viernes, 14 de enero de 2022

LUCHANDO CONTRA MOLINOS DE VIENTOS

En la famosa novela de Cervantes -“El Ingenioso Caballero Don Quijote de la Mancha”- se desarrolla una mítica lucha entre el hidalgo y unos molinos de viento, que a los ojos del senil caballero se asemejaban a feroces gigantes, a quienes decidió hacerles batalla y quitarles a todos las vidas. Hermosamente Don Quijote de La Mancha afirma que: “…ésta es buena guerra, y es gran servicio de Dios quitar tan mala simiente de sobre la faz de la tierra”.

Para todos los lectores de Cervantes, “luchar contra molinos de viento” significa “pelear contra enemigos imaginarios”, sin embargo, sería importante revaluar la percepción del senil hidalgo, porque quizás los enemigos, aunque no sean visibles, pudieran no ser imaginarios.

En la historia de la humanidad siempre prevaleció la profunda atracción por lo oculto y sobrenatural. La existencia de un mundo invisible nos ha llamado tanto la atención que podemos asegurar que hasta los agnósticos han llegado a tenerle miedo a los espíritus. Para algunos, estos espíritus no son más que almas de personas fallecidas o fantasmas. Para otros, los espíritus son tanto las fuerzas del bien como las fuerzas del mal, ambas luchando por ganar los servicios del hombre. La mayoría de las elucubraciones respecto al mundo espiritual parecen haladas por los cabellos, puesto que no hay nada más desconocido que aquello que hay en el más allá. Sin embargo, yo también me arriesgaré a elucubrar un poco acerca de esos ‘gigantes imaginarios’, que parecieran realmente existir, y contra los que realmente debemos luchar.  

JUGANDO CON GENIOS

Un verso del Corán exclama: “¡OH COMUNIDAD DE GENIOS Y HUMANOS! ¿Acaso no os llegaron Mensajeros surgidos de entre vosotros que os comunicaron Mis Versículos y os advirtieron de la llegada de éste Día (del Juicio) para vosotros?" –(Corán 6:130 / Sura 55)-, verso que nos hace suponer que no estamos jugando solos en el Juego por nuestro Mundos.  

Se denomina ‘genios’ (en árabe: djinn o yinn) a un tipo de espíritus, que habitan la tierra junto con nosotros –los seres humanos-. El Corán indica que estos ‘entes’ fueron creados por Dios, al igual que a los Ángeles y a los humanos. Según la mitología musulmana los djinns poblaron la Tierra antes que el hombre y fueron los primeros seres capaces de razonar. Su única finalidad es la de adorar a Dios y, al igual que los humanos, tienen libertad de elección, por lo que muchos tomaron el camino del mal, como los ‘ifrits’ (espíritus paganos al servicio de Iblis o satanás).

Según éstas mismas creencias, cada vez que nace un humano también surge su ‘compañero’ o ‘qarin’, que seguirá́ al humano el resto de su vida. El qarin es un djinn que ALIENTA la maldad en las personas, pero también puede ser ‘domesticado’ para ayudar al hombre a hacer el bien y seguir la Voluntad de Dios. De hecho, en el Corán hay un capítulo titulado ‘Los Genios’ –(capítulo 72 / sura 40)-, en donde se nos dice que Mahoma también tenía su propio djinn, pero éste fue convertido al islam con ayuda de Dios.

En el párrafo anterior les coloqué en mayúscula la palabra ALIENTA porque, aunque la palabra árabe ‘yinn’ proviene del verbo ‘yanna’, que significa ‘esconder u ocultar’, para significar que los genios son invisibles, según algunos exegetas del Corán, la palabra ‘yinn o djinn’ se puede traducir como ‘aquel que susurra o alienta en lo oculto’, dado que éste es el único poder que tienen estos seres: SUSURRARNOS.

Todo lo anterior nos hace suponer que los yinn no son ni buenos ni malos sino que sólo son seres que han sido colocados a nuestra vera para alentarnos a hacer lo bueno o lo malo, pero ocurre que, como nuestras necesidades materiales nos hacen desear entonces el djinn que nos acompaña nos susurra lo que debemos hacer para obtener aquello que deseamos. Pero al yinn no le afecta el método –bueno o malo- que nos recomienda, en consecuencia somos nosotros los que deberíamos evaluar si lo que vamos a hacer para obtener algún bien material es bueno o es malo y actuar consecuentemente. Esto es lo que se conoce como Libre Albedrío. Evidentemente, en el Juego por nuestros Mundos debemos escoger lo bueno y desechar lo malo, pese a que nuestros genios nos estén alentando a lo contrario.

ELUCUBRACIONES

Respecto a los genios, muchos han elucubrado a través de la historia. El Corán, por ejemplo, nos dice: “Hemos creado al ser humano de un barro seco, procedente de un lodo seco y maloliente. Y creamos a los genios anteriormente (antes que al hombre) de fuego ardiente” -(Corán 15:26-27 / sura 54)-. Puesto que fueron creados de ‘fuego ardiente’ podemos suponer que tienen una naturaleza  arrebatada, volátil, como el fuego, de allí que históricamente se les considere malvados, al relacionarlos con el fogoso infierno. Esta volatilidad ha hecho suponer a otros que los genios son de  personalidad traviesa y bromista, y comparan algunas de sus manifestaciones con los denominados ‘poltergeist’ (‘espíritus escandalosos’). Algunos otros dicen que, existen djinn que son capaces de adoptar formas de animales como gatos, serpientes, alacranes, enormes canes negros o chacales o cualquier otra forma de nuestro acervo imaginario. El temperamento volátil, que suponemos tienen los genios, es lo que nos hace pensar que se pueden enfurecer con gran facilidad y consecuentemente se desquitan provocando tormentas de arena, causan pesadillas a las personas o propagan epidemias en las zonas urbanas. Incluso, si la gente no es lo suficientemente precavida, son capaces de poseer sus cuerpos y obligarlas a hacer actos deshonrosos.

Un hadiz (compilaciones de los ‘dichos y acciones de Mahoma, relatadas por sus compañeros’) nos dice que Mahoma comentó que los Ángeles fueron creados de la Luz, los genios del fuego sin humo y los humanos del barro. No tenemos certeza de si esa información se la dio el Arcángel Gabriel o –sin querer ofender- fue una elucubración de Mahoma. En el Corán tampoco se nos aclara que podemos pensar acerca de aquellos humanos que parecen no tener alma. Evidentemente fueron creados del barro –porque son visibles-, pero también podemos suponer que si un genio puede adoptar forma de animal entonces pudiera adoptar forma humana. Elucubrando un poco a mi modo y valiéndome del conocimiento que he intentado esgrimir, pienso que es posible que el yinn que nos asignaron al materializarnos en este mundo por primera vez es el mismo que nos asignan cada vez que reencarnamos. Siguiendo esta misma premisa, podemos inferir que ese genio que nos acompaña en la actualidad es o muy bueno o muy malo según lo hayamos venido educando, en las muchas vidas que hemos vivido. En este orden de ideas, podemos decir que una persona mala es aquella que no ha sabido educar a su genio y consecuentemente esa persona observa comportamientos que parecen diabólicos, porque el genio que le susurra es en extremo malvado. Luego, no es culpa del genio sino de la persona que no lo ha sabido educar para procurar el bien y aborrecer el mal. Quizás por esta razón algunos seres humanos parecen ser unos desalmados, porque se encuentran a merced de sus genios, los cuales son malos porque no los han sabido educar.

El capítulo Los Genios (72) / Al-Yinn (40) narra cómo algunos genios oyeron recitar al Mensajero de Dios el Corán y llegaron a creer en El Mensaje. De manera que, de este sura podemos concluir que, si prestamos alta atención al Mensaje Divino, por muy malos que seamos, podemos alcanzar la Misericordia y Clemencia de nuestro Amoroso Padre Dios. Dicho con otras palabras, si los genios (que hayan sido mal educados en vidas pasadas) pueden reeducarse para que sean buenos, con mucha más razón los humanos que observen comportamientos diabólicos –aupados por sus genios mal educados- pueden convertirse de su maldad y lograr ser grandes santos. Consecuentemente, los humanos que parecen desalmados,  que por flojos estén jugando para el equipo de los malos, podrán cambiarse al equipo de los buenos si se esfuerzan. La clave está en dominar nuestros genios y no permitir que ellos nos dominen con sus leves susurros. Espero que ya tengan claro que, el equipo de los buenos somos los que estamos ‘compitiendo en buenas acciones’ –Equipo de nuestro Amoroso Padre Dios- y el equipo de los malos son los que están ‘compitiendo en malas acciones’ –equipo de satanás-.

Parece quedar claro que, los genios que han sido mal educados a acumular bienes son los que le susurran a su compañero –el humano- que sea avaricioso. Los genios que han sido mal educados a creerse más que los demás son los que le susurrarán a su compañero –el humano- que sea soberbio… Los genios que han sido mal educados a amar los bienes materiales pues le susurrarán a su compañero –el humano- que se olvide de Dios o que a lo menos no lo ame más que a los bienes materiales. En esto se resume el Juego por nuestros Mundos: REEDUCAR A NUESTROS QARIN PARA QUE AMEN MÁS A DIOS QUE A LAS COSAS MATERIALES.

EXISTEN Y HACEN SU TRABAJO

Hace un rato llamé a mi mami para saludarla y, mientras hablábamos de lo alejada que la humanidad toda esta de Dios. Como yo comentaba que este alejamiento de Dios nos estaba llevando al borde del abismo existencial y que probablemente una guerra era lo que seguiría a esta pandemia, uno de mis hermanos que vive con ella se molestó y me increpó recomendándome que no vea más noticieros para que no esté pensando en esas absurdeces y que me dedique a vivir procurando compartir con la naturaleza (pasear por los bosques, playas, etc) para que con mi palabra no se haga realidad la guerra. Su planteamiento es válido: LA PALABRA TIENE PODER y si todos en el mundo estamos pidiendo que haya una guerra pues ésta con seguridad sucederá. Pero resulta que yo no estoy pidiendo que haya una guerra, sólo estoy avisando que por el camino que llevamos -alejándonos cada vez más de Dios- con seguridad cosas hasta peores que una guerra sucederán.

Yo intenté departir con mi hermano pero al final esto no fue posible porque se enfrascó en sus ideas acerca del ‘poder de la palabra’ y no me dejó aclararle el por qué estoy obligado a hablar de una posible guerra. El caso es que estoy obligado a informar que si no rectificamos nuestro desvariado caminar aquellas cosas a las que tememos con seguridad ocurrirán. También intenté aclararle que, no porque cerremos los ojos ante la realidad que nos agobia ésta desaparecerá. El hecho de que todos –menos dos- en el planeta dejemos de pensar en una guerra no quiere decir que no ocurrirá, porque basta con que sólo dos líderes de dos potencias nucleares no se pongan de acuerdo en algo para que estalle la guerra.

Yo me tomo muy en serio los dones que se me confirieron cuando me confirmaron, sobre todo el de profeta. Profeta no es aquel que adivina el futuro. Profeta es aquel que anuncia –la Buena Nueva- y denuncia los improperios que el hombre comete contra su propia humanidad, al no procurar hacer la Voluntad de nuestro Amoroso Padre Dios. La mayor ofensa que el hombre comete contra su propia humanidad es no velar por el desenvolvimiento pleno de la vida misma y si yo no denuncio que tenemos en la puerta la posibilidad de una guerra cómo se enteran aquellos que viven alejados de Dios, escondidos en sus propios torreones, que dos líderes de potencias nucleares están a punto de pulsar el botón rojo. Yo lo denuncio no a los fines de que ocurra sino para pedirles que procuren acercarse a Dios con la oración y se conviertan de sus malos caminos, y también para decirles que está en las manos del hombre el evitar que una guerra ocurra, porque si, además de orar para que no ocurra una guerra, gran parte de la humanidad sale a la calle a decir que no están dispuestos a ir a una guerra sólo porque dos pendejos no se ponen de acuerdo entonces con seguridad esos dos pendejos tendrían que olvidarse de sus planes macabros.

Les comento acerca de la conversación que tuve con mi hermano porque para mí nada es por casualidad sino que todo es Providencia. Estoy claro que he tenido que comentárselos porque ustedes también deben saber que los demonios existen y hacen su trabajo. Son los genios los que mueven a los líderes mundiales a la soberbia y les susurran probar su valía así sea quitándole la vida a sus ciudadanos. Pero claro, como la gran mayoría de la humanidad se encuentra encerrada en sus propios torreones, compartiendo por la naturaleza, bailando en discotecas, viendo televisión –pero no las noticias-, a todos les parece que en el planeta todo está bien, que esto de la pandemia es pura coba y que todos los líderes de las potencias nucleares están tomándose un café y departiendo amigablemente. Déjenme decirles que, son los mismos genios quienes les hacen creer que si cierran los ojos nada malo ocurrirá. Resulta que, no porque tú no creas que el diablo existe quiere decir que no existe. No porque cierres los ojos ante tu realidad quiere decir que ésta desaparecerá. No porque tú no seas musulmán quiere decir que los genios no existan.

SIMPLES SUSURROS

En cualquiera de las religiones que practiques te han hablado de los genios, sólo que el musulmán los conoce como genios, el hinduista los conoce como asuras, el judío los conoce como shedim y la gran mayoría de la humanidad los conoce simplemente como demonios. Todos son el mismo musiú pero con diferente cachimbo. De hecho, en todas las religiones los demonios tienen sus jerarquías y pese a que el demonio mayor tiene diferentes nombres (iblis, satanás, diablo,…), todos los demonios menores hacen lo que el demonio mayor hace: SIMPLEMENTE SUSURRAR. Somos nosotros los que ejecutamos el mal que los demonios nos susurran.

¡Simplemente susurrar! Pero el mismo satanás encontró la forma de desvanecer los molinos de viento de nuestra realidad. Satanás logró hacernos creer que él no existe y si no existe pues no hay nada que combatir y mucho menos simples susurros. Y se ríe satanás de nuestras incredulidades, hasta el punto de que en algunos momentos permite que alguno de sus secuaces invada a algún desdichado cuerpo, propiedad de algún agnóstico, intentando meternos miedo, demostrando tener un poder que sólo tiene en aquellos que no creen. Este miedo ha movido a muchos a cerrar los ojos para no ver que los demonios existen.

Otras veces satanás logra que nos olvidemos de sus susurros transformándose en algún hermoso cuento, en donde algún genio le concede deseos a algún desamparado joven. El mejor ejemplo de estos cuentos es “Aladín y su lámpara maravillosa”, que forma parte de la recopilación literaria de la época medieval conocida como “Las mil y una noches”. Pocos saben que este bello cuento tiene su origen en una extraña historia acerca del rey Salomón, quien reino a Israel entre los años 970 y 930 a.C. Es el mismo Corán quien nos dice que Salomón tenía a su servicio a los genios, quienes le obedecían por mandato de Dios y crearon para él grandes templos. También nos dice que Salomón tenía el don de hablar con los animales, porque conocía la lengua de los genios. –(Corán 27:17, 38:40, 34:12-14)-. Quizás algunos de ustedes han leído acerca del Grimorio de Salomón, en donde se nos señala que Salomón encerraba genios en botellas y no los dejaba salir hasta que no realizaran para él algún servicio. Pues, con el paso del tiempo satanás logro que la historia de Salomón se convirtiera en cuentos, para así convencernos de que él no existe y mucho menos para servirnos.

Satanás también ha logrado que consideremos demonios a aquellos que se dedican a combatirle. En la sura ‘Los Poetas’ (capítulo 26 / sura 47) se nos deja ver que ciertos habitantes de La Meca afirmaban que Mahoma era un poeta y que el Corán era la obra de un poeta. Resulta que, la gente de La Meca asociaba a los poetas con los genios y los consideraban como semejantes a los adivinos o brujos, prácticas que el mismo satanás ha susurrado que son demoníacas. De nuestro Amado Yeshuá se decía que expulsaba demonios por órdenes de satanás, el mismo satanás que en nuestros tiempos ha logrado que se considere loco o a lo menos pendejo a aquellos que pretendan rendirle culto a dios. Por eso en nuestros tiempos son muy pocos los que tienen el valor de declararse creyente, simplemente por evitar ser motivo de burla o de escarnio.

Y he aquí nuestra triste realidad, dejamos de pelear contra los molinos de viento porque comenzamos a creer que eran el producto de nuestra imaginación. Todo esto lo ha logrado satanás con simples susurros, sin forzarnos. Satanás nos ha susurrado que a Dios no vale la pena seguirlo y mucho menos servirle, porque es un Dios que solo está pendiente de nuestros errores para castigarnos. Con simples susurros satanás ha logrado que el hermoso Juego por nuestros Mundos se haya convertido en el caos que hoy en día estamos viviendo. Por cierto que mi hermano me regaño porque yo insisto en que es un juego, creo que aún no comprende que hay juegos muy serios como los JJOO.

A MANERA DE JONÁS

Muchos de ustedes me dirán: ¿Y qué papel juega Dios en todo este juego que se ha convertido en un caos? Y tienen razón en preguntar porque pareciera que no hace nada y simplemente deja que satanás logre todos sus cometidos. Yo también me he quejado mucho al respecto, porque evidentemente las acciones portentosas de nuestro Amoroso Padre Dios son prácticamente nulas en nuestros tiempos y los susurros de satanás son altamente abundantes.

A manera de Jonás muchas veces me he quejado al ver el caos en que se ha convertido el hermoso Juego por nuestros Mundos, pero al igual que Jonás siempre he tenido que reconocer que nuestro Amoroso Padre Dios Juega Hermosamente Su Papel, puesto que debe intervenir muy poco para que nosotros hagamos méritos con nuestras acciones.

Desde el principio del Gran Juego –cuando nos materializaron- satanás nos susurró que Dios no quería que nosotros fuéramos como Él y nos convidó a desobedecerle. –(Génesis 3)- y fuimos nosotros los que decidimos desobedecer. Entonces tomamos aquello que se nos prohibió. Y pareciera que Dios no estuviera consciente de la primera falta del hombre, porque narran las Escrituras que mientras Dios se paseaba por el huerto decidió hablar con Adán y al no verlo preguntó: “¿Dónde estás tú?”.  Para los que conocen las Perfecciones Divinas está pregunta de Dios da risa, porque comprendemos que una de las principales Perfecciones de nuestro Amoroso Padre Dios es Su Infinita Inmensidad, de la cual deriva otra de Sus Perfecciones: SU OMNIPRESENCIA. Luego, si es el Omnipresente, queda en evidencia que nuestro Amoroso Padre Dios sabía en dónde estaba Adán y ciertamente sabía lo que Adán había hecho.

Nuestro Amoroso Padre Dios hizo esa tonta pregunta sólo para saber lo que en esencia no sabía: ‘la respuesta de Adán’, la cual ciertamente lo dejó abismado: “Tuve miedo de Ti y me escondí”. Es evidente que nuestro Amoroso Padre Dios Jugó a la perfección Su Papel porque evitó intervenir en las decisiones del hombre. Y éste es El Papel Que Ha Venido Jugando a través de la historia, porque si interviene mucho entonces evita que el hombre se desarrolle física y espiritualmente. De allí que, la intervención de nuestro Amoroso Padre Dios, en el Juego por nuestros Mundos, es muy parecida a la de satanás: NOS SUSURRA LAS COSAS QUE NO DEBEMOS HACER, pero somos nosotros los que decidimos, según el libre albedrío, si hacemos lo que satanás nos susurra o hacemos La Voluntad de nuestro Amoroso Padre Dios. Y que nadie diga que no sabe cuál es La Voluntad de nuestro Amoroso Padre Dios, porque ciertamente ha sido susurrada tan fuertemente que bastante se ha escrito al respecto.

En este orden de ideas, es concluyente que, no es Dios quien debe evitar que surja una guerra, sino que somos nosotros los que debemos evitar –aún a costa de nuestras vidas- participar en la masacre que satanás le ha pedido a nuestros líderes políticos que ejecuten. Somos nosotros los que debemos salir a las calles a gritarle a nuestros torpes gobernantes que no vamos a matar a nuestros hermanos simplemente para que nuestro gobernante demuestre su torpe valía.

Para terminar, permítanme aclararles que, la Omnipresencia de nuestro Amoroso Padre Dios también significa que Dios está en todas las cosas y todas las cosas están en Dios, consecuentemente todo lo que existe lo hace en Dios y tiene en Dios su origen. Esto se los aclaro porque, tenemos que comprender que hasta satanás tiene su origen en Dios y consecuentemente depende de Dios, por lo que se hace evidente que nunca podrá hacer algo si nuestro Amoroso Padre Dios no se lo permite. NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS ES CONSCIENTE DE TODO LO QUE OCURRE Y SI COSAS MALAS OCURREN ES PORQUE LAS HA PERMITIDO CON ALGÚN FIN. Las guerras sólo ocurren cuando nos alejamos mucho de Dios y la única manera de evitarlas es acercándonos a nuestro Amoroso Padre Dios. Tristemente en nuestros tiempos no es posible que el hombre se acerque a Dios en colectivo por un simple decreto real –como en los tiempos de Jonás- así que no les extrañe que los males de la pandemia sean seguidos de males mayores.

 

Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo