martes, 2 de diciembre de 2025

EL ORIGEN DE LOS PECADOS CAPITALES

Ha pasado algo de tiempo desde mi última publicación en este Blog, porque considero que gran parte de lo que se me ha dado a Revelar ya se los he Revelado. No obstante, de vez en vez, surgen ideas en mi mente que me mueven a escribirles algún Artículo, a los fines de profundizar alguna Revelación ya comunicada, la cual quizás algunos no han comprendido plenamente. De allí que, les pido me perdonen si a veces, en mis publicaciones, pareciera ser algo insistente o repetitivo, tanto cuanto lo que procuro lograr es alguna repercusión, que refuerce en ustedes aquel Conocimiento del cual quizás no se han hecho Conscientes.

El caso es que, pese a que me esfuerzo mucho por ayudarles a cumplir los Objetivos para los cuales hemos sido revestidos de materialidad, es mi apreciación que nadie se ha hecho Consciente de aquello que intento comunicar, tanto cuanto no logro ver a ninguno de mis cercanos ocupados en cumplir con el Primer Objetivo, el cual es ‘Crecer en el Conocimiento que nos ayude a hacernos Conscientes de nuestro Amoroso Padre Dios’, y mucho menos logro verles esforzándose por cumplir con el Segundo Objetivo, el cual es deslastrarnos de nuestros pecados. Respecto al Segundo Objetivo, es muy probable que muchos de ustedes no hayan logrado comprender lo que al respecto he querido comunicar, quizás porque lo que les he comunicado, acerca de los ‘Pecados Capitales’ y cómo combatirlos, se encuentra disgregado en varios Artículos. Consecuentemente, en el presente Artículo trataré de aclararles lo mejor posible la importancia de cumplir con el Segundo Objetivo y cómo lograrlo, esperando que tomen cartas en el asunto y logren que sus Espíritus brillen copiosamente.

RECORDANDO ALGUNAS VERDADES

La primera Verdad que debemos recordar, a los fines de que nos vayamos comprendiendo, es mantener presente lo que realmente Somos y, manteniendo presente que NO SOMOS EL CUERPO QUE VEMOS SINO QUE SOMOS EL ESPÍRITUS QUE NO VEMOS, debemos esforzarnos por comprender lo que es un Espíritu, hasta llegar a imaginárnoslo tal cual es, porque sólo así nos imaginaremos cómo nos afectan los pecados y comprenderemos la importancia de deslastrarnos de esas ‘manchas que oscurecen nuestros Espíritus’, las cuales, si bien es cierto que nos alejan de nuestro Amoroso Padre Dios, no significa que no seamos Amados por Dios, sino que simplemente significa que nuestros Espíritus están tan sucios que saben que no se pueden acercar a nuestro Amoroso Padre Dios para abrazarle.

En este orden de ideas, lo segundo que deberíamos mantener presente es la importancia de deslastrarnos de ciertas ‘Ideas Obsoletas’ que, respecto a nuestro Amoroso Padre Dios nos han venido comunicando nuestros líderes eclesiales, tanto cuanto, muchos líderes eclesiales insisten en comunicarnos a un Dios castigador y malvado, además de chantajearnos con un supuesto infierno de fuego devorador si no les hacemos caso. Por favor, mantengan siempre presente La Verdad de todas las verdades: DIOS ES AMOR, por lo que, consecuentemente, NO SE OFENDE CON NUESTRAS FALLAS O PECADOS, SINO QUE ESPERA SIEMPRE QUE NOS DESLASTREMOS DE ESAS FEAS MANCHAS, A LOS FINES DE QUE PODAMOS ACERCARNOS PARA ABRAZARLE.

Piensen lo siguiente: Si después de haber jugado un buen partido de futbol, en el cual se llenaron todo el cuerpo y la ropa de barro pantanoso y mal oliente, ¿acaso no irían primero a las duchas y se colocarían un traje limpio antes de ir a la casa de sus padres a visitarles? ¿Acaso alguno de ustedes iría a la casa de sus padres todo mugriento y encima de eso pretenderían abrazar a sus padres a pesar de verles vestidos con sus mejores trajes? Pues, esto mismo ocurre con lo que denominamos pecados, lo cual es ese barro pantanoso y mal oliente, del cual debemos deslastrarnos, antes de ir a La Casa de nuestro Amoroso Padre Dios, para poder abrazarle. Pero no es que nuestro Amoroso Padre Dios nos aborrezca porque estemos sucios y mal olientes, sino que son nuestros Espíritus los que saben que, por respeto a ese Amoroso Padre Dios, no podemos ir a su Casa sin antes purificarnos.  

ACLARANDO ALGUNAS VERDADES

Visto lo anterior, pasemos entonces a recordarles qué cosa es un Espíritu y qué cosa es un pecado. Pues bien, según podemos leer en algunos diccionarios: “Un Espíritu es un Ser Inmaterial, dotado de razón”. Esta sencilla definición nos alcanza para que comprendamos y aceptemos dos cosas: la primera SOMOS SERES INMATERIALES, o lo que es lo mismo NO SOMOS EL CUERPO QUE HABITAMOS y lo segundo que se nos dice es que ESTAMOS DOTADOS DE RAZONAMIENTO, lo que implica que podemos Aprender. Ahora bien, tenemos que hacernos ‘Conscientes’ de que, si Somos ‘Seres Inmateriales’, evidentemente somos invisibles a nuestros ojos, por lo que, si realmente existimos, pero no nos vemos, tenemos que suponer que habitamos dentro del Cuerpo que si vemos. Entonces, ¿qué cosa es un Espíritu? Pues, UN ESPÍRITU ES ENERGÍA PURA. De hecho, el Espíritu es la ENERGÍA QUE LE DA VIDA AL CUERPO. De allí que, cuando esta Energía abandona el Cuerpo, pues sencillamente el Cuerpo deja de funcionar, o lo que es lo mismo: MUERE.

Ahora bien, si a la inferencia conceptual anterior le faltara la segunda parte de la definición, que nos dice que estamos dotados de razonamiento, pues los ateos tendrían razón al afirmar que no existe el Más Allá y tampoco Dios, porque al morir el Cuerpo, entonces el Espíritu, que sería Energía sin razonamiento, simplemente se desvanecería hacia la nada. Pero resulta que, según la definición de Espíritu, ese ‘Ser Inmaterial’, está dotado de ‘RAZÓN’, lo cual nos hace inferir que, si Dios Existe y ese Espíritu ha Aprendido algo, gracias a la razón que le fue otorgada, evidentemente no se debería desvanecer, al morir el Cuerpo, sino que debería ir a algún lugar, en donde pudiera poner en práctica ese ‘Conocimiento Aprendido’. ¿Para qué Aprender algo si ese Aprendizaje resultante del razonamiento no nos va a servir de nada?

El hecho de que un Espíritu sea ‘Energía capaz de Aprender algo’, gracias al razonamiento que le ha sido otorgado, implica que esa Energía tiene la capacidad de hacerse Consciente, por lo que pudiéramos inferir que, la Consciencia Individualiza a los Espíritus, tanto cuanto, no todos los Espíritus logran Aprender a la misma velocidad y mucho menos logran hacerse ‘Conscientes de lo Aprendido’ al mismo tiempo. Ahora bien, la individualización implica, de alguna forma o manera, la diferenciación que nos permite, de alguna forma o manera, catalogar en diferentes clases, ítems, niveles, …, a los especímenes participantes de la diferenciación o individualización. Y, ¿qué es lo que diferencia a una Partícula de Energía de otra? Pues, su vibración o intensidad energética. Por lo que infiero que, el ‘Conocimiento Consciente Acumulado’, hace que cada Espíritu Vibre a Frecuencias diferentes, las cuales los individualizan.

DE LO ANTERIOR SE DESPRENDE LA ENORME IMPORTANCIA DE CUMPLIR CON EL PRIMER OBJETIVO DE ‘CRECER EN EL CONOCIMIENTO QUE NOS AYUDE A HACERNOS CONSCIENTES DE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS’, A LOS FINES DE BRILLAR LO MÁS PARECIDO AL BRILLO QUE EMANA DE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS. Esto es justamente lo que significa SER SEMEJANTES A DIOS, TANTO EN SU BRILLO COMO EN SU PUREZA.

Es decir, si bien es cierto que, a través del Conocimiento Acumulado, nuestros Espíritus pueden llegar a brillar lo más parecido al Brillo que Emana de nuestro Amoroso Padre Dios, lo cual significaría cumplir con el Primer Objetivo, para el cual hemos sido revestidos de materialidad, tampoco es menos cierto que, ese brillo jamás será visible si nuestros Espíritus se encuentran recubiertos del lodoso y maloliente barro que solemos denominar pecado. El hecho es que, la gran mayoría de nosotros, al estar recubiertos de materialidad, NOS OLVIDAMOS DE LO QUE REALMENTE SOMOS Y DE LO QUE HEMOS VENIDO A HACER A NUESTROS MUNDOS. Tengo claro que, algunos de ustedes consideran que están ‘Despiertos Espiritualmente’, porque asisten a Misas, leen la Biblia y rezan, pero les aseguro que, HACER MÉRITOS PARA ACERCARNOS AL ‘NIVEL DIOS’ REQUIERE MUCHÍSIMO MÁS ESFUERZO QUE SIMPLEMENTE REZAR. ¿Acaso creen que Acercarse a nuestro Amoroso Padre Dios ha de ser muy sencillo? ¡SIN VERDADERO ESFUERZO NO HAY MÉRITOS PARA ALCANZAR TAN DIGNO HONOR!

Y claro que, con simples rezos podemos Acercarnos a nuestro Amoroso Padre Dios, pero, con toda seguridad, no tan cerca como muchos de ustedes esperan. Es decir, si bien es cierto que, los simples rezos pudieran ayudarnos a Acercarnos a nuestro Amoroso Padre Dios, con seguridad no nos alcanzarán para sentarnos en Su Mesa, sino para quizás sentarnos en las Mesas del Jardín de Su Palacio. De manera que, DEPENDE DE CADA UNO DE NOSOTROS RECORTAR LAS DISTANCIAS QUE NOS SEPARAN DE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS y, recortar estas distancias, requieren de muchísimo más esfuerzo que dedicarle ciertos ritos, a veces mal aprendidos.  Para recortar esas distancias es necesario, además de esforzarnos realmente por ‘Conocer a nuestro Amoroso Padre Dios’, debemos deslastrarnos de nuestros pecados, porque nadie podrá ‘Acercarse a nuestro Amoroso Padre Dios’ si no está totalmente Purificado o Limpio de cualquier pecado. Pero: ¿Cuántos de ustedes tienen claro lo que significa la palabra ‘pecado’? ¿Saben por qué Santo Tomás de Aquino los denominaba ‘vicios’? Pues bien, la palabra pecado’ significa simplemente ‘mancha’, debido a que son las ‘manchas que recubren nuestros Espíritus’ y que nos discapacitan para relacionarnos con nuestro Amoroso Padre Dios. Santo Tomás de Aquino los denominaba ‘vicios’, porque, esas ‘manchas’, aparecen en nuestros Espíritus, cuando abusamos de los bienes materiales, y abusar en el consumo de cualquier cosa material es ciertamente un ‘vicio’.

EL ORIGEN DE LOS VICIOS CAPITALES

Queda claro que, LOS PECADOS SON SIMPLES VICIOS QUE DEBEMOS APRENDER A DOMINAR, A LOS FINES DE DESLASTRARNOS DE ESAS MANCHAS QUE RECUBREN NUESTROS ESPÍRITUS. Pero esta tarea nos resultará casi imposible de realizar mientras nuestros Espíritus se mantengan dormidos y no se hagan ´Consientes de que no somos el Cuerpo que habitamos’, el cual nos hace creer que debemos cumplir con sus caprichos, porque si no moriremos, cuando en realidad ¡SOMOS ETERNOS! TODOS LOS VICIOS TIENEN SU ORIGEN EN LA NECESIDAD DE ALGÚN BIEN MATERIAL QUE, DESPUÉS DE HABER CUBIERTO ESA NECESIDAD, PARECIERA QUE SIGUIÉRAMOS NECESITÁNDO DE ESE BIEN Y LO SEGUIMOS CONSUMIENDO, HASTA QUE SE CONVIERTE EN UN VICIO. Por ejemplo, el sexo es un bien material que necesita nuestro Cuerpo, a los fines de descargar ciertas energías negativas que lo estresan, pero cuando seguimos requiriendo de sexo, después de haber descargado esas energías estresantes, entonces el sexo se convierte en un ‘vicio’, el cual Santo Tomás de Aquino denominó ‘Lujuria’. Ahora bien, Santo Tomás de Aquino también nos indicó que, para combatir la ‘Lujuria’ tenemos que ejercitarnos en la ‘Virtud’ denominada ‘Castidad’, la cual implica que nuestros Espíritus tomen el control de sus Cuerpos y les hagan comprender que, HABIENDO SATISFECHO LA NECESIDAD, ES NECESARIO DEJAR DE CONSUMIR ESE BIEN, PORQUE SI NO NOS ‘MANCHAREMOS’ Y, ESAS ‘MANCHAS’ NOS DISCAPACITARÁN PARA ACERCARNOS A NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS.

La misma reflexión se aplica para todos los pecados, tanto cuanto, simplemente son el producto de los abusos de los bienes materiales que ejecutan nuestros Cuerpos, PERO QUE nuestros Espíritus se lo permiten, PORQUE ESTÁN DORMIDOS. Les mencioné sólo el pecado del sexo porque, pocos son los que comprenden que el sexo es un bien material debido a que el Cuerpo lo necesita para desestresarse, pero, al abusar del sexo, entonces se manchan nuestros Espíritus. De manera que, la solución para desmanchar nuestros Espíritus es tomar el control del Cuerpo y permitirle sólo el uso mensurado de los bienes materiales.

EL PROCESO DEL EMBARRAMIENTO

Para que comprendan con mayor facilidad el proceso del embarramiento de nuestros Espíritus, les invito a leer mi Artículo:

https://verdaderoscreyentes.blogspot.com/2023/10/mi-comprension-de-un-espiritu.html

Según he podido inferir, de todo lo leído, investigado y profundizado respecto a la Entidad que denominamos Espíritu, se encuentra seccionada en tres partes, cada una como una extensión SIN DIVISIÓN del propio Espíritu. Así como nuestros Cuerpos podemos dividirlos en cabeza, tronco y extremidades, nuestros Espíritus se encuentran divididos en Alma, Espíritu y Periespíritu. Y así como en nuestros Cuerpos cada una de sus partes cumplen una función, cada una de estas extensiones de nuestros Espíritus tienen su razón de ser. Por lo que logro comprender, el Alma de cada Espíritu pareciera cumplir con las mismas funciones que la cabeza de nuestros Cuerpos, tanto cuanto en la cabeza reside nuestro cerebro, en el cual almacenamos todos nuestros recuerdos o ‘Experiencias de Vida’, así como ocurre en nuestras Almas. La Extensión que denominamos Espíritu la podemos asemejar con el tronco de nuestros Cuerpos, tanto cuanto, así como el tronco permite la integración de la cabeza y las extremidades, el Espíritu permite la interconexión de las tres Extensiones del Espíritu. El Periespíritu podemos asemejarlo a las extremidades de nuestros Cuerpos, en el entendido de que es el Periespíritu el que está interconectado con el Cuerpo, a los fines de darle movilidad.

Según he logrado comprender, LA RAZÓN DE SER DEL PERIESPÍRITU ES CONTROLAR EL CUERPO, para que ejecute aquellas ‘Experiencias de Vida’ que le permitan al Espíritu ‘Adquirir el Conocimiento que le ayude a hacerse Consciente de nuestro Amoroso Padre Dios. Entiendo también que, EL ESPÍRITU DEBE CONTROLAR AL PERIESPÍRITU PARA QUE EJECUTE SÓLO AQUELLAS ‘EXPERIENCIAS DE VIDA’ QUE LE AYUDEN A ACERCARSE A NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS, pero, como les he comentado en algunos Artículos, parece que a nuestros Espíritus se les complicó el estar tomando decisiones certeras y decidieron poner al Periespíritu en piloto automático y nuestros Espíritus se fueron a dormir, dejando al mando del Cuerpo -Nave- al Periespíritu, el cual decidió ejecutar el Programa de Libre Albedrío, permitiendo así que el Cuerpo hiciera lo que le viniera en gana.

Ahora bien, EL PERIESPÍRITU ES LA EXTENSIÓN DEL ESPÍRITU QUE LO ENVUELVE -de allí su nombre- y surge en atención a la necesidad de mantener dentro de un Cuerpo Material a una Entidad Espiritual, la cual es esencialmente Energía Pura. De hecho, algunos denominan al Periespíritu ‘Esencia Terrenal’ porque esa ‘Extensión del Espíritu’ es la PARTE que se impregna de ‘Esencia Terrenal’ o de cierta fragancia MATERIAL, que le permite al Espíritu permanecer dentro de un cuerpo material. Es decir, la única forma de que una Entidad Espiritual, que es Energía Pura, pueda permanecer quieta -sin el movimiento volátil y fugaz propio de las partículas energéticas- es que ponga sus pies en remojo de Esencia Material o Terrenal y se envuelva en esa Esencia, a los fines de tener algo de peso material estabilizador, que le permita establecerse dentro de un cuerpo material, sin salir disparado del mismo, movido por su propia inestabilidad energética.

Luego, por el simple hecho de que el Periespíritu es la Extensión del Espíritu que se encuentra impregnada de fragancia material, es en el Periespíritu en donde se depositan o pliegan los excesos de los bienes materiales de los que el Periespíritu le permite al Cuerpo abusar. Es por esta razón que, es el Periespíritu el que se embarra o mancha con los ‘vicios o pecados capitales’ y, como el Periespíritu bordea o envuelve al Espíritu, pues, al estar muy embarrado oscure el brillo del Espíritu. De allí la extrema importancia por cumplir con el Segundo Objetivo, para el cual hemos sido revestidos de materialidad, porque si nos dedicamos únicamente a ‘Crecer en el Conocimiento que nos ayude a hacernos Conscientes de nuestro Amoroso Padre Dios’, lo cual evidentemente pudiera hacernos brillar casi que con la misma intensidad de nuestro Amoroso Padre Dios, este brillo nunca será visible si nuestro Periespíritu está demasiado embarrado.

LA INTERCONEXIÓN

Resulta que, como nuestros Cuerpos son Entidades Materiales, evidentemente necesitan satisfacer ciertas necesidades materiales, a los fines de mantenerse en funcionamiento. Luego, como el Periespíritu es la Extensión del Espíritu encargada de controlar el Cuerpo, es el Periespíritu quien mueve al Cuerpo a procurar los bienes materiales que satisfagan sus necesidades existenciales, que le permitan mantenerse en perfecto funcionamiento. No obstante, el Periespíritu debería permitirle al Cuerpo consumir el bien material sólo hasta la satisfacción esencial de la necesidad, que le permita al Cuerpo cumplir con sus funciones, pero, como el Periespíritu se ha identificado mucho con las necesidades del Cuerpo, las ha asumido como propias y, consecuentemente, al disfrutar de las satisfacciones que siente el Cuerpo al consumir ciertos bienes materiales, pues el Periespíritu le permite al Cuerpo consumir en exceso esos bienes materiales que le satisfacen, porque satisfacción genera en el Periespíritu una hermosa sensación.

Según los entendidos en esta materia, el Alma refleja los patrones emocionales que tenemos sin resolver y que se traducen en comportamientos, actitudes, formas de pensar, prejuicios que hemos ido creando por condicionamientos o impresiones y que nos hacen vivir anclados en los asuntos no resueltos por el Periespíritu. Todo lo anterior construye, nuestro mundo, la salud física y el bienestar en los diferentes aspectos de nuestra vida. El ALMA es donde registramos las tendencias emocionales que van marcando nuestro carácter. Tanto aquellas que nos dan valor, confianza, amor y expansión, como las negativas: miedos, sentimientos de rechazo, culpa, rabia. De allí que, a pesar de que es el Periespíritu quien se ‘mancha con los vicios capitales’, por el simple hecho de formar parte de una misma cosa que es el Espíritu, el Alma Almacena en sí la información de los ‘vicios capitales’, de los cuales se ha impregnado el Periespíritu.

Consecuentemente, estos ‘vicios capitales’ han ido formando el Carácter propiamente de toda esa cosa que denominamos Espíritu, simplemente porque se encuentra Registrado en el Alma. Es por esta razón que, cuando Reencarnamos, nuestras Personas no pueden evitar manifestar el Carácter que ha venido Almacenándose en nuestras Almas. De allí que, se hace urgente que reconozcamos los vicios que se han acumulado en nuestros Periespíritus, porque, A medida que desarrollamos Nuestra consciencia y tenemos mayor conocimiento de nuestro mundo interior, y a medida que mantenemos la atención en nuestras emociones sin permitir que éstas nos controlen, el ALMA evoluciona, justamente porque aumenta sus ‘Niveles de Consciencia’ y va pasando de ser una sustancia opaca, sin forma y sin movimiento armonioso, a un elemento energético luminoso.

Si hemos venido comprendiendo, el Cuerpo ciertamente viene diseñado con algunos defectos físicos, que nos han de ayudar a combatir o a evitar seguir embarrando el Periespíritu, pero NO ES EL CUERPO EL QUE TIENE LOS DEFECTOS ESPIRITUALES, SINO QUE LOS DEFECTOS ESPIRITUALES SON LA CONSECUENCIA DE LOS VICIOS QUE SE HAN VENIDO ACUMULANDO SOBRE NUESTROS PERIESPÍRITUS, VIDA TRAS VIDA. No son nuestros Cuerpos los que están enfermos, sino que son nuestros Espíritus los que están agobiados por la oscuridad en la que se encuentran. De manera que, cuando nuestro Cuerpo desea comer mucho no es porque sufra de gula, sino que el que sufre de gula es el Periespíritu, por lo que ES EL PERIESPÍRITU EL QUE LE COMUNICA AL CUERPO EL DESEO DE COMER. Esto implica que, ES EL ESPÍRITU EL QUE DEBE CONTROLAR LOS DESEOS DE SU PERIESPÍRITU, MOVIENDO AL CUERPO A EJERCITARSE EN LAS VIRTUDES, A LOS FINES DE COMBATIR LOS VICIOS. Así pues, cuando sintamos inclinaciones a abusar de ciertos Bienes Materiales, reconozcamos en esa inclinación los vicios que se han acumulado sobre nuestros Periespíritus, vida tras vida, y combatamos esas inclinaciones con las Virtudes, SIN IMPORTARNOS LO QUE SUFRA EL CUERPO PORQUE, EN DEFINITIVA, EL DESEO NO TIENE SU ORIGEN EN EL CUERPO SINO EN EL PERIESPÍRITU. ¡EL CUERPO ES APENAS UNA NAVE QUE SIRVE DE INSTRUMENTO PARA NUESTROS APRENDIZAJES! NO IMPORTA QUE EL CUERPO SUFRA PORQUE SIMPLEMENTE ES UN OBJETO SIN VIDA. ¡LA VIDA SE LA DAMOS NOSOTROS!

PLANIFICAMOS PARA EVITAR LOS VICIOS CAPITALES

De manera que, la Clave para evitar que nuestros Periespíritus se embarren es evitando los excesos de los bienes materiales, pero, para lograrlo, tenemos que convencer a nuestros Periespíritus que su Esencia Ontológica es Espiritual y que el Cuerpo es apenas una Nave que debemos controlar. En este orden de ideas, el Cuerpo debe comprender y aceptar que entre todos los bienes materiales hay algunos que les son verdaderamente necesarios y otros no les son tan necesarios, pero, de todos esos bienes, debe acostumbrarse a consumirlos con mensura, hasta satisfacer la necesidad cierta, que le permita funcionar eficientemente, evitando el consumo excesivo e innecesario. Por ejemplo, alimentarse le es absolutamente necesario, porque si no se alimentara dejaría de funcionar, pero eso no significa que se permita comer más allá de lo requerido para realizar las labores de cada día.

Creo que, todos los que me hayan leído ya deben tener muy claro que, AL SER ESPÍRITUS JAMÁS MORIMOS, SINO QUE REENCARNAMOS Y ANTES DE CADA REENCARNACIÓN NUESTRAS ALMAS ‘PLANIFICAN NUESTRAS VIVENCIAS EN LA PRÓXIMA VIDA’. Uno de los factores que se toman en cuenta durante la ‘Planificación de las Almas’ es la cantidad de barro que recubre nuestros Periespíritus, a los fines de procurar ‘Experiencias de Vida’ que nos ayuden a deslastrarnos un poco de los ‘vicios capitales’, que hemos venido acumulando, vida tras vida. Así pues, cuando un Periespíritu se encuentra recubierto por demasiada cantidad del barro de la gula, el Alma de ese Espíritu suele Planificar el Diseño de un Cuerpo -Nave- que ayude al Periespíritu a deslastrarse del ‘vicio de la gula’ y, consecuentemente, el Cuerpo que Diseñan para Reencarnar es un Cuerpo con ciertas dificultades para alimentarse, a los fines de que se vea forzado a regular su alimentación, lo que ayudará al Periespíritu a deslastrarse del ‘vicio de la gula’. Ocurre entonces que, aquellos que sufren de enfermedades que les obligan a controlar la alimentación (diabetes, tensión, úlceras gastrointestinales, etc.), es porque sus Periespíritus están muy embarrados del vicio de la gula y consecuentemente Planificaron sufrir esas enfermedades o deficiencias físicas a los fines de controlar la alimentación y así evitar seguir cayendo en el vicio de la gula.

Pero ocurre que, debido al Velo que nos colocan antes de Reencarnar, a todos se nos olvida lo que nuestras Almas ‘Planificaron para nuestros Crecimientos Espirituales’, ya sea mediante la superación de alguna Prueba o del sufrimiento de algún Karma. Consecuentemente, aquellos que sufren de diabetes se suelen quejar diciendo “Esta maldita enfermedad que no me deja comer todo lo que deseo comer”, porque sus Espíritus no recuerdan que esa enfermedad, más que una maldición, es una bendición ‘Planificada por el Alma’, a los fines de que el Periespíritu logre deslastrarse más fácilmente del barro de la Gula. SI EN VEZ DE QUEJARNOS DE AQUELLAS ‘EXPERIENCIAS DE VIDA’ QUE NOS CAUSAN SUFRIMIENTO, NOS DETUVIÉRAMOS A MEDITAR EN QUÉ BENEFICIAN ESAS ‘EXPERIENCIAS DE VIDA ALGO MOLESTAS’ A NUESTROS ESPÍRITUS, ENTONCES CON TODA SEGURIDAD DESCUBRIRÍAMOS LOS VICIOS QUE AQUEJAN A NUESTROS ESPÍRITUS Y, EN VEZ DE QUEJARNOS, AGRADECERÍAMOS ESAS ‘EXPERIENCIAS DE VIDA’, QUE EN DEFINITIVA NOS AYUDAN A ‘CRECER ESPIRITUALMENTE’.  

Siddhartha decía que “EL ORIGEN DE LOS SUFRIMIENTOS DE LOS HOMBRES SE ENCONTRABA EN SUS DESEOS”, pero, ¿qué cosas son los deseos sino aquello a lo que nos inclinan los vicios o pecados capitales? Ahora bien, para eliminar el sufrimiento Siddhartha nos dejó una serie de pasos conocidos como EL NOBLE CAMINO ÓCTUPLE, a los fines de llegar a Nirvana o lo que es lo mismo: LLEGAR A LA CESACIÓN DEL SUFRIMIENTO ELIMINANDO LOS DESEOS. Según he podido determinar, estos ocho pasos los podemos recorrer rápidamente, tan sólo reconociendo y aceptando que los deseos tienen su origen en nuestras Mentes, en donde se interconectan LAS NECESIDADES MATERIALES DE NUESTRO CUERPO CON los vicios o pecados que NUESTRO PERIESPÍRITU HA venido acumulando, vida tras vida, SURGIENDO ASÍ LA NECESIDAD EXAGERADA DE LOS BIENES MATERIALES, QUE SOLEMOS DENOMINAR DESEOS DE LA CARNE, AUNQUE REALMENTE SON MÁS DEL PERIESPÍRITU QUE DE LA CARNE O Cuerpo. Al aceptar esta realidad con toda seguridad lograremos recorrer el Noble Camino Óctuple aceleradamente, porque estaremos reconociendo y aceptando que: no somos el Cuerpo que habitamos, y este Conocimiento debería movernos a esforzarnos por deslastrarnos de nuestros ‘vicios o pecados acumulados’, enseñando a nuestro Cuerpo a ser mensurado en el consumo de los bienes materiales.

Cuando nuestro Cuerpo reconozca y acepte que los bienes materiales existen únicamente para su subsistencia y no para su deleite entonces dejará de desearlos vehementemente y dejará de sufrir porque desaparecerá el deseo, a la par de que estaremos deslastrándonos de nuestros vicios. De manera que, cuando creas que necesitas algún bien material -DESEOS-, pero te cuesta obtenerlo, pues, en vez de sufrir por la ausencia de ese bien, detente a meditar si aquello que deseas pudiera o no embarrar tu Periespíritu. Al hacernos Conscientes de lo que realmente Somos y de lo que hemos venido a hacer a nuestros Mundos comenzaremos a comprender y aceptar que, todas aquellas cosas por las cuales sufrimos (hambre, sed, escasez de dinero, deseos sexuales, ... odios), realmente los sufre el Cuerpo, por lo que el Espíritu no debe sufrir, sino que debe esforzarse por recordar la razón por la cual su Alma PLANIFICÓ esas duras vivencias, a los fines de aprovechar esas dolorosas Pruebas para Crecer Espiritualmente.

Es decir, al enfrentarnos a algún tipo de impedimento para disfrutar de algún bien material -DESEOS QUE NO SE LOGRAN SATISFACER-, debemos tener claro que, muy probablemente ese impedimento es la consecuencia del alguna ‘Planificación de nuestras Almas’ o de algún Karma que tenemos que saldar y, consecuentemente, ese bien se mantendrá esquivo a nuestros deseos, hasta que no logremos comprender la razón de la escasez de ese bien. Por ejemplo, aquellos que les cuesta obtener abundantes cantidades de dinero, muy probablemente lo Planificaron así para evitar seguir cayendo en el vicio de la avaricia. Consecuentemente, mientras no se hagan Conscientes de la abundancia del barro de la avaricia que embarga a sus Periespíritus, pues no lograrán salir del atolladero que les impide ser prósperos al procurar excelentes ingresos económicos. Cuando se reconoce y se acepta que el escaso ingreso económico es probablemente la consecuencia del vicio de la avaricia, arrastrado de vidas pasadas, y se toman cartas en el asunto, a los fines de deslastrarnos de ese pegajoso barro, entonces el dinero comenzará a fluir con la abundancia que merezca el Grado de Consciencia que tengamos acerca del tratamiento que debemos darle al dinero. De manera que, si habiendo descubierto que tu Periespíritu está recubierto de gran cantidad del barro de la avaricia y aun así sigues deseando dinero para aplicarlo en cosas innecesarias, pues seguirás sufriendo por la ausencia de dinero, porque el dinero te seguirá siendo esquivo.

JUGANDO CON MUCHO TINO    

El hecho es que, cuando nos hagamos Conscientes de lo que realmente Somos, automáticamente nos preguntaremos: “¿Cuál es la razón de que me haya dejado revestir de materialidad y así disminuir mi potencialidad espiritual?”, porque, evidentemente, pareciera no existir una razón lógica para haber aceptado tal desfachatez. Pero la realidad es que, ACEPTAMOS QUE SE NOS REVISTIERA DE MATERIALIDAD PORQUE SE NOS DIJO QUE VENDRÍAMOS A ESTOS MUNDOS A JUGAR UN HERMOSO PERO MUY SERIOS JUEGO, lo cual es verdad, pero, a estas alturas del El Gran Juego, muchos son los que se sienten decepcionados de haber aceptado Jugar, simplemente porque no se han tomado en serio El Gran Juego y, consecuentemente, no han logrado realizar excelentes Jugadas. El hecho es que, si realmente queremos realizar excelentes Juagadas, lo primero que tenemos que hacer es hacernos Conscientes de que hemos venido a este Mundo a Jugar, por lo que, DEBEMOS ESFORZARNOS POR JUGAR CON MUCHO TINO, TRATANDO DE DESCUBRIR, EN CADA ACONTECIMIENTO O ‘EXPERIENCIA DE VIDA’, LA MEJOR JUGADA QUE DEBEMOS HACER.

Jugar con mucho tino significa, APRENDER A DESCUBRIR, LA RAZÓN DE CADA ‘EXPERIENCIA DE VIDA’ -BUENA O MALA-, QUE NOS TOCA VIVIR. En el entendido de que, gran parte de nuestras ‘Experiencias de Vida’ han sido ‘Planificadas por nuestras Almas’, es lógico asumir que, ante cualquier ‘Experiencia de Vida’, siempre debemos preguntarnos: ¿Será una Prueba que debo Superar? o ¿Será un Karma que debo cancelar? o ¿Será un vicio del cual debo deslastrarme? Esta última pregunta es muy importante porque, AL DESCUBRIR NUESTROS VICIOS PODEMOS OCUPARNOS EN DESLASTRARNOS DE LOS MISMOS. Luego, hay vicios que son muy sencillos de descubrir, porque se hacen muy evidentes, como el de la gula o el de la avaricia, pero algunos vicios no son tan sencillos de identificar, como es el caso de la Soberbia. Además, a veces no basta con identificar el vicio y dedicarnos a deslastrarnos del mismo con vehemencia, sino que, debemos comprender que, INCLUSO LOS VICIOS FORMAN PARTE DE LAS NECESARIAS ‘EXPERIENCIAS DE VIDA’, POR LO QUE, NO DEBEMOS DESLASTRARNOS DE LOS VICIOS SIN ANTES HABER APRENDIDO LO QUE ESE VICIO NOS QUISO ENSEÑAR.

De manera que, INCLUSO LOS VICIOS FORMAN PARTE DEL JUEGO POR NUESTROS MUNDOS, POR LO QUE DEBEMOS TRATARLOS CON MUCHO TINO, A LOS FINES DE QUE NOS SIRVAN PARA REALIZAR EXCELENTES JUGADAS. Por ejemplo, el vicio de la soberbia surge del abuso del orgullo propio de nuestros Espíritus, tanto cuanto Somos Hijos de Dios y consecuentemente Somos Dioses. Pero al olvidar que el resto de los que conviven con nosotros también son Hijos de Dios, tanto cuanto también son Espíritus, pues comenzamos a creer que somos superiores a los demás y así nuestro orgullo se convierte en el vicio de la soberbia. Respecto al orgullo, debemos hacernos Conscientes de que es algo bueno, tanto cuanto es importante y necesario defender nuestra Dignidad de Hijos de Dios, pero debemos evitar pisotear la dignidad de los demás cuando estemos defendiendo nuestra propia Dignidad.

Consecuentemente, al deslastrarnos del vicio de la soberbia, debemos actuar con gran habilidad, prudencia y buen juicio, no sea que nos arranquemos incluso la fragancia del Orgullo que se necesita para mantener la Dignidad de Hijos de Dios. Por ejemplo, pudiera ocurrir que tengamos un empleo en el cual consideramos que no se nos respeta (ni laboral, ni profesional, ni personalmente), por lo que, en atención a la defensa de nuestra Dignidad de Hijos de Dios, debemos exigir que se valore nuestro desempeño laboral, pero estás exigencias debemos hacerlas de buenas maneras (sin insultos, sin violencia) y sobre todo SIN MIEDO, porque estamos defendiendo lo justo. Cuando les comento lo del MIEDO es porque muchas personas tienen temor de reclamar un justo trato laboral por temor a ser despedidos y entonces soportan los malos tratos a los que son sometidos porque no confían que, al ser Hijos de Dios, siempre deben exigir justicia y, si esa justicia se nos es negada, pues, es mejor no seguir laborando en esa empresa y confiar que nuestro Amoroso Padre Dios nos habrá de Proveer de un mejor empleo, en donde nuestra Dignidad de Hijos de Dios no sea vulnerada.

Pero entiéndase que, lograr un mejor empleo siempre habrá de depender de nuestro Orgullo al considerarnos Hijos de Dios, lo cual significa que tenemos que tener la Plena Confianza en que nuestro Amoroso Padre Dios nos Concederá un mejor empleo. De manera que, si ese ‘mejor empleo’ tarda en Manifestarse es porque debemos ejercitar nuestra confianza en el Amor que Dios nos tiene, tanto cuanto somos sus Hijos. ¿Ven el Hermoso Juego? El Orgullo de sabernos Hijos de Dios es muy necesario, tanto cuanto eso Somos, pero debemos hacernos Conscientes de lo Hermoso del Orgullo, en el entendido de que SI REALMENTE ESTAMOS CONSCIENTES DE QUE SOMOS HIJOS DE DIOS ENTONCES DEBERÍAMOS ESTAR CONSCIENTES DE QUE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS SIEMPRE ESTÁ DISPUESTO HA OTORGARNOS AQUELLO QUE LE PEDIMOS, SIEMPRE Y CUANDO SEA PARA NUESTRO BIEN.

Es decir, cuando ese mejor empleo que estamos esperando tarda en llegar, no es porque nuestro Amoroso Padre Dios no quiera complacernos, sino porque quizás el empleo que estamos pidiendo no es el que nos conviene o quizás porque no es el momento de ingresar en esa empresa, para que realmente ese empleo sea el mejor. Así pues, mientras estemos esperando que se nos otorgue un mejor empleo DEBEMOS MANTENERNOS CONFIADOS QUE, EN EL TIEMPOR DE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS, HABREMOS DE OBTENER ESE ‘MEJOR EMPLEO’, y, mientras tanto, seguimos enviando currículums a otras empresas, en donde creamos que se pueden cumplir nuestros deseos de superación, porque también es bastante probable que nuestro Amoroso Padre Dios Desea que tengamos ciertas ‘Experiencias de Vida’ antes de Concedernos aquello que deseamos. EL ORGULLO EXISTE PARA QUE NOS MANTENGAMOS CONSCIENTES DE LO QUE REALMENTE SOMOS -ESPÍRITUS- Y CONSECUENTEMENTE NOS ESFORCEMOS POR ‘ACUMULAR EL CONOCIMIENTO QUE NOS AYUDE A CRECER ESPIRITUALMENTE’. Y este ‘Crecimiento Espiritual’ será el aditivo necesario y esencial para lograr ese mejor empleo que deseamos. 

Como podrán apreciar, se trata es de ejercitarnos constantemente en hallar el equilibrio entre lo que verdaderamente necesita el Cuerpo -Nave- para funcionar eficientemente y lo que pudiera considerarse abusar de los bienes materiales. Es decir, no es malo que deseemos los bienes materiales, tanto cuanto son una necesidad física de nuestros Cuerpos, sino que lo malo es el consumo del bien material más allá de la satisfacción de la necesidad que le da origen. Un Cuerpo necesita alimentarse, a los fines de tener la energía necesaria para funcionar, pero no necesita engordar, porque lo común es que no necesite almacenar energía. Un Cuerpo necesita dinero, a los fines de cubrir sus necesidades básicas de existencia material -alimentarse, vestirse, tener un lugar en donde descansar, … incluso divertirse-, pero no necesita tener dinero en una abundancia tal que el Cuerpo comience a malgastar el dinero en cosas innecesarias, algunas de las cuales pudieran serle muy dañinas, como las drogas. Un Cuerpo necesita descansar, pero sólo hasta recuperar las energías que le permitan seguir funcionando eficientemente, en su día a día, por lo que no necesita dormir más de ocho horas al día. Un Cuerpo necesita de sexo, tanto cuanto necesita descargar las energías negativas que a veces lo embargan, pero no necesita mantener relaciones sexuales tan seguidas que incluso llegue a descargar las energías positivas que requiere para funcionar eficientemente. Un Cuerpo necesita incluso envidiar, porque la envidia nos mueve a mejorar, para alcanzar aquello que los demás han logrado, pero no necesita robar aquello que los demás han logrado y mucho menos necesita odiar a los demás por aquello que han logrado… Un Cuerpo necesita ser consentido, justamente para no acumular muchas energías negativas, producto de los propios deseos de satisfacción material, que no se logran satisfacer plenamente, pero jamás necesita ser consentido al extremo de que se crea el más importante que el propio Espíritu, que le da la vida.

EL ORIGEN DE LAS COSAS

El Periespíritu está PROGRAMADO para mantener su propia existencia, pero como se identifica plenamente con las necesidades del ‘Cuerpo Físico’, entonces considera que su existencia depende de satisfacer las necesidades materiales del ‘Cuerpo Físico’. Resulta que, después de que hubo la caída de consciencia y la raza humana decidió apartarse del sendero de unidad, negando su propia conexión con NUESTRO AMOROSO PADRE Dios, El PERIESPÍRITU tomo el papel de estar a cargo, pero sin una guía, sin un mapa, sin consejeros que lo asistiera, TANTO CUANTO, NUESTROS ESPÍRITUS LO PUSIERON EN PILOTO AUTOMÁTICO Y SE FUERON A DORMIR. Entonces, el Periespíritu comenzó a tratar de entender y crear reglas de las cosas que le estaban aconteciendo, reglas y asociaciones que no siempre son correctas, pero que, para el Periespíritu’, esas reglas, creadas por él mismo, se convirtieron en su verdad, la cual ha procurado seguir durante muchas vidas, degenerando en los vicios que se han venido acumulando en nuestros Periespíritus.

Como les comenté, los deseos tienen su origen en nuestras Mentes, en donde se interconectan LAS NECESIDADES MATERIALES DE NUESTRO CUERPO CON los vicios o pecados que NUESTRO PERIESPÍRITU HA venido acumulando, vida tras vida, SURGIENDO ASÍ LA NECESIDAD EXAGERADA DE LOS BIENES MATERIALES, QUE SOLEMOS DENOMINAR DESEOS DE LA CARNE, AUNQUE REALMENTE SON MÁS DEL PERIESPÍRITU QUE DE LA CARNE O Cuerpo. Es decir, si bien es cierto que es el Cuerpo el que siente las carencias de los bienes materiales, el abuso de esos bienes tiene su origen en el barro que recubre nuestros Periespíritus, el cual mueve al Cuerpo a desear más allá de la satisfacción de la propia necesidad. Consecuentemente, para retomar el control de nuestras existencias materiales, a los fines de ocuparnos en nuestros ‘Crecimientos Espirituales’, lo primero que tenemos que hacer es recodificar nuestros Periespíritus, a los fines de que cumpla con sus funciones originales.

El truco está en reconocer y aceptar que nuestro origen es espiritual. Cuando nos hagamos ‘Conscientes de nuestro Origen Espiritual’, comenzaremos a restarle importancia a nuestra existencia material y nuestro Periespíritu comenzará a cambiar sus prioridades, al comprender que lo verdaderamente importante es su propia coexistencia espiritual y abandonará sus antiguas creencias o códigos, que lo mantenían esforzado por procurar bienes materiales. ¡AL PERIESPÍRITU HAY QUE RECORDARLE QUE ÉL ES ESPÍRITU Y NO MATERIA! Cuando el Periespíritu recuerde que él es eterno y el cuerpo es efímero, entonces comenzará a procurar aquello que le ayude a enriquecer y mejorar su existencia espiritual, la cual es eterna, y dejará de ocuparse de mejorar su existencia material, la cual es efímera y dolorosa.  

RETOMANDO EL CONTROL

El hecho es que, según les he venido Revelando, al olvidarnos de que realmente SOMOS UN ESPÍRITU CON UN CUERPO Y NO UN CUERPO CON UN ESPÍRITU, nos hemos venido acostumbrando a complacer las necesidades del Cuerpo como si fueran necesidades propias del Espíritu y esto ha degenerado en la gran cantidad de barro pegajoso y maloliente, que no nos permite deslumbrar con nuestro brillo. Entiéndase que, EL VICIO SURGE PORQUE EL PERIESPÍRITU LLEGA A SENTIR LAS EMOCIONES QUE SIENTE EL CUERPO AL SATISFACER SUS NECESIDADES MATERIALES Y, CONSECUENTEMENTE, EL PERIESPÍRITU LE DA RIENDA SUELTA LA BUSQUEDA DE LA SATISFACCIÓN QUE SURGE AL CONSUMIR BIENES MATERIALES, PORQUE ESAS SENSACIONES LE AGRADAN AL PERIESPÍRITU. Luego, si bien es cierto que podemos echarle la culpa al Periespíritu, de los vicios que le recubren, tampoco es menos cierto que estos vicios surgieron por las necesidades materiales del Cuerpo.

Como los vicios surgen por las necesidades materiales del Cuerpo, el único que puede ayudar al Periespíritu, a deslastrarse del barro que le recubre, es el Cuerpo, evitando desear más allá de la satisfacción per se de la necesidad. De allí que, para retomar el control de nuestras existencias, lo primero que tenemos que hacer es recordarle a nuestros Periespíritus lo que realmente son, a los fines de que se desidentifiquen de las necesidades del Cuerpo. Pero, en el entendido de que al principio nos costará un poco convencer al Periespíritu de desidentificarse de los deseos del Cuerpo, tanto cuanto son los propios deseos del Periespíritu, conviene que comencemos por conversar con nuestros Cuerpos, a los fines de que controle sus necesidades de los bienes materiales, lo que a la larga ayudará a nuestros Periespíritus a desidentificarse.

Es decir, siempre debemos mantener presente que, aquello por lo que creemos que estamos sufriendo es algo que nuestro Cuerpo cree necesitar desesperadamente, simplemente porque nuestro Periespíritu lo desea, tanto cuanto está recubierto de ese vicio. Luego, resulta mucho más cómodo recordarle a nuestro Cuerpo la verdadera importancia de ese bien por el cual sufre, a los fines de que comprenda su verdadera utilidad y deje de sufrir con tanto desespero, lo que disminuirá el deseo del Periespíritu. Ocurrirá entonces que, cuando el Cuerpo logre satisfacer la necesidad per se -el hambre, el agotamiento físico, descargar energías negativas, …- de ese bien material deseado en la Mente -alimentos, descanso, sexo, …-, el Periespíritu comenzará a recordar que las necesidades del Cuerpo no son las del Espíritu y aceptará que, una vez satisfecha la necesidad per se, debe de dejar de pensar en ese bien. La Clave está en que, al sentir que estamos preocupados o sufriendo por algún bien material, nuestros espíritus deben recordar que no somos nosotros los que sufrimos, sino que el que sufre es nuestro Cuerpo y esto no nos debe preocupar, sino que debemos ocuparnos en descubrir la Enseñanza que Planificamos Aprender a través de ese sufrimiento o Prueba.

Les recuerdo que, cuando nuestras Almas Planifican nuestras Reencarnaciones, procuran hacerlo considerando los vicios que recubren nuestros Periespíritus, a los fines de que logremos deslastrarnos de esos vicios. Ocurre entonces que, cuando nuestro Periespíritu se encuentra muy embarrado del vicio de la avaricia, nuestra Alma suele Planificar que Reencarnemos en una familia, ciudad, … condiciones de vida, que nos dificulten la adquisición de dinero. La gran cantidad del barro de la avaricia en nuestros Periespíritus y la dificultad por adquirir dinero genera en nuestras Mentes un fuerte deseo por el dinero, lo cual, al no adquirirlo con facilidad, degenera en una sensación de sufrimiento que se manifiesta en el Cuerpo, el cual pudiera querer morir, al no soportar ese sufrimiento que tiene su origen en los deseos propios del Periespíritu. Pero entiéndase que, si bien es cierto que una gran parte de los deseos tienen su origen en los vicios acumulados en nuestros Periespíritus, LOS DESEOS DE LOS BIENES MATERIALES SE MANIFIESTAN EN NUESTROS CUERPOS COMO UNA NECESIDAD IMPERIOSA QUE NOS HACE SUFRIR, SIMPLEMENTE PORQUE EL VICIO ACUMULADO EN NUESTROS PERIESPÍRITUS NOS MUEVE A PROCURAR BIENES MÁS ALLÁ DE LA SATISFACCIÓN PER SE DE LA NECESIDAD.

EVITANDO ENAMORARNOS

El hecho es que, las sensaciones de satisfacción que producen los bienes materiales en nuestros Cuerpos hacen sentir en nuestros Periespíritus una sensación parecida al Amor que nos Manifiesta nuestro Amoroso Padre Dios, con la marcada diferencia de que El Amor que nos tiene nuestro Amoroso Padre Dios es Eterno mientras que las sensaciones de satisfacción que producen en nuestros Cuerpos los bienes materiales son efímeras y algunas duran apenas unos segundos. No obstante, debido al Velo, que nos colocan antes de Reencarnar, nuestros Espíritus extrañan esa sensación de Amor que se siente al estar cerca de nuestro Amoroso Padre Dios y, al sentir a través de nuestros Cuerpos, aunque sea efímeramente, esa sensación que extrañan, pues se aferran a esa sensación de satisfacción que le producen los bienes materiales al Cuerpo, por lo que podemos decir que nos enamoramos de los bienes materiales y le damos rienda suelta al Cuerpo para que los consuma y así sentir esa sensación que extrañamos.

Quizás la sensación de satisfacción más placentera para nuestros Cuerpos es la que ocurre al tener relaciones sexuales, la cual, a pesar de ser la más efímera de todas las satisfacciones materiales, es la más satisfactoria de todas porque nos libera de energías negativas que nos embargan. Es por esta razón que solemos denominar amor a aquella sensación que experimentamos al tener relaciones sexuales. Ciertamente las relaciones sexuales son altamente satisfactorias, pero en extremo efímeras sin embargo la sensación de satisfacción deja una huella tan profunda que pasamos gran parte de nuestro día a día pensando en esa increíble sensación. ¿Se imaginan lo que debe sentir un Espíritu al acercarse a nuestro Amoroso Padre Dios?, pero, tristemente, al no recordar lo que verdaderamente Somos, le estamos negando a nuestros Espíritus el disfrutar de esa indescriptible Experiencia de Amor DIVINA y perdemos tiempo en ocuparnos de sensaciones efímeras, de falsos amores.

Consecuentemente, nuestro Espíritu tiene que mantenerse firme y recordar siempre que el Amor que él persigue es el Amor de Dios, el cual Es Eterno y por muchiiiiisiiiiimoooooooooooooo más reconfortante y satisfactorio que las efímeras satisfacciones que nos dejan las Experiencias Materiales. Es por esta razón que la Primera Regla de El Gran Juego siempre nos recuerda que debemos esforzarnos por procurar más El Amor de Dios, que Es Eterno, que el amor efímero que nos ofrecen las Experiencias Materiales. De allí que, cada vez que nuestros Cuerpos estén sufriendo por algún bien material, nuestros Espíritus deben conversar seriamente con nuestras Naves y recordarles nuestros Objetivos Existenciales, lo que significa hablarles del Objetivo de esa Experiencia de Vida Material, por la cual está sufriendo, a los fines de que el Cuerpo se entere de que sólo le está permitido consumir esos bienes hasta su propio sustento, evitando enamorarse de esos bienes, pese a que el Cuerpo pareciera que se va a morir en la ausencia de esos bienes. Cuando nuestro Cuerpo reflexionen acerca de estas realidades existenciales, nuestro Periespíritu comenzará a recordar la razón de su existencia y su verdadera esencia y se esforzará por desidentificarse de las sensaciones de satisfacción del Cuerpo, que son el origen de los deseos que han venido manchando a nuestro Periespíritu del pegajoso, pesado y maloliente barro que solemos denominar pecado.

Ahora bien, al conversar con nuestros Cuerpos debemos mantener siempre presente el Principio Fundamental de nuestra realidad existencial: ¡DIOS ES AMOR! Es decir, existimos porque Dios nos Ama y si Dios nos Ama no deberíamos sufrir. Ergo, DEBE EXISTIR UNA RAZÓN POR LA CUAL EL AMOR DE DIOS PARECIERA NO SER EVIDENTE EN LA VIDA DEL QUE SUFRE. Y la razón de que muchas veces no obtengamos aquello que deseamos es la que nuestro Amado Yeshuá nos indicó: «¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿o si pescado, en lugar de pescado, le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión?», y esta es la hermosa realidad de nuestras existencias: NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS JAMÁS NOS DARÁ ALGO QUE PUDIERA HACERLE DAÑO A NUESTRO ESPÍRITU. Consecuentemente, no cuenten con que nuestro Amoroso Padre Dios le dará dinero a aquel cuyo Periespíritu se encuentra abarrotado del vicio de la avaricia, porque, si le da más dinero, con seguridad se seguirá embarrando del vicio de la avaricia. Pero, cuando aquel que sufre del vicio de la avaricia se percate del mal uso que le ha venido dando al dinero, vida tras vida, y deponga su actitud de rico epulón, procurando aplicar el dinero en lo estrictamente necesario, entonces, con toda seguridad, el dinero comenzará a Manifestarse abundantemente, tanto cuanto ya se ha aprendido la lección, que motivó Planificar la escasez de dinero.

Ahora sí, ya Conscientes de estas realidades, estamos preparados para tomar el control de nuestras existencias, a los fines de lograr nuestro ‘Perfeccionamiento Espiritual’, lo cual es la razón por la cual hemos sido revestidos de materialidad. Si han profundizado lo que les he venido diciendo, creo que ya han comprendido y aceptado que NO SOMOS EL CUERPO QUE HABITAMOS, por lo que, EL CUERPO NO DEBE CONTROLAR NUESTRAS ‘EXPERIENCIAS DE VIDA’, SINO QUE SOMOS NOSOTROS LOS QUE DEBEMOS, AUTORIZARLE O NO, CIERTAS EXPERIENCIAS DE VIDA, A NUESTROS CUERPOS. Evidentemente, debemos autorizarles a nuestro Cuerpo sólo aquellas ‘Experiencias de Vida’ que le permitan a nuestro Espíritu ‘Crecer en el Conocimiento que nos ayude a hacernos Conscientes de nuestro Amoroso Padre Dios’ y evitar aquellas ‘Experiencias de Vida’ que nos alejen de nuestro Amoroso Padre Dios, por lo que, cuando nuestro Cuerpo se esté enamorando de ciertas ‘Experiencias Materiales’, pues debemos tener una seria conversación con nuestros Cuerpos.

CONVERSANDO AMENAMENTE   

Conversar amenamente significa que: NO VAMOS A DISCUTIR O PELEAR CON NUESTROS CUERPOS, SINO QUE VAMOS A EXPLICARLE LO MEJOR POSIBLE EL POR QUÉ DE SUS SUFRIMIENTOS, A LOS FINES DE QUE REGULARICE LOS DESEOS DE AQUELLO QUE LO HACE SUFRIR. Evidentemente, la conversación amena ha de ocurrir en nuestras Mentes, el cual es el espacio en donde se interrelacionan nuestros Periespíritus con nuestros Cuerpos. Pero, como sabemos que nuestros Periespíritus están muy identificados con las necesidades de nuestros Cuerpos, evidentemente no podemos esperar que nuestros Periespíritus inicien la conversación amena, tanto cuanto el Periespíritu también desea disfrutar exageradamente de los bienes materiales. No obstante, como nuestros Periespíritus son una Extensión de nuestros Espíritus, quien debe ejecutar la conversación amena es nuestro Espíritu, lo cual evidentemente puede realizar porque se encuentra dentro del Periespíritu, como un conductor dentro de un automóvil.

Luego, para que nuestro Espíritu pueda realizar la necesaria conversación amena con nuestro Cuerpo EL ESPÍRITU debe Despertar. Es por esta razón que, al proceso de retomar el control de nuestras existencias se le denomina Despertar Espiritual y, como algunos denominan al Espíritu propiamente Consciencia, pues, algunos denominan a este proceso como un Despertar de Consciencia. Cuando el Espíritu conversa a través del Periespíritu con el Cuerpo, evidentemente el Periespíritu escucha la conversación y comienza a recordar su verdadera naturaleza y las razones de su existencia, lo que mueve al Periespíritu a deslastrarse del putrefacto barro que lo envuelve.

Así pues, para evitar que nuestros Cuerpos se enamoren de las sensaciones de satisfacción que le producen los bienes materiales, debemos esforzarnos por mantener a raya a nuestros Cuerpos conversando seriamente con ellos. Las conversaciones con nuestros Cuerpos pudieran darse de la siguiente manera o bajo las siguientes premisas de toma de Consciencia:

·       Cuando nuestro Periespíritu esté embarrado del vicio de la gula seguramente a nuestro Cuerpo se sentirá inclinado a comer más allá de lo necesario para funcionar o siempre estará procurando los mejores alimentos y entonces debemos llamarle la atención y decirle: “¡Epa!!! Recuerda que el exceso de alimentos te hace daño, porque puede congestionar tu sistema digestivo y dañar algunos de tus órganos. Además, te hace engordar y eso te hace pesado y lento para realizar tus actividades”. Evidentemente, los excesos del barro de la gula en nuestros Periespíritus, hará que tengamos pensamientos en defensa de la necesidad de seguir consumiendo, aquellos alimentos que nos gustan. Que si está sabroso, que si es por hoy nada más, que si no siempre lo hago, … y un sinfín de excusas para tratar de convencernos de seguir consumiendo esos alimentos. Entonces, debemos ponernos firmes y exhortar a nuestro Cuerpo a dejar de comer, ofreciéndole el comerlos más tarde u otro día, cuando ya haya digerido lo que acaba de consumir. Lo importante es lograr que ese día de gula se aleje de aquellos platos que le gustan, convenciéndolo de que otro día los volverán a consumir. También debemos de conversar con nuestros Cuerpos acerca de la posibilidad de sufrir de algunas enfermedades o deficiencias físicas (diabetes, tensión, cirrosis, colesterol alto, úlceras gastrointestinales), como resultado de los abusos en el consumo de alimentos, que finalmente le obligarán a dejar de consumir esos alimentos que tanto le gustan. Entonces debemos cuestionar a nuestro Cuerpo diciéndole: “¿Realmente quieres dejar de probar estos ricos alimentos para siempre? ¿Acaso no es mejor controlarse en el consumo, de vez en vez, por decisión propia, que tener que verse obligado a dejar de consumir ese rico alimento definitivamente, por órdenes médicas?  

·       Cuando el Cuerpo sufra por la escasez de dinero, debemos recordarle que la condición existencial de la escasez de dinero ha sido Planificada por nuestra Alma, a los fines de ayudar al Periespíritu a deslastrarse del barro de la avaricia. Cuando el Periespíritu oiga esta conversación comenzará a recordar su razón de ser y comenzará a establecer cuáles son las verdaderas necesidades del dinero, lo que disminuirá el sufrimiento del Cuerpo, como consecuencia de la disminución del deseo de dinero y el consecuente deslastre del vicio de la avaricia.  Es decir, cuando el Periespíritu comience a tomar Consciencia de que el dinero debe ser utilizado para la adquisición de ciertos bienes materiales, necesarios para la existencia austera del Cuerpo, entonces el Cuerpo dejará de sufrir por la escasez de dinero y comenzará a darle un mejor uso al poco dinero que tiene, a los fines de garantizar su subsistencia. Luego, cuando el Periespíritu logre mantener el control del Cuerpo en el uso del dinero, entonces, con seguridad, el dinero dejará de serle esquivo, porque el Cuerpo dejará de sufrir por el dinero. Queda claro que, la condición Planificada por nuestras Almas, de No disponer de suficiente dinero para mal gastar en bienes suntuosos, no es una condición permanente ni obligatoria, porque la misma puede cambiar cuando logramos hacernos Conscientes del uso que debemos darle al dinero.

·       Hay quienes nacen con un Cuerpo poco agraciado justamente para evitar seguir abusando del vicio de la lujuria, que han venido acumulando vida tras vida. Pero, como el Cuerpo parece sufrir de falta de sexo, entonces busca la forma de satisfacer esa necesidad pagando o incluso violando. Si esas Personas poco agraciadas, en vez de dedicarse a satisfacer las inclinaciones lujuriosas de sus Cuerpos, se dedicaran a meditar acerca del motivo por el cual son poco agraciadas, entonces descubrirían que ha sido una Planificación de sus Almas, a los fines de evitar seguir aumentando la cantidad del barro de la lujuria que recubre sus Periespíritus. Y no es que el sexo sea malo, sino que lo malo es la cantidad del barro de la lujuria, que pudiera estar sofocando a nuestros Espíritus, por lo que, la búsqueda de sexo -ya sea pagando o por auto estimulación- no es algo pecaminoso, sino que lo pecaminoso es no esforzarnos por controlar el deseo de sexo. Cuando nos hagamos Conscientes de que el sexo existe para descargar ciertas energías negativas que nos embargan, entonces nuestro Cuerpo comenzará a regular su búsqueda de satisfacción sexual, porque comprenderá que realmente no es tan necesario. Pero llegar a este Nivel de Consciencia, respecto al sexo, es realmente difícil, tanto cuanto las relaciones sexuales proveen al Cuerpo y al Periespíritu de una muy grande satisfacción, y es por esta razón que, durante nuestras conversaciones con nuestro Cuerpo, respecto a sus emociones sexuales, debemos aplicar mucho tiempo y psicología, hasta que nuestro Periespíritu se logre desidentificar plenamente de esa sensación de satisfacción, que producen la relaciones sexuales, y comience a valorarlas por lo que realmente son -descarga de energías negativas- y deje de valorarlas como acostumbran a valorarlas socialmente, en donde se burlan de aquellos que no tienen sexo.

·       Envidiar no es malo, tanto cuanto, DESEAR LO QUE OTROS TIENEN NOS MOTIVAN A PROCURARLO Y POR ENDE A MEJORAR NUESTRA CONDICIONES DE VIDA, LO CUAL IMPLICA ESFORZARNOS POR ‘CRECER EN EL CONOCIMIENTO’. Cuando nos esforzamos por ‘Adquirir Conocimientos’, se nos facilita mejorar nuestra calidad de vida, al poder competir por un mejor mercado laboral, que se traducirá en mejores ingresos económicos, que redundarán en nuestra capacidad para adquirir aquello que deseamos. Así pues, desear una mansión, como la de aquellos grandes magnates, realmente no es malo, lo malo es la ausencia de valoración en aquello que se desea y las acciones que algunos realizan, a los fines de hacer de su propiedad aquello que pertenece a otros y que ellos desean. No son pocos los que se atreven a robar y hasta matar, a los fines de poseer aquello que desean. Y realmente son muchos los que llegan a desear vehementemente lo que es ilícito desear, como la mujer del prójimo. De manera que, cuando sintamos que nuestro Cuerpo sufre por desear lo que otros tienen, debemos esforzarnos por valorar aquello que el Cuerpo desea, a los fines de determinar si es realmente necesario adquirirlo y, sobre todo, si es lícito obtenerlo. Entonces, la conversación con nuestros Cuerpos, acerca de la posibilidad de adquirir aquello que desea, debe centrarse en Despertarlo a su realidad condicionada por la Planificación del Alma, indicándole sobre la posibilidad de poseer aquello o no. El Cuerpo debe comprender y aceptar que, HAY COSAS QUE REALMENTE NO SON NECESARIAS Y OTRAS QUE NO SON LÍCITAS. Así pues, cuando nuestros Cuerpos deseen una mansión, debemos cuestionarlo al respecto de su deseo: “¿Qué harás con 80 habitaciones? ¿Acaso quieres vivir con una enorme cantidad de personas a tu alrededor?”. Evidentemente, el deseo de una mansión es el deseo de un lugar propio para vivir, pero esto necesariamente no tiene porque ser una mansión, por lo que debemos enseñar a nuestros Cuerpos que, con una casa más pequeña, ubicada en un cómodo y tranquilo lugar, es suficiente para cubrir las necesidades del Cuerpo. El mismo procedimiento debemos aplicar cuando nuestros Cuerpos desean bienes ostentosos -automóviles de lujo, joyas, …- que realmente no le son necesarias al Cuerpo para su existencia o que pueden ser sustituidos por bienes mucho menos ostentosos. Al realizar una sustitución Mental de aquello que nuestro Cuerpo desea, disminuiremos el sufrimiento del Cuerpo, porque irá comprendiendo que puede satisfacer sus necesidades con otros bienes, que le proveen de los mismos beneficios que aquellos que desea, pero a un menor costo, lo que implicará que, realizando esfuerzos menos onerosos podrá obtener aquel bien que desea.

·       La ira es el pecado capital más difícil de abandonar, tanto cuanto es una violenta explosión de malas emociones, que se activan en nosotros, debido a la presencia de algo o alguien que nos incomoda. Luego, la solución a la ira es muy sencilla, tanto cuanto basta con percatarnos de las causas que dan origen a esa violenta explosión de emociones y esforzarnos por evitarlas. Comúnmente, la ira es accionada por alguna persona que, por razones que a veces nos son desconocidas, tienen una enorme facilidad para hacernos enojar. Consecuentemente, para evitar estallar en ira ante la presencia de esa persona, la solución más rápida es evitar a esa persona, pero esta solución muy probablemente no nos ayudará a Crecer Espiritualmente, tanto cuanto, lo que nos ayuda a Crecer Espiritualmente es el Conocimiento, por lo que, la solución idónea para controlar nuestra ira, ante la presencia de alguna persona, es esforzarnos por Conocer las razones por las cuales esa persona logra accionar mi ira. Quizás sean Karmas que acumulamos entre los dos en vidas pasadas, lo que implicaría que debemos esforzarnos por limar esas tensiones o asperezas, si realmente queremos deslastrarnos del barro de la ira, para evitar llevar esas asperezas a otras vidas. De manera que, si tratamos de conversar con aquella persona que activa nuestra ira, a los fines de Conocerla mejor, quizás descubramos las razones que activan nuestra ira y consecuentemente nos estaremos deslastrarnos del vicio de la ira.

·       Acerca del barro de la soberbia ya les conversé alguito en este Artículo, indicándoles que la solución a este terrible vicio es RECORDAR QUE TODOS AQUELLOS QUE ME RODEAN TAMBIÉN SON HIJOS DE DIOS, POR LO QUE MERECEN LA MEJOR DE MIS ESTIMAS Y LOS MEJORES TRATOS. Nos queda entonces por comentar acerca del vicio de la pereza, el cual también es muy sencillo de solucionar porque, CADA VEZ QUE NUESTROS CUERPOS NOS DIGAN QUE TIENEN SUEÑO O ESTÁN CANSADOS, DEBEMOS RECORDARLES QUE ANTES DE DESCANSAR DEBEMOS CUMPIR CON NUESTRAS RESPOSABILIDADES. Y claro que, SIEMPRE DEBEMOS ESTAR PENDIENTES DE QUE NUESTROS CUERPOS DESCANSEN, PORQUE SI NO PUEDEN COLAPSAR.    

Todo esto se los recuerdo porque, a los fines de retomar el control de nuestras existencias espirituales, es altamente recomendable conversar continuamente con nuestros Cuerpos, sobre todo cuando manifiesta algún tipo de sufrimiento. Cada vez que conversamos con nuestros Cuerpos, recordándole la razón de su existencia, le estaremos recordando al Periespíritu las razones de su existencia. Este ejercicio continuo, de conversar con el Cuerpo, le permitirá al Espíritu retomar el control de la Nave -Cuerpo-, porque, cuando el Periespíritu recuerde lo que realmente es, desactivará el piloto automático y, entonces, el Espíritu comenzará a conducir.

También les quiero recordar que, la escasez de aquellos bienes materiales, por los que solemos sufrir, muchas veces han sido Planificadas por nuestras Almas, a los fines de ayudarnos a disminuir la gran cantidad de barro que recubre nuestros Periespíritus. Como les comenté, a veces nos cuesta obtener dinero justamente porque en vidas pasadas hemos abusado del dinero, por lo que nuestros Periespíritus están embarrados de avaricia y consecuentemente nuestras Almas han Planificado la escasez de dinero a los fines de evitar que sigamos embarrándonos de la avaricia. Luego, si en vez de sufrir por la escasez de dinero, nos pusiéramos a meditar la razón por la cual nos es esquivo el dinero, entonces comenzaríamos a comprender que así lo Planificó nuestra Alma. Cuando comprendamos el motivo de esta extraña Planificación, entonces, con toda seguridad, el dinero dejará de sernos esquivos porque Aprenderemos a darle un excelente uso al dinero y evitaremos malgastarlo o acapararlo, porque nos haremos Conscientes de que el dinero es solo un bien material, para satisfacer mesuradamente las necesidades materiales de nuestro Cuerpo.

EL OBJETIVO FINAL DE EL GRAN JUEGO

Les he venido conversando acerca de los dos Objetivos Principales que debemos esforzarnos por cumplir para vencer en El Gran Juego, pero poco les he conversado acerca del Objetivo Final de El Gran Juego, el cual es Acercarnos lo más cerca posible del ‘Nivel de Consciencia de nuestro Amoroso Padre Dios’, a los fines de que nos Otorgue Su Amistad. Alcanzar El Objetivo Final de El Gran Juego significa cumplir con la Razón Ontológica para la cual se nos ha Revestido de Materialidad, la cual es SER SEMEJANTES A DIOS, tanto cuanto, al lograr hacernos Conscientes de gran parte del Conocimiento Divino, pues seremos semejantes a Dios, en el entendido de que sabremos casi todo lo que Dios Sabe. Tomen en cuenta que, para Alcanzar El Objetivo Final debemos esforzarnos constantemente por cumplir los dos Objetivos Principales y para ayudarnos a cumplir con estos dos Objetivos, a los fines de que Alcancemos El Objetivo Final de El Gran Juego se nos dictó la Primera y Principal Regla que debemos cumplir si realmente queremos Alcanzar el estar lo más cerca de nuestro Amoroso Padre Dios.

“Amar a Dios sobre todas las cosas” es la Primera y Principal Regla porque, si logramos cumplir con esa Regla, con seguridad cumpliremos con el resto de las Reglas y lograremos cumplir con todos los Objetivos de Él Gran Juego hasta Alcanzar El Objetivo Final de El Gran Juego. Recuerdan que les comenté que, “Debido al Velo, que nos colocan antes de Reencarnar, nuestros Espíritus extrañan esa sensación de Amor que se siente al estar cerca de nuestro Amoroso Padre Dios y, al sentir a través de nuestros Cuerpos, aunque sea efímeramente, esa sensación que extrañan, pues se aferran a esa sensación de satisfacción que le producen los bienes materiales al Cuerpo, por lo que podemos decir que nos enamoramos de los bienes materiales y le damos rienda suelta al Cuerpo para que los consuma y así sentir esa sensación que extrañamos”, pues, la Primera y Principal Regla nos recordar recordar que DEBEMOS EVITAR LOS ENAMORAMIENTOS POR LOS BIENES MATERIALES, SI REALMENTE DESEAMOS CUMPLIR CON EL OBJETIVO FINAL DE EL GRAN JUEGO, DE QUE SE NOS OTORGUE LA INCOMPARABLE AMISTAD DE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS.

De manera que, “Amar a Dios sobre todas las cosas” no es una Regla dictada por un Dios celoso, que solo quieren que lo amen a Él, sino que más bien es el mejor Consejo que se nos puede dar para triunfar en El Gran Juego. Y no es que se nos esté diciendo que no podemos disfrutar de las cosas materiales, sino que se nos está aconsejando que no nos apeguemos tanto a las cosas materiales, que después no queramos desprendernos de ellas. Tampoco se nos está diciendo que no podemos amar a ninguna persona, sino que se nos está diciendo que jamás debemos amar más a otras personas que a Dios. Es decir, ciertamente es válido y obligante amar a nuestros padres, siempre y cuando nuestros padres no sean un freno para amar a Dios. También es válido y obligante amar a nuestros hijos, siempre y cuando ese amor que sentimos por nuestros hijos no nos impida corregirles, incluso con el uso de la vara, cada vez que se desvíen de la moral y las buenas costumbres. Tampoco debemos evitar amar a otra persona, incluso sexualmente, siempre y cuando amar a esa persona no nos estorbe en nuestros esfuerzos por cumplir con los Objetivos para los cuales hemos sido revestidos de materialidad. ¡Muchos son los que, por dedicarle tiempo a otras personas, dejan de dedicarle tiempo a Dios!!!

Pablo nos decía que: “Todo nos está permitido, pero no todo nos edifica”, por lo que, cada uno de nosotros debe evaluar y escoger aquellas ‘Experiencias de Vida’ que le ayuden a acercarse a nuestro Amoroso Padre Dios y tener la fuerza y el coraje para soltar aquellas ‘Experiencias de Vida’ que pudieran estorbarle en sus esfuerzos por Alcanzar El Objetivo Final de El Gran Juego. Comer, tener dinero, procurar grandes cosas, … vivir cómodamente no es malo, lo malo es que, al comer en exceso, al tener dinero en exceso, … al vivir tan acomodadamente nos olvidemos de esforzarnos por Acercarnos a nuestro Amoroso Padre Dios. Podemos amar muchísimo a otra persona, siempre y cuando ese amor no nos impida dedicarle tiempo a ‘Crecer en el Conocimiento que nos ayude a hacernos Conscientes de nuestro Amoroso Padre Dios y a deslastrarnos de nuestros vicios’, a los fines de Alcanzar El Objetivo Final de El Gran Juego. De manera que, esa persona a la que amemos debe ser para nosotros más bien una ayuda idónea para Alcanzar El Objetivo Final de El Gran Juego, lo que significa que esa persona debería también estar muy interesada en cumplir con los Objetivos Principales, para los cuales hemos sido revestidos de materialidad. De lo contrario, siempre debemos tener la fortaleza y el coraje para hacer aquello a lo que nos exhortó nuestro Amado Yeshuá cuando nos dijo: “Si tu miembro derecho te hace pues arráncatelo”, lo que significa que siempre debemos estar dispuesto a abandonar aquellos amores que nos impiden avanzar -nos hacen caer- durante nuestro recorrido hacia La Meta Final de Ser Amigos de nuestro Amoroso Padre Dios.     

 

 Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo



 

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