viernes, 24 de enero de 2020

VICIOS



Durante varios días seguidos, una muy querida amiga me ha solicitado seguidamente que le pida a Dios que la ayude con su trabajo. El caso es que, ella trabaja por su cuenta y la clientela, debido a la situación país, ha disminuido mucho por estos días.

Menciono lo de la situación país, sólo para recordarles que: ¡Hay Pruebas Divinas que son Colectivas! y, en consecuencia, todos los examinados deben vigilar sus reacciones ante las situaciones por las que atraviesa la colectividad.

Tristemente, muy pocos coterráneos han comprendido que el país se ha transformado en un inmenso Salón de Pruebas, en donde Dios está aprovechando para evaluar los comportamientos de sus hijos. ¡Muy pocos han logrado cambios espirituales en sus vidas! La gran mayoría de mis coterráneos, se están escudando en los malos comportamientos de quienes los rodean, para justificar sus propios malos comportamientos.

En muchos de mis escritos les suelo recordar una frase de Charles Baudelaire,[i] quien jocosamente decía: “El mayor logro del diablo es hacernos pensar que no existe”. ¡Y ciertamente es así! A los creyentes se les ha olvidado que el diablo existe y trabaja arduamente por consumir nuestras almas. Como se nos ha olvidado que existe ¡hemos dejado de combatirle!

Lo anterior lo traigo a colación porque, es mi humilde conclusión que,  quienes a éstas alturas del viaje, en el tren de nuestras vidas, no ha comprendido que lo que está ocurriendo en nuestro país es obra del diablo, pues con seguridad no está haciendo nada para combatirle. Algunos que si lo han comprendido ¡no saben cómo combatirlo!, porque les da miedo indagar acerca del diablo y sus seducciones.

El diablo, señores, no acostumbra a realizar sus trabajos tal y como lo vemos en algunas películas de exorcismos. ¡Le gusta más trabajar sutilmente! El diablo cree que su trabajo es comerse nuestras almas de a poquito, sin que nos percatemos de su presencia. ¡Por eso se esmera en realizar ese trabajo responsablemente! Cuando domina un cuerpo, para obligarnos a exorcizarlo, simplemente está jugando. El trabajo que el diablo se toma muy en serio es sembrar en nosotros los VICIOS y luchar para que nos ejercitemos en esos vicios, sin que nos parezcas que nos estamos enviciando.

Nota: Este Artículo lo escribo como complemente de uno que publiqué anteriormente, que lleva por título "Récipe para el alma". Quizás es conveniente que intenten comprender aquel Artículo primero, antes de querer comprender éste.

OÍDOS PARA ESCUCHAR

A mí me encanta cuando Yeshúa culmina sus enseñanzas con un: “¡EL QUE TIENE OÍDOS PARA OÍR, PUES QUE OIGA!”. Algunos dicen que, si hubiéramos vistos los gestos de Yeshúa mientras pronunciaba esa sentencia, y si Él hubiera podido pronunciar palabras que aparecieron en nuestro léxico mucho tiempo después de su estadía física en este planeta, entonces hubiera dicho: “¡El que tiene oídos para ESCUCHAR, pues que ESCUCHE!”. Y es que, muchos tienen los oídos sólo para oír, pocos usan tan maravilloso órgano para escuchar. [ii] En lo particular, al estar muy acostumbrado a ESCUCHAR, A MÍ ME PARECE QUE LO QUE Yeshúa dijo fue: ¡EL QUE TENGA CEREBRO, QUE LO USE!

La amiga de las que les comenté al inicio de éste Artículo es muy cercana, en consecuencia, me he enterado
muchas cosas de su día a día. Por ser tan cercana, ella debería haber leído todos mis escritos, mas tristemente no es así. ¡Creo que no ha leído ninguno! El caso es que, como creyentes deberíamos estar en conocimiento de todas las armas de las que disponemos para combatir las asechanzas del diablo, ¡incluso las más sutiles!, pero tristemente somos floojoooos.

La Biblia es una de esas armas, que nos ayudan a combatir al diablo, pero si no la lees, la investigas y la profundizas, ¡NO TE SERVIRÁ DE NADA! La Biblia está llena de un sinfín de Consejos para ejercitarnos a fin  fortalecernos y poder vencer en nuestras batallas contra las asechanzas del diablo. Algunos de estos Consejos te invitan a mantenerte orando, recitando y cantando Salmos, Himnos y toda clase de Cánticos Espirituales que te ayuden acercarte a nuestro Amoroso Padre Dios. Pero si tú lo único que haces es cantar lo que te ofrece el diablo, ¿cómo esperas vencer al diablo?

¿Cómo esperas acercarte a Dios sin procurarle? Esto es lo que le ocurre a mi querida amiga. Según ella, como ve que yo procuro a Dios, entonces a mí sí me va a oír cuando le pida prosperidad en el trabajo que ella realiza. Y resulta que yo no estoy en el tren de los genios, que conceden deseos, con tan solo decir ¡Shazam! Yo estoy en el tren de los que estamos procurando conocer a nuestro Amoroso Padre Dios, para luego tratar de darle a conocer. Y digo tratar, porque el auditorio de las charlas, para procurar acercarse a nuestro Amoroso Padre Dios, suele estar vacío. ¡Claro!, como el diablo no existe, ¡no hace falta que procuremos a Dios para vencer al diablo!

¡Tristes realidades mí querido Teófilo!

PECADOS

Soy poco propenso a escribir ésta palabra en mis escritos, por la exagerada connotación conceptual que suelen darle. De hecho, si buscan la definición de pecado en el diccionario de la RAE, visualizaran muchísimas definiciones de pecado. Como dicen por allí: “Todo es según el color del cristal con que lo mires”.

Algunos exégetas aseguran que la palabra ‘pecado’ es la derivación onomatopéyica de la palabra indoeuropea ‘pec’, que significa ‘peca’, la cual se traduce como ‘mancha’. Por eso a los lunarcitos que parecen manchas en la piel les denominan ‘pecas’. Podemos concluir que, un ‘pecado’ es simplemente una ‘mancha’. ¡Pero resulta que esta mancha está en el alma!

Muchos dibujan a los Santos con una especie de luz o aro de luz sobre sus cabezas. Lo que pocos saben es que ésta tradición artística se debe a que los primeros cristianos recordaban que a Yeshúa lo rodeaba una especie de luz, por lo que al dibujarlo intentaban recrear esta extraña de luz en sus dibujos. Con el tiempo, ésta recreación se traspasó a las imágenes que se pintaban de quienes consideramos ‘Santos’, para significar que también estaban ‘iluminados’.

A esta extraña luz se le suele denominar ‘aura, halo, aureola o nimbo’. Ciertos eruditos, estudiosos de la materia, han concluido que esta luz es el reflejo de la intensidad luminosa del alma de la persona. En consecuencia, mientras menos manchas tengamos en nuestras almas, más luminosas serán. Por eso, en nuestro amado Yeshúa esa luz era visible a simple vista, puesto que no tenía ninguna mancha.

En el caso mío, debido quizás a las múltiples manchas que tengo, para poder visualizar esa extraña luz, debo acudir a algún camarógrafo que posea una cámara denominada ‘kirlian’.[iii] En las fotos que emite este tipo de cámaras, se pueden visualizar una luz, de variados colores, que rodea nuestros cuerpos. En muchos casos, en ese hermoso haz de luz, se pueden apreciar algunas hendiduras, de color muy oscuro, que según los entendidos ¡SON LAS MANCHAS DEL ALMA!

EVITANDO LAS MANCHAS   

Estas terribles manchas, muchas veces se visualizan como que fueran mordiscos. ¡Como si algo se estuviera comiendo el alma! Algunos dicen que, son espíritus malvados que están perforando el alma para invadirla. Por eso, en mi Artículo “Récipe para el alma” les comenté que, ¡LOS VICIOS CARCOMEN EL ALMA!

Como les anoté, debido a que a veces oímos pero no escuchamos, decidí escribir este Artículo, como una ampliación del arriba mencionado, a los fines de explicar un poco más qué son los vicios. Esto en el entendido que, a veces la gente cree que entiende lo que leyó, sin conocer el verdadero significado de las palabras que lee.

La palabra ‘vicio’ procede del latín ‘vitium’, término que se asocia a diversos usos y significados como: ‘hábito dañino’, ‘defecto o mala calidad de algo’ y algunos otros significados relacionados con el consumo desordenado de algo que produce daño en nosotros. También se considera vicio, el hábito de hacer mal algo o de hacer una cosa perjudicial o que se considera reprobable.

Aclaro lo anterior porque, en el Artículo que les mencioné, hablo del ‘vicio de la avaricia’. Pero, como ocurre que, la gente al leer ‘vicio’ inmediatamente se imaginan a un alcohólico o a un drogadicto, suelen pensar que lo del ‘vicio de la avaricia’ no es con ellos, puesto que no sufren de ninguna de esas dos enfermedades, y no se detienen a meditar lo que les intento comunicar.

En este orden de ideas, les quiero comunicar que, cuando Santo Tomás de Aquino nos dice que “Los siete pecados capitales son vicios” es porque, el ejercicio, o la realización, o la ejecución… o el consumo desordenado de algún bien, producirá en nosotros un considerable daño. Comer, por ejemplo, no es malo, pero comer en exceso y desordenamente si lo es. Esto es lo que se denomina ‘gula’, lo cual es un ‘vicio capital’. El dinero tampoco es malo, pero el uso desordenado del dinero si lo es. Y esto es lo que se denomina ‘avaricia’.

Santo Tomás de Aquino explicaba que, «un vicio capital es aquel que tiene un fin excesivamente deseable, de manera tal que en su deseo, un hombre comete muchos pecados, todos los cuales se dice son originados en aquel vicio como su fuente principal. Decía también que los pecados o vicios capitales son aquellos a los que la naturaleza humana está tristemente inclinada». [iv] De manera que, a causa del vicio, un bien se hace tan excesivamente deseable que se convierte en algo más importante que Dios. Por eso es tan importante ejercitar las Virtudes Capitales, a fin de evitar que los vicios capitales se desarrollen, a tal nivel, que destruyan nuestra relación con el Verdadero Dios y por ende nuestra alma.

¡AL EJERCITARNOS EN LAS VIRTUDES CAPITALES ESTAREMOS EVITANDO LAS MANCHAS EN NUESTRAS ALMAS!

CALIENTE O FRÍO

En estos días leí un artículo que afirma que, el Papa Francisco sugirió que era mejor ser ateo que un católico hipócrita. Esta sugerencia es altamente válida, sobre todo si leemos sentencias tan severas como las que aparecen en Apocalipsis 3, 15-19, y cito:

«Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. Yo reprendo y corrijo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete

Todo aquel que pretende a nuestro Amoroso Padre Dios tiene un gran problema: ¡A DIOS NO SE LE PUEDE ENGAÑAR! Tal y como nos lo recuerda Pablo: «No se engañen: nadie se burla de Dios. Se recoge lo que se siembra».[v] De manera que, cuando tú decides encontrarte con nuestro Amoroso Padre Dios, Él te toma la palabra y diligencia todo lo necesario para que se te cumpla TU DESEO de encontrarte con Él. Pero recuerda: ¡A DIOS SÓLO LE IMPORTA TU ALMA!, para Él, tu cuerpo y tu vida son secundarios. ¡ES TU ALMA LA QUE LE INTERESA!

Por eso te recomiendo que, antes de decirle a Dios ¡TE AMO!, antes de ofrecerte para ¡SEGUIRLE!,… antes de decirle o comentarle alguna cosa, que lo pueda convencer de que vales la pena, toma en cuenta el Consejo de nuestro amado Yeshúa: «Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla?»[vi]  Y no es que los quiera asustar, sino que, como dice Jorge, ¡ES PREFERIBLE QUE SEAS ATEO!

El largo preámbulo de este capítulo es necesario para aclarar lo siguiente:

Como les comenté, la amiga que dio motivos para escribir este Artículo complementario, me es muy cercana. Por eso conozco sus tibiezas. Por eso, ya yo veía venir este desventurado momento en su vida. Ya yo sabía que iban a mermar sus ingresos. Que ¿por qué lo sabía? Pues, porque ella procura a Dios y es tibia en su avanzar y, como nuestro Amoroso Padre Dios reprende y corrige a todos los que ama, era lógico que llegara este momento.

El caso es que, aunque ciertamente en la calle te encuentras con cualquier cantidad de gente que disfruta de la vida, gastando desmesuradamente riquezas –muchas veces mal habidas-, como si en nuestro país no estuviera ocurriendo un desastre y pareciera que les va muy bien en el ejercicio de la avaricia, tengo que informarte, AMIGA MÍA, que ese ¡NO ES TU CASO!, porque en algún momento tú le dijiste a Dios que lo amabas y Él te creyó. Y como te creyó, se esforzará por corregirte, incluso reprenderte, cuando te desvíes del camino. En consecuencia, tú no puedes andar por allí, como cualquier idólatra, malgastando las riquezas que Dios te otorgó, para que te ejercitaras en la 'largueza'.

Permítanme contarles parte de una conversación que mi amiga y yo sostuvimos cierto día. Se las comento porque quizás a alguien le sirva de algo. Resulta que, cierto día, mi muy querida amiga, algo entristecida porque tenía que ir a visitar a su mamá, me dijo:
- "¡Tengo que ir a casa de mi mami y no tengo dinero para comprarle comida!"
Como yo sé que algunos clientes le pagan en dólares, la miré con cara de circunspecto y le dije:
- "Y ¿no tienes dólares?"
Estirándose como si tuviera flojera de responder, o quizás haciendo tiempo para buscar alguna respuesta idónea en su cabeza, finalmente me respondió:
- "¡Ayyy, es que no consigo quien me los cambie!".
La miré con mucha tristeza porque supe que el diablo la estaba manejando a su antojo. Y es que muchos, cuando se les interpela en el amor, suelen estirarse, como espantando la flojera, para darse tiempo de encontrar en sus cabezas las respuestas que les permitan 'excusarse dizque sabiamente' de sus torpezas. Entonces comencé a hablar, sin parar, como suelo hacerlo cuando intento hacer comprender aquellas cosas que, por flojera, pocos comprenden. Entonces le dije:
- "¿Sabes querida amiga?  Puedes intentar engañarme a mí, incluso engañarte a ti misma, si tu quieres, pero a Dios, querida amiga, ¡NO SE LE PUEDE ENGAÑAR!"
Mientras ella me miraba, algo molesta por mi comentario, le dije:
- "¡Yo sé que la verdad duele! Pero, a riesgo de perder tu amistad, me tomaré el atrevimiento de recordarte algunas verdades. ¡No es posible que, habiéndote proveído nuestro Amoroso Padre Dios de dólares, tu mami o tus hermanos estén pasando hambre! ¿Crees que ese dinero es tuyo? Ese dinero te lo está proveyendo nuestro Amoroso Padre Dios para que te ejercites en la 'largueza', y saques de dentro de ti la semilla de la avaricia que el diablo logró sembrar dentro de ti, procurando aquellos frutos que le permitirán comerse tu alma. ¿Para qué crees se te están dando esos dólares?"
Bajando la cabeza, como apenada, me respondió:
- "¡Para viajar! ¡ME QUIERO IR DE ESTE HORRIBLE PAÍS!"
Compadeciéndome de su torpeza le pregunté:
- "¿Crees que después de haber convencido a nuestro Amoroso Padre Dios de que te dé Su Amistad, de que permita que te le acerques, te dejará ir del país sin que hayas logrado deslastrar la avaricia que hay en ti y en su lugar hayas sembrado y desarrollado la 'largueza'? Si lograras reunir lo suficiente para irte del país, sin haber respondido bien las preguntas de la Prueba Divina, con toda seguridad, en aquel país en donde logres llegar, te encontrarás con pruebas más difíciles de las que estás viviendo, en este país."
Ella me miraba muy extrañada por mis comentarios, entonces comencé a aclararle algunas palabras que muchos pronuncian sin conocer o realmente comprender lo que significan:
- "¿Sabes que significa Gracia? ¿Sabes que significa Santificante? Pues, la palabra 'Gracia' significa simplemente 'Gratis', para hacer referencia a aquello que nuestro Amoroso Padre Dios nos da de manera gratuita, es decir, ¡SIN QUE LO MEREZCAMOS O PODAMOS PAGAR POR ESE REGALO! Y la palabra 'Santificante' significa simplemente 'que aparta o separa'. Las dos palabras juntas significan que, cuando nuestro Amoroso Padre Dios te está dando ese 'Regalo', debes comprender que también te está 'apartando', 'separando', ¡ESCOGIENDO!, del resto de la creación, para darte ese 'Hermoso Regalo'. En consecuencia, ¡no esperes que te permita hacer lo que el resto de los mortales hacen, creyendo que nunca serán descubiertas, ni castigadas, sus faltas!"
Mirándome desconcertada, mi amiga preguntó:
- "¿Y cuál es ese Regalo?"
Riéndome, porque ciertamente sé que es la pregunta de las cuarenta mil lochas, le respondí:
- "Pues, ¡SU AMISTAD! Somos su creación y Él es ¡DIOS! La única forma de que algo tan infinitamente pequeño haga ¡AMISTAD! con Alguien tan Infinitamente Grande, es que ¡EL MÁS GRANDE! decida regalarle Su Amistad. Por eso decimos que es ¡GRATIS!, porque como obras creadas no merecemos nada de nuestro Creador. ¡TODO LO QUE EL NOS DA ES GRATIS! Aunque ciertamente, cuando nos da Su Amistad, tenemos que comprender que es un Amigo muy celoso, que espera de nosotros una amistad ¡SINCERA! y en consecuencia, como Sabe que por ser creaturas estamos sometidos a ciertas fragilidades, pues cuando ve que nos estamos alejando de Su Presencia, se esfuerza por evitar que nos alejemos y procura corregir nuestro desvarío." 

Al parecer, mi querida amiga no comprendió muy bien lo que le expliqué porque, al paso de algunos días, pasando yo cerca de una famosa y costosa heladería, logré visualizarla, a través de la vidriera, degustando un suculento helado. Esperé que saliera de aquel local y cuando me vio se ruborizó, entonces le pregunté:
- "¿Qué haces malgastando el dinero con el que deberías estar comprándole comida a tu familia?" 
Bastante molesta me respondió:
- "¡ESE DINERO YO ME LO GANÉ CON MI ESFUERZO! ¡Para eso trabajo! ¡Me puedo dar un gusto cuando quiera!" 
En seguida le recordé:
- "¿Segura que ese dinero te lo ganaste? ¿Crees que nuestro Amoroso Padre Dios está permitiendo que ganes en dólares para que los malgastes avaramente? ¿Se te olvidó que se te está dando ese dinero para que te ejercites en la largueza?"

Tristemente muchos hay quienes ¡NO COMPRENDEN!  o no les interesa comprender que: "Ni una sola hoja de un árbol se cae, sin que Dios lleve cuenta de ello". Exceptuando tu 'Libre Albedrío' ¡NADA SE ESCAPA DE LAS MANOS DE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS! ¡Toooodooo lo que tenemos nos lo ha otorgado nuestro Amoroso Padre Dios PARA NUESTRO BENEFICIO! Somos nosotros los que, ejercitando mal nuestro 'Libre Albedrío', convertimos esos beneficios en males para nuestras almas. Al que actúa así nuestro Amoroso Padre Dios les dice: “Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. 

Cuando nuestro Amoroso Padre Dios te provee de riquezas para que te ejercites en la ‘largueza’, ¡EVITA CAER EN LA AVARICIA!, porque si eres uno de aquellos que lograron convencerle de 'Regalarte Su Amistad', pues te QUITARÁ aquello que evita que sean AMIGOS y te hará incluso más pobre de lo que ya eras, antes de que Él te diera las riquezas, que mal utilizaste. ¡TEN SIEMPRE PRESENTE LO QUE LE OCURRIÓ A JOB! ¡No seas irresponsable con las riquezas que nuestro Amoroso Padre Dios te otorga para tu crecimiento espiritual!  
  
CONCLUSIÓN

No puedo pedir por ti, mi muy querida amiga, porque eso sería no comprender lo que dijo nuestro amado Yeshúa: «¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿o si pescado, en lugar de pescado, le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?».[vii] Si el dinero, que es algo bueno, no te sirve para ejercitarte en la ‘largueza’, sino que para mal se convierte para ti en el desarrollo de la avaricia, es como si tú le estuvieras pidiendo a nuestro Amoroso Padre Dios un pan, un pescado o un huevo (lo cual es bueno) y Él te estuviera entregando una piedra, o una serpiente, o un escorpión (lo cual es algo malo). En pocas palabras: ¡SI EL DINERO CARCOME TU ALMA PUES NO ESPERES QUE NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS TE LO DÉ!

¿Me preguntas si hay forma de revertir lo que hiciste? ¡Pues claro! ¡Siempre hay forma de volver al camino indicado! La forma la desconozco. En principio creo que, tanto de pensamientos, como de palabras y de obras, debes demostrar que te estas ejercitando en la ‘largueza’. Quizás con el tiempo nuestro Amoroso Padre Dios concluya que necesitas más dinero para seguir ejercitándote. Pero cuidado, porque te podrás engañar a ti misma, con falsos pensamientos, palabras y obras, pero ¡A DIOS NO SE LE PUEDE ENGAÑAR!

A los que por alguna extraña razón han logrado convencer a nuestro Amoroso Padre Dios que ustedes valen la pena, les recuerdo que: ¡Si tienen riquezas, éstas les han sido proveídas para que se ejerciten en la largueza! No cometan el triste error de mi amiga al caer en la avaricia, no sea que obliguen a nuestro Amoroso Padre Dios a corregirles, o incluso a reprenderles, para salvar sus almas. Recuerden: ¡A nuestro Amoroso Padre Dios sólo le interesa tu alma!


Escrito por: Noel Méndez
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[i]  Charles Baudelaire: poeta, ensayista, crítico de arte y traductor francés. Paul Verlaine lo incluyó entre los poetas malditos de Francia del siglo XIX, debido a su vida bohemia y de excesos, y a la visión del mal que impregna su obra. En sus tiempos se le consideraba un satánico.

[ii] Escuchar y oír, para muchos es la misma cosa, pero ESCUCHAR implica la interpretación del lenguaje –palabras y gestos- para darle un SIGNIFICADO al sonido que ingresa en nuestros oídos. Oír es simplemente percibir el sonido. Por eso nos es posible dejar de escuchar cuando queramos, aunque se nos haga imposible dejar de oír. Esto muchas veces nos ocurre cuando nos están aleccionando o aconsejando.

[iii]  Kirlian: Se denomina cámara Kirlian a una cámara capaz de plasmar en una imagen el efecto corona de cualquier objeto u organismo al aplicar un campo eléctrico sobre una placa.

[iv]  Suma de Teología – Parte II – II (b) - Cuestión 153 – Artículo 4

[v]  Gálatas 6, 7

[vi]  Lucas 14, 28

[vii]  Lucas 11, 11-13

[viii]  Emulando: Éxodo 20, 3-6 y Deuteronomio 6, 4-9


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