Ayer, al publicar el
artículo anterior estuve tentado a escribir que ese sería el último artículo a
publicar en el Blog, debido a que lo que pretendía comunicar al crear este Blog
era justamente que se comprendiera lo que era realmente la Gracia Santificante
y la importancia de procurarla. Sin embargo, no anoté que era el último
artículo porque pensé que quizás aún quedaba más por escribir al respecto. Esta
mañana me levanté pensando que quizás mi trabajo llegó a su fin, con el
anterior artículo, y que quizás lo que vine a hacer ya lo hice.
Ante tales pensamientos
me sentí algo triste porque en realidad es mucho lo que les quiero decir. Además,
son muchas las cosas que aún espero realizar. Pero la realidad es que, no
sabemos si nuestros planes cuadran con los Planes de nuestro Amoroso Padre Dios
y, a la hora de realizar el viaje de la vida, es mejor dejarlo conducir a Él.
Justamente por estar
consciente de que mis planes sólo resultarán para mi bien si están en la misma
sintonía de los planes de nuestro Amoroso Padre Dios es que decidí escribir
este artículo, porque si mis planes no llegaran a ejecutarse, aquellos que
conocen mis planes y saben de qué tamaño es mi fe, pudieran llegar a pensar que
al OMNIPOTENTE DIOS no le fue POSIBLE complacerme.
Para los que han leído
gran parte de mis escritos seguramente no les quedarán dudas de que en lo
particular ¡CREO QUE TODO ES POSIBLE! De hecho, en algunos de mis escritos he
comentado que: “De vez en vez miro hacia el cielo por si acaso algún elefante
en vuelo decide echar alguna cagadita”.
¡PARA
MÍ TODO ES POSIBLE PORQUE EXISTE DIOS!
¡SIN
DIOS, NADA DE LO QUE ES SERÍA!
Creo que también les he
dejado claro que, ¡LO ÚNICO QUE NO ES POSIBLE PARA DIOS ES OBLIGARNOS A HACER
SU VOLUNTAD! Esto no porque realmente no pueda, sino porque no quiere ir en
contra de Sí Mismo al quitarnos el hermoso regalo del libre albedrío. Si
nuestro Amoroso Padre Dios nos obligara a hacer Su Voluntad no tendría sentido
el habernos hecho a Su Imagen y Semejanza. ¡No tendría sentido el haber soplado
dentro de nosotros Su Esencia!
No recuerdo que tanto
les he comentado en este Blog acerca de las Perfecciones Divinas, pero estoy
seguro que en algunas de mis Novelas les hablo acerca de éstas Perfecciones.
Por si acaso no las han leído, de momento les diré que, otra de las
Perfecciones que son propias de nuestro Amoroso Padre Dios es SU ETERNIDAD.
¡DIOS
ES EL ETERNO!
¡EXISTE
DESDE SIEMPRE Y PARA SIEMPRE!
Esta Perfección Divina
significa que para el Todopoderoso Dios ¡EL TIEMPO NO EXISTE! Las cosas creadas
materialmente vivimos en el tiempo, o lo que es lo mismo decir: tenemos un
pasado, un presente y un futuro. Para Dios, esos tres tiempos no existen. ¡DIOS
TODO LO VE EN PRESENTE! Por eso, cuando Moisés le preguntó Su Nombre,
simplemente respondió: ¡YO SOY EL QUE SOY!, porque simplemente de Dios sólo
podemos decir que ‘ES’. Jamás podemos decir que ‘SERÁ’ y mucho menos que ‘ERA’.
¡ÉL ‘ES’ SIEMPRE EN PRESENTE!
No sé si logran
descubrirlo pero, esta Hermosa Perfección Divina deja en claro que Dios está
Presente en mí pasado, también está Presente en mí presente y claramente está
Presente en mí futuro. ¡Nuestro Amoroso Padre Dios ve mis tres tiempos en un
instante!
Otra de las
Perfecciones Divinas que hemos descubierto de nuestro Amoroso Padre Dios es que
es EL INMUTABLE. Quizás la mejor forma de explicarles esta Hermosa Perfección
es preguntándoles si han visto una serie televisiva llamada Flash. Esta serie
es acerca de un superhéroe (por supuesto norteamericano - ¡No faltaba más-) que se mueve tan
velozmente que no logramos verlo. Pues, para comprender la Inmutabilidad de
Dios debes imaginarte esos movimientos pero súper más rápidos que los de Flash.
¡DIOS
VA Y VIENE TAN RÁPIDO QUE PARECE QUE NUNCA SE FUE!
¡DIOS
SIEMPRE ESTÁ PRESENTE!
De manera que, la
Inmutabilidad del Todopoderoso Dios no se relaciona con inmovilidad tanto
cuanto siempre está en movimiento. Tanto así que jamás podemos decir que es un
movimiento acelerado, puesto que nunca ha partido de cero y jamás dejará de
moverse.
Muchas otras son las
Perfecciones Divinas pero con estas tres me alcanza para aclarar lo que
pretendo aclarar:
¡DIOS
QUIERE OCUPARSE DE MI!
¡SÓLO
FALTA QUE YO LO DEJE OCUPARSE DE MI!
Quien logra comprender
estas tres Perfecciones Divinas, acepta que Dios, además de ser El
Todopoderoso, todo el tiempo está en todas partes. En consecuencia, yo estoy
bajo la mirada de Dios en todo tiempo. Entiéndase bien: ¡No dije todo el
tiempo!, sino en todo tiempo, con lo que quiero establecer que, en todo
momento, nuestro Amoroso Padre Dios está presente en mi pasado, en mi presente
y en mi futuro.
¡NUESTRO
AMOROSO PADRE DIOS NO DEJA DE MIRARME NUNCA!
Y esta es una de las
ocupaciones de nuestro Amoroso Padre Dios, como tiene tanto tiempo disponible,
pues ¡no deja de mirarme! ¿Y saben por qué? ¡Pues porque está enamorado de mí!
Para muchos la anterior
afirmación pareciera algo exagerada y quizás egocéntrica y vanidosa, pero lo
que ocurre es que esos muchos aún no comprenden que quiere decir: “¡Todo el
tiempo está en ti como en una gavilla!”, lo cual es una derivación de “¡Mil
años son para Ti como el día de ayer que ya paso!”. Muy pocos comprenden que,
durante los muchos años que, a nuestros ojos, pudiera durar toda mi vida, a los Ojos
de Dios dura apenas un instante y durante ese instante me está mirando y amando
solo a mí.
La otra ocupación de
nuestro Amoroso Padre Dios es crear. ¡Como tiene tanto tiempo disponible, pues
crea!
¡DIOS
NO PUEDE DEJAR DE CREAR!
Lo anterior evidentemente
funciona con aquellos que estamos pendientes de las señales. Para la gran
mayoría ocurre que se empecinan en hacer su voluntad y terminan muriendo antes
de tiempo, sin haber cumplido con su misión de vida. Entonces nuestro Amoroso
Padre Dios vuelve a crear mundos para darle nuevas oportunidades de cumplir con
sus misiones de vida.
Resulta que, cuando
nuestro Amoroso Padre Dios encarna nuestras almas lo hace con un plan
absolutamente detallado, a fin de que seamos felices. Pero a causa de nuestro
libre albedrío, nosotros solemos desbaratar el detallado plan, atrasando un
tanto el cumplimiento de nuestra misión, la cual es ser felices.
Al ser hijos de Dios, las
cosas materiales no deberían ser motivo de felicidad para nosotros, tanto
cuanto somos seres espirituales. Sin embargo, nuestro Amoroso Padre Dios sabe
que, al encarnarnos, nos ha hecho materia y en consecuencia nos ha hecho
propensos a las cosas materiales, por lo que acepta que se las pidamos. No
obstante, el complacernos dependerá de lo que vayamos a hacer con esas cosas
materiales, porque si esas cosas materiales se han de constituir en algún mal
para nosotros, pues evitará dárnoslas.
Debido a nuestro libre
albedrío, la única forma que nuestro Amoroso Padre Dios tiene de saber que uso
le daremos a esa cosa material es dándonosla y eso hace. Sólo que, Él tiene El
Poder de recorrer lentamente nuestro futuro y de observar que uso le damos a
esa cosa. Cuando en algún punto de nuestro futuro Él ve que a causa de esa cosa
nos lastimamos, lastimamos a otros o peor aún ¡dejamos de ser felices!,
entonces vuelve a nuestro presente y no nos da la cosa que le hemos pedido. (PARA
COMPRENDER ÉSTA HERMOSA PARADOJA DEBEN RELEER LOS CAPÍTULOS ANTERIORES Y QUIZÁS
TAMBIÉN MIS OTROS ESCRITOS.)
Algunos, un tanto
empeñados, me preguntarán: “¿Pero si es el Todopoderoso Dios, por qué no evita
que yo me lastime con esa cosa?”. Pues, tal y como se los subrayé arriba,
ocurre que ¡por más que Él intenta
que no sea así!, los accidentes ocurren a causa de nuestro empeño
porque ocurran. ¿Recuerdan el libre albedrío? Nuestro Amoroso Padre Dios no
quiere que conduzcas como un loco desenfrenado, ¡ERES TÚ QUIEN LO HACE! ¡El
accidente ocurre porque nosotros nos empeñamos en que ocurra! ¡Y Él solo puede
intentar que no ocurra! Entonces daña un pistón de la moto para que vaya más
lento. Pero ocurre que, se empeñan en no ver las señales y van al mecánico y le
piden que le ponga un súper pistón, entonces sucede el accidente. Al ocurrir el
accidente, nuestro Amoroso Padre Dios, cabizbajo y algo entristecido, vuelve a nuestro
presente y, por todos los medios, trata de convencernos para que no me compremos
la moto.
Tristemente, muy pocos
están pendientes de las Señales Divinas y, podemos decir que, en un acto de desobediencia,
proceden a hacer todo lo necesario para adquirir la moto, entonces ¡OCURREN LOS
DESASTRES!
Vuelvo y les repito,
¡no está mal desear bienes materiales!, lo malo es el empeño que pones por
obtenerlos. A todos mis allegados siempre les digo: “Las cosas que son de Dios
fluyen con armonía”, para recordarles que, si desean alguna cosa pídansela a
Dios y hagan todo lo que este de parte de ustedes para obtenerlas, pero
evitando el desmesurado empeño. Es decir, nuestro esfuerzo por obtener los
bienes materiales debe ser calmado, tranquilo, ¡DESPREOCUPADO!, sabiendo que depende
más de Dios que de nosotros mismos el obtener ese bien. Si ves que se te
complica el obtener ese bien es porque quizás no debas tenerlo. Si tu deseo por
obtener ese bien material te quita la paz entonces olvídate de ese bien, porque
con seguridad al obtenerlo no será de mucho bien. ¡NO VAYAN EN CONTRA DE LA
VOLUNTAD DIVINA!, la cual es el bien del alma. ¡VIGILEN LAS SEÑALES! ¡Dios
siempre habla!, los que se hacen los sordos son los hijos desobedientes.
Y traten de descubrir
también el para qué han sido injertados en materia. ¡Lograr el propósito para el
cual nacimos es la fuente de la Verdadera Felicidad! ¡NO FLOJEES! Procura
formarte en aquello que te gusta para que tu servicio sea más placentero. ¡VIVE
PENDIENTE DE SERVIR!
¡TODOS
NACEMOS CON ALGÚN PROPÓSITO!
¡PARA
MUCHOS ES SIMPLEMENTE RECONOCER A DIOS PAPÁ!
ORDENANDO LAS IDEAS
En este orden de ideas,
lo que les quiero asegurar en este artículo es que: ¡NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS
ME QUIERE COMPLACER EN TODOS MIS DESEOS!, pero sólo lo hará si son para mi
bien.
De manera que, ÉL TIENE
EL PODER DE HACER que yo me establezca cómodamente en Suiza, con oportunidades
y puertas abiertas en todos los aspectos de la vida material y espiritual, pero
si por alguna extraña razón –extraña para mí, no para Dios- Él no ve factible
que yo me radique en Suiza entonces ¡no será Suiza!
La factibilidad de que
yo sea complacido en mis deseos puede ser negada debido a ciertos aspectos de
la vida, que pudieran causarme incomodidad, sufrimiento o quizás simplemente incumplimiento
de tareas asignadas. Ejemplo de estos aspectos pudieran ser:
- · En este mundo tan convulsionado de hoy
en día, es posible estalle una guerra en cualquier lugar del mundo y muy
probablemente en países cercanos a Europa o quizás en Europa misma. Y claro que
nuestro Amoroso Padre Dios puede evitar que estalle alguna guerra, pero
recuerden que ¡JAMÁS IRA EN CONTRA DE NUESTRO LIBRE ALBEDRÍO! y, como bien
sabemos, en muchos países de Europa la gente se ha alejado tanto de Dios que
hasta los Templos –otrora religiosos- hoy son utilizados como discotecas. Sin
embargo, tal y como les explico en anteriores artículos, aún no ocurre nada
verdaderamente nefasto en Europa debido a que nuestro Amoroso Padre Dios,
haciendo uso de Su Misericordia, ha evitado que ocurra, a fin de darle tiempo a
los europeos para que abandonen su ateísmo. Quizás por eso me quiero ir a Europa, ¡para devolverles el favor de hacerme un creyente!
- · Para algunos no nos es extraño que
terribles pandemias surjan en los países del mundo oriental. Y digo que no nos
es extraño, porque muchos sabemos que estos virus no son creados por Dios, sino
por el hombre, y es el hombre quien decide en donde los distribuye. ¿Qué Dios
lo puede evitar? ¡Claro! ¡Pero vuelve a surgir el libre albedrío! Y no es que
en el mundo occidental la gente no se esté alejando de Dios, pero quizás lo hacen
menos aceleradamente. Además, no me crean pero, algunos opinan que las manos
que distribuyen los nefastos virus se encuentran cómodamente ubicados en ciertos
países del mundo occidental y en consecuencia evitan que los virus sean
plantados cerca de donde habitan.
- · Es posible que, nuestro Amoroso Padre
Dios haya determinado, desde principios de Su Eternidad, que el país en donde
debo realizar las tareas para las cuales se me encarnó sea justamente el país
en el cual nací, en consecuencia, en atención a las tareas que debo realizar
para la mayor iluminación de mi alma, es posible que no me concedan radicarme
en algún país ‘preferiblemente europeo y de ser posible Andorra, Suecia o
Suiza. ¡MISTERIOS DE LA CIENCIA DIVINA!
¡Sé que nuestro Amoroso
Padre Dios está dispuesto, quiere y puede complacerme! Pero también sé que LO
HARÁ EN EL MEJOR LUGAR POSIBLE y en el momento más indicado, porque ¡EL TIEMPO
DE DIOS ES PERFECTO!
Esto lo digo para
aclarar que, según lo comentado, entiendo que quizás en las planificaciones de
nuestro Amoroso Padre Dios no cuadre muy bien el que yo me establezca en algún
país europeo. Por eso al pedir le digo: ¡Preferiblemente europeo!, para dejarle
abierto el abanico de posibilidades, a fin de dejarle espacio para que decida
cuál es el mejor país para establecerme, aunque no sea europeo, en donde cada
año fluyen armoniosamente las cuatro estaciones climáticas.
Falta por resolver lo
del momento o quizás mejor dicho ¡EL TIEMPO!, en el cual me complacerá. El caso
es que, nuestro Amoroso Padre Dios ciertamente me complacerá pero lo hará
cuando el justifique –después de haber hecho todas las proyecciones de vida
posible- que es el momento o el tiempo indicado para que todo fluya
armoniosamente a mi favor. Puede ser en cualquier momento (mañana, pasado
mañana,… el diez) o pudiera ser en otro tiempo. ¡LO QUE SI ES CIERTO ES QUE ME
COMPLACERÁ!
De manera que, aquellos
que comprendemos lo que significa ser HIJO DE DIOS, no nos cambia el buen ánimo
el que nuestros deseos no se cumplan inmediatamente, porque sabemos que, si aún
no se han cumplido, es porque no es el momento indicado para nuestro mayor
beneficio espiritual y material. Pero no nos quedamos quietos, aunque para algunos
pareciera que es así. Los que comprendemos la Dignidad de Hijos de Dios solemos
ser fastidiosillos con nuestro Amoroso Padre Dios, porque sabemos que está
dispuesto a complacernos. Pero fastidiamos interiormente ¡SIN DESESPERARNOS! y
trabajamos arduamente por convencer a nuestro Amoroso Padre Dios de que nos
complazca, sin forzar la barra, porque sabemos que Él conoce el mejor momento
para complacernos. A mí en lo particular, pese a estar laborando arduamente
para establecerme en otro país (por eso estoy escribiendo algunas Novelas,
además de los presentes artículos), algunas personas me han acusado de “esperar
que las cosas me caigan del cielo”, a lo que siempre he respondido dignamente ¡SI NO VIENE DEL CIELO NO LO QUIERO!
Claro está que, si
nuestro Amoroso Padre Dios ha justificado que el mejor tiempo para complacerme
es el próximo, evidentemente entiendo que he de abandonar éste tiempo. Luego,
¡esto no sé cuándo ocurrirá!, pero lo que sí sé es que estoy altamente agradecido
con nuestro Amoroso Padre Dios por la vida que he tenido y que espero seguir
teniendo. ¡Entre aciertos y desaciertos he llegado a donde estoy! Y, aunque
creo que hoy estoy en donde nuestro Amoroso Padre Dios ha querido que esté
desde que me creó hace muchiiiisiiiimooos años, sé que puedo avanzar un poco
más. ¡Finalmente, he comprendido que significa la Gracia Santificante! Ahora
espero que nuestro Amoroso Padre Dios me conceda el vivir algunos cien años más
–en este mismo tiempo- para poder intentar ayudar a otros a comprenderla. Si Juan vivió cerca de 150 años, ¿Por qué yo
no puedo vivir la misma cantidad de años o más?
En una película de
ficción, quizás no tan ficticia, uno de los protagonistas acostumbra a decir:
“¡Aún no conozco el final!”, y es que ciertamente mientras haya vida hay
esperanza.
Como aún estoy vivo no
creo que el presente artículo sea el último de los artículos que escribiré. Sin
embargo, en lo que concierne al presente Blog, creo que ya no escribiré más
artículos, en el entendido de que considero cerrado el tema para el cual ha
sido creado.
Si observan el presente
Blog lleva por título “Verdaderos Creyentes”. De hecho, inicia con un artículo
referido a lo que considero es un Verdadero Creyente. Y si observan bien, el presente artículo es el epitome de lo que
es un Verdadero Creyente.
Cuando inicié este
Blog, mis Amadas Princesas peleaban muchísimo, discutían por cualquier cosita y
a veces hasta se fueron a las manos, por defender cada una su razón. Gracias a
la Acción Modeladora de nuestro Amoroso Padre Dios, cada día pelean muchísimo
menos. No sé si es porque han comprendido que lo que las hace pelear es un
‘espíritu de ira’ que se sembró en medio de ellas. Creo que han comprendido
que, nuestro Amoroso Padre Dios HA PERMITIDO que satanás haya sembrado ese
espíritu en medio de ellas para que ELLAS SE EJERCITEN EN LA MANSEDUMBRE, y
eviten a toda costa producir con sus peleas el alimento que más le gusta a
satanás ¡el odio!
No sé si son ideas mías
pero, creo que mis Amadas Hijas van comprendiendo que es preciso combatir ese
malvado espíritu AMÁNDOSE una a la otra. Por lo menos es lo que espero que
hayan comprendido porque resulta que en todos mis planes de vida futura MIS
AMADAS HIJAS ESTÁN INCLUIDAS (incluso deseo fervientemente que después de morir
nos encontremos en el más allá para abrazarnos), en consecuencia, es preciso
que ellas se esfuercen por lograr vencer, no solamente ese burdo espíritu de
ira que les asecha, sino también a todos los malvados espíritus que se les
puedan presentar en sus vidas, a fin de que puedan caminar a mi lado como
Verdaderas Creyentes, ¡DIGNAS HIJAS DE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS!
_____________________
No hay comentarios.:
Publicar un comentario