Ha pasado algo de
tiempo desde mi última publicación en este Blog, porque considero que gran
parte de lo que se me ha dado a Revelar ya se los he Revelado. No obstante, de
vez en vez, surgen ideas en mi mente que me mueven a escribirles algún
Artículo, a los fines de profundizar alguna Revelación ya comunicada, la cual
quizás algunos no han comprendido plenamente. De allí que, les pido me perdonen
si a veces, en mis publicaciones, pareciera ser algo insistente o repetitivo,
tanto cuanto lo que procuro lograr es alguna repercusión, que refuerce en
ustedes aquel Conocimiento del cual quizás no se han hecho Conscientes.
El caso es que,
pese a que me esfuerzo mucho por ayudarles a cumplir los Objetivos para los
cuales hemos sido revestidos de materialidad, es mi apreciación que nadie se ha
hecho Consciente de aquello que intento comunicar, tanto cuanto no logro ver a
ninguno de mis cercanos ocupados en cumplir con el Primer Objetivo, el cual es
‘Crecer en el Conocimiento que nos ayude a hacernos Conscientes de nuestro
Amoroso Padre Dios’, y mucho menos logro verles esforzándose por cumplir con el
Segundo Objetivo, el cual es deslastrarnos de nuestros pecados. Respecto al
Segundo Objetivo, es muy probable que muchos de ustedes no hayan logrado
comprender lo que al respecto he querido comunicar, quizás porque lo que les he
comunicado, acerca de los ‘Pecados Capitales’ y cómo combatirlos, se encuentra
disgregado en varios Artículos. Consecuentemente, en el presente Artículo
trataré de aclararles lo mejor posible la importancia de cumplir con el Segundo
Objetivo y cómo lograrlo, esperando que tomen cartas en el asunto y logren que
sus Espíritus brillen copiosamente.
RECORDANDO ALGUNAS VERDADES
La primera Verdad
que debemos recordar, a los fines de que nos vayamos comprendiendo, es mantener
presente lo que realmente Somos y, manteniendo presente que NO SOMOS EL CUERPO QUE VEMOS SINO QUE SOMOS EL ESPÍRITUS
QUE NO VEMOS, debemos esforzarnos por comprender lo que es un
Espíritu, hasta llegar a imaginárnoslo tal cual es, porque sólo así nos
imaginaremos cómo nos afectan los pecados y comprenderemos la importancia de
deslastrarnos de esas ‘manchas que oscurecen nuestros Espíritus’, las cuales,
si bien es cierto que nos alejan de nuestro Amoroso Padre Dios, no significa
que no seamos Amados por Dios, sino que simplemente significa que nuestros
Espíritus están tan sucios que saben que no se pueden acercar a nuestro Amoroso
Padre Dios para abrazarle.
En este orden de
ideas, lo segundo que deberíamos mantener presente es la importancia de
deslastrarnos de ciertas ‘Ideas Obsoletas’ que, respecto a nuestro Amoroso
Padre Dios nos han venido comunicando nuestros líderes eclesiales, tanto
cuanto, muchos líderes eclesiales insisten en comunicarnos a un Dios castigador
y malvado, además de chantajearnos con un supuesto infierno de fuego devorador
si no les hacemos caso. Por favor, mantengan siempre presente La Verdad de
todas las verdades: DIOS ES AMOR, por
lo que, consecuentemente, NO SE OFENDE CON
NUESTRAS FALLAS O PECADOS, SINO QUE ESPERA SIEMPRE QUE NOS DESLASTREMOS DE ESAS
FEAS MANCHAS, A LOS FINES DE QUE PODAMOS ACERCARNOS PARA ABRAZARLE.
Piensen lo
siguiente: Si después de haber jugado un buen partido de futbol, en el cual se
llenaron todo el cuerpo y la ropa de barro pantanoso y mal oliente, ¿acaso no
irían primero a las duchas y se colocarían un traje limpio antes de ir a la
casa de sus padres a visitarles? ¿Acaso alguno de ustedes iría a la casa de sus
padres todo mugriento y encima de eso pretenderían abrazar a sus padres a pesar
de verles vestidos con sus mejores trajes? Pues, esto mismo ocurre con lo que
denominamos pecados, lo cual es ese barro pantanoso y mal oliente, del cual
debemos deslastrarnos, antes de ir a La Casa de nuestro Amoroso Padre Dios,
para poder abrazarle. Pero no es que nuestro Amoroso Padre Dios nos aborrezca
porque estemos sucios y mal olientes, sino que son nuestros Espíritus los que saben que, por respeto
a ese Amoroso Padre Dios, no podemos ir a su Casa sin antes purificarnos.
ACLARANDO ALGUNAS VERDADES
Visto lo anterior,
pasemos entonces a recordarles qué cosa es un Espíritu y qué cosa es un pecado.
Pues bien, según podemos leer en algunos diccionarios: “Un
Espíritu es un Ser Inmaterial, dotado de razón”. Esta sencilla definición nos alcanza para que
comprendamos y aceptemos dos cosas: la primera SOMOS
SERES INMATERIALES, o lo que es lo mismo NO
SOMOS EL CUERPO QUE HABITAMOS y
lo segundo que se nos dice es que ESTAMOS
DOTADOS DE RAZONAMIENTO, lo que implica que podemos Aprender.
Ahora bien, tenemos que hacernos ‘Conscientes’ de que, si Somos ‘Seres
Inmateriales’, evidentemente somos invisibles a nuestros ojos, por lo que, si
realmente existimos, pero no nos vemos, tenemos que suponer que habitamos
dentro del Cuerpo que si vemos. Entonces, ¿qué cosa es un Espíritu? Pues, UN ESPÍRITU ES ENERGÍA PURA. De hecho, el
Espíritu es la ENERGÍA QUE LE DA VIDA AL CUERPO.
De allí que, cuando esta Energía abandona el Cuerpo, pues sencillamente el
Cuerpo deja de funcionar, o lo que es lo mismo: MUERE.
Ahora bien, si a la inferencia conceptual anterior le
faltara la segunda parte de la definición, que nos dice que estamos dotados de
razonamiento, pues los ateos tendrían razón al afirmar que no existe el Más
Allá y tampoco Dios, porque al morir el Cuerpo, entonces el Espíritu, que sería
Energía sin razonamiento, simplemente se desvanecería hacia la nada. Pero
resulta que, según la definición de Espíritu, ese ‘Ser Inmaterial’, está dotado
de ‘RAZÓN’, lo cual nos hace inferir que, si
Dios Existe y ese Espíritu ha Aprendido algo, gracias a la razón que le fue
otorgada, evidentemente no se debería desvanecer, al morir el Cuerpo, sino que
debería ir a algún lugar, en donde pudiera poner en práctica ese ‘Conocimiento
Aprendido’. ¿Para qué Aprender algo si ese Aprendizaje
resultante del razonamiento no nos va a servir de nada?
El hecho de que un Espíritu sea ‘Energía capaz de Aprender algo’, gracias
al razonamiento que le ha sido otorgado, implica que esa Energía tiene la
capacidad de hacerse
Consciente, por lo que pudiéramos inferir que, la Consciencia Individualiza a
los Espíritus, tanto cuanto, no todos los Espíritus logran Aprender
a la misma velocidad y mucho menos logran hacerse ‘Conscientes de lo Aprendido’
al mismo tiempo. Ahora bien, la individualización implica, de alguna forma o
manera, la diferenciación que nos permite, de alguna forma o manera, catalogar
en diferentes clases, ítems, niveles, …, a los especímenes participantes de la
diferenciación o individualización. Y, ¿qué es lo que diferencia a una
Partícula de Energía de otra? Pues, su vibración o intensidad energética.
Por lo que infiero que, el
‘Conocimiento Consciente Acumulado’, hace que cada Espíritu Vibre a Frecuencias
diferentes, las cuales los individualizan.
DE LO ANTERIOR SE DESPRENDE LA ENORME IMPORTANCIA DE
CUMPLIR CON EL PRIMER OBJETIVO DE ‘CRECER EN EL CONOCIMIENTO QUE NOS AYUDE A
HACERNOS CONSCIENTES DE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS’, A LOS FINES DE BRILLAR LO
MÁS PARECIDO AL BRILLO QUE EMANA DE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS. Esto es justamente lo que significa SER SEMEJANTES A DIOS, TANTO EN SU BRILLO COMO EN SU
PUREZA.
Es decir, si bien
es cierto que, a través del Conocimiento Acumulado, nuestros Espíritus pueden
llegar a brillar lo más parecido al Brillo que Emana de nuestro Amoroso Padre
Dios, lo cual significaría cumplir con el Primer Objetivo, para el cual hemos
sido revestidos de materialidad, tampoco es menos cierto que, ese brillo jamás
será visible si nuestros Espíritus se encuentran recubiertos del lodoso y
maloliente barro que solemos denominar pecado. El hecho es que, la gran mayoría de nosotros, al estar recubiertos de
materialidad, NOS OLVIDAMOS DE LO QUE REALMENTE
SOMOS Y DE LO QUE HEMOS VENIDO A HACER A NUESTROS MUNDOS. Tengo
claro que, algunos de ustedes consideran que están ‘Despiertos
Espiritualmente’, porque asisten a Misas, leen la Biblia y rezan, pero les
aseguro que, HACER MÉRITOS PARA ACERCARNOS AL
‘NIVEL DIOS’ REQUIERE MUCHÍSIMO MÁS ESFUERZO QUE SIMPLEMENTE REZAR.
¿Acaso creen que Acercarse a nuestro Amoroso Padre Dios ha de ser muy sencillo?
¡SIN VERDADERO ESFUERZO NO HAY MÉRITOS PARA
ALCANZAR TAN DIGNO HONOR!
Y claro que, con simples rezos podemos Acercarnos a nuestro Amoroso
Padre Dios, pero, con toda seguridad, no tan cerca como muchos de ustedes
esperan. Es decir, si bien es cierto que, los simples rezos pudieran ayudarnos a
Acercarnos a nuestro Amoroso Padre Dios, con seguridad no nos alcanzarán para
sentarnos en Su Mesa, sino para quizás sentarnos en las Mesas del Jardín de Su
Palacio. De manera que, DEPENDE DE CADA UNO DE
NOSOTROS RECORTAR LAS DISTANCIAS QUE NOS SEPARAN DE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS
y, recortar estas distancias, requieren de muchísimo más esfuerzo que dedicarle
ciertos ritos, a veces mal aprendidos. Para recortar esas distancias es necesario,
además de esforzarnos realmente por ‘Conocer a nuestro Amoroso Padre Dios’,
debemos deslastrarnos de nuestros pecados, porque nadie podrá ‘Acercarse a
nuestro Amoroso Padre Dios’ si no está totalmente Purificado o Limpio de
cualquier pecado. Pero: ¿Cuántos de ustedes tienen claro lo que significa la
palabra ‘pecado’? ¿Saben por qué Santo Tomás de Aquino los denominaba ‘vicios’?
Pues bien, la palabra ‘pecado’ significa simplemente ‘mancha’, debido a que son las
‘manchas que recubren nuestros Espíritus’ y que nos discapacitan para relacionarnos con
nuestro Amoroso Padre Dios. Santo Tomás de Aquino los denominaba ‘vicios’,
porque, esas ‘manchas’,
aparecen en nuestros Espíritus, cuando abusamos de los bienes materiales,
y abusar en el consumo de cualquier cosa material es ciertamente un ‘vicio’.
EL ORIGEN DE LOS VICIOS CAPITALES
Queda claro que, LOS
PECADOS SON SIMPLES VICIOS QUE DEBEMOS APRENDER A DOMINAR, A LOS FINES DE
DESLASTRARNOS DE ESAS MANCHAS QUE RECUBREN NUESTROS ESPÍRITUS. Pero
esta tarea nos resultará casi imposible de realizar mientras nuestros Espíritus
se mantengan dormidos y no se hagan ´Consientes de que no somos el Cuerpo que
habitamos’, el cual nos hace creer que debemos cumplir con sus caprichos,
porque si no moriremos, cuando en realidad ¡SOMOS
ETERNOS! TODOS LOS VICIOS TIENEN SU
ORIGEN EN LA NECESIDAD DE ALGÚN BIEN MATERIAL QUE, DESPUÉS DE HABER CUBIERTO
ESA NECESIDAD, PARECIERA QUE SIGUIÉRAMOS NECESITÁNDO DE ESE BIEN Y LO SEGUIMOS
CONSUMIENDO, HASTA QUE SE CONVIERTE EN UN VICIO. Por ejemplo, el
sexo es un bien material que necesita nuestro Cuerpo, a los fines de descargar
ciertas energías negativas que lo estresan, pero cuando seguimos requiriendo de
sexo, después de haber descargado esas energías estresantes, entonces el sexo
se convierte en un ‘vicio’, el cual Santo Tomás de Aquino denominó ‘Lujuria’.
Ahora bien, Santo Tomás de Aquino también nos indicó que, para combatir la
‘Lujuria’ tenemos que ejercitarnos en la ‘Virtud’ denominada ‘Castidad’, la
cual implica que nuestros Espíritus tomen el control de sus Cuerpos y les hagan
comprender que, HABIENDO
SATISFECHO LA NECESIDAD, ES NECESARIO DEJAR DE CONSUMIR ESE BIEN, PORQUE SI NO
NOS ‘MANCHAREMOS’ Y, ESAS ‘MANCHAS’ NOS DISCAPACITARÁN PARA ACERCARNOS A
NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS.
La misma reflexión se aplica para todos los pecados, tanto cuanto, simplemente son el producto de
los abusos de los bienes materiales que ejecutan nuestros Cuerpos, PERO QUE
nuestros Espíritus se lo permiten, PORQUE ESTÁN DORMIDOS. Les
mencioné sólo el pecado del sexo porque, pocos
son los que comprenden que el sexo es un bien material debido a que
el Cuerpo lo necesita para desestresarse, pero, al abusar del sexo, entonces se
manchan nuestros Espíritus. De manera que, la solución para desmanchar nuestros Espíritus es
tomar el control del Cuerpo y permitirle sólo el uso mensurado de los bienes
materiales.
EL PROCESO DEL EMBARRAMIENTO
Para que
comprendan con mayor facilidad el proceso del embarramiento de nuestros
Espíritus, les invito a leer mi Artículo:
https://verdaderoscreyentes.blogspot.com/2023/10/mi-comprension-de-un-espiritu.html
Según he podido
inferir, de todo lo leído, investigado y profundizado respecto a la Entidad que denominamos Espíritu, se encuentra
seccionada en tres partes, cada una como una extensión SIN DIVISIÓN del propio
Espíritu. Así como nuestros Cuerpos podemos dividirlos en cabeza,
tronco y extremidades, nuestros Espíritus se encuentran divididos en Alma,
Espíritu y Periespíritu. Y así como en nuestros Cuerpos cada una de sus partes
cumplen una función, cada una de estas extensiones de nuestros Espíritus tienen
su razón de ser. Por lo que logro comprender, el Alma de cada Espíritu
pareciera cumplir con las mismas funciones que la cabeza de nuestros Cuerpos,
tanto cuanto en la cabeza reside nuestro cerebro, en el cual almacenamos todos
nuestros recuerdos o ‘Experiencias de Vida’, así como ocurre en nuestras Almas.
La Extensión que denominamos Espíritu la podemos asemejar con el tronco de
nuestros Cuerpos, tanto cuanto, así como el tronco permite la integración de la
cabeza y las extremidades, el Espíritu permite la interconexión de las tres
Extensiones del Espíritu. El Periespíritu podemos asemejarlo a las extremidades
de nuestros Cuerpos, en el entendido de que es el Periespíritu el que está
interconectado con el Cuerpo, a los fines de darle movilidad.
Según he logrado
comprender, LA RAZÓN DE SER DEL PERIESPÍRITU ES
CONTROLAR EL CUERPO, para que ejecute aquellas ‘Experiencias de
Vida’ que le permitan al Espíritu ‘Adquirir el Conocimiento que le ayude a
hacerse Consciente de nuestro Amoroso Padre Dios. Entiendo también que, EL ESPÍRITU DEBE CONTROLAR AL PERIESPÍRITU PARA QUE
EJECUTE SÓLO AQUELLAS ‘EXPERIENCIAS DE VIDA’ QUE LE AYUDEN A ACERCARSE A
NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS, pero, como les he comentado en algunos
Artículos, parece que a nuestros Espíritus se les complicó el estar tomando
decisiones certeras y decidieron poner al Periespíritu en piloto automático y
nuestros Espíritus se fueron a dormir, dejando al mando del Cuerpo -Nave- al
Periespíritu, el cual decidió ejecutar el Programa de Libre Albedrío,
permitiendo así que el Cuerpo hiciera lo que le viniera en gana.
Ahora bien, EL PERIESPÍRITU ES LA EXTENSIÓN DEL ESPÍRITU QUE LO
ENVUELVE -de allí su nombre- y surge en atención a la necesidad de
mantener dentro de un Cuerpo Material a una Entidad Espiritual, la cual es
esencialmente Energía Pura. De hecho, algunos denominan al Periespíritu ‘Esencia
Terrenal’ porque esa ‘Extensión del Espíritu’ es la PARTE que se impregna de
‘Esencia Terrenal’ o de cierta fragancia MATERIAL, que le permite al Espíritu
permanecer dentro de un cuerpo material. Es decir, la única forma de que una Entidad Espiritual, que es Energía
Pura, pueda permanecer quieta -sin el movimiento volátil y fugaz propio de las
partículas energéticas- es que ponga sus pies en remojo de Esencia Material o
Terrenal y se envuelva en esa Esencia, a los fines de tener algo de peso
material estabilizador, que le permita establecerse dentro de un cuerpo material,
sin salir disparado del mismo, movido por su propia inestabilidad energética.
Luego, por el simple hecho de que el Periespíritu es la Extensión del Espíritu que se
encuentra impregnada de fragancia material, es en el Periespíritu en donde se
depositan o pliegan los excesos de los bienes materiales de los que el
Periespíritu le permite al Cuerpo abusar. Es por esta razón que, es
el Periespíritu el que se embarra o mancha con los ‘vicios o pecados capitales’
y, como el Periespíritu bordea o envuelve al Espíritu, pues, al estar muy
embarrado oscure el brillo del Espíritu. De allí la extrema importancia por
cumplir con el Segundo Objetivo, para el cual hemos sido revestidos de
materialidad, porque si nos dedicamos únicamente a ‘Crecer en el Conocimiento
que nos ayude a hacernos Conscientes de nuestro Amoroso Padre Dios’, lo cual
evidentemente pudiera hacernos brillar casi que con la misma intensidad de
nuestro Amoroso Padre Dios, este brillo nunca será visible si nuestro
Periespíritu está demasiado embarrado.
LA INTERCONEXIÓN
Resulta que, como
nuestros Cuerpos son Entidades Materiales, evidentemente necesitan satisfacer
ciertas necesidades materiales, a los fines de mantenerse en funcionamiento.
Luego, como el Periespíritu es la Extensión del Espíritu encargada de controlar
el Cuerpo, es el Periespíritu quien mueve al Cuerpo a procurar los bienes
materiales que satisfagan sus necesidades existenciales, que le permitan
mantenerse en perfecto funcionamiento. No obstante, el Periespíritu debería
permitirle al Cuerpo consumir el bien material sólo hasta la satisfacción
esencial de la necesidad, que le permita al Cuerpo cumplir con sus funciones,
pero, como el Periespíritu se ha identificado mucho con las necesidades del
Cuerpo, las ha asumido como propias y, consecuentemente, al disfrutar de las
satisfacciones que siente el Cuerpo al consumir ciertos bienes materiales, pues
el Periespíritu le permite al Cuerpo consumir en exceso esos bienes materiales
que le satisfacen, porque satisfacción genera en el Periespíritu una hermosa
sensación.
Según los entendidos en esta materia, el Alma refleja los patrones emocionales que tenemos sin resolver
y que se traducen en comportamientos, actitudes, formas de pensar, prejuicios
que hemos ido creando por condicionamientos o impresiones y que nos hacen vivir
anclados en los asuntos no resueltos por el Periespíritu. Todo lo
anterior construye, nuestro mundo, la salud
física y el bienestar en los diferentes aspectos de nuestra vida. El ALMA es
donde registramos las tendencias emocionales que van marcando nuestro carácter.
Tanto aquellas que nos dan valor, confianza, amor y expansión, como las
negativas: miedos, sentimientos de rechazo, culpa, rabia. De allí que, a pesar de que es el Periespíritu quien se ‘mancha con los
vicios capitales’, por el simple hecho de formar parte de una misma cosa que es
el Espíritu, el Alma Almacena en sí la información de los ‘vicios capitales’,
de los cuales se ha impregnado el Periespíritu.
Consecuentemente, estos ‘vicios capitales’ han
ido formando el Carácter propiamente de toda esa cosa que denominamos Espíritu,
simplemente porque se encuentra Registrado en el Alma. Es por esta razón que,
cuando Reencarnamos, nuestras Personas no pueden evitar manifestar el Carácter
que ha venido Almacenándose en nuestras Almas. De allí que, se hace urgente que
reconozcamos los vicios que se han acumulado en nuestros Periespíritus, porque,
A medida que
desarrollamos Nuestra consciencia y tenemos mayor conocimiento de nuestro mundo
interior, y a medida que mantenemos la atención en nuestras emociones sin
permitir que éstas nos controlen, el ALMA evoluciona, justamente porque aumenta
sus ‘Niveles de Consciencia’ y va
pasando de ser una sustancia opaca, sin forma y sin movimiento armonioso, a un
elemento energético luminoso.
Si hemos venido comprendiendo, el Cuerpo
ciertamente viene diseñado con algunos defectos físicos, que nos han de ayudar
a combatir o a evitar seguir embarrando el Periespíritu, pero NO ES EL CUERPO EL QUE TIENE LOS DEFECTOS ESPIRITUALES,
SINO QUE LOS DEFECTOS ESPIRITUALES SON LA CONSECUENCIA DE LOS VICIOS QUE SE HAN
VENIDO ACUMULANDO SOBRE NUESTROS PERIESPÍRITUS, VIDA TRAS VIDA. No son nuestros Cuerpos los que
están enfermos, sino que son nuestros Espíritus los que están agobiados por la
oscuridad en la que se encuentran. De manera que, cuando nuestro
Cuerpo desea comer mucho no es porque sufra de gula, sino que el que sufre de
gula es el Periespíritu, por lo que ES EL
PERIESPÍRITU EL QUE LE COMUNICA AL CUERPO EL DESEO DE COMER. Esto
implica que, ES EL ESPÍRITU EL QUE DEBE
CONTROLAR LOS DESEOS DE SU PERIESPÍRITU, MOVIENDO AL CUERPO A EJERCITARSE EN
LAS VIRTUDES, A LOS FINES DE COMBATIR LOS VICIOS. Así pues, cuando
sintamos inclinaciones a abusar de ciertos Bienes Materiales, reconozcamos en
esa inclinación los vicios que se han acumulado sobre nuestros Periespíritus,
vida tras vida, y combatamos esas inclinaciones con las Virtudes, SIN IMPORTARNOS LO QUE SUFRA EL CUERPO PORQUE, EN
DEFINITIVA, EL DESEO NO TIENE SU ORIGEN EN EL CUERPO SINO EN EL PERIESPÍRITU. ¡EL CUERPO ES APENAS UNA NAVE QUE SIRVE DE
INSTRUMENTO PARA NUESTROS APRENDIZAJES! NO IMPORTA QUE EL CUERPO SUFRA
PORQUE SIMPLEMENTE ES UN OBJETO SIN VIDA. ¡LA VIDA SE LA DAMOS NOSOTROS!
PLANIFICAMOS PARA EVITAR LOS
VICIOS CAPITALES
De manera que, la Clave para evitar que
nuestros Periespíritus se embarren es evitando los excesos de los bienes
materiales, pero, para lograrlo, tenemos que convencer a nuestros
Periespíritus que su Esencia Ontológica es Espiritual y que el Cuerpo es apenas
una Nave que debemos controlar. En este orden de ideas, el Cuerpo debe
comprender y aceptar que entre todos los bienes materiales hay algunos que les
son verdaderamente necesarios y otros no les son tan necesarios, pero, de todos
esos bienes, debe acostumbrarse a consumirlos con mensura, hasta satisfacer la
necesidad cierta, que le permita funcionar eficientemente, evitando el consumo
excesivo e innecesario. Por ejemplo, alimentarse le es absolutamente necesario,
porque si no se alimentara dejaría de funcionar, pero eso no significa que se
permita comer más allá de lo requerido para realizar las labores de cada día.
Creo que, todos
los que me hayan leído ya deben tener muy claro que, AL SER ESPÍRITUS JAMÁS MORIMOS, SINO QUE REENCARNAMOS Y ANTES DE CADA
REENCARNACIÓN NUESTRAS ALMAS ‘PLANIFICAN NUESTRAS VIVENCIAS EN LA PRÓXIMA VIDA’.
Uno de los factores que se toman en cuenta durante la ‘Planificación de las
Almas’ es la cantidad de barro que recubre nuestros Periespíritus, a los fines
de procurar ‘Experiencias de Vida’ que nos ayuden a deslastrarnos un poco de
los ‘vicios capitales’, que hemos venido acumulando, vida tras vida. Así pues,
cuando un Periespíritu se encuentra recubierto por demasiada cantidad del barro
de la gula, el Alma de ese Espíritu suele Planificar el Diseño de un Cuerpo
-Nave- que ayude al Periespíritu a deslastrarse del ‘vicio de la gula’ y, consecuentemente,
el Cuerpo que Diseñan para Reencarnar es un Cuerpo con ciertas dificultades
para alimentarse, a los fines de que se vea forzado a regular su alimentación,
lo que ayudará al Periespíritu a deslastrarse del ‘vicio de la gula’. Ocurre
entonces que, aquellos que sufren de
enfermedades que les obligan a controlar la alimentación (diabetes, tensión,
úlceras gastrointestinales, etc.), es porque sus Periespíritus están muy
embarrados del vicio de la gula y consecuentemente Planificaron sufrir esas
enfermedades o deficiencias físicas a los fines de controlar la alimentación y
así evitar seguir cayendo en el vicio de la gula.
Pero ocurre que, debido al Velo que nos colocan antes de Reencarnar, a
todos se nos olvida lo que nuestras Almas ‘Planificaron para nuestros
Crecimientos Espirituales’, ya sea mediante la superación de alguna Prueba o
del sufrimiento de algún Karma. Consecuentemente, aquellos que
sufren de diabetes se suelen quejar diciendo “Esta maldita enfermedad que no me
deja comer todo lo que deseo comer”, porque sus Espíritus no recuerdan que esa
enfermedad, más que una maldición, es una bendición ‘Planificada por el Alma’,
a los fines de que el Periespíritu logre deslastrarse más fácilmente del barro
de la Gula. SI EN VEZ DE QUEJARNOS DE AQUELLAS
‘EXPERIENCIAS DE VIDA’ QUE NOS CAUSAN SUFRIMIENTO, NOS DETUVIÉRAMOS A MEDITAR
EN QUÉ BENEFICIAN ESAS ‘EXPERIENCIAS DE VIDA ALGO MOLESTAS’ A NUESTROS
ESPÍRITUS, ENTONCES CON TODA SEGURIDAD DESCUBRIRÍAMOS LOS VICIOS QUE AQUEJAN A
NUESTROS ESPÍRITUS Y, EN VEZ DE QUEJARNOS, AGRADECERÍAMOS ESAS ‘EXPERIENCIAS DE
VIDA’, QUE EN DEFINITIVA NOS AYUDAN A ‘CRECER ESPIRITUALMENTE’.
Siddhartha decía
que “EL ORIGEN DE LOS SUFRIMIENTOS DE LOS
HOMBRES SE ENCONTRABA EN SUS DESEOS”, pero, ¿qué cosas son los
deseos sino aquello a lo que nos inclinan los vicios o pecados capitales? Ahora
bien, para eliminar el sufrimiento Siddhartha nos dejó una serie de pasos
conocidos como EL NOBLE CAMINO ÓCTUPLE,
a los fines de llegar a Nirvana o lo que es lo mismo: LLEGAR A LA CESACIÓN DEL SUFRIMIENTO ELIMINANDO LOS
DESEOS. Según he podido determinar, estos ocho pasos los podemos
recorrer rápidamente, tan sólo reconociendo y aceptando que los deseos tienen su origen en
nuestras Mentes, en donde se interconectan LAS NECESIDADES MATERIALES DE
NUESTRO CUERPO CON los vicios o pecados que NUESTRO PERIESPÍRITU HA venido
acumulando, vida tras vida, SURGIENDO ASÍ LA NECESIDAD EXAGERADA DE LOS BIENES
MATERIALES, QUE SOLEMOS DENOMINAR DESEOS DE LA CARNE, AUNQUE REALMENTE SON MÁS
DEL PERIESPÍRITU QUE DE LA CARNE O Cuerpo. Al aceptar esta realidad
con toda seguridad lograremos recorrer el Noble Camino Óctuple aceleradamente,
porque estaremos reconociendo y aceptando que: no somos el Cuerpo que habitamos, y este
Conocimiento debería movernos a esforzarnos por deslastrarnos de nuestros ‘vicios
o pecados acumulados’, enseñando a nuestro Cuerpo a ser mensurado en el consumo
de los bienes materiales.
Cuando nuestro Cuerpo reconozca y acepte que los bienes
materiales existen únicamente para su subsistencia y no para su deleite
entonces dejará de desearlos vehementemente y dejará de sufrir porque
desaparecerá el deseo, a la par de que estaremos deslastrándonos de nuestros
vicios. De manera que, cuando creas que necesitas
algún bien material -DESEOS-, pero te cuesta obtenerlo, pues, en vez de sufrir
por la ausencia de ese bien, detente a meditar si aquello que deseas pudiera o
no embarrar tu Periespíritu. Al hacernos Conscientes de lo que realmente Somos
y de lo que hemos venido a hacer a nuestros Mundos comenzaremos a comprender y
aceptar que, todas aquellas cosas por las cuales sufrimos (hambre, sed, escasez
de dinero, deseos sexuales, ... odios), realmente los sufre el Cuerpo, por lo
que el Espíritu no debe sufrir, sino que debe
esforzarse por recordar la razón por la cual su Alma PLANIFICÓ esas duras
vivencias, a los fines de aprovechar esas dolorosas Pruebas para Crecer
Espiritualmente.
Es decir, al enfrentarnos a algún tipo de impedimento para
disfrutar de algún bien material -DESEOS QUE NO SE LOGRAN SATISFACER-, debemos
tener claro que, muy probablemente ese impedimento es la consecuencia del
alguna ‘Planificación de nuestras Almas’ o de algún Karma que tenemos que
saldar y, consecuentemente, ese bien se
mantendrá esquivo a nuestros deseos, hasta que no logremos comprender la razón
de la escasez de ese bien. Por ejemplo, aquellos que les cuesta obtener abundantes cantidades de
dinero, muy probablemente lo Planificaron así para evitar seguir cayendo en el
vicio de la avaricia. Consecuentemente, mientras no se hagan
Conscientes de la abundancia del barro de la avaricia que embarga a sus
Periespíritus, pues no lograrán salir del atolladero que les impide ser prósperos
al procurar excelentes ingresos económicos. Cuando se reconoce y se acepta que
el escaso ingreso económico es probablemente la consecuencia del vicio de la
avaricia, arrastrado de vidas pasadas, y se toman cartas en el asunto, a los
fines de deslastrarnos de ese pegajoso barro, entonces el dinero comenzará a
fluir con la abundancia que merezca el Grado de Consciencia que tengamos acerca
del tratamiento que debemos darle al dinero. De manera que, si habiendo
descubierto que tu Periespíritu está recubierto de gran cantidad del barro de
la avaricia y aun así sigues deseando dinero para aplicarlo en cosas
innecesarias, pues seguirás sufriendo por la ausencia de dinero, porque el
dinero te seguirá siendo esquivo.
JUGANDO CON MUCHO TINO
El hecho es que,
cuando nos hagamos Conscientes de lo que realmente Somos, automáticamente nos
preguntaremos: “¿Cuál es la razón de que me haya dejado revestir de
materialidad y así disminuir mi potencialidad espiritual?”, porque,
evidentemente, pareciera no existir una razón lógica para haber aceptado tal
desfachatez. Pero la realidad es que, ACEPTAMOS
QUE SE NOS REVISTIERA DE MATERIALIDAD PORQUE SE NOS DIJO QUE VENDRÍAMOS A ESTOS
MUNDOS A JUGAR UN HERMOSO PERO MUY SERIOS JUEGO, lo cual es verdad,
pero, a estas alturas del El Gran Juego, muchos son los que se sienten
decepcionados de haber aceptado Jugar, simplemente porque no se han tomado en
serio El Gran Juego y, consecuentemente, no han logrado realizar excelentes
Jugadas. El hecho es que, si realmente queremos realizar excelentes Juagadas,
lo primero que tenemos que hacer es hacernos Conscientes de que hemos venido a
este Mundo a Jugar, por lo que, DEBEMOS
ESFORZARNOS POR JUGAR CON MUCHO TINO, TRATANDO DE DESCUBRIR, EN CADA
ACONTECIMIENTO O ‘EXPERIENCIA DE VIDA’, LA MEJOR JUGADA QUE DEBEMOS HACER.
Jugar con mucho
tino significa, APRENDER A DESCUBRIR, LA RAZÓN
DE CADA ‘EXPERIENCIA DE VIDA’ -BUENA O MALA-, QUE NOS TOCA VIVIR. En
el entendido de que, gran parte de nuestras ‘Experiencias de Vida’ han sido
‘Planificadas por nuestras Almas’, es lógico asumir que, ante cualquier
‘Experiencia de Vida’, siempre debemos preguntarnos: ¿Será una Prueba que debo
Superar? o ¿Será un Karma que debo cancelar? o ¿Será un vicio del cual debo
deslastrarme? Esta última pregunta es muy importante porque, AL DESCUBRIR NUESTROS VICIOS PODEMOS OCUPARNOS EN
DESLASTRARNOS DE LOS MISMOS. Luego, hay vicios que son muy sencillos
de descubrir, porque se hacen muy evidentes, como el de la gula o el de la
avaricia, pero algunos vicios no son tan sencillos de identificar, como es el
caso de la Soberbia. Además, a veces no basta con identificar el vicio y
dedicarnos a deslastrarnos del mismo con vehemencia, sino que, debemos
comprender que, INCLUSO LOS VICIOS FORMAN PARTE
DE LAS NECESARIAS ‘EXPERIENCIAS DE VIDA’, POR LO QUE, NO DEBEMOS DESLASTRARNOS
DE LOS VICIOS SIN ANTES HABER APRENDIDO LO QUE ESE VICIO NOS QUISO ENSEÑAR.
De manera que, INCLUSO LOS VICIOS FORMAN PARTE DEL JUEGO POR NUESTROS
MUNDOS, POR LO QUE DEBEMOS TRATARLOS CON MUCHO TINO, A LOS FINES DE QUE NOS
SIRVAN PARA REALIZAR EXCELENTES JUGADAS. Por ejemplo, el vicio de la soberbia surge del abuso del orgullo
propio de nuestros Espíritus, tanto cuanto Somos Hijos de Dios y
consecuentemente Somos Dioses. Pero al olvidar que el resto de los
que conviven con nosotros también son Hijos de Dios, tanto cuanto también son
Espíritus, pues comenzamos a creer que somos superiores a los demás y así
nuestro orgullo se convierte en el vicio de la soberbia. Respecto al orgullo, debemos hacernos Conscientes de que
es algo bueno, tanto cuanto es importante y necesario defender nuestra Dignidad
de Hijos de Dios, pero debemos evitar pisotear la dignidad de los demás cuando
estemos defendiendo nuestra propia Dignidad.
Consecuentemente,
al deslastrarnos del vicio de la soberbia, debemos actuar con gran habilidad, prudencia y
buen juicio, no sea que nos arranquemos incluso la fragancia del
Orgullo que se necesita para mantener la Dignidad de Hijos de Dios. Por
ejemplo, pudiera ocurrir que tengamos un empleo en el cual consideramos que no
se nos respeta (ni laboral, ni profesional, ni personalmente), por lo que, en
atención a la defensa de nuestra Dignidad de Hijos de Dios, debemos exigir que
se valore nuestro desempeño laboral, pero estás exigencias debemos hacerlas de
buenas maneras (sin insultos, sin violencia) y sobre todo SIN MIEDO, porque
estamos defendiendo lo justo. Cuando les comento lo del MIEDO es porque muchas
personas tienen temor de reclamar un justo trato laboral por temor a ser
despedidos y entonces soportan los malos tratos a los que son sometidos porque
no confían que, al ser
Hijos de Dios, siempre deben exigir justicia y, si esa justicia se
nos es negada, pues, es mejor no seguir laborando en esa empresa y confiar que
nuestro Amoroso Padre Dios nos habrá de Proveer de un mejor empleo, en donde
nuestra Dignidad de Hijos de Dios no sea vulnerada.
Pero entiéndase
que, lograr un mejor empleo siempre habrá de depender de nuestro Orgullo al
considerarnos Hijos de Dios, lo cual significa que tenemos que tener la Plena
Confianza en que nuestro Amoroso Padre Dios nos Concederá un mejor empleo. De
manera que, si ese ‘mejor empleo’ tarda en Manifestarse es porque debemos ejercitar
nuestra confianza en el Amor que Dios nos tiene, tanto cuanto somos sus Hijos.
¿Ven el Hermoso Juego? El Orgullo de sabernos Hijos de Dios es muy necesario,
tanto cuanto eso Somos, pero debemos hacernos Conscientes de lo Hermoso del
Orgullo, en el entendido de que SI REALMENTE
ESTAMOS CONSCIENTES DE QUE SOMOS HIJOS DE DIOS ENTONCES DEBERÍAMOS ESTAR
CONSCIENTES DE QUE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS SIEMPRE ESTÁ DISPUESTO HA
OTORGARNOS AQUELLO QUE LE PEDIMOS, SIEMPRE Y CUANDO SEA PARA NUESTRO BIEN.
Es decir, cuando
ese mejor empleo que estamos esperando tarda en llegar, no es porque nuestro
Amoroso Padre Dios no quiera complacernos, sino porque quizás el empleo que
estamos pidiendo no es el que nos conviene o quizás porque no es el momento de
ingresar en esa empresa, para que realmente ese empleo sea el mejor. Así pues,
mientras estemos esperando que se nos otorgue un mejor empleo DEBEMOS MANTENERNOS CONFIADOS QUE, EN EL TIEMPOR DE
NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS, HABREMOS DE OBTENER ESE ‘MEJOR EMPLEO’,
y, mientras tanto, seguimos enviando currículums a otras empresas, en donde
creamos que se pueden cumplir nuestros deseos de superación, porque también es
bastante probable que nuestro Amoroso Padre Dios Desea que tengamos ciertas
‘Experiencias de Vida’ antes de Concedernos aquello que deseamos. EL ORGULLO EXISTE PARA QUE NOS MANTENGAMOS CONSCIENTES DE
LO QUE REALMENTE SOMOS -ESPÍRITUS- Y CONSECUENTEMENTE NOS ESFORCEMOS POR ‘ACUMULAR
EL CONOCIMIENTO QUE NOS AYUDE A CRECER ESPIRITUALMENTE’. Y este
‘Crecimiento Espiritual’ será el aditivo necesario y esencial para lograr ese
mejor empleo que deseamos.
Como podrán
apreciar, se trata es de ejercitarnos constantemente en hallar el equilibrio
entre lo que verdaderamente necesita el Cuerpo -Nave- para funcionar
eficientemente y lo que pudiera considerarse abusar de los bienes materiales.
Es decir, no es malo
que deseemos los bienes materiales, tanto cuanto son una necesidad física de
nuestros Cuerpos, sino que lo malo es el consumo del bien material más allá de
la satisfacción de la necesidad que le da origen. Un Cuerpo necesita
alimentarse, a los fines de tener la energía necesaria para funcionar, pero no
necesita engordar, porque lo común es que no necesite almacenar energía. Un
Cuerpo necesita dinero, a los fines de cubrir sus necesidades básicas de
existencia material -alimentarse, vestirse, tener un lugar en donde descansar,
… incluso divertirse-, pero no necesita tener dinero en una abundancia tal que
el Cuerpo comience a malgastar el dinero en cosas innecesarias, algunas de las
cuales pudieran serle muy dañinas, como las drogas. Un Cuerpo necesita descansar,
pero sólo hasta recuperar las energías que le permitan seguir funcionando
eficientemente, en su día a día, por lo que no necesita dormir más de ocho
horas al día. Un Cuerpo necesita de sexo, tanto cuanto necesita descargar las
energías negativas que a veces lo embargan, pero no necesita mantener
relaciones sexuales tan seguidas que incluso llegue a descargar las energías
positivas que requiere para funcionar eficientemente. Un Cuerpo necesita
incluso envidiar, porque la envidia nos mueve a mejorar, para alcanzar aquello
que los demás han logrado, pero no necesita robar aquello que los demás han
logrado y mucho menos necesita odiar a los demás por aquello que han logrado… Un Cuerpo necesita ser consentido, justamente para no
acumular muchas energías negativas, producto de los propios deseos de
satisfacción material, que no se logran satisfacer plenamente, pero jamás
necesita ser consentido al extremo de que se crea el más importante que el
propio Espíritu, que le da la vida.
El
Periespíritu está PROGRAMADO para mantener su propia existencia, pero como se
identifica plenamente con las necesidades del ‘Cuerpo Físico’, entonces
considera que su existencia depende de satisfacer las necesidades materiales
del ‘Cuerpo Físico’. Resulta que, después
de que hubo la caída de consciencia y la raza humana decidió apartarse del
sendero de unidad, negando su propia conexión con NUESTRO AMOROSO PADRE Dios,
El PERIESPÍRITU tomo el papel de estar a cargo, pero sin una guía, sin un mapa,
sin consejeros que lo asistiera, TANTO CUANTO, NUESTROS ESPÍRITUS LO PUSIERON
EN PILOTO AUTOMÁTICO Y SE FUERON A DORMIR. Entonces, el Periespíritu
comenzó a tratar de entender y crear reglas de las cosas que le estaban
aconteciendo, reglas y asociaciones que no siempre son correctas, pero que,
para el Periespíritu’, esas reglas, creadas por él mismo, se convirtieron en su
verdad, la cual ha procurado seguir durante muchas vidas, degenerando en los
vicios que se han venido acumulando en nuestros Periespíritus.
Como les comenté, los deseos tienen su origen en nuestras
Mentes, en donde se interconectan LAS NECESIDADES MATERIALES DE NUESTRO CUERPO
CON los vicios o pecados que NUESTRO PERIESPÍRITU HA venido acumulando, vida
tras vida, SURGIENDO ASÍ LA NECESIDAD EXAGERADA DE LOS BIENES MATERIALES, QUE
SOLEMOS DENOMINAR DESEOS DE LA CARNE, AUNQUE REALMENTE SON MÁS DEL PERIESPÍRITU
QUE DE LA CARNE O Cuerpo. Es decir, si bien es cierto que es el Cuerpo el que
siente las carencias de los bienes materiales, el abuso de esos bienes tiene su
origen en el barro que recubre nuestros Periespíritus, el cual mueve al Cuerpo
a desear más allá de la satisfacción de la propia necesidad. Consecuentemente,
para retomar el control de nuestras existencias materiales, a los fines de ocuparnos
en nuestros ‘Crecimientos Espirituales’, lo primero que tenemos que hacer es recodificar
nuestros Periespíritus, a los fines de que cumpla con sus funciones originales.
El truco está en reconocer y aceptar que nuestro
origen es espiritual. Cuando nos
hagamos ‘Conscientes de nuestro Origen Espiritual’, comenzaremos a restarle
importancia a nuestra existencia material y nuestro Periespíritu comenzará a
cambiar sus prioridades, al comprender que lo verdaderamente importante es su
propia coexistencia espiritual y abandonará sus antiguas creencias o códigos,
que lo mantenían esforzado por procurar bienes materiales. ¡AL PERIESPÍRITU HAY QUE RECORDARLE QUE ÉL ES ESPÍRITU Y
NO MATERIA! Cuando
el Periespíritu recuerde que él es eterno y el cuerpo es efímero, entonces
comenzará a procurar aquello que le ayude a enriquecer y mejorar su existencia
espiritual, la cual es eterna, y dejará de ocuparse de mejorar su existencia
material, la cual es efímera y dolorosa.
RETOMANDO EL CONTROL
El hecho es que,
según les he venido Revelando, al olvidarnos de que realmente SOMOS UN ESPÍRITU CON UN CUERPO Y NO UN CUERPO CON UN
ESPÍRITU, nos hemos venido acostumbrando a complacer las necesidades
del Cuerpo como si fueran necesidades propias del Espíritu y esto ha degenerado
en la gran cantidad de barro pegajoso y maloliente, que no nos permite
deslumbrar con nuestro brillo. Entiéndase que, EL
VICIO SURGE PORQUE EL PERIESPÍRITU LLEGA A SENTIR LAS EMOCIONES QUE SIENTE EL
CUERPO AL SATISFACER SUS NECESIDADES MATERIALES Y, CONSECUENTEMENTE, EL
PERIESPÍRITU LE DA RIENDA SUELTA LA BUSQUEDA DE LA SATISFACCIÓN QUE SURGE AL
CONSUMIR BIENES MATERIALES, PORQUE ESAS SENSACIONES LE AGRADAN AL PERIESPÍRITU.
Luego, si bien es cierto que podemos echarle la culpa al Periespíritu, de los
vicios que le recubren, tampoco es menos cierto que estos vicios surgieron por
las necesidades materiales del Cuerpo.
Como los vicios
surgen por las necesidades materiales del Cuerpo, el único que puede ayudar al
Periespíritu, a deslastrarse del barro que le recubre, es el Cuerpo, evitando
desear más allá de la satisfacción per se de la necesidad. De allí que, para
retomar el control de nuestras existencias, lo primero que tenemos que hacer es
recordarle a nuestros Periespíritus lo que realmente son, a los fines de que se
desidentifiquen de las necesidades del Cuerpo. Pero, en el entendido de que al principio nos
costará un poco convencer al Periespíritu de desidentificarse de los deseos del
Cuerpo, tanto cuanto son los propios deseos del Periespíritu, conviene que
comencemos por conversar
con nuestros Cuerpos, a los fines de que controle sus necesidades de los bienes
materiales, lo que a la larga ayudará a nuestros Periespíritus a
desidentificarse.
Es decir, siempre debemos mantener presente que, aquello por lo que creemos que estamos sufriendo es algo
que nuestro Cuerpo cree necesitar desesperadamente, simplemente porque nuestro
Periespíritu lo desea, tanto cuanto está recubierto de ese vicio.
Luego, resulta mucho más cómodo recordarle a nuestro Cuerpo la verdadera
importancia de ese bien por el cual sufre, a los fines de que comprenda su
verdadera utilidad y deje de sufrir con tanto desespero, lo que disminuirá el
deseo del Periespíritu. Ocurrirá entonces que, cuando el Cuerpo logre
satisfacer la necesidad per se -el hambre, el agotamiento físico, descargar
energías negativas, …- de ese bien material deseado en la Mente -alimentos,
descanso, sexo, …-, el
Periespíritu comenzará a recordar que las necesidades del Cuerpo no son las del
Espíritu y aceptará que, una vez satisfecha la necesidad per se, debe de dejar
de pensar en ese bien. La Clave está
en que, al sentir que estamos preocupados o sufriendo por algún bien material, nuestros
espíritus deben recordar que no somos nosotros los que sufrimos, sino que el
que sufre es nuestro Cuerpo y esto no nos debe preocupar, sino que debemos
ocuparnos en descubrir la Enseñanza que Planificamos Aprender a través de ese
sufrimiento o Prueba.
Les recuerdo que, cuando nuestras Almas Planifican nuestras
Reencarnaciones, procuran hacerlo considerando los vicios que recubren nuestros
Periespíritus, a los fines de que logremos deslastrarnos de esos vicios.
Ocurre entonces que, cuando nuestro Periespíritu se encuentra muy embarrado del
vicio de la avaricia, nuestra Alma suele Planificar que Reencarnemos en una
familia, ciudad, … condiciones de vida, que nos dificulten la adquisición de
dinero. La gran cantidad del barro de la avaricia en nuestros Periespíritus y
la dificultad por adquirir dinero genera en nuestras Mentes un fuerte deseo por
el dinero, lo cual, al no adquirirlo con facilidad, degenera en una sensación
de sufrimiento que se manifiesta en el Cuerpo, el cual pudiera querer morir, al
no soportar ese sufrimiento que tiene su origen en los deseos propios del
Periespíritu. Pero entiéndase que, si bien es cierto que una gran parte de los
deseos tienen su origen en los vicios acumulados en nuestros Periespíritus, LOS DESEOS DE LOS BIENES MATERIALES SE MANIFIESTAN EN
NUESTROS CUERPOS COMO UNA NECESIDAD IMPERIOSA QUE NOS HACE SUFRIR, SIMPLEMENTE
PORQUE EL VICIO ACUMULADO EN NUESTROS PERIESPÍRITUS NOS MUEVE A PROCURAR BIENES
MÁS ALLÁ DE LA SATISFACCIÓN PER SE DE LA NECESIDAD.
EVITANDO
ENAMORARNOS
El hecho es que, las sensaciones de satisfacción que producen los
bienes materiales en nuestros Cuerpos hacen sentir en nuestros Periespíritus
una sensación parecida al Amor que nos Manifiesta nuestro Amoroso Padre Dios,
con la marcada diferencia de que El Amor que nos tiene nuestro Amoroso Padre
Dios es Eterno mientras que las sensaciones de satisfacción que producen en
nuestros Cuerpos los bienes materiales son efímeras y algunas duran apenas unos
segundos. No obstante, debido al Velo, que nos
colocan antes de Reencarnar, nuestros Espíritus extrañan esa sensación de Amor
que se siente al estar cerca de nuestro Amoroso Padre Dios y, al sentir a
través de nuestros Cuerpos, aunque sea efímeramente, esa sensación que extrañan,
pues se aferran a esa sensación de satisfacción que le producen los bienes
materiales al Cuerpo, por lo que podemos decir que nos enamoramos de los bienes materiales y le damos rienda
suelta al Cuerpo para que los consuma y así sentir esa sensación que extrañamos.
Quizás la sensación de satisfacción más
placentera para nuestros Cuerpos es la que ocurre al tener relaciones sexuales,
la cual, a pesar de ser la más efímera de todas las satisfacciones materiales,
es la más satisfactoria de todas porque nos libera de energías negativas que
nos embargan. Es por esta razón que solemos denominar amor a aquella sensación
que experimentamos al tener relaciones sexuales. Ciertamente las relaciones
sexuales son altamente satisfactorias, pero en extremo efímeras sin embargo la
sensación de satisfacción deja una huella tan profunda que pasamos gran parte
de nuestro día a día pensando en esa increíble sensación. ¿Se imaginan lo que
debe sentir un Espíritu al acercarse a nuestro Amoroso Padre Dios?, pero,
tristemente, al no
recordar lo que verdaderamente Somos, le estamos negando a nuestros Espíritus
el disfrutar de esa indescriptible Experiencia de Amor DIVINA y perdemos tiempo
en ocuparnos de sensaciones efímeras, de falsos amores.
Consecuentemente, nuestro Espíritu tiene que mantenerse firme y
recordar siempre que el Amor que él persigue es el Amor de Dios, el
cual Es Eterno y por muchiiiiisiiiiimoooooooooooooo más reconfortante y
satisfactorio que las efímeras satisfacciones que nos dejan las Experiencias
Materiales. Es por esta razón que la Primera
Regla de El Gran Juego siempre nos recuerda que debemos esforzarnos por procurar más El Amor de Dios, que Es
Eterno, que el amor efímero que nos ofrecen las Experiencias Materiales.
De allí que, cada vez que nuestros Cuerpos estén sufriendo por algún bien
material, nuestros Espíritus deben conversar
seriamente con nuestras Naves y recordarles nuestros Objetivos Existenciales,
lo que significa hablarles del Objetivo de esa Experiencia de Vida Material,
por la cual está sufriendo, a los fines de que el Cuerpo se entere de que sólo
le está permitido consumir esos bienes hasta su propio sustento, evitando enamorarse
de esos bienes, pese a que el Cuerpo
pareciera que se va a morir en la ausencia de esos bienes. Cuando
nuestro Cuerpo reflexionen acerca de estas realidades existenciales, nuestro
Periespíritu comenzará a recordar la razón de su existencia y su verdadera
esencia y se esforzará por desidentificarse de
las sensaciones de satisfacción del Cuerpo, que son el origen de los deseos que
han venido manchando a nuestro Periespíritu del pegajoso, pesado y maloliente
barro que solemos denominar pecado.
Ahora bien, al conversar con nuestros Cuerpos
debemos mantener siempre presente el Principio Fundamental de nuestra realidad
existencial: ¡DIOS ES AMOR! Es decir, existimos porque Dios nos Ama y si Dios nos Ama no
deberíamos sufrir. Ergo, DEBE EXISTIR
UNA RAZÓN POR LA CUAL EL AMOR DE DIOS PARECIERA NO SER EVIDENTE EN LA VIDA DEL
QUE SUFRE. Y la razón de que muchas veces no obtengamos aquello que
deseamos es la que nuestro Amado Yeshuá nos indicó: «¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará
una piedra? ¿o si pescado, en lugar de pescado, le dará una serpiente? ¿O
si le pide un huevo, le dará un escorpión?», y esta es la
hermosa realidad de nuestras existencias: NUESTRO
AMOROSO PADRE DIOS JAMÁS NOS DARÁ ALGO QUE PUDIERA HACERLE DAÑO A NUESTRO
ESPÍRITU. Consecuentemente, no
cuenten con que nuestro Amoroso Padre Dios le dará dinero a aquel cuyo
Periespíritu se encuentra abarrotado del vicio de la avaricia,
porque, si le da más dinero, con seguridad se seguirá embarrando del vicio de
la avaricia. Pero, cuando aquel que sufre del vicio de la avaricia se percate
del mal uso que le ha venido dando al dinero, vida tras vida, y deponga su
actitud de rico epulón, procurando aplicar el dinero en lo estrictamente
necesario, entonces, con toda seguridad, el dinero comenzará a Manifestarse
abundantemente, tanto cuanto ya se ha aprendido la lección, que motivó
Planificar la escasez de dinero.
Ahora sí, ya Conscientes de estas realidades,
estamos preparados para tomar el control de nuestras existencias, a los fines
de lograr nuestro ‘Perfeccionamiento Espiritual’, lo cual es la razón por la
cual hemos sido revestidos de materialidad. Si han profundizado lo que les he
venido diciendo, creo que ya han comprendido y aceptado que NO SOMOS EL CUERPO QUE HABITAMOS, por lo que, EL CUERPO NO DEBE CONTROLAR NUESTRAS ‘EXPERIENCIAS DE
VIDA’, SINO QUE SOMOS NOSOTROS LOS QUE DEBEMOS, AUTORIZARLE O NO, CIERTAS
EXPERIENCIAS DE VIDA, A NUESTROS CUERPOS. Evidentemente, debemos
autorizarles a nuestro Cuerpo sólo aquellas ‘Experiencias de Vida’ que le
permitan a nuestro Espíritu ‘Crecer en el Conocimiento que nos ayude a hacernos
Conscientes de nuestro Amoroso Padre Dios’ y evitar aquellas ‘Experiencias de
Vida’ que nos alejen de nuestro Amoroso Padre Dios, por lo que, cuando nuestro
Cuerpo se esté enamorando de ciertas ‘Experiencias Materiales’, pues debemos
tener una seria conversación con nuestros Cuerpos.
CONVERSANDO
AMENAMENTE
Conversar amenamente significa que: NO VAMOS A DISCUTIR O PELEAR CON NUESTROS CUERPOS, SINO
QUE VAMOS A EXPLICARLE LO MEJOR POSIBLE EL POR QUÉ DE SUS SUFRIMIENTOS, A LOS
FINES DE QUE REGULARICE LOS DESEOS DE AQUELLO QUE LO HACE SUFRIR. Evidentemente,
la conversación amena
ha de ocurrir en nuestras Mentes, el cual es el espacio en donde se
interrelacionan nuestros Periespíritus con nuestros Cuerpos. Pero, como sabemos
que nuestros Periespíritus están muy identificados con las necesidades de
nuestros Cuerpos, evidentemente no podemos esperar que nuestros Periespíritus
inicien la conversación amena, tanto cuanto el Periespíritu también desea
disfrutar exageradamente de los bienes materiales. No obstante, como nuestros
Periespíritus son una Extensión de nuestros Espíritus, quien debe ejecutar la
conversación amena es nuestro Espíritu, lo cual evidentemente puede
realizar porque se encuentra dentro del Periespíritu, como un conductor dentro
de un automóvil.
Luego, para que nuestro Espíritu pueda realizar la necesaria
conversación amena con nuestro Cuerpo EL ESPÍRITU debe Despertar. Es
por esta razón que, al
proceso de retomar el control de nuestras existencias se le denomina Despertar
Espiritual y, como algunos denominan al Espíritu propiamente Consciencia,
pues, algunos denominan a este proceso como un Despertar de Consciencia. Cuando el Espíritu conversa a través del Periespíritu con
el Cuerpo, evidentemente el Periespíritu escucha la conversación y comienza a
recordar su verdadera naturaleza y las razones de su existencia, lo que mueve
al Periespíritu a deslastrarse del putrefacto barro que lo envuelve.
Así pues, para evitar que nuestros Cuerpos se
enamoren de las sensaciones de satisfacción que le producen los bienes
materiales, debemos esforzarnos por mantener a
raya a nuestros Cuerpos conversando seriamente con ellos. Las
conversaciones con nuestros Cuerpos pudieran darse de la siguiente manera o
bajo las siguientes premisas de toma de Consciencia:
· Cuando nuestro Periespíritu esté embarrado del
vicio de la gula seguramente a nuestro Cuerpo se sentirá inclinado a comer más
allá de lo necesario para funcionar o siempre estará procurando los mejores
alimentos y entonces debemos llamarle la atención y decirle: “¡Epa!!! Recuerda
que el exceso de alimentos te hace daño, porque
puede congestionar tu sistema digestivo y dañar algunos de tus órganos.
Además, te hace engordar y eso te hace pesado y lento para realizar tus
actividades”. Evidentemente, los excesos del barro de la gula en nuestros
Periespíritus, hará que tengamos pensamientos en defensa de la necesidad de
seguir consumiendo, aquellos alimentos que nos gustan. Que si está sabroso, que
si es por hoy nada más, que si no siempre lo hago, … y un sinfín de excusas
para tratar de convencernos de seguir consumiendo esos alimentos. Entonces,
debemos ponernos firmes y exhortar a nuestro Cuerpo a dejar de comer,
ofreciéndole el comerlos más tarde u otro día, cuando ya haya digerido lo que
acaba de consumir. Lo importante es lograr que ese día de gula se aleje de
aquellos platos que le gustan, convenciéndolo de que otro día los volverán a
consumir. También debemos de conversar con nuestros Cuerpos acerca de la posibilidad de sufrir de algunas enfermedades o
deficiencias físicas (diabetes, tensión, cirrosis, colesterol alto, úlceras
gastrointestinales), como resultado de los abusos en el consumo de alimentos,
que finalmente le obligarán a dejar de consumir esos alimentos que tanto le
gustan. Entonces debemos cuestionar a nuestro Cuerpo diciéndole:
“¿Realmente quieres dejar de probar estos ricos alimentos para siempre? ¿Acaso no es mejor controlarse en el consumo, de vez en
vez, por decisión propia, que tener que verse obligado a dejar de consumir ese
rico alimento definitivamente, por órdenes médicas?
· Cuando el Cuerpo sufra por la escasez de
dinero, debemos recordarle que la condición existencial de la escasez de
dinero ha sido Planificada por nuestra Alma, a los fines de ayudar al Periespíritu a deslastrarse del
barro de la avaricia. Cuando el Periespíritu oiga esta conversación
comenzará a recordar su razón de ser y comenzará
a establecer cuáles son las verdaderas necesidades del dinero, lo que disminuirá el sufrimiento del Cuerpo,
como consecuencia de la disminución del deseo de dinero y el consecuente
deslastre del vicio de la avaricia.
Es decir, cuando el Periespíritu comience
a tomar Consciencia de que el dinero debe ser utilizado para la adquisición de
ciertos bienes materiales, necesarios para la existencia austera del Cuerpo,
entonces el Cuerpo dejará de sufrir por la escasez de dinero y comenzará a
darle un mejor uso al poco dinero que tiene, a los fines de garantizar su
subsistencia. Luego, cuando el Periespíritu logre mantener el
control del Cuerpo en el uso del dinero, entonces, con seguridad, el dinero
dejará de serle esquivo, porque el Cuerpo dejará de sufrir por el dinero. Queda
claro que, la condición
Planificada por nuestras Almas, de No disponer de suficiente dinero para mal
gastar en bienes suntuosos, no es una condición permanente ni obligatoria,
porque la misma puede cambiar cuando logramos hacernos Conscientes del uso que
debemos darle al dinero.
· Hay quienes nacen con un Cuerpo
poco agraciado justamente para evitar seguir abusando del vicio de la lujuria, que han venido acumulando vida tras vida. Pero,
como el Cuerpo parece sufrir de falta de sexo, entonces busca la forma de
satisfacer esa necesidad pagando o incluso violando. Si esas Personas poco agraciadas, en vez de dedicarse a satisfacer las
inclinaciones lujuriosas de sus Cuerpos, se dedicaran a meditar acerca del
motivo por el cual son poco agraciadas, entonces descubrirían que ha sido una
Planificación de sus Almas, a los fines de evitar seguir aumentando la cantidad
del barro de la lujuria que recubre sus Periespíritus. Y no es que
el sexo sea malo, sino que lo malo es la cantidad del barro de la lujuria, que
pudiera estar sofocando a nuestros Espíritus, por lo que, la búsqueda de sexo
-ya sea pagando o por auto estimulación- no es algo pecaminoso, sino que lo
pecaminoso es no esforzarnos por controlar el deseo de sexo. Cuando nos hagamos
Conscientes de que el
sexo existe para descargar ciertas energías negativas que nos embargan,
entonces nuestro Cuerpo comenzará a regular su búsqueda de satisfacción sexual,
porque comprenderá que realmente no es tan necesario. Pero llegar a este Nivel
de Consciencia, respecto al sexo, es realmente difícil, tanto cuanto las
relaciones sexuales proveen al Cuerpo y al Periespíritu de una muy grande
satisfacción, y es por esta razón que, durante
nuestras conversaciones con nuestro Cuerpo, respecto a sus emociones sexuales,
debemos aplicar mucho tiempo y psicología, hasta que nuestro Periespíritu se logre
desidentificar plenamente de esa sensación de satisfacción, que producen la
relaciones sexuales, y comience a valorarlas por lo que realmente son -descarga
de energías negativas- y deje de valorarlas como acostumbran a valorarlas
socialmente, en donde se burlan de aquellos que no tienen sexo.
· Envidiar no es malo, tanto cuanto, DESEAR LO QUE OTROS TIENEN NOS MOTIVAN A PROCURARLO Y POR
ENDE A MEJORAR NUESTRA CONDICIONES DE VIDA, LO CUAL IMPLICA ESFORZARNOS POR ‘CRECER
EN EL CONOCIMIENTO’. Cuando nos esforzamos por ‘Adquirir
Conocimientos’, se nos facilita mejorar nuestra calidad de vida, al poder
competir por un mejor mercado laboral, que se traducirá en mejores ingresos económicos,
que redundarán en nuestra capacidad para adquirir aquello que deseamos. Así
pues, desear una mansión, como la de aquellos grandes magnates, realmente no es
malo, lo malo es la
ausencia de valoración en aquello que se desea y las acciones que algunos
realizan, a los fines de hacer de su propiedad aquello que pertenece a otros y
que ellos desean. No son pocos los que se atreven a robar y hasta
matar, a los fines de poseer aquello que desean. Y realmente son muchos los que
llegan a desear vehementemente lo que es ilícito desear, como la mujer del
prójimo. De manera que, cuando sintamos que nuestro Cuerpo sufre por desear lo
que otros tienen, debemos
esforzarnos por valorar aquello que el Cuerpo desea, a los fines de determinar
si es realmente necesario adquirirlo y, sobre todo, si es lícito obtenerlo.
Entonces, la conversación con nuestros Cuerpos, acerca de la posibilidad de
adquirir aquello que desea, debe centrarse en Despertarlo a su realidad condicionada por la
Planificación del Alma, indicándole sobre la posibilidad de poseer
aquello o no. El Cuerpo debe comprender y aceptar que, HAY COSAS QUE REALMENTE NO SON NECESARIAS Y OTRAS QUE NO
SON LÍCITAS. Así pues, cuando nuestros Cuerpos deseen una mansión,
debemos cuestionarlo al respecto de su deseo: “¿Qué harás con 80 habitaciones?
¿Acaso quieres vivir con una enorme cantidad de personas a tu alrededor?”.
Evidentemente, el deseo de una mansión es el deseo de un lugar propio para
vivir, pero esto necesariamente no tiene porque ser una mansión, por lo que
debemos enseñar a nuestros Cuerpos que, con una casa más pequeña, ubicada en un
cómodo y tranquilo lugar, es suficiente para cubrir las necesidades del Cuerpo.
El mismo procedimiento debemos aplicar cuando nuestros Cuerpos desean bienes
ostentosos -automóviles de lujo, joyas, …- que realmente no le son necesarias
al Cuerpo para su existencia o que pueden ser sustituidos por bienes mucho
menos ostentosos. Al realizar una sustitución
Mental de aquello que nuestro Cuerpo desea, disminuiremos el sufrimiento del
Cuerpo, porque irá comprendiendo que puede satisfacer sus necesidades con otros
bienes, que le proveen de los mismos beneficios que aquellos que desea, pero a un
menor costo, lo que implicará que, realizando esfuerzos menos onerosos podrá
obtener aquel bien que desea.
· La ira es el pecado capital más difícil de
abandonar, tanto cuanto es una violenta explosión de malas emociones, que se
activan en nosotros, debido a la presencia de algo o alguien que nos incomoda. Luego,
la solución a la ira es
muy sencilla, tanto cuanto basta con percatarnos de las causas que dan origen a
esa violenta explosión de emociones y esforzarnos por evitarlas.
Comúnmente, la ira es accionada por alguna
persona que, por razones que a veces nos son desconocidas, tienen una enorme
facilidad para hacernos enojar. Consecuentemente, para evitar
estallar en ira ante la presencia de esa persona, la solución más rápida es
evitar a esa persona, pero esta solución muy probablemente no nos ayudará a
Crecer Espiritualmente, tanto cuanto, lo que nos ayuda a Crecer Espiritualmente
es el Conocimiento, por lo que, la solución
idónea para controlar nuestra ira, ante la presencia de alguna persona, es
esforzarnos por Conocer las razones por las cuales esa persona logra accionar
mi ira. Quizás sean Karmas que acumulamos entre los dos en vidas
pasadas, lo que implicaría que debemos esforzarnos por limar esas tensiones o
asperezas, si realmente queremos deslastrarnos del barro de la ira, para evitar
llevar esas asperezas a otras vidas. De manera que, si tratamos de conversar
con aquella persona que activa nuestra ira, a los fines de Conocerla mejor,
quizás descubramos las razones que activan nuestra ira y consecuentemente nos
estaremos deslastrarnos del vicio de la ira.
· Acerca del barro de la soberbia ya les
conversé alguito en este Artículo, indicándoles que la solución a este terrible
vicio es RECORDAR QUE TODOS AQUELLOS QUE ME
RODEAN TAMBIÉN SON HIJOS DE DIOS, POR LO QUE MERECEN LA MEJOR DE MIS ESTIMAS Y
LOS MEJORES TRATOS. Nos queda entonces por comentar acerca del vicio
de la pereza, el cual también es muy sencillo de solucionar porque, CADA VEZ QUE NUESTROS CUERPOS NOS DIGAN QUE TIENEN SUEÑO
O ESTÁN CANSADOS, DEBEMOS RECORDARLES QUE ANTES DE DESCANSAR DEBEMOS CUMPIR CON
NUESTRAS RESPOSABILIDADES. Y claro que, SIEMPRE
DEBEMOS ESTAR PENDIENTES DE QUE NUESTROS CUERPOS DESCANSEN, PORQUE SI NO PUEDEN
COLAPSAR.
Todo esto se los recuerdo porque, a los fines de retomar el control de nuestras existencias
espirituales, es altamente recomendable conversar continuamente con nuestros
Cuerpos, sobre todo cuando manifiesta algún tipo de sufrimiento.
Cada vez que conversamos con nuestros Cuerpos, recordándole la razón de su
existencia, le estaremos recordando al Periespíritu las razones de su
existencia. Este ejercicio continuo, de
conversar con el Cuerpo, le permitirá al Espíritu retomar el control de la Nave
-Cuerpo-, porque, cuando el Periespíritu recuerde lo que realmente es,
desactivará el piloto automático y, entonces, el Espíritu comenzará a conducir.
También les quiero
recordar que, la escasez de aquellos bienes
materiales, por los que solemos sufrir, muchas veces han sido Planificadas por
nuestras Almas, a los fines de ayudarnos a disminuir la gran cantidad de barro
que recubre nuestros Periespíritus. Como les comenté, a veces nos
cuesta obtener dinero justamente porque en vidas pasadas hemos abusado del
dinero, por lo que nuestros Periespíritus están embarrados de avaricia y
consecuentemente nuestras Almas han Planificado la escasez de dinero a los
fines de evitar que sigamos embarrándonos de la avaricia. Luego, si en vez de
sufrir por la escasez de dinero, nos pusiéramos a meditar la razón por la cual
nos es esquivo el dinero, entonces comenzaríamos a comprender que así lo
Planificó nuestra Alma. Cuando comprendamos el motivo de esta extraña
Planificación, entonces, con toda seguridad, el dinero dejará de sernos
esquivos porque Aprenderemos a darle un excelente uso al dinero y evitaremos
malgastarlo o acapararlo, porque nos haremos Conscientes de que el dinero es
solo un bien material, para satisfacer mesuradamente las necesidades materiales
de nuestro Cuerpo.
EL OBJETIVO FINAL DE EL GRAN JUEGO
Les he venido
conversando acerca de los dos Objetivos Principales que debemos esforzarnos por
cumplir para vencer en El Gran Juego, pero poco les he conversado acerca del Objetivo Final de El Gran Juego,
el cual es Acercarnos lo más cerca posible del ‘Nivel de Consciencia de nuestro
Amoroso Padre Dios’, a los fines de que nos Otorgue Su Amistad. Alcanzar
El Objetivo Final de El Gran Juego significa cumplir con la Razón Ontológica
para la cual se nos ha Revestido de Materialidad, la cual es SER SEMEJANTES A DIOS, tanto cuanto, al lograr
hacernos Conscientes de gran parte del Conocimiento Divino, pues seremos
semejantes a Dios, en el entendido de que sabremos casi todo lo que Dios Sabe. Tomen
en cuenta que, para Alcanzar El Objetivo Final debemos esforzarnos
constantemente por cumplir los dos Objetivos Principales y para ayudarnos a
cumplir con estos dos Objetivos, a los fines de que Alcancemos El Objetivo
Final de El Gran Juego se nos dictó la Primera y Principal Regla que debemos
cumplir si realmente queremos Alcanzar el estar lo más cerca de nuestro Amoroso
Padre Dios.
“Amar a Dios sobre todas las cosas” es la Primera y Principal
Regla porque, si logramos cumplir con esa Regla, con seguridad cumpliremos con
el resto de las Reglas y lograremos cumplir con todos los Objetivos de Él Gran
Juego hasta Alcanzar El Objetivo Final de El Gran Juego.
Recuerdan que les comenté que, “Debido al Velo, que nos colocan antes de Reencarnar,
nuestros Espíritus extrañan esa sensación de Amor que se siente al estar cerca
de nuestro Amoroso Padre Dios y, al sentir a través de nuestros Cuerpos, aunque
sea efímeramente, esa sensación que extrañan, pues se aferran a esa sensación
de satisfacción que le producen los bienes materiales al Cuerpo, por lo que podemos decir que nos enamoramos de los bienes
materiales y le damos rienda suelta al Cuerpo para que los consuma y así sentir
esa sensación que extrañamos”, pues, la Primera
y Principal Regla nos recordar recordar que DEBEMOS
EVITAR LOS ENAMORAMIENTOS POR LOS BIENES MATERIALES, SI REALMENTE DESEAMOS
CUMPLIR CON EL OBJETIVO FINAL DE EL GRAN JUEGO, DE QUE SE NOS OTORGUE LA INCOMPARABLE
AMISTAD DE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS.
De manera que, “Amar a Dios sobre todas las cosas” no es una Regla
dictada por un Dios celoso, que solo quieren que lo amen a Él, sino que más
bien es el mejor Consejo que se nos
puede dar para triunfar en El Gran Juego. Y no es que se nos
esté diciendo que no podemos disfrutar de las cosas materiales, sino que se nos está aconsejando que no nos apeguemos tanto a las
cosas materiales, que después no queramos desprendernos de ellas. Tampoco se nos está diciendo que no podemos amar a
ninguna persona, sino que se nos está diciendo que jamás debemos
amar más a otras personas que a Dios. Es decir, ciertamente es válido y
obligante amar a nuestros padres, siempre y cuando nuestros padres no sean un
freno para amar a Dios. También es válido y obligante amar a nuestros hijos,
siempre y cuando ese amor que sentimos por nuestros hijos no nos impida
corregirles, incluso con el uso de la vara, cada vez que se desvíen de la moral
y las buenas costumbres. Tampoco debemos evitar amar a otra persona, incluso
sexualmente, siempre y cuando amar a esa persona no nos estorbe en nuestros
esfuerzos por cumplir con los Objetivos para los cuales hemos sido revestidos
de materialidad. ¡Muchos son los que, por
dedicarle tiempo a otras personas, dejan de dedicarle tiempo a Dios!!!
Pablo nos decía
que: “Todo nos está permitido, pero no todo
nos edifica”, por lo que, cada
uno de nosotros debe evaluar y escoger aquellas ‘Experiencias de Vida’ que le
ayuden a acercarse a nuestro Amoroso Padre Dios y tener la fuerza y el coraje
para soltar aquellas ‘Experiencias de Vida’ que pudieran estorbarle en sus
esfuerzos por Alcanzar El Objetivo Final de El Gran Juego. Comer,
tener dinero, procurar grandes cosas, … vivir cómodamente no es malo, lo malo es que, al comer en exceso, al tener dinero en
exceso, … al vivir tan acomodadamente nos olvidemos de esforzarnos por
Acercarnos a nuestro Amoroso Padre Dios. Podemos amar muchísimo a otra
persona, siempre y cuando ese amor no nos impida dedicarle tiempo a ‘Crecer en
el Conocimiento que nos ayude a hacernos Conscientes de nuestro Amoroso Padre
Dios y a deslastrarnos de nuestros vicios’, a los fines de Alcanzar El Objetivo
Final de El Gran Juego. De manera que, esa persona a la que amemos debe ser para nosotros
más bien una ayuda idónea para Alcanzar El Objetivo Final de El Gran Juego,
lo que significa que esa persona debería también
estar muy interesada en cumplir con los Objetivos Principales, para los cuales
hemos sido revestidos de materialidad. De lo contrario, siempre debemos tener la fortaleza y el coraje para hacer
aquello a lo que nos exhortó nuestro Amado Yeshuá cuando nos dijo: “Si tu
miembro derecho te hace pues arráncatelo”, lo que significa que siempre debemos estar dispuesto a abandonar
aquellos amores que nos impiden avanzar -nos hacen caer- durante nuestro
recorrido hacia La Meta Final de Ser Amigos de nuestro Amoroso Padre Dios.
Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo
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