sábado, 23 de enero de 2021

FE

En la madrugada de hoy me despertó el bullicio del cierre de una fiesta, que algunos vecinos aparentemente de otro mundo, realizaban cerca de la casa de mis hijas. Digo: 'aparentemente de otro mundo', porque, según lo veo yo, aquellos que realizan fiestas en medio de tanto caos parecieran venir de otro mundo, ya que no están conscientes de la realidad de este mundo. Tristemente, pese a lo duro de la prueba que estamos viviendo, muchos parecieran no percatarse del sufrimiento de otros y, como adormecidos en el salón de pruebas, dado que responden mal a las preguntas, continúan mal gastando los recursos que se les otorgaron para crecer espiritualmente. Creo que a la gran mayoría de los que continúan malgastando recursos es porque estos no se les han otorgado, sino que los han robado (malversación de fondos, sobornos, drogas, corrupción, usura,... robo) y por eso los gastan tan denigrantemente. Esos tales, son aquellos de los que Yeshúa comentaba: "¡Más les valdría que les ataran una roca al cuello y los lanzaran al mar!".

Olvidándonos un poco de la estupidez humana, les quería comentar que, al cierre de aquella fiesta, colocaron en alto volumen una famosa canción titulada: "¿Oh qué será?", y, como yo soy muy consciente de las señales, decidí meditar al respecto. Les comento que, así como algunas pocas canciones, aparentemente espirituales, no logran hablarme de Dios, algunas pocas canciones mundanas si logran hacerlo y la canción "¿Oh que será?" me habla mucho del Juego por nuestros Mundos. 

Todo ser que habita este planeta posee en su interior un espíritu y este espíritu necesita relacionarse con Dios, pero al estar revestido de materialidad, el peso de la materia de muchos espíritus, suele coartar esa esperada relación. Sin embargo, algunos de esos espíritus sofocados por la materia, a veces logran inhalar una bocanada de aire y emiten algunos sonidos, intentando restablecer la relación. Es así como, algunos cantautores que parecieran no ser muy religiosos, logran componer canciones que nos ayudan a meditar acerca del mundo espiritual, o si se quiere: DIOS. Con esto no estoy juzgando la religiosidad del compositor brasileño que creó "¿Oh qué será?", puesto que desconozco sus inclinaciones religiosas. Tampoco puedo establecer en qué pensaba el cantautor mientras escribía tan hermosa y significativa canción, pero lo que sí puedo decirles es que a mí me habla de FE. ¡Si! FE en los sueños, en el amor, en la vida, en nuestro mundo,... en Dios.

Fe es creer en Algo o Alguien que no veo, pero espero que exista y, en consecuencia, espero ver, sentir,... vivir en algún momento de mi existencia. Es así como muchos persiguen sueños, esperando que se les hagan realidad. Otros persiguen el amor, esperando encontrarlo. Porque estamos vivos y creemos que esto seguirá siendo así, es que hacemos planes para el futuro. Porque existimos y confiamos en que podemos lograr grandes cosas, es que nos esforzamos por hacer de nuestro mundo algo mejor... Porque creemos que existe un Algo o un Alguien, creador y sostén de todas las cosas que existen, es que creemos en nuestro Amoroso Padre Dios. Claro que, en mi caso, yo no creo sino que estoy seguro que nuestro Amoroso Padre Dios Existe.

Fe también es creer -a veces ciegamente- en lo que nos dicen nuestros mayores. Desde muy niño me deje llevar ciegamente por lo que me comunicaban acerca de Dios. Ya de adulto comencé a leer, investigar y profundizar todo aquello que me habían comunicado. Con el paso del tiempo descubrí que lo que me comunicaron, pese a que era una abundante información, era apenas un ápice de lo que me debieron comunicar y entonces decidí profundizar un poco más y, mientras más profundizaba, más dudas aparecían. Fue entonces cuando comprendí que NO ES POSIBLE ACERCARSE A DIOS SIN DIOS. Comencé a orar pidiendo Sabiduría Divina y comenzaron a hacerseme claras las señales. Y las señales me llevaron a la Hermosa Realidad del Juego por nuestros Mundos. Realidad difícil de creer, por lo que te recomiendo que no me creas ciegamente. POR FAVOR, LEE, INVESTIGA Y PROFUNDIZA, todo aquello que pretendo comunicarte, y recuerda siempre PEDIR LA SABIDURÍA DIVINA, antes de iniciar tan ardua tarea. 

Lo extraño de utilizar "¿Oh que será?" para cerrar una fiesta, fue la señal que me hizo meditar al respecto. La versión de la canción que sonaba, al momento de despertarme, era la de un famoso cantante, oriundo de Nueva York. Esta versión tiene una muy significativa introducción, en la cual se nos dice que, no podemos negar la existencia de Algo que, pese a ser etéreo, lo sentimos de diferentes maneras. Como lo sentimos, aún sin verlo, ese algo no necesita exhibir alguna prueba para convencernos, porque somos nosotros los que debemos decidir si creer o no y algunas veces hasta creer llorando. Para mí es evidente que, el espíritu de quien escribió esa hermosa introducción quería hablarnos de Dios. 

La canción per se también nos habla de Dios, o a lo menos, así lo pienso yo. Nos describe que todos los caminos en algún momento se cruzarán con Él, que todos los signos (gestos, reverencias, inclinaciones,... entregas) se le consagran a Él,... que todos los destinos se encuentran con Él. Finalmente nos dice que, el mismo Padre Eterno, que nunca fue al infierno -lo cual no comparto-, nuevamente bendecirá al hombre y apagará al infierno su llama final, porque NO TIENE CASO VOLVER A RODAR POR LA FALTA DE JUICIO. 

Arriba anoté que, no estoy de acuerdo el que se diga que el mismo Padre Eterno QUE NUNCA FUE ALLÁ, porque los que comprendemos Qué es Dios, sabemos que está en todas partes, incluso en el infierno, porque Él es El Inmenso, El Omnipresente, El Omnipotente,... EL TODO. Además, el infierno no es otra cosa que los mundos que les toca experimentar a los que por flojera solo anotaron puntos negativos, en sus vidas pasadas.

Ciertamente, muchos son los que están experimentando duros infiernos en sus mundos particulares, como consecuencia de los muchos puntos negativos que anotaron en sus vidas pasadas, quizás por no tener conciencia de que estamos jugando el Juego por nuestros Mundos y en consecuencia no se han esforzado por jugar profesionalmente. Claro está que, sólo tú puedes decidir si creer o no en lo que te he venido revelando. Sé que algunos hasta llorarán al tener que aceptar que no entendieron bien El Mensaje que durante muchos años han venido leyendo y en el cual basaron su fe. ¡Pero ya estás aquí! ¡Ya leíste lo que te tenía que decir! ¡YA NO TIENES EXCUSA PARA VOLVER A RODAR!, porque ya se te ha revelado la realidad de tu existencia en este mundo. ¡Ya sabes lo que has venido a hacer en este mundo! Ahora tienes el conocimiento para decidir -haciendo uso del buen juicio- si procurar a nuestro Amoroso Padre Dios -fuente de la Verdadera Felicidad- o hacerle caso a los susurros de satanás, creyendo en sus falsas promesas.


¡AHORA ERES RESPONSABLE DE LOS MUNDOS EN LOS QUE TE TOQUE VIVIR!!!

¡AQUELLO QUE SIEMBRES COSECHARÁS!!!


Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo   

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