He
abandonado un poco el presente Blog (verdaderoscreyentes.blogspot.com) en
atención a que siento que ya he dicho lo que tenía que decir respecto a El Gran
Juego. Además, le he estado dedicando alguito de tiempo a otros dos (2) Blogs que aperturé
(https://creyentesdementes.blogspot.com y leyendoentrelineasdelapalabra.blogspot.com).
Sin embargo, de vez en vez surgen algunas ideas que se enmarcan mucho mejor en
el presente Blog, que en cualquiera de los otros dos, por lo cual, de vez en
vez, seguiré publicando artículos, en el presente Blog, como es el caso del
presente artículo.
Gracias a nuestro Amoroso
Padre Dios, en el día de ayer recuperé la amistad de una persona, a quien
aprecio como un hermano, quien por razones extrañas había dejado de tratarme. También,
en el día de ayer, mis dos hijas discutieron, cosa que tenían tiempo sin hacer.
Hoy, en la mañana, una de mis hijas se levantó temprano para irle a hacer el
quite a un compañero de trabajo, que se encontraba enfermo y no podía cumplir con
su guardia, del día de hoy. Resulta que, mi hija me comentó que no quiere hacer
la guardia completa (24 horas) porque, en el día de hoy, la guardia tocaba
hacerla con una doctora que es muy mal humorada.
Mientras mi hija me
platicaba acerca de su aversión por esa doctora, comencé a meditar en lo
complicado que llegan a ser las relaciones humanas. ¡Con cuanta facilidad nos
enemistamos con otros!!! Entonces conversé con mi hija acerca de la ‘COMPASIÓN’.
Como cosa rara, el
Diccionario de la Real Academia Española define la ‘compasión’ como el ‘sentimiento de conmiseración y lástima que se tiene hacia
quienes sufren penalidades o desgracias’. En esta definición,
fuertemente enraizada en la tradición judeocristiana, predomina el sentimiento de lástima, lo que implica una
sensación de superioridad hacia la persona que sufre, lo cual genera
cierto rechazo a utilizar esta palabra, a fin de no minimizar al que sufre.
Pero resulta que, la
palabra ‘compasión’ deriva del latín ‘cum-patior’,
que significa ‘sufrir con o sufrir juntos’,
lo que implica ‘sentir lo mismo que el otro’,
o lo que es lo mismo: ‘ponerse en el lugar del otro’.
De manera que, sentir ‘compasión’ por alguien implica ‘COMPRENDERLE SIN
JUZGARLE’, tratando de aceptarlo tal cual es.
Aceptar a alguien ‘tal
cual es’ implica ‘no odiarlo’. Esta es otra palabra que la RAE define
extrañamente mal, porque según la RAE ‘odio’ significa: ‘Antipatía y aversión hacia algo o hacia alguien cuyo mal se
desea’ y resulta que, etimológicamente, la palabra ‘odio’ significa simplemente ‘aversión’, lo cual implica simplemente ‘no querer estar cerca de esa persona’. Podemos no
querer estar cerca de alguien simplemente porque no nos agrada su forma de ser,
pero esto no quiere decir que le deseemos mal, lo cual, según yo, erradamente afirma
la RAE.
HIJOS DE UN MISMO
PADRE
Lo anterior lo traigo a
colación porque, cuando le dije a mi hija que quizás esa doctora estaba allí
para que ella -mi hija- se ejercitara en la ‘compasión’, mi hija me replicó: “¿Cómo
voy a sentir ‘compasión’ por alguien tan desagradable?”. Entonces le recordé
que el alimento de Satanás es el ‘odio’ y ella me replicó: “Pero yo no le deseo
mal, tan solo no quiero que esté cerca de mí”. Estas son las consecuencias de
conceptualizar mal las palabras que con frecuencia utilizamos.
En el Blog ‘creyentesdementes’,
publico artículos contentivos de las exégesis de ciertos libros que versan
sobre temas esotéricos, particularmente relacionados con la concepción del más
allá. En uno de estos libros (Registros Akáshicos – Mi Experiencia Personal),
la autora nos comenta que Metatrón aseguró: “Cada
uno de ustedes tiene un Ángel Guardián dispuesto por amor a trabajar con
ustedes y transmite las vibraciones de los mundos superiores para su
consciencia terrenal, vivimos cerca muy cerca de ustedes, VIVÍMOS EN USTEDES,
mis vibraciones son las que mantienen su línea de vida, si ustedes aprenden a
aceptar que esto es así entonces verán cada vez más los cambios en su propio
cuerpo y vida”. Esto es porque, al estar conscientes de que nuestros Ángeles
Guardianes nos están mirando siempre y que ellos entregarán la información de
nuestras acciones, sin sesgos, entonces quizás nos esforcemos por ‘hacerlo todo
bien’, para la Gloria de nuestro Amoroso Padre Dios.
Luego, la misma autora
nos recuerda que tenemos Asignado un Ángel Guardián porque: “Todos somos hijos de El Creador de
Todo lo que Es. Así que todos tenemos nuestro origen en Él y por
tanto el derecho de dirigirnos a Él y de recibir de Él, y de los que Él designe
para asistirnos como son los Ángeles, Maestros de Luz y Guías…”. De manera que,
dentro de cada uno de nosotros ‘seres encarnados’ existe un ‘espíritu’ que
forma parte de EL TODO, que es nuestro Amoroso Padre Dios. ¡Y SI SOMOS HIJOS DE
UN MISMO PADRE ENTONCES SOMOS HERMANOS!!!
SUFRIR JUNTOS
¡Y SI SOMOS HERMANOS TENEMOS QUE ESFORZARNOS POR APRENDER A
SENTIR LOS SUFRIMIENTOS DEL OTRO COMO PROPIOS!!!
En otro de los libros analizados
(La Planificación del Alma), el autor nos comenta reiteradamente, palabras más
palabras menos, que: “REENCARNAMOS PARA TENER EXPERIENCIAS DE LO QUE REALMENTE
ES LA COMPASIÓN”. Esto es porque, según le comentaba Metatrón a Hada: “EL SERVICIO ES UN PLACER EN SÍ, es la finalidad de
la Creación, servir, es poder utilizar los recursos existentes (de Luz y por
tanto de Amor) para que Otra Parte de Sí Mismo -ustedes- (todos somos Parte de
Dios) comprendan y vivan este amor en acción. EL SERVICIO NO TERMINA CON EL
PASO DE LOS SERES HUMANOS A DIMENSIONES SUPERIORES, el
servicio sigue, es algo natural en la
Creación, por ello, quienes encarnados ‘sirven’ a La Creación
DE FORMA CONSCIENTE son más felices pues están sincronizados con el Amor de
Dios, con el Origen”.
De manera que, para el ‘espíritu’,
que se encuentra en nuestro interior, SERVIR ES MÁS QUE NATURAL ¡ES UNA
NECESIDAD!!! Y el ‘servicio’ no es más que la ‘manifestación
de El Amor de Dios’, con el cual nos impregnó al crearnos. Este
Amor, con el cual nuestro Amoroso Padre Dios nos impregnó, debería movernos a
ser felices siempre, por lo que, debemos concluir que: ¡SI UNA PERSONA NO ES FELIZ ES PORQUE SU ESPÍRITU NO PUEDE
MANIFESTARSE TAL CUAL ES!!! ¡Y si no se
puede manifestar ‘tal cual es’, con toda seguridad está sufriendo!!!
De allí que, se hace necesario que, todos y cada uno de nosotros, aprendamos a ‘sentir
compasión’ por aquellos ‘hermanos nuestros’ que no pueden manifestar felicidad.
PRISIONEROS DE NUESTRO
EGO
Según se desprende del
libro “Registros Akáshicos – Mi Experiencia Personal”, la manifestación de
nuestro ‘espíritu’ en la ‘tercera dimensión’ -en la materia, como un individuo-,
es posible gracias a la ‘individualización del propio espíritu’, lo cual se
denomina EGO. El EGO va tomando fuerza individualizadora con cada ‘reencarnación’,
durante la integración del cuerpo físico, cuerpo astral, cuerpo mental y cuerpo
emocional, que forman la ‘persona’.
Hada nos comenta en su
libro que: “La Función del EGO es ‘individualizar
las energías de cada cuerpo’, para que se expresen con una identidad específica
y vivan la sensación de estar separadas”. Sin embargo, Hada también
nos comenta que: “El Ego está PROGRAMADO para
mantener su propia existencia, y muchas veces esta se relaciona con la
existencia física. El Ego, después de que
hubo la caída de consciencia y la raza humana decidió apartarse del sendero de
unidad negando su propia conexión con Dios Todo Poderoso Creador de Todo lo que
Es, tomo el papel de estar a cargo, pero sin una guía, sin un mapa, sin
consejeros que lo asistieran. Entonces comenzó a tratar de entender
y crear reglas de las cosas que le estaban aconteciendo, reglas y asociaciones
que no siempre son correctas. Pero lo que sucede es que el Ego también tiene a
su cargo cierta cantidad de energía, entonces es capaz de influir en su
experiencia, en su medio ambiente y entonces puede reforzar sus creencias y
seguir en “su verdad”.
Quizás por esto Robert
llama ‘personalidad’ a lo que yo denomino ‘Espíritu’, porque el ‘Espíritu’ -esa chispa del Alma- al reencarnar trae consigo
una especie de PROGRAMA, el cual es el EGO, que, de alguna forma o manera, ha
tomado el ‘control’ de nuestras existencias físicas y ha hecho que muchos
olviden su realidad espiritual. EL EGO DEBE SER ALGO ASÍ COMO LA CODIFICACIÓN
DEL PROGRAMA ‘LIBRE ALBEDRÍO’, el cual debe tener la capacidad de
retroalimentarse -reforzar sus creencias y seguir su verdad- con cada
reencarnación.
En este orden de ideas,
es muy probable que, el EGO sea el barro que recubre
nuestros ‘espíritus’, producto de nuestros vicios, acumulados durante nuestras
vidas, incluyendo esta. Consecuentemente, los ‘espíritus’ que no
pueden manifestar la felicidad propia de El Amor con el cual nuestros Amoroso
Padre Dios nos impregnó al crearnos, se debe a que se
encuentran ‘prisioneros de sus propios EGOS’, o lo que es lo mismo,
encerrados en medio del barro de los vicios acumulados durante sus vidas.
Queda claro entonces que,
si bien es cierto que, el ‘espíritu’ de cada persona es ‘culpable’ de haber
dejado que sus EGOS tomen el control de sus vidas, tampoco es menos cierto que,
en atención a El Amor con que estamos impregnados espiritualmente todos y cada
uno de nosotros, DEBEMOS SENTIR COMPASIÓN POR
NUESTROS HERMANOS QUE SE ENCUENTRAN PRISIONEROS DE SUS EGOS. Es
decir, todos y cada uno de nosotros, debemos aprender a ponernos en el lugar de
los demás, procurando comprender que sus ‘malos comportamientos’ son la
manifestación del ‘sufrimiento’ de sus ‘espíritus prisioneros de sus EGOS’.
Y claro que, sentir ‘compasión’
no significa que tengamos que aceptar incólumes sus ‘retrecherías’ sin hacérselas
saber, porque como hermanos estamos obligados a hacerle ver a los demás sus
deficiencias y sobre todos los vicios que han acumulado, a fin de que se
esfuercen por deslastrarse del barro que les recubre, en procura de que en
algún momento logren manifestar la felicidad propia de los Hijos de Dios. Pero esta ‘corrección’ siempre debe ser fraternal, SIN LAS RABIAS
PROPIAS DEL ODIO.
De hecho, mayormente es preferible no procurar corregir a
ninguno de nuestros hermanos, porque evidentemente, al estar
prisioneros de sus propios EGOS, no pueden llevarle
la contraria y, consecuentemente, ¡NO ACEPTAN CORRECCIONES!!! Esto es porque, como nos recuerda Hada: ¡EL EGO ES TAMBIÉN PRISIONERO DE SU PROPIA VERDAD!!!
En atención a todo lo
anterior, le recomendé a mi hija que evitara el odio a toda costa. Debe
ejercitarse en la ‘compasión’, tratando de comprender el sufrimiento que al
otro lo mueve a ser ‘odioso’. Cuando comprenda esto se percatará que, muy probablemente, aquella persona por la que siente ‘aversión’
con seguridad ‘está sufriendo mucho más’ que lo que sufre mi hija, por estar
cerca de ella. Consecuentemente, es mi
hija la que debe esforzarse por generar el ambiente de paz que se requiere para
que, tanto ella como la persona por la cual sufre aversión, puedan tratarse
armoniosamente. Que ¿cómo lo logra? Pues, muy sencillo, apréndete muchas canciones
espirituales o mantras que te ayuden a mantener La Paz, que solo
nuestro Amoroso Padre Dios Te Puede Otorgar. La Paz
que nuestro Amado Yeshuá ofrece se obtiene al vivir cantando, interiormente,
cánticos espirituales o mantras.
Escrito por: Noel José
Méndez Ydrogo
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