jueves, 14 de enero de 2021

VA DE RETRO SATANÁS

Habiendo escrito el resumen de lo que habrá de ser mi prédica acerca de lo que revelé en mis novelas, en los siguientes artículos continuaré escribiéndoles acerca de acontecimientos extraños de mi día a día, o más bien las señales que me envía nuestro Amoroso Padre Dios, para que me mueva a escribirles.

En el día de ayer fui al Banco a retirar efectivo con una de mis Princesas. En mi país, el efectivo se ha convertido en un bien muy preciado, difícil de conseguir debido a que algunos jugadores del equipo de satanás se han dado a la tarea de desaparecerlo. De hecho, en los Bancos suelen entregarle a cada cliente una ridícula cantidad por día, tan ridícula que apenas alcanza para pagar dos pasajes de autobús. Resulta que, cuando mi hija le entregó la cédula -documento de identidad- al cajero éste inmediatamente le dijo: "Esa cédula es una copia y necesito la original". Pues, no hubo forma ni manera de hacerle ver al cajero que la cédula era original, por lo que no le dio a mi Princesa el efectivo solicitado. Por mi parte yo sí logre retirar efectivo con el mismo cajero y, aunque usted no lo crea, mi cédula era una copia a color plastificada. Este evento molestó muchísimo a mi Tesorito, quien no dejaba de decir: "¡Qué rabia! Esa cédula fue la que me dieron en el operativo del Parque del Este". 

En el día de hoy, durante mis oraciones matutinas, meditaba acerca de ese evento extraño con el cajero del Banco y las molestias que nos causó, tanto a mi Princesa como a mí, sólo para no entregarnos una ridícula suma de dinero. Durante la meditación, se me vino a la mente una frase: "¡Va de retro satanás!".  

Mientras pensaba en esa frase, por mi mente pasaron algunas películas de exorcismos -algunas según y que basadas en hechos reales- que suelo cuestionar muchísimo, por las técnicas que aplican los exorcistas, quienes durante la realización del rito de expulsión de los espíritus malignos, parecen perder el control y se exasperan hasta el punto de pegar gritos, como si gritando pudieran lograr su objetivo más rápidamente. A veces, parecen molestarse hasta tal punto que muestran odio hacia el espíritu invasor. Espero que esos 'hechos reales' en la vida real no ocurran así, porque el odio es el alimento de satanás.

Ninguno de los eventos narrados por los Evangelistas, acerca de los exorcismos que realizó Yeshúa, dejan entrever que Yeshúa estuviera molesto con los espíritus invasores. De hecho, cuando expulsó a los demonios de Gerasa, los Evangelistas dejan entrever que Yeshúa tuvo compasión de esos espíritus malignos, puesto que les dio permiso para invadir la manada de cerdos. Lo mismo aprecio cada vez que leo las tentaciones a las que fue sometido Yeshúa en el desierto. En ninguna parte leo que Yeshúa se haya molestado con satanás mientras era tentado. La pasividad de Yeshúa, cada vez que se encontraba con satanás, me hacen pensar que Yeshúa no tiene problemas con satanás y por eso no se exasperaba con él. No entiendo entonces el por qué los exorcistas se molestan. 

Meditando éstas cosas concluí que los exorcistas se exasperan porque no saben que están jugando. Lo mismo nos ocurre a nosotros en nuestro día a día, seamos o no exorcistas, ¡SE NOS OLVIDA QUE ESTAMOS JUGANDO!!! Y como se nos olvida que estamos jugando, los exorcistas enfrentan a satanás con rabia y los que no son exorcistas simplemente no lo enfrentan, pero sí se molestan. En cualquiera de los dos casos, satanás logra puntos positivos para él -los cuales son negativos para nosotros- cada vez que logra que nos molestemos.

Nos es preciso mantener presente que estamos jugando y que el papel más simple y común de satanás, durante el desarrollo del Juego por nuestro Mundo, es lograr que nos molestemos. Son ínfimos los casos de invasiones corporales que realiza satanás si los comparamos con los infinitos casos en los que satanás logra que nos molestemos. El cajero de aquel Banco simplemente se dejó entorpecer por satanás, para lograr que nosotros nos molestáramos, y nosotros no lo enfrentamos, porque se nos olvidó que estamos jugando y que satanás también lo está.

Al poco rato de haber consagrado a Simón -Pedro- como el primer Papa, Yeshúa comenzó a hablar de los sufrimientos que le esperaban en Jerusalén y, en el ínterin, satanás aprovechó la ocasión para inflar el orgullo del recién nombrado Papa, quien se sintió con la autoridad de decirle a Yeshúa que no era necesario que cumpliera con su misión. Como Yeshúa también es un experto jugando, ante el desatino de Pedro, supo vislumbrar la presencia de satanás y simplemente le dijo: "¡Aléjate de Mí satanás! ¡No me estorbes! Tú no ves las cosas como Dios, sino como los hombres".

Si nos acostumbráramos a ver las cosas como nuestro Amoroso Padre Dios las ve, entonces veríamos que estamos jugando y que todos los acontecimientos de nuestras vidas son solo cosas que tenemos que vivir para crecer espiritualmente y, sobre todo en el caso de Yeshúa, para cumplir una misión. Como a satanás no le conviene que crezcamos espiritualmente y mucho menos que cumplamos con nuestra misión, siempre se mantiene cerca de nosotros para susurrarnos, para tentarnos, para entorpecernos,... para molestarnos, motivo por el cual siempre debemos estar pendientes de decirle, con sencillez, sin un ápice de rabia o molestia: "¡ALÉJATE DE MÍ SATANÁS! ¡NO ME MOLESTES!!!".

Observemos también que, aunque Yeshúa ciertamente es Dios, satanás no dejaba de intentar de alejarlo de su misión. Es evidente que, satanás está consciente de que la materia debilita el espíritu y en consecuencia no perdía la esperanza de que Yeshúa cayera en algunos de sus trucos. Pero como Yeshúa está consciente de que estamos jugando nunca dejó de estar pendiente de los trucos de satanás. ¡DURO TRABAJO EL QUE TENEMOS LOS SIMPLES MORTALES!!! ¡Pero no desfallezcamos! Sólo tenemos que tomar conciencia de que estamos jugando y esforzarnos por jugar profesionalmente, si pretendemos ganar Mundos mejores. 

De manera que, de ahora en adelante estaré más pendiente de decir: "¡No molestes satanás!", antes de molestarme con algún mortal, que quizás sin querer -como ocurrió con Pedro- esté jugando para el equipo de satanás. ¡YO TAMBIÉN ESTOY APRENDIENDO!!! ¡ESPERO EN NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS LOGRAR HACERME UN JUGADOR PROFESIONAL EN EL JUEGO POR MI MUNDO!!!

De manera que,

"¡RETROCEDE SATANÁS! ¡TE PERMITO QUE CUMPLAS CON LA ORDEN QUE TIENES DE PROVEERME EN EL MUNDO, PERO NUNCA ME ESTORBES NEGATIVAMENTE EN EL JUEGO POR MI MUNDO!!!"



Escrito por:

Noel José Méndez Ydrogo 

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