miércoles, 23 de junio de 2021

ESPÍRITU O PERSONA

 

En estos días conversaba con una de mis Princesas acerca de la existencia del mal. De alguna forma o manera, en un taller que asistió mi Amada Princesa, ella asumió lo mismo que asumían los seguidores del príncipe Mani (Maniqueistas): “El espíritu, que porta el hombre, no puede ser acusado de culpable por el mal que cometa ese hombre, dado que lo hace movido por genios (espíritus malignos) o bien ese mal está escrito que sea cometido”. Según esta filosofía, el mal no existe porque de alguna forma o manera es auspiciado a permitido por Dios y como Dios es bueno pues el mal no existe. Ya Einstein nos aclaró que “El mal es el reflejo de la ausencia de Dios en las personas”, por lo que podemos concluir que aquellos que se alejan de Dios pueden ejecutar muchos actos de maldad, al no tener a nuestro Amoroso Padre Dios en sus vidas. En todo caso, hemos de reconocer que, en nuestros tiempos, NO HAY NADA MÁS EVIDENTE QUE LA MALDAD.

Aunque estoy segurísimo de que nada ocurre sin la anuencia de nuestro Amoroso Padre Dios, ciertamente el hecho de que nuestro Amoroso Padre Dios permita el mal, no quiere decir que esté de acuerdo con que seamos malos. ¡NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS DESPRECIA EL MAL!, pero lo permite sólo porque es parte del Juego por nuestros Mundos: HEMOS VENIDO A LUCHAR CONTRA NUESTRAS INCLINACIONES MUNDANAS (VICIOS), QUE NOS HACEN MALVADOS O MIEMBROS DEL EQUIPO DE SATANÁS.

Esta mañana amanecí soñando con que alguien me decía que hay tres formas de hacerme o de ser del equipo de satanás. Puedo hacerme del equipo de satanás prestando más atención a los susurros de satanás que a las Señales de nuestro Amoroso Padre Dios. Pero también puede que ya sea del equipo de satanás por karmas negativos (manchas = pecado) y acumulados en vidas pasadas. La tercera forma es que, en vez de portar un espíritu en nuestro cuerpo, portemos un genio.

Saber si somos genios o espíritus es sencillo, porque los genios no tienen una pizca de bondad (iblis). ¡LOS GENIOS NO SABEN AMARSE NI SIQUIERA A SÍ MISMOS! De manera que, si presentas síntomas de amar a alguien (papá, mamá, hermanos,… ALGUIEN) con seguridad tienes espíritu. Claro está que,  muchas veces hay espíritus que se asemejan mucho a los genios porque vienen (de otras vidas) recubiertos de mucho barro (manchas, pecados, puntos negativos, vicios,… BARRO) y a veces ese barro no nos deja ver la hermosura de ese espíritu. A causa del barro, muchos espíritus llegan a pensar que son malos por naturaleza, es decir genios.

Ahora bien, el barro que arrastra el espíritu lo hereda y lo manifiesta la PERSONA del hombre que ejecuta la maldad, por lo que queda claro lo que me comentaba mi Princesa: “¡TODO ESPÍRITU EN ESENCIA ES BUENO!”, pero esto no quiere decir que no arrastre vicios (karmas negativos) de vidas pasadas que DEBA DESLASTRAR EN LA PRESENTE y que son manifestadas por la persona con quien comparte el cuerpo, que le tocó habitar.

Para pocos queda claro que (en cada mundo que vivimos) somos seres trinitarios. Todo ser humano está constituido por una parte física denominada ‘naturaleza humana’ (cuerpo), otra parte que indica el carácter personal, la cual viene de la mezcla de los genes de papá y mamá, a la que se denomina ‘persona humana’ y finalmente el espíritu. Esta trinidad existencial es poco comprendida porque a través de la historia diferentes teóricos le han dado diferentes nombres a las partes que integran la trinidad existencial. Por ejemplo, San Pablo escribe en su Primera Carta a los Tesalonicenses: “… el ser del hombre está constituido por cuerpo, alma y espíritu…” –(1 Tesalonicenses 5:23)-, por lo que estimamos que él denominaba ‘espíritu’ a la ‘persona’ que integra el ser del hombre, puesto que el ‘alma’ siempre se ha considerado parte de Dios.

Ocurre entonces que, debido a la flojera por leer, investigar y profundizar, pocos logran comprender que, la naturaleza humana (parte física de la existencia trinitaria) está constituida por una parte PROPIAMENTE FÍSICA, la cual es el cuerpo, proveniente de su propia naturaleza humana, y por una parte NO FÍSICA, a la cual por largo tiempo denominaron ‘psiquis’ (que significa ‘espíritu’), la cual le da a cada ser humano sus características psicológicas, como su carácter, su forma de actuar, de pensar, de hacer las cosas, etc. Con el paso del tiempo, a este ‘psiquis’ le comenzaron a llamar ‘persona’, para diferenciarlo del propio ‘espíritu’, dado que comenzaron a comprender que el espíritu proviene de Dios y es en esencia bueno.

La persona ciertamente forma parte de la carne o del cuerpo, puesto que es en sí su herencia genética, la cual no es palpable, aunque si visible. Por eso se considera que la persona es la parte NO FISICA de la constitución física de la existencia trinitaria. La tercera parte, de la existencia trinitaria, el espíritu, el cual ni es visible ni palpable, por lo que decimos que es la parte NO FÍSICA PROPIAMENTE.

De manera que, dentro de cada cuerpo se encuentran dos entidades, mayormente antagónicas, procurando dominar el cuerpo, para satisfacer sus necesidades particulares. Las necesidades de la ‘persona’ son mayormente materiales, debido a los mismos vicios que el espíritu arrastra (karma) de vidas pasadas y se las impregna a la persona. Pero estos vicios son manchas que se encuentran en el espíritu y que las asume la persona al espíritu ingresar en ese cuerpo. Queda claro entonces que, lo que dice mi Princesa es muy cierto, puesto que EN ESENCIA TODO ESPÍRITU ES BUENO, pero las cargas positivas o negativas que arrastra hacen que la persona –entidad con la que comparte ese cuerpo- se manifieste como buena persona o como mala persona, según sea el tipo de carga que recibió del espíritu, el cual sigue siendo bueno.

Ahora bien, esta bondad ontológica de los espíritus no les provee de inmunidad en El Día del Juicio (Final de los Tiempos), porque evidentemente El Sumo Justo Juez no le puede otorgar la misma recompensa o trato a los espíritus flojos que a los espíritus que se hayan esforzado por eliminar las manchas y por obtener puntos positivos. Y como yo no tengo la más mínima idea de lo que ocurrirá El Día del Juicio Final, ni estoy muy seguro de que el infierno no exista, y al igual que ustedes desconozco la fecha de finalización del Gran Juego, mi mayor consejo es que aprovechen esta vida para disminuir los vicios que manifiestan sus personas y que en esencia son las manchas de sus espíritus, porque con seguridad los espíritus que estén manchados El Día del Juicio Final no podrán irse a dormir con nuestro Amoroso Padre Dios. Y este consejo se los doy con cierta preocupación porque las Señales parecieran indicar que El Gran Juego está por terminar, así que dejen de inventar tontas excusas y esfuércense por deslastrarse de aquellas manchas (soberbia, ira, avaricia, gula, pereza,…) que con seguridad sabes que arrastras de vidas pasadas porque tu persona los manifiesta.  

Para mí es claro que, si algunos genios que oyeron recitar a Mahoma El Mensaje de Dios se convirtieron de su maldad y se pasaron al equipo de nuestro Amoroso Padre Dios –(El Corán 72:1 / Sura 40)-, pues a un espíritu (que en esencia es bueno) se le hará mucho más fácil retornar al equipo de nuestro Amoroso Padre Dios, porque sólo tiene que desmancharse, mientras que el genio debe ir en contra de su esencia, para renunciar al equipo de satanás. SÓLO TENEMOS QUE RECONOCER QUE ESTAMOS MANCHADOS Y ESFORZARNOS POR DESMANCHARNOS. Y aquellos que consideren que tienen un genio en su interior, en vez de un espíritu, tampoco tienen excusas para no pasarse al equipo de nuestro Amoroso Padre Dios, porque El Corán deja evidencias de que es posible. El secreto está en reconocer qué es lo que más nos conviene y esforzarnos por alcanzarlo. Espero que todos los que lean estas letras prefieran irse a dormir en el regazo de nuestro Amoroso Padre Dios y se esfuercen por lograrlo.

Acerca de cómo lograrlo, Yeshuá nos dejó un hermoso consejo: “Manténganse despiertos y oren, para que la tentación no los venza. Porque es cierto que el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil”. Queda claro que, el espíritu es en esencia bueno, pero le cuesta controlar a la persona, en sus inclinaciones por lo material. La única forma que tenemos de ayudar a nuestro espíritu a vencer a nuestra persona es que reconozcamos los vicios que porta nuestra persona y nos esforcemos por superarlos, con mucha oración, para mantenernos cerca de nuestro Amoroso Padre Dios, y así recibir de Él las luces, virtudes y dones que nos permitan crecer espiritualmente.  

¡NO LO DEJES PARA MÁS TARDE, PORQUE DESPUÉS PUEDE SER MUY TARDE!!!


Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo

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