martes, 17 de marzo de 2026

HACERNOS CARGO DE NUESTRAS DECISIONES

La vida se construye con las decisiones que tomamos en cada Experiencia de Vida que se nos presenta. Así pues, ante una Experiencia de Vida, normalmente se nos presentan dos opciones y, de acuerdo a la opción que elijamos pues la Experiencia de Vida será bastante o nada satisfactoria. Por ejemplo, a una persona casada (hombre o mujer), durante su vida matrimonial, siempre se le ha de presentar la posibilidad de ser infiel a su unión conyugal, por lo que tendrá la opción de elegir entre ser infiel o no. Luego, ninguna de las dos opciones -ser infiel o no- es una mala opción, sino que lo que resulta en una buena o mala Experiencia de Vida es la forma en la que afrontamos las decisiones que tomemos. De allí que, es altamente necesario evaluar las posibles consecuencias de nuestras decisiones considerando siempre la posibilidad de que ocurra algo malo al elegir ejecutar o no aquella Experiencia de Vida que se nos presenta, por lo que tenemos que HACERNOS CONSCIENTES DE NUESTRAS DECISIONES Y RESPONSABLES DE LAS POSIBLES CONSECUENCIAS, PROCURANDO SIEMPRE NUESTROS CRECIMIENTOS ESPIRITUALES.

Cuando tomemos Consciencia de lo que realmente Somos -Espíritus- y de lo que hemos venido a hacer a estos Mundos -Competir para ser cada día mejores en lo que hacemos-, entonces comenzaremos a comprender que, LA LIBERTAD SIN RESPONSABILIDAD CONDUCE A EXCESOS, MIENTRAS QUE LA LIBERTAD CONSCIENTE NOS ELEVA. LA VIDA ES UN APRENDIZAJE CONTINUO, EN DONDE DEBEMOS ARMONIZAR LOS DESEOS DE NUESTRO CUERPO -NAVE- CON LA RESPONSABILIDAD EXISTENCIAL DE NUESTROS ESPÍRITUS. El hecho es que, CELEBRAR EN LA VIDA NO ES EL PROBLEMA, SINO QUE EL PROBLEMA ESTÁ EN PERDERSE EN LA CELEBRACIÓN. De manera que, el problema surge cuando pierdo el control de mi Nave -Cuerpo-, mientras estoy disfrutando de la vida. De allí que, ante cualquier Experiencia de Vida, siempre tenemos que preguntarnos: ¿El instinto me gobierna o soy yo quien lo dirige hacia algo noble?

COMPRENDER Y ACEPTAR LA NECESARIA PORALIDAD

‘HACERNOS CONSCIENTES DE NUESTRAS DECISIONES’ IMPLICA COMPRENDER Y ACEPTAR QUE NADA EN ESENCIA ES MALO, SINO QUE, AQUELLO QUE NOS PARECE MALO, ES PORQUE SE ENCUENTRA EN EL POLO OPUESTO DE LO QUE CONSIDERAMOS BUENO. En la profundidad de las Leyes Universales, el Principio Hermético de la Polaridad nos revela una hermosa realidad: “nada en la creación está separado en esencia, aunque se manifieste como opuesto en apariencia”. El frío y el calor, la luz y la sombra, la alegría y el dolor… no son realidades independientes, sino grados distintos de una misma manifestación. Así también ocurre con nuestros Espíritus, porque, en nuestro Tránsito Evolutivo, nos es necesario vivir experiencias que parecen contradictorias, pero que en realidad son necesarias para nuestro Aprendizaje y Perfeccionamiento.

Es preciso que comprendamos que, el mal no es una fuerza eterna ni opuesta al bien en igualdad de condiciones, sino que el mal es simplemente la ausencia o ignorancia del bien. Además, tanto el bien como el mal son Estados Transitorios del Espíritu en Evolución. Cuando comprendemos esta hermosa realidad, la Polaridad -el bien y el mal- deja de ser un conflicto y se convierte en una Escala de Crecimiento Espiritual. La hermosa realidad es que, el odio no es más que amor distorsionado, la ignorancia es una antesala del Conocimiento, ... el sufrimiento es una oportunidad para Despertar y comprender que NO SOMOS EL CUERPO QUE HABITAMOS, POR LO QUE NO DEBEMOS SUFRIR POR LAS DOLENCIAS O APARENTES NECESIDADES DEL CUERPO.

El caso es que, cada Experiencia de Vida contiene en sí misma la semilla de su opuesto, esperando el momento en que la conSciencia, iluminada por la experiencia y la razón, logre transformar la vibración inferior en una superior. Así pues, una mala Experiencia de Vida, iluminada por la experiencia y la razón, puede convertirse en una excelente enseñanza, que nos ayude a Crecer Espiritualmente. Ahora bien, el Espíritu no está condenado a oscilar indefinidamente entre Polos, sino llamado a comprenderlos, integrarlos y trascenderlos. En ese proceso, la Voluntad Consciente juega un papel fundamental, tanto cuanto, el ser humano, como Espíritu Encarnado, posee la capacidad de modificar su estado interior, elevando sus pensamientos, sentimientos y acciones hacia planos más armoniosos.

La Polaridad, entonces, no es una ley de división, sino de unidad dinámica, porque nos Enseña que, todo en la vida tiene un propósito, incluso aquello que nos hiere o desafía. La Polaridad nos invita a no rechazar las sombras, sino a iluminarlas con el entendimiento, reconociendo que forman parte del camino hacia La Luz. En nuestro caminar desde la cuna hasta la tumba, cada experiencia dolorosa es un llamado a la transformación, cada conflicto es una oportunidad de reconciliación interior, cada caída es un impulso para elevarse con mayor sabiduría. Cuando el Espíritu comprende esta ley en su esencia, deja de luchar contra la vida y comienza a cooperar con ella, porque Aprendemos a ver más allá de las apariencias, reconociendo la Unidad Divina que subyace en todas las cosas. Luego, en ese reconocimiento, encontramos La Paz, porque comprendemos que no existen opuestos absolutos en la Creación Divina, sino Grados de Perfección que el Espíritu está destinado a Alcanzar, tal y como lo comprendió Allan Kardec: “El espíritu no combate la sombra: la comprende, la transforma y, al hacerlo, se acerca cada vez más a la luz que es su verdadero destino.”.

PROCURANDO EL TÍTULO DE GRADO

En este orden de ideas, nos es posible inferir que, NINGUNA EXPERIENCIA DE VIDA ES REALMENTE MALA SI LOGRAMOS APRENDER ALGO DE ELLA. El caso es que, TODA EXPERIENCIA DE VIDA -BUENA Y MALA- ES NECESARIA PARA CUMPLIR CON EL PRIMER OBJETIVO PARA EL CUAL HEMOS SIDO REVESTIDOS DE MATERIALIDAD, porque no es posible salir de nuestra ignorancia primigenia sin tener Experiencias de Vida Opuestas. ¿Cómo saber que algo es dulce si jamás probamos algo amargo? ¿Cómo saber que algo es caliente si jamás hemos sentido frío? … ¿Cómo saber qué es la felicidad si jamás experimentamos la tristeza? Nuestras experiencias de vida tienen que abarcar ambos extremos de la escala -bueno y malo- para poder reconocer la diferencia, lo que nos lleva al CONOCIMIENTO TOTAL DE LA Experiencia de Vivir.

Como comprenderán, el Conocimiento Total de la Experiencia de Vivir es Infinito, tanto cuanto, son infinitas las Experiencias de Vida que pudiéramos tener, si las evaluamos en los distintos grados de la escala de los opuestos. Es decir, UNA MISMA EXPERIENCIA DE VIDA PUEDE SER EVALUADA EN DIFERENTES GRADOS DE EXIGENCIA. Por ejemplo, podemos experimentar la ausencia de salud desde el grado inferior de una pequeña gripe hasta el exigente grado de exigencia que constituye la experiencia de un mortal cáncer. Ambos extremos son simples grados de la Experiencia de Vida ‘Ausencia de Salud’, en donde se está probando nuestra Consciencia de lo que realmente Somos y de lo que significa Dios para cada uno de nosotros. Así pues, con una pequeña gripe se estará probando nuestra capacidad de curarnos y con un cáncer se nos estará probando cuanta confianza tenemos en que nuestro Amoroso Padre Dios tiene el control de nuestras existencias y si nos preocupa o no dejar este Mundo, a los fines de hacer nuestra Transición al Más Allá, para, al recibir nuestra Nota Evaluativa, a los fines de saber si Ascenderemos de Nivel o tendremos que repetir.

El caso es que, como el Conocimiento es Infinito, no es posible Aprender todo el Conocimiento en una sola vida, porque es imposible evaluar todas las Experiencias de Vida, recorriendo varios grados de exigencia, en una sola vida, motivo por el cual se hace necesario el Mecanismo de la Reencarnación. Ahora bien, la Reencarnación no es una cadena perpetua, sino que es un ciclo de aprendizaje, que tiene un propósito claro y con un final definitivo. Muchas personas viven con la sensación de que la vida es una rueda sin salida, pero la hermosa realidad es que la Tierra es una Escuela de altísima exigencia y para salir de ella hay que obtener el diploma de grado.

Ahora bien, nuestro Amoroso Padre Dios Sabe que el Conocimiento Es Infinito, por lo que no espera de sus hijos que lleguemos a Acumular todo ese Conocimiento, pero si espera que nos hagamos Consciente de gran parte de ese Conocimiento o por lo menos del Conocimiento que se desprende de nuestras Experiencias de Vida, aquellas que nos ha tocado vivir. Lógicamente, nuestro Amoroso Padre Dios no espera que sus hijos se gradúen de médicos y a la vez de ingenieros y a la vez de albañiles … y a la vez de dioses, pero si espera que, nos hagamos Conscientes de la mayor cantidad de Conocimientos que nos sea posible, aunque no vivamos todas las experiencias que impliquen el aprendizaje de esos Conocimientos. Es decir, SE ESPERA DE NOSOTROS QUE, NOS ESFORCEMOS POR HACERNOS CONSCIENTES INCLUSO DE GRAN PARTE DEL CONOCIMIENTO QUE OTROS HERMANOS NUESTROS HAN ADQUIRIDO, DURANTE SUS MUCHAS VIDAS. Pero entiéndase que, esto no significa que sea necesario que todos tengamos el Conocimiento de un renombrado Cirujano, sino que, HACERNOS CONSCIENTE DEL CONOCIMIENTO ES RECONOCER LA SABIDURÍA DIVINA EN CADA CONOCIMIENTO.

Saltando de la Samsara

El caso es que, NO ES NECESARIO ACUMULAR TODO EL INFINITO CONOCIMIENTO PARA DEJAR DE REENCARNAR, PERO SI ES NECESARIO QUE, CON EL CONOCIMIENTO QUE ACUMULEMOS NOS HAGAMOS CONSCIENTES DE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS. SI EL POCO CONOCIMIENTO QUE ACUMULEMOS NOS ALCANZA PARA HACERNOS CONSCIENTES DE QUE DIOS ES AMOR Y QUE TODOS FORMAMOS PARTE DE ESA ESENCIA DIVINA DEL AMOR, PUES CON SEGURIDAD ESOS POCOS CONOCIMIENTOS ACUMULADOS NOS AYUDARÁN A OBTENER EL DIPLOMA DE GRADO, PARA SALIR DE LA ESCUELA TIERRA. De manera que, ciertamente es posible saltar de la Samsara de nacer, vivir, morir y reencarnar, si logramos hacernos Conscientes de que TODOS FORMAMOS PARTE DE DIOS QUE ES AMOR.

Ahora bien, SALTAR DE LA SAMSARA ES TAMBIÉN UN PROCESO DE APRENDIZAJE, QUE IMPLICA PRIMERAMENTE RECONOCER Y ACEPTAR QUE SOMOS ESPÍRITUS. Luego, al reconocer que Somos Espíritus, implica RECONOCER Y ACEPTAR QUE NO SOMOS EL CUERPO QUE HABITAMOS, POR LO QUE DEBEMOS ESFORZARNOS POR DESIDENTIFICARNOS CON LAS NECESIDADES DE NUESTROS CUERPOS -NAVES-. De manera que, ¿cómo se sale realmente del proceso de Reencarnación? Pues, el primer paso es comprender la naturaleza de los anclajes. Regresamos una y otra vez no por un castigo eterno, sino por la atracción magnética de nuestros pendientes. Estos pendientes se manifiestan principalmente a través del Karma, que no es más que Energía Sin Equilibrar. Imagina que cada relación conflictiva que tienes hoy, cada rencor que guardas hacia alguien que te hirió hace años, o incluso esa culpa que no te deja dormir, es un hilo invisible que te amarra a la materia. Mientras exista un “Te odio” o un “No me perdono”, pues el Espíritu sentirá la necesidad de volver a Encarnar, para encontrarse con esos mismos actores, en un nuevo escenario, intentando resolver lo que quedó pendiente y así poder equilibrar sus Energías. Salir de la Rueda de la Samsara significa convertirte en un experto en desatar nudos. Debes mirar tus relaciones más difíciles, especialmente aquellas con tus padres, hijos, hermanos o parejas, y entender que ellos aceptaron el papel de antagonistas, sólo para que tú pudieras practicar la lección más difícil de todas: EL PERDÓN INCONDICIONAL. El perdón no es aceptar el error del otro, sino que es decidir que ese dolor ya no tiene poder sobre tu futuro ni sobre tus próximas vidas.

Otro factor que nos obliga a regresar son los APEGOS A LA DENSIDAD. Muchas veces el Espíritu queda atrapado a las existencias materiales por el deseo de control, por el miedo a la escasez o por una conexión excesiva con los placeres y dolores del Ego. De manera que, para graduarte y egresar de la Escuela Tierra debes ejercitarte en el desapego, que consiste en AMAR PROFUNDAMENTE LO QUE TIENE HOY, PERO SIN LA NECESIDAD DESESPERADA DE POSEERLO. Es entender que eres un viajero en una habitación de hotel, en donde puedes disfrutar la estancia, pero consciente de que nada de lo que hay allí te pertenece. En esta Universidad, EL APRENDIZAJE FUNDAMENTAL ES EL AMOR, pero no el amor romántico que vemos en las películas, sino EL AMOR COMO UN ESTADO DE CONSCIENCIA, donde ya no ves separación entre tú y los demás. Cuando logras mirar a quien te hizo daño y, en lugar de juicio, sientes una compasión profunda, porque entiendes que ese Espíritu que te lastimó está tan confundido como tú, en ese instante el CONTRATO DE REENCARNACIÓN SE ROMPE, PORQUE HAS COMPRENDIDO LA ESENCIA DE LA CREACIÓN: ESTÁS EN ESTA VIDA ESPECÍFICA, viviendo estas experiencias de vida con estos padres, estos hermanos, estos hijos, … estos que tantas alegrías y sufrimientos te ocasionan, PORQUE se te está otorgando una OPORTUNIDAD más DE CERRAR ciclos de reencarnación.

‘HACERNOS CARGO DE NUESTRAS DECISIONES ES ESCOGER SIEMPRE LA OPCIÓN DE PERDONAR’ y, tal y como hizo nuestro Amado Yeshuá en la Cruz, cuando dijo: “Padre, perdónalos que ellos no saben lo que hacen”, nosotros debemos reconocer que, AQUELLOS QUE NOS HACEN DAÑO QUIZÁS LO HACEN PORQUE ASÍ LO PLANIFICAMOS CON ELLOS ANTES DE REENCARNAR, A LOS FINES DE ELIMINAR KARMAS QUE SURGIERON EN OTRAS VIDAS, y lo que ocurre es que, ni ellos ni nosotros recordamos que así lo Planificamos, por lo que no sabemos lo que hacemos. Consecuentemente, no nos queda de otra que perdonar, si realmente queremos romper ese ciclo de la Samsara, que sólo es necesario para que aprendamos a amar sin condiciones ni restricciones. Cada desafío que enfrentas ahora es como el examen final de tu carrera espiritual, EXAMEN QUE SÓLO APROBARAS SI HAS APRENDIDO A AMAR A AQUELLOS A QUIENES CONSIDERAS ERRÓNEAMENTE COMO A TUS ENEMIGOS, simplemente porque aceptaron ser tus opositores en esta vida, para ayudarte a superar tus bajos niveles de amor fraternal.

Si logras responder este examen final con paz en lugar de ira, con generosidad en lugar de miedo y con aceptación en lugar de resistencia, estarás sellando tu pasaporte de regreso a La Fuente. LA SALIDA NO ES UNA PUERTA FÍSICA, SINO QUE ES UN ESTADO VIBRATORIO, porque cuando tu vibración es tan alta que el miedo y el odio ya no encuentran donde anclarse en ti, pues la gravedad de la Tierra ya no te atraerá. La gravedad de la Tierra deja de afectarte y tu Espíritu queda libre para explorar Planos de Luz, donde el sufrimiento ya no es necesario para evolucionar. No te apresures por irte, pero vive cada día con la intención de que no quede ni un solo gramos de rencor en tu maleta. Aligera el equipaje. Bendice tus cicatrices, porque ellas son la prueba de lo que ya superaste. ¡TOMA LA DECISIÓN DE AMAR EN VEZ DE ODIAR!!!  

 

 

Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo

 

 



 

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