domingo, 15 de mayo de 2022

UN DIA A LA VEZ

PREÁMBULO NECESARIO

Sé que varios de mis recientes artículos parecen algo alejados del tema central en torno al cual giran los artículos de mi Blog, pero la verdad es que lo que estoy tratando de comunicar con este Blog es la realidad de que existimos para jugar un hermoso pero muy serio juego, el cual me he dado por bautizar: Jugando por Nuestros Mundos. Consecuentemente, en mis artículos simplemente narro mis conocimientos acerca de lo que, de alguna forma o manera, se me ha revelado. Algunos artículos estarán cargados de mucha espiritualidad pero otros necesariamente estarán cargados de mis propias vivencias mundanas, tanto cuanto pretendo dejarles anotado el camino que tomé para lograr, de alguna forma o manera, integrar lo espiritual con la materialidad de nuestras existencias, para superar victoriosamente alguna situación de vida. 

Evidentemente, estos artículos vivenciales son simplemente mi opinión personal acerca de lo que yo procuro hacer al enfrentarme a alguna situación de vida específica. Se las anoto porque, de alguna forma o manera, siento que nuestro Amoroso Padre Dios me pide que se las anote, quizás porque es probable que a algunos de mis amigos invisibles les pueda ayudar a enfrentar alguna situación de vida similar. Y claro que estoy consciente de que hasta el presente nadie, ni siquiera mis amadas hijas, han leído mis artículos, pero consciente también de que lo que colocas en la web en la web se queda, pues no dejo de escribirles, porque es probable que algunos de mis artículos se lo estoy escribiendo a alguien que lo necesitará dentro de mil años. ¡YO SOLO SOY UN MENSAJERO!!!

VIVENCIAS = SEÑALES

En éste orden de ideas, les comento que esta mañana me desperté cantando una extraña canción, bastante mundana, que me aprendí en mis tiempos mozos, cuando acostumbraba a disfrutar de reuniones, fiestas y bacanales. Como yo soy muy consciente, aún en ésta situación, decidí ser consecuente con lo que me querían comunicar los versos de ésta canción, en el entendido de que ni una sola hoja de un árbol se cae sin que Dios tome cuenta de ello. Para mí es claro que, si amanecí con una canción mundana en mi mente debo analizar el mensaje que me quiere entregar nuestro Amoroso Padre Dios, a los fines de crecer espiritualmente. Desde que descubrí lo que hemos venido a hacer en este mundo, suelo ver cada vivencia como una Señal de nuestro Amoroso Padre Dios, para someter a mi análisis y descubrir Su Hermoso Mensaje.

Cantando y analizando los versos de esa canción, descubrí que la frase que más me llamaba la atención guardaba mucha relación con ciertas vivencias recientes que me han hecho sentir cierto tedio, porque últimamente he sentido que éste cuarto es muy pequeño para las cosas que sueño. Esta frase, de esta extraña canción, me hizo caer en la cuenta de que últimamente me he sentido algo aburrido por las tareas que me encuentro realizando. Este aburrimiento es quizás la consecuencia de todo lo que se me ha revelado y que quisiera estar comunicando en auditorios enormes. Pensar en todo aquello que debería estarles comunicando me hace sentir que estoy perdiendo el tiempo viviendo en la normalidad de lo cotidiano de una existencia común. Evidentemente, al observar las señales de lo que me quería comunicar nuestro Amoroso Padre Dios, decidí hacer un análisis de lo que me causaba tedio, para darle una solución digna de un verdadero creyente.  

Cada día me levanto cerca de las 6:00 am, porque el pensar que hay que cocinarle la comida a los perros no me deja dormir plácidamente hasta las 8:00 am o 9:00 am, que es lo que me gustaría hacer. Y no es que los perros sean dignos de mis tempranas atenciones sino que lo hago para evitar que mis hijas se levanten a hacerlo.

Cada día me levanto temprano para asumir la responsabilidades de mis amadas hijas, primeramente porque es mi responsabilidad de padre el hacerles lo más cómodamente posible la existencia a mis amadas hijas y segundo porque, pese a que me he esforzado muchísimo por hacer responsables a mis amadas hijas, no he logrado que comprendan la importancia de cumplir con sus responsabilidades en cada uno de los inquilinatos que han decidido asumir. Hay quienes me dicen que quizás esto es culpa mía porque las consiento muchísimo y me esfuerzo mucho por hacer las labores que ellas deberían hacer con dignidad. 

Quizás tengan razón, porque yo también he pensado que éste siempre ha sido mi problema con cada una de las relaciones que he tenido: SIEMPRE HAGO PARTE DE MIS RESPONSABILIDADES LAS DE LOS DEMÁS. Pero, como suelo decir: SI LOS DEMÁS NO LO HACEN ALGUIEN TIENE QUE HACERLO. El caso es que, me cuesta ver que hay cosas por hacer y evitar colaborar por hacerlas.

A los perros de mis hijas les han acostumbrado a salir a hacer sus necesidades antes de las 8:00 am y a comer cerca de esa hora. Esta costumbre es el resultado del hecho de que una de mis hijas salía, hacia su universidad, poco después de las 8:00 am y consecuentemente sentía la responsabilidad de atender a los perros  antes de salir. Durante la pandemia se suspendieron las actividades académicas, motivo por el cual mi hija -la que mal acostumbró a los perros- ya no tenía que ir a la universidad y consecuentemente no se levanta temprano. Como yo sé que la costumbre es más fuerte que el amor, comprendo lo que deben sentir esos perros cuando se acercan las 8:00 am y aún no han salido a hacer sus necesidades y tampoco han comido. ¿Han sentido ganas de defecar y no tener un baño cerca? ¿Han sentido hambre cuando no han tenido algo disponible para comer? Sé que quizás los perros no sean dignos de que yo me ponga en sus pieles, pero no puedo evitar sentir algo de hambre y ganas de ir al baño cuando les veo dando vuelta en la habitación de mi hija, aquella que los mal acostumbró.

Por costumbre, yo me levanto 2 veces en la noche para ir al baño. Si no lo hago siento que me orinaré en la cama, aunque ciertamente mis esfínteres aún funcionan muy bien, pese al largo tiempo que tienen laborando. Por costumbre, cerca de las 6:00 am me levanto para defecar y, aprovechando el ínterin, voy a la cocina a poner a cocinar la comida de los perros, para que así esté a temperatura comible para los perros, cuando lleguen de hacer sus necesidades. Ya que estoy despierto pues decido continuar con las labores del día a día. 

¿Saben que me atormenta cada mañana mientras hago mis necesidades matutinas?, pues que no sé que preparar de almuerzo y esto a pesar de que ciertamente tenemos alimentos suficientes en las alacenas. Pero resulta que, mi preocupación acerca de lo que almorzaremos radica en el hecho de que los comensales tienen gustos muy variados, a veces difíciles de complacer en su conjunto. Mis amadas hijas aún no comprenden que los alimentos son para alimentarse y que debemos ser agradecidos por lo que tenemos para comer, sin importar si se encuentran dentro de nuestros estándares. Una de mis amadas hijas es vegetariana y, desde hace algún tiempo, decidió sustituir las necesarias proteínas consumiendo carne de soya. En estos días me confesó que ya estaba algo aburrida de la carne de soya, por lo que agregó a mis preocupaciones matutinas otra preocupación. Mi otra hija no es vegetariana pero no le gustan los carbohidratos -lo cual contienen casi todos los alimentos disponibles en el mercado- y tampoco le gustan las frituras. Hace un tiempo me manifestó que no es bueno comer carnes rojas, por lo que me redujo el menú a pollo y pescados, pero el pescado es muy costoso por lo que me dejó como única opción de cocina el pollo, pero nunca frito. De manera que cada mañana debo pensar que agregarle al pollo para hacer una rica comida y que además me sirva para completar el menú de mi hija vegetariana, sin darle pollo.

CADA PUNTO SUMA      

Perdonen que les cuente los tristes inicios de mi día a día, desde que estoy en casa de mis amadas hijas. Si estuviera en mi casa con seguridad levantarme cada mañana no sería tan agotador, pero estoy en donde debo estar, esa es la realidad del Juego por nuestros Mundos. Tenemos que aceptar la posición en la que nos han ubicado y desde allí dar lo mejor de nosotros, porque cada punto suma.

El caso es que, pese a que no puedo evitar el entristecerme cada día por lo que pareciera ser una perdedera de tiempo, soy consciente de que cada servicio bien ejecutado es un punto a mi favor, por eso, a pesar de lo agotador que pudiera ser el hacerme responsable por mis amadas hijas, lo prefiero a estar en mi casa tirado en un chinchorro viendo televisión.

Soy consciente también de la responsabilidad que tengo de distribuir el conocimiento que se me ha revelado, por lo que, pese a no estarlo haciendo en un enorme auditorio, estoy agradecido de hacerlo por éste medio. Según lo entendemos humanamente, es muy probable que distribuir este conocimiento que se me ha revelado en grandes auditorios tenga un mayor puntaje que hacerlo por estos medios y quizás valdrá muchos más puntos que continuar haciéndome responsable de las responsabilidades de mis amadas hijas, pese a que mis amadas hijas ya son mayores de edad. Pero acerca del verdadero valor de nuestras acciones sólo nos haremos consciente al saltar al más allá. Mientras estamos en el más acá,  sólo nos queda dar lo mejor de cada uno de nosotros en la posición que nos ha tocado jugar, conscientes de que cada punto cuenta.

Pero para que cada punto cuente, es preciso que, además de reconocer y aceptar la posición que nos ha tocado jugar, debemos ser verdaderamente agradecidos por la posición que, de alguna forma o manera, se nos ha otorgado. Y dije verdaderamente porque sé que muchos se acostumbran a agradecer por obligación, sin hacerse conscientes del don recibido. Por esto es altamente necesario que analicemos bien el regalo recibido, para que al agradecerlo lo hagamos con todo nuestro corazón, con toda nuestra alma y con todo nuestro ser. Al respecto les comentaré que, para hacerme consciente del regalo que se me ha otorgado al enviarme a casa de mis hijas para servirles, analicé las situaciones de vida ocurridas en mi entorno y es así como llegué a la conclusión de que el estar en casa de mis hijas es un regalo de nuestro Amoroso Padre Dios.

CADA DÍA TIENE SU PROPIO AFÁN

Aún consciente de éstas realidades, al levantarme cada mañana, después de mis oraciones matutinas, no puedo evitar el preocuparme por lo que haré de almuerzo ese día. Es parte de mi humanidad intentar ocuparme de hacer lo mejor posible, porque cada punto cuenta, y el Juego por nuestros Mundos se gana un día a la vez. Esto es lo que nos aconsejaba nuestro Amado Yeshuá al decirnos que cada día tiene su propio afán, por lo que consecuentemente cada día debemos esforzarnos por ocuparnos lo mejor posible de las responsabilidades que le corresponden a ese día, sin pensar en lo que he de hacer mañana, porque los puntos que anotemos hoy se sumarán en nuestro score, del Juego por nuestros Mundos.

Cada día, al acostarnos, culmina un Tiempo de Juego, de largo Juego por nuestros Mundos. Al acostarnos, El Gran Metatrón anota en nuestros Registros Akáshicos cada una de nuestras acciones -buenas o malas- y registra, al lado de cada acción, el puntaje -positivo o negativo- que le corresponde a esa acción. Evidentemente, ninguno de nosotros, que nos encontramos en el más acá, sabemos el puntaje que le corresponde a cada acción, ni con cuántos días (Tiempos de Juego) contamos para anotar puntos positivos en nuestro score. Consecuentemente, es preciso darle a cada día su  propio afán y esmerarnos lo más diligentemente por cumplir con nuestras responsabilidades un  día a la vez.

De allí que, pese a que ciertamente me aburro en mi día a día, cumpliendo con parte de la responsabilidades de mis amadas hijas, no dejo de madrugar cada día, preocupado por lo que haré de almuerzo, porque es preciso que lo haga lo mejor posible, si pretendo un buen puntaje en mis Registros Akáshicos. Y me esfuerzo a pesar de que me aburro, en labores tan mundanas y tediosas, porque éste es el lugar en donde debo servir. Si mi Amado Padre Dios quisiera que yo realizara funciones en otro lugar, puesto, posición,... inquilinato, pues con seguridad Proveerá de las personas, acciones, acontecimientos,... Señales, para ubicarme en ese lugar, puesto, posición,... inquilinato en donde quiera que le sirva. ¿Acaso no es Yahweh Yireh?

En cada día de tu vida habrás de ocupar un lugar, puesto, posición,... inquilinato (padre, hijo, hermano, estudiante, trabajador,... creyente) en el cual deberás desempeñar tus funciones diligentemente -con afán- para lograr vencer en el Juego por nuestros Mundos. Ocurrirá muchas veces que, en algunos días, te tocará jugar en diferentes lugares, puestos, posiciones,... inquilinatos y en cada uno de estos debes esforzarte al máximo, como si fuera el único lugar, puesto, posición,... inquilinato que te ha tocado jugar, porque esos son los afanes que le corresponden a ese día y debes vivir cada día a la vez, realizando nuestras mejores jugadas. Dichosos aquellos que, en su día a día, tienen muchas funciones que cumplir con afán, porque a mayor número de tareas mayor puntaje. Por lo pronto, yo seguiré cumpliendo diligentemente con las pocas funciones que me han asignado en estos tiempos, aunque me parezcan algo aburridas, porque cada punto cuenta. Espero que mis amadas hijas comprendan, con mi ejemplo de vida, la importancia de cumplir diligentemente con sus funciones en cada uno de los lugares, puestos, posiciones,... inquilinatos que les toque jugar, ya sea porque se los asignen o porque ellas mismas los hayan escogido.

AGRADECIMIENTO CONSCIENTE

Arriba les comenté algo acerca del agradecimiento consciente que debemos manifestar por los lugares, puestos, posiciones,... inquilinatos que nos toque vivir. Para no dejarles en ascuas, les ampliaré un tanto el análisis que hice de mi entorno para llegar a un verdadero agradecimiento. 

Según lo veo yo, en nuestra triste actualidad pareciera se fuera a activar el capítulo 13 del Apocalipsis. Digo "pareciera" porque toda profecía puede activarse y/o desactivarse según el comportamiento o la actitud que el hombre manifiesta con relación a los acontecimientos que pudieran activar o desactivar la profecía. Es decir, aunque ciertamente los puntos climáticos de nuestra existencia están escritos, la ejecución, temprana o tardía, de esos puntos climáticos futuros dependen de las acciones de cada uno de nosotros. 

Hago referencia al capítulo 13 del Apocalipsis porque, según lo aprecio, me parece que los gobiernos de ciertos países -demasiados para mi gusto- están haciendo todo lo que les pide estados unidos de norteamérica que hagan, sin importar las consecuencias terribles que pudieran significar éstas acciones para los pueblos que esos gobiernos sumisos. Estas acciones se me asemejan a las narradas por Juan en el capítulo 13 del Apocalipsis, las cuales nos informa ocurrirán durante 42 meses -(5:También se le dio boca que hablaba grandes cosas y mentiras, y se le dio autoridad para actuar 42 meses)-.       

De manera que, si las acciones del hombre se mantienen alejadas de La Voluntad de nuestro Amoroso Padre Dios, con toda seguridad en aproximadamente 3 años estaremos viviendo el capítulo 14 del Apocalipsis. Consecuentemente, estoy altamente agradecido con nuestro Amoroso Padre Dios por regalarme el pasar con mis amadas hijas el último tiempo de El Gran Juego, disfrutando del compartir con ellas, aunque durante ese compartir me fatigue un poco, al servirlas y al continuar intentando educarlas. ¿Acaso ésta no es la responsabilidad que yo mismo me procuré al traerlas a este mundo?

Claro está que, el conocimiento de éstas cosas ciertamente no hace mi cuarto más grande, pero si lo hace más respirable. Además, es probable que el el cuarto de muchos de ustedes sea mucho más grande que el mío, pero esto no significa que estén respirando mejor que yo. De hecho, es muy probable que muchos de ustedes crean que están viviendo cuando realmente están muriendo. Consecuentemente, le agradezco mucho a nuestro Amoroso Padre Dios el haberme colocado en este pequeño pero hermoso cuarto, para compartir con mis amadas hijas antes de partir, al más allá o a algún otro cuarto en donde nuestro Amoroso Padre Dios decida colocarme. ¡Yo tan solo soy un lápiz viejo, con la punta algo gastada, que nuestro Amoroso Padre Dios logra de vez en vez hacer uso, pese a mi torpeza y fragilidad!!! 

Hablando de fragilidades, arriba les confesé brevemente que durante mis tiempos mozos disfrute de reuniones, fiestas y bacanales. Pues sí, al igual que ustedes soy hombre y existo, por lo que consecuentemente yerro y suelo perder El Camino. Quizás lo que me diferencia un tanto de ustedes es que siempre trato de retomar El Camino. Pero cada vez que yerro, evidentemente me mancho de barro, lo que aumenta en mis Registros Akáshicos los puntos negativos. Por eso le agradezco a nuestro Amado Padre Dios el estar en este cuarto, prestando mi mejor servicio, para intentar aumentar en mi score los puntos positivos.  

Pido a nuestro Amoroso Padre Dios que me asista en ésta afanosa labor, a fin de que mis amadas hijas comprendan con mi ejemplo la importancia de hacerse responsables de sus propias funciones. Quizás, antes del inexorable fin, mis amadas hijas logren acumular los puntos positivos que requieren para superar con creces los puntos negativos que pudieran haber acumulado en vidas pasadas, a fin de que al llegar ante La Presencia de nuestro Amoroso Padre Dios nos Otorgue Su Maravillosa Amistad y así merezcamos dormir en Su Placentero Regazo.  


Escrito por: Noel Méndez 


No hay comentarios.:

Publicar un comentario