En mi Artículo anterior
toqué un tema del cual, por varias razones, poco me gusta hablar. Una de éstas
razones es comprender de lo que nos habla Yeshúa durante, lo que Mateo tituló,
El Sermón del Monte. Entre las muchas cosas de las que nos habló Yeshúa, durante
aquel Sermón, se encuentra una en la que
nos recuerda el significado de la Providencia Divina, y cito:
«Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer
o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la
vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del
cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre
celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? ¿Y quién de
vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? Y por el
vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no
trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se
vistió así como uno de ellos. Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se
echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de
poca fe? No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué
vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre
celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad
primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán
añadidas. Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana
traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.»[i]
Todo creyente debería
saber que, nuestro Amoroso Padre Dios actúa en todas las cosas y hechos de la
historia. Estos es lo que se conoce como Providencia
Divina. El conocimiento de esta Verdad nos hace entender que, las criaturas
no tienen su causa en sí mismas, sino que tienen siempre su causa en Dios, del
que reciben constantemente el ser y el obrar, respetando siempre el libre
albedrío, que nos otorgó de acuerdo a Su Voluntad. Por eso, si la Providencia Divina no conservara las cosas con el
mismo poder con que las creo en un principio, volverían enseguida a recaer en
la nada.
Es concluyente que, si
de Dios recibimos el ser y el obrar, es absurdo que nos pre-ocupemos de lo que
MAÑANA vamos a hacer, porque eso dependerá de Dios. Espero que esto nos les haga
concluir que no deben esforzarse por las ‘cosas buenas’ que quieren o desean,
pero eviten hacerlo con afán, porque la preocupación suele llevar al desespero
y el desespero nos puede mover a realizar actos que, aunque pudieran ayudar a
conseguir ese “bien material”, también pudieran ir en contra del desarrollo de nuestras
almas.
Ahora bien, aunque
ciertamente no debemos preocuparnos por las cosas materiales, ¡SI DEBEMOS
PRE-OCUPARNOS POR LOS BIENES ESPIRITUALES! Por esto es que, en mi Artículo
anterior, yo les manifestaba mi preocupación por el ‘fin del mundo’, porque,
aunque ciertamente no está en nuestras manos el evitarlo, si debemos
pre-ocuparnos de estar preparados ESPIRITUALMENTE para ese hermoso momento.
¡MOMENTO QUE CIERTAMENTE LLEGARÁ!
Algunos, al leer la
última frase del apartado anterior, se escandalizaran y dejarán de leer este
Artículo, por creer que soy uno más de aquellos ‘profetas del desastre’ que
viven anunciando un ‘fin del mundo’ que, EN APARIENCIA, no termina de llegar.
Espero que continúen con la lectura, para que descubran de qué les hablo.
La palabra ‘mundo’ hace
referencia a un tema más filosófico que meramente conceptual. Etimológicamente,
viene del latín ‘mundus’, que
significa ‘ordenado, limpio’, dado
que se utilizó para traducir el termino griego ‘cosmos’, que significa ‘orden,
arreglo, ajuste, compostura, perfección’. Estos términos reflejan la noción
pre filosófica de que el ‘mundo’ constituía una ‘construcción intencionada bien organizada’ de todo lo que existe,
por parte de los dioses. Siguiendo este razonamiento, podemos concluir que, el
mundo constituye la materia, el espacio y todo lo que nos es
accesible por los sentidos, la experiencia o la razón.
En el contexto filosófico, y más
precisamente en el ontológico, [ii] la
palabra ‘mundo’, por una parte hace referencia a un concepto ‘abstracto’,
reduciendo su significado a sus meras manifestaciones visibles o palpables y,
en consecuencia: mundo es todo lo que no es el hombre. Por otra parte, la
palabra ‘mundo’ hace referencia a un
concepto ‘concreto’, al referirse a la ‘realidad como una experiencia’, a la
‘realidad empírica y objetiva’, que experimentan los seres vivos.
En este orden de ideas,
podemos concluir que, la palabra mundo tiene dos maneras de conceptualizarse,
una es la referida a lo que ‘no es el hombre’, pudiéramos decir: Mundo es ‘la
tierra y todo lo que contiene’. La otra conceptualización es la que se refiere propiamente al ‘hombre’, en
atención a que guarda relación con aquello que es accesible por los sentidos,
la experiencia o la razón, lo cual es ejecutable, en diferentes proporciones,
por todos los seres vivos, en especial por el hombre. En consecuencia, el mundo es la
vida.
Ahora bien, cuando
decimos que la segunda conceptualización se refiere propiamente al hombre es
porque, el hombre es el único que puede ‘razonar’ aquello que siente o
experimenta. En este sentido, Mundo es aquello que ‘conocemos’.
Debido a que conozco
las tres maneras de comprender la palabra mundo, es que me cuesta hablar del
fin de mundo. Esto es porque, según lo entiendo, ciertamente ocurre un fin de mundo cada vez que alguien
muere –puesto que mundo es la vida- y también reconozco que han ocurrido no pocos fines
de mundo, cada vez que ha ocurrido un ‘cambio importante y significativo’ en
nuestra forma de ‘conocer el mundo’. De estos, las guerras son quizás los ‘cambios
más importantes y significativos’ que han ocurrido, en nuestra forma de 'conocer el mundo'.
La tercera manera de comprender la palabra mundo es 'la tierra y todo lo que contiene'. Al respecto, yo dificulto que vaya a ocurrir un fin del planeta tierra. Esto es porque, considero que es demasiado hermoso y perfecto, como para creer que nuestro Amoroso Padre Dios esté dispuesto a permitir su destrucción. Sin embargo, ciertamente acepto que es muy
probable que, el hombre, haciendo uso de su ‘libre albedrío’, logre desbaratar
gran parte de este hermoso planeta, con sus acciones ambiciosas y egoístas.
Por eso les decía, al
principio de este capítulo, que el fin del mundo en APARIENCIA no termina de
llegar, porque ciertamente llega cada vez que alguien muere. También es
evidente que, en nuestra prehistoria y en nuestra historia, han ocurrido muchos
‘cambios importantes y significativos’ en nuestras formas de ‘conocer el mundo’,
lo cual deja en evidencia que han ocurrido muchos fines de mundo. Y aunque
ciertamente aun no hemos destruido del todo nuestro planeta, parece que en
algún momento lo vamos a lograr, y esto en efecto será el ‘fin del mundo
definitivo’. Es concluyente que, ¡EL FIN DEL MUNDO LLEGARÁ!, de una forma o de otra, por lo que les aconsejo que estén preparados para ese hermoso momento.
En lo que respecta a los
‘cambios importantes y significativos’ en la forma de ‘conocer el mundo’, suele
ocurrir que, antes de realizarse estos ‘cambios’, se manifiestan algunas
señales. Estas señales, antes de cada momento de ‘cambio’ que ha ocurrido, han
sido muy similares. Pero ha sucedido que, en muchísimos momentos se han
manifestado las mismas señales pero no ha ocurrido el ‘cambio’. Debido a esto,
muchos suelen dudar de las señales. Estos que dudan, no han oído hablar de la
Misericordia Divina.
Etimológicamente, la
palabra ‘Misericordia’ proviene de la unión del verbo ‘miserere’, que significa ‘compadecerse’,
y en concreto con el adjetivo relacionado ‘miser’,
que significa ‘desgraciado’. El
segundo componente de esa palabra es ‘cord’,
que significa ‘corazón’, lo que por
desplazamiento podemos decir es el ‘lugar
en donde residen los sentimientos’. De este segundo componente, el sufijo ‘ia’ indica ‘cualidad o virtud’. Podemos
establecer que ‘misericordia’, humanamente hablando, significa la ‘cualidad o virtud’ de tener ‘corazón para un desgraciado’, lo que
frecuentemente llamamos ‘compasión’.
En otras palabras, “Misericordia es
sentir la desdicha de los demás como propias”, lo que nos mueve a
asistirles, para dejar de sentir sus penas.
Subrayé ‘humanamente’, porque
en Dios, esta ‘cualidad’ va más allá de simplemente tener ‘corazón para un
desgraciado’, dado que, etimológicamente hablando, la palabra ‘desgraciado’ significa ‘caer de la Gracia’ o ‘perder la Gracia’, y, si han venido
comprendiendo lo que les he comunicado en Artículos anteriores, esto se refiere
a los que ‘han perdido la Amistad de Dios’. Es decir, aquellos por los que
nuestro Amoroso Padre Dios siente pena o dolor, en algún momento fueron sus
amigos. Como consecuencia de esta hermosa inferencia, a nuestro Amoroso Padre Dios
le cuesta permitir que se accionen los ‘cambios importantes y significativos’,
aunque sí ‘permite las Pruebas’.
A pesar de que
ciertamente las señales de un inminente cambio son altamente evidentes, a mí me
cuesta andar pegando gritos acerca de lo que pienso va a suceder -más temprano
que tarde-, debido a que confío en la Misericordia Divina. Por esto a Jonás le
costó un montón ir a comunicarle a los habitante de Nínive que serían
destruidos.[iii] Por
esto también Habacuc, quien inspiró mi Artículo anterior, al inicio de su
Cántico, parece pedirle a Dios que active algunas Pruebas: «Yahweh, he oído Tu Fama,
me ha impresionado Tu Obra. ¡En medio de los años hazlas revivir! ¡En medio de
los años hazlas conocer! Durante la ejecución de Tus Hechos Portentosos ¡acuérdate
de Tu Misericordia!»,[iv] pero como han podido apreciar, al final le pide que no nos destruya totalmente.
De manera que, lo que
evita que se accione el ‘cambio’, que las ‘señales’ anuncian, es la
Misericordia de nuestro Amoroso Padre Dios. Él siempre espera a ver si el
hombre cambia de parecer y vuelve a ser Su Amigo.[v] Y lo más hermoso es que, ¡puede esperar muuuucho tieeeeeempo!
Y esto es lo que también suelen
olvidar, aquellos que dudan que vaya a ocurrir un fin del mundo, que para
nuestro Amoroso Padre Dios ¡EL TIEMPO NO EXISTE! y, en consecuencia, Él puede
esperar por nosotros millones de años, pero nosotros no tenemos tanto tiempo
para cambiar. Consecuentemente, ¡MORIMOS! y muchos mueren sin haber logrado
nuevamente la Gracia Santificante. Al oír esto, sé que muchos concluirán que
entonces nuestro Amoroso Padre Dios no es tan Misericordioso, puesto que nos ha
dejado morir sin Su Gracia. A esos neófitos ya les estoy respondiendo en varios
Libros y Novelas, que se publicarán en el momento que nuestro Amoroso Padre
Dios decida. Mientras tanto sólo les adelantaré que, nuestro Amoroso Padre Dios
tiene toooodooo el tiempo existente para esperarnos y nosotros muuuuchas
viiiidas para volver. De cada uno de nosotros depende el tiempo que tardemos en
disfrutar de la Amistad de nuestro Amoroso Padre Dios.
El caso es que, tenemos
evidencia de que se han ocurrido muchos ‘cambios importantes y significativos’
en nuestras formas de ‘conocer el mundo’ y que antes de ocurrir estos ‘cambios’
se suceden algunas ‘señales’. Estas ‘señales’ son altamente evidentes en
nuestro presente y, si bien es cierto que la Misericordia Divina ha evitado que
se accione el ‘cambio’, no es menos cierto que, si no procuramos hacer un mejor
uso de nuestro ‘libre albedrío’ para comprender estas ‘señales’ y nos
esforzamos por recuperar la Gracia Santificante, a nuestro Amoroso Padre Dios
no le quedará de otra que PERMITIR que se accione el ‘cambio’.
Según lo que yo puedo
apreciar con mi humilde visión es que, ¡EL CAMBIO ES INMINENTE! Sólo que
nuestro Amoroso Padre Dios está contando con Sus Dedos, aquellos que están retornando a Su Amistad,
debido a que han observado las señales, y por eso aún no permite que se accione
el cambio. Lo que no sabemos es en qué momento deja de contar y permite que se
accione el cambio o definitivamente lo evita.
Por lo general, según
lo que he podido apreciar, los ‘cambios’ se accionan cuando la gente está tan
desentendida de Dios que cree que no pasará nada, porque, según sus comportamientos,
parecieran que no creen que haya un Dios viéndoles. ¡ENTONCES OCURRE EL CAMBIO!
Por lo que yo estoy viendo, la gente está tan embelesada en lo que ‘conoce del
mundo’ (autos, viajes, dólares, fiestas,…) que se están olvidando de Dios, y a
este paso dudo mucho que, al contarnos, Dios logre la suma de los que necesita
para evitar el ‘cambio’.
En el capítulo anterior
les anoté que, Dios ‘permite las Pruebas’, y se los subrayé para denotar que nuestro
Amoroso Padre Dios ¡NO OCASIONA LAS PRUEBAS!, aunque ciertamente algunas Pruebas son
diseñadas por Él, para probar la fe de Sus Amigos, a fin de acercarles más a Su
Amistad. ¡Pero esto sólo lo hace por Sus Amigos más cercanos! Y aunque
ciertamente se preocupa por Sus Amigos lejanos, estos suelen recibir las pruebas
directamente del diablo. ¡Es directamente proporcional! ¡A MAYOR LEJANÍA DE
DIOS, MAYOR CERCANÍA DEL DIABLO! ¡Y el diablo es muy diligente a la hora de
probarnos! Y Dios simplemente se lo permite, para ver si a través de estas
pruebas nos percatamos que al estar lejos de Dios no somos nada y procuramos
volver a Él. ¡ESTE ES EL FIN DE LAS
PRUEBAS!
Las señales que suceden
previamente a la ejecución de los cambios, algunos suelen experimentarlas como
duras pruebas, otros las ven como una oportunidad para crecer. Un terremoto,
por ejemplo, es una señal de que algo estamos haciendo mal, como colectividad. ¡Dios no lo
ocasiona, pero lo permite!, a fin de despertar la conciencia de alguno de los ‘Amigos’
que se están alejando.
Quizás muchos vean un
terremoto como algo natural, pero los ‘Amigos de Dios’ sabemos que Dios tiene
el control de todas las cosas y hechos de la historia. Sabemos también que, o
bien los ‘ocasiona’ o bien los ‘permite’, a los fines de manifestar Su Gloria y
Poder. Cuando los ‘ocasiona’, a nuestros ojos se ve como algo bueno y así es.
Cuando los ‘permite’, a nuestros ojos se ve como algo malo y así ha de ser, si
no te aprovechas de ese evento para tu crecimiento espiritual.
Aunque la
Perfección Divina que más identifica a Dios es Su Omnipotencia, la cual nos
dice que para Él ¡NADA ES IMPOSIBLE!, ciertamente sabemos que para nuestro Amoroso Padre Dios es
IMPOSIBLE ejecutar la maldad. ¡DE DIOS NADA MALO PUEDE SURGIR! Dios no sabe
cómo enfermar a alguien, Él sólo sabe sanar. Dios no sabe cómo herir a alguien,
Él sólo sabe curar…. Dios no sabe odiar, ¡DIOS SÓLO SABE AMAR!
Ya les he explicado
infinitas veces que ¡TODO EL MAL DEL MUNDO ES SIMPLE AUSENCIA DE DIOS EN LOS
HOMBRES! Y ésta ausencia de Dios en el hombre es la que acciona los ‘cambios
importantes y significativos’. ¡Pero no es Dios quien ejecuta esos males que se
desarrollan durante la realización de los cambios! Aunque ciertamente, ¡LOS
PERMITE!
El encargado de
ejecutar los males que se realizan durante la ejecución de algún ‘cambio
importante y significativo’ es el diablo. Y esto lo puede hacer porque Dios se
lo permite. Y se lo permite porque nos olvidamos de Su Amistad y nos caemos de
Su Gracia. Al alejarnos de Dios, por decisión propia, de alguna manera le
estamos diciendo que no queremos nada con Él y el diablo asume que lo queremos
a él. Y como del diablo nada bueno se puede esperar entonces comienzan los
problemas.
Lo mismo ocurre con las
Pruebas Divinas. Y esto lo aclaro porque una de las poquísimas personas que ha
leído mis escritos me mal interpretó lo de las Pruebas Divinas y necesito
aclarárselo.
Las denomino Pruebas
Divinas porque al hacer uso de ellas POSITIVAMENTE podemos crecer
espiritualmente. Pero, tómese en cuenta que, es más fácil hacer un uso NEGATIVO
de las pruebas y alejarnos muchísimo de nuestro Amoroso Padre Dios.
De niño fui con un amiguito
del cole a patinar sobre el hielo. Recuerdo que mi amiguito patinaba muy bien. Me extrañó que después de divertirnos patinando yo comencé a hablarle de Dios y
él me dijo que no creía en Dios, porque en una oportunidad que estaba patinando se cayó y
se fracturó un brazo. Ese amiguito concluyó que si Dios existía él no debió
haberse caído mientras patinaba. Torpemente se dejó convencer por el diablo
acerca de que Dios es el malo por permitir la maldad. No pude ayudar a mi
amiguito porque en aquel entonces no sabía lo que sé ahora.
Nuestro Amoroso Padre
Dios permite las pruebas, ¡NO LAS OCASIONA! El encargado de ocasionar las
pruebas es el diablo. De nosotros dependen si éstas serán Pruebas Divinas, para
crecer espiritualmente, o serán nefastas acechanzas del diablo, para alejarnos
de Dios.
¡Quizás fue mi error
denominarlas Pruebas Divinas cuando realmente las ocasiona el diablo! ¡Es que
para mí son Divinas porque me ayudan a crecer! ¡Perdóname Princesa por no
saberme explicar! ¡Y gracias por leer mis escritos y por conversar conmigo al respecto!
En anteriores escritos
les he comentado que, uno de los mayores logros del diablo es habernos
convencido de que no existe. Ciertamente es uno de sus mayores logros porque,
al convencernos de tal ridiculez, nos convenció de dos cosas nefastas para
nuestra alma. La primera, que el mal que ocurre en el mundo es ocasionado por
Dios. La segunda, que si el diablo no existe no debemos acudir a Dios para
combatir y destruir al diablo.
La primera acepción nos
mueve a odiar a Dios por el mal que supuestamente ocasiona. La segunda, nos
hace ridículo acercarnos a Dios, puesto que no lo necesitamos. Con el
tiempo, entre el odio y la lejanía, nos vamos convirtiendo en servidores del
diablo y nos convertimos algunos en ateos y otros en ateos funcionales,
aquellos de los que suelo decir: ¡CREEN CREER!
Los segundos, aquellos
que creen creer, suelen ser peores que los que se declaran ateos, porque sus
comportamientos se asemejan más a los comportamientos del diablo que a los de
Dios y son un muy mal ejemplo a seguir, para convencer a otros de buscar a Dios. Por eso el Papa Francisco
comentaba días atrás que, es preferible que nos declaremos ateos a que
sigamos practicando un catolicismo de hipócritas.
Los que nos llamamos
cristianos siempre debemos recordar que ¡UN CRISTIANO ES OTRO CRISTO! Todo
aquel que se confiesa cristiano debe esmerarse por imitar a Cristo. ¡DEBEMOS
REFLEJAR A CRISTO CON NUESTRAS VIDAS!
Ante un evento
catastrófico (una inundación, un terremoto,… una guerra) los ‘Amigos de Dios’
pueden accionar de dos maneras diferentes. Algunos se motivarán a ayudar a los
demás en sus necesidades -pese a que ellos mismos estén sufriendo de esas
mismas necesidades-, con lo cual se acercarán nuevamente a Dios. Y otros,
simplemente se sentarán a llorar por sus desdichas, alejándose más de Dios.
Los que son del diablo
sólo harán una cosa: EL MAL, que es propio de su amo. Estos son los que estarán
vendiendo alimentos a sobre precio, los que estarán robando, los que estarán
violando,… los que estarán imitando al diablo en sus formas y maneras.
¡Pero no se asusten!
Aunque ciertamente en la actualidad pareciera que tooodos son servidores del
diablo, no quiere decir que toooodos sean amigos del diablo, pero tristemente muchos
si le sirven muy bien. ¡Gran parte de estos eficientes servidores del diablo
alguna vez fueron ‘Amigos de Dios’! ¡QUE PERDIERON LA GRACIA! De hecho,
muchos de ellos se mantienen tooooda la vida en sus cultos religiosos,
pretendiendo estar sirviendo a Dios. Y es porque el demonio les ‘convence’ muy
fácilmente ¡CON MENTIRAS! de que lo están haciendo muuuyyyy bien.
Todo Verdadero Creyente
debe estar siempre presto a Servir a Dios con sus pensamientos, palabras y
obras. Debemos esforzarnos por ejercitarnos cada día en las Virtudes Divinas a
fin de alcanzar la Gracia Santificante. Debemos ejercitarnos en la concordia,
en la paz, en la verdadera felicidad,… ¡EN EL AMOR!
Siempre debemos
recordar que, el alimento del diablo es el odio. Por eso el diablo procura que
peleemos, procura la discordia,… ¡PROCURA ALEJARNOS DE NUESTRO AMOROSO PADRE
DIOS!, para consumirnos cuando estemos solos. También recuerden que, ¡el diablo
paga mal a quien bien le sirve! ¡Evita ser instrumento del diablo!
¡ESFUÉRZATE POR SER INSTRUMENTO
DE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS!
¡Dejen de preocuparse
por las cosas materiales! ¡Ocúpense por sus desarrollos espirituales! ¡Miren
que lo más seguro que tenemos es la muerte! ¡EL FIN DEL MUNDO SIEMPRE ESTÁ
CERCA!
¡ESPERO QUE
NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS
MANTENGA SUS
LÁMPARAS LLENAS DE ACEITE
PARA QUE SE
MANTENGAS PRESTAS A RECIBIRLE!
[i]
Mateo 6, 25-34
[ii] Ontología: Estudio de la
naturaleza del ser, la existencia y la realidad, tratando de determinar las
categorías fundamentales y las relaciones de las cosas en cuanto a su ser. ¡TODO EXISTE POR ALGUNA RAZÓN!
[iii]
Jonás 4, 1-2
[iv]
Habacuc 3, 2
[v]
Jonás 3, 10
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