domingo, 5 de julio de 2026

EN EL TERREMOTO ACUÉRDATE DE TU MISERICORDIA

Difícilmente en mi Mente puedo encontrar algún recuerdo acerca de alguna experiencia de vida que me haya asustado más que el hecho de sentir el movimiento de mi apartamento, ubicado en el piso 8. Pese a mi fe, LA EXPERIENCIA FUE REALMENTE HORRIBLE. Y no es que haya dudado en esos momentos de La Presencia Cierta de nuestro Amoroso Padre Dios, sino que, a pesar de mi Consciencia acerca de lo que realmente Somos, pues, por el simple hecho de encontrarme dentro de una Nave -Cuerpo-, no me resulta nada sencillo desidentificarme plenamente de las emociones y flaquezas de mi Cuerpo. De manera que, como el miedo es libre, mi Mente fue impactada por la terrible experiencia de un terremoto. ¡Y no cualquier terremoto!

El caso es que, pese a que estoy Consciente de que la muerte es una bendición, tanto cuanto libera a mi Espíritu de esta Nave tan frágil y necesitada de cosas materiales, pues, no he podido evitar que mi corazón lata rápidamente cada vez que ocurre alguna réplica telúrica. Esto ocurre porque, LA EXPERIENCIA VIVIDA SE ENCUENTRA EN MI MENTE, en donde convergen las emociones de mi Cuerpo con mis propias emociones, razón por la cual no me es posible desligarme del miedo de mi Cuerpo. Ocurre entonces que, sin querer queriendo, he pasado noches terribles, en las cuales me ha costado dormir, porque la experiencia es muy reciente en mi Mente y le cuesta sosegarse, debido a lo cercana que vio la muerte. Consecuentemente, mi Mente no puede evitar evocar lo ocurrido fabricando pesadillas. Tampoco puede evitar que, cada vez que ocurre alguna réplica telúrica, enviarle a mi corazoncito un corrientazo de miedo. De hecho, hay veces en las que siento que está temblando cuando eso no está ocurriendo realmente, simplemente porque mi Mente aún mantiene muy vívida la experiencia cercana a la muerte. Y no es que tenga temor a la muerte, sino que pienso en lo mucho que tengo por hacer, por lo que no estoy muy seguro de haber cumplido con mi Misión en esta vida.

El hecho es que, ESTOS EVENTOS NEFASTOS DEBERÍAN MOVERNOS A PROCURAR MÁS A NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS DE LO QUE LO ESTÁBAMOS PROCURANDO. Si antes del terremoto veníamos procurando a nuestro Amoroso Padre Dios débilmente, pues, los terremotos nos hacen una invitación a procurarlo con mucha más Fuerza y Amor, y, por esta razón, nuestro Espíritu no deja dormir a nuestro Cuerpo, porque espera que al no poder dormir nos ocupemos en leer, investigar y profundizar textos que nos ayuden a Crecer en el Conocimiento que nos ayude a hacernos plenamente Consciente de nuestro Amoroso Padre Dios. De manera que, cuando no podamos dormir, lo recomendable es que nos levantemos, encendamos la laptop y nos pongamos a leer, investigar y profundizar todo aquello que nos ayude a hacernos Conscientes de nuestro Amoroso Padre Dios y de El Reino Espiritual.

LLAMADO A DESPERTAR

Justamente, no podemos dormir porque, LA EXPERIENCIA DEL TERREMOTO NOS RECUERDA QUE DEBEMOS ESTAR VIGILANTES, TANTO CUANTO LA MUERTE ESTÁ CERCA, y nos es preciso estar finamente preparados para su llegada.  Y no sé si me comprenden el símil, pero, LA CERCANA MUERTE DEBERÍA RECORDARLE A NUESTROS ESPÍRITUS QUE, EL TIEMPO SE NOS AGOTA Y QUE EL SEGUNDERO YA ESTÁ A PUNTO DE CAER EN NUESTRO ÚLTIMO SEGUNDO DE VIDA MATERIAL. De manera que, LAS PESADILLAS NO NOS DEJAN DORMIR, PORQUE NUESTRO ESPÍRITU QUIERE MANTENERSE DESPIERTOS, PARA APROVECHAR EL POCO TIEMPO QUE LE QUEDA, A LOS FINES DE ESFORZARSE PARA ACERCARSE A NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS.

Durante los eventos nefastos como los terremotos, suele ocurrir que, hasta los que se confiesan ateos suelen gritar: “Dios mío ten Misericordia de nosotros”. Pareciera que, durante un terremoto, el Espíritu Despierta y le recuerda al Cuerpo que nuestras existencias dependen de nuestro Amoroso Padre Dios. De allí que, las réplicas telúricas ocurren para mantener a nuestros Espíritus Despiertos reconociendo que sin Dios nada somos. De hecho, el desconocimiento de la magnitud, duración y fecha de la próxima réplica nos mantiene Despiertos en actitud orante, para obtener de nuestro Amoroso Padre Dios Su Misericordia y Asistencia para superar esas duras Pruebas.

En Habacuc 3 encontramos un hermoso cántico que es una profunda oración, donde el profeta, al contemplar el juicio y la grandeza de Dios que estremece la tierra, le suplica compasión, pidiendo que, en medio de la tempestad y la ira, brille Su Misericordia. Este cántico es un recordatorio de que, incluso ante las situaciones más abrumadoras o atemorizantes, la Gracia y el Amor de Dios están presentes para sostenernos.

Al inicio de este hermoso cántico, Habacuc pareciera haber experimentado un portentoso terremoto, porque humildemente expresa:

Señor, he oído tu fama,

me ha impresionado tu obra.

En medio de los años, realízala;

en medio de los años, manifiéstala;

en el terremoto, acuérdate de la misericordia.

Durante este cántico, Habacuc parece querer recordarnos que La Mano de Dios está presente en todos los hechos y acontecimientos de nuestras existencias. Habacuc nos recuerda esta intervención Divina, de un modo casi ‘visible’, mediante una serie de imágenes agrícolas: «La higuera no echa yemas y las viñas no tienen fruto, el olivo olvida su aceituna y los campos no dan cosechas, se acaban las ovejas del redil y no quedan vacas en el establo». Todo lo que es signo de paz y fertilidad es eliminado y el mundo aparece como un desierto. Se trata de un símbolo frecuente en otros profetas, para ilustrar el juicio del Señor, que no es indiferente ante el mal, la opresión y la injusticia. Evidentemente, ante la Irrupción Divina el creyente se estremece, un escalofrío le penetra por los huesos, tiemblan sus entrañas y vacilan sus piernas al andar, porque el Dios de La Justicia es Infalible, a diferencia de los jueces terrenos.

Pero la Intervención Divina, en los hechos y acontecimientos de nuestras existencias, tiene también otra función, que en el cántico de Habacuc se ensalza con alegría. En efecto, a pesar de la tristeza que le produce tanto adormecimiento espiritual, jamás se olvida de Su Misericordia. Por eso, este cántico de Habacuc, a pesar de estar marcado por el ‘tono de las lamentaciones’, se transforma en un himno de alegría. En efecto, las calamidades anunciadas están orientadas a la liberación de nuestros Espíritus, que se encuentran oprimidos por los deseos de la carne. Por consiguiente, provocan la alegría del justo, que exclama: «Yo exultaré con el Señor, me gloriaré en Dios, mi salvador». Esa misma actitud la sugiere nuestro Amado Yeshuá a sus discípulos, cuando les comentaba acerca de los tiempos en los cuales se activarían los cataclismos apocalípticos: «Cuando empiecen a suceder estas cosas, cobrad ánimo y levantad la cabeza, porque se acerca vuestra liberación» -(Lucas 21,28)-. Yo tengo por cierto que, todos los eventos nefastos que están ocurriendo en nuestro Planeta, son evidencia de que el Apocalipsis ha sido activado, lo que debería Despertar nuestros Espíritus, a los fines de esforzarnos por tirar el resto en la Carrera que estamos corriendo, para acercarnos a nuestro Amoroso Padre Dios.

Al finalizar este cántico de Habacuc, hermosamente Habacuc nos recuerda que, pese a las duras pruebas de la vida, si colocamos nuestra confianza en la Protección de nuestro Amoroso Padre Dios, siempre es posible recuperar la serenidad, propia de aquellos que han logrado cultivar la Paz de Dios. Hermosamente, al final de su cántico, Habacuc exclama: «El Señor soberano es mi fuerza, él me da piernas de gacela y me hace caminar por las alturas». Cuando nos hacemos Conscientes de que nuestro Amoroso Padre Dios tiene bajo su mirada y control todos los hechos y acontecimientos de nuestras existencias, no se temen ni pesadillas ni obstáculos, sino que caminamos con paso ligero y con alegría por el camino de la vida, aunque el camino en apariencia sea duro.

DESPERTAR PARA HACERNOS CONSCIENTES

Y digo que, “el camino en apariencia es duro’, porque todas las Experiencias de Vida, tanto las buenas como las malas, realmente son buenas, tanto cuanto, HAN SIDO PLANIFICADAS POR NOSOTROS MISMOS A LOS FINES DE CRECER ESPIRITUALMENTE. De manera, incluso estos eventos nefastos que estamos viviendo, han sido diseñados para que Despertemos y nos hagamos Conscientes de lo que realmente Somos y de que hemos sido Revestidos de Materialidad con el OBJETIVO de tener Experiencias de Vida que nos permitan Crecer en los Conocimientos que nos ayuden a hacernos Conscientes de nuestro Amoroso Padre Dios. ¡Tenemos que Despertar y hacernos Conscientes de que cada Experiencia de Vida -buena o mala- ha sido Planificada por nosotros mismos para cumplir con el OBJETIVO para el cual hemos sido Revestidos de Materialidad!

Cuando realmente nos hagamos Conscientes de lo que realmente Somos y del OBJETIVO para el cual hemos sido Revestidos de Materialidad lograremos evitar las tensiones que nos producen las pesadillas que no nos dejan descansar. Claro está que, lograr esta paz implica que, cuando estemos Despiertos, además de realizar las labores propias de nuestra cotidianidad material, DEBEMOS ENCONTRAR ESPACIOS DE TIEMPO PARA OCUPARNOS DE NUESTROS CRECIMIENTOS ESPIRITUALES. Tomen en cuenta que, si no nos esforzamos por encontrar espacios de tiempo para Crecer Espiritualmente, entonces nuestros Espíritus no dejarán dormir a nuestros Cuerpos, a los fines de que se levanten y se apliquen en la búsqueda del Conocimiento que ayude a nuestros Espíritus a Crecer Espiritualmente. De allí que, no logramos dormir porque nuestros Espíritus le dicen al Cuerpo: “Bueno si no encontraste espacio para dedicarme tiempo a mí entonces tendrás que dedicarme tu espacio de tiempo que requieres para tu descanso”. ¿Comprenden la idea?

También ocurre que, como en mi caso, habemos Espíritus que no logramos dormir bien porque, a pesar de haber Acumulado abundante Conocimiento, mucho de ese Conocimiento Acumulado no nos está ayudando a Crecer Espiritualmente, porque realmente no nos hemos hecho Conscientes de ese Conocimiento. Por ejemplo, tengo el Conocimiento de que mis Hermanos -otros Espíritus-, en muchas partes del planeta, están sufriendo Experiencias de Vida muy dolorosas, y tengo el Conocimiento de que cada uno de ellos Planificó esas Experiencias de Vida, pero AÚN NO ME HABÍA HECHO CONSCIENTE DE QUE YO PLANIFIQUÉ EXPERIMENTAR UN MOVIMIENTO TELÚRICO QUE ME AYUDARA A HACERME VERDADERAMENTE CONSCIENTE DE LO QUE REALMENTE SOY. De manera que, al Planificar vivir las experiencias de estos movimientos telúricos, lo hice con la intención de aumentar mis Niveles de Consciencia acerca de lo que realmente soy -Espíritu-, porque no hay nada más eficiente, para ayudarnos a Despertar y hacernos Conscientes de lo que realmente Somos -Espíritus-, que las Experiencias de Vida cercanas a la muerte, las cuales simplemente nos están recordando que ¡NO SOMOS EL CUERPO QUE HABITAMOS!

Entiéndase que, ASCENDEMOS A LOS NIVELES SUPERIORES DE CONSCIENCIA PARA ACERCARNOS PAULATINAMENTE AL NIVEL EN DONDE CONOCEREMOS VERDADERAMENTE A NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS. Es decir, los Niveles de Consciencia, acerca del Conocimiento que se espera que Adquirimos de nuestras Experiencias de Vida, aumentan con cada Experiencia de Vida. De manera que, gracias a estos movimientos telúricos, hoy soy mucho más Consciente de lo que realmente Somos -Espíritus-, por lo que ya estoy durmiendo tranquilo, debido a que me he hecho un poquito más Consciente de lo que realmente Somos -Espíritus- y consecuentemente dejo dormir a mi Cuerpo -Nave-. Para mí es concluyente que, si nosotros mismos hemos Planificado cada Experiencia de Vida -buenas y malas- entonces NO DEBEMOS PREOCUPARNOS POR LOS EVENTOS NEFASTOS QUE NOS TOQUEN VIVIR, SINO QUE DEBEMOS OCUPARNOS EN DESPERTAR ESPIRITUALMENTE Y RECORDAR LO QUE PRETENDIMOS APRENDER AL PLANIFICAR EXPERIMENTAR EVENTOS NEFASTOS.

Ahora bien, tengo claro que, muchas veces nuestros Cuerpos no logran relajarse y dormir por el miedo que producen los eventos nefastos y estos miedos pocas veces tienen que ver con el miedo a nuestras propias muertes, tanto cuanto, al tener cierto Nivel de Consciencia de lo que realmente Somos -Espíritus-, pues dejamos de preocuparnos por nuestra propia muerte. No obstante, los miedos que no nos dejan dormir tienen más que ver con el miedo a que mueran algunos de nuestros seres amados, tanto cuanto nos aturde imaginarnos que no los volveremos a ver. De manera que, la mera experiencia de pensar en la posibilidad de perder un ser amado es una experiencia que nos invita a subir de Niveles de Consciencia, porque nos está invitando a recordar que Somos Eternos por lo que nunca morimos, lo que significa que en algún momento volveré a encontrarme con aquel ser amado que hizo su Transición al Más Allá, poco antes que yo.

Entiéndase que, mientras más pronto me haga verdaderamente Consciente de esta realidad ontológica, pues corro menos riesgos de que realmente ocurra la temida separación. Esto es porque, TODA PRUEBA PRETENDE HACERNOS CONSCIENTE DE ALGÚN CONOCIMIENTO, por lo que, SI LOGRAMOS HACERNOS CONSCIENTE DE ESE CONOCIMIENTO ANTES DE QUE NOS ENVÍEN LA PRUEBA, PUES NO SERÁ NECESARIO QUE NOS ENVÍEN LA PRUEBA. Pero entiéndase que, TENGO QUE HACERME REALMENTE CONSCIENTE DEL CONOCIMIENTO QUE SE PRETENDE EVALUAR CON ESA PRUEBA ANTES DE QUE SE HAGA NECESARIO QUE ME ENVÍEN LA PRUEBA, porque a Dios nadie lo engaña. Es decir, para aprobar la prueba sin necesidad de presentarla, yo debo demostrarle a nuestro Amoroso Padre Dios que soy realmente Consciente del Conocimiento que se me pretende evaluar.

De manera que, Mentalmente debo esforzarme por evocar las emociones que sentiré cuando aquella persona, a quien amo, haga su Transición al Más Allá, y tengo que esforzarme por sentir realmente en mi Mente el agradecimiento por haber conocido y compartido con esa persona a quien amo. También debo esforzarme por sentir en mi Mente la dicha de reencontrarme con esa amada persona en el Más Allá. Pero, para lograr experimentar mentalmente la dicha de reencontrarme con esa persona amada en el Más Allá, tengo que hacerme Consciente de que EL MAS ALLÁ ES UNA DIMENSIÓN EN DONDE NOS ENCONTRAMOS TODOS LOS ESPÍRITUS y en esa Dimensión no existe el mal, por lo que incluso nos encontraremos con las personas que en las vidas materiales nos hayan hecho daño. Pero en la ‘Dimensión Más Allá’, esas personas que en vida nos hicieron daño, se acercarán a nosotros para pedirnos perdón, porque, en esa Dimensión todos reconocemos nuestros errores y nos arrepentimos muchísimo por los malos tratos que le hayamos infringido a nuestros Hermanos -otros Espíritus-.

Ahora bien, si en el Más Allá habremos de encontrarnos con aquellas personas que nos hayan hecho daño, con mucha mayor razón nos encontraremos con aquellas personas a las que amamos profundamente en nuestra vida material. Pero entiéndase que, PARA APROBAR LA PRUEBA SIN NECESIDAD DE PRESENTARLA YO TENGO QUE HACERME CONSCIENTE MENTALMENTE DE ESTOS CONOCIMIENTOS. Tenemos que hacerme plenamente Consciente de que Somos Espíritus y por ende Somos Eternos, lo que implica que nunca morimos, lo que significa que siempre nos veremos, y, si realmente nos hacemos Conscientes de que nos volveremos a ver en el Más Allá y que en este Más Allá todos Somos dichosos, pues, las emociones que Mentalmente evocaremos o sentiremos serán de dicha, sin el más mínimo rastro de tristeza. ESO ES ASCENDER A LOS NIVELES SUPERIORES DE CONSCIENCIA, SIN NECESIDAD DE PRESENTAR LAS DOLOROSAS PRUEBAS DE LA VIDA.

Mantengan siempre presente que, LA CONSCIENCIA SIEMPRE SE PUEDE MEJORAR. Es decir, la Consciencia que tenemos hoy acerca de algún Conocimiento mañana puede mejorar, gracias a alguna Experiencia de Vida que nos ayude a comprender mejor ese Conocimiento, que creíamos que ya comprendíamos plenamente. Esto es porque, se trata de que lleguemos lo más cerca posible al Nivel de Consciencia que tiene nuestro Amoroso Padre Dios de ese Conocimiento. Por eso decimos que, se trata de Niveles de Consciencia a los cuales debemos esforzarnos por Ascender y para lograrlo NO siempre es necesario experimentar físicamente alguna Experiencia de Vida acerca de ese Conocimiento, porque podemos hacernos plenamente Consciente Mentalmente, pero esto requiere que nos hagamos Conscientes de lo que realmente Somos -Espíritus- y de los OBJETIVOS para los cuales hemos sido Revestidos de Materialidad.

 

Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo

 

 



 

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