martes, 4 de febrero de 2020

PRE - OCUPADO




En mi Artículo anterior toqué un tema del cual, por varias razones, poco me gusta hablar. Una de éstas razones es comprender de lo que nos habla Yeshúa durante, lo que Mateo tituló, El Sermón del Monte. Entre las muchas cosas de las que nos habló Yeshúa, durante aquel Sermón,  se encuentra una en la que nos recuerda el significado de la Providencia Divina, y cito:

«Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.»[i]  

Todo creyente debería saber que, nuestro Amoroso Padre Dios actúa en todas las cosas y hechos de la historia. Estos es lo que se conoce como Providencia Divina. El conocimiento de esta Verdad nos hace entender que, las criaturas no tienen su causa en sí mismas, sino que tienen siempre su causa en Dios, del que reciben constantemente el ser y el obrar, respetando siempre el libre albedrío, que nos otorgó de acuerdo a Su Voluntad. Por eso, si la Providencia Divina no conservara las cosas con el mismo poder con que las creo en un principio, volverían enseguida a recaer en la nada.

Es concluyente que, si de Dios recibimos el ser y el obrar, es absurdo que nos pre-ocupemos de lo que MAÑANA vamos a hacer, porque eso dependerá de Dios. Espero que esto nos les haga concluir que no deben esforzarse por las ‘cosas buenas’ que quieren o desean, pero eviten hacerlo con afán, porque la preocupación suele llevar al desespero y el desespero nos puede mover a realizar actos que, aunque pudieran ayudar a conseguir ese “bien material”, también pudieran ir en contra del desarrollo de nuestras almas.

Ahora bien, aunque ciertamente no debemos preocuparnos por las cosas materiales, ¡SI DEBEMOS PRE-OCUPARNOS POR LOS BIENES ESPIRITUALES! Por esto es que, en mi Artículo anterior, yo les manifestaba mi preocupación por el ‘fin del mundo’, porque, aunque ciertamente no está en nuestras manos el evitarlo, si debemos pre-ocuparnos de estar preparados ESPIRITUALMENTE para ese hermoso momento. ¡MOMENTO QUE CIERTAMENTE LLEGARÁ!

MUNDO
Algunos, al leer la última frase del apartado anterior, se escandalizaran y dejarán de leer este Artículo, por creer que soy uno más de aquellos ‘profetas del desastre’ que viven anunciando un ‘fin del mundo’ que, EN APARIENCIA, no termina de llegar. Espero que continúen con la lectura, para que descubran de qué les hablo.

La palabra ‘mundo’ hace referencia a un tema más filosófico que meramente conceptual. Etimológicamente, viene del latín ‘mundus’, que significa ‘ordenado, limpio’, dado que se utilizó para traducir el termino griego ‘cosmos’, que significa ‘orden, arreglo, ajuste, compostura, perfección’. Estos términos reflejan la noción pre filosófica de que el ‘mundo’ constituía una ‘construcción intencionada bien organizada’ de todo lo que existe, por parte de los dioses. Siguiendo este razonamiento, podemos concluir que, el mundo constituye la materia, el espacio y todo lo que nos es accesible por los sentidos, la experiencia o la razón.

En el contexto filosófico, y más precisamente en el ontológico, [ii] la palabra ‘mundo’, por una parte hace referencia a un concepto ‘abstracto’, reduciendo su significado a sus meras manifestaciones visibles o palpables y, en consecuencia: mundo es todo lo que no es el hombre. Por otra parte, la palabra ‘mundo’ hace referencia a  un concepto ‘concreto’, al referirse a la ‘realidad como una experiencia’, a la ‘realidad empírica y objetiva’, que experimentan los seres vivos.

En este orden de ideas, podemos concluir que, la palabra mundo tiene dos maneras de conceptualizarse, una es la referida a lo que ‘no es el hombre’, pudiéramos decir: Mundo es ‘la tierra y todo lo que contiene’. La otra conceptualización es  la que se refiere propiamente al ‘hombre’, en atención a que guarda relación con aquello que es accesible por los sentidos, la experiencia o la razón, lo cual es ejecutable, en diferentes proporciones, por todos los seres vivos, en especial por el hombre. En consecuencia, el mundo es la vida.

Ahora bien, cuando decimos que la segunda conceptualización se refiere propiamente al hombre es porque, el hombre es el único que puede ‘razonar’ aquello que siente o experimenta. En este sentido, Mundo es aquello que ‘conocemos’.

Debido a que conozco las tres maneras de comprender la palabra mundo, es que me cuesta hablar del fin de mundo. Esto es porque,  según lo entiendo, ciertamente ocurre un fin de mundo cada vez que alguien muere –puesto que mundo es la vida- y también reconozco que han ocurrido no pocos fines de mundo, cada vez que ha ocurrido un ‘cambio importante y significativo’ en nuestra forma de ‘conocer el mundo’. De estos, las guerras son quizás los ‘cambios más importantes y significativos’ que han ocurrido, en nuestra forma de 'conocer el mundo'. 

La tercera manera de comprender la palabra mundo es 'la tierra y todo lo que contiene'. Al respecto, yo dificulto que vaya a ocurrir un fin del planeta tierra. Esto es porque, considero que es demasiado hermoso y perfecto, como para creer que nuestro Amoroso Padre Dios esté dispuesto a permitir su destrucción. Sin embargo, ciertamente acepto que es muy probable que, el hombre, haciendo uso de su ‘libre albedrío’, logre desbaratar gran parte de este hermoso planeta, con sus acciones ambiciosas y egoístas.

Por eso les decía, al principio de este capítulo, que el fin del mundo en APARIENCIA no termina de llegar, porque ciertamente llega cada vez que alguien muere. También es evidente que, en nuestra prehistoria y en nuestra historia, han ocurrido muchos ‘cambios importantes y significativos’ en nuestras formas de ‘conocer el mundo’, lo cual deja en evidencia que han ocurrido muchos fines de mundo. Y aunque ciertamente aun no hemos destruido del todo nuestro planeta, parece que en algún momento lo vamos a lograr, y esto en efecto será el ‘fin del mundo definitivo’. Es concluyente que, ¡EL FIN DEL MUNDO LLEGARÁ!, de una forma o de otra, por lo que les aconsejo que estén preparados para ese hermoso momento.

MISERICORDIA DIVINA
En lo que respecta a los ‘cambios importantes y significativos’ en la forma de ‘conocer el mundo’, suele ocurrir que, antes de realizarse estos ‘cambios’, se manifiestan algunas señales. Estas señales, antes de cada momento de ‘cambio’ que ha ocurrido, han sido muy similares. Pero ha sucedido que, en muchísimos momentos se han manifestado las mismas señales pero no ha ocurrido el ‘cambio’. Debido a esto, muchos suelen dudar de las señales. Estos que dudan, no han oído hablar de la Misericordia Divina.

Etimológicamente, la palabra ‘Misericordia’ proviene de la unión del verbo ‘miserere’, que significa ‘compadecerse’, y en concreto con el adjetivo relacionado ‘miser’, que significa ‘desgraciado’. El segundo componente de esa palabra es ‘cord’, que significa ‘corazón’, lo que por desplazamiento podemos decir es el ‘lugar en donde residen los sentimientos’. De este segundo componente, el sufijo ‘ia’ indica ‘cualidad o virtud’. Podemos establecer que ‘misericordia’, humanamente hablando, significa la ‘cualidad o virtud’ de tener ‘corazón para un desgraciado’, lo que frecuentemente llamamos ‘compasión’. En otras palabras, “Misericordia es sentir la desdicha de los demás como propias”, lo que nos mueve a asistirles, para dejar de sentir sus penas.

Subrayé ‘humanamente’, porque en Dios, esta ‘cualidad’ va más allá de simplemente tener ‘corazón para un desgraciado’, dado que, etimológicamente hablando, la palabra ‘desgraciado’ significa ‘caer de la Gracia’ o ‘perder la Gracia’, y, si han venido comprendiendo lo que les he comunicado en Artículos anteriores, esto se refiere a los que ‘han perdido la Amistad de Dios’. Es decir, aquellos por los que nuestro Amoroso Padre Dios siente pena o dolor, en algún momento fueron sus amigos. Como consecuencia de esta hermosa inferencia, a nuestro Amoroso Padre Dios le cuesta permitir que se accionen los ‘cambios importantes y significativos’, aunque sí ‘permite las Pruebas’.

A pesar de que ciertamente las señales de un inminente cambio son altamente evidentes, a mí me cuesta andar pegando gritos acerca de lo que pienso va a suceder -más temprano que tarde-, debido a que confío en la Misericordia Divina. Por esto a Jonás le costó un montón ir a comunicarle a los habitante de Nínive que serían destruidos.[iii] Por esto también Habacuc, quien inspiró mi Artículo anterior, al inicio de su Cántico, parece pedirle a Dios que active algunas Pruebas: «Yahweh, he oído Tu Fama, me ha impresionado Tu Obra. ¡En medio de los años hazlas revivir! ¡En medio de los años hazlas conocer! Durante la ejecución de Tus Hechos Portentosos ¡acuérdate de Tu Misericordia!»,[iv] pero como han podido apreciar, al final le pide que no nos destruya totalmente.

De manera que, lo que evita que se accione el ‘cambio’, que las ‘señales’ anuncian, es la Misericordia de nuestro Amoroso Padre Dios. Él siempre espera a ver si el hombre cambia de parecer y vuelve a ser Su Amigo.[v] Y lo más hermoso es que, ¡puede esperar muuuucho tieeeeeempo!

Y esto es lo que también suelen olvidar, aquellos que dudan que vaya a ocurrir un fin del mundo, que para nuestro Amoroso Padre Dios ¡EL TIEMPO NO EXISTE! y, en consecuencia, Él puede esperar por nosotros millones de años, pero nosotros no tenemos tanto tiempo para cambiar. Consecuentemente, ¡MORIMOS! y muchos mueren sin haber logrado nuevamente la Gracia Santificante. Al oír esto, sé que muchos concluirán que entonces nuestro Amoroso Padre Dios no es tan Misericordioso, puesto que nos ha dejado morir sin Su Gracia. A esos neófitos ya les estoy respondiendo en varios Libros y Novelas, que se publicarán en el momento que nuestro Amoroso Padre Dios decida. Mientras tanto sólo les adelantaré que, nuestro Amoroso Padre Dios tiene toooodooo el tiempo existente para esperarnos y nosotros muuuuchas viiiidas para volver. De cada uno de nosotros depende el tiempo que tardemos en disfrutar de la Amistad de nuestro Amoroso Padre Dios.

El caso es que, tenemos evidencia de que se han ocurrido muchos ‘cambios importantes y significativos’ en nuestras formas de ‘conocer el mundo’ y que antes de ocurrir estos ‘cambios’ se suceden algunas ‘señales’. Estas ‘señales’ son altamente evidentes en nuestro presente y, si bien es cierto que la Misericordia Divina ha evitado que se accione el ‘cambio’, no es menos cierto que, si no procuramos hacer un mejor uso de nuestro ‘libre albedrío’ para comprender estas ‘señales’ y nos esforzamos por recuperar la Gracia Santificante, a nuestro Amoroso Padre Dios no le quedará de otra que PERMITIR que se accione el ‘cambio’.  

Según lo que yo puedo apreciar con mi humilde visión es que, ¡EL CAMBIO ES INMINENTE! Sólo que nuestro Amoroso Padre Dios está contando con Sus Dedos, aquellos que están retornando a Su Amistad, debido a que han observado las señales, y por eso aún no permite que se accione el cambio. Lo que no sabemos es en qué momento deja de contar y permite que se accione el cambio o definitivamente lo evita.

Por lo general, según lo que he podido apreciar, los ‘cambios’ se accionan cuando la gente está tan desentendida de Dios que cree que no pasará nada, porque, según sus comportamientos, parecieran que no creen que haya un Dios viéndoles. ¡ENTONCES OCURRE EL CAMBIO! Por lo que yo estoy viendo, la gente está tan embelesada en lo que ‘conoce del mundo’ (autos, viajes, dólares, fiestas,…) que se están olvidando de Dios, y a este paso dudo mucho que, al contarnos, Dios logre la suma de los que necesita para evitar el ‘cambio’.  

PRUEBAS DIVINAS
En el capítulo anterior les anoté que, Dios ‘permite las Pruebas’, y se los subrayé para denotar que nuestro Amoroso Padre Dios ¡NO OCASIONA LAS PRUEBAS!, aunque ciertamente algunas Pruebas son diseñadas por Él, para probar la fe de Sus Amigos, a fin de acercarles más a Su Amistad. ¡Pero esto sólo lo hace por Sus Amigos más cercanos! Y aunque ciertamente se preocupa por Sus Amigos lejanos, estos suelen recibir las pruebas directamente del diablo. ¡Es directamente proporcional! ¡A MAYOR LEJANÍA DE DIOS, MAYOR CERCANÍA DEL DIABLO! ¡Y el diablo es muy diligente a la hora de probarnos! Y Dios simplemente se lo permite, para ver si a través de estas pruebas nos percatamos que al estar lejos de Dios no somos nada y procuramos volver a Él.  ¡ESTE ES EL FIN DE LAS PRUEBAS!

Las señales que suceden previamente a la ejecución de los cambios, algunos suelen experimentarlas como duras pruebas, otros las ven como una oportunidad para crecer. Un terremoto, por ejemplo, es una señal de que algo estamos haciendo mal, como colectividad. ¡Dios no lo ocasiona, pero lo permite!, a fin de despertar la conciencia de alguno de los ‘Amigos’ que se están alejando.

Quizás muchos vean un terremoto como algo natural, pero los ‘Amigos de Dios’ sabemos que Dios tiene el control de todas las cosas y hechos de la historia. Sabemos también que, o bien los ‘ocasiona’ o bien los ‘permite’, a los fines de manifestar Su Gloria y Poder. Cuando los ‘ocasiona’, a nuestros ojos se ve como algo bueno y así es. Cuando los ‘permite’, a nuestros ojos se ve como algo malo y así ha de ser, si no te aprovechas de ese evento para tu crecimiento espiritual.

Aunque la Perfección Divina que más identifica a Dios es Su Omnipotencia, la cual nos dice que para Él ¡NADA ES IMPOSIBLE!, ciertamente sabemos que para nuestro Amoroso Padre Dios es IMPOSIBLE ejecutar la maldad. ¡DE DIOS NADA MALO PUEDE SURGIR! Dios no sabe cómo enfermar a alguien, Él sólo sabe sanar. Dios no sabe cómo herir a alguien, Él sólo sabe curar…. Dios no sabe odiar, ¡DIOS SÓLO SABE AMAR!

Ya les he explicado infinitas veces que ¡TODO EL MAL DEL MUNDO ES SIMPLE AUSENCIA DE DIOS EN LOS HOMBRES! Y ésta ausencia de Dios en el hombre es la que acciona los ‘cambios importantes y significativos’. ¡Pero no es Dios quien ejecuta esos males que se desarrollan durante la realización de los cambios! Aunque ciertamente, ¡LOS PERMITE!

El encargado de ejecutar los males que se realizan durante la ejecución de algún ‘cambio importante y significativo’ es el diablo. Y esto lo puede hacer porque Dios se lo permite. Y se lo permite porque nos olvidamos de Su Amistad y nos caemos de Su Gracia. Al alejarnos de Dios, por decisión propia, de alguna manera le estamos diciendo que no queremos nada con Él y el diablo asume que lo queremos a él. Y como del diablo nada bueno se puede esperar entonces comienzan los problemas.

Lo mismo ocurre con las Pruebas Divinas. Y esto lo aclaro porque una de las poquísimas personas que ha leído mis escritos me mal interpretó lo de las Pruebas Divinas y necesito aclarárselo.

Las denomino Pruebas Divinas porque al hacer uso de ellas POSITIVAMENTE podemos crecer espiritualmente. Pero, tómese en cuenta que, es más fácil hacer un uso NEGATIVO de las pruebas y alejarnos muchísimo de nuestro Amoroso Padre Dios.

De niño fui con un amiguito del cole a patinar sobre el hielo. Recuerdo que mi amiguito patinaba muy bien. Me extrañó que después de divertirnos patinando yo comencé a hablarle de Dios y él me dijo que no creía en Dios, porque en una oportunidad que estaba patinando se cayó y se fracturó un brazo. Ese amiguito concluyó que si Dios existía él no debió haberse caído mientras patinaba. Torpemente se dejó convencer por el diablo acerca de que Dios es el malo por permitir la maldad. No pude ayudar a mi amiguito porque en aquel entonces no sabía lo que sé ahora.


Nuestro Amoroso Padre Dios permite las pruebas, ¡NO LAS OCASIONA! El encargado de ocasionar las pruebas es el diablo. De nosotros dependen si éstas serán Pruebas Divinas, para crecer espiritualmente, o serán nefastas acechanzas del diablo, para alejarnos de Dios.

¡Quizás fue mi error denominarlas Pruebas Divinas cuando realmente las ocasiona el diablo! ¡Es que para mí son Divinas porque me ayudan a crecer! ¡Perdóname Princesa por no saberme explicar! ¡Y gracias por leer mis escritos y por conversar conmigo al respecto!

AL SERVICIO DE DIOS      
En anteriores escritos les he comentado que, uno de los mayores logros del diablo es habernos convencido de que no existe. Ciertamente es uno de sus mayores logros porque, al convencernos de tal ridiculez, nos convenció de dos cosas nefastas para nuestra alma. La primera, que el mal que ocurre en el mundo es ocasionado por Dios. La segunda, que si el diablo no existe no debemos acudir a Dios para combatir y destruir al diablo.

La primera acepción nos mueve a odiar a Dios por el mal que supuestamente ocasiona. La segunda, nos hace ridículo acercarnos a Dios, puesto que no lo necesitamos. Con el tiempo, entre el odio y la lejanía, nos vamos convirtiendo en servidores del diablo y nos convertimos algunos en ateos y otros en ateos funcionales, aquellos de los que suelo decir: ¡CREEN CREER!

Los segundos, aquellos que creen creer, suelen ser peores que los que se declaran ateos, porque sus comportamientos se asemejan más a los comportamientos del diablo que a los de Dios y son un muy mal ejemplo a seguir, para convencer a otros de  buscar a Dios. Por eso el Papa Francisco comentaba días atrás que, es preferible que nos declaremos ateos a que sigamos practicando un catolicismo de hipócritas.

Los que nos llamamos cristianos siempre debemos recordar que ¡UN CRISTIANO ES OTRO CRISTO! Todo aquel que se confiesa cristiano debe esmerarse por imitar a Cristo. ¡DEBEMOS REFLEJAR A CRISTO CON NUESTRAS VIDAS!

Ante un evento catastrófico (una inundación, un terremoto,… una guerra) los ‘Amigos de Dios’ pueden accionar de dos maneras diferentes. Algunos se motivarán a ayudar a los demás en sus necesidades -pese a que ellos mismos estén sufriendo de esas mismas necesidades-, con lo cual se acercarán nuevamente a Dios. Y otros, simplemente se sentarán a llorar por sus desdichas, alejándose más de Dios.

Los que son del diablo sólo harán una cosa: EL MAL, que es propio de su amo. Estos son los que estarán vendiendo alimentos a sobre precio, los que estarán robando, los que estarán violando,… los que estarán imitando al diablo en sus formas y maneras.

¡Pero no se asusten! Aunque ciertamente en la actualidad pareciera que tooodos son servidores del diablo, no quiere decir que toooodos sean amigos del diablo, pero tristemente muchos si le sirven muy bien. ¡Gran parte de estos eficientes servidores del diablo alguna vez fueron ‘Amigos de Dios’! ¡QUE PERDIERON LA GRACIA! De hecho, muchos de ellos se mantienen tooooda la vida en sus cultos religiosos, pretendiendo estar sirviendo a Dios. Y es porque el demonio les ‘convence’ muy fácilmente ¡CON MENTIRAS! de que lo están haciendo muuuyyyy bien.

Todo Verdadero Creyente debe estar siempre presto a Servir a Dios con sus pensamientos, palabras y obras. Debemos esforzarnos por ejercitarnos cada día en las Virtudes Divinas a fin de alcanzar la Gracia Santificante. Debemos ejercitarnos en la concordia, en la paz, en la verdadera felicidad,… ¡EN EL AMOR!

Siempre debemos recordar que, el alimento del diablo es el odio. Por eso el diablo procura que peleemos, procura la discordia,… ¡PROCURA ALEJARNOS DE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS!, para consumirnos cuando estemos solos. También recuerden que, ¡el diablo paga mal a quien bien le sirve! ¡Evita ser instrumento del diablo!

¡ESFUÉRZATE POR SER INSTRUMENTO
DE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS!

¡Dejen de preocuparse por las cosas materiales! ¡Ocúpense por sus desarrollos espirituales! ¡Miren que lo más seguro que tenemos es la muerte! ¡EL FIN DEL MUNDO SIEMPRE ESTÁ CERCA!

¡ESPERO QUE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS
MANTENGA SUS LÁMPARAS LLENAS DE ACEITE
PARA QUE SE MANTENGAS PRESTAS A RECIBIRLE!







[i]  Mateo 6, 25-34

[ii] Ontología: Estudio de la naturaleza del ser, la existencia y la realidad, tratando de determinar las categorías fundamentales y las relaciones de las cosas en cuanto a su ser.  ¡TODO EXISTE POR ALGUNA RAZÓN!

[iii]  Jonás 4, 1-2

[iv]  Habacuc 3, 2

[v]  Jonás 3, 10

No hay comentarios.:

Publicar un comentario