CASO DE ESOS FAKENEWS Y
MUCHO MENOS MULTIPLIQUEN ESAS PUBLICACIONES, que lo único que persiguen es
generar miedo y pérdida de fe y de la confianza en nuestro Amoroso Padre Dios,
además de que, al compartir esas falsas informaciones, aumentan los ingresos
monetarios de quien los publica.
Hay personas que, al
estar viendo este tipo de fakenews deciden no volver a sus apartamentos, aunque
estos estén construidos sobre roca sólida, y prefieren vivir en la calle, como
si fuera posible huir de la muerte. “¡NADIE SE MUERE A LA VISPERA!”, decía mi amada abuelita,
cuando me quería recordar que el Verdadero Creyente, no le teme a la muerte, porque sabe que su vida
se encuentra en Las Manos de nuestro Amoroso Padre Dios. Esta frase,
pronunciada con frecuencia por mi amada abuelita, también nos quiere comunicar
una gran verdad: EL SEGUNDO PRECISO DE NUESTRA
MUERTE YA ESTÁ ANOTADO E INCLUSO LA FORMA EN QUE MORIREMOS. Luego,
por silogismo lógico, EL QUE SE MUERE ES PORQUE
EL SEGUNDERO DEL RELOJ DIVINO MARCÓ EL SEGUNDO EN EL QUE SE TENÍA ANOTADO QUE
MORIRÍA ESA PERSONA. De manera que, NO
HAY FORMA DE ESCAPAR DE LA MUERTE, por lo que no tiene sentido correr cuando
comienza a temblar.
Cuando tiemble la Tierra,
mantengan presente que, CADA QUIEN EXPERIMENTARÁ
LA PRUEBA QUE TENGA PREVISTA PRESENTAR. Algunos morirán, otros
resultarán gravemente heridos, otros sobrevivirán sin ningún rasguño. Muchos
perderán casi todas sus pertenencias materiales, lo que indica que la pregunta
es: “¿Qué tanto amabas esos bienes?”. Si estás sufriendo por esos bienes que perdiste, además de estar demostrando
mucho amor por esos bienes materiales, también estarás manifestando tu poca fe
y confianza en nuestro Amoroso Padre Dios, porque estarías dudando de que Él
puede proveerte de lo que necesitas para vivir. También estarías
dudando de que nuestro Amoroso Padre Dios tiene bajo Su Control todo lo que
acontece -Providencia Divina-, por lo que, SI
DIOS TIENE EL CONTROL ¿POR QUÉ HE DE TEMER?
Todo este conocimiento es
lo que me mantiene sereno cada vez que tiembla, porque, a pesar de que me
asusto un poquito, inmediatamente recupero la cordura y le digo a nuestro
Amoroso Padre Dios: “¡Bueno Padre! Si ya el
reloj de mi existencia material está marcando el último segundo, entonces, ¡NO
VEMOS EN UN RATITO! Pero, si no ha llegado mi hora, pues sostenme con mucho
bien, para que mi Nave no sufra desperfecto alguno”. Y entonces me
siento seguro de que, si llegara a caerme desde lo alto de un piso, pero no ha
llegado mi hora, pues nuestro
Amoroso Padre Dios enviará a sus Ángeles para que me sostengan en sus manos y así mi Cuerpo no caiga violentamente y, por
ende, no sufra ningún desperfecto en mi Nave.
PROBANDO
NUESTRO AMOR
Otras de las preguntas,
que se nos están haciendo en estos Tiempos Finales, tiene que ver con nuestros
Niveles de Consciencia acerca de lo que realmente Somos y de nuestra
interconexión con todos los Hijos de nuestro Amoroso Padre Dios. Es decir, SI TODOS SOMOS ESPÍRITUS, HIJOS DE NUESTRO AMOROSO PADRE
DIOS, ENTONCES TODOS DEBEMOS AMARNOS, DE LA MISMA MANERA QUE NOS AMA NUESTRO
AMOROSO PADRE DIOS, recordando siempre que, NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS ES MISERICORDIOSO Y CLEMENTE.
Esto significa que, DEBEMOS PONERNOS EN LOS
ZAPATOS DE TODOS NUESTROS HERMANOS, PARA COMPRENDER LO QUE ESTÁN EXPERIMENTANDO
Y ASÍ TRATAR DE AYUDARLOS A SUPERAR SUS PRUEBAS. Dicho de otra
manera, DEBEMOS AMAR A NUESTROS HERMANOS -OTROS
ESPÍRITUS- COMO A NOSOTROS MISMOS. Lo que implica, TRATAR DE SENTIR LO QUE ELLOS SIENTEN -MISERICORDIA- Y
PROCURAR COMPRENDER LO QUE ESTÁN VIVIENDO, PERO DESDE SU ÓPTICA, NO DESDE LA
NUESTRA -CLEMENCIA-.
Ciertamente, el amor por
nuestros Hermanos se manifiesta en el servicio que le prestamos al darle
alimentos, bebidas, vestidos, … pero, más importante que las cosas materiales
que podamos darle es la COMPRENSIÓN SINCERA DE
SUS DESATINOS. Esto es lo que significa ‘Clemencia’. CLEMENCIA ES PERDONAR DE CORAZÓN LAS FALTAS QUE NUESTROS
HERMANOS NOS INFRINGEN, AL COMPRENDER QUE, COMO NOSOTROS, ELLOS TAMBIÉN ESTÁN
TRATANDO DE HACER LO MEJOR QUE PUEDEN, SEGÚN LAS EXPERIENCIAS DE VIDA, QUE LES
HA TOCADO EXPERIMENTAR. De manera que, NO
PODEMOS ESPERAR QUE TODOS NUESTROS HERMANOS SE COMPORTEN DE X O DE Y MANERAS,
PORQUE CADA QUIEN SE COMPORTA AL NIVEL DE EVOLUCIÓN QUE HA LOGRADO SU ESPÍRITU.
Luego, NO ESTÁ EN NOSOTROS CRITICAR Y MUCHO
MENOS CASTIGAR A NUESTROS HERMANOS, POR NO COMPRENDER LO QUE NOSOTROS
COMPRENDEMOS Y MUCHO MENOS POR NO HACER LAS COSAS COMO NOSOTROS LAS HACEMOS.
¡NUESTRA
MISIÓN HA DE SER SIEMPRE PERDONAR!, porque si no perdonamos CORREMOS EL RIESGO
DE ODIAR, y el odio es el alimento
preferido de Satanás. Muchos son los que se engañan
creyendo que el odio es desearle mal y hasta la muerte a alguien y entonces se justifican
diciendo que no odian a nadie, porque no les desean la muerte. Pero resulta
que, ODIAR ES NO COMPRENDER LOS DEFICIENTES
COMPORTAMIENTOS DE NUESTROS HERMANOS, lo que nos mueve a preferir no tratarlos,
simplemente porque no se comportan como nosotros esperamos que se comporten.
ODIAR ES SIMPLEMENTE DEJAR DE TRATAR A ALGUIEN
PORQUE NO ACEPTAMOS COMO NOS TRATA O COMO SE COMPORTA. ODIAR ES LA PRUEBA MÁS EVIDENTE DE NUESTRA FALTA DE AMOR.
Tengan siempre presente
lo que nos recomendó Pablo: “¡No os dejéis
engañar! ¡De Dios nadie se burla! …”. De manera que, quizás
podamos engañarnos a nosotros mismos diciendo: “Yo no odio a nadie”, pero
tengan la certeza que, nuestro Amoroso Padre
Dios sabe cuándo tratamos mal o dejamos de tratar a algún Hermano nuestro, lo
que significa que lo odiamos, y DE DIOS NADIE SE BURLA, por lo que, NO ESPERES
SACAR BUENA NOTA CUANDO NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS TE PREGUNTE SI ODIAS A
ALGUIEN Y TÚ LE DIGAS QUE NO, simplemente porque tienes la idea de
que odiar es desearle mal a tus Hermanos. ¡NO TE
PUEDES ESCUDAR EN TU IGNORANCIA O MALA COMPRENSIÓN DE LO QUE SIGNIFICA ODIAR!
RISA
Como algunos de
ustedes saben, yo habité por varios años en La Guaira y, después del terrible
terremoto de junio 2026, el edificio en donde yo habitaba colapsó totalmente.
Una persona, que es evangélica, me comentó: “Gracias a Dios tú ya no vivías
allá” y yo le aseguré: “Es probable que si yo hubiera seguido habitando en La
Guaira ese edificio no hubiera colapsado o quizás yo no hubiera estado ese día
en La Guaira”. Ante mi certeza de fe, la persona se sonrió, evitando soltar una
carcajada, para burlarse de mi fe. Sé que no lo hizo de mala fe, pero, la
triste realidad es que muchos son los que le rinden un supuesto culto a Dios,
pero realmente no están muy seguros de que Dios Es El Omnipotente. Tampoco no
tienen muy claro lo que significa La Providencia Divina.
Al mirar la
escueta sonrisa, recordé la escueta sonrisa que Sarah intentó ocultar de los
ojos de su amado Abraham, pero que no pudo ocultar ante nuestro Amoroso Padre
Dios, quien enseguida le dijo a Abraham: «¿Por
qué se ha reído Sara diciendo: “Será cierto que he de dar a luz siendo ya
vieja?”. ¿Acaso hay para Dios alguna cosa difícil? Al tiempo señalado
volveré a ti, y según el tiempo de la vida, Sarah tendrá un hijo. Entonces
Sara negó, diciendo: “No me reí”; porque tuvo miedo. Y él dijo: “No es así,
sino que te has reído”». El hecho es que, muchos son los
creyentes que creen que
para Dios hay cosas que son difíciles de realizar, motivo por el
cual se ríen cuando algún creyente manifiesta creer lo contrario, a lo que
ellos dudan.
Todo aquel que se
considere creyente, debe tener muy claro las dos características principales de
Dios: 1.- DIOS HACE TODO LO QUE QUIERE
-OMNIPOTENCIA- y 2.- DIOS TIENE BAJO SU MIRADA Y CONTROL TODOS LOS EVENTOS QUE
OCURREN -PROVIDENCIA-. Si dudamos que el Dios al cual le rendimos
culto tiene estas dos características, entonces, ese Dios en el cual creemos no
es Dios. Por esta sencilla razón es que DEBEMOS
EJERCITAR NUESTRA FE PROCURANDO HACERNOS CONSCIENTES DE QUE EL DIOS EN EL CUAL
CREEMOS ES EL OMNIPOTENTE Y PROVIDENTE. De hecho, nuestro Amoroso Padre
Dios permite que ocurran eventos nefastos para evaluar quiénes tienen su fe
bien fundamentada. De allí que, si durante un terremoto sales corriendo tienes
que evaluar tu fe, porque quizás no tienes muy en claro que nuestro Amoroso Padre
Dios tiene bajo su Mirada todos y cada uno de los edificios, que están siendo
movidos por el terremoto y sabe quiénes deben vivir y quiénes no. Por lo que,
si te toca vivir o bien el edificio no se caerá o bien, aunque se caiga, tú no
tocarás el suelo con violencia, porque nuestro Amoroso Padre Dios enviará a sus
Ángeles para sostenerte en la caída.
Todo Verdadero
Creyente tiene que tener en claro, lo que tenía muy en claro San Ignacio de
Loyola, cuando aseguraba que: “Ni una sola
hoja de un árbol se cae sin que Dios lleve cuenta de ello”. De
hecho, Dios ya sabe cuántas hojas se le han de caer cada día, a cada árbol que
existe en el planeta. Sabe incluso cuáles serán las hojas que se caerán, a qué
rama de cada árbol pertenecen, dónde caerán, entonces es lógico que nos
preguntemos: “Si así de riguroso es el Control que tiene sobre todas las hojas
de todos los árboles, ¿Cuánto más de riguroso habrá de ser el Control que tiene
sobre cada uno de sus hijos?”. Sé que muchos me dirán: “Pero murió mucha gente”,
pero, vuelvo y les repito, para
nuestro Amoroso Padre Dios ninguno de nosotros muere. No obstante,
con todas esas muertes, nuestro
Amoroso Padre Dios aprovecha para evaluar nuestra fe. Si esas
muertes te inclinan a creer que pareciera que Dios nos está castigando,
entonces no Conoces a Dios, porque no eres Consciente de su característica más
primigenia, la cual es El Amor. Y si por error te inclinan a pensar que Dios es
malo, pues evalúa tu fe, porque evidentemente no eres Consciente de que todos
nosotros Somos Espíritus Eternos.
Todos nosotros nos
encontramos en un Mundo Virtual, viviendo experiencias materiales, a los fines
de adquirir el Conocimiento que nos ayude a hacernos Conscientes de nuestro
Amoroso Padre Dios. De manera que, CADA UNO DE
NOSOTROS HABREMOS DE VIVIR LAS EXPERIENCIAS QUE TENGAMOS ANOTADAS VIVIR, A LOS
FINES DE CRECER EN EL CONOCIMIENTO, QUE NOS AYUDE A HACERNOS CONSCIENTES DE
NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS. Es por esta razón que, durante estos
eventos nefastos para nuestra vida material, algunos han de morir, otros habrán
de resultar heridos, otros no sufrirán ningún rasguño, pero TODOS TENDREMOS QUE EXPERIMENTAR LO QUE REQUIEREN NUESTROS
ESPÍRITUS PARA DESPERTAR. Queda de parte nuestra, asimilar cada
experiencia como un Verdadero Creyente, a los fines de descubrir lo que tenemos
que aprender de esas experiencias.
Aquellos que aún
no se han hecho Conscientes de La Omnipotencia y de la Providencia de nuestro
Amoroso Padre Dios aprovechen estos nefastos eventos para ejercitarse y háganse
Conscientes de que PARA NUESTRO AMOROSO PADRE
DIOS NADA ES IMPOSIBLE Y ÉL VIGILA A TODOS Y CADA UNO DE SUS HIJOS, COMO SI
NADA MÁS TUVIERA UNO. Es por esta razón que, yo estoy altamente
Consciente de que HABRÉ
DE MORIR CUANDO NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS LO JUZGUE CONVENIENTE PARA MI
ESPÍRITU, por lo cual yo no le temo a la muerte, pero si temo mucho
a morir sin haberme esforzado por cumplir con las Misiones que se nos han
Asignado desde antes de nuestra primera Encarnación. Confío en que nuestro
Amoroso Padre Dios me conceda el tiempo que requiero para cumplir con estas
Misiones y, debido a esta confianza, dudo mucho que permitirá que yo muera.
Esta confianza también me asegura que, si muero es porque ya he cumplido con
las Misiones que se me han Asignado, por lo que la muerte sería para mí una
gran bendición.
PADRE ME PONGO EN TUS MANOS
Frecuentemente le
he comentado a nuestro Amoroso Padre Dios que, para mí no hay nada más incómodo
que la incertidumbre. Por esta razón, desde que ocurrió el terremoto el 24 de
junio, cada vez que siento una réplica me siento incómodo, porque la incertidumbre
de lo que ocurrirá me aturde. De manera que, estas experiencias de vida me están aleccionando acerca
de la confianza en nuestro Amoroso Padre Dios, confianza que siempre he tenido,
pero debido a mi personalidad controladora, pues debo aprender a soltar el timón y dejar que nuestro Amoroso Padre Dios
conduzca el barco a puerto seguro.
Muchas veces, a
pesar de creer en nuestro Amoroso Padre Dios, nos cuesta dejar que nuestro
Amoroso Padre Dios tome el control de nuestras vidas, lo cual es bueno, porque,
en atención a nuestro Libre Albedrío, NOSOTROS
DEBEMOS TOMAR NUESTRAS DECISIONES Y HACERNOS RESPONSABLES DE LAS CONSECUENCIAS.
No obstante, es preciso recordar siempre que, ¡SIN
DIOS NADA SOMOS!, por lo que, SIEMPRE DEBEMOS HACERLO PARTÍCIPE DE NUESTRAS
DECISIONES, A LOS FINES DE QUE TODO SE DESENVUELVA EN NUESTRO BENEFICIO.
Pero, a veces ocurre que, la decisión más acertada es dejarle el timón a
nuestro Amoroso Padre Dios y permitir que los acontecimientos se vayan
desarrollando, sin ningún tipo de intervención de nuestra parte, tanto cuanto, HAGAMOS LO QUE HAGAMOS, OCURRIRÁ LO QUE TENGA QUE
OCURRIR, por lo que, PREOCUPARNOS POR LO QUE ESTÁ SUCEDIENDO NO TIENE SENTIDO.
Cada vez que me
encuentro en medio de eventos sobre los que no tengo el control, suelo recordar
aquella exhortación de Confucio a dejar de preocuparnos por los eventos sobre
los cuales no tenemos control. Sabiamente decía Confucio: “Si el problema tiene solución, pues no hay problema,
tanto cuanto tiene solución. Pero, si el problema no tiene solución, pues
tampoco hay problema, tanto cuanto no tiene solución”. Sobre
todo aquellos que decimos creer en Dios, NO
DEBEMOS ANDAR POR LA VIDA PREOCUPADOS POR PROBLEMAS QUE NO PODEMOS SOLUCIONAR Y
DEBEMOS APRENDER A DEJAR TODOS ESOS PROBLEMAS SIN SOLUCIÓN EN LAS MANOS DE
NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS. La magnitud de los temblores, su
duración y el momento en el cual ocurrirán, son problemas para los cuales no
tenemos la solución, por lo que no debemos preocuparnos de esos problemas, sino
que simplemente debemos dejarlos en las Manos de nuestro Amoroso Padre Dios.
Cuando ocurrió el
terremoto, muchos salieron corriendo despavoridos a la calle, como si la
solución, para escapar de la muerte, fuera huir de ella. Les aseguro que,
aquellos que se salvaron no fue porque corrieron y lograron escaparse de las
manos de la muerte, sino que lograron salvarse simplemente porque la muerte no
tenía sus nombres anotados en su cuaderno. En Isaías 30:15-16 podemos leer: «Porque así dijo Yahweh el Señor, el Santo de Israel: En
descanso y en reposo seréis salvos; en
quietud y en confianza será vuestra fortaleza. ¡Y no
quisisteis!, sino que dijisteis: No, antes huiremos en caballos; por
tanto, vosotros huiréis. Sobre corceles veloces cabalgaremos; por tanto, serán
veloces vuestros perseguidores». Para transliterar este hermoso
pasaje, he de aclararles que, nuestro Amoroso Padre Dios le dio este Mensaje a
Isaías, en los tiempos cuando Israel solicitó a los egipcios que le ayudaran en
sus batallas contra otros pueblos, en vez de confiar en la Paz que siempre les
había proporcionado Dios. Entonces, Yahweh les dijo: “Yo les ofrecí descanso y reposo,
pero ustedes no quisieron confiar en Mí. Por lo tanto,
todo se cumplirá conforme a su poca confianza en Mí. Así que, como ustedes
dijeron preferimos huir, pues huirán, tanto cuanto no tiene confianza en Mí.
Ustedes dijeron que confiarían más en sus veloces corceles, pero yo les digo,
por su falta de confianza en Mí, el mal siempre les alcanzará, porque será más
veloz que sus corceles”.
De manera que, correr despavoridos no tiene
sentido, porque aquel que ha de morir no podrá escapar de su destino.
Cada vez que enfrentamos el peligro fortuito, nuestra confianza en nuestro
Amoroso Padre Dios debe llevarnos a repetir con fe y convicción la hermosa
oración de Charles de Faucoult:
Padre,
me pongo en tus manos,
haz
de mí lo que quieras,
sea
lo que sea, te doy las gracias.
Estoy
dispuesto a todo,
lo
acepto todo,
con
tal de que tu voluntad se cumpla en mí,
y
en todas tus criaturas.
No
deseo nada más, Padre.
Te
confío mi Espíritu,
te
la doy con todo el amor
de
que soy capaz,
porque
te amo.
Y
necesito darme,
ponerme
en tus manos sin medida,
con
una infinita confianza,
porque
Tú eres mi Padre.
¡AMEEEEEÉN!
Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo