Tengo por claro que, en atención a todo lo que escribo,
para todas las religiones yo me he convertido en un ‘hereje’. Les aclaro que, la palabra ‘hereje’ proviene del vocablo griego ‘hairetikós’,
que a su vez se deriva de ‘hairesis’, que significa ‘decidir
libremente’, o más propiamente ‘escoger’. ¡Y sí, yo
‘escogí’ creer en Dios! Pero, esa ‘libre decisión’, me obligó a buscarle
diligentemente, a los fines de conocerle lo más propiamente posible y así
evitar convertirme en un creyente más, como aquellos que son conducidos por
pastores ciegos hacia el despeñadero. Esta búsqueda de Dios me llevó a
comprender que, todos los miembros de todas las
religiones, tenemos razón en casi todo lo que hemos aprendido de nuestros
líderes eclesiales, pero a muchos les ha costado aceptar que HA SIDO NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS QUIEN HA
DADO ORIGEN A LAS DISTINTAS RELIGIONES QUE EXISTEN. Al ser
Dios ‘El Infinito’, no puede ser encasillado en las frágiles estructuras del
Conocimiento humano.
Desde hace algunos años he estado leyendo, investigando y
profundizando acerca de nuestro Amoroso Padre Dios y de El Reino Espiritual, lo
que me ha movido a escribir artículos contentivos de mis conclusiones al
respecto, los cuales he publicado en Blogs. Mis esfuerzos por Conocer a nuestro
Amoroso Padre Dios ciertamente han rendido sus frutos, aunque ciertamente aún
no concluye mi trabajo, tanto cuanto, El Conocimiento de Dios Es Infinito. De
momento, lo que he descubierto, acerca de nuestro Amoroso Padre Dios y de El
Reino Espiritual, me ha llevado a hacerme Consciente de lo que realmente Somos
y de lo que hemos venido a hacer a estos Mundos, lo cual deseo comunicarles
durante el desarrollo de esta serie de podcast, a la cual titularé: “COMPRENDIENDO EL GRAN JUEGO”, porque lo que
les quiero comunicar es un resumen de lo que se me reveló hace algunos años: SOMOS ESPÍRITUS, HIJOS TODOS DE NUESTRO AMOROSO PADRE
DIOS, QUIEN NOS HA REVESTIDO DE MATERIALIDAD, A LOS FINES DE QUE TENGAMOS
EXPERIENCIAS DE VIDA, CON LAS CUALES CREZCAMOS EN EL CONOCIMIENTO, QUE NOS
AYUDE A HACERNOS CONSCIENTES DE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS.
Uno de los libros que más me ha ayudado a comprender lo
que se me ha revelado es “El Libro de los Espíritus”, escrito por Allan Kardec,
en el cual se nos recuerdan detalles de nuestra realidad ontológica. Según la
enseñanza codificada por Allan Kardec, la vida corporal es una etapa transitoria dentro de
la existencia eterna del Espíritu. Cada
ser humano es un Espíritu inmortal, creado
simple e ignorante, destinado a perfeccionarse a través de múltiples
experiencias, donde desarrolla su inteligencia y, sobre todo, su moral.
En este camino, no existen casualidades. Los encuentros, las dificultades, las
diferencias de carácter, todo responde a necesidades evolutivas. Así, los distintos comportamientos humanos no son etiquetas,
sino expresiones de estados del alma en proceso de transformación.
Así pues, según lo descubierto por Allan Kardec, nuestras Personas o Egos son la consecuencia de ciertas características
del Espíritu, que se manifiestan a través de nuestras Personas.
Estas características son aquellas cualidades que nuestro Espíritu ha venido
desarrollando a través de muchas vidas, algunas de las cuales pudieran ser
incómodas, pero que en definitiva son EXPRESIONES
DEL ESPÍRITU EN SUS PROCESOS EVOLUTIVOS, las cuales debemos moldear
a los fines de reflejar el Amor de Dios para con nosotros sus hijos.
Justamente, lo que a mí se me reveló hace años es que, a los fines de salir de nuestras
‘Ignorancias Primigenias’, nuestro Amoroso
Padre Dios Diseñó un hermoso pero muy serio Juego, en el cual participáramos
todos sus Hijos, en procura de Acumular el Conocimiento que nos ayude a
hacernos Conscientes de nuestro Amoroso Padre Dios. Es ciertamente un Juego Virtual,
Diseñado por Niveles en los cuales debemos superar Pruebas, a los fines de Ascender
a los Niveles Superiores.
1.- EL OMNIPOTENTE
Lo primero que tenemos que tener en claro, a los fines de
comprender lo que se me ha Revelado, es comprender y aceptar que SOLO PUEDE HABER UN DIOS, porque si hubiera dos, se
diferenciarían en algo, que, de alguna forma o manera, haría que alguno de los
dos fuera menos Dios que el otro, y, aquel Dios de menor potencia,
no sería Dios, simplemente por no ser el Omnipotente. De manera que, la principal característica de
Dios es que es el Omnipotente, lo que significa que no existe
alguien más poderoso que Él. En el verso 48 del sura 5 del Corán, se nos dice
que, cuando el Arcángel Gabriel conversaba con Mahoma acerca de las diferentes
religiones existentes, el Arcángel le recordó a Mahoma que: “A cada uno de vosotros le hemos asignado un código legal
y un camino de salvación y, si Dios hubiera querido, habría hecho que fueseis
una sola comunidad, pero lo hace así para probar vuestra fe en lo que se les ha
dado”. Seguidamente expresa emocionado algo verdaderamente
interesante: “¡Competid, pues, en buenas
acciones! ¡El lugar de retorno de todos vosotros es Dios! Él os aclarará aquello
en lo que manteníais diferencias.”.
Uno de mis profesores de bachillerato, cada vez que
pretendía declararnos la importancia de algún tema, solía enfatizarnos alzando
la voz: “¡Subráyenlo con sangre!”. Desde aquellos días me acostumbre a
‘subrayar’ todo aquello que me llama la atención, a los fines de mantenerlo
presente, para investigarlo y profundizarlo. LEER, INVESTIGAR Y PROFUNDIZAR es el camino para
alcanzar el conocimiento, y la oración consciente es el camino para
aprehenderlo. De mi lectura del Corán 5:48, lo primero que subrayé
con sangre es que: el Arcángel Gabriel nos
recuerda la característica ontológica más propia de Dios: ¡Dios puede hacer todo lo que quiera!
¡ÉL ES EL TODOPODEROSO! ¡EL OMNIPOTENTE! Esto es lo que nos quiere
comunicar Gabriel cuando nos asegura que: “Si
dios hubiera querido”, pues eso habría hecho, porque Él Es El Omnipotente.
De manera que, todos los acontecimientos de la historia -pasada, presente y
futura- o son propiciados por Dios o, a lo menos, son permitidos por Dios.
Consecuentemente, si existen varias formas de ‘rendirle culto a Dios’
-Religión-, pues es porque nuestro Amoroso Padre Dios así lo ha querido.
¡Muchos afirman
creer en Dios, pero dudan de su Omnipotencia! Muchos dudan también de otras de las características más
significativas de Dios, la cual es Su Misericordia y Clemencia, afirmación con
la que comienzan todos los suras del Corán (con extraña excepción del último
sura, el 114) y que nos la recuerdan todos los escritos religiosos al
afirmarnos constantemente, como lo hizo San Juan, que ¡DIOS ES AMOR! Al no comprender a plenitud
estas principales características de Dios, a todos les cuesta comprender que,
como lo expresaba San Pablo: “Sabemos que en todas las cosas interviene Dios
para bien de los que le aman” -(Romanos 8:28)-. De manera que, todos los acontecimientos de nuestras vidas -buenos o
malos- ocurren con la anuencia de Dios. Queda de parte nuestra
siempre agradecerle a nuestro Amoroso Padre Dios los sucesos buenos y meditar
los sucesos malos, puesto que, si nuestro Amoroso Padre Dios los ha permitido,
ha sido para nuestro bien.
Quienes aceptan plenamente estas realidades ontológicas
de Dios (Omnipotencia y Suprema Bondad) comprenden que es Dios quien ha
dispuesto la existencia de diferentes formas de rendirle culto. También es
nuestro Amoroso Padre Dios quien dispone la orientación religiosa que habremos
de tener. Pero, también hemos de aceptar que, incluso es nuestro Amoroso Padre Dios quien decide presentarnos
formas de rendirle cultos diferentes a aquellas en la cual fuimos orientados
desde nuestra niñez y somos nosotros los que ‘decidimos’ -Libre Albedrío- si en
alguna otra religión se nos es más cómodo expresarle a Dios y a su creación
nuestro Verdadero Amor. ¡DIOS ES EL
OMNIPOTENTE!
2.-
“COMO ES ARRIBA ES ABAJO”
Según reza un “Principio
Hermético de Correspondencia y Analogía”: “Como es arriba es abajo”, lo cual nos ayuda a comparar nuestras vivencias físicas con las
vivencias espirituales. Según este Principio, podemos comparar los ‘Niveles de Consciencia Espiritual’
que logramos ‘Alcanzar’ -Evolución o Progreso Espiritual-, a través de El Gran
Juego, con los ‘Niveles de Conocimiento’ que logramos ‘Alcanzar en atención a
lo Aprendido de nuestras Experiencias de Vida’ -Evolución Cognoscitiva-.
Así pues, al iniciar el Gran Juego, durante nuestras primeras Encarnaciones,
como nuestro Amoroso Padre Dios guardaba silencio y no hablaba con nadie, pues,
a los primeros participantes del Juego por nuestros Mundos, no les quedó de
otra que suponer que las portentosas manifestaciones de la naturaleza, como las
tormentas, el fuego, el Sol y otras maravillas de la Creación, ERAN DIOS y
comenzaron a rendirles culto. De manera que, los tiempos de la prehistoria del hombre fueron los
primeros ‘Niveles de El Gran Juego’, los cuales eran muy fáciles, porque todo
estaba permitido. Y todo estaba permitido porque estábamos iniciando
el Gran Juego y comenzando a reconocer la fragilidad de nuestra materialidad,
lo cual nos movía a desarrollarnos materialmente, para superar nuestras
fragilidades. Nuestras primeras Encarnaciones las podemos comparar con la asistencia
de un niño al Preescolar, a los
fines de comenzar a relacionarnos con otros niños y comenzar nuestras primeras
‘Experiencias de Vida Material y Socialmente’.
Con
el paso del tiempo, nuestro Amoroso Padre Dios Se Acercó a un hombre, quien,
además de haber logrado desarrollarse materialmente, había logrado
‘Desarrollarse Espiritualmente’, lo que motivó a nuestro Amoroso Padre Dios a
hablar con ese hombre, quizás porque ese hombre ya estaba preparado para subir
de Nivel, en atención a los ‘Niveles de Consciencia’ que, acerca de Dios, había
logrado obtener o desarrollar. A partir de ese momento, los ‘Niveles de El Gran Juego’ comenzaron a complicarse
porque, además de las Manifestaciones de El Poder de Dios en Su Creación, AHORA CONTÁBAMOS CON SU PALABRA, MEDIANTE LA CUAL
COMENZÁBAMOS A CONOCER LAS REGLAS DEL GRAN JUEGO. ABRAHAM FUE EL PRIMERO EN PASAR DEL PREESCOLAR A LA
PRIMARIA, EN ATENCIÓN A LOS ‘NIVELES DE CONSCIENCIA QUE HABÍA ALCANZADO ACERCA
DE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS’, por lo que se le ‘Asignó la Tarea’
de educar a sus descendientes y al resto de los hombres para que creyeran en Un
Único Dios Verdadero, y así, TODOS PUDIÉRAMOS
PASAR DEL PREESCOLAR A LA PRIMARIA, DEJANDO DE CREER EN MUCHOS DIOSES Y
COMENZANDO A ‘RENDIRLE CULTO AL ÚNICO DIOS VERDADERO’. Por eso a
Abraham se le dio el Título del Padre de la Fe, porque como buen padre se
esforzó por demostrar y propagar la Fe en un Único Dios Verdadero. Gracias a
Abraham, PASAMOS ENTONCES DEL PREESCOLAR
-POLITEÍSTAS: RELIGIOSOS QUE LES RINDEN CULTO A VARIOS DIOSES- A LA PRIMARIA
-MONOTEÍSTAS: RELIGIOSOS QUE LES RINDEN CULTO A UN ÚNICO DIOS VERDADERO-.
Luego,
transcurrido algún tiempo desde que Dios se le manifestó
a Abraham y a otros Profetas, nuestro Amoroso
Dios Decidió Revestirse de materialidad, para Aclararnos bien las Reglas, de El
Gran Juego, las cuales no habíamos comprendido muy bien, al momento
de entrar en nuestra historia nuestro Amado Yeshuá. Evidentemente, esta Epifanía Amorosa de Dios,
complicó un tanto más los ‘Niveles de El Gran Juego’, porque ahora, además de
apreciar las ‘Manifestaciones de El Poder de Dios en Su Creación’ y de contar
con ‘Su Palabra’, ahora contamos con la ‘Aclaración de Su Palabra’.
De manera que, a partir de la Epifanía Material
de nuestro Amoroso Dios, no tenemos excusas para decir que no nos es posible
avanzar en el Juego por nuestros Mundos, porque nuestro Amoroso Dios también se
revistió de materia y al final del Juego por Su Mundo nos pudo gritar: “¡ÁNIMO!
¡YO HE VENCIDO AL MUNDO!”, por lo que, si Él Pudo Vencer Su Mundo, evitando los comunes apegos
materiales, propios de nuestra materialidad, y cumpliendo con Su Misión
Espiritual, pues nosotros también podemos, porque también somos Hijos de
nuestro Amoroso Padre Dios y contamos con los mismos recursos que nuestro Amado
Yeshuá para vencer. Esta tercera
etapa, de nuestros ‘Procesos de Formación Espiritual’, Diseñados por nuestro
Amoroso Padre Dios, las podemos comparar con el Bachillerato de nuestros
‘Niveles de Formación Académica’, recordando que, para llegar a éstos, nos ha
sido necesario pasar por el Preescolar y por la Primaria.
De manera que, desde nuestras primeras Reencarnaciones,
pasamos del PREESCOLAR ESPIRITUAL, en donde creíamos en muchos
dioses, por lo que éramos politeístas, a lo que denomino PRIMARIA
ESPIRITUAL, en la cual comenzamos a ser monoteístas, al
comenzar a rendirle culto a El Único Dios Verdadero. Ocurrió que, como durante la Primaria Espiritual aún éramos muy niños,
bastante malcriados y desobedientes,
se hizo necesario comunicarnos que ese Único Dios era muy Celoso y que
castigaba nuestras faltas de culto a ese Único Dios con mucha vehemencia.
Es decir, durante nuestra ‘Primaria Espiritual’
fuimos adoctrinados por el ‘Dios Maestro’, el cual era muy duro en sus
métodos de ‘Enseñanza’, tanto cuanto era necesario ser muy duro para evitar que
esos niños volvieran a caer en las idolatrías del politeísmo, o lo que es lo
mismo, evitar que retornáramos al Preescolar Espiritual.
El caso es que, cuando alcanzamos cierta Madurez
Espiritual y a nuestro Amoroso Padre Dios comenzó a parecerle que ya jamás
volveríamos a ser politeístas, entonces Decidió Encarnar a Su Primogénito, a
los fines de que nos Comunicara nuestra realidad ontológica: SOMOS ESPÍRITUS, HIJOS DE UN MISMO PADRE.
Así como ocurre en el ‘Bachillerato de nuestra Formación Académica Material’, EL ‘BACHILLERATO ESPIRITUAL’ HA
SIDO DISEÑADO PARA QUE PROFUNDICEMOS LOS ‘CONOCIMIENTOS ADQUIRIDOS’ DURANTE LA
‘PRIMARIA ESPIRITUAL’, lo que implica que, debemos esforzarnos y
darle mayor seriedad a nuestros ‘Crecimientos Espirituales’, porque ya no somos
unos niños. Pero, tristemente ocurre que, así como muchos ingresan al
‘Bachillerato Académico Material’ pretendiendo seguir jugando, como cuando
estaban en la Primaria, y no le dan seriedad a sus estudios, durante el
‘Bachillerato Espiritual’ son muchos los Espíritus Encarnados que se siguen
comportando como niños y por ende, al seguir jugando vida tras vida, NO LOGRAN ‘PROGRESAR EN EL CONOCIMIENTO QUE LES AYUDE A
HACERSE CONSCIENTE DE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS’ y, por esta razón,
muchos son los que dicen creer en Dios pero realmente no se esfuerzan por
‘Conocer a Dios’, lo que nos indica que no han madurado espiritualmente.
De hecho, a
muchos se les presenta la duda de en cuál religión debe procurar su
‘Acercamiento a nuestro Amoroso Padre Dios’. A muchos esta duda, apoyada en los
muchos malos ejemplos de religiosidad que suelen dar los integrantes de cada
religión, les hace no procurar ninguna religión y en consecuencia no logran
cumplir con la Primera Regla, porque dejan de ‘Rendirle Culto a nuestro Amoroso
Padre Dios’. Claro está que, NINGUNA EXCUSA ES
VÁLIDA PARA NO PROCURAR A DIOS, en consecuencia, si en la religión
que fuiste iniciado no logras Amar a Dios sobre todas las cosas ni al prójimo
como a ti mismo, pues cámbiate de religión, tantas
veces como te sea necesario, hasta que logres integrar en tu ser El Mensaje
Divino, con todo tu corazón, con toda tu Mente y con todo tu Espíritu.
No por casualidad 'religión'
significa 'intentar repetidas veces y de distintas maneras encontrarte con
nuestro Amoroso Padre Dios'. ¡EL
MANUAL QUE UTILICES NO ES IMPORTANTE LO QUE ES VERDADERAMENTE IMPORTANTE ES QUE
COMPRENDAS EL MENSAJE DE AMOR QUE SE ENCUENTRA EN EL MANUAL QUE HAS DECIDIDO
LEER, INVESTIGAR Y PROFUNDIZAR! Incluso es muy recomendable leer,
investigar y profundizar todos los Manuales, si deseas realmente reunir todas
las Fichas de El Puzle Divino.
El hecho es que, todas las religiones son buenas, tanto cuanto existen
para que te acerques a nuestro Amoroso Padre Dios, procurando
comprender Su Mensaje de Amor. Si no has logrado
ser hinduista con el hinduista, judío con el judío, … musulmán con el musulmán,
entonces no has comprendido El Mensaje de nuestro Amoroso Padre Dios y si no
has comprendido este sencillo Mensaje, pues no puedes graduarte de Bachiller,
por lo que no podrás ‘Ascender al Nivel Universitario’. El caso es
que, si no has logrado ‘Amar a Dios sobre todas
las cosas y al prójimo como a ti mismo’, es porque aún no has comprendido ni
aceptado lo que realmente SOMOS y mucho menos te has hecho ‘Consciente’ de lo
que has venido a hacer a este Mundo. Consecuentemente, no puedes ‘Ascender a los Niveles
Superiores de Consciencia’ y esto te impedirá ‘Conocer a nuestro Amoroso Padre
Dios y Acercarte a Él’.
Justamente, cuando
comprendes y aceptas este Mensaje de nuestro Amoroso Padre Dios, entonces
comienzas a interesarte por todo aquello que te habla de Dios, de Sus
Realidades Existenciales, de Sus Perfecciones, de Sus Implicaciones y de El
Reino Espiritual, lo cual TE CONVIERTE EN UN ‘ESTUDIANTE UNIVERSITARIO DE EL
REINO ESPIRITUAL’. Evidentemente, manteniendo el Principio Hermético
“Como es arriba es abajo”, así como ha ocurrido y ocurre en nuestra Tercera
Dimensión, en donde no todos necesitan ingresar a una Universidad para hacer
gala de grandes ‘Conocimientos’ y profesionalidad, en las Dimensiones
propiamente Espirituales ha habido Espíritus que ni siquiera tuvieron que pasar
por el Bachillerato Espiritual para comprender aquello que explican en la
Universidad Espiritual, porque han sido autodidactas y reflexivos, lo cual les ha
permitido ‘Ascender a los Niveles Superiores de Consciencia’, sin necesidad de
‘Experimentar muchas Vidas’. No obstante, así como en nuestra Tercera Dimensión
en algún momento institucionalizaron las Universidades, tanto cuanto se hizo
necesario para seguir ‘Creciendo en el Conocimiento Formal o Académico’
colectivamente, a los fines de que los Espíritus continuáramos ‘Ascendiendo a
los Niveles Superiores de Consciencia’ colectivamente, se institucionalizó la
‘Universidad Espiritual’, lo cual ocurrió a mediados del siglo XIX, cuando los
Espíritus Superiores le solicitaron al autodidacta francés Hippolyte León
Denizard Rivail que, con la ayuda de los Espíritus Elevados, asentara las bases
de la ciencia denominada Espírita, las cuales publicó en su “Libro de los
Espíritus”, el 18/04/1857, bajo el pseudónimo ALLAN KARDEC.
3.- SI ES hombre,
ENTONCES NO ES DIOS
Si realmente quieren Conocer a nuestro Amoroso Padre
Dios, TIENEN QUE ESFORZARSE MUCHÍSIMO POR LEER,
INVESTIGAR Y PROFUNDIZAR ACERCA DE DIOS, hasta lograr imaginarse, aunque sea
mínimamente, lo que significa El Omnipotente. Resulta que, en estos
días he visto algunos vídeos en las redes sociales, publicados por ciertos
Espíritus Despiertos que se están volviendo a dormir, debido a que no se están
esforzando por continuar Creciendo en el Conocimiento que los ayude a hacerse
Conscientes de nuestro Amoroso Padre Dios, lo que los hace confundirse cuando
leen la Palabra Divina y llegan a dudar de que realmente sea Divina. Por favor
comprendan que, DIOS ES EL OMNIPOTENTE,
por lo que, cuando lean pasajes de las Sagradas
Escrituras en donde pareciera que Dios está actuando como hombre, tengan la
certeza de que, ciertamente es Dios,
pero ACTUANDO, en la Obra de Teatro que Él Mismo Escribió, a los fines de
Enseñar al hombre a ser Dios. Y como el hombre de vaina
comprende el lenguaje humano, pues a nuestro Amoroso Padre Dios no le queda de
otra que imitar los comportamientos y características del hombre para que el
hombre le entienda. EL ANTROPOMORFISMO DIVINO
NOS ES NECESARIO PARA COMPRENDER A DIOS.
En la Palabra Divina, muchas veces encontraremos
calificativos o hechos históricos que no son propios de nuestro Amoroso Padre
Dios, porque no son propios de Su Divinidad, como por ejemplo ira o celo y
otros calificativos que nos hablan de un Dios que pareciera sufrir de las
debilidades o defectos propios del hombre. ¿Cómo
puede Dios sufrir de debilidad si es el Omnipotente? ¿Cómo puede Dios tener
defectos si es La Perfección Suprema? ¿Acaso es un hombre para molestarse con
su hijo de manera iracunda? ¿Acaso es un hombre para tener debilidades humanas?
Cuando leamos en las Sagradas Escrituras pasajes que nos hablen de un Dios con
debilidades propias de los hombres, reconozcamos
en ese pasaje una obra de teatro en donde nuestro Amoroso Padre Dios hace el
papel de un hombre con debilidades, a los fines de que humanamente podamos
comprenderle. Pero, recordemos siempre que, es Dios El Omnipotente
por lo que debemos esforzarnos por comprender lo que realmente está ocurriendo
en ese pasaje y el mensaje encriptado en el mismo.
El mejor ejemplo de estos pasajes lo podemos leer en 1
Samuel 15:1-3: «Después Samuel dijo a Saúl:
“Yahweh me envió a que te ungiese por rey sobre su pueblo Israel; ahora,
pues, está atento a las palabras de Yahweh. Así ha dicho Yahweh de los
ejércitos: Yo castigaré lo que hizo Amalec a Israel al oponérsele en el camino
cuando subía de Egipto. Ve, pues, y hiere a Amalec, y destruye todo lo que
tiene, y no te apiades de él; mata a hombres, mujeres, niños, y aun los de
pecho, vacas, ovejas, camellos y asnos». Cuando lean este tipo
de pasajes bíblicos, que parecieran asegurar que Dios es un Dios iracundo y en
extremo malvado, por favor: DETÉNGANSE A
ANALIZAR LO QUE ESTÁ OCURRIENDO, TOMANDO EN CUENTA EL TIEMPO EN EL CUAL OCURREN
LOS HECHOS Y RECORDANDO SIEMPRE QUE LA CARACTERÍSTICA PRIMIGENIA DE DIOS ES EL
AMOR. Para comenzar el análisis, les comento que, me resulta absurdo que Dios ordene a un hombre castigar a
otros hombres, como si Dios no tuviera el poder de castigar. Esto
deja en evidencia que, LO QUE DIOS ESTÁ
ESPERANDO ES VER SI ESTAMOS DISPUESTOS A OBEDECER. Esto se nos
revela al leer el título que los exégetas le colocaron a ese pasaje: “Saúl desobedece y es desechado”. Nótese
en este pasaje que, Samuel le dice a Saúl que Yahweh le ordena castigar a los
Amalecitas, por un evento que ocurrió cientos de años antes de la época de Saul
-Éxodo 17-. Es como si el Poderoso Dios no
hubiera podido castigar a los Amalecitas el mismo día en que se le opusieron a
Israel en su camino a la Tierra Prometida. Quizás lo más chocante de
este pasaje es el hecho de que explícitamente dice “aun los niños de pecho”,
como si no le importara el sufrimiento de esas madres y de esos niños.
Recuerden siempre que, A DIOS NO LE IMPORTA LO
QUE OCURRA CON EL CUERPO, SINO QUE, SU PREOCUPACIÓN SON LOS ESPÍRITUS QUE
HABITAN EN ESOS CUERPOS, y, en el
caso de los Amalecitas -pueblo reconocido históricamente por sus horribles
sacrificios a muchos dioses-, todos esos Espíritus merecían abandonar sus
Cuerpos -Naves- y hacer sus transiciones al Más Allá, a los fines de
‘Planificar sus Reencarnaciones’, quizás para ser hijos de judíos y así
convertirse al monoteísmo. ¡PARA
NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS NINGUNO DE NOSOTROS MORIMOS!
Otro pasaje interesante de analizar es el anotado en Números
31:14-18: «Y se enojó Moisés contra los
capitanes del ejército, contra los jefes de millares y de centenas que volvían
de la guerra, y les dijo Moisés: ¿Por qué habéis dejado con vida a todas
las mujeres? He aquí, por consejo de Balaam ellas fueron causa de que los
hijos de Israel prevaricasen contra Jehová en lo tocante a Baal-peor, por
lo que hubo mortandad en la congregación de Jehová. Matad, pues, ahora a
todos los varones de entre los niños; matad también a toda mujer que haya
conocido varón carnalmente. Pero a
todas las niñas entre las mujeres, que no hayan conocido varón, las dejaréis
con vida». Pasaje muy parecido al anterior, pero de un
evento ocurrido en los tiempos de Moisés, algunos cientos de años antes de
Saúl. Según se desprende del enojo de Moisés, la
práctica de matar a todos los hombres mujeres y niños era una orden de Dios,
desde mucho antes de los eventos ocurridos con Saúl, narrados en el párrafo
anterior, por lo que, si hubiéramos leído, investigado y profundizado Las
Sagradas Escrituras antes de los Libros de Samuel, ya deberíamos tener en claro
que, DIOS SOLICITABA TODAS ESTAS MUERTES PARA
EVITAR QUE EL PUEBLO RECIEN CONVERTIDO AL MONOTEÍSMO VOLVIERA A LAS PRACTICAS
POLITEÍSTAS, MOVIDOS POR LAS COSTUMBRES DE LOS PUEBLOS QUE CONQUISTABAN.
De hecho, Moisés en su enojo les recuerda a los israelitas que, en otras
oportunidades, por culpa de las mujeres oriundas
de los pueblos que conquistaban, los hijos de Israel incumplieron su Pacto con
Yahweh, al rendirle culto a otros dioses, movidos por el amor a esas mujeres
paganas. Sé que lo que más les molesta, a la mayoría de los que leen
este pasaje, es el hecho de que Moisés les dice que dejen vivas a las niñas, y
ven en esta orden una actitud enfermiza o lujuriosa, incluso algunos creen que
es una orden de Dios y, por ende, consideran al Dios del Antiguo Testamento un
Dios falso. Resulta que, la orden de dejar vivas a
las niñas fue una idea de Moisés y no una orden de Dios. Es muy
probable que, esta idea de Moisés tenga sus bases en el hecho de la escasez de
mujeres en el pueblo de Israel, lo que ciertamente impactaría en la
multiplicación del pueblo de Israel, cuando llegaran a la Tierra Prometida. De
manera que, esta recomendación de Moisés con seguridad no era movida por la
lujuria, sino por el deseo de supervivencia del pueblo de Israel.
Siempre que
leamos la Palabra Divina RECORDEMOS QUE HA SIDO ESCRITA POR HOMBRES Y QUE TRATA
MEYORMENTE SOBRE LAS ACTUACIONES DE LOS HOMBRES, por lo que tenemos que mantener siempre presente que, lo narrado se corresponde más con aquello que el hombre
comprendió de lo comunicado por Dios, que con aquello que Dios realmente quiso
comunicar. Un ejemplo de estos pasajes los podemos leer en Jueces
11:30-36: «Y Jefté hizo voto a Jehová, diciendo: “Si entregares
a los amonitas en mis manos, cualquiera que saliere de las
puertas de mi casa a recibirme, cuando regrese victorioso de los amonitas, será
de Jehová, y lo ofreceré en holocausto”. Y
fue Jefté hacia los hijos de Amón para pelear contra ellos; y Jehová los
entregó en su mano. Y desde Aroer hasta llegar a Minit, veinte ciudades, y
hasta la vega de las viñas, los derrotó con muy grande estrago. Así fueron
sometidos los amonitas por los hijos de Israel. Entonces volvió Jefté a Mizpa, a su casa; y he aquí
su hija que salía a recibirle con panderos y danzas, y ella era sola, su hija
única; no tenía fuera de ella hijo ni hija. Y cuando él la vio, rompió sus
vestidos, diciendo: ¡Ay, hija mía! en verdad me has abatido, y tú misma has
venido a ser causa de mi dolor; porque le he dado palabra a Jehová, y no podré
retractarme. Ella entonces le respondió: Padre mío, si le has dado palabra
a Jehová, haz de mí conforme a lo que prometiste, ya que Jehová ha hecho
venganza en tus enemigos los hijos de Amón». Les pregunto: ¿Dios le pidió alguna cosa a Jefté? ¡Pues
no! Jefté se jodió solito, por andar presumiendo su fe, ofreciéndole a Dios un
pago -sacrificio-, como si a Dios le hiciera falta que le pagaran, aquello que
quiere regalarnos. Yo me imagino a nuestro Amoroso Padre Dios riéndose y
diciendo: “¿Quién te manda a estar ofreciendo vainas? ¡Ahora me cumples!”. Y es que nuestro Amoroso Padre Dios tiene una manera tan
simpática de Jugar el Gran Juego, que todo el tiempo está pendiente de someternos a Pruebas, para Evaluar nuestros
‘Niveles de Consciencia’ y así tener las bases para Promovernos o no.
Jefté hizo un voto a Dios y Dios Aprovechó para probar su fe, haciendo que la
primera persona que se acercara a recibir a Jefté fuera su única hija, la que
tanto amaba. Desde siempre al hombre le ha
gustado ofrecerle sacrificios a Dios, como si Dios necesitara algo de nosotros,
y Dios no nos impide hacer esos sacrificios, si con ellos queremos demostrarle
que lo preferimos a Él, antes que al resto de nuestras pertenencias.
Sé que aquellos que, al leer este tipo de extraños
pasajes, dudan que el Dios del Antiguo Testamento sea El Único Dios Verdadero,
lo hacen porque, de alguna forma o manera, les
parece molesto que ese Dios Verdadero se haya ‘Escogido’ a un pueblo que ha
demostrado ser tan abominable, como lo ha demostrado el pueblo de Israel.
Pero resulta que, no es culpa de Dios que,
después de haber ‘Escogido’ a ese pueblo, resultare que ese pueblo no
reconociese para qué fue ‘Escogido’ y mucho menos es culpa de Dios que ese
pueblo se haya creído que fue ‘Escogido’ para ser amado de manera especial por
Dios. Si lo analizan un poco se percatarán que, en la historia de la
humanidad, ningún pueblo ha sufrido tanto como ha sufrido el supuesto pueblo
‘Escogido’ por Dios. De hecho, no logro comprender el porqué, pese a los muchos
sufrimientos, vividos históricamente por los judíos, aún se consideran un
pueblo privilegiado, simplemente porque Dios los ‘Escogió’ para realizar una
tarea que jamás ejecutaron dignamente.
Sé que muchos me mal interpretarán al inferir que les
aseguré que El Omnipotente Dios no sabía que el pueblo de Israel lo
decepcionaría, pero resulta que, nada más alejado de la verdad, porque
ciertamente Yahweh sabía que el pueblo de Israel no lograría cumplir con la
tarea para la cual fue ‘Escogido’, pero a nuestro Amoroso Padre Dios no le
quedaba de otra que ‘Escoger’ a los descendientes de Abraham -el primer
monoteísta- para ayudar al resto de los pueblos a convertirse al monoteísmo. De
hecho, Yahweh le comunicó a Abraham que: «Has
de saber que tus descendientes serán forasteros en tierra extraña. Los
esclavizarán y oprimirán durante cuatrocientos años. Pero Yo a Mi Vez Juzgaré a
la nación a quien sirvan, y luego saldrán con gran hacienda» -(Génesis 15:13-14)-, de manera que queda
demostrado que lo sabía, pero que la jugada que
podía hacer en ese momento, era ‘Escoger’ a los descendientes del primer
monoteísta, para ayudar al resto de sus Hijos a Ascender al siguiente Nivel de
El Gran Juego.
El caso es que, todos esos comportamientos humanos,
reflejados en apariencia por el Único Dios Verdadero, son Actuaciones Magistrales de El
Omnipotente Dios, esforzándose por comunicarle a Sus Hijos un Mensaje que les
cuesta comprender. ¿Recuerdan de qué forma sus padres se esforzaron
por transmitirles obediencia cuando eran niños? Pues, los pasajes que nos
hablan de un Dios iracundo se desarrollaron durante nuestra Infancia
Espiritual, cuando se requería de la vara para tratar de despertar a nuestros
Espíritus encerrados en un Cuerpo muy frágil y con muchas necesidades. De
manera que, ese comportamiento aparentemente
humano de El Dios Omnipotente era necesario para que nos esforzáramos por
Ascender de Nivel, pese al enorme peso de un Cuerpo -Nave- tan frágil, aunque
sea por evitar fallarle a un Dios iracundo.
Por cierto, pensando un poco en estas trivialidades, hace
algún tiempo escribí un Artículo, para explicarles el porqué y el para qué,
Israel fue ‘Seleccionado por Dios’, razones éstas que los judíos jamás lograron
comprender y mucho menos aceptar:
Para cerrar este capítulo, les exhorto a mantener siempre
presente que, cuando lean las Sagradas Escrituras, SI
ALGÚN COMPORTAMIENTO PARECE HUMANO ENTONCES NO ES DIVINO, PERO PUDIERA SER DIOS
MONTANDO UNA OBRA DE TEATRO -ACTUANDO- PARA ENSEÑAR AL HOMBRE A SER DIOS.
Queda de parte nuestra hacer un análisis
profundo de lo que leemos, para desencriptar el Mensaje Divino, oculto entre la
Palabra Divina.
4.- INMORTALES
Si hemos venido comprendiendo nuestra hermosa realidad, ya deberíamos estar ‘Conscientes’ de que la muerte no
existe, tanto cuanto Somos Espíritus
Inmortales. De manera que, resulta ilógico que continuemos
sufriendo por algo que no existe. ¿Para qué seguir molestos con Dios porque
mandó ejecutar a todos los hombres, mujeres y niños de todo un pueblo? ¿Acaso
alguien murió? Pues, aunque ciertamente está la evidencia de un cadáver,
realmente nadie murió, porque lo que le daba vida a
ese cadáver se encuentra vivo en otro lugar, en donde nuestro amoroso Padre
Dios lo está Mirando. Queda claro que, ciertamente es válido que nos
acongojemos cuando algún ser querido pareciera estar siendo sometido a una
Prueba muy dura -enfermedades, accidentes, … muerte-, pero lo que no es
aceptable es que reneguemos de Dios o digamos que Dios es malo por someter a
tan duras Pruebas al ser querido, tanto cuanto, LAS
PRUEBAS SON PARA EL BENEFICIO DEL ESPÍRITU, EL CUAL ESTÁ SIENDO EVALUADO, A LOS
FINES DE DECIDIR SI ES ‘ASCENDIDO DE NIVEL’ O NO. Pocos son los que
logran comprender estas hermosas realidades, como parece que las comprendía el
Rey David, quien, pese a sus muchos errores, logró convertirse en un Verdadero
Creyente.
Me encanta releer la historia de David y Betsabé, en el
2do. Libro de Samuel. Me río emocionado cuando veo lo iracundo que se pone
David al escuchar que Natán le narra una historia perversa acerca de un hombre
que se robó una oveja e indignado David grita: «¡Tal
hombre merece LA MUERTE!» -2 Samuel 12:5-. Me río
emocionado cuando imagino la cara que David puso en el momento que Natán le
dijo que ese ladrón era David. Me emociono mucho al oír que Dios le dice a
David: «Yo haré que el desastre que mereces
surja de tu propia familia, y ante tus propios ojos tomaré a tus mujeres y se
las daré a otro, el cual se acostará con ellas en pleno día. Lo que tú
hiciste a escondidas, yo lo haré a plena luz, a la vista de todo Israel»
y que David, comprendiendo su error, humildemente pide perdón a Dios. ¡Y
nuestro Amoroso Padre Dios le perdona! Pero como suele suceder, en honor a la Justicia Divina,
toda falta exige una compensación, entonces nuestro Amoroso Padre
Dios decide hacerle comprender a David que, tal y como él lo proclamó, ¡SU FALTA MERECE LA MUERTE!, pero en atención al perdón
otorgado, no le quitó la vida a David, sino que hirió de muerte al hijo que
David había engendrado en Betsabé.
Cuanta emoción siento al leer que David se puso a rogar a
Dios por el niño: «Ayunaba y pasaba las
noches tirado en el suelo. Los ancianos de su corte iban a verlo y le
rogaban que se levantara, pero él se resistía, y aun se negaba a comer con
ellos. Siete días después, el niño murió. Los oficiales de David tenían miedo
de darle la noticia, pues decían: “Si cuando el niño estaba vivo, le hablábamos
al rey y no nos hacía caso, ¿qué locura no hará ahora si le decimos que el niño
ha muerto?” Pero David, al ver que sus oficiales estaban cuchicheando, se
dio cuenta de lo que había pasado y les preguntó: “¿Ha muerto el niño?” y le
respondieron: “Sí, ya ha muerto”. Entonces David se levantó del suelo y en
seguida se bañó y se perfumó; luego se vistió y fue a la casa del Señor para adorar. Después regresó al palacio, pidió que le sirvieran
alimentos, y comió. Sus oficiales le preguntaron: “¿Qué forma de actuar es
esta? Cuando el niño estaba vivo, usted ayunaba y lloraba; pero, ahora que se
ha muerto, ¡usted se levanta y se pone a comer!”. A lo que David hermosamente
respondió: “Es verdad que cuando el niño estaba vivo yo ayunaba y lloraba, pues
pensaba: ‘¿Quién sabe? Tal vez el Señor tenga compasión de mí y
permita que el niño viva’. Pero, ahora que ha muerto, ¿qué razón tengo
para ayunar? ¿Acaso puedo devolverle la vida? Yo iré adonde él está, aunque él ya no volverá a mí.”» -2
Samuel 12:16-23-.
Después de la muerte del niño se bañó, se perfumó, se
vistió y se fue, al lugar que fungía como templo, a ¡ADORAR
A DIOS! ¡Qué manera de aceptar la Voluntad de Dios! ¡Con alegría!
¡No con tristeza! ¡Reconoció
su error y aceptó el justo precio por su falta! Cuanta sabiduría en David, al estar ‘Consciente de que la muerte es
sólo una Transición a otro lugar, en donde nos volveremos a ver, con aquellos a
quienes amamos y con todos los que hayamos compartido’. Los neófitos
me reprocharán: “¿Por qué tuvo que pagar el hijo los pecados de su padre?”.
Pues, cuando comprendan que Dios no pierde nada y que para Dios nadie
muere, entonces comprenderán que aquel hijo de David solo fue un medio
para enseñarle a David una lección: ¡LAS
FALTAS EXIGEN UNA COMPENSACIÓN! ¡Si rompes un plato, debes retribuir
un plato! ¡AQUELLO QUE SIEMBRES COSECHARÁS!!!
La realidad es que, aquel niño sólo vino para mover a
David a comprender que nuestros
errores engendran nuestros sufrimientos. Y David lo entendió muy
bien. Tan hermosamente bien que: «Luego,
David fue a consolar a su esposa y se unió a ella. Betsabé le dio un hijo, al
que David llamó Salomón. El Señor amó al niño y mandó
a decir por medio del profeta Natán que le pusieran por nombre Jedidías -
‘Amado por el Señor’-, por disposición del Señor» -2
Samuel 12, 24-25-. ¡Pues sí!, cuando
nuestro Amoroso Padre Dios perdona, lo hace abundantemente, pero es necesario
que yo me haga digno de ese perdón ¡COMPRENDIENDO MI FALTA Y ACEPTANDO EL JUSTO
PRECIO! En lo particular, yo me
emociono al pensar que, muy probablemente, el
Espíritu de aquel hijo, por quien David lloró amargamente, REENCARNÓ EN EL
SIGUIENTE HIJO QUE DAVID TUVO CON SU AMADA BETSABÉ: ¡SALOMÓN!!!
5.- COMPRENDIENDO
Muchos son los que, al leer por leer Las Sagradas
Escrituras, se olvidan de lo que significa ‘Sagradas’ y suelen poner en duda la
Existencia de Dios, simplemente porque no investigan y profundizan lo que leen.
Incluso, algunos llegan a decir que el Dios del Antiguo Testamento es un Dios
falso y que el Verdadero Dios es el del Nuevo Testamento. Esta errada
inferencia es el resultado de no comprender que SOLO
PUEDE HABER UN DIOS, por lo que el Dios del Antiguo Testamento es el
mismo que el del Nuevo Testamento, sólo que, en el Antiguo Testamento tenía que Manifestarse como
un Exigente Maestro y en el Nuevo Testamento comenzó a Manifestarse como lo que
realmente Es: nuestro Amoroso Padre Dios. ¿Acaso no actuamos
nosotros de igual manera con nuestros hijos? Un padre, que sea ‘Consciente de
sus Responsabilidades de Padre’, sabe que, durante los primeros años de vida de
su amado hijo, debe tratarlo con carácter fuerte, tal y como lo haría un exigente
maestro, si realmente quiere que su amado hijo ‘Crezca siendo un hombre
Responsable’. Todo ‘Padre Responsable’ sabe que, si rodea de mimos a su hijo,
durante su infancia y adolescencia, sin esforzarse por corregirle sus desatinos
o rabietas, con seguridad esa malacrianza degenerará en un adulto malvado, que
siempre exigirá que se haga su voluntad, porque a eso lo acostumbraron.
Del mismo modo ha
Actuado nuestro Amoroso Padre Dios con nosotros, sus Amados Hijos -Espíritus-,
sólo que, como los Espíritus Somos Perpetuos, nuestros primeros años de vida
-infancia y adolescencia-, se ejercitaron durante varias vidas terrenales. Pudiéramos decir que, nuestro Amado Yeshuá se Manifestó para ayudarnos a
salir de nuestra adolescencia, al hacernos ‘Conscientes de que no adolecíamos
de un Padre’ y así ayudarnos a ‘Madurar Espiritualmente’. Pero, durante los tiempos históricos, narrados en el Antiguo
Testamento, nuestros Espíritus se encontraban en la infancia y comienzos de la
adolescencia, lo que significaba nuestra necesidad de tener un Exigente
Maestro, si realmente queríamos ‘Crecer Eficientemente Responsables’.
Así pues, a los fines de Ser Eficiente en la Crianza de
Sus Amados Hijos, nuestro Amoroso Padre Dios muchísimas veces Intentó mover al
pueblo Escogido -Israel- a la Verdadera Fe, Mostrándoles Su Brazo Fuerte en
contra de los idólatras, como para hacerles comprender, por las malas, cuál era
su Misión, en el Desarrollo de El Gran Juego. Cuando
nuestro Amoroso Padre Dios le pidió a Israel que les diera muerte a todos los
habitantes, de aquellas tierras por las cuales pasarían, para llegar a Canaán,
era para que comprendieran la importancia de abandonar sus idolatrías, porque
los idólatras merecen morir. Pero ojo, esa era la posición necesaria en aquellos tiempos,
cuando El Gran Juego apenas iba en El Nivel de La Teofanía. Nuestro Amoroso Padre Dios Se Estaba Comenzando a Revelar y,
debido al avanzado politeísmo y a la carencia de Conocimiento Divino de
aquellos tiempos, se hizo necesario
imponer el monoteísmo por la fuerza, porque los hombres primitivos no
entendían otro modo, tanto cuanto éramos
como niños, sin ningún tipo de ‘Conocimiento’, el cual apenas estábamos
comenzando a ‘Adquirir’. Pero lo que realmente nos Quería
Decir nuestro Amoroso Padre Dios, con aquellas imposiciones, era que, si
queríamos formar parte de Su Equipo, teníamos
que evitar comportarnos como los del equipo contrario. Por eso nos Lo
Presentó como una Alianza -(Éxodo 34:10-16)- que parecía una imposición,
porque tengo que estar de acuerdo con el acuerdo y cumplirlo.
Pero a estas alturas de El Gran Juego, tenemos que
comprender que, hemos avanzado de Niveles y, con
cada Nivel que hemos subido, se supone que nuestro ‘Conocimiento’ ha debido
mejorar o aumentar, por lo que consecuentemente deberíamos
comprender que Los
Jugadores del Equipo de Dios aman a sus enemigos -(Mateo 5:44)-, pero evitan ser como sus enemigos. Las Reglas nos indican amarlos,
pero La Alianza –(Éxodo 34:10-16)- nos indica que los mantengamos lejos, para
evitar ser contados como uno de ellos. Pero no debemos
alejarnos tanto, porque debemos
cumplir con La ‘selección que nuestro Amoroso Padre Dios Hizo con nosotros’,
que nos exhorta a intentar de evangelizar a nuestros contrarios,
porque siempre es posible que se convierta -(EL Corán 72 / Sura 40)-, pero
nunca debemos hacerlo por la fuerza, porque “La Verdad Proviene de Vuestro
Señor. Quien quiera creer que crea y quien no quiera que no lo haga” -(Corán
18:29 / Sura 69)-.
De manera que, a estas alturas de El Gran Juego, no podemos darnos el lujo de
odiar, como se hizo necesario durante la prehistoria. Y no es que
Las Reglas hayan cambiado, porque son Las Misma Reglas, sino que somos nosotros
los que debemos cambiar, en atención a que supuestamente hemos avanzado de
Nivel y supuestamente comprendemos mejor Las Reglas, porque nos estamos
acercando a La Comprensión Plena de Las Reglas -(Mateo 5:17)-. Es triste que, a
estas alturas de El Gran Juego, aún existan ‘religiosos extremistas’ que creen
que matar a los idólatras es una Orden Divina, simplemente porque no han
interpretado bien Las Sagradas Escrituras, ni han considerado los tiempos o
‘Niveles de El Gran Juego’ cuando fueron dictadas esas órdenes. Los ‘extremistas religiosos’ que aún consideran una Orden
Divina matar a sus Hermanos, no han comprendido que todos Somos Hermanos, tanto
cuanto Somos Espíritus, Hijos de un Mismo Dios, ni han comprendido Las Reglas.
Creer que debes forzar vehementemente a los idólatras, para que abandonen sus
idolatrías, es convertirse en un auto idólatra, porque te consideras la mano de
Dios -por no decir Dios mismo- al quitarle la vida a tus Hermanos, simplemente
por no creer en lo que tú crees. ¡Hay que dejar a Dios Ser Dios!!! Acaso El
Arcángel Gabriel no nos aseguró que, en el más allá, Sería Dios Mismo Quien nos
Aclararía en qué nos equivocamos -(Corán 5:48 / Sura 113)-.
La hermosa
realidad es que, EN NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS NO CABE NI UNA PIZCA DE MALDAD,
SINO QUE SIEMPRE ES INFINITAMENTE BUENO, INCLUSO CUANDO NOS PARECE MALO,
SIMPLEMENTE PORQUE NOS ESTÁ CORRIGIENDO, A LOS FINES DE QUE LOGREMOS
‘PERFECCIONARNOS’. ¿Acaso no ocurre igual con los hijos?, que incluso llegan a
odiar a sus padres, simplemente porque no quieren ser corregidos, sino que
quieren hacer siempre lo que se les antoja, sin que nadie les lleve la
contraria.
6.- SIMPLEMENTE JUGANDO
Resulta que, en el ejercicio de su Omnipotencia, nuestro
Amoroso Padre Dios Diseñó un hermoso pero muy serio Juego, para el deleite de
sus Amados Hijos, a los fines de que crezcamos en el Conocimiento, que nos
ayude a hacernos Conscientes de nuestro Amoroso Padre Dios. Arriba les comenté
que, me llamó mucho la atención que el Arcángel Gabriel le expresó a Mahoma
que: todos nosotros -miembros de las distintas
religiones- tenemos que “¡COMPETIR EN BUENAS ACCIONES!”,
recordándonos antes que: “A cada uno de
nosotros -miembros de las distintas religiones- se nos ha asignado un código
legal -como un manual con Reglas-, las cuales debemos seguir, para lograr
ganar, en esa ‘Competencia’”. El Arcángel Gabriel también nos
asegura que: “¡El lugar de retorno de todos
nosotros -miembros de las distintas religiones- ES DIOS!”, en donde
Él -Dios Mismo- nos aclarará aquello que no comprendimos de las otras
religiones. Estos comentarios del Arcángel Gabriel me movieron a preguntarme:
“¿Reglas? ¿Competencia? ¿Evaluación? ¿Aclaratoria?... ¿Es un juego?”. Espero
que no se escandalicen, pero sí: ¡Hemos venido a este mundo jugar!
Sé que para muchos la afirmación de que “hemos venido a
este Mundo a jugar” no resulta nada agradable, puesto que para muchos la vida
es un triste caminar desde la cuna hasta la tumba. Pero lo que ocurre es que, LOS QUE SUFREN ES JUSTAMENTE PORQUE NO SE HAN HECHO
CONSCIENTES DE QUE HEMOS VENIDO A ESTE MUNDO A JUGAR Y CONSECUENTEMENTE NO
ESTÁN SIGUIENDO LAS REGLAS. El caso es que, a todos nosotros -miembros de las distintas religiones-
se nos ha asignado un Manual de Reglas (Biblia, Tanaj, Corán, Vedas, ... Libros
Sagrados), en los cuales se nos indica cómo debemos comportarnos, durante
nuestras existencias materiales, para lograr vencer en El Gran Juego.
Si leemos bien, todos y cada uno de esos Manuales, descubriremos que, el
conjunto de Reglas que se nos han asignado a cada uno de nosotros -miembros de
las distintas religiones- se pueden resumir en dos Reglas: “¡AMAR A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS Y AL PRÓJIMO COMO A
UNO MISMO!”.
Ocurre también que, en
todos los Manuales, de alguna forma o manera, nos mueven a esforzarnos por
agradar a Dios, indicándonos que al hacerlo obtendremos alguna recompensa.
Este ‘esforzarnos’ implica una ‘Competencia’ entre nosotros -miembros de las
distintas religiones- para lograr obtener de nuestro Amoroso Padre Dios Su
Gracia. Y en todos esos Manuales se nos indica que, lo que más le agrada a Dios es ver que sus Hijos nos
esforzamos por SERVIR a nuestros hermanos,
en toda la creación, sin importar la religión de la cual sean miembros.
Gabriel también nos deja claro que, al morir nuestros
Cuerpos, nuestros Espíritus hacen su Transición a un lugar en donde se nos
evaluará y se nos dirá que fue lo que hicimos mal. Luego, a mí en lo
particular, me cuesta creer que desde ese lugar me envíen a un lugar de ‘fuego
eterno’, porque, si el ‘infierno eterno’ ha de ser la consecuencia de mis
‘errores limitados’, no tendría sentido que el Arcángel Gabriel haya afirmado
que cuando muera llegaré a Dios y “ÉL MISMO ME
ACLARARÁ LO QUE NO COMPRENDÍ”, para luego enviarme a un infierno
eternamente. Simplemente, me cuesta creer que nuestro Amoroso Padre Dios se
vaya a tomar la molestia de aclararme mis errores para luego enviarme a un
lugar de fuego eterno. Confío plenamente en que nuestro Amoroso Padre Dios es
Clementísimo y Misericordiosísimo, en consecuencia, me aclarará lo que no comprendí para que me corrija,
no para lanzarme al ‘infierno eterno’.
7.- EL MECANISMO DE LA
REENCARNACIÓN
El caso es que, al leer estas declaraciones de Gabriel,
me pregunté: “¿Qué sentido tiene que se me aclare en dónde fallé cuando
supuestamente ya no tiene sentido que me corrija?”. Entonces, de tanto leer,
investigar y profundizar, comprendí que la respuesta a las disimiles situaciones de vida, que
a cada uno de nosotros se nos presentan, tiene su explicación en el karma y el
karma tiene su explicación en la reencarnación.
La hermosa realidad es que, como les aclaré, nuestro cuerpo fenece, porque la
materia es finita, pero nuestro espíritu es eterno. Se entiende
entonces que, al morir nuestro Cuerpo, es a
nuestro Espíritu a quien nuestro Amoroso Padre Dios le aclarará “aquello que
hicimos diferente” a lo indicado en las Reglas. Y nos lo aclarará
para que lo corrijamos en algún momento, lo cual evidentemente no podemos hacer
en la vida material que acabamos de agotar o finalizar, en consecuencia, queda
claro que se nos ha de
otorgar otra vida material para corregir los errores cometidos en vidas
anteriores.
En el capítulo 11 del Evangelio de Mateo podemos leer
que, nuestro Amado Yeshuá afirma que Juan el Bautista es la reencarnación del
profeta Elías. Hermosamente, después de aclararnos esa extraña realidad nos
dice: “¡El que tenga oídos para entender,
entiéndalo!”. Así lo dijo según la traducción desde la vulgata
latina, y yo me pregunto: “¿Oídos para
ENTENDER?”. Yo pienso que, nuestro Amado Yeshuá lo expresó así
porque, en aquellos tiempos, en la lengua aramea, no había una palabra para
‘cerebro’ y, en consecuencia, dijo ‘oído’, cuando realmente quiso decir: “EL que tenga cerebro para
entender que lo entienda”. Yo diría: “El
que tenga cerebro que lo use”. De manera que, para mí, que me gusta
usar el cerebro, queda claro que: la Reencarnación es “El Try Again del Alma”. Este
reinicio del juego por nuestros Mundos se hace con la finalidad de que, en cada
nueva vida, apliquemos cada vez mejor las Reglas, que se nos anotaron en los
Manuales. De hecho, con toda seguridad, en diferentes vidas seremos miembros de
diferentes religiones, a los fines de ir creciendo en el Conocimiento de cada
Manual y así se nos pueda evaluar lo que hemos comprendido de cada uno de
ellos.
Tristemente muy pocos logran comprender estas realidades
y pierden su tiempo dizque luchando contra fuerzas malévolas y claudican ante
sus propias inclinaciones materiales. Son nuestras inclinaciones materiales las
que muchas veces nos mueven a combatir fervientemente a los practicantes de
otras religiones, evitándonos considerar la posibilidad de que en la vida
pasada quizás fuimos fervientes practicantes de esa religión que hoy combatimos
fervientemente. ¡ESTAMOS JUGANDO!!! ¡Y el juego
consiste en vencer nuestras inclinaciones mundanas! ¡Nuestro Espíritu debe
vencer a nuestro Cuerpo! ¡Lo espiritual debe vencer lo material! ¡EL AMOR ES LA
REGLA PRINCIPAL! ¡DEBEMOS ABANDONAR LOS ODIOS QUE NOS SEPARAN! ¡Al culminar el
Juego por nuestro Mundo todos iremos y nos encontraremos en el mismo lugar!
Las peleas que muchas veces se suscitan entre nosotros
-hermanos espirituales, miembros de las distintas religiones- es el producto de
las trampas que algunos líderes espirituales han colocado en las Reglas. Como
suele ocurrir en todos los juegos, muchos
pretenden ganar haciendo trampas y el juego de la vida no se escapa de esta
realidad. Algunos tramposos lograron colocar sus trampas en nuestros
Libros Sagrados y en consecuencia debemos comprender y aceptar que, muchas partes de nuestros Libros
Sagrados pudieran haber sido modificadas a conveniencia de los jerarcas
eclesiales. Por esto es que les recomiendo lo mismo que nos
recomendaba Santa Teresa de Jesús: “No leas y serás conducido”, porque aquellos
que son flojos y deciden creer en lo que otros les dicen, sin leer, investigar
y profundizar lo que les dicen, se convierten en simples borregos, a quienes
conducen fácilmente al matadero. De manera que, si pretendes dejar de ser un
borrego, “Lee y conducirás”. Yo por mi parte, he procurado leer, investigar y profundizar
aquello que les escribo, a los fines de jugar lo mejor posible, evitando mal
interpretar las Reglas.
8.- NUESTRO HERMANO
SATANÁS
Antes de que salgan corriendo al leer el título del
presente capítulo permítanme remitirlos al capítulo primero del libro de Job.
Allí se nos dice claramente que Satanás es un
Hijo de Dios y, si yo me considero un Hijo de Dios, tengo que aceptar que
Satanás es mi Hermano. Les pido que no se escandalicen, porque en el
camino les iré aclarando la presente afirmación. Les aseguro que no pretendo
que se conviertan en servidores de Satanás. ¡Todo lo contrario! Solo quiero que
comprendan las funciones de Satanás durante El Gran Juego. Por cierto, les
aclaro que, en nuestra actualidad los jerarcas eclesiales consideran que el
libro de Job no es histórico, sino que es un cuento. Creo que lo hacen porque
no aceptan que lo que le ocurrió a Job pudiera ser verdad. Quizás tienen miedo
de que lo que le ocurrió a Job les pueda ocurrir a ellos. En todo caso, para mí
la intención de hacernos creer que lo que le ocurrió a Job es pura ficción es
una de esas modificaciones a nuestros Libros Sagrados, que los jerarcas eclesiales
han acordado realizar con alguna oscura intención.
El caso es que, al leer el
compartir entre Dios y Satanás, con relación a las vivencias de Job, podemos
especular acerca de las funciones de Satanás, durante la ejecución del Juego
por nuestros Mundos. Pareciera que la función de Satanás es lograr que Dios le autorice
arrebatarnos aquellas cosas que Dios nos ha otorgado. Y si leemos
con detenimiento, pareciera que Dios le autoriza
a Satanás la realización de tales vejámenes porque está ‘casi seguro’ de que
Job (o nosotros) no dejará de rendirle culto a Dios a pesar de perder las cosas
materiales que posee. Pudiéramos inferir que, la función de Satanás en el
Juego por nuestros Mundos es probarle a Dios que el hombre puede dejar de creer
en Dios debido al apego por los bienes materiales. Y es aquí en
donde el juego se pone divertido, porque resulta que, al ser revestidos de
materialidad necesitamos de cosas materiales y Satanás se aprovecha de nuestra
necesidad material para seducirnos a desear cada vez más y en mayor cantidad
los bienes materiales y nos olvidemos de los bienes espirituales.
De manera que, podemos establecer que, nuestro hermano Satanás no es
malo, de hecho, es muy bueno ejecutando las funciones que se le han asignado en
el juego de nuestros mundos. Es concluyente que, los verdaderamente malos somos nosotros que nos dejamos
convencer por Satanás y nos inclinamos desordenadamente a lo material,
alejándonos de Dios.
9.- BIENES vs VICIOS
Suele ocurrir que, cada vez que nos vamos a referir a lo
‘material’ solemos anteponerle el adjetivo calificativo ‘bien’. Resulta que, al ser seres espirituales revestidos de materialidad,
evidentemente podemos considerar lo material como algo ‘bueno’, tanto cuanto
dependemos de lo material para existir materialmente.
Nuestro Amoroso Padre Dios ciertamente no es loco y mucho menos mal
intencionado. De manera que, si decidió
revestirnos de materialidad para enviarnos a la tierra no debe haber sido para
que lucháramos contra fuerzas espirituales malévolas. ¡Somos seres
espirituales! Si nos ha revestido de materia es
para que luchemos contra aquello que hace malo a los bienes materiales, porque
si hubiera querido que lucháramos contra seres espirituales nos hubiera dejado
como Espíritus.
Queda preguntarnos: ¿Qué
convierte un bien material en algo malo? La respuesta es sencilla: EL VICIO.
Darle un uso exagerado, apasionado, desbordado,
... DESCONTROLADO a un bien material lo convierte en un vicio. El
sexo, por ejemplo, es un bien material necesario, porque ha sido Diseñado,
primeramente, para que nos multipliquemos como especie, y en un segundo plano,
para que descarguemos ciertas energías negativas, que acumulamos en nuestro día
a día. De manera que, el sexo es realmente un bien material, pero el problema del sexo surge cuando no controlamos nuestra
inclinación hacia el disfrute sexual y comenzamos a ejecutarlo
desordenadamente, convirtiéndolo en un vicio, el cual denominamos lujuria.
Los alimentos son un bien necesario para sostener nuestra existencia material y
nuestro Amoroso Padre Dios quiso que disfrutáramos mucho al alimentarnos y por
eso les dio sabor a los alimentos. El problema de los alimentos es cuando
comenzamos a utilizarlos para engordar, convirtiéndolos en un vicio, al cual
denominamos gula. Agradezcamos entonces a nuestro Amoroso Padre Dios el no
haber nacido en K-Pax, en donde la reproducción sexual es muy dolorosa y los
alimentos no tienen gusto.
10.- EL ORIGEN DE LOS
VICIOS
En su Suma de Teología, Santo Tomás de Aquino nos aclara
lo referente a los denominados ‘vicios
capitales’, los cuales son el ‘origen o capital’ de nuestros apegos
desordenados o descontrolado a los ‘bienes materiales’, convirtiéndolos en
‘males espirituales’. Textualmente nos dice: “... se llama vicio capital a un vicio que da lugar a
otros vicios como causa final de los mismos, es decir, en cuanto que tiene un
fin tan deseable que, llevados por el deseo mismo, los hombres se sienten
atraídos a pecar de diversos modos. Ahora bien: un fin se hace muy apetecible
cuando posee algunas de las condiciones de la felicidad, la cual es apetecible
por naturaleza. Y uno de los elementos esenciales a la felicidad es el
deleite...” - (Tomo IV-
Cuestión 148 - Artículo 5). De manera que, nuestra naturaleza humana está inclinada a los bienes
materiales, porque de alguna manera nos proveen de felicidad. ¡Y
quién no quiere ser feliz!
¡Que seamos felices es la Voluntad de nuestro Amoroso
Padre Dios! De hecho, si leemos detenidamente nuestros Libros Sagrados,
descubrimos que nuestro Amoroso Padre Dios nos
ha creado por Amor y en consecuencia para que seamos felices. ¡Al
revestirnos de materialidad esa realidad ontológica no desaparece! Sin embargo,
la ‘infelicidad’ es palpable en gran parte de la población de este hermoso
planeta. Pero cuidado, la ‘infelicidad’ no es el deseo de nuestro Amoroso Padre
Dios, sino que, como nos lo explicaba Siddhartha: “El sufrimiento del mundo es consecuencia de nuestros deseos mundanos”,
los cuales llegan a ser tan desordenados que, en
procura de los ‘bienes materiales’, realizamos actos que van en contrario de
nuestra realidad espiritual. Al olvidarnos de nuestra realidad espiritual nos
alejamos de Dios y en consecuencia de la ‘Verdadera Felicidad’.
11.- PRIMERA REGLA
Justamente, al olvidarnos de nuestra realidad espiritual,
fallamos en la primera Regla del juego por nuestros Mundos: “Escucha, Israel: El Señor nuestro Dios es el único
Señor. Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas
tus fuerzas. Grábate en el corazón estas palabras que hoy te mando.
Incúlcaselas continuamente a tus hijos. Háblales de ellas cuando estés en tu
casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes.
Átalas a tus manos como un signo; llévalas en tu frente como una marca;
escríbelas en los postes de tu casa y en los portones de tus ciudades...” - (Deuteronomio 6, 4-9)-.
Al no controlar nuestras necesidades materiales nos inclinamos cada vez más
y más a lo mundano. Al acercarnos cada vez más y más a lo mundano nos
alejamos más y más de nuestro Amoroso Padre Dios y finalmente nos olvidamos de
Dios por estar pendiente solo de los bienes materiales, fallando así a la
primera Regla. Pero entiéndase que, “Amar
a Dios sobre todas las cosas” es una Regla no porque nuestro Amoroso Padre Dios
esté urgido de nuestro pobre amor, sino porque, si procuramos acercarnos a
nuestro Amoroso Padre Dios, mediante la oración constante, la lectura
Consciente de los Libros Sagrados, … actividades que nos mantengan cerca de
nuestro Amoroso Padre Dios, pues nuestros apegos mundanos serán mínimos y
nuestras fuerzas para combatir los ‘vicios capitales’ serán mayores.
De manera que, “Amar a Dios sobre todas las cosas” es realmente un consejo,
para que logremos vencer en El Gran Juego.
Tristemente, fallar a la
primera Regla tiene su origen en el origen de todos los vicios capitales: la
‘soberbia’, porque esta tiene su origen en el ‘orgullo’ que produce en nosotros
nuestro origen divino. Ciertamente, ontológicamente
somos dioses, ¡PERO NO SOMOS DIOS!, y cuando nuestro origen divino
nos hace sentir que podemos tener todo lo que queremos, entonces comenzamos a
creer que es válido hacer todo lo que tengamos que hacer para lograr obtener
aquello que deseamos. ¡PERO NO SOMOS DIOS! y en
consecuencia debemos aprender a controlar nuestros deseos mundanos para
amoldarlos conforme a los deseos de Dios, evitando idolatrar
cualquier bien material -alimentos, dinero, … sexo-.
12.- SEGUNDA REGLA
Para mí es hermoso comprender que, cuando nuestro Hermano
Yeshuá resumió las Reglas del Juego por nuestros Mundos, nos indicó que la
segunda Regla es SEMEJANTE a la primera Regla, la cual es: “Amarás al prójimo como a ti mismo”. Esto
es porque, en cada cosa creada se encuentra un
Espíritu, el cual es Hermano nuestro y que forma parte de nuestro Amoroso Padre
Dios, en consecuencia, debe ser amado y servido como Amaríamos y Serviríamos a
nuestro Amoroso Padre Dios. Luego, es preciso que comprendamos que, ¡El amor se demuestra con
servicio! Nuestro Amoroso Padre
Dios sirve. ¡No lo puede evitar porque Su Esencia es el Amor! Al provenir todos nosotros de Dios, tenemos la misma
constitución de Dios y en consecuencia es propio de nosotros servir.
Pero, mientras estamos revestidos de
materialidad, Satanás logra debilitar nuestra esencia espiritual, creando en
nosotros apegos por lo material, aprovechándose de nuestras necesidades
materiales, convirtiendo nuestras necesidades en deseos descontrolados por lo
material. Recuerden que la función de Satanás, durante el desarrollo
del Juego por nuestros Mundos, es inclinarnos descontroladamente a lo material
y nuestra función es no hacerle caso, esforzándonos por lo espiritual.
Por eso es tan
importante ejercitarnos constantemente en amar al prójimo como a uno mismo,
recordando siempre que al hacerlo estamos Amando a nuestro Amoroso Padre Dios. ¡Solo así venceremos a Satanás y sus seducciones! ¡El ejercicio en el amor nos
ayuda a mantener fortalecida nuestra Esencia Espiritual!
13.- CONDICIONES DE EL GRAN
JUEGO
Como en todo juego, además de las Reglas, existen
condiciones para participar en el mismo. Una de las condiciones principales de
El Gran Juego es que, cada
vez que vengo a jugar soy enviado con un velo que me dificulta reconocer mi
esencia espiritual y me impide
recordar qué hice durante mis vidas pasadas. Esto es a los fines de
que todos juguemos en las mismas condiciones,
sin aventajar a los demás conscientemente por los méritos adquiridos en las
vidas pasadas. Pero evidentemente los méritos adquiridos en vidas
pasadas de alguna forma o manera se activan en mi vida presente a los fines de
ayudarme a conseguir mejores méritos.
De la misma manera, todos tenemos las mismas oportunidades de conocer las
Reglas del juego. Es por esto que las religiones se propagan tan
ampliamente, a los fines que nos sean distribuidas las Reglas de El Gran Juego,
según la religión en la que se nos ha designado conocer a nuestro Amoroso Padre
Dios. De manera que, al morir, podemos asegurar que absolutamente nadie tiene
excusa para decir que no conocía las Reglas de El Gran Juego, puesto que estas
están escritas en nuestros Libros Sagrados, de todas las religiones. El Juego por nuestro Mundo exige
que nos dediquemos a escudriñar las Reglas y nos ejercitemos en ellas, a los
fines de desarrollarnos espiritualmente, pese al peso de la materia que nos
reviste. Para ganar en el Juego por nuestro Mundo, el Espíritu debe
vencer al Cuerpo, procurando iluminarnos cada vez más y más, mediante la
lectura, investigación y profundización de los Libros Sagrados.
Como es un Juego
Eterno, el Juego por nuestros Mundos
debe ser jugado en varias vidas, procurando en cada una de éstas
reflejar más claramente las Virtudes y los Dones propios de nuestra esencia
espiritual, la cual es divina. Para
lograr, en alguna de mis vidas, reflejar eficientemente mi esencia espiritual
sobre la material, en cada vida debo procurar, además
de conocer las Reglas del Juego, reconocer
las fortalezas que he ido adquiriendo en cada vida pasada y las debilidades que
no he logrado eliminar, bien para evitar caer en esas
debilidades o para ejercitarme a fin de someterlas.
14.- COMPLICACIONES DE EL GRAN JUEGO
La primera complicación del juego es aquella que les
comenté acerca de El Velo, que nos colocan antes de Reencarnar, que nos
dificulta reconocer nuestra Esencia Espiritual y nos impide recordar qué hicimos
y quienes fuimos durante mis vidas pasadas. Esto es a los fines de que todos juguemos en las mismas
condiciones, sin aventajar a los demás conscientemente por los méritos
adquiridos en las vidas pasadas. Pero, evidentemente, los méritos adquiridos en vidas pasadas de alguna forma o
manera se activan en mi vida presente a los fines de ayudarme a conseguir
mejores méritos. Es decir, es posible despejar parte de este Velo si nos esforzamos por hacernos
Conscientes de lo que realmente Somos -Espíritus-, y, al estar Conscientes de
esta hermosa realidad, nos esforcemos por Crecer Espiritualmente.
Ahora bien, quizás la debilidad en la que más incurrimos
durante el desarrollo de El Gran Juego, en cada uno de nuestros Mundos, es el
apego a nuestra realidad ontológica de que somos “poco inferior a un Dios”
-(Salmo 8)-, lo que nos mueve a creer que somos dios, cuando en realidad somos
inferiores al Único Dios Verdadero y que sólo puede haber un Dios. Cuando la soberbia nos invade
solemos incurrir en muchísimos errores. Hasta lo más sabios -como
Salomón- pueden perder muchos méritos logrados si no vigilan y controlan su
propia divinidad.
Al llegar a la vejez, el más sabio de los hombres que ha
habitado este planeta -por lo menos para sus tiempos- creyó que todo aquello
que poseía -incluyendo su sabiduría- le pertenecía por motu propio y se olvidó que nuestro Amoroso Padre Dios es quien o bien
ocasiona los acontecimientos o los permite, porque en esencia Él es el Motor
Primero de Toooodas las cosas. En el Libro 1ro de Los Reyes, en el
capítulo 11, se nos indica que al llegar Salomón a la vejez comenzó a flaquear
y a creerse Dios, por eso se atrevió a hacer aquellas cosas que Dios
expresamente había ordenado no se hicieran. Esto también lo podemos visualizar
en El Corán, cuando se nos dice -en el sura 2, versículo 102- en defensa de
Salomón que: “Salomón no fue un idólatra, sino que fueron los demonios los que
ocultaron la verdad y enseñaron a la gente la magia, y lo que se hizo descender
a los Ángeles Harut y Marut, en Babel”. Por lo que entiendo, Salomón practicaba
la hechicería y, en el ejercicio de estos poderes, pareciera haberse convertido
en un idólatra de sí mismo. Al llegar a su vejez, Salomón comenzó a creer que
él era Dios.
¡En esta sutileza
solemos fallar todos! ¡Sobre todo los más avanzados! Cuando nos
olvidamos que todo aquello que poseemos -incluso nuestra propia vida- es
producto de la espléndida liberalidad de nuestro Amoroso Padre Dios y entonces
caemos en el vicio de la soberbia. De manera que, jamás olvidéis que, tal y
como lo descubrieron los primeros creyentes, ¡DIOS
ES AQUEL QUE TIENE EL PODER DE SOSTENER NUESTRA RESPIRACIÓN!!! Y es tan así que, San Pablo nos aseguraba: “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto
no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.
Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las
cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.” - (Efesios 2, 8-10). Pues sí, hasta las buenas obras que hacemos han sido dispuestas
por nuestro Amoroso Padre Dios, mucho antes de enviarnos a participar en el
Juego por nuestros Mundos, a fin de que logremos méritos en el Juego.
Ahora bien, compréndase que, si bien es cierto que Pablo nos recuerda que, nuestro Amoroso Padre Dios es quien dispone o diseña las obras buenas que podemos realizar en nuestro recorrido desde la cuna hasta la tumba, SOMOS NOSOTROS LOS QUE ‘DECIDIMOS’ SI EJECUTAMOS ESA OBRA BUENA O NO, por lo que, al hacer un buen uso de nuestro Libre Albedrío, realizando el bien que se ha dispuesto en nuestro camino, de alguna forma o manera, estamos colaborando con nuestra salvación, pero no por mérito propio, sino porque hemos contado con la Gracia o Benevolencia de nuestro Amoroso Padre Dios al haber Dispuesto o Diseñado para nosotros esa obra buena. La hermosa realidad de El Gran Juego es que, nuestro Amoroso Padre Dios lo Diseñó dibujando millones de oportunidades para que nosotros hagamos el bien, a los fines de que nos esforcemos por ser buenos, pero somos nosotros los que ‘Decidimos’ si hacemos el bien o no. Luego, el hecho de que ‘Escojamos’ hacer bien no es motivo para gloriarnos, sino que es motivo para darle Gracias a nuestro Amoroso Padre Dios por la oportunidad que nos brinda de poder ejercitarnos en la bondad y así acumular puntos positivos en El Gran Juego. Esto lo aclaro porque no quiero que vayan a inferir que, por el hecho de que Pablo dijo que hasta las buenas obras que hacemos son dispuestas por nuestro Amoroso Padre Dios, vayan a pensar que en el Diseño de El Gran Juego ya está registrado que hemos de ganar, porque el ganar dependerá de cada uno de nosotros, sí y solo sí, aprovechamos la oportunidad de realizar aquellas buenas obras que nuestro Amoroso Padre Dios disponga en nuestro camino.
15.- VESTIGIOS
DE EL GRAN JUEGO
Tomen en cuenta que, aquello de lo que les escribo
pertenece al campo de la fe, por lo que les aclaro que, si crees en Dios
deberías creer que nos Ha Dejado un Hermoso Mensaje en Su Palabra Revelada.
De manera que, si no crees lo que dicen Las Sagradas Escrituras, pues no tiene
sentido que creas en Dios, porque no tienes claro que DIOS ESCRIBE DERECHO SOBRE LÍNEAS TORCIDAS. Si realmente
sabes Qué Cosa Es Dios y estás seguro Que Escribe Derecho sobre líneas
torcidas, entonces tienes que estar seguro que, aunque La Biblia, La Tanaj, El
Corán, Los Vedas, … han sido escritos por hombres, estos contienen en sí El
Mensaje de nuestro Amoroso Padre Dios, sólo que algo ocultos por las manos de
los hombres, pero que, si prestas atención, seguro descubrirás El Mensaje de
nuestro Amoroso Padre Dios entre Las Líneas de Las Sagradas Escrituras.
Es preciso que, mientras lees Las Sagradas Escrituras
mantengas presentes Las Perfecciones de nuestro Amoroso Padre Dios, a fin de
que descubras, al leer algunos Pasajes, detalles que parecen no cumplir con Las
Perfecciones Divinas. Y, si antes de leer Las Sagradas Escrituras, te pusiste
en oración y pediste de nuestro Amoroso Padre Dios Su Sabiduría, con toda
seguridad te cuestionarás acerca de esos pequeños detalles y descubrirás El
Hermoso Mensaje oculto entre las líneas de Las Sagradas Palabras.
¡Ahora sí!, teniendo más o menos claros algunos Puntos
Esenciales para comprender El Gran Juego, puedo pasar a esgrimirles algunos
pasajes, en Las Sagradas Escrituras, en donde podemos vislumbrar que hemos
venido a este Mundo a Jugar:
- El primer indicio que me indicó que hemos venido a este Mundo a Jugar,
es la afirmación del Arcángel Gabriel de que venimos a “COMPETIR EN BUENAS
ACCIONES” y para lo cual, a cada uno de nosotros –los creyentes de la
diferentes religiones-, se nos ha entregado un Manual contentivos de Las
Reglas que debemos aplicar para lograr avanzar en esa competencia –(Corán 5:48)-. Luego, tenemos que entender que, es una Competencia
muy seria, más seria que las Olimpiadas Mundiales. Por eso es que
frecuentemente afirmo que “Hemos venido a este Mundo a Jugar un Hermoso,
pero muy Serio, Juego”. Es una Competencia,
que exige de nosotros dar nuestro mayor esfuerzo, para vencer.
- Otro indicio de El Gran Juego es la forzada salida de Adán de El
Paraíso Terrenal, a los fines de que abandonara los placeres de El Paraíso
y saliera a recorrer otros lugares, para procurarse el sustento y
comenzara así El Gran Juego.
Toda la trama de la expulsión de Adán de El Paraíso deja en evidencia el
complot entre nuestro Amoroso Padre Dios y Satanás para fabricar una
excusa que les permitiera expulsar a Adán del Paraíso, sin que éste se
percatara que lo estaban forzando a irse, a los fines de darle inicio a El
Gran Juego. No les parece extraño que, si ya todo
estaba bien –(Génesis 1:25)-, entonces: ¿Para qué Creó al hombre? ¿Para
qué Sembró El Árbol de La Vida y El Árbol de La Ciencia de El Bien y del
Mal en medio de árboles deleitosos y cerca del hombre? –(Génesis 2:8-9)-
¿Por qué no puso Querubines para custodiar ambos Árboles Prohibidos, antes
de que Adán comiera del Fruto Prohibido? –(Génesis 3:24)- ¿Acaso no Sabía
que Adán caería ante la solicitud de su amada mujer? ¡Claro que lo
Sabía!!! ¡Él Es El Omnipresente!!! ¡Él Es El Omnisciente!!! ¡Nuestro
Amoroso Padre Dios Ve y Conoce lo pasado, presente y futuro, sin que se le
oculten los más secretos pensamientos (Ciencia de Dios)!!! ¿No les parece
ridículo que nuestro Amoroso Padre Dios Estuviera Buscando a Adán?
–(Génesis 3:9)- ¿Acaso no Sabía en dónde estaba? ¡TODO FUE UNA TRAMA!!! ¡UN MONTAJE PARA LOGRAR SACAR
A ADÁN DE SUS COMODIDADES!!! ¡Una Obra de Teatro para forzar a Adán a
recorrer el Mundo, a fin de dar a conocer a El Único Dios Verdadero, al
resto de La Creación!!!
- Otra Obra de Teatro, montada entre nuestro Amoroso Padre Dios y
Satanás, es la narrada en el capítulo 7 de El Corán, en los cuales se
decidió que Satanás sería nuestro ‘Adversario’ en El Gran Juego, es un
indicio de la Planificación de El Gran Juego, tanto cuanto sabemos que nuestro Amoroso Padre
Dios, al Ser El Omnipotente, Jamás Pierde El Control de nada ni de nadie,
incluyendo a Satanás. ¿Acaso hay alguien quien se pueda negar a una orden
de Dios? ¿Acaso El Celoso Dios no puede Destruir, con tan solo pensarlo, a
cualquiera que se le rebele? ¡Él Es El Omnipotente! ¿Acaso Satanás es más
poderoso que Dios? ¡Pues noooo! De hecho, en el Corán 7:13 podemos leer
que Dios dice de Satanás (Iblis): “¡Eres
de los seres de poca categoría espiritual!”. ¿No ven la
Obra de Teatro? Me imagino a Satanás, algo asustado por lo que se le había
Asignado, pensando en lo que significaba ser el ‘Extraviador’ –eso
significa Satanás-, al pedirle a nuestro Amoroso Padre Dios permiso para
apartarse de la Fila de Los Servidores de Dios, hasta que termine El Gran
Juego –(verso 14)-. Luego, nuestro Amoroso Padre Dios, cual buen actor le
grita a Iblis: “¡Sal de aquí,
deshonrado, desterrado! ¡Con quien te siga de ellos, con todos vosotros,
llenaré el infierno!” –(verso
18)-. Me río al imaginar los Ademanes Teatrales de nuestro Amoroso Padre
Dios mientras le gritaba a Satanás aquellas palabras. ¿Acaso no lo ven? ¿Cómo es posible que
una Creatura (Satanás) pueda ponerle a Dios condiciones? No les da risa
imaginarse a Satanás diciéndole a Dios: “Por haberme Tú extraviado, yo
extraviaré a Adán y a su descendencia de Tu Camino Recto …” –(verso 16)-.
Si éste no hubiera sido El Trato, entre nuestro Amoroso Padre Dios y
Satanás, con toda seguridad Dios hubiera Chasqueado Sus Dedos y Satanás
simplemente hubiera dejado de existir, por la osadía de ponerle a Dios
condiciones.
- El capítulo 7 (Sura 39) del Corán se titula ‘Los Lugares Elevados’
porque trata sobre los lugares a los que deberíamos esforzarnos por
llegar. Tanto cuanto en Los Lugares Elevados Se Encuentra nuestro Amoroso
Padre Dios y, a Esos Lugares, sólo podremos acceder después de cumplir con
ciertas Reglas: 1)
La tierra será por un tiempo nuestro lugar de estancia y de sustento
–(verso 24)-, lo que implica que, si es por un tiempo, en algún momento
volveremos a Los Lugares Elevados.
2) ¡No permitáis que Satanás os engañe! –(verso 27)-, lo que nos indica que, mientras estemos en los
lugares bajos –nuestros Mundos- debemos evitar caer en las seducciones de
Satanás, si queremos acceder a Los Lugares Elevados, dignamente. 3) ¡La mejor vestidura es El Temor DE Dios!!! –(verso 26)-, haciendo hincapié
en DE Dios, tanto cuanto no se
refiere a temer A Dios, sino más bien a Temer a estar lejos DE Dios. La única forma de no caer
en las seducciones de Satanás es esforzarnos por mantenernos lo más cerca
de nuestro Amoroso Padre Dios que podamos. 4) ¡Comed y
bebed, pero sin excesos, pues a Dios No Le Agradan quienes se
extralimitan!!! –(verso 31)-, aclarándonos que Dios no prohíbe
los adornos y los buenos alimentos, puesto que existen para nuestro
deleite, pero debemos evitar extralimitarnos de las cosas materiales,
hasta el punto de considerarlas más deleitosas que nuestro Amoroso Padre
Dios. ¡EVITAR LOS VICIOS ES UNA DE LAS
METAS!!!
Descubrir los Dibujos de El Gran Juego y todas las
Reglas, en medio de las trazas de la escritura humana, resulta un tanto
difícil, por eso hay que orar muchísimo para evitar mal interpretar aquello que
leemos. Para evitar las malas interpretaciones siempre es recomendable mantener
presente que, La
Esencia de nuestro Amoroso Padre Dios Es Justamente El Amor. Y he aquí el por
qué yo afirmo que hemos venido a este Mundo a Jugar un Hermoso, pero muy Serio,
Juego: SI DIOS ES AMOR ¿PARA QUÉ ME MATERIALIZÓ? Y meditando en todas las
posibilidades, pero abrazándome a Su Esencia, sólo logro concluir: ¡PARA QUE
COMPITAMOS EN BUENAS ACCIONES, A FIN DE GANARNOS SU AMISTAD!!!
16.- FUTURO
ESCRITO
El vestigio que más nos confirma que hemos venido a este Mundo a Jugar, es
el hecho de que, todo El Gran Juego está
escrito en Las Sagradas Escrituras, desde El Inicio hasta El Final. De hecho, en muchos pasajes de Las Sagradas
Escrituras podemos confirmar que, los Profetas suelen hablarnos de El Futuro y,
si existe un futuro, es porque ya está escrito.
Es importante aclararles que, el hecho de que El Futuro
de El Gran Juego ya esté Escrito, no quiere decir que no vale la pena
esforzarnos por alcanzar La Victoria y obtener El Maravilloso Premio de La
Amistad de nuestro Amoroso Padre Dios. Esto es porque, si bien es cierto que, nuestro Amoroso
Padre Dios Conoce Todo lo que ha de suceder en El Gran Juego, Sólo Conoce aquello que Él Ha Dibujado como
‘Puntos Climáticos’, pero lo que no Conoce es lo que nosotros haremos con esos
‘Puntos Climáticos’.
En el plano
individual, los ‘Puntos Climáticos’ son aquellas situaciones de vida
que nuestro Amoroso Padre Dios coloca en nuestro caminar, desde la cuna hasta
la tumba, para ayudarnos en nuestro crecimiento espiritual. Ejemplo de esos puntos
climáticos son nuestras amistades. Pienso yo que, nuestro Amoroso
Padre Dios coloca en nuestro camino a ciertas personas para que aprendamos algo
de ellas o quizás para ver como reaccionamos ante las situaciones que se nos
pudieran presentar con esas personas. Muy probablemente, al estar revestidos de
materialidad, sentiremos inclinaciones sexuales por algunas de esas personas y,
según lo entiendo, nuestro Amoroso Padre Dios sabe que eso ha de ser así, pero
lo que no sabe es qué haré yo con esas inclinaciones. ¡Por eso permite que te
encuentres con esa persona!
En el plano
colectivo, los ‘Puntos Climáticos’ son las situaciones de vida que, de alguna
forma o manera, pudieran afectar nuestro comportamiento en nuestras relaciones
familiares, de trabajo, de estudio, … sociales. Cuando tienes sexo, evidentemente pudiera ocurrir que
tengas hijos, pero es nuestro Amoroso Padre Dios Quien Permite que tengas hijos
para evaluarte en tus Responsabilidades de padre. Luego, nuestro Amoroso Padre
Dios Sabe que tú vas a ser padre, porque Ha Dibujado, en el desarrollo de la
línea de tu vida, que conozcas a una mujer fértil y tengas sexo con ella, pero
lo que no Conoce nuestro Amoroso Padre Dios es sí serás Responsable en tu rol
de padre.
Antes de proseguir, quiero dejar en claro que, NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS ES EL OMNISCIENTE, POR LO QUE
CONOCE TODO LO QUE OCURRIRÁ EN EL FUTURO, pero, cuando se trata de
nuestras ‘Decisiones’, Él puede suponer lo que haremos, tanto cuanto, lo ha
proyectado como un Mundo Posible, pero ese Mundo Posible se transforma en ‘Cierto’
después que hemos tomado alguna ‘Decisión’. Es decir, debido al Libre Albedrío, que
nuestro Amoroso Padre Dios nos Otorgó, el futuro se hace incierto, tanto para
nosotros como para nuestro Amoroso Padre Dios, quien ciertamente puede suponer
lo que haremos, pero no tiene la certeza de lo que haremos. De
manera que, para nuestro Amoroso Padre Dios lo divertido de El Gran Juego es
justamente desconocer con certeza lo que haremos, porque eso le da
oportunidades de crear nuevos Mundos cada vez que ‘Escogemos’ lo que no debimos
haber ‘Escogido’, a los fines de corregir nuestros destinos, para nuestro bien.
Luego, el hecho de que nuestro Amoroso Padre Dios no tenga la certeza de lo que
haremos con las Pruebas, esto no significa que deje de ser El Omnisciente, sino
que NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS SE DIVIERTE
CREANDO MILLONES DE ‘MUNDOS POSIBLES’, BASÁNDOSE EN NUESTRAS DIFERENTES ‘DECISIONES
POSIBLES’, LAS CUALES ÉL CIERTAMENTE CONOCÍA, PERO NO TENÍA CERTEZA DE CUAL ‘ESCOGERÍAMOS’,
DEBIDO AL LIBRE ALBEDRÍO QUE NOS REGALÓ.
Cuando a Adán se le colocó en el dilema ‘Elegir’ hacer lo que le pedía su
amada mujer o hacer lo que Dios Le Había Ordenado, ya nuestro Amoroso Padre
Dios Sabía que Adán sucumbiría ante la solicitud de la mujer que amaba, porque
con seguridad la amaba más que a Dios. Pero, lo
que no Conocía nuestro Amoroso Padre Dios es cómo reaccionaría Adán a la
pregunta: “Dónde estás Adán?” –(Génesis 3:9)-. Es claro que, al Ser Dios El
Omnipresente, evidentemente Sabía en dónde estaba Adán, pero sólo Preguntaba
porque Sabía que Adán, al hacer uso de su libre albedrío, tenía varias
‘opciones’ de respuestas posibles, y, entre éstas, pudo haberse acercado
corriendo a Dios y pedirle perdón por haber hecho aquello que se le Ordenó no
hacer. Pero Adán decidió responder torpemente: “… tuve miedo de Ti
…” y se hizo merecedor de ser expulsado de El Paraíso.
Cuando nuestro Amoroso Padre Dios ‘Escogió’ a Israel para que propagarán la
fe en El Único Dios Verdadero, Él Sabía que, para aquel pueblo, no sería fácil
reconocer La Misión para la que habían sido ‘Seleccionados’, entonces Planificó
para aquel pueblo una serie de ‘Puntos Climáticos’, a los fines de ayudarlos a reconocer y aceptar La
Misión. Por ejemplo, uno de estos ‘Puntos Climáticos’ fueron los cuatrocientos
años de esclavitud en Egipto. Como les comenté, mucho antes de que esto ocurriera, nuestro
Amoroso Padre Dios se lo hizo saber a Abraham –(Génesis 15:13)-, por lo que
esta es otra evidencia de que gran parte de El Futuro de El Gran Juego está
escrito. Evidentemente, al ser ‘Puntos Climáticos’ para un
Colectivo, todos no podían responder de la misma manera a esos ‘Puntos
Climáticos’, por lo que se hicieron innumerables, hasta que, por fin, por lo
menos, reconocieron que Solo Existe un Único Dios Verdadero y dejaron de
rendirle culto a otros falsos dioses. Aunque, debido a que no es posible que
todo un colectivo entienda que la Esencia de Dios Es El Amor, entonces no
pudieron propagar la fe en El Único Dios Verdadero a todas las naciones.
El caso es que, si cuando Dios Le Pidió a Abraham que le
entregara a su hijo Isaac en sacrificio, Abraham se hubiera negado, entonces
con seguridad estuviéramos contando otra historia parecida, pero no con
Abraham. DIOS
CONOCE EL FUTURO, PERO, MIENTRAS ESE FUTURO NO SEA PRESENTE, NUESTRO AMOROSO
PADRE DIOS NO CONOCE EL FINAL DE LA HISTORIA, PORQUE DEPENDE DE LO QUE NOSOTROS
HAGAMOS CON ESE FUTURO. ¡por eso el gran juego es tan divertido!, porque hay mucha incertidumbre acerca
de cómo terminará. Pero claro está que, El Final, tal y como está escrito, ciertamente
ocurrirá, porque, pese a los Múltiples Intentos de nuestro Amoroso Padre Dios
por Corregir nuestro oscuro destino, siempre habremos de cometer los mismos
errores, una y otra vez, no porque nuestro Amoroso Padre Dios así Lo quiere,
sino porque, al estar revestidos de materialidad, es muy difícil convencer a
toda la humanidad de que cambie su terrible destino y que se convierta de sus
inclinaciones mundanas a ‘Decidirse’ por Amar a Dios sobre todas las cosas.
Las Revelaciones de Juan –El Apocalipsis- son, en su
conjunto, la prueba de que el futuro de El Gran Juego está escrito desde hace
miles de años. De hecho, muchas de las Revelaciones de Juan ya eran conocidas
por el Profeta Daniel, muchos años antes que Juan. Ahora bien, si bien es cierto que el terrible destino de la humanidad
es inevitable y por eso está escrito, tampoco es menos cierto que, cada uno de nosotros podemos enfrentar ese
terrible destino con mayor tranquilidad que otros, si, particularmente,
‘Elegimos’ Amar a Dios sobre todas las cosas. Esto es porque,
nuestro Amoroso Padre
Dios nos Mira a cada uno de nosotros de manera particular o individual y,
consecuentemente, Mantiene en Su Gracia a aquellos que nos esforcemos por
mantenernos en Su Gracia. ¡LA
SALVACIÓN ES INDIVIDUAL!!!
Por
cierto, les recomiendo que lean mi artículo “La Puntería Divina”, para que
puedan deleitarse descubriendo los vestigios de El Gran Juego, al percatarse
que pareciera que todo está Finamente Diseñado. ¿Por qué nuestro Amado Yeshuá
nació en Belén? ¿Por qué fue crucificado en Jerusalén? ¿Por qué pareció
sentirse abandonado por Dios? Quien no se haya hecho estás preguntas realmente
no se ha esforzado por Buscar a Dios:
https://verdaderoscreyentes.blogspot.com/2019/06/punteria-divina.html
17.- PECADO =
MANCHA
Arriba les conversé acerca de
las complicaciones de El Gran Juego. Pues bien, una de las trampas colocadas en
el Diseño de El Gran Juego es la necesidad imperiosa de hacernos creer que
ofendemos a nuestro Amoroso Padre Dios, como si El Creador pudiera ser
ofendido por su obra. Y digo “necesidad imperiosa” porque, al estar revestidos de materialidad, la fuerza que
ejerce el cuerpo en contra del espíritu es tan pesada que, se hizo necesario
convencernos de que con las faltas que cometemos ofendemos gravemente a nuestro
Amoroso Padre Dios, a fin de que, aunque sea por temor, nos esforzáramos a no
‘mancharnos’.
Entonces, con el paso del tiempo, la palabra ‘pecado’ se comenzó a definir como
‘ofensa a Dios’.
La palabra ‘pecado’ deriva del onomatopéyico ‘pec’, que significa ‘mancha’
o ‘peca’, como aquellas que nos suelen salir en la piel. Esto es
porque, las
faltas o errores que cometemos, en nuestra vida material, cunden nuestro
espíritu de ‘manchas’. Cada
mancha –falta- se pega en nuestro Periespíritu, como el betún en la piel, que
se torna difícil de limpiar o erradicar. Estás ‘manchas’ desvirtúan nuestros
espíritus, alejándonos de nuestro Amoroso Padre Dios. Es como si nuestro Amoroso Padre
Dios estuviera recubierto de una capa anti ‘manchas’, que repele todo lo que no
sea Absolutamente Luz. De manera que, no es nuestro Amoroso Padre
Dios Quien Se Aleja de nosotros, sino que somos nosotros los que nos alejamos
de La Fuente de La Luz, cuando no somos tan luminosos, debido a las manchas que
nos recubren.
Los griegos utilizaban dos
palabras cada vez que iban a referirse a la palabra que hoy en día conocemos
como pecado. Estas dos palabras eran: ‘euperìstaton
amartìan’, que literalmente significa ‘carga
que no te deja avanzar’. Para mí es altamente impresionante descubrir que la
etimología de la palabra ‘pecado’,
tanto en la derivación latina como en la griega, se aleja realmente mucho de la
conceptualización que le damos a la palabra pecado, porque el pecado que cometemos
realmente no ofende a nuestro Amoroso Padre Dios, pero si nos aleja de Él,
tanto cuanto ‘nos mancha con un barro muy pesado que no nos deja ‘Avanzar’
hacia nuestro Amoroso Padre Dios’.
Al principio de El Gran Juego, la Aparente Ausencia de
nuestro Amoroso Padre Dios y el desconocimiento absoluto de Las Reglas de El
Gran Juego, propició el que cometiéramos muchas fallas. Con el paso del tiempo,
la mayoría de los jugadores de cada Mundo, estábamos demasiados ‘manchados’ y
entonces era el momento propicio para la Manifestación de nuestro Amoroso Padre
Dios y la Revelación de Las Reglas, a fin de que comenzáramos a esforzarnos por
‘desmancharnos’ y así lograrnos acercar a nuestro Amoroso Padre Dios. Tristemente,
ni siquiera por hecho de que se nos hizo creer que ofendíamos a Dios con
nuestros ‘pecados’, muchos no se esforzaron por ‘desmancharse’. De hecho, pareciera que el pensar que Dios se ofendía por cualquier
cosita, propició un enorme tedio por lograr complacer a alguien tan difícil de
complacer y muy fácil de molestar. Con el paso del tiempo, el miedo a Dios hizo que muchos
se mantuvieran lejos de Dios, por lo que se esfuerzan poco por ‘desmancharse’.
Así, poco a poco, llegamos a nuestros tiempos de increencias, en donde los
jugadores del equipo de Satanás son cada vez más numerosos y los de El Equipo
de Dios son casi inexistentes.
El ‘pecado’ –‘mancha’- es propio de nuestra
naturaleza humana, por lo que el espíritu tiene que hacer mucho esfuerzo por
‘desmancharse’ y ser constante en sus intentos por desmancharse. De hecho, en el Corán se nos
dice que, el ser humano fue hecho de
“un barro seco procedente de un lodo seco y maloliente” –(Corán 15:26 / Sura 54)-. Yo imagino que este es el símil
para significar que, al
espíritu habitar en un cuerpo, le es imposible evitar mancharse con ese lodo
negro y mal oliente. De
manera que, con el paso del tiempo, nuestros espíritus fueron acostumbrándose a
ese lodo maloliente y dejamos de intentar quitárnoslo. Todo lo contrario,
comenzamos a mancharnos más y más, alejándonos cada vez más de nuestro Amoroso
Padre Dios. Entonces se hizo necesario que nuestro Amado Yeshuá Se Revistiera
de materialidad para venir a redireccionarnos, dándole plenitud a Las Reglas.
18.- LA
NECESARIA REENCARNACIÓN
Creo que, a estas alturas de lo que les es venido
explicando, ya deben tener claro que, todo ese lodo
maloliente que recubre nuestros espíritus, lo hemos venido acumulando en muchas
vidas. De la misma manera, para
lograr deslastrarnos de la gran cantidad de lodo maloliente que hemos venido
acumulando, se hace necesario que lo hagamos en muchas vidas.
También creo que entienden que, el espíritu es casi eterno, mientras que el
cuerpo no. Consecuentemente, pese a que es el cuerpo quien
logra ‘manchar’ nuestros espíritus, quien logra vivir muchas vidas, en cuerpos
diferentes, es el espíritu, quien REENCARNA, una y otra vez, tratando de
‘desmancharse’.
Podemos decir que, la ‘reencarnación’ es el MECANISMO,
Diseñado por nuestro Amoroso Padre Dios, para que logremos deslastrarnos
materialmente de aquello que hemos adquirido como consecuencia de haber sido
revestidos de materialidad. De
allí que, el concepto de
‘reencarnación’ está profundamente relacionado con el concepto ‘karma’, debido
a que, a través del karma deberíamos poder lograr deslastrarnos del lodo
maloliente que hemos permitido, en vidas pasadas, que manche nuestro espíritu.
Tristemente, el concepto de la ‘reencarnación’ y el
consecuente ‘karma’ fue retirado de las creencias de la mayoría de las
religiones, por lo que a los feligreses se les hace imposible reconocer que son
los únicos responsables de las vidas que les toca vivir. Consecuentemente, en vez de aprovechar las
hermosas lecciones de los karmas, la mayoría de los mortales pasan la vida
quejándose de sus ‘karmas malos’ o abusando de los ‘karmas buenos’.
De allí que, podemos asegurar que, al retirar de
nuestras creencias el concepto de la Reencarnación, Satanás logró incrustar una
casi insoslayable trampa en el Diseño de El Gran Juego, porque nos quitó la responsabilidad
sobre nuestros propios actos de vida, haciéndonos irresponsables en nuestras
formas de Jugar. He de aclarar que, el ‘karma’ en realidad no es ni bueno ni
malo, sino que simplemente es la ‘consecuencia
de mis acciones en vidas pasadas’. Si en
mis vidas pasadas ‘competí en buenas acciones’, pues en la vida presente recibo
muchos bienes y buenos tratos. Pero si en tus vidas pasadas flojeaste mucho, te
esforzaste poco por avanzar espiritualmente, … evitaste competir en buenas
acciones, pues en la vida presente recibes males y malos tratos.
Suele ocurrir que, aquellos que en alguna vida
reciben muchos bienes y buenos tratos, al no estar conscientes de la existencia
del karma, desaprovechan esos bienes y buenos tratos al evitar competir en
buenas acciones, por lo que se hacen merecedores de cosas malas y malos tratos
en la siguiente vida. También pude ocurrir que, aquellos que en alguna vida
reciben solo males, se hacen conscientes de que es la vida que merecen, según
sus acciones de vidas pasadas, y se esfuerzan por competir en buenas acciones,
pese a lo limitado de sus vidas, por lo que se hacen merecedores de muchos
bienes y buenos tratos en la siguiente vida. ¡SIMPLE KARMA!!!
19.- ACERCA DE
EL GRAN JUEGO
Como podrán apreciar, El
Gran Juego, Diseñado por nuestro Amoroso Padre Dios, para el deleite de
nosotros -Sus Hijos- no difiere en mucho de los muchos juegos que estamos
acostumbrados a jugar en nuestras realidades materiales, sobre todo los que se
juegan profesionalmente. Como todo juego, El Juego por nuestros Mundos tiene
Reglas, las cuales nuestro Amoroso Padre Dios nos ha venido Revelando a
través del desarrollo de El Gran Juego. Evidentemente, como todo
juego, en El Juego por nuestros Mundos también se otorgan Premios y, estos Premios, al
igual que en todos los juegos, dependen del puntaje que obtengamos en El Juego.
Ahora bien, espero que les quede claro que, pese a que podemos comparar El
Juego por nuestros Mundos con una gran variedad de juegos que comúnmente
jugamos en nuestras vidas materiales, tenemos que tomar en cuenta que, de
acuerdo a sus características, no se compara CON cualquier juego, sino más bien CON los grandes
Juegos Olímpicos, en los que a los
competidores se les exige que se entrenen duramente y que se esfuercen
plenamente por obtener El Premio. Como decía mi papá: “Es un juego
muy serio”.
Otra de las particularidades, específicas de El Gran
Juego, es que podemos decir que es
eterno, tanto cuanto los que lo estamos jugando somos seres espirituales
revestidos de materialidad sólo para jugar El Gran Juego. Por eso acostumbro a decir “El
Juego por nuestros Mundos”, porque lo
jugamos en el ejercicio de varios Mundos O VIDAS, lo que implica que
debemos reencarnar para seguir jugando. De manera que, en el ejercicio de cada una de las vidas, en las que reencarnamos,
acumulamos puntos positivos o negativos, según sean las valoraciones de las
jugadas que realicemos –buenas o malas-.
Evidentemente, la acumulación de puntos positivos implica que nos
otorguen un Premio y, por el contrario, la acumulación de puntos negativos
significará el otorgamiento de alguna penalización. Aquí les hago la observación de que no Es nuestro Amoroso Padre Dios
Quien nos otorga alguna penalización o castigo, sino que somos nosotros mismos quienes nos lo hemos
ganado, por perder oportunidades de anotar puntos positivos. Para acumular puntos positivos debemos esforzarnos por realizar “BUENAS
ACCIONES” –(Corán 5:48)-. De manera
que, los que acumulan puntos negativos o bien no se están esforzando por
realizar buenas acciones o simple y llanamente se están esforzando por anotar
puntos negativos, realizando “MALAS ACCIONES”. Los que nos esforzamos por
anotar puntos positivos estamos jugando para El Equipo de nuestro Amoroso Padre
Dios y los que están realizando malas acciones son los jugadores del equipo de
satanás.
Al reencarnar, cada jugador tiene
una especie de velo puesto en su Consciencia, que no le permite saber
cómo va su puntaje.
Consecuentemente, todos
venimos a jugar sin saber qué jugadas debemos realizar, ni qué males venimos a
superar. Esto implica que, cada uno de nosotros debemos de evaluar las virtudes
que tenemos (para saber que buenas jugadas podemos hacer con esas virtudes) y
sobre todo estamos obligados a evaluarnos para tener ‘Consciencia’ de las
manchas que recubren nuestros espíritus, las cuales son los vicios (abusos de
los bienes materiales) que hemos acumulado en vidas pasadas. Muchas
veces es más fácil detectar los vicios que hemos acumulado porque suelen
hacerse más evidentes que las virtudes, en el entendido de que los vicios
opacan a las virtudes y viceversa.
20.- REVELACIÓN DE LAS
REGLAS
Tristemente, a la altura en la que se encuentra El Gran
Juego, hay un enorme número de Espíritus con virtudes opacadas por los vicios
que han venido acumulando, vida tras vida. Esto es por causa del velo y de la
negligencia de nuestra parte, al no esforzarnos por comprender Las Reglas de El
Gran Juego. Y nadie puede decir que desconoce Las Reglas, porque con toda
seguridad todos han oído el resumen de las mismas.
Desde que inició El Gran Juego, nuestro Amoroso
Padre Dios se ha esforzado por indicarnos Las Reglas de El Gran Juego, a los
fines de que, al ejecutarlas, realicemos hermosas jugadas, que aumenten nuestro
puntaje positivo. Claro está que, como El Gran Juego es eterno,
se habría hecho muy aburrido mencionarlas abiertamente desde el principio.
Por este motivo, durante miles de años terrestres la Regla que parecía más
evidente era obedecer a Dios, aunque ciertamente no es una Regla per sé. Al principio, parecía que al hombre se le estaba pidiendo que
le tuviera miedo a Dios, porque parecía ser la única forma de que el hombre
obedeciese y procurase no fallarle a Dios, bajo pena de castigo.
De manera que, al
principio de El Gran Juego pareciera que se estaba evaluando cómo hacer que el
hombre no se olvidara de Dios y procurara evitar apegarse mucho a los bienes
materiales. Esta técnica parece que funcionó pobremente porque
ocurrió que, muchos comenzaron a creer que para evitar los castigos lo que
tenían que hacer era ofrecerle a Dios sacrificios de animales y, algunos más
osados, le ofrecían sacrificios de hombres. Ésta mala práctica se hizo tan
común que, en muchos pueblos algunos padres ofrecían a sus hijos en sacrificio
para intentar disminuir en algo el castigo que sus errores ciertamente
merecían.
De hecho, el pueblo que nuestro Amoroso Padre Dios Se
Apartó, para que se esforzara por enseñar a los demás pueblos cual debería ser
el comportamiento idóneo de un Verdadero Creyente, comenzó a copiar éstas
nefastas prácticas de los habitantes de otros pueblos y mereció el ser
esclavizado por cuatrocientos años. Pero, como les comenté, esto ya lo Sabía
nuestro Amoroso Padre Dios, antes de que ocurriera, porque así se lo hizo saber
al patriarca de los judíos antes de que ocurriera –(Génesis 15:13), por lo que
podemos concluir que, al
parecer era parte del Diseño de El Gran Juego, el hecho de que el pueblo de
Israel defraudara la ‘Elección’ que Dios hizo de ese pueblo, a los fines de ir
Revelando Paulatinamente Las Reglas.
Ocurrió entonces que, la
negligencia generalizada por comprender lo que vinimos a hacer en este Mundo,
propició el que se nos entregara un Resumen de Las Reglas, pero tristemente,
como ya veníamos mal orientados acerca de lo que realmente Es Dios, se nos dio
por llamarlas Mandamientos, lo que nos hacía suponer que era
obligado cumplirlas, porque así lo quería Dios, bajo pena de castigo.
Yo les aseguro que, si lo piensan un poco, realmente
concluirían que, El Amor de Amores NO necesita de nuestro torpe y deficiente
amor. Queda claro entonces que, Amar a Dios sobre todas las cosas no es un mandamiento (orden,
obligación, …) sino que simplemente es un consejo para que logremos vencer
nuestros vicios. Nuestro Amoroso Padre Dios no necesita de nuestro
frágil amor y mucho menos lo quiere obligado. Se hace evidente entonces que,
cuando se nos pide que amemos a Dios sobre todas las cosas, se nos está diciendo que procuremos más a nuestro Amoroso
Padre Dios -oración, lectura de las Sagradas Escrituras, …- que a los bienes
materiales, si realmente deseamos vencer en El Gran Juego.
De hecho, la Idea Central
de El Juego por nuestros Mundos es que, pese a estar recubiertos de
materialidad, lo cual nos hace necesitados de las cosas materiales, JAMÁS DEJEMOS QUE EL AFÁN POR LAS COSAS MATERIALES
NOS ALEJE DE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS. Si logramos comprender y
aceptar la Idea Central del Juego por nuestros Mundos, se nos hará muchísimo
más fácil cumplir con las otras Reglas, porque aquel que procura a nuestro
Amoroso Padre Dios sobre todas las cosas difícilmente asesinará a alguien, ni
siquiera a un animal, ya que comprenderá que la vida es un Regalo de Dios. Tampoco
se le ocurrirá robar, porque lo único que necesita para vivir es a nuestro
Amoroso Padre Dios. Consecuentemente tampoco deseará ni la mujer ni ninguno de
los bienes de su prójimo. Evidentemente, honrará a su papá y a su mamá, porque
estará agradecidos con ellos por haberlos traído a este Mundo…
Sin embargo, como el hombre
tristemente demostró que no le era sencillo Amar a Dios sobre todas las cosas,
pues se le agregaron otras Reglas a La Regla Primera y Principal –por no decir La Única Regla de El Gran Juego- a los
fines de ayudarnos a lograr cumplir con La Primera Regla:
- Ten siempre presente que, Dios Verdaderamente Existe. Consecuentemente, nunca hagas bromas sobre Dios y
mucho menos para faltarle el respeto. No lo Nombres por Nombrarlo. Hazte consciente de
Su Presencia alrededor tuyo y dentro de ti.
- Dedícale a
Dios gran parte de tu día a día, únicamente así lograrás acercarte a Él. Reúnete con tus hermanos para alabar a Dios y para
estudiar Su Palabra, porque esto reforzará tu fe y te ayudará a crecer
espiritualmente.
- Honra a tu
papá y a tu mamá, porque ellos aceptaron traerte a este Mundo, a pesar de las muchas dificultades que pudieran
tener, para que tú pudieras deslastrarte del barro que has venido
acumulando y para que te esfuerces por crecer en las virtudes.
- … Y siguió dictando algunas Reglas, para ayudarnos a
cumplir con la Primera y Principal –(Mateo 22:36-40)-, puesto que Amar a Dios sobre todas las
cosas implica amar al prójimo y a toda la creación como a uno mismo, dado
que son Obras de Ese Dios.
Sin embargo, pese a lo realmente claro que quedó El
Resumen de Las Reglas, muchísimos siguieron sin comprenderlas, motivo por el
cual fueron enviados muchos iluminados (Profetas) para aclararlas lo mejor
posible, pero sin hacerlo muy evidente, porque, como suele ocurrir en muchos
juegos virtuales, se nos dan puntos por descubrirlas entre las líneas de la
Palabra Divina.
21.- SUPERAR LAS PRUEBAS
El objetivo de
cualquier juego llegar a una meta (arco, aro, home, …) y anotar tantos puntos
(goles, cestas, carreras, …) como nos sea posible. Pero como El Gran Juego
es eterno, lo que implica que no se puede Jugar en una sola vida, pues se hizo
necesario que, en el Diseño de El Gran Juego, se plasmaran un gran número de
metas, las cuales debemos alcanzar, antes de llegar a La Meta Final.
Es lo Maravilloso de nuestro Amoroso Padre Dios que, Al Ser Quien Es, Puede
Diseñar Juegos mucho más complicados y mejor elaborados que los que nosotros
hemos diseñado. ¿Y saben qué? ¡NUNCA PIERDE DE
VISTA A NINGUNO DE SUS JUGADORES!!! Por
eso me encanta esforzarme por jugar en Su Glorioso Equipo.
De manera que, en el Diseño de cada uno de los Mundos, que nos tocan vivir, se
dibujan una serie de metas individuales que debemos alcanzar para pasar al
siguiente nivel. A estas metas
individuales las conocemos como Pruebas. Queda claro que, El OBJETIVO FINAL de
El Gran Juego es CONOCER a nuestro Amoroso Padre Dios, pero los
OBJETIVOS PARCIALES O GENERALES de cada uno de los Juegos por nuestros Mundos
es SUPERAR cada una de las
PRUEBAS que nos dispongan, en nuestro transitar desde la cuna hasta la tumba.
Al ir superando cada Prueba que nos dispongan, en el Juego por nuestros Mundos,
vamos ascendiendo de Nivel en El Gran Juego. No superar alguna Prueba significará quedarnos en el
mismo Nivel, tantas veces –vidas- sean necesarias, hasta que finalmente la
Prueba sea superada. Por eso es tan importante hacernos
‘Conscientes’ de la importancia de superar las Pruebas, porque si no corremos
el riesgo de tener que volver a vivirlas en la otra vida.
Nadie se escapa
de las Pruebas, porque éstas son necesarias para crecer tanto material como
espiritualmente. Si Adán nunca
hubiera sido sometido a la Prueba, la cual falló, jamás hubiera existido la
excusa para expulsarle del Edén y consecuentemente jamás se hubiera visto en la
necesidad de aprender a cultivar para alimentarse (crecer materialmente).
Tampoco hubiera comprendido que siempre hay que hacer La Voluntad de nuestro
Amoroso Padre Dios (crecer espiritualmente). Todos, absolutamente todos, somos sometidos a
Pruebas, porque esas son las metas que nuestro Amoroso Padre Dios Dibuja para
cada uno de nosotros en cada uno de nuestros Mundos. De la
superación de las Pruebas depende nuestro avance o crecimiento. De hecho, mientras más cerca estemos de la Meta Final las Pruebas
suelen complicarse grandemente. Así nos lo recuerda Judith: “Recordad lo que
hizo con Abraham, las pruebas por que hizo pasar a Isaac, lo que aconteció a
Jacob en Mesopotamia de Siria, cuando pastoreaba los rebaños de Labán, el
hermano de su madre. Como les puso a ellos en el crisol para sondear sus
corazones, así El Señor nos prueba a
nosotros, los que nos acercamos a Él, no para castigarnos, sino para ayudarnos
a crecer” –(Judith 8:26-27)-.
Pues sí, ¡DIOS APARTA A SUS MEJORES CAPITANES
PARA LAS BATALLAS MÁS COMPLICADAS!!! Y esto es lógico suponerlo
porque, así mismo ocurre en los juegos profesionales a los que estamos
acostumbrados a jugar, en los cuales, cada vez que ‘Ascendemos de Nivel’, pues
se complican las jugadas y por ende los entrenamientos. ¿Qué pensaban? ¿Creían
que ganarse La Hermosa Amistad del Rey de Reyes iba a ser sencillo?
Es concluyente que, las Pruebas son en extremo necesarias para avanzar en
los Niveles de El Gran Juego. Y, como en cualquier juego virtual
diseñado por el hombre, mientras
Ascendemos de Nivel las Pruebas suelen complicarse. Ahora bien, ¿qué
son las Pruebas? Me imagino que todos saben la respuesta, pero les aclararé
algunas cosillas respecto a las Pruebas. Muchos suelen suponer que las Pruebas son un castigo
de Dios, por haber hecho algo malo. Esto es porque, las Pruebas suelen generar sufrimiento, tanto cuanto, la
mayoría de las Pruebas, son la consecuencia de aquello que no logramos hacer
bien, que, por supuesto, amerita una ‘expiación’, o más bien
‘purificación’, a los fines de superar la fragilidad, que nos impidió hacer
algo bien. De manera que, si comprendemos que
aquello que nos está haciendo sufrir es la consecuencia de algún mal que
hicimos en vidas pasadas, pues sólo nos queda descubrir que debo hacer para
lograr resarcir aceleradamente lo que hicimos mal haciendo el mayor bien
posible en la vida presente, así no nos llevaremos parte de ese Karma a la
próxima vida. Intentaré explicarme con un sencillo ejemplo. Los
hijos que hayan maltratado a sus padres con seguridad van a ser maltratado por
sus hijos, consecuentemente, cuando sufras porque tus hijos te maltratan
recuerda lo que hiciste con tus padres en la vida presente, aunque quizás
pudiste ser un mal hijo en la vida pasada. En cualquiera de los dos casos, la
triste realidad es que, en algún momento fuiste un mal hijo y,
consecuentemente, en alguna vida habrás de sufrir lo que hiciste sufrir.
Pero no piensen que aceptar la Prueba, así no más, es la
solución al problema. Debemos sentarnos a orar y a meditar qué nos Quiere
Enseñar nuestro Amoroso Padre Dios con alguna Prueba, porque toda Prueba trae consigo una
enseñanza para crecer. De manera que, si te arrodillas a orar,
quizás descubras que la Prueba de que tu hijo te trate mal no es por el hecho
de haber sido mal hijo, sino porque quizás no has sido un buen papá. Al
descubrir esto, pues averigua que es ser un buen papá, según las Reglas de El Gran
Juego, y ora mucho para que aún haya tiempo de corregir tu negligencia, en el incumplimiento
de Las Reglas. Si resulta que, descubriendo que has sido un buen papá, según el
criterio de La Palabra Divina, aun así, tienes malos hijos, entonces es
concluyente que fuiste mal hijo, ya sea en esta vida o en la pasada.
Consecuentemente, debes orar muchísimo pidiendo que se te perdone por haber
sido un mal hijo en vidas pasadas, pero si descubres que lo has sido en la vida
presente y aún hay tiempo de corregirlo, pues trata de reconciliarte con tus
padres y de ganarte su perdón. Pero si ya han muerto, pues pídeles perdón desde
el fondo de tu corazón, para que ellos te perdonen desde el Más Allá. Y continúa orando para que nuestro
Amoroso te ayude con la conversión de tus hijos, no porque esperes que te amen,
sino porque no quieres que ellos carguen con la maldición del mal hijo.
Como pueden apreciar, parece sencillo descubrir una
Prueba, porque por lo general producen sufrimiento, pero no siempre es así, por
lo que, descubrir una
Prueba no es nada sencillo. De hecho, hay Pruebas que no parecen
Pruebas, porque no producen sufrimiento a la persona que se le
asignó la Prueba, pero quizás si le produzca muchos sufrimientos a los cercanos
del Probado. Esto suele ocurrir con las Pruebas que se nos envían para
practicar las virtudes que nos ayuden a deslastrarnos del peso de los vicios
que hallamos adquirido en vidas pasadas. Tener
dinero, por ejemplo, es una Prueba, porque con seguridad se nos ha proveído de
ese dinero para que nos ejercitemos en la generosidad, lo cual nos ayudará a
deslastrarnos del vicio de la avaricia, que con seguridad adquirimos en vidas
pasadas. Evidentemente, si no somos personas de oración, que
procuramos conocer a nuestro Amoroso Padre Dios, pues con seguridad nos
afanaremos más en guardar el dinero como si fuera nuestro diosecito, lo que
hará que aumenten las manchas del vicio de la avaricia, en nuestros pobres Espíritus.
Pero, ¿cómo nos enteramos que el dinero que se nos ha proveído es una Prueba
para ser superada?, pues cuando vemos que a nuestro alrededor hay gente
necesitando ese dinero para aliviar ciertos sufrimientos (hambre, enfermedades,
…) y nos cuesta entregarles nuestro dinero.
22.- COMPETIR
EN BUENAS ACCIONES
Si realmente queremos conocer algún lugar, alguna
persona, … alguna cosa, con toda seguridad nos esforzaremos por acercarnos a
ese lugar, a esa persona, a esa cosa, para conocerla. Ya estando cerca, si
realmente queremos conocer ese lugar, pues lo recorremos íntegramente. Si
realmente queremos conocer a esa persona, pues le hacemos preguntas personales.
Si realmente queremos conocer esa cosa, pues tenemos que esforzarnos por
separarla en partes para saber cuál es su composición y para qué nos puede servir.
Así ocurre con Las
Reglas, si no las desglosamos, las separamos en partes y analizamos cada parte
por separado, pues jamás las conoceremos.
Como les comenté, si cuando leen “Amar a Dios sobre todas
las cosas” creen que Dios les está pidiendo que lo amen, porque Él necesita ser
amado, pues no has aprendido nada de Dios. Todas y cada una de Las Reglas deben ser sometidas a un
fuerte escrutinio de nuestra parte, si realmente deseamos saber que nos está
pidiendo nuestro Amoroso Padre Dios, con cada una de Las Reglas. ¡Acostúmbrense a leer con
conciencia de lo que leen! No se
conformen con simplemente leer dando por entendido lo que leyeron, sobre todo
si se trata de leer La Palabra Divina, la cual tiene muchos secretos inmersos
en muchas palabras.
Lo que me ha ayudado muchísimo a conocer Las Reglas
es procurar desmenuzar las palabras que contienen cada Regla, procurando conocer su significado etimológico. Esto es porque, NINGUNA
PALABRA SALE DE LA BOCA DE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS SIN RAZÓN O SENTIDO
ALGUNO. ¡Toda Palabra que Sale de La Boca de nuestro Amoroso Padre
Dios Es Eficiente! Consecuentemente, debemos esforzarnos por comprender lo que
realmente nuestro Amoroso Padre Dios nos Quiere Decir. No nos conformemos con creer que entendimos. ¡Esforcémonos
por comprender! Esta es justamente la
diferencia entre oír y escuchar.
En este orden de ideas, permítanme
aclararles lo que realmente quiso decir el Arcángel Gabriel, cuando le informó
a Mahoma, que HEMOS VENIDO A ESTE MUNDO A ‘COMPETIR
EN BUENAS ACCIONES’ -(Corán 5:48-. La palabra ‘competir’
viene del latín ‘competere’, que significa ‘luchar
para conseguir un premio’. Ya al comprender la etimología de
la primera palabra de esa oración, evidentemente entendemos que, no
se trata de un simple juego, sino de un ‘juego deportivo’ -UNA COMPETENCIA-, el
cual aceptamos jugar -COMPETIR- para obtener algún premio. La
etimología de ‘competir’ también nos indica que, para ganar el premio debemos ‘esforzarnos’, tanto cuanto los componentes léxicos de ‘competere’
son el prefijo ‘com’ que indica ‘junto o completo’ y ‘petere’,
que denota ‘buscar o atacar’, lo cual nos indica que, ‘formamos parte
de un grupo –junto o completo- que busca empeñosamente lograr un objetivo o
meta’.
Conociendo el significado etimológico de la palabra ‘Competir’,
pareciera que ya tenemos claro lo que Gabriel le informó a Mahoma, puesto que
aparentemente todo el mundo sabe que significa ‘buenas acciones’. Pero les
aseguro que, se quedan
cortos si suponen que ‘buenas acciones’ significa simplemente hacer el mayor
bien posible. La palabra ‘bueno’ viene del latín ‘bonum’, que
significa ‘conveniente’, dado que
deriva del latín arcaico ‘duenos’, que significaba ‘eficiente’, o lo que es lo
mismo: ‘que actúa y logra un efecto’. Luego, una bomba, al estallar
y matar mucha gente, podemos decir que es buena, tanto cuanto logra
eficientemente el efecto que se esperaba de ella, aunque sus efectos sean malos
para nosotros. Esta aclaratoria se las hago para recordarles que Satanás es muy bueno en cumplir con sus asignaciones, tanto
cuanto logra el efecto esperado, aunque este efecto no sea bueno para nosotros.
De manera que, estén vigilantes, porque no todo lo que parece bueno realmente lo es,
ni todo lo que es malo realmente lo es, según la etimología de la
palabra ‘bueno’. También pareciera que, comprendemos perfectamente
la palabra ‘acciones’, porque evidentemente hace referencia a lo que ‘hacemos o
ejecutamos’. ‘Acción’
viene del latín ‘actionis’, cuyos componentes léxicos son ‘actus’, que
significa ‘llevar a cabo’ y ‘ción’ que significa ‘efecto’ o propiamente
‘acción, movimiento, ejecución’. De manera que, ‘acción’
es el ‘acto de llevar algo a cabo’.
Luego, hemos de suponer que, llevar a cabo algo ha
de suponer algún esfuerzo para lograrlo.
Ahora sí, conociendo la etimología de ‘buenas acciones’,
podemos comprender lo que el Arcángel Gabriel nos vino a comunicar, de parte de
nuestro Amoroso Padre Dios. Etimológicamente, ‘Buenas Acciones’ se refiere a que TODO
LO QUE LLEVEMOS A CABO DEBEMOS HACERLO EFICIENTEMENTE. Es decir, lo
que se espera de nosotros es que, todo lo que hagaMOS, además de HACERLO -llevarlo a cabo-
eficientemente, sea algo bueno –conveniente-,
tanto para nosotros como para todos los que nos rodean. Ocurre
entonces que, “COMPETIR EN BUENAS ACCIONES”, va
más allá de ‘hacer el bien’. “Competir
en buenas acciones” implica hacer bien todas las cosas que hago. Y,
por supuesto, al ser
una competencia, cada día debo ser mejor en lo que hago, tanto cuanto hay otros
intentando hacerlo mejor que yo. ¿Captan la idea? Si cada día de mi
vida no me esfuerzo, por ser el mejor en lo que hago, muy probablemente en
algún momento alguien se me adelantará en la carrera y obtendrá La Preciada
Presea antes que yo. Y no es que La Presea que Otorga nuestro Amoroso Padre
Dios se agote, sino que mientras más pronto yo
la obtenga, pues jugaré más aliviadamente, porque La Presea que Otorga nuestro
Amoroso Padre Dios Es Su Amistad y todo aquel que logra ser Amigo de Dios lo
tiene TODO.
Escrito por: Noel José
Méndez Ydrogo
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