En mi país, cuando nos reunimos para tomar algunas cañitas, acostumbramos a jugar un juego que se llama Dominó. Quizás algunos de ustedes lo conozcan, es conjunto de piedras rectangulares, con circulitos dibujados en las mismas, que indican un número entre cero y seis. La idea del juego es tratar de dejar sobre la mesa todas las piedras, antes que tus contrincantes, pero cada piedra que colocas en la mesa debe cuadrar numéricamente con las que ya han colocado. Evidentemente, las piedras se reparten al azar, de manera que, cuando te reparten las piedras debes estar claro que son las que te tocaron para jugar y con ellas debes intentar ganar. En el Juego por nuestros Mundos ocurre algo similar.
En la mañana de hoy, como me quedaban dos sueldos mínimos en mi cuenta bancaria, fui al mercado a comprar pollo -dicen que beneficiado-, que quizás me pudiera alcanzar para dos días de almuerzos. Resulta que, cada pollo pesaba poco más de tres kilos (porque vienen congelados y con bastante hielo adentro) y como cada kilo cuesta poco más de un sueldo mínimo, pues no me quedó de otra que comprar un cartón de huevos (30 huevos), cuyo costo es de dos sueldos mínimos. Ahora tenemos huevos para cinco días de desayunos (arepas con revoltillo) y de almuerzos (arroz a la cubana, pero sin plátano al horno).
En la tarde de hoy, una de mis hijas me dijo que tenía hambre y entonces me puse a pensar que contaba con pocos alimentos para preparar alguna cena decente. Entonces, revisando el congelador vi que había una bolsa con un cebollín, bastante quemado por el frió y decidí hacer un revoltillo con huevos, para rellenar unas arepas. ¡ME QUEDÓ RIQUÍSIMO!!!
Como tengo unos cuantos días en casa de mis hijas, los cuales han sido de mucho aprendizaje, estoy aprovechando para observar las señales, que me envía nuestro Amoroso Padre Dios, para escribirles al respecto. Mientras preparaba la cena, pensaba que uno tiene que aprovechar todos los recursos disponibles para salir adelante. Sentarme a llorar por la escasez de alimentos no me hubiera ayudado para preparar una riquísima cena.
Recordé entonces la Parábola de los Talentos. Les participó que, a menos que sea necesario, en adelante no les escribiré aquello que ustedes probablemente conocen o que pueden investigar por su cuenta, como es el caso de los pasajes bíblicos. Esto a los fines de moverlos a abandonar la flojera y comiencen a utilizar lo recursos que con seguridad todos contamos para crecer. En la Parábola de los Talentos, Yeshúa nos narra la HISTORIA de un rey, quien antes de irse de viaje, le deja a tres súbditos cierta cantidad de talentos, para que los pongan a producir. Para no detallarles toda la HISTORIA, la cual con seguridad conocen, simplemente les comentaré que, lo que recordé mientras preparaba la cena, es que a cada uno de nosotros nos dan cierta cantidad de talentos -a unos pocos y a otros muchos- con la finalidad de que los pongamos a producir. Estos talentos son los recursos con los que contamos para crecer material, pero sobre todo espiritualmente.
Y nadie puede decir que lo enviaron sin talentos, porque aunque sea con un talento lo envían a Jugar por su Mundo. Lo que ocurre es que, frecuentemente a los que envían con pocos talentos, les da por ponerse a llorar y las lágrimas en sus ojos no les dejan ver los recursos con los que cuentan para crecer. Entonces los mantienen ocultos, sin aprovecharlos, como si los hubieran enterrado.
¿Han visto la peli "El niño que domó el viento? o ¿El hombre que conocía el infinito? o ¿Manos Milagrosas? o ¿El Libro Verde?... o ¿Lo Imposible?. Si no te gusta leer, porque eres flojo, cuentas con un sinfín de películas, basadas en hechos reales, que nos hablan de personas reales, que no se sentaron a llorar ante la adversidad, sino que se esforzaron por avanzar y salir del atolladero, en el cual les había tocado nacer. ¡NINGUNO DE NOSOTROS TENEMOS EXCUSAS PARA NO AVANZAR Y DESARROLLARNOS ESPIRITUALMENTE!!!
¡LOS SANTOS SON PERSONAS COMUNES COMO CUALQUIERA DE NOSOTROS!!! Sólo que, a diferencia de muchos de ustedes, no se sentaron a llorar por las cosas que no tenían, simplemente aprovecharon las que si tenían y se esforzaron por avanzar. Grandes Santos eran reyes y eso no les impidió deslastrarse de sus mundanalidades y hacerse Santos. Otros eran tan pobres, que eran simples barrenderos, y su pobreza no les impidió alcanzar el Paraíso.
Y ninguno puede quejarse de los pocos recursos con los que cuenta, porque los recursos con los que te envían son aquellos que lograste adquirir en tus vidas pasadas. Si crees que no tienes talentos es porque quizás en tu vida pasada fuiste aquel que no puso a producir los talentos que se te habían entregado y en consecuencia se te quitaron, incluso los talentos que ya tenías. De manera que, aquellos quienes se dedican a flojear y no se esfuerzan por desarrollarse, ¡TEMBLAD!!!, porque en la próxima vida vendrán con menos talentos y, si ahora están llorando por la escasez de recursos, en la siguiente vida creo que no tendrán ni las lágrimas para llorar.
¿Comprenden ahora por qué hay gente que nace ciega, o sorda, o mutilada,... o discapacitada de alguna forma o manera para avanzar? ¡Pues si, en sus vidas pasadas no aprovecharon sus talentos! Pero, aunque les parezca que no cuentan con algún recurso, les aseguro que algún talento tienen, porque nuestro Amoroso Padre Dios no envía a ninguno sin algún talento. ¿Han leído sobre Stephen Hawking?
¡APRENDE A CONTAR TUS TALENTOS Y PONLOS A PRODUCIR!!!
Y para aquellos que piensan que soy un conformista, los remito a mi artículo: "Aceptación NO Conformismo", para que comprendan mi punto de vista respecto a lo que nos toca vivir.
Por cierto, respecto al reconocimiento de los talentos, les recomiendo que oigan el audio de Og Mandino titulado "Memorándum de Dios".
Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo
PD: Arriba coloque en mayúsculas la palabra HISTORIA, porque cualquier Palabra que sale de La Boca de Dios nunca regresará vacía y, en consecuencia, lo que Yeshúa narraba ¡no eran cuentos!, ciertamente eran historias que estaban ocurriendo en algún lugar y en algún tiempo. Para comprender esto tendrán que leer "En Busca del Arcano de la Vida".
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