viernes, 8 de agosto de 2025

CONOCIENDO A NUESTROS ESPÍRITUS

Es muy común oír a las personas hablar del Alma y del Espíritu como si ambas palabras significaran lo mismo. A mí me pasaba lo mismo, pese a que la etimología de cada una de esas palabras presentan diferencias bastante sutiles. Como todos saben, conocer la etimología de las palabras es lo que me ha ayudado a desencriptar los Mensajes Ocultos en las Sagradas Escrituras. Consecuentemente, saber que etimológicamente Alma y Espíritu no tienen el mismo significado, me mantenía cauteloso cada vez que hablaba acerca de la Entidad que nos da la vida.

ESPÍRITU Y ALMA

Según leemos en el Génesis, a todas las creaturas se les infundió ‘Espíritu de Vida’, con la pronunciación de una sola palabra «HÁGASE», pero cuando Dios Creó a Adán, las Escrituras nos informan que, le infundió vida ‘Soplando Viento’ o ‘Aliento de Vida’ en su nariz. Vale la pena preguntarnos: “¿Cuál es la diferencia entre el ‘Espíritu de Vida’ infundido por la palabra ‘Hágase’ a todas las creaturas vivientes y el ‘Aliento de Vida’ que se le otorgó al hombre al soplar en su nariz?”.

La palabra Espíritu’ viene del griego ‘pneuma’, que significa ‘Soplo’ o ‘Soplar. Mientras que la palabra Alma’ proviene del griego ‘psique’, cuya traducción etimológica es ‘Viento. Ciertamente, ‘soplar’ y ‘viento’ parecen lo mismo, pero no. Soplar’ es más bien un ‘acto’, mientras que ‘viento’ es el ‘producto de ese acto. En el Génesis podemos leer «Entonces Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y ‘sopló’ en su nariz ‘viento de vida’, y fue el hombre un ser viviente» -Génesis 2:7-. Como podrán apreciar, a Adán lo creó de manera especial, no fue un simple “HÁGASE”, sino que tomó barro, lo moldeó y sopló viento en su nariz. Y fíjense que la Palabra dice que, después que fue soplado ‘viento’ en la nariz de aquel hombre, seguidamente fue ¡UN SER VIVIENTE! Pregunto: ¿Acaso los otros seres no eran vivientes? Han de suponer que la Palabra Revelada les habla de OTRO TIPO DE VIDA, distinta a la otorgada por la Palabra Viva, Eficiente y Eficaz, con la que nuestro Amoroso Padre Dios le dio vida al resto de las cosas, el “HÁGASE”.

COMPRENDIENDO LA DIFERENCIA

Conforme iba dejando la niñes y parte de mi juventud, comencé a comprender la infinita importancia de leer, investigar y profundizar acerca de mis dudas, si realmente quería dejar de dudar. Entonces comencé a comprender que, El ‘ALMA’ es el ‘VIENTO’ que quedó dentro de Adán, y que en definitiva es lo que hace al hombre ‘SEMEJANTE’ a Dios. Antes ya se había dicho «Ahora hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza» -Génesis 1:26-. De toda la creación, el humano es el único que puede ser ‘SEMEJANTE’ a Dios, porque Dios le Provee de ‘ALMA’ o ‘VIENTO’ o ‘PSIQUE’, como lo quieran llamar.

el ‘espíritu’ o ‘pneuma’ es la parte principal o ‘fuerza animadora’ de todos los seres vivientes que posibilita la ‘comunión’ con Dios, puesto que tiene su origen en Dios mismo. Todo ser viviente, gracias a la acción del espíritu, tiene ‘intuición’ de la existencia de Dios y ‘CONCIENCIA’ que le permite distinguir entre el bien el mal. Estas dos características del ‘Espíritu’ le permiten procurar la comunión con Dios en la Adoración.

El ‘alma’ o ‘psique’ es la expresión de la personalidad. La voluntad, el intelecto y las emociones del humano están en el Alma. ¡Los elementos que NOS hacen humanos están en el alma! Intelecto, pensamiento, discernimiento, ideales, amor, emoción, decisión, selección, etc, son experiencias DE LAS CUALES SÓLO NOS PODEMOS HACER CONSCIENTES AQUELLOS QUE TENEMOS ALMA. Es por esto que el Alma es la que hace al hombre ‘Semejante a Dios’ y en consecuencia ‘humanos’.

EL ESPÍRITU SEGÚN LOS ESPÍRITUS

Pese a que ciertamente mis dudas acerca de las diferencias teóricas entre el Espíritu y el Alma ya habían sido resueltas, mi cerebro y mi corazón se mantenían aún cautelosos respecto a hablar del Alma o del Espíritu indistintamente, porque, si bien es cierto son dos cosas sutilmente diferentes, me quedaba la duda de qué era lo que ocurría cuando nuestro Amoroso Padre Dios Soplaba en nosotros Su Aliento de Vida y nos Otorgaba un Alma. ¿Acaso dejábamos de ser Espíritus para ser Almas?

Gracias a nuestro Amoroso Padre Dios, comencé a leer, investigar y profundizar acerca de temas esotéricos, particularmente los referidos al Más Allá. Leer libros acerca de las experiencias de otros con los Espíritus me ayudaron a aclarar, con mucha mayor precisión, las diferencias entre el Espíritu y el Alma. Diferencias muy sutiles porque, AMBAS FORMAN PARTE DE UNA MISMA COSA. Estas diferencias son tan sutiles que, incluso algunos de aquellos que han logrado descubrir que existen esas sutiles diferencias, aún no logran atinar qué cosa es el Espíritu y qué cosa es el Alma, mucho menos han logrado atinar que ambas forman parte de una misma cosa.

En “El Libro de los Espíritus”, escrito por Allan Kardec, es donde encontré mayor cúmulo de información, que me ayudó a comprender lo que es realmente un Espíritu y la razón por la cual hemos sido materializados. En principio, los Espíritus Superiores le informaron a Kardec que, “Todos los Espíritus fueron creados ignorantes” –(Respuesta a la pregunta 115 en “El Libro de los Espíritus”)-. Pero, cuidado, no tomemos la palabra ‘ignorante’ peyorativamente, porque esto no quiere decir que no nos haya creado ‘inteligentes’, tanto cuanto la ‘inteligencia’ es lo que nos da la capacidad de ‘escoger’ -lo bueno o lo malo-, lo cual nos permite adquirir Conocimiento. La ‘ignorancia’ significa simplemente ‘sin conocimiento alguno’.

Al comprender esto, entonces comenzamos a comprender el hecho de que, en el Espíritu radica la ‘CONCIENCIA’ que NOS permite distinguir entre el bien el mal. Luego, al lograr distinguir entre lo que es bueno y lo que es malo, comenzamos a adquirir ‘Conocimiento’ certero de lo que es cada cosa, a los fines de poderlas distinguir y así poder escoger las cosas buenas y desechar las malas. Pero, para realmente ‘Conocer’ las cosas es necesario que las experimentemos o las probemos a los fines de saber si son buenas o malas. ¿Cómo saber si una fruta es ácida o dulce si no la probamos? De allí que, para ‘Conocer’ es necesario experimentar, a los fines de ‘Aprender’ lo que realmente ES cada cosa y así poder ‘Escoger’ las buenas y desechar las malas. Justamente, para esto han sido revestidos nuestros Espíritus Ignorantes de Materialidad, a los fines de que, al Experimentar Vida Material, con sus consecuentes implicaciones -nacer, tener hambre o sed, sentir frío o calor, … morir-, pudiéramos ‘Adquirir Conocimiento’, de esas Experiencias, y dejar atrás nuestras ignorancias.

DESENCRIPTAR LA INFORMACIÓN

Comprender toda esta información, con palabras propias de nuestra Tercera Dimensión, es por mucho muy difícil si tan solo utilizamos la conceptualización estricta de cada palabra que leemos, pero si hacemos uso de la imaginación, reconociendo y aceptando que “Como es arriba es abajo”, comenzaremos a hallar las interrelaciones entre lo que ocurre en el Más Allá y lo que ocurre en el más acá. En los tiempos de Kardec era demasiado complicado comprender muchas de las informaciones que los Espíritus Superiores le Revelaron acerca del Más Allá. De hecho, para Kardec el Alma y el Espíritu se referían a la misma cosa, porque no lograba comprender que una es una extensión de la otra, y los Espíritus Superiores trataban de señalarle las sutiles diferencias, pero al ver que Kardec no las lograba comprender, pues permitían que siguiera confundiendo ambos conceptos, a los fines de no enturbiar lo que ya venía comprendiendo. El caso es que, los Espíritus Superiores comprenden la sutil diferencia entre Alma y Espíritu, porque es una Experiencia Existencial propia del Más Allá, pero esas Experiencias no son sencillas de comunicar con los vocabularios que utilizamos en el más acá, motivo por el cual prefieren dejarnos creer que aquello que pensamos acerca del Más Allá es la verdad, a los fines de no abrumarnos con información que quizás no vayamos a comprender, lo que evidentemente pudiera disminuir en nosotros el interés por seguir investigando.   

De hecho, Kardec preguntó (pregunta número 140 en “El Libro de los Espíritus”): “¿Qué pensar de la teoría que considera al alma subdividida en tantas partes como músculos hay, y presidiendo así cada una de las funciones corporales?”, a lo que los Espíritus Superiores le respondieron: Ello depende una vez más del sentido que se dé al término Alma. Si se entiende por ello al fluido vital, entonces se tiene razón, pero si se entiende por Alma al Espíritu Encarnado, se está en un error. Ya lo hemos dicho: el Espíritu es indivisible: transmite a los órganos el movimiento sirviéndose para ello del fluido intermediario, sin que por esto se divida”. Como podrán apreciar, los Espíritus Superiores advierten que Kardec no tiene clara la sutil diferencia entre Alma y Espíritu, motivo por el cual le aclaran que, la respuesta a su pregunta depende de lo que Kardec considere qué cosa es el Alma. Intentemos desencriptar la genial respuesta que los Espíritus Superiores le dieron a Kardec:

·       Lo primero que le dijeron fue que la respuesta a su pregunta dependería del sentido que Kardec le daba a la palabra Alma. Ya, de hecho, con esta aclaratoria, LOS ESPÍRITUS SUPERIORES ESTABAN CONSCIENTES DE QUE NOSOTROS NO TENEMOS CLAROS MUCHOS CONCEPTOS QUE UTILIZAMOS PARA INTERPRETAR EL MÁS ALLÁ Y LO QUE OCURRE ALLÁ. No obstante, los Espíritus Superiores tratan de responder nuestras dudas sin reclamarnos nuestras deficiencias cognoscitivas, pero también se esfuerzan por señalarnos que formulamos mal la pregunta, al hacer uso de palabras que quizás no se corresponden con lo que realmente queremos saber.

·       Conscientes del punto anterior, los Espíritus Superiores le dicen a Kardec que: “Si por Alma se refieren al ‘Fluido Vital’, entonces tienen razón”. Evidentemente, EL ‘FLUIDO VITAL’ ES AQUELLO QUE NOS DA LA VIDA, por lo que podemos inferir que, el ‘Fluido Vital’ es propiamente el Espíritu o Pneuma. De manera que, al confirmar que tenemos razón, los Espíritus Superiores nos están asegurando que ese ‘Fluido Vital o Espíritu de Vida’ si tiene subdivisiones, aunque más adelante nos aclaran que: el Espíritu es indivisible, lo que nos pretende dejar en claro que, ESAS SUBDIVISIONES NO DIVIDEN AL ESPÍRITU, sino que nos sirven para Conocer cómo funciona el Espíritu que nos da la vida. Es decir, esas subdivisiones nos sirven para separar las funciones de cada parte o división, así como ocurre con las divisiones que les asignamos a nuestros Cuerpos -en cabeza, tronco y extremidades-, lo cual nos ayuda a Conocer mejor a nuestros Cuerpos, al Conocer las funciones de cada una de las partes que lo integran.  

·       Seguidamente, los Espíritus Superiores le dijeron a Kardec: Pero si se entiende por Alma al ‘Espíritu Encarnado’, se está en un error. Ya lo hemos dicho: el Espíritu es indivisible: transmite a los órganos el movimiento sirviéndose para ello del fluido intermediario, sin que por esto se divida”. Es decir, si entendemos como ‘Alma’ a la parte del Espíritu que se encuentra Encarnado, pues estamos en un error, porque esa parte del Espíritu tiene sus funciones específicas y para ejecutarlas no requiere “subdividirse en tantas partes como músculos hay”, tanto cuanto, desde donde se encuentra, “transmite a los órganos el movimiento sirviéndose para ello del ‘Fluido Intermediario’, sin que por esto se divida”. Es decir, la parte del Espíritu que Encarna, no se subdivide en varios espirititos para mover cada uno de los músculos y órganos del Cuerpo, sino que, la función de darle vida al Cuerpo -moverse, hablar, … vivir- la ejecuta desde un mismo lugar, así como el conductor o piloto de un automóvil logra que el automóvil se traslade de un punto A hacia un punto B, desde el asiento del piloto, sin necesidad de subdividirse en varios conductores, para mover cada una de las ruedas del automóvil.

·       Si leyeron detenidamente y con interés, quizás se percataron que, los Espíritus Superiores le mencionaron a Kardec que, EL ESPÍRITU LOGRA HACER FUNCIONAR PERFECTAMENTE AL CUERPO, “SIRVIÉNDOSE PARA ELLO DEL ‘FLUIDO INTERMEDIARIO’”. Pues bien, este ‘Fluido Intermediario’ es lo que conocemos con el nombre de ‘Periespíritu’, el cual también es una de las ‘Extensiones del Espíritu’.  

INTENTANDO COMPRENDER

Espero que hayan podido apreciar que, en la corta respuesta que le dieron los Espíritus Superiores a Kardec, a su pregunta número 140, casi que sin querer queriendo, los Espíritus Superiores le comunicaron a Kardec que, EL ESPÍRITU NO ES DIVISIBLE -no se puede separar en partes- PERO PODEMOS, PERO PODEMOS IMAGINARNOS UNA DIVISIÓN, A LOS FINES DE COMPRENDER MEJOR LAS DIFERENTES FUNCIONES DE UN ESPÍRITU, las cuales son:

1.- El Espíritu propiamente dicho, a quien algunos Espíritus Superiores denominan con mucha propiedad ‘Fluido Vital’, porque es lo que le da vida al Cuerpo.

2.- El Periespíritu, aquello a lo que, algunos Espíritus Superiores denominaron, en esta respuesta, ‘Fluido Intermediario’, mediante el cual el Espíritu logra controlar y darle movilidad al Cuerpo.

3.- El Alma, que, si bien es cierto que en esta respuesta no la identifican como una Extensión del Espíritu, evidentemente dejan en claro que no es lo mismo que el Espíritu, propiamente dicho.

Yo tengo por cierto que, cuando los Espíritus Superiores responden alguna pregunta lo hacen haciendo el mejor uso de las palabras que utilizan. Es decir, los Espíritus Superiores no confunden el significado de ‘Espíritu’ con el significado de ‘Alma’, por lo que, cuando en alguna respuesta hablan del Espíritu, pues se están refiriendo al ‘Fluido Vital’ que le da vida al Cuerpo, pero, cuando pronuncian la palabra ‘Alma’ se están refiriendo a una de las Extensiones del Espíritu, de cuyas funciones específicas les hablaré más adelante. Sé que comprender esto es cosa de locos, pero no se olviden que, PARA COMPRENDER QUÉ ES EL MÁS ALLÁ Y QUÉ OCURRE ALLÁ AYUDA MÁS LA IMAGINACIÓN, QUE LOS CONCEPTOS QUE CONOCEMOS EN NUESTRA PRECARIA TERCERA DIMENSIÓN.

Cuando yo aún pensaba linealmente -en tercera dimensión- me preguntaba cómo era posible que, al morir, podamos reencontrarnos con aquellos con quienes compartimos durante nuestra existencia material, siendo que algunos murieron muchos años atrás. ¿Acaso, después de tanto tiempo, aún no han reencarnado? Cuando comencé a pensar en dimensiones más allá de la tercera, comprendí que, en el Reino Espiritual, aquello que nosotros conocemos como tiempo, es una variable física que se puede controlar -adelantar o atrasar-, por lo que se le denomina ‘ETERNIDAD’. Entonces comprendí que, pese a que mi hermoso papá murió hace muchos años, cuando yo haga mi transición al más allá ciertamente le veré, aunque su Espíritu se encuentre reencarnado, porque su Alma siempre estará en el más allá, detrás de El Velo, tratando de dirigir a su Espíritu, que se encuentra en el más acá. De esto me quedó garantía, cuando leí y profundicé lo que los Espíritus Superiores le respondieron a Kardec en la pregunta 289, en el ‘Libro de los Espíritus’: “Cuando dejamos la Tierra ¿acuden a veces nuestros parientes y amigos a recibirnos?”, a lo que los Espíritus Superiores le respondieron: “Sí, se presentan ante el alma a la que profesan afecto, la felicitan como a la vuelta de un viaje …”. Recuerden que, a diferencia nuestra, los Espíritus Superiores siempre pronuncian las palabras que corresponden a lo que quieren expresar, por lo que, si dijeron Alma, pues es porque se estaban refiriendo a algo que no es propiamente el ‘Fluido Vital’ o propiamente el ‘Espíritu’.

Creo que, la confusión cognoscitiva surge justamente porque todas esas ‘Extensiones’ forman parte de una misma cosa, la cual denominamos ‘Espíritu’, y como nos acostumbramos oír que el ‘Espíritu’ es quien ‘Encarna’, es quien le da vida al Cuerpo, es quien hace la ‘Transición’ al Más Allá, es quien ‘Planifica las Reencarnaciones’, pues jamás nos detenemos a profundizar cómo ejecuta todas esas funciones, así como jamás nos detenemos a profundizar cómo nuestro Cuerpo logra caminar, respirar, … vivir. Pues bien, así como en nuestro Cuerpo, cada una de sus funciones vitales es ejecutada por un sistema específico, que existen dentro de un mismo Cuerpo, en nuestro Espíritu también existen sistemas o extensiones que ejecutan diferentes funciones, pero que forman parte de la misma cosa a la que denominamos Espíritu.

LA CONSCIENCIA DEL ALMA

El vocablo ‘consciencia’ deriva del latín ‘conscientia’, compuesta por el prefijo ‘con’ –‘junto con’ y el sustantivo ‘scientia’, que significa ‘ciencia o conocimiento’. El significado inicial del verbo ‘conscire’, del cual se originaron el adjetivo ‘conscius’ y el sustantivo conscientia’, era ‘conocer o saber junto con los demás o, más claramente, ‘compartir el conocimiento con los demás. De allí que, originariamente, consciencia’ hacía referencia tanto a la necesidad de aprender como a la de compartir lo aprendido. En este orden de ideas, queda claro que, hemos sido revestidos de materialidad tanto para ‘Crecer en el Conocimiento’ como para ayudar a los demás a hacer lo propio. Evidentemente, para poder compartir el Conocimiento Aprendido, primero tenemos que hacernos Conscientes -comprenderlo plenamente-, a los fines de que los demás también logren comprenderlo.

Y aquí les aclaro que, aunque ‘conciencia’ y ‘consciencia’ parten de la misma etimología, con el paso de los años, por aquello de nuestra extraña necesidad de complicar las cosas, la palabra ‘conciencia’ comenzó a definirse como: ‘la capacidad de darse cuenta de algo’, a los fines de diferenciarla de la palabra ‘consciencia’, la cual comenzó a definirse como ‘la capacidad del ser humano de percibir -hacer conciencia de- la realidad y de reconocerse en ella’. Con esto les quiero aclarar que, aquello de lo que un ser humano puede darse cuenta, constituye el contenido de su conciencia, mientras que, darse cuenta de la interacción con ese algo, constituye la ‘consciencia’. Luego, no es lo mismo darse cuenta de algo que darse cuenta que uno se da cuenta de algo. Cuando nos hacemos ‘conscientes’ de aquello que estamos ‘concientes’, comenzamos a subir de ‘Niveles de Consciencia’, tanto cuanto, la única forma de aprehender el conocimiento es haciéndonos ‘conscientes’ de lo que experimentamos o percibimos.

Justamente, lo que diferencia a los seres humanos de los animales es su ‘Nivel de Consciencia’, en el entendido de que, a mayor ‘Nivel de Consciencia’ nos hacemos más humanos y menos animales. Esto es porque, los seres humanos somos los únicos seres de la creación quienes podemos hacernos ‘Conscientes’ de nuestras ‘Experiencias de Vida’, tanto cuanto el Alma es la parte del Espíritu que posee el Intelecto, pensamiento, ideales, amor, emoción, discernimiento, decisión, selección, … cualidades éstas que le permiten tener ‘consciencia’ de sus ‘experiencias de vida’. Sé que muchos de ustedes me reclamarán: “Entonces los animales no son inteligentes ni piensan … ni aman?”, a lo que yo les responderé: “Ciertamente son inteligentes, piensan … y aman, pero no les es posible hacerse Conscientes de esas experiencias”. Por ejemplo, un perro, gracias al ‘Espíritu de Vida’, puede llegar a aprender que debe hacer sus necesidades en un lugar específico de la casa, pero no puede hacerse Consciente de eso que aprende. Es decir, el perro jamás comprenderá la importancia de hacer sus necesidades en un lugar específico de la casa, aunque ciertamente ha aprendido, quizás porque les hemos enseñado con mucha disciplina, que no debe hacer sus necesidades en otro lugar de la casa. La ausencia del Alma no le permite comprender que, hacer sus necesidades en el lugar de la casa que se le ha asignado para defecar, es con la intención de que no ensucie el resto de la casa, y simplemente aprende a hacer sus necesidades en un lugar específico porque así le han enseñado. LA INTELIGENCIA DEL ESPÍRITU LE PERMITE APRENDER, PERO LA FALTA DE CONSCIENCIA, PROPIA DEL ALMA, NO LE PERMITE COMPRENDER LO APRENDIDO.

Según entiendo, el ‘Alma’ es como una especie de ‘disco duro cósmico’, en donde el Espíritu almacena todo el Conocimiento del cual logra hacerse Consciente. Es por esta razón que, pese a que todos los seres humanos tenemos Alma, NO TODOS LOS SERES HUMANOS TIENEN LOS MISMOS ‘NIVELES DE CONSCIENCIA’. De hecho, esta también es la razón por la cual algunos humanos parecen desalmados, debido a que sus ‘Almas’ han acumulado poco ‘Conocimiento Consciente’ y, consecuentemente, se comportan como animales, porque sus ‘Almas’ son incipientes o poco desarrolladas. De manera que, TODOS LOS ESPÍRITUS SE ENCUENTRAN EN DIFERENTES ‘NIVELES DE CONSCIENCIA’, SEGÚN EL ‘CONOCIMIENTO CONSCIENTE ACUMULADO POR SUS ALMAS’.

De allí que, NO TODOS LOS SERES HUMANOS LOGRAN COMPRENDER CON LA MISMA PROFUNDIDAD AQUELLO QUE LOS ESPÍRITUS SUPERIORES TRATAN DE COMUNICARNOS ACERCA DEL MÁS ALLÁ, TANTO CUANTO, A LOS MISMOS ESPÍRITUS SUPERIORES SE LES COMPLICA TRANSLITERAR EN 3D EL CONOCIMIENTO PROPIO DE LAS DIMENSIONES SUPERIORES A LA TERCERA. A los seguidores de la filosofía Kardeciana se les conoce como Espiritas. Es probable que, debido a la respuesta dada por los Espíritus Superiores a la pregunta 140 de Kardec, según aparece en ‘El Libro de los Espíritus’, los Espiritas de hoy en día denominan ‘Alma’ a los ‘Espíritus Encarnados’, mientras que, a los Espíritus que no están Encarnados, simplemente los denominan Espíritus. Creo que, cuando los Espiritas leyeron que los Espíritus Superiores comentaron: “Si se entiende por Alma al Espíritu Encarnado, los Espiritas infirieron que los Espíritus Superiores estaban afirmando que el Alma es el Espíritu cuando está encarnado. Es mi humilde opinión que, si el Espíritu es el mismo, ya sea Encarnado o Desencarnado, entonces no se justifica cambiarle el nombre, cada vez que Encarna o Desencarna. Según he logrado comprender, el Alma es aquello que nuestro Amoroso Padre Dios le otorga a los Espíritus que, tomando en cuenta su Evolución, merecen encarnar con un Cuerpo humano. Es decir, el Alma es como una especie de CAPA que le otorga nuestro Amoroso Padre Dios a los Espíritus que logran destacarse en ‘Adquirir Conocimientos’.

Al leer, investigar y profundizar el contenido de varios libros esotéricos, descubrí que mi intuición no me había defraudado, tanto cuanto la inferencia de que el Alma es una especie de capa, que se coloca sobre los Espíritus que se han destacado en la ‘Adquisición de Conocimiento’, no se encuentra muy lejos de la realidad, con la salvedad de que, si bien es cierto que el Alma es Aliento de Dios, no es Dios Quien Sopla sobre el Espíritu, sino que son nuestros Espíritus quienes aspiran ese Aliento Divino, al ‘Adquirir Conocimiento de Dios’, a través de lo que se Aprende de las ‘Experiencias de Vida. Según se va desprendiendo de toda la información, que los Espíritus Superiores le Revelaron a Kardec, “Las Almas van ‘Ascendiendo hacia Dios’ según los ‘Niveles de Consciencia’ alcanzados con los ‘Conocimientos Adquiridos’, a través de sus ‘Experiencias de Vida’” –(Respuesta a la pregunta 115 en “El Libro de los Espíritus”)-.

CRECIMIENTO DEL ALMA

Estructuralmente, ‘conciencia’ y ‘consciencia’, contienen la palabra ‘ciencia’, en su composición etimológica, lo que implica que guardan una profunda relación con la palabra ‘Conocimiento’. Ahora bien, la palabra ‘conocer’ abarca desde la simple noción de las cosas hasta el entendimiento o comprensión plena de lo ‘conocido’. De allí que, al igual que la ‘Consciencia’, el ‘Conocimiento’ tiene varios niveles, tanto cuanto dependerá de los ‘Niveles de Consciencia’ aplicados en el aprendizaje de ese Conocimiento. Por lo que podemos inferir que, a mayor ‘Nivel de Consciencia’ mayor será nuestro ‘Conocimiento’, de las cosas aprendidas.

Ocurre entonces que, gran parte de nuestro conocimiento empírico es una composición de lo que recibimos por las impresiones y de lo que aplicamos por nuestra propia facultad de conocer, tanto cuanto, nuestra percepción de la realidad depende de nuestros conocimientos adquiridos previamente. De allí que, a mayor cúmulo de ‘conocimiento’ mayor será la facultad de aprender de nuestras experiencias. Luego, este ‘Cúmulo de Conocimiento’, ‘Adquirido’ por el Espíritu, a través de sus ‘Experiencias de Vida’, son guardados - ‘Acumulados’- por el Espíritu, vida tras vida, justamente en el Alma. De manera que, el ‘Alma Crece’ con cada ‘Conocimiento Adquirido’ por el Espíritu, con sus Experiencias de Vida, de las cuales el Alma se hace ‘Consciente’.

EXTENSIONES DEL ESPÍRITU

Yo me hice ‘Consciente’ de lo que les comentaré a continuación, cuando leí y profundicé lo que Kryon, un Ser de Luz, le comunicó a un médium, en una Convención de Médiums, por allá en los años 60. Aclaro lo de los años porque, justamente este pequeño detalle me anima a creer que realmente Kryon es un Espíritu Superior, tanto cuanto, lo que reveló en aquellos años, con toda seguridad no era información que se pudiera comprender fácilmente, debido a lo incipiente de nuestros vocabularios para ayudarnos a comprender temas esotéricos. Según nos cuenta Eloisa García, en su libro titulado “Registros Akáshicos – Nivel 1”, un canalizador de nombre Lee Carroll, contactó lo que supongo es un Espíritu Superior, quien se identificó como Kryon y que entre las muchas cosas que comunicó, Kryon dijo lo siguiente:

Ustedes viven su vida en la Tierra. Cuando están completos y experimentan lo que llaman muerte y nosotros llamamos transición, regresan a la Cueva de la Creación, por un momento. En ese punto, todo lo que experimentaron y aprendieron se sella en este objeto cristalino, y luego su ‘Esencia Terrenal’ y la ‘Porción Sagrada Personal’ de su Ser Superior se van del planeta.

Más allá de las extrañas ideas que se plasmaron en este extraño mensaje, yo estimo que Kryon es un Espíritu Superior porque, al leer las muchas explicaciones que dio acerca del Akasha, se puede evidenciar lo altamente complejo de lo que pretende explicar, lo que me hace suponer que, para la época en la que se nos dio esta extraña información, no todas las personas, por muy cultas que fueran, pudieran haber comprendido conceptualmente los vocablos utilizados por Kryon. De hecho, el mismo Kryon aclaró que: “Un Humano enseñando a otro Humano en 3D es mucho más eficaz que cualquier cosa que yo pueda enseñar a través de él en este estado de canalización”, lo que ciertamente comprendemos como una verdad, porque para todos los Espíritus se complica transliterar a la Tercera Dimensión aquellos Conocimientos que son propios de Dimensiones Superiores, en donde las Leyes que rigen la Tercera Dimensión no se cumplen.

El caso es que, Kryon comentó acerca de una Entidad Trina, constituida por: 1) la ‘Esencia Terrenal’, 2) la ‘Porción Sagrada Personal’ y 3) el ‘Ser Superior’ -DE ESA ‘PORCIÓN SAGRADA PERSONAL’-. También entiendo que, la ‘Esencia Terrenal’ siempre acompaña a esa ‘Porción Sagrada Personal’, por lo que hemos de suponer que también forma parte de ese ‘Ser Superior’ -de la Porción Sagrada Personal-. Kryon parece estarnos comunicando que, nuestra constitución espiritual parece que se encuentra integrada por: 1) su ‘Esencia Terrenal’ -la cual supongo es el Periespíritu-, 2) la Porción Sagrada Personal -la cual supongo es el Espíritu- y 3) su Ser Superior -la cual supongo es el Alma-. Luego, cuando nos dice que las dos primeras EXTENSIONES se van del planeta, pareciera estarnos comunicando que la tercera extensión -el Alma- siempre ha estado fuera del planeta, lo que para mí es evidente, tanto cuanto, si no fuera así cómo sería posible que al morir lográramos ver a nuestros seres queridos que se nos adelantaron en la transición al Más Allá, si ya sus Espíritus Reencarnaron. La solución a esta inferencia se encuentra en lo que denomino ‘Planos Yuxtapuestos’, lo que nos permite imaginarnos las diferentes Dimensiones del Akasha Divino como las páginas de un libro, que se encuentran muy unidas, aunque separadas, y en cada una se cuenta una historia diferente.

De lo Revelado por Kryon, también podemos inferir que, este Ser Superior, al que se refiere Kryon, evidentemente no es Dios, porque si se estuviera refiriendo a Dios hubiera dicho: “La ‘Porción Sagrada Personal’ de ‘EL SER SUPERIOR’. Al decir ‘Porción Sagrada Personal’ de SU ‘Ser Superior’ estaba estableciendo que se refería al ‘Ser Superior’ de cada uno de nosotros, los Espíritus, que somos los que realizamos nuestra transición al Más Allá. Como yo ya comprendía que la ‘Esencia Terrenal’ es la parte del propio Espíritu, que lo envuelve y que le permite al Espíritu establecerse dentro de un Cuerpo material, entonces pude concluir que, ese ‘Ser Superior’ el cual tiene una ‘Porción Sagrada Personal’, debe ser el Alma, la cual entiendo que, siempre se encuentra en el Más Allá, mientras que la ‘Esencia Terrenal’ y la ‘Porción Sagrada Personal’ son las partes de ese Ser Superior que ‘Encarnan’ para tener ‘Experiencias de Vida’, que les permitan al Espíritu ‘Adquirir Conocimiento’, del cual se debe hacer ‘Consciente’ el Alma, para poder ‘Ascender en los Niveles de Consciencia’, que le permitan ‘Acercarse a Dios’.

Al profundizar lo dicho por Kryon, me fue posible imaginarme cómo debe verse un ‘Espíritu Encarnado’, constituido por tres ‘Extensiones’. Esto es porque, evidentemente, un Espíritu que nunca haya ‘Encarnado’ no requiere de la ‘Extensión’ denominada ‘Esencia Terrenal’, porque no ha ‘Encarnado’ y POSIBLEMENTE tampoco tendrá la ‘Extensión’ denominada ‘Ser Superior’ o ‘Alma’, porque ésta sólo aparece cuando se ‘Adquiere Conocimiento’, lo cual frecuentemente se ‘Adquiere’ con las ‘Experiencias de Vida’, las cuales sólo son posibles al estar ‘Encarnados’. Arriba les anoté POSIBLEMENTE en mayúsculas porque, también es posible ‘Adquirir Conocimiento’ al ‘Aprender’ de los ‘Conocimientos que otros han Adquiridos gracias a sus Experiencias de Vida’. Es decir, aunque jamás tuviéramos ‘Experiencias de Vida’, si logramos hacernos ‘Conscientes del Conocimiento del cual otros se han hecho Conscientes’, de los cuales dejaron evidencia en muchos libros, pues ciertamente, al hacernos ‘Conscientes de ese Conocimiento’, nuestras Almas lo ‘Acumularán’ y ‘Crecerán’.

Se les llama ‘Extensiones del Espíritu’ porque propiamente eso son, tanto cuanto en su conjunto es lo que conocemos como Espíritu, pero dividido en tres ‘Porciones’, necesarias para abandonar la ‘Ignorancia Original’, mediante la ‘Acumulación de ConocimientoS’ ADQUIRIDOS de lo que ‘Aprendemos’ con nuestras Experiencias de Vida Material.

Ahora bien, al imaginarme el Espíritu con sus ‘Extensiones’, le pedí a una IA que me lo dibujara y esto fue lo que visualizó, según mis instrucciones:

Y claro que, la IA no comprendió plenamente la idea de lo que le pedí, pero si me entregó un dibujo que me sirvió de base para realizarle algunas adiciones, hasta lograr aquello que logré imaginarme. Mi percepción de un ‘Espíritu Encarnado’ es la de una forma humanoide, de color amarillo brillante -porque el Espíritu es energía- envuelto dentro de una esfera cristalina, que forma parte de ese Espíritu -como una ‘Extensión’ de sus pies, que lo envuelve-. El Alma es como la larga cabellera de ese Espíritu, que logra atravesar la esfera de cristal, para extenderse hasta el Más Allá.

EL PERIESPÍRITU

Debido a que, gran parte de la humanidad suele darle a una misma cosa diferentes nombres, ocurre entonces que, muchos se confunden al hablar de esa cosa, porque no logran dilucidar lo que realmente es la cosa de la que hablan. El mejor ejemplo de este tipo de confusión es lo que Kryon denomina, con mucha propiedad, la ‘Esencia Terrenal’, tanto cuanto eso es lo que es, pero que otros Espíritus, también Superiores, denominan ‘Periespíritu’, tanto cuanto eso es lo que es. Kryon denomina a la ‘Extensión del Espíritu’ que lo envuelve: ‘Esencia Terrenal’, porque esa ‘Extensión del Espíritu’ es la que se impregna de ‘Esencia Terrenal’ o de cierta fragancia de materia, que le permite al Espíritu permanecer dentro de un cuerpo material. Es decir, la única forma de que una Entidad Espiritual, que es energía pura, pueda permanecer quieta -sin el movimiento volátil y fugaz de las energías- es que ponga sus pies en remojo de esencia material y se envuelva en esa esencia, a los fines de tener algo de peso material estabilizador, que le permita establecerse dentro de un cuerpo material, sin salir disparado del mismo, movido por su propia inestabilidad energética. Luego, como esta ‘Extensión del Espíritu’, que Kryon denomina ‘Esencia Terrenal’, envuelve al Espíritu, algunos Espíritus Superiores lo denominan propiamente ‘Periespíritu’, tanto cuanto bordea o envuelve al Espíritu, para darle ese peso material necesario, que le impida salir expulsado del cuerpo.

Ahora bien, según le comentaron a Kardec –(respuesta a la pregunta 27 en “El Libro de los Espíritus”)-: “Pero al elemento material hay que añadir el fluido universal, que desempeña un rol de intermediario entre el espíritu y la materia propiamente dicha, demasiado grosera para que pueda el espíritu ejercer una acción sobre ella. Aun cuando, desde cierto punto de vista, se puede clasificarlo como elemento material, el fluido universal se distingue por poseer propiedades especiales. Si fuera positivamente materia, no existiría razón para que el espíritu no lo fuese también. El fluido universal está colocado entre el espíritu y la materia. Es fluido, así como la materia es materia, y susceptible, mediante sus innumerables combinaciones con esta última y bajo la acción del espíritu, de producir la infinita variedad de las cosas, de las cuales sólo conocéis una ínfima parte. Puesto que dicho fluido universal, o primitivo o elemental, es el agente que el espíritu utiliza, constituye el principio sin el cual la materia se hallaría en perpetuo estado de dispersión y no adquiriría jamás las propiedades que la fuerza de gravedad otorga”.

Y, según lo que yo logro comprender, la ‘Esencia Terrenal’ es aquel ‘Fluido Universal’ que recubre al Espíritu, para evitar que sea expulsado del Planeta, por efectos de la gravedad cósmica. Anteriormente les comenté que, los Espíritus Superiores le mencionaron a Kardec que, el Espíritu se sirve del ‘Fluido Intermedio’ para controlar al Cuerpo –(respuesta a la pregunta 140 de ‘El Libro de los Espíritus’)-. Queda claro que, INCLUSO EN EL REINO ESPIRITUAL PARECIERA QUE NO SE HAN PUESTO DE ACUERDO CON LOS NOMBRES QUE LES DAN A LAS COSAS. Este fenómeno ocurre porque, EN EL REINO ESPIRITUAL NO SE COMUNICAN CON PALABRAS, SINO CON SENSACIONES, LO QUE IMPLICA QUE CADA QUIEN COMPRENDE A PARTIR DE LO QUE SIENTE.

Ocurre entonces que, esta ‘Esencia Terrenal’ o ‘Fluido Universal’ o ‘Fluido Intermediario’, es la que permite la interconexión entre el Espíritu y el cuerpo, pero, como en esta ‘Esencia Terrenal’ se encuentra codificado el Libre Albedrío, la ‘Esencia Terrenal’ ha tomado el control del cuerpo. Por este pequeño motivo es que, los Espíritus Superiores le comentan a Kardec que “la causa de la maldad del hombre no se encuentra en el Espíritu, sino fuera de él, residiendo en las influencias a que cede en virtud de su voluntad libre” -(Respuesta a la pregunta 122 de ‘El Libro de los Espíritus’)-. Corríjanme si me equivoco, pero, nos han dejado claro que la ‘Esencia Terrenal’ es lo que conocemos como ‘Periespíritu’, el cual es como una extensión del Espíritu, que se cunde de ‘Fluido Universal Material’, para poder mediar entre el Cuerpo y el Espíritu, propiamente dicho. ¡Hay que dejar de pensar en 3D!!!, para comprender la Trinidad en La Creación.

VAPOR GROSERO

En la respuesta a la pregunta 93 –(en el Libro de los Espíritus”)-, los Espíritus Superiores le comentaron a Kardec que: “El Espíritu se encuentra revestido de una sustancia vaporosa para ti, pero todavía muy grosera para nosotros: lo bastante vaporosa, sin embargo, para que pueda elevarse en la atmósfera y transportarse adonde quiera”. Cuando nos manifiestan que esa sustancia vaporosa reviste al Espíritu, evidentemente se están refiriendo al Periespíritu, en atención a que el Cuerpo Físico -Nave- no es vaporoso.

Resulta que, el Espíritu funciona a través del filtro del Periespíritu, es decir de su individualidad, placer, dolor, o esquemas emocionales. De allí que, a la Función Primaria Asignada al Espíritu -Acumular Conocimiento provenientes de las Experiencias de Vida-, con el paso de varias existencias -Reencarnaciones-, se hizo necesario hacernos ‘Conscientes’ de la necesidad de deslastrarnos de esas energías negativas acumuladas por el Periespíritu, que nos alejan de la trascendencia, y esforzarnos por sintonizarnos con las energías positivas de la Sabiduría.

Ahora bien, esta sustancia vaporosa grosera es altamente necesaria para el Espíritu, tanto cuanto es el peso de esta sustancia la que permite que el Espíritu permanezca dentro de un cuerpo evidentemente material y por ende grosero. De allí que, cuando un Espíritu decide encarnar debe poner sus pies en remojo dentro de esta sustancia vaporosa y luego envolverse con sus propios pies, con aroma de materia, a los fines de poder Encarnar o habitar dentro de un cuerpo material. Comprendan que, al ser el Espíritu una Entidad Energética, pues es altamente maleable, por lo que puede envolverse con sus pies, rodeándose totalmente, haciendo de sus pies una especie de esfera de cristal, algo oscurecida por la sustancia vaporosa grosera, en la cual puso sus pies en remojo. Así pues, esta esfera de cristal termina pareciéndose a una especie de ‘Traje Espacial’, que le permite al Espíritu permanecer dentro de un Cuerpo material y a su vez le permite dirigir a ese Cuerpo material para que realice las Experiencias de Vida necesarias para ‘Acumular Conocimiento’. A este ‘traje espacial’ se le denomina ‘periespíritu’, tanto cuanto el Espíritu se encuentra dentro de esa esfera de cristal, que lo rodea o envuelva. Algunos denominan a esta esfera Ego, Persona o Esencia Terrenal.

CONTROL CEDIDO

Resulta que, durante nuestras primeras experiencias materiales, las Experiencias de Vida le resultaban algo incómodas a nuestros Espíritus, porque, en el Más Allá, eran desconocidas las necesidades propias de la vida material. Para un Espíritu sentir hambre, sed, frío, calor, sueño, … eran vivencias en extremo desconocidas. Un niño recién nacido llora mucho justamente por eso, porque no comprende que es esa sensación en el estómago que le dice que busque alimento. Consecuentemente, durante nuestras primeras Experiencias de Vida, el Espíritu decidió dejarle al Periespíritu el control de las Experiencias de Vida, tanto cuanto es la parte del Espíritu que está impregnada de materia y la que mejor comprende las necesidades de la materia.

Ocurrió entonces que, en atención a que nuestro Amoroso Padre Dios Se Mantenía Oculto, para Vigilar desde la distancia nuestras selecciones de lo bueno o de lo malo, el ‘Periespíritu’ decidió apartarse del Sendero de Unidad negando su propia conexión con Dios Todo Poderoso Creador de Todo lo que Es, y tomo el papel de estar a cargo, pero sin una guía, sin un mapa, sin consejeros que lo asistieran. Les aclaro que, en esa sustancia vaporosa grosera, de la cual se encuentra impregnado el Periespíritu, se encuentra el Programa de Libre Albedrío, que le hizo creer al Espíritu que podía hacer lo que le viniera en gana, por lo que comenzó a abusar de los bienes materiales, satisfaciendo desordenadamente las necesidades materiales del Cuerpo.

Justamente, al satisfacer desordenadamente las necesidades de lo material, se produce en el Periespíritu lo que Tomás de Aquino denominó VICIOS CAPITALES, los cuales se plegaban como un barro al Periespíritu, en atención a que es éste -El Periespíritu- el único que puede mancharse de lo material, porque es éste el que se encuentra impregnado de lo material, por lo que atrae la materia o más bien los residuos vaporosos de la materia. 

Estas ‘manchas’ sobre el ‘Periespíritu’ terminan oscureciendo la visibilidad y brillo del Espíritu, lo cual termina entorpeciendo la comunicación del Espíritu con su Alma, que finalmente oscure el Alma, en atención a la cantidad de información, altamente materializada o viciosa, que el Espíritu le comunica al Alma. Esto es lo que se denomina un Alma oscurecida, la cual pierde el brillo propio de los seres Espirituales.

Como ya les comenté, estas ‘manchas’ son los denominados Vicios Capitales de las que nos habló Tomás de Aquino. Acerca de estos Vicios Capitales ya les he hablado hartamente, por lo que en esta oportunidad sólo les recordaré algunos detalles al respecto. El hecho es que, por muchas vidas nuestros Espíritus han venido abusando de varios ‘bienes materiales’, los cuales se denominan ‘bienes’ porque son necesarios para vivir, pero se transforman en vicios cuando, una vez superada la necesidad, seguimos consumiendo esos ‘bienes’ descontroladamente. Todo aquello que consumimos más allá de la necesidad satisfecha, deja una estela de vapor, de la materia de la cual se abusa, que se pliega al Periespíritu, haciéndolo más grosero y difícil de controlar POR EL ESPÍRITU, porque EL PERIESPÍRITU le toma gusto a ese bien material, del cual permitió que el cuerpo abusara, y comienza a desearlo cada vez más, ‘manchándose’ cada vez más.   

El ‘Periespíritu’ es quien se enamora de los bienes materiales porque es quien recibe del Cuerpo las sensaciones de satisfacción que producen el uso de los bienes materiales. Ocurre entonces que, cuando el ‘Periespíritu’ se mal acostumbra a la comida, comienza a dirigir al Cuerpo al consumo excesivo de alimentos, ‘manchándose’ del vicio de la Gula. Algunos ´Periespíritus’, al sentir la explosiva satisfacción de su primer encuentro sexual, se enamoran de esa sensación y comienzan a procurarla, vida tras vida, embarrándose del vicio de la lujuria. Algunos ‘Periespíritus’ se enamoran de la sensación de poder que produce el dominar a otros y terminan enviciándose de soberbia. Pero como dominar a otros muchas veces debe ser por la fuerza, los que acumulan el barro de la soberbia muchas veces tienen que acumular el barro de la ira, para poder someter a otros con su furia, al no poder hacerlo con la simple autoridad de su soberbia. Y así sucesivamente, nuestros Espíritus se han venido ‘manchando’ de algunos o de todos los vicios.

PÉRDIDA DEL CONTROL

Ocurrió entonces que, en atención a que el Espíritu decidió entregarle el Control de la Nave -Cuerpo Físico- a su ‘Periespíritu’ -Ego o Persona-, el Periespíritu decidió no impedir al Cuerpo Físico que procurara, incluso con violencia y desorden, todos los bienes materiales de los que deseara satisfacerse, incluso más allá de la satisfacción misma de las necesidades propias del Cuerpo. Por esta razón, al principio de nuestras primeras existencias o Encarnaciones, nuestras vidas eran en extremo violentas y desordenadas y todos procurábamos hacernos propietarios de la mayor cantidad de bienes materiales, incluso asesinando a otros, con tal de conseguirlos.

Consecuentemente, con el paso de varias vidas, fuimos acumulando muchísimo barro en nuestros Periespíritus y todo esto ocurrió porque desconocíamos qué vinimos a hacer a este Mundo y las Reglas de El Gran Juego. Y como el Periespíritu está interconectado con el cuerpo físico, mental y astral, pues afecta las existencias de éstos, porque es a través del Cuerpo Emocional -Periespíritu o Ego o Persona- que el resto de los Cuerpos reciben la información de las Experiencias de Vida. Así pues, cuando Reencarnamos, toda esta información proveniente de vidas pasadas y de esta vida, de alguna forma o manera, se almacena en nuestros ADN y ARN, haciendo de cada uno de nosotros las Personas que somos. Evidentemente, esta información que se encuentra codificada en nuestros ADN y ARN es tanto buena como mala, por lo que podemos catalogar a las Personas ‘buenas’ o ‘malas’, en atención a la cantidad de información -buena o mala- que se encuentre en el ADN y ARN de la Persona.  

Surge entonces la pregunta de los cuarenta mil centavos: ¿Puede una Persona cambiar la configuración de su ADN y ARN? ¿Podemos hacer que alguien malo se transforme en bueno? Pues, los científicos ya se encuentran trabajando en ello, pero creo que no lo lograrán antes del Cercano Armagedón. En todo caso, después del Cercano Armagedón aún nos quedan mil años de Juego, pero según deduzco de las Señales, los cambios de comportamiento del ‘Colectivo humanidad’ no se lograrán, incluso en ausencia de Satanás, porque al final de esos mil años ocurrirá una guerra aún más devastadora que el Armagedón.

No obstante, los Espíritus Superiores nos aseguran que, si es posible recodificar nuestros ADN y ARN, pero esto sólo es posible desde nuestro Periespíritu -Ego -Persona-. De allí que, debemos esforzarnos por recodificar es a nuestro Periespíritu, cambiando la información guardada y las asociaciones entre éstas, pero esto depende también de que el mismo Periespíritu -Ego o Persona- dé permiso para hacer los cambios. Entonces, para convencerlo hay que amarlo genuinamente, de verdad. El EGO irá soltando sus programaciones viejas de a poco en la medida que sienta que está asegurada su existencia, que sienta que no es en su contra este trabajo de recodificación, que sienta que hay respeto por su existencia y un genuino interés de trabajar en conjunto para la evolución del mismo.

EVITANDO SOMETER

Nuestros ‘Periespíritus’ -Ego o Persona- tienen muchísimas vidas teniendo el Control de las Experiencias de Vida de nuestros Cuerpos -Nave-, lo cual indica que no le entregará el Control al Espíritu con facilidad, porque, el Periespíritu se ha venido convenciendo de que el Espíritu no sabe conducir. Muchos de ustedes se preguntarán: “Pero si el Periespíritu es una ‘Extensión del Espíritu’, ¿por qué le cuesta al Espíritu quitarle el Control al Periespíritu? ¿Acaso no se puede dominar a sí mismo?”. Pues permítanme recordarles que, cada ‘Extensión del Espíritu’ se comportan como si fueran ‘Cuerpos Individuales’ -Astral/Alma, Mental/Espíritu y Emocional/Periespíritu-, con funciones específicas cada uno, aunque ciertamente están interconectados. “¿Cómo es esto posible?”. Pues, ¿recuerdan el Misterio de la Santísima Trinidad? ¡A nuestro Amoroso Padre Dios le encanta gastarnos bromas!!! ¿Comprenden por qué al agregarnos un Alma nos hizo a Su Imagen y Semejanza? Pues, porque nos hizo Trinos.   

Al ser el Periespíritu una ‘Persona Individual’, acostumbrada a hacer lo que le viene en gana, autorizada por las otras dos Personas, de la cual forma parte, pues nos resulta que: El EGO no puede ser obligado a recibir codificaciones nuevas, tiene que ser “embriagado de amor”, para aceptar gustosamente las codificaciones nuevas. Esto es porque, para el Periespíritu todas las codificaciones que ha adquirido, durante muchas vidas, han sido producto del amor a sí mismo o a las cosas materiales. Cuando el EGO aceptó la codificación de ‘dejar de procurar a Dios’ es porque, de alguna forma o manera, le convencimos amorosamente de que lo hiciera, porque sólo perdiéndole el miedo a Dios podía darle rienda suelta a su amor por los bienes materiales. Ciertamente, la ‘codificación aceptada’, que le hizo renegar de su Origen Espiritual, nació del amor por las cosas materiales. 

Consecuentemente, no se puede tratar de someter el Periespíritu POR LA FUERZA, pues entonces, tarde o temprano, se revelará y los cambios buscados no serán genuinos, serán dentro del “deber ser” y “tengo que ser”, porque serían cambios obligados por el miedo a Dios, cosa que ya había logrado superar. Si intentamos por la fuerza recodificar al Periespíritu, éste se impondrá afirmando que él tiene la razón, puesto que es lo que tiene codificado, y procurará imponer ‘su verdad’. Es preciso que lo ‘recodifiquemos’ intentando hacerle ver que, lo que tiene ‘codificado’ -’su verdad’- era lo aplicable en otros tiempos, en donde Dios Parecía Ausente y Permitía que Satanás nos convenciera de hacer cosas que, aunque a nuestro Amoroso Padre Dios no le agradaban, eran necesarias para que nosotros experimentáramos lo material. Pero ya llegó el tiempo de comprender que, HEMOS VENIDO A ESTE MUNDO A COMPETIR EN BUENAS ACCIONES, lo cual significa HACERLO TOOOODOOOO BIEN y cada día mejor. Quizás, cuando el Periespíritu comprenda que es un Juego, pues se esfuerce por ser el mejor, para ganar, y decida ayudar al resto de los Cuerpos que nos conforman a lograr tal cometido. Entonces, el propio Periespíritu -Ego o Persona- se ‘recodificará’ para ser un ganador

Para lograr lo anterior, con mayor efectividad y eficiencia, a los fines de que nuestro Periespíritu se suelte con mayor facilidad y confíe plenamente en las influencias de Amor y Luz provenientes de nuestro Amoroso Padre Dios, a través de el reordenamiento de los Registros Akáshicos y de la Asistencia de nuestros Maestros de Luz y de los Ángeles, debemos disponerlo para que así suceda, orando y meditando, con peticiones expresas a Dios y dando permiso de que así sea en todos los niveles y dimensiones, de nuestro ESPÍRITU.

En la medida que nuestro Periespíritu se acostumbre a recibir información de los Planos Superiores en esa medida se dejará recodificar más fácilmente, colaborando mejor con la traducción y aceptación de los nuevos códigos. Es a través del Periespíritu -Ego o Persona- que nosotros -Espíritus- recibimos las palabras e interpretamos las imágenes de los mensajes que nos envían desde el Más Allá. Esto es porque, desde el Periespíritu es que el Alma -Cuerpo Astral- procesa la información que recibe del Espíritu -Cuerpo Mental-. La fluidez de estos mensajes depende, como en cualquier relación, de la confianza que exista entre ambas partes. Los Registros Akáshicos, Maestros de Luz y Ángeles no tienen problema en ayudar a recodificar al Periespíritu, si así se lo pedimos, pero, para que esa ayuda sea eficiente, el Periespíritu -Ego o Persona- debe confiar que esa información a recibir será para su beneficio. De manera que, entre más amor sienta EL Periespíritu -Ego o Persona- mayor será su disposición de cooperar. Recuerden siempre: cuando el EGO se siente forzado, deja de procesar la información de forma amorosa y fácil para él, por lo que, ES PRECISO EVITAR FORZARLO.

RECODIFICANDO CON AMOR

Aunque no lo crean, recodificar nuestros Periespíritus es muy sencillo. El truco está en reconocer y aceptar que nuestro origen es espiritual. Cuando nos hagamos ‘Conscientes de nuestro Origen Espiritual’, comenzaremos a restarle importancia a nuestra existencia material y nuestro Periespíritu comenzará a cambiar sus prioridades, al comprender que lo verdaderamente importante es su propia coexistencia espiritual y abandonará sus antiguas creencias o códigos, que lo mantenían esforzado por procurar bienes materiales, a los fines de mantener su existencia material. ¡AL PERIESPÍRITU HAY QUE RECORDARLE QUE ÉL ES ESPÍRITU Y NO MATERIA!!! Cuando el Periespíritu recuerde que él es eterno y el Cuerpo es efímero, entonces comenzará a procurar aquello que le ayude a enriquecer y mejorar su existencia espiritual, la cual es eterna, y dejará de ocuparse de mejorar su existencia material, la cual es efímera y dolorosa.

El segundo paso para recodificar nuestros Periespíritus es hacernos Conscientes de los vicios que hemos venido acumulando, vida tras vida. Al hacer esto es necesario que entendamos que, todos los vicios que hemos venido acumulando eran necesarios para nuestras Experiencias de Vida, a los fines de ‘Aprender a escoger entre lo bueno y lo malo’. Esto es porque, ¡NINGUNA EXPERIENCIA ES MALA SI LOGRAMOS APRENDER ALGO DE ELLAS!!! De allí que, aunque ciertamente acumular vicios es malo, estas Experiencias de Vida se transforman en buenas, si logramos hacer uso de ellas para contrarrestarlas. Al contrarrestar los vicios estaremos fortaleciendo nuestros Espíritus, tanto cuanto estaremos ejercitándonos en las Virtudes.

Cuando nuestro Periespíritu acepte y comprenda que los vicios que acumuló eran parte del Plan Divino, dejará de sentirse culpable por haberlos acumulados y aceptará el reto de deslastrarse de esos vicios, que se han plegado en su Esencia. Y he aquí el tercer paso para recodificar a nuestros Periespíritus: ¡EJERCITARNOS EN LAS VIRTUDES!!! Pero claro, para ejercitarnos en las Virtudes tenemos que convencer a nuestros Periespíritus que se mantenga Consciente de los vicios que le recubren y que los reconozca como algo que disminuye su Hermosura Ontológica, su brillo, … su pureza, por lo que debe esforzarse por deslastrarse de esas ‘manchas’ que le impiden ‘Ascender hacia nuestro Amoroso Padre Dios’.

Pero esto debemos hacerlo con mucho tino, porque uno de los vicios que acumulamos con mayor facilidad y en mayor cantidad es el de la soberbia, porque ésta deriva del ejercicio desordenado del orgullo propio de sabernos Hijos de Dios. Consecuentemente, tenemos que convencer a nuestro Periespíritu de bajarle dos a la soberbia, ayudarlo a comprender que los Hijos de Dios somos en Esencia amor, porque Dios Es Amor, por lo que debemos ejercitarnos en la Sana Humildad y abandonar nuestra idea mal formada de que siempre tenemos la razón. Tenemos que convencer a nuestros Periespíritus que, incluso cuando se tiene la razón, siempre es un buen ejercicio de ‘Humildad’ dar nuestro brazo a torcer -guardar silencio-, en procura de la sana concordia. Claro, siempre y cuando dar nuestro brazo a torcer no implique cometer errores que puedan afectar el Crecimiento de nuestros Espíritus o el de los demás. Y así debemos hacer con cada uno de los vicios que recubren a nuestros Periespíritus, procurando convencer, con mucho amor, a nuestros Periespíritus que, EL ABUSO DE LOS BIENES MATERIALES SON DAÑINOS PARA EL ESPÍRITU DEL CUAL ÉL FORMA PARTE, por lo que, consecuentemente, son dañinos para el propio Periespíritu.

Convencer a nuestros Periespíritus con amor significa ayudarle a comprender que forma parte de un Hermoso Juego, en el cual es necesario esforzarse por deslastrarse de los vicios acumulados durante muchas vidas, a los fines de brillar intensamente. Si nos percatamos que nuestros Periespíritus están cubiertos de ‘avaricia’ y tenemos algunos bienes disponibles para compartir, debemos decirle a nuestros Periespíritus. “Que Maravilloso es nuestro Amoroso Padre Dios que nos Otorga bienes para compartir, a los fines de ejercitarnos en la Generosidad”. Si sufrimos de gula pues nos pondremos frente a un espejo y le diremos a nuestro Periespíritu: “Mira lo gorda y pesada que está nuestra Nave. Si seguimos así no lograremos controlarla por mucho más tiempo y no disfrutaremos de nuevas oportunidades para Crecer en el ‘Conocimiento de nuestro Amoroso Padre Dios’. Tenemos que esforzarnos por disminuir el peso de nuestra Nave, evitando comer más allá de lo necesario”. Si descubrimos que nos encanta el sexo, entonces tenemos que hacer ‘Consciente’ a nuestro Periespíritu de lo fugaz que es una satisfacción sexual, tan fugaz que no vale la pena aferrarse a esa sensación por tan solo unos minutos de satisfacción.     

Así pues, al hacerse ‘Consciente’ de las ‘manchas’ que no lo dejan brillar, el Periespíritu comienza a recodificarse, esforzándose por ejercitarse en las Virtudes Capitales, que le permitirán deslastrarse de los vicios capitales. Y he aquí la recodificación: AL HACER QUE LAS VIRTUDES CAPITALES CREZCAN O AUMENTEN ENTONCES LOS VICIOS CAPITALES DISMINUYEN, LO CUAL DA ORIGEN A LA TRANSFORMACIÓN DE UNA MALA PERSONA EN UNA BUENA PERSONA. Y todo esto lo habremos logrado sin someter a nuestros Periespíritus, sino convenciéndolos de su Origen Espiritual, lo cual les recordará lo que han venido a hacer a este Mundo.

UN JUEGO DE VIDEO HIPER AVANZADO

Para no dejarles en ascuas y ayudarles a visualizar un poco aquello que les estoy explicando, acerca de que hemos venido a este Mundo a Jugar un hermoso pero muy serio Juego, les diré que, el mejor ejemplo en 3D que les puedo ofrecer es el de un juego de video, en donde los personajes que vemos en el monitor no nos pueden ver ni oír, pero nosotros sí podemos hacerlo e incluso influir en sus acciones mediante el uso de un mando o control. En el caso de El Juego por nuestros Mundo, los personajes del Juego somos nosotros, los cuales, a diferencia de los juegos de video, gozamos de Libre Albedrío, por lo que, desde el Más Allá, no nos pueden controlar con un mando o control, pero si les está permitido enviarnos Señales, para intentar indicarnos el camino a seguir y las acciones a acometer. Esto último es lo que nuestras Almas intentan hacer desde el Más Allá y es lo que solemos denominar intuición, las cuales suelen ser tan sutiles que pocos hacen caso de ellas.

La comparación de El Gran Juego con un juego de video, también nos sirve para hablarles de un hecho cierto: Así como nosotros vemos los personajes de un juego de video, aunque los personajes no estén ‘Conscientes’ de ello, tengan la certeza que a nosotros también nos están viendo constantemente, desde el Más Allá, aunque nosotros no podamos visualizar a la inmensa cantidad de Almas y Espíritus Superiores que si nos pueden ver. De hecho, estoy segurísimo que, incluso nuestros Espíritus Guías, están filmando y tomando nota de todo lo que hacemos, decimos y pensamos en este Mundo, para que cuando hagamos nuestra transición al Más Allá, pasarnos el video filmado para que veamos lo que hicimos bien y lo que hicimos mal, a fin de que ‘Planifiquemos’ nuestra próxima Reencarnación, en procura de mejorar lo que hicimos bien y evitar repetir lo que hicimos mal.

El Juego por nuestros Mundos es un Juego Hiper Avanzado porque ha sido Diseñado, ni más ni menos, por nuestro Amoroso Padre Dios. Es tan ‘Avanzado’ que, incluso se hacen proyecciones paralelas en otros Mundos, cambiando las respuestas que le damos a las Pruebas, para poder ‘Planificar’ las diferentes formas de que podamos superarlas. Es tan Hiper Avanzado que se Juega desde el Más Allá hasta el más acá y viceversa, como si nosotros pudiéramos formar parte dentro del monitor del juego de video que jugamos y a la vez estar fuera del monitor. Y esto es así porque, a pesar de que el Espíritu con sus Extensiones son una sola cosa, son como tres jugadores distintos procurando un mismo fin.

La forma ideal de jugar, el Juego por nuestros Mundos, sería así: Desde el más acá, el Cuerpo Físico le muestra al Periespíritu la Experiencia de vida que se le está presentando en el Mundo Físico y el Periespíritu se la comunica al Espíritu para que le indique una acción a seguir, en procura de ‘Aprender’ algo de aquella Experiencia de Vida que se le presenta. Entonces el Espíritu debería decidir si ejecutar o no esa Experiencia de Vida que se le está presentando al Cuerpo Físico y comunicarle su decisión al Periespíritu, para que se la comunique al Cuerpo Físico. Al concretarse la Experiencia de Vida, que se le presentó al Cuerpo Físico, el Periespíritu le comunica al Espíritu lo que ‘Aprendió’ de esa Experiencia de Vida y el Espíritu le comunica al Alma ese ‘Aprendizaje’ para que lo guarde como ‘Conocimiento Adquirido’. El Alma evalúa el ‘Conocimiento Adquirido’, para hacerse ‘Consciente’ del mismo y así poder ‘Ascender’ en los ‘Niveles de Consciencia’. Luego, el Alma le comunica al Espíritu aquello de lo que se ha hecho ‘Consciente’, para que se lo comunique al Periespíritu y así poder dirigir al Cuerpo Físico con mayor grado de ‘Consciencia’, cada vez que se le presente una Experiencia de Vida similar, a aquella de la cual se hizo ‘Consciente’.

En un Mundo Ideal, lo descrito en el párrafo anterior, sería el Juego Perfecto, pero como les comenté, al inicio de El Gran Juego, la mayoría de los Espíritus le entregaron al Periespíritu el Control Total de la Nave -Cuerpo Físico-, debido a que no comprendían qué hacer con esas Experiencias de Vida Material, que se le presentaban al Cuerpo Físico. Resultó que, como el Periespíritu tampoco tenía idea de lo que iban a hacer con esas Experiencias de Vida y no sentía a Dios Cerca -debido al Velo-, decidió activar el Programa del Libre Albedrío y decirle que sí a todas las Experiencias de Vida, para poder evaluar luego si fue buena o fue mala. Evidentemente, al Periespíritu evaluar, estas Experiencias de Vida, desde la percepción del Cuerpo Físico, terminó concluyendo que lo ideal era decirle SI a aquellas Experiencias de Vida que producen satisfacción física. Con el paso de algunas vidas, el Periespíritu terminó ‘manchándose’ con los abusos que de lo material realizaba que el Cuerpo Físico, al disfrutar desordenadamente de los bienes materiales y terminó olvidando que él -el Periespíritu- es una Extensión del Espíritu, por lo que debería procurar más Experiencias de Vida Espirituales que Materiales.

No sé si logran visualizar todo aquello de lo que les hablo, pero, por si acaso, intentaré abrirles un poquito más el ‘Conocimiento’, para que luego me comprendan un poco mejor, lo que les diré seguidamente. ¿Logran ver la Hermosa Perfección y las complicaciones del Diseño de El Gran Juego? Resulta que, les comenté que es un Juego a tres jugadores porque el Alma es un jugador, que debe controlar al Espíritu. El Espíritu es un jugador, que debe controlar al Periespíritu. El Periespíritu es un jugador que debe controlar al Cuerpo. El Cuerpo es propiamente un Avatar que, aunque ciertamente es quien está ejecutando el Juego en el Mundo Material, no podemos decir que es un Jugador, tanto cuanto él debe ser controlado. No obstante, si tomamos en cuenta que el Cuerpo es quien le dice al Periespíritu lo que desea Experimentar, pues podemos decir que también es un Jugador. La interconexión entre cada jugador y su Nave o Avatar será más efectiva mientras menor sea la cantidad de manchas que recubren el Periespíritu. Incluso al Alma se le hace imposible comunicarse con su Espíritu, por causa de esas manchas.  

RENCORES DEL ALMA

Una anécdota de mi infancia me servirá para darle entrada a este necesario capítulo. Resulta que, de niño fui con mis padres a un parque con una pista de patinaje, para estrenar mis nuevos patines. Después de colocarme mis nuevos patines, me persigne y mientras lo hacía pasó un compañerito del cole quien me miró extrañado y se me acercó. Ya a mi lado le pregunté: “¿Y tus patines?” y el me preguntó: “¿Crees en Dios?”. Me percaté que me había visto persignar y le respondí: “¡Claro que creo en Dios!!! ¿Tú no?”. En seguida me replicó: “Si Dios existiera no hubiera permitido que yo me cayera por unas escaleras mientras patinaba hace un año, cuando me disloqué un brazo y se me hicieron grandes hematomas”. A mi temprana edad, no encontré una respuesta idónea para defender mi fe, pero si pensé en mi interior: “¿No crees en Dios por esa estupidez?”.

Hoy en día, a mi avanzada edad, puedo comprender el porqué de tanta estupidez y es que, aquel compañerito de clases, había dejado de creer en Dios no por el hecho de haberse caído por unas escaleras con sus patines y romperse el brazo, sino que, este evento, fue la gota que derramó el vaso, porque se sumó a las múltiples Experiencias de Vida NEGATIVAS, que su Espíritu -el de aquel niño- había recibido respecto a la Existencia de Dios. AQUEL NIÑO HABÍA ACUMULADO RENCORES EN SU ALMA PARA CON DIOS.

El caso es que, aquel niño no sabía lo que yo ahora sé: SOMOS SERES ESPIRITUALES ETERNOS QUE REENCARNAMOS VIDA TRAS VIDA PARA ENCONTRARNOS CON DIOS. Pero’ ¿cómo podría saberlo?, si todos sus mayores estaban firmemente convencidos de que nacemos, vivimos y morimos, y desde allí nos vamos o a un cielo eterno de dichas o a un infierno eterno de sufrimientos. También estaban convencidos de que, llegar al cielo eterno es en extremo difícil, por lo que, con el paso de varias vidas dejaron de esforzarse por llegar al cielo eterno. La mala Concepción acerca de Dios, que muchos líderes eclesiales nos inculcaron, unido a la necesaria Aparente Ausencia de Dios, terminaron dejando en nosotros ciertos rencores, para con Dios, que se fueron acumulando en nuestras Almas.

Elucubremos un poco respecto a mi compañerito de clases. Quizás en sus primeras Reencarnaciones, mi compañerito de clases -llamémosle John Doe-, conoció a Abraham y se enteró de que Dios le hablaba, por lo que deseo ser como Abraham y se esforzó por escuchar Su Voz, pero en esa vida no lo logró. En la siguiente vida, John Doe procuró nuevamente oír La Voz de Dios y decidió hacerse un druida -sacerdote celta-, pero por mucho que oró, jamás oyó a Dios. Cierto día, mientras John Doe realizaba sus sacrificios matutinos a Dios, unos guerreros vikingos se acercaron a su aldea y violaron a sus mujeres, asesinaron a sus hijos y a los hombres los esclavizaron, incluyendo a John Doe. Murió nuevamente John Doe y Reencarnó en una comunidad árabe, muy avanzada en las ciencias médicas, por lo que dejó de procurar oír La Voz de Dios y se dedicó por completo a las ciencias. Cierto día, mientras se encontraba atendiendo un parto, llegaron un grupo de mercenarios, denominados los Cruzados, quienes sitiaron su aldea, dispuestos a atacarlos. De repente oyó que uno de los Cruzados le decía al resto de su grupo invasor: “¡Mátenlos a todos!!! ¡Qué no quede ni uno solo en pie!!!”. También oyó cuando otro de los cruzados le replicaba: “Pero ¿cómo podemos diferenciar entre los que son buenos y los que son malos? ¿Los mataremos a todos?”. Entonces, aquel que fungía como jefe de los Cruzados gritó: “¡Mátenlos a todos!!!, que en el Más Allá Dios decidirá para dónde envía a cada quien.”. Seguidamente, John Doe observó como aquella horda de fanáticos religiosos comenzaron a asesinar a todos sus conocidos -hombres, mujeres, niños, ancianos-, con tanta brutalidad que parecía que aquella atroz matanza la estaban realizando bestias desalmadas. Finalmente, lo último que vio John Doe, aquel trágico día, fue la mitad del cuerpo de aquel neonato, totalmente ensangrentado en sus manos y luego una espada en dirección a su cuello.

Como podrán adivinar, las nefastas Experiencias de Vida de John Doe, fueron convirtiéndolo en un ateo, debido a que Dios estuvo totalmente Ausente en todas sus vidas. Caerse por aquellas escaleras, mientras patinaba, fue tan solo la gota que derramó el vaso, que hizo aquel niño, a tan temprana edad, se atreviera a negar la existencia de Dios. ¿Cómo creer en un Ser, supuestamente Omnipotente que, además de que nunca habla, jamás interviene para evitar los atroces males que, incluso aquellos quienes dicen creer en Dios, cometen? Si realmente es Infinitamente Bueno, además de Poderoso, ¿por qué no destruye a los malvados? … Preguntas que todos nos hacemos, aunque casi nadie esté dispuesto a reconocerlo, quizás por miedo a aquel Dios en el cual dicen no creer. Preguntas acerca de las cuales muchos no conocen las respuestas, por lo que, MUCHOS SON LOS QUE GUARDAN PARA CON DIOS RENCORES.

RECUPERANDO EL CONTROL

Y claro que, cada vez que el Espíritu, con su respectivo Periespíritu, hacen la transición al Más Allá -muerte del Cuerpo-, en ese hermoso lugar se percata de que Dios es Infinitamente Bueno, pero como cuando Reencarnan le colocan un Velo, que no le permite recordar, en este Mundo, lo que vio en el otro Mundo, y como sus vivencias de vidas pasadas -buenas o malas- se encuentran en el ADN del Periespíritu, pues cuando Reencarna sus rencores en contra de Dios pasan a formar parte del ADN del cuerpo que ocupa y consecuentemente termina manifestando su inconformidad con la Existencia de Dios.

Como les explicaba, no es posible arrancar de cuajo aquello que se encuentra esculpido en nuestro ADN, pero si es posible esculpir una nueva información sobre la que ya se encuentra, para cambiar la estructura. Como cuando se dibuja un tatuaje hermoso sobre uno feo, aprovechando algunos trazos del tatuaje feo. Pero esto hay que hacerlo con mucha delicadeza, porque un mal trazo pudiera empeorar el tatuaje. Lo mismo ocurre con el ADN de nuestros Espíritus, el cual es posible recodificarlo, pero, como les comenté, con mucho tino.

De allí que, recuperar el control de nuestros Periespíritus es sencillo, pero delicado, porque con cualquier explicación mal movimiento, pensamiento, palabra, … que nuestros Periespíritus mal interpreten, podemos empeorar la situación. En mis tiempos mozos pasaban una serie titulada “Viaje a las Estrellas” y en uno de sus episodios resultó que uno de los miembros de la tripulación, que era un androide llamado Data, en ausencia del capitán, decidió tomar el control de la nave, para evitar que unos extraterrestres tomaran el control de la nave. Cuando el capitán retornó a la nave, Data se negaba a entregarle el control de la nave al capitán, porque le pareció que los acuerdos que el capitán había llegado con los extraterrestres no eran los debidos. El capitán trató de ingresar a la computadora de la nave varias veces, pero no lo logró porque la computadora siempre le pedía la clave de ingreso, la cual Data había cambiado, por seguridad. De hecho, movido por las insistencias del capitán por acceder a la computadora, Data estuvo a punto de ordenarle a la nave destruir el planeta de aquellos extraterrestres, que según Data habían dominado, de alguna forma o manera, a su capitán. No fue sino hasta que el capitán convenció a Data de que el acuerdo llegado con los extraterrestres era lo que la Federación Universal había acordado, fue que Data aceptó entregar el control de la nave, para lo cual le dijo a la computadora que le entregaba el control de la nave al capitán y cuando la computadora de le pidió la clave de ingreso a Data, a los fines de realizar el cambio de mando, Data comenzó a dictarle una serie de números, letras y símbolos, de más de cien dígitos, los cuales nadie hubiera podido adivinar.

El caso es que, si el capitán de aquella nave interestelar no hubiera convencido con mucho tino a Data de entregarle el control de la nave, con seguridad ahorita estaríamos en una guerra interestelar. Así ocurre con nuestros Periespíritus -el Data de la nave del Espíritu-que ha tomado el control de nuestras existencias, que deben ser convencidos, con mucho tino, de que los cambios que les estamos solicitando, a nivel de su ADN, son necesarios para la supervivencia tanto del Espíritu -capitán del Periespíritu- como del propio Periespíritu, el cual es parte de ese Espíritu, que lucha por sobrevivir y necesita de la ayuda del Espíritu para lograrlo.

RECODIFICANDO EL ADN CÓSMICO

Visto todo lo anterior ahora si podemos entrar en el tema de recodificar el ADN Cósmico, aquel que ha acumulado información de las vivencias de nuestros Espíritus, durante varias vidas y que forman parte, de alguna forma o manera, de la genética del cuerpo en el cual habitamos, lo cual se conoce como La Persona. Así pues, la Persona de un Cuerpo habitado por un Espíritu cuyo Periespíritu se haya ‘manchado’ del vicio de la soberbia, se comportará con soberbia, porque así es el Periespíritu que lo controla. Esto es porque, en el ADN Cósmico se encuentran los vicios que hemos acumulado en vidas pasadas, al abusar de los bienes materiales, y como este ADN Cósmico se transfiere al ADN del Cuerpo Físico, en el que el Espíritu ha Reencarnado, pues ese Cuerpo Físico tiene inclinaciones a seguir abusando de esos bienes materiales que ha abusado en vidas pasadas.

En el ADN Cósmico también se encuentran los rencores que el Periespíritu ha acumulado en contra de Dios por varias vidas. Luego, tanto los vicios como los rencores el Periespíritu los considera necesario para su subsistencia, tanto cuanto es lo que le permite al Cuerpo Físico su cómo existencia material, sin tener que preocuparse ni de Dios ni de los vicios acumulados. Comprendan que, debido al Velo que se nos coloca al Reencarnar, cada vez que Reencarnamos el Periespíritu termina creyendo que él es aquello que lo recubre y lo que se encuentra en su ADN Cósmico, por lo que su comportamiento es altamente materialista y poco espiritual.

De allí que, de lo primero que tenemos que convencer, a nuestro Periespíritu, con mucho tino, es que él es parte del Espíritu, por lo que, pese a estar impregnado de materia, el Periespíritu realmente es Espíritu. Convencerlo de esto no va a ser sencillo, porque el sentirá el peso de la materia que lo impregna y la del Cuerpo que controla, por lo que no comprenderá qué carajos hace dentro de ese Cuerpo Físico y cubierto de tanta materia, si no es materia. Entonces tenemos que comenzar a hablarle de Dios, para conducirlo finamente a creer nuevamente en Dios y a comprender el para qué ha sido revestido de materialidad.

Durante el proceso de recodificación, el Periespíritu nos hará muchas preguntas, porque Satanás estará pendiente de que no crea nada de lo que le estemos explicando. De manera que, de cada respuesta que le demos surgirá una nueva pregunta, por lo que tenemos que tener bien claras las respuestas que le estemos dando, si realmente queremos que permita la recodificación de su ADN. Cuando le mencionemos a Dios, con seguridad nos replicará: “¿Cuál Dios? ¡Yo nunca ni lo vi ni lo oí!!!”, entonces tendremos que explicarle por qué Dios Se Esconde, durante nuestras existencias en los Mundos Materiales.

LAS CLAVES  

Habiendo comprendido que tu presencia en este Mundo tiene un fin espiritual, te daré dos claves a tomar en cuenta para lograr recodificar tu ADN Cósmico. 

  • Ahora que sabes que eres un Espíritu, hazte ‘Consciente’ de que eres Hijo de Dios, tanto cuanto en Él tienes tu origen, y compórtate con la dignidad propia de lo que significa ser hijos de Dios, el cual es Amor y demuestra Su Amor con Servicio. Por tanto: SI DIOS SIRVE TÚ TAMBIÉN DEBES SERVIR, con el mismo esmero que nuestro Amoroso Padre Dios Sirve. 
  • Ahora que sabes que lo material es efímero, hazte ‘Consciente’ de que tus necesidades de lo material deben ser cubiertas sin abusar de los bienes materiales y, como nos exhortaba Ignacio de Loyola: “Debemos hacer uso de los bienes materiales, tanto cuanto nos ayuden a alcanzar el cielo”.

Adicionalmente, les exhorto a hacerse ‘Conscientes’ de las oraciones que pretenden dirigirle a Dios, porque muchos son los que rezan, pero pocos son los que oran y orar es hablar con nuestro Amoroso Padre Dios, por lo que, al hacer uso de ciertas oraciones, debemos esforzarnos por hacernos ‘Conscientes’ de lo que le estamos diciendo o pidiendo a nuestro Amoroso Padre Dios. Esto se los aclaro porque, muchos son los que rezan el Padre Nuestro todos los días de sus vidas, pero cuando les ocurre algún inconveniente, suelen quejarse ante Dios por el hecho de que haya permitido el inconveniente. Entonces les pregunto: “¿Acaso todos los días no le haz pedido a nuestro Amoroso Padre Dios que se haga Su Voluntad? Entonces, ¿de qué te quejas? Porque más bien no te detienes a meditar la razón de por qué nuestro Amoroso Padre Dios Permitió tal contrariedad en tu vida. Quizás esa contrariedad la Planificaste tú mismo antes de Reencarnar para solventar algún Karma o para obtener alguna enseñanza. Quizás te estabas alejando mucho de nuestro Amoroso Padre Dios y tuvo que halarte un poco las orejas. Quizás aquello que esperabas no te convenía espiritualmente… Recuerda que, la Voluntad de nuestro Amoroso Padre Dios Es siempre para nuestro bien, por lo que debemos hacernos cargo de lo ocurrido para enterarnos del por qué ocurrió así”.

Lo anterior se los aclaro porque, siempre me he esforzado por hacerme ‘Consciente’ de las oraciones que le dirijo a nuestro Amoroso Padre Dios, sobre todo de aquellas que leo que otros, más Avanzados que yo, le dirigieron a nuestro Amoroso Padre Dios, procurando encontrar una fina enseñanza en esas oraciones. De hecho, yo me hice ‘Consciente’ de la primera Clave que arriba les indiqué, cuando leí una exhortación del gran Charles de Foucauld: “Cada vez que vayas a realizar alguna actividad, pregúntate en cada cosa: «¿Qué habría hecho el Señor?», y hazlo. Es tu única regla, la regla absoluta”. Con esta frase tan sencilla, Charles de Foucauld me recordó que siempre debo procurar imitar a nuestro Amoroso Padre Dios, en todos mis pensamientos, palabras y obras.

Al respecto, les contaré una anécdota: Por la Gracia de Dios yo llegué a ocupar la jefatura de un departamento, cuyas funciones eran principalmente atender al personal directivo de la Institución en donde laboré. Por la Gracia de Dios, siempre me relacioné muy bien con todos los directivos de esa Institución, pero, como suele ocurrir, siempre había uno que otro que abusaba de su cargo y creía que yo era su esclavo. Por la Gracia de Dios, todos fueron entrando en Su Riel y me trataron como uno de sus iguales. No obstante, había uno a quien todos llamaban ladillosa, porque solía tratar con mucho desdén a todo el personal a su cargo y afines. Por la Gracia de Dios a mí siempre me trató con respeto, pero como no podía evitar hacer honor a su apodo, pues no podía evitar ocupar parte de mi tiempo, respondiendo preguntas, a veces redundantes, las cuales procuré siempre responder con entereza, sin perder los estribos, pese al tiempo que me quitaba. De allí que, cada vez que en la Oficina me decían: “Noel, te llama ladillosa”, yo dudaba en responder, porque sabía que ocuparía gran parte de mi tiempo en hacerme preguntas, que muy probablemente ya le había respondido en otras oportunidades. Pero entonces me recordaba de Charles de Foucauld y me decía a mí mismo: “Recuerda que has venido a este Mundo a Servir y debes hacerlo con la dignidad de un Hijo de Dios” y seguidamente tomaba la llamada y respondía sus preguntas, una vez más, sin recordarle que ya debería saberse las respuestas.

Yo me hice ‘Consciente’ de la segunda Clave cuando leí una frase de Francisco de Asís: Yo necesito pocas cosas y las pocas que necesito las necesito muy poco. Cada mañana, al levantarme, recuerdo esta significativa frase y me digo: “Recuerda ser agradecido por las cosas de las que disfrutarás hoy y procura no abusar de esas cosas. Ten presente que, esas cosas te las Otorga nuestro Amoroso Padre Dios para tu sostenimiento, más que para tu disfrute, y para que ayudes a otros a satisfacer sus necesidades materiales. Recuerda también que, Satanás estará pendiente de que nuestro Amoroso Padre Dios te Otorgue más allá de lo que necesitas para vivir este día, a los fines de que te inclines a los vicios capitales, por lo que debes estar pendiente de utilizar sólo lo que realmente necesitas y el resto debes compartirlo con otros y lo que sobre debes guardarlo para que no se pierda, porque no debemos perder ni un gramito de aquello que nuestro Amoroso Padre Dios nos Otorga tan generosamente”.

De vez en vez, mi materialidad me dice que necesita alguna cosa que realmente no es necesaria, como unos zapatos nuevos, entonces medito en si es realmente una necesidad -los zapatos están rotos y no tienen reparación- o si se trata de un simple deseo de poseer. Si descubro que se trata de un simple deseo de poseer me digo: “Tú necesitas pocas cosas y las pocas que necesitas las necesitas muy poco”. Entonces, mis deseos se desvanecen, agradeciendo el par de zapatos que tengo, los cuales realmente uso muy poco, porque pocas veces necesito salir y cuando lo hago lo hago en mis sandalias de baño. Recordar frases dichas por Francisco de Asís, a Charles de Foucauld y por tantos Santos, que se nos han adelantado en el Camino a La Casa del Padre, me ayuda a esforzarme por evitar los apegos materiales y por servir lo más dignamente posible a mis hermanos, los otros seres humanos que, como yo, están recorriendo este camino desde la cuna hasta la tumba, que llamamos vida.

DIÁLOGO AMENO Y CONSCIENTE

Como habrán podido apreciar en el capítulo anterior, en mis oraciones suelo referirme a mí mismo como en segunda persona, porque realmente me estoy dirigiendo a mi Periespíritu, al cual estoy tratando de hacer comprender la importancia de recodificarse, si no queremos tener que volver a Reencarnar. Si logro convencer a mi Periespíritu de recodificarse, entonces podremos dedicarle el tiempo que nos quede de vida material para lograr el primer Objetivo para el cual hemos sido materializados, el cual es ‘Crecer en el Conocimiento de Dios’, a la par de lograr el segundo Objetivo, el cual es ‘Deslastrarnos de los Vicios Acumulados’. Si en el corto tiempo que nos queda, de Experiencias de Vida en este Mundo, logramos cumplir eficientemente con estos dos Objetivos Principales, con toda seguridad nuestra Alma ‘Ascenderá en los Niveles de Consciencia’ y, al hacer nuestra transición al Más Allá, mi Espíritu y Periespíritu ‘Ascenderemos con nuestra Alma’, con bastantes posibilidades de que lleguemos a un Nivel Superior, que nos haga meritorios de no tener que volver a Reencarnar.

Durante mi proceso de recodificación de mi ADN Cósmico, mi Periespíritu me ha hecho un sinfín de preguntas, en atención a que gran parte de lo que yo le planteo parece ir en contra del orden prestablecido por los líderes eclesiales de todas las creencias religiosas. De allí que, tuve que convencer a mi Periespíritu que un ‘hereje es aquel que escoge en qué o en quién creer’, y como a mi Periespíritu le encanta hacer lo que le viene en gana pues aceptó mi condición de hereje y se hizo más dócil a mis enseñanzas. Al soltarse para dejarse orientar por un Espíritu hereje, mi Periespíritu comenzó a aceptar su condición espiritual y el papel de lo que hemos venido a hacer a este Mundo, por lo que ha colaborado más eficientemente en la consecución de los dos Objetivos Primarios.

Por cierto, lo primero que deben de hacer antes de intentar recodificar sus ADN Cósmicos es hacerse ‘Conscientes de Qué Cosa Realmente es Dios’, porque eso es lo primero que deben aclararle a sus Periespíritus, en atención a que la Concepción que solemos tener de Dios es por mucho inferior a lo que realmente Es. De manera que, lean, investiguen y profundicen todo lo que tiene que ver con Dios, si realmente quieren hacerse ‘Conscientes de lo que realmente Es’. Después de hacernos ‘Conscientes de lo que Realmente Es Dios, entonces podemos comenzar a intentar recodificar nuestros ADN Cósmicos, dialogando amenamente con nuestros Periespíritus.  

- Espíritu: ¿Sabes que formas parte de mí? 

- Periespíritu: ¿Cómo así?

- Espíritu: ¡Tú eres una Extensión mía! 

Periespíritu: ¿Cómo es eso posible? 

Espíritu: Pues tú y yo existimos desde hace muchísimo tiempo y hemos Reencarnado en muchísimos cuerpos hasta ahora.

- Periespíritu: ¡Ok! Pero, ¿cómo es eso de que soy una Extensión tuya?

- Espíritu: Pues, como comprenderás, al ser yo energía pura no puedo habitar dentro de un cuerpo material si una capa sutil de materia no me recubre. Luego, para lograr esto, antes de Encarnar, tuve que poner mis pies en remojo en Esencia Terrenal, para luego envolverme con ellos y así poder sostenerme dentro de un cuerpo material. Tú eres mis pies, impregnados de Esencia Terrenal, por eso Kryon se refiere a ti como Esencia Terrenal, porque eres la parte de mí que está impregnada de Esencia Terrenal y me envuelve.

- Periespíritu: ¿SOY TUS PIES?

- Espíritu: ¡Jajajaja!!! Por decir algo, porque realmente, al ser un ser espiritual, no tengo miembros, porque no puedo ser separado en partes, pero si puedo impregnar un pedacito de mí en Esencia Terrenal y envolverme en ese pedacito, que no puedo llamar parte, porque no me puedo dividir, pero si te puedo llamar extensión, porque eres una Extensión de mí, que impregné con Esencia Terrenal, para poder habitar en un cuerpo material.

- Periespíritu: Y por qué si somos energía, con el subsecuente poder que esto implica, ¿para qué carajos me ensuciaste con Esencia Terrenal?

- Espíritu: ¡Jajajaja!!! Bueno, no te ensucié, sino que me ensucié, porque tú y yo somos una misma cosa.

- Periespíritu: ¿Y para que carajos nos ensuciaste?

- Espíritu: Porque es la única forma de poder habitar dentro de un cuerpo material.

- Periespíritu: ¿Y para que coños queremos habitar en un cuerpo material?

- Espíritu: Porque es la única forma de tener Experiencias de Vida diferentes a las de un Espíritu.

- Periespíritu: ¿Cómo así?

- Espíritu: Pues, como en nuestra vida espiritual no tenemos necesidades de absolutamente nada, entonces no tenemos ‘Conocimiento’ real de las cosas.

- Periespíritu: ¿Cómo así?

- Espíritu: Pues, como Espíritus nosotros no tenemos necesidad de alimentarnos, ni de dormir, ni sentimos frío o calor y mucho menos dolor, consecuentemente, aunque se nos explicara estos conceptos existenciales, propios de la vida material, si no las Experimentamos, pues realmente nunca sabremos lo que realmente son esas necesidades o esas sensaciones.

- Periespíritu: ¿Y para qué queremos saber lo que esas cosas son o significan si como Espíritus no las necesitamos?

- Espíritu: Porque en el Principio, nuestro Amoroso Padre Dios nos creó ignorantes pero inteligentes a los fines de que podamos adquirir ‘Conocimiento’.

- Periespíritu: ¿Ignorantes?

- Espíritu: ¡Si!!! Pero no en el sentido peyorativo al cual la humanidad está acostumbrada a entender esa característica propia de aquellos que no tiene conocimiento de las cosas, de la cual se está tratando. Un recién nacido, por ejemplo, es ignorante de que la sensación que siente en el abdomen cada cuatro horas es hambre, porque la sensación le es novedosa, tanto cuanto, dentro del vientre de su madre jamás sintió ese escalofrío abdominal y por eso llora, como si se estuviera muriendo, porque le da miedo esa sensación que nunca había sentido. Luego, con el tiempo, aprende que esa sensación es hambre, pero ya no llora, porque conoce la sensación y sabe que puede solventarlo, de alguna forma o manera, o que la puede soportar. Al Principio, cuando nuestro Amoroso Padre Dios nos creó, éramos como niños recién nacidos, ignorantes de todo lo que existía y por eso nuestro Amoroso Padre Dios Decidió Materializarnos para que adquiramos ‘Conocimiento de las cosas existentes’. De hecho, tú sabes lo que sabes hoy en día gracias a esas Experiencias de Vida, que hemos disfrutado juntos por varias vidas.

- Periespíritu: ¿Seguro que las hemos disfrutado todas? Yo siento que no, porque ese Dios, de quien dices que es Amor, parece más ausente que Presente.

- Espíritu: ¡Vamos!!! ¡No te quejes!!! Yo estoy seguro que a nosotros nos ha ido mucho mejor que a otros. Comprende que, el Objetivo Primario de lo que hemos venido a hacer a este Mundo -para lo cual nos materializaron- es ‘Adquirir Conocimiento’ de nuestras ‘Experiencias de Vida’, a los fines de ‘Conocer a Dios’, por lo que, este Objetivo Primario implica Descubrir a Dios a través de ese ‘Conocimiento Adquirido’ a través de las ‘Experiencias de Vida’ y Descubrirlo implica que está Escondido, pero no por maldad, sino para que nos esforcemos por Encontrarlo.

- Periespíritu: ¿Y por qué quiere que nos esforcemos por encontrarlo?

- Espíritu: ¡Porque así es más divertido!!! De hecho, nuestro Amoroso Padre Dios Diseñó un Juego para que lo descubramos a través de nuestras Experiencias de Vida y nos puso a Competir entre todos los Espíritus, para ver quien los ‘Conocía’ de primero. Y toda Competencia, exige de cada Competidor que se esfuerce por llegar de primero.

DIÁLOGO CONTINUO

Por supuesto que el diálogo con mi Periespíritu ha sido -aún es- mucho más abundante y profundo, tan profundo que, antes de responderle tuve que orar, leer, investigar y profundizar muchísimo, porque mi Periespíritu no se conforma con respuestas mediocres, él necesita ser convencido de aquello que se le quiere inculcar, por lo que me tuve que esforzar muchísimo por hacerme ‘Consciente’ de todo lo que le iba a responder, porque sólo así mi Periespíritu permitiría ser recodificado.

Resulta que, la mayoría de los Espíritus que hoy en día estamos Encarnados, tenemos nuestros Periespíritus en extremo 'manchados', en atención a la cantidad de vidas que hemos Experimentado. De hecho, la gran mayoría de nosotros tenemos nuestros Periespíritus 'manchados' con todos los vicios capitales, que Tomás de Aquino describió. Ahora entienden aquello de "Aquel que esté libre de 'manchas' que lance la primera piedra". Esto se debe a que, en la mayoría de nuestras vidas materiales nos dedicamos a abusar de los bienes materiales, olvidándonos de nuestros 'Crecimientos Espirituales', por lo que, hoy en día, la gran mayoría de nosotros tenemos que  esforzarnos grandemente, primero, por deslastrarnos de los muchos vicios que hemos acumulado durante las muchas vidas que hemos 'Experimentado', a la par de esforzarnos por 'Crecer en el Conocimiento de Dios', el cual es el Objetivo Primario para el cual hemos sido materializados.

Creo que se comprende que, la mayoría de los que habitamos este hermoso Planeta en estos tiempos, tenemos Periespíritus altamente ´manchados' y algunos en extremo 'ignorantes', por lo que, unos más que otros, debemos esforzarnos por convencer a nuestros Periespíritus de 'desmancharse' y de dedicarle tiempo a 'Acumular Conocimiento de Dios', que nos ayude a 'Ascender en los Niveles de Consciencia', para acercarnos a nuestro Amoroso Padre Dios. Esto implica que, EL DIÁLOGO CON NUESTROS PERIESPÍRITUS DEBE SER CONTINUO Y 'CONSCIENTE'. Yo, por ejemplo, converso con mi Periespíritu día tras día y a cada rato. Esto es porque, al igual que muchos de ustedes, tengo muchos vicios de los cuales tengo que deslastrarme plenamente, porque por mucho que me 'desmanche', siempre quedan algunos residuos, almacenados en mis recuerdos de mis hermosas vivencias materiales.

Frecuentemente recuerdo mis hermosas vivencias materiales de tiempos pasados, como las hermosas mujeres con las que he compartido, sobre todo a aquellas de quienes creí estar profundamente enamorado. Y digo "creí" porque, con el paso del tiempo comprendí que el amor carnal no es tan profundo como yo lo sentía, sino que realmente es en extremo efímero, aunque ciertamente placentero. Esto lo fui comprendiendo paulatinamente, con cada amor que perdía, pero me hice 'Consciente' de esa triste realidad cuando quise morir al ser abandonado por una de ellas, con las que las 'Experiencias de Vida' fueron muy abundantes y placenteras. Gracias a esta hermosa mujer, la cual recuerdo con mucho cariño, pude comprender la fragilidad del amor carnal. Le agradezco muchísimo a nuestro Amoroso Padre Dios por esa hermosa vivencia porque, años después de aquellas enriquecedoras 'Experiencias de Vida', conocí a mi Alma Gemela, con quien viví una 'Experiencia de Amor' muy corta pero en extremo placentera, que cuando finalizó no dejó en mí secuelas de dolor y mucho menos deseos de morir.

Sé que muchos estarán pensando: "Este no cree en el amor porque ha sufrido muchas decepciones". Pero les replicaré que, esas decepciones me ayudaron a comprender el Verdadero Amor, el cual no es para nada complaciente, ni consentidor, ni placentero, porque el Verdadero Amor tiene que ser 'Responsable con los Roles' en los cuales nos hemos anotado para 'Experimentar' en este Mundo. Las muchas decepciones amorosas que 'Experimenté en mis vidas' me ayudaron a comprender a lo que se refirió mi Amado Yeshuá cuando dijo: "Ámense los unos a los otros como yo les he amado". Agotado de tantas decepciones comencé a meditar acerca del amor y descubrí que nuestro Amado Yeshuá NO se refería a que tengamos sexo unos con otros o que complazcamos a los demás en sus deseos o que le hagamos cariñitos a todo el mundo ... o que permitamos que los demás hagan lo que quieran por el simple amor que debemos sentir por los demás.

Nuestro Amado Yeshuá dijo: "COMO YO LES HE AMADO" y él fue duro con los suyos, porque su Rol Es el de Profeta y un Profeta debe declarar todo lo que Dios le Ha Ordenado Declarar, sin tomar en cuenta sus sentimientos o apegos por aquellos a los que debe exhortar. Acaso no recuerdan cuando dijo: "He venido a prenderle fuego al Mundo y ojalá estuviera ya ardiendo" o cuando dijo "Yo no he venido a traer la paz sino la guerra" ... o cuando dijo: "¿Hasta cuándo estaré entre ustedes?". Nuestro Amado Yeshuá vino a dar la vida para que pudiéramos ser salvos y para lograrlo no vino a llenarnos de mimos y caricias, sino que vino a decirnos que tenemos que ser ‘Responsables con nuestros Roles’.

Por eso, en mi 'Rol de Padre' yo no me puedo detener a pensar en el amor que espero de mis hijas, porque si no, no ejecutaría bien mis funciones, porque dudaría cada vez que me tocara corregirlas con la vara. Un padre debe estar dispuesto a perder el amor de sus hijos si de Verdad quiere que sean salvos. Ciertamente me duele cada vez que mis hijas me obligan a corregirlas, pero si no lo hiciera quizás fueran conmigo más amorosas, pero estaría arriesgando su salvación y, como yo prefiero la salvación de aquellos a quienes amo, entonces me entrego en sacrificio por ellas y permito que mueran mis emociones, mis sensaciones, ... mis deseos de amar y ser amado. Cada vez que corrijo a mis hijas sé que corro el riesgo de morir en sus corazones, pero eso no es lo importante, sino que lo importante es que, con mis intentos de corregirlas, logre ralentizar en ellas la acumulación de sus vicios. Ahora, si ese es mi modo de proceder con mis hijas, por las que siento un amor muy grande, imagínense mi modo de proceder con las mujeres que han formado parte de mis 'Experiencias de Vida', supuestamente de amor. Ciertamente no las puedo corregir con vara, porque no tengo para con ellas 'Responsabilidades de Padre', pero evidentemente trataré de encaminarlas para que se deslastren de los vicios que en ellas parecen evidentes, pero si no lo logro, pues las dejo y ya, porque permitirles que continúen en su error, aun después de señalárselos, sería como hacerme cómplice de sus vicios, simplemente por amor y eso no es realmente amor.

Pero nuestros apegos por lo material no se refieren únicamente a lo carnal, sino que se refieren a todo lo material. Ayer, después de realizar el mercado de la casa y mientras acomodaba todos los vegetales en la nevera, debido al extremo calor, decidí tomarme un whisky con hielo y agua, para apaciguar el calor. Mientras me bebía el exquisito whisky, comencé a recordar los tiempos pasados en los cuales laboraba en la Institución de la cual me jubilé. Durante esos enriquecedores años, tuve la Gracia de poder disfrutar, casi todos los días, del consumo de alimentos verdaderamente exquisitos, acompañados de exquisitas bebidas, en restaurantes finos, cercanos al lugar de trabajo. Recordé la caldeira de langostinos con mero, la carne de cangrejo al graten, el ceviche de mero, ... los vinos, el whisky, los vermuts, ... Y sí, tuve una vida cómoda y placentera de mucho disfrute material. Estos tiempos cambiaron después que me jubilé y debido a los torpes intentos de ciertos apátridas por derrocar al gobierno, lo cual derivó en el encarecimiento de todos los bienes de consumo, en especial de los suntuosos, a los que yo estaba acostumbrado. Yo agradezco a nuestro Amoroso Padre Dios la caída vertiginosa de mis placenteros niveles de vida, porque gracias a estas nuevas 'Experiencias de Vida' comprendí que, si hubiera seguido con esa forma abusiva de vivir, quizás ya no estaría vivo y con toda seguridad no hubiera alcanzado los 'Niveles de Consciencia' con los que hoy en día cuento.   

Sé que muchos de ustedes se preguntarán cómo hice para saber cuáles eran las preguntas que se hacia mi Periespíritu. Resulta que, cada vez que yo esgrimía algún planteamiento hereje, en mi mente surgían dudas acerca de ese planteamiento y esto me obligaba a investigar y profundizar más allá del nuevo planteamiento, para descubrir su nivel de verdad o siquiera de posibilidad de que sea cierto. Estas dudas, que se planteaban en mi mente, estoy seguro eran las preguntas de mi Periespíritu, tratando de deslastrarse del ‘Conocimiento Obsoleto’, que se hallaba esculpido en nuestro ADN Cósmico. Y claro que, mi Periespíritu extraña en extremo nuestras vivencias lujosas, pero cuando se queja y me reclama por el hecho de no contar con esos placenteros lujos, yo siempre le replico: "Recuerda que, de lo bueno poco, porque el abuso de lo material te pone más grosero y pesado, dificultando nuestro 'Avance' a la Casa de nuestro Amoroso Padre Dios. ¿No quieres ganar su Maravillosa Amistad?". Entonces, mi Periespíritu deja de pensar en esas cosas materiales que le ralentizaban, en la 'Competencia' por 'Alcanzar' tan Maravillosa Presea. Y claro que, extraño el estar con una hermosa mujer, pero cuando pienso en lo exigentes que son, prefiero en dedicarle ese tiempo que ellas me quitarían a mi 'Crecimiento Espiritual'. Cuando logre los Méritos para 'Obtener La Hermosa Amistad de nuestro Amoroso Padre Dios', no volveré a Reencarnar y por ende, esos placeres materiales me serán innecesarios, porque, en el Más Allá los placeres espirituales superan a los carnales, del más acá, porque la Verdad es que, tanto en el Más Allá como en el más acá: ¡SÓLO DIOS BASTA!!!

Estoy seguro que, al leer este tratado, para muchos de ustedes les pareceré un hereje desquiciado, pero les aseguro que, si se ponen en oración y le piden a nuestro Amoroso Padre Dios, sea de la religión que sea, que les dé luces -sabiduría- para descubrir la Verdad en aquello que les comunico, entonces me comprenderán y se convertirán en herejes, para la religión que practiquen. Y claro está que, conozco el miedo que muchos de ustedes tienen a ser declarados herejes, pero justamente superar este miedo fue lo que me ayudó a convencer a mi Periespíritu de recodificar nuestro ADN Cósmico, porque, como mi Periespíritu era muy soberbio y no entendía de Reglas, a pesar de que las aceptaba a regañadientes, en su soberbia él tenía que tener la razón, por lo que me movió a buscar la Verdad que lo hizo libre. Hoy en día mi Periespíritu es algo más humilde, por lo que se deja guiar con mayor docilidad, pero siempre exigiendo que le demuestre, aunque sea teóricamente la Verdad de lo que le planteo y humildemente espera que realmente sea así, cuando hagamos nuestra transición al Más Allá.

GENERALIDADES

Algunos entendidos en los temas del Espíritu han acordado que el Espíritu, con su respectivo Periespíritu, se encuentran ubicados en la Glándula Pituitaria, desde la cual Controlan al Cuerpo -Nave-. Los Espíritus Superiores aseguran que el Alma siempre se encuentra ubicada en el Más Allá, aunque sin separarse de su Espíritu. De manera que, pareciera que el Más Allá no está tan allá como solemos pensar, sino que se encuentra tan cerca que, si nos esforzáramos un poco, pudiéramos visualizarla y hasta palparla. ¿Cómo es posible esto? Pues sencillo: EL MÁS ALLÁ SE ENCUENTRA EN OTRA DIMENSIÓN LA CUAL ES PARALELA A LA TERCERA DIMENSIÓN, PERO CON UNA ÍNFIMA SEPARACIÓN.

Luego, pese a que nunca se tocan, ambas dimensiones se interconectan a través de las Almas, las cuales siempre se encuentran en el Más Allá, sin perder su Unidad con el Espíritu, que da origen a cada Alma. Para comprender esto hay que esforzarse por dejar de pensar en 3D, lo cual exige pensar con lógica radicalmente material. Tenemos que comprender que, todas las dimensiones coexisten en una Única Dimensión, la cual Es Dios, por lo que todas las Dimensiones se encuentran interconectadas, porque forman parte de una Unidad. Luego, pese a que se encuentran interconectadas, la separación entre unas y otras es abismal, porque para acceder a Dimensiones Superiores es necesario hacer Méritos, que permitan ese acceso. Y claro que, los que logran ingresar a las Dimensiones Superiores logran visualizar, escuchar y hasta palpar las dimensiones inferiores a la cual se encuentra, pero lo contrario sólo es posible si ejercitan sus sentidos para tal fin.

Los entendidos afirman que, aquello que conocemos como Aura es simplemente la proyección energética de nuestras Almas, la cual se extiende más allá de nuestros Cuerpos, hasta alcanzar el Más Allá. Esta Aura logra ser visible en las Almas ubicadas en los Niveles más cercanos al Nivel Dios, motivo por el cual a nuestro Amado Yeshuá y a otros esforzados se les suele dibujar con una Aureola, en atención a que para sus cercanos el Aura o proyección de sus Almas era bastante visible. Para el resto de los mortales, esta Aura está tan poco desarrollada que se hace invisible a los ojos de la mayoría de los humanos.

No obstante, existen unas cámaras especiales, denominadas KIRLIAN, con las cuales se puede fotografiar el Aura de las personas. Al revelar una fotografía Kirlian es posible visualizar el color de nuestras áureas o campos energéticos de nuestras Almas, la cual emite colores que son tan intensos como nuestras conexiones con el Más Allá y de acuerdo al sano equilibrio en el cual se encuentren nuestros Cuerpos Etéreos. Evidentemente, el barro que cubre a nuestros Periespíritus disminuye la intensidad del campo energético de nuestras Almas, por lo que, si nos tomamos una foto Kirlian hoy y otra en unos meses, después de habernos ejercitado en alguna Virtud Capital, la intensidad, los colores, el brillo, … de nuestras Áureas con seguridad mejorarán, lo que significará que nuestras Almas están mejorando, aunque no necesariamente Creciendo, porque para Crecer, además de deslastrarse de los vicios capitales, acumulados vida tras vida, debemos esforzarnos por ‘Acumular Conocimiento’, lo cual es nuestra Misión Original. 

 

Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo

 



 

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