miércoles, 16 de junio de 2021

CONSEJOS - ¡NO MANDAMIENTOS!

Después de haberles escrito tanto acerca de una antigua manera de creer en Dios, que por causa de la estupidez humana habíamos olvidado, es mi deseo que algo hayan recordado y estén ejecutando los correctivos que les permitan hallar el Camino a la Casa de nuestro Amoroso Padre Dios. Sin embargo, como yo mismo he ido aprendiendo y creciendo con aquello que les escribo, no tengo idea de cuando dejaré de escribirles dado que se ha hecho costumbre que, durante mis oraciones matutinas, suelen llegarme ideas, las cuales pudieran ayudar a alguno, además de a mí mismo, a avanzar un poco más.

Esta mañana, durante mis oraciones matutinas, se me vino a la mente la idea de escribirles acerca de aquello que nos acostumbraron a aceptar como LOS MANDAMIENTOS DE LA LEY DE DIOS. A estas alturas de mis escritos, creo que ya han comprendido que aquello que nos dijeron que eran unos mandamientos de Dios, son simplemente Reglas para tomar en cuenta en el Juego por nuestros Mundos.

Al igual que ustedes, por muchísimo tiempo yo he venido creyendo que estoy obligado a Amar a Dios y en mi mente, sin querer queriendo, esta aparente obligatoriedad me hacía pensar que nuestro Amoroso Padre Dios necesita que yo le ame, así sea por la fuerza u obligadamente. ¡NADA MÁS LEJOS DE LA VERDAD!

La Verdad es que, ¡EN DIOS TODO ES PLENO!, en consecuencia, no le hace falta nuestro amor, puesto que ¡ESTÁ PLENO DE AMOR! Nuestro Amoroso Padre Dios no necesita nada de nosotros, de hecho, no hay nada que yo le pueda dar a Dios que Él no me lo haya entregado antes. Si le das algo a nuestro Amoroso Padre Dios, simplemente se lo estarás devolviendo y ten la plena certeza de que ya tiene abundancia de aquello que le estás devolviendo, en consecuencia, si se lo das o no se lo das para Él da lo mismo.

Yeshuá nos dijo que, los dos pilares en los que se sostienen tooodaaas las Reglas es “Amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a sí mismos”. Si te faltan algunos de estos dos pilares  todo aquello que pretendas edificar espiritualmente se desmoronará, porque no es posible Amar a Dios sobre todas las cosas evitando servir a nuestro prójimo y tampoco nos ayudará mucho a crecer espiritualmente servir a nuestro prójimo olvidándonos de Dios. Los primeros son falsos creyentes y los segundos son simples altruistas.

Ahora bien, si Dios no necesita que yo le ame, ¿Por qué es tan necesario Amar a Dios sobre todas las cosas? Pues, la respuesta está en la razón del Gran Juego. En varios de mis escritos, creo que les he dejado claro que, para mí es altamente absurdo comprender y mucho más aceptar que nuestro Amoroso Padre Dios nos haya revestido de materialidad para enviarnos a un mundo a combatir a seres demoníacos, por demás espirituales. Si realmente hubiera una catastrófica guerra entre espíritus buenos y espíritus malos, ¿para qué carajos me colocó encima un pesado saco material que disminuye mi fortaleza espiritual? ¡Es ridículo! ¿Cómo venceré con tan grande desventaja? Y fue en ese momento cuando comprendí que estamos Jugando, un Juego muy serio, cuya razón es disfrutar de la materia sin enviciarme.

Cuando nuestro Amoroso Padre Dios Diseñó el Hermoso Juego por nuestros Mundos, decidió revestirnos de materialidad para complicar el juego y poder agregarle niveles de complejidad, en cada mundo que nos toca vivir. Al revestirnos de materialidad nos hizo dependientes de la materia y, en consecuencia, es lógico que procuremos los bienes materiales, pero es necesario que  evitemos enviciarnos de esa materia. Y he aquí la razón del Juego: PROCURAR LA MATERIA SIN ENAMORARNOS DE LO MATERIAL.

Evitar enamorarnos de la materia es evitar depender tanto de las cosas materiales que estemos dispuesto a dejarlo todo por esa cosa (dinero, casa, auto,… seres queridos). Y justamente, la Regla de “Amar a Dios sobre todas las cosas” es la Recomendación de nuestro Amoroso Padre Dios para que evitemos los apegos a lo material y procuremos más lo espiritual. Si logramos “Amar a Dios sobre todas las cosas”, no nos importará perder ninguno de los bienes materiales (dinero, casa, auto,… seres queridos) que hayamos logrado adquirir, puesto que estaremos conscientes de que esas cosas son de Dios. Tampoco nos importará no lograr algún bien material que deseemos y en consecuencia JAMÁS SUFRIREMOS POR NADA, porque como nos lo decía Siddhartha: “La base del sufrimiento es el deseo”. De manera que, “Amar a Dios sobre todas las cosas” es un enorme beneficio para todos los que pretendemos vencer en el Juego por nuestros Mundos. JAMÁS ES UN BENEFICIO PARA NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS, puesto que Él no necesita nuestro Amor, aunque ciertamente Se Alegra de que lo logremos, porque Su Mayor Deseo es que seamos felices.

Es concluyente que, el seguimiento de cualquier Regla es siempre en nuestro beneficio, porque ¡NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS ES El INMUTABLE! y, en consecuencia, ¡NADA LO AFECTA! Cuando fallamos a algunas de las Reglas sólo afectamos nuestra realidad existencial material, ya sea de este mundo o del siguiente. ¡COSECHAS LO QUE SIEMBRAS! Si robas serás robado. Si maltratas a tus padres pues tus hijos te maltratarán. Si eres infiel, te serán infiel. Si matas pues te matarán. Si haces sufrir a alguien, te harán sufrir… Si te alejas de nuestro Amoroso Padre Dios, pues tú y sólo tú habrás de sufrir por esa lejanía, porque nuestro Amoroso Padre Dios no pierde nunca nada, únicamente lo deja estar solo por un tiempo, quizás largo para nosotros, pero infinitamente corto en Su Hermosa Eternidad.   

El que después de lo aclarado aun esté creyendo que está obligado a “Amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a sí mismo”, pues aún no ha comprendido ¡QUÉ COSA HERMOSA ES NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS! ¡EL INMENSURABLE! ¡EL INMUTABLE! ¡EL OMNIPRESENTE! ¡EL OMNISCIENTE¡EL ETERNO!... ¡EL OMNIPOTENTE! 

Y AL DÍA SIGUIENTE

Como les he venido comentando, ¡no sé cuándo dejaré de escribirles! Y es que siempre me parece que me falta comentarles algo. En el día de ayer les escribí, una vez más, sobre los Consejos que no son mandamientos, y esta mañana, durante mis oraciones matutinas, se me vino a la mente la idea de escribirles un poco más acerca del Segundo Pilar de todas las Reglas: “Amar al prójimo como a sí mismo” y agregarlo como complemento de este artículo. Por cierto que, les aclaro que cuando les comento que hago mis oraciones matutinas no es para jactarme de ello sino para recalcarles la importancia de la oración continua, para mantenerse en contacto con nuestro Amoroso Padre Dios. ¡ESPERO QUE ESTÉN PRACTICANDO AL RESPECTO!

Resulta que, si bien es cierto que nuestro Amoroso Padre Dios no necesita nada de nosotros, no es menos cierto que NOSOTROS NECESITAMOS DARLE A NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS TODAS LAS COSAS QUE TENEMOS, pues en esto radica la razón misma del Juego por nuestros Mundos, dado que esto es la Prueba Evidente de que no tenemos apego por lo material. Pero como les he venido aclarando, además de que nuestro Amoroso Padre Dios no necesita nada de nosotros, tampoco tenemos forma de darle directamente a nuestro Amoroso Padre Dios alguna cosa material. Por ejemplo, si tengo dinero disponible, no hay forma de que yo le devuelva a nuestro Amoroso Padre Dios ese dinero y además Él no lo necesita, en consecuencia, el único medio que tenemos nosotros para demostrarle a nuestro Amoroso Padre Dios que no tenemos apego por el dinero, porque lo amamos a Él sobre todas las cosas, es compartir ese dinero con nuestros cercanos, sobre todo con los más necesitados.

Y es aquí en donde comenzamos a comprender lo de las bases o pilares del resto de las Reglas. Creo que ahora comprenden un poco mejor el: “Y todo el que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o hijos o tierras por mi nombre, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna” –(Mateo 19:29)-. O el: “La VIRTUD no consiste en que volváis vuestros rostros hacia el saliente o hacia el poniente. La VIRTUD consiste en creer en Dios… En dar los bienes POR MUCHO AMOR QUE SE LES TENGA, a los familiares, a los huérfanos…” –(El Corán 2:177 / Sura 87)-. O le que siempre comentaba Siddhartha: “Todo lo material es una ilusión”, y si es una ilusión ¿PARA QUÉ APEGARNOS A LOS COSAS MATERIALES?

Cuando comprendes esta hermosa realidad se te hace sencillo “Amar al prójimo como a ti mismo”. Entonces comienzas a compartir SABIAMENTE el dinero que tan generosamente te ha otorgado nuestro Amoroso Padre Dios y sin temor a perderlo, porque sabes que es nuestro Amoroso Padre Dios Quien Te Lo Otorga y siempre tiene disponible para darte más. ¡ASÍ SE EVITA LA AVARICIA! Entonces DEJAS DE PELEAR CON TU HERMANA porque se puso uno de tus vestidos, porque sabes que ese vestido no es tuyo, sino que se te ha sido otorgado para compartirlo. ¡ASÍ SE EVITA LA IRA! Entonces comienzas a compartir los alimentos y evitas comerte todo lo que hay en la nevera, porque sabes que esos alimentos Te Los Ha Otorgado nuestro Amoroso Padre Dios para tu sustento, pero principalmente para el sustento de tus cercanos. ¡ASÍ EVITAS LA GULA! Entonces comienzas a comprender que ver televisión hasta muy tarde no es tan necesario, sino que es mejor el descanso comedido para poder dedicarle tiempo a la oración. ¡ASÍ SE EVITA LA PEREZA! Entonces comienzas a comprender que aquello que sabes o tienes no es más que lo que nuestro Amoroso Padre Dios ha dispuesto que sepas o tengas para AYUDAR A TUS CERCANOS y no para someterles, mal aprovechándote de tu posición económica, social, cultural,... ¡ASÍ SE EVITA LA SOBERBIA! Entonces comienzas a comprender que el sexo es tan ilusorio como efímero, por lo que no vale la pena estropear mi desarrollo espiritual en encuentros sexuales desordenados, enfermos,… viciosos. Y con esto no les estoy diciendo que no tengan sexo, sino que lo ejerciten SABIAMENTE. Les estoy diciendo que eviten enviciarse del sexo, eviten maltratar a aquellos con los que tienen sexo, no sean mal intencionados al procurar el sexo, sean siempre decentes con las personas que tengan sexo, eviten tener sexo con personas que ya tengan sus parejas sexuales comprometidas o atadas por algún vínculo de exclusividad… disfruten del sexo pero sin maltratar a sus prójimos. ¡ASÍ SE VENCE LA LUJURIA! Entonces comienzas a comprender que envidiar los bienes de tus cercanos no tiene sentido, porque si tú no los tienes es porque quizás no te has esforzado SABIAMENTE por tenerlos o porque quizás no te los has ganado debido a los pocos méritos logrados en vidas pasadas. ¡ASÍ SE VENCE LA ENVIDIA! ¡AQUELLO QUE SIEMBRES COSECHARÁS!!!

En el párrafo anterior les remarqué tres veces la palabra SABIAMENTE, esto es porque, siempre debemos estar vigilantes a los susurros de satanás, porque frecuentemente para él es sencillo convencernos de que algo indebido está permitido. En este orden de ideas, deben comprender que, compartir sabiamente el dinero, que nuestro Amoroso Padre Dios les ha otorgado, no significa malgastándolo en fiestas o bacanales,  aunque ciertamente no está mal el compartir, pero que no se nos haga costumbre, porque es allí donde nace el vicio. Compartir sabiamente el dinero significa comprar alimentos para la casa, comprar artículos que se REALMENTE SE NECESITEN en casa (vestidos, zapatos, medicinas,…) y, por supuesto,  ayudar a nuestros cercanos cuando necesiten esas cosas y no tengan para comprarlo. Les aclaro lo de REALMENTE SE NECESITEN porque es muy frecuente que satanás les convenza de que les hace falta otro par de zapatos cuando realmente con los que tienen es más que suficiente.

¡El sexo en esencia no es malo! De hecho, nuestro Amoroso Padre Dios diseñó el sexo para que disfrutáramos el reproducirnos y así poder cumplir con la orden de multiplicarnos ordenadamente. Lo que ocurre con el sexo es que frecuentemente el demonio convence a algunos –aunque realmente es a muchos- de que la tarea de reproducirse les corresponde solo a ellos y en consecuencia pasan la vida teniendo sexo desordenamente, procreando hijos que no están en capacidad de sostener y mucho menos de educar. Es aquí en donde el sexo se convierte en algo malo, en el desorden que dejamos al ejecutarlo. También ocurre que, Frecuentemente satanás nos convence de que algunas atracciones sexuales son amor y consecuentemente nos dejamos llevar por la lascivia de nuestras inclinaciones sexuales como si fueran algo bueno. Entonces ocurre que, abandonamos la familia que formamos y hasta le quitamos la pareja exclusividad de otro porque satanás nos convence de que si es por amor entonces es válido. Pues les aclaro que, aunque sea por amor, siempre es altamente necesario vigilar que con nuestras acciones no estemos maltratando a nuestro prójimo (parejas, hijos,… parejas de otros, hijos de otros,…) en atención a un amor que con seguridad es pura atracción sexual. Además, recuerden que hemos venido a luchar en contra del amor carnal o material, lo cual con seguridad satanás no te susurra, pero que todos debemos tener presente.

Esforzarse sabiamente por adquirir bienes materiales implica trabajar honradamente por obtenerlos. Esto lo aclaro porque por allí hay muchos procurándose bienes materiales robando, asesinando, aceptando sobornos, elevando los precios de los productos que fabrican o venden, cobrando por los servicios que deberían prestar gratuitamente al público en atención a que ya hay una empresa u organismo gubernamental que les paga por ese servicio, modificando los pesos de sus balanzas para dar menos cantidad de productos,… corruptores en general, que sólo procuran ganancias mal habidas y muchos excusándose en que lo que les pagan no les alcanza. Pues, si lo que te pagan no te alcanza, esfuérzate sabiamente por formarte o prepararte para ejecutar un TRABAJO O SERVICIO que te deje mejores beneficios, sin que tengas que maltratar a tu prójimo con prácticas corruptas, que sólo te están llevando al despeñadero de dharmas o karmas, que con seguridad te harán sufrir peores sufrimientos que los que les estas causando a tu prójimo.

Arriba les remarqué TRABAJO O SERVICIO porque hay dos formas de considerar las labores que realizo para obtener ingresos para mi sustento material. Si consideras que esas labores son difíciles, fastidiosas,… sufridas, pues en efecto estás ejecutando un trabajo o tripalum, por el cual con seguridad sentirás que no se está pagando lo suficiente. Ahora bien, si logras hacer de tu trabajo un SERVICIO, al comprender que lo que haces beneficia a otros, pues cada mañana te levantarás dichoso para asistir a tus labores y, con toda seguridad, el salario que se te otorgue te alcanzará a lo menos –quizás mucho más- para cubrir todas tus necesidades, porque nuestro Amoroso Padre Dios recompensa muy bien el servicio.

Quizás ahora comprendas más claramente que, “Si alguien te pega en una mejilla, ofrécele también la otra; y si alguien te quita la capa, déjale que se lleve también tu camisa. A cualquiera que te pida algo, dáselo, y al que te quite lo que es tuyo, no se lo reclames. Hagan ustedes con los demás como quieren que los demás hagan con ustedes. Si ustedes aman solamente a quienes los aman a ustedes, ¿qué hacen de extraordinario? Hasta los pecadores se portan así. Y si hacen bien solamente a quienes les hacen bien a ustedes, ¿qué tiene eso de extraordinario? También los pecadores se portan así. Y si dan prestado sólo a aquellos de quienes piensan recibir algo, ¿qué hacen de extraordinario? También los pecadores se prestan unos a otros, esperando recibir unos de otros. Eviten odiar a sus enemigos, procuren hacer siempre el bien, y dar prestado sin esperar nada a cambio. Así será grande su recompensa, y ustedes serán hijos del Dios Altísimo, que es también bondadoso con los desagradecidos y los malos. Sean ustedes compasivos, como también su Padre es compasivo. No juzguen a otros, y Dios no los juzgará a ustedes. No condenen a otros, y Dios no los condenará a ustedes. Perdonen, y Dios los perdonará. Den a otros, y Dios les dará a ustedes. Les dará en su bolsa una medida buena, apretada, sacudida y repleta. Con la misma medida con que ustedes den a otros, Dios les devolverá a ustedes –(Lucas 6:29-38)-.

Es así como, cierro este artículo recordándoles que SERVIR ES LA FORMA DE MANIFESTAR AMOR, tanto a nuestro Amoroso Padre Dios como a nuestro prójimo. De manera que, CADA VEZ QUE TENGAS LA OPORTUNIDAD DE SERVIR HAZLO DILIGENTEMENTE, y si no se te presentan oportunidades de servir pues búscalas a diestra y siniestra, que con seguridad hallarás algo que hacer para aumentar tu puntaje positivo. Si ves un plato sucio –aunque no sea tuyo- pues lávalo. Si ves ropa sucia –aunque no sea tuya- pues lávala y si puedes aprovecha y plánchala. Si ves el piso sucio, pues límpialo. Si hay que acompañar a alguien a hacer una diligencia, pues hazlo tú. Si se acerca la hora de comer y quien acostumbra a hacer la comida no está disponible pues prepárala tú y hazlo con mucho amor, para que te quede incluso mejor que quien acostumbra a cocinarla, quizás obligadamente. De hecho, si dispones de tiempo y puedes encargarte de la cocina pues hazlo, pero hazlo diligentemente, sin esperar que te agradezcan o que te ayuden, dejando todo limpio después de haber cocinado una exquisita comida, sólo por tu deseo de servir. ¡HEMOS VENIDO A COMPETIR EN BUENAS ACCIONES!!! –(El Corán 5:48 / Sura 113)-. 

¿VEN QUE CLARAS SON LAS REGLAS? Sólo hay que aprender a leer entre líneas, investigar y profundizar. ¡No me puedo conformar simplemente con leer! ¿Sabes por qué Yeshuá nos decía: "Y cualquiera que te obligue a ir una milla, ve con él dos. Al que te pida, dale; y al que desee pedirte prestado no le vuelvas la espalda"? ¿Sabes por qué dijo TE OBLIGUE? Pues porque Él sabe que muchas veces sentimos que las tareas de otros no son las nuestras y nos cuesta -por soberbia o falso orgullo- hacer las tareas de los demás. ¿Sabes por qué dijo ACOMPÁÑALO DOS? Pues, porque siempre debes estar dispuesto a servir ¡SIN FLOJERA!!! Nuestro Amoroso Padre Dios siempre nos ofrecerá 'situaciones de servicio', pero somos nosotros los que debemos estar pendiente de las necesidades de nuestros cercanos, por muy vagas que parezcan, y asistirles. ¿Quién me acompaña a pasear a los perros? ¡Pues yo mismo soy! ¿Quién me acompaña a hacer mercado? ¡Pues yo mismo soy y hasta pago todo el mercado y encima de eso lo cargo! ¡LA ORDEN ES SERVIR! ¡SERVIR! ¡SERVIR! ¡SIEMPRE Y DILIGENTEMENTE! ¡SIN QUEJARME! ¡SIN PONER CONDICIONES! ¡CON AMOOOOOR! Siempre debo estar vigilante a la necesidad de mis cercanos y estar siempre dispuesto a asistirles ¡CON AMOOOOR! ¡NO SE DEJEN GANAR EN EL SERVICIO!!!

Ah! Por cierto! Dejen de perder tiempo ejecutando malas acciones (puntos negativos), que si bien es cierto que tienen toda la vida (material) para competir en buenas acciones, no es menos cierto que la vida material es finita, en algún momento acaba, y mas temprano que tarde tendremos que ir al Más Allá a Contar los puntos, pero como no sabemos cuando, y dado que no todos podemos vivir los años que vivió Matusalén, pues es mejor que empiecen hoy mismo a esforzarse por anotar puntos positivos (buenas acciones), porque no sabemos si mañana tengamos que partir al Más Allá. Así como Yeshuá, ¡TODOS PODEMOS VENCER AL MUNDO!!! -(Juan 16:25-33)- ¡SÓLO TENEMOS QUE ESFORZARNOS Y PRESTAR MÁS ATENCIÓN A LAS SEÑALES Y MENOS A LOS SUSURROS!!!



Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo

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