viernes, 4 de marzo de 2022

PROFECIAS ENCONTRADAS

Algunos ya sabrán que soy un poco reacio para hablar de profecías escatológicas y también conocen mis motivos. El caso es que, como lo han comentado algunos verdaderos clarividentes "El futuro escrito se puede reescribir".  Consecuentemente, profetizar sobre todo escatológicamente es poco grato porque, además de que determinar fechas es casi imposible -(El día y la hora sólo el Padre lo sabe - Mateo 24:36)-, siempre es posible que nuestro Amoroso Padre Dios nos conceda un tiempito para que nos convirtamos de nuestros malos caminos. Y como todos sabemos "Un tiempito en La Eternidad son muchos años en nuestra realidad material".

Sin embargo, movido por los acontecimientos recientes, me atreveré a elucubrar un poco acerca de ciertas profecías escatológicas que, según mi entender, se están encontrando. Creo que para nadie es un secreto lo que está ocurriendo en nuestro planeta (hambrunas, inundaciones, sequías, pandemia,... y más actualmente la nefasta posibilidad de que se active el holocausto nuclear). Aquellos que no estén al tanto de estas terribles señales acerca de la posibilidad el fin del mundo, simplemente ya están muertos en vida o su nivel de esperanza es muy exagerado y sin fundamento. 

Casi todos con los que he conversado acerca de la posibilidad de que se active la últimas de las grandes guerras me han manifestado que tal cosa no ocurrirá. Algunos me aseguran que no ocurrirá porque Dios no permitirá que el mal triunfe y otros simplemente me dicen que siempre han existido rumores de la tercera guerra mundial y nunca ha ocurrido. Veo en los primeros una alta esperanza de que Dios nos evite tales males, pero no los veo orando y ayunando para alcanzar de nuestro Amoroso Padre Dios Su Clemencia. Veo en los segundos que parece que nunca leyeron el cuento del Pedrito y el lobo, y consecuentemente se olvidan de que el hecho de que aún no haya ocurrido no quiere decir de que nunca ocurra.

PROFECÍAS CONOCIDAS

Ciertamente muchas son las profecías que se han elucubrado acerca del fin del mundo, tal y como lo conocemos, pero yo les comentaré acerca de algunas pocas, por ser las más conocidas. Estas profecías se hicieron muy populares a finales del año 2012, porque se popularizó que una profecía maya aseguraba que el fin del mundo ocurriría el 12/12/12. Esta revelación hizo que muchos elucubraran al respecto y comenzaron a relacionarlas con otras profecías escatológicas.

Para los numerólogos  en esta fecha ciertamente debería haber ocurrido algo verdaderamente importante como la posibilidad de que el mundo colapsara en algún tipo de destrucción escatológica (guerras, pandemias, asteroides cayendo,...) y sin embargo nada, fuera de la cotidianidad, ocurrió. Muchas son las condiciones que debieron trastabillarse entre sí para que no ocurriera algún evento mundial tan importante como el fin del mundo. Por ejemplo, determinar fechas valiéndonos de datos más antiguos que nuestro cambiante calendario, no es nada confiable. Esto se los he explicado en algunos de mis artículos anteriores, al comentarles que nuestro calendario actual es el resultado de varios cambios (número de días, número de meses,... determinación del nacimiento de Cristo) que hacen complicado determinar si el profeta, en sus tiempos, era consciente de esos cambios futuros. Esta anomalía se hace mucho más evidente si consideramos que el calendario maya lo elaboraron personas con poca preparación o conocimiento cierto de todos los astros que recorren el basto universo. 

Quizás por considerar los enormes cambios a los que sería sometido nuestro calendario es que muchos profetas jamás hablaron de fechas. Ocurrió también que algunos profetas vivieron en tiempos en los cuales los que profetizaban se les tildaba de demonios y eran quemados, por lo que todos evitaban profetizar o decidieron escribir sus profecías como especies de acertijos, que hacen difícil su comprensión. El más conocido de estos profetas enigmáticos en Michel de Notre-Dame, conocido popularmente como Nostradamus. Nostradamus escribió sus profecías en cuartetas o versos con rima consonantes. Escribió un total de 942 cuartetas, agrupadas en centurias, en las cuales anotó sus profecías, como especies de acertijos, que se prestan a variadas interpretaciones.

Otro famoso profeta , que también escribió sus profecías como especies de acertijos, es San Malaquías, quien a pesar de haber escrito en tiempos de inquisición, no solamente logro esquivar la hoguera sino que se le consideró un santo. Las profecías más famosas de San Malaquías hacen referencia a los Papas que sucederían a Celestino II (1143-1144), un fugaz Papa de los tiempos de San Malaquías. Según este santo, el último de los Papas sería llamado Pedro II. Evidentemente, quizás para evitar coincidir con esta lúgubre profecía, aquel a quien le toque ocupar el lugar del último Papa, según San Malaquias, evitará colocarse el nombre de Pedro II. Para no dejarles en ascuas, a continuación les dejaré las claves que anotó San Malaquías acerca de los últimos Papas:

108: “Flos florum” (Flor de las flores). Suponemos que profetizó que el Papa 108, después de Celestino II, estaría relacionado con la flor de lis, la cual se considera la 'flor de flores' y efectivamente el escudo papal de Pablo VI (1963-1978) contenía una la flor de lis. Claro que, no sabemos si fue una decisión adrede de coincidir con la profecía de San Malaquías el dibujar dicha flor en el escudo. 

109: “De medietate lunae” (De la media luna). El sucesor de Pablo VI fue Juan Pablo I (1978). Su nombre real era 'Albino Luciani', que en latín significa 'luz blanca'. Nació en la diócesis de Belluno (del latín ‘bella luna’). Fue elegido el 26 de agosto de 1978 y falleció un mes después, el 28 de septiembre de 1978. Algunos interpretan la frase 'De mediate lunae', con la cual hizo referencia San Malaquías a quien ocuparía la posición 109, como que la duración de ese papado no alcanzaría a durar el tiempo que dura un ciclo lunar completo. Los 'conspirativos' creen que Juan Pablo I fue envenenado para cumplir con esta profecía de corta duración en el papado. 

110: “De labore solis” (De la fatiga o trabajo del sol). Juan Pablo II (1978-2005), quien ocupó este peldaño, fue el pontífice más viajero y el que más tiempo gobernó la iglesia después del mismo san Pedro y de Pío IX. Algunos suponen que la frase 'De laboris solis' hace referencia a esta larga duración en el papado y los muchos viajes de Juan Pablo II. Otros interpretan que la profecía 'De labori solis' guarda relación con el hecho de que tanto en el día del nacimiento y como en el de la muerte de Juan Pablo II hubo un eclipse solar.

111: “Gloria olivae” (La gloria del olivo). Esta frase profética de San Malaquías pareciera guardar relación justamente con el Papa que ocupó el puesto 111 de los Papas que sucederían a Celestino II. Algunos relacionan a Benedicto XVI (2005-2013) con ésta frase debido a que nació y fue bautizado en un Sábado de Gloria. Otros atribuyen esta frase al escudo de la Orden de los benedictinos que contiene un olivo en su escudo y que fueron grandes cultivadores del olivo.

La profecía termina con una cita apocalíptica y una alusión a lo que podría ser los últimos dos Papas. Después del Papa que ocuparía el puesto 111 San Malaquías anota: "In psecutione, extrema S.R.E. sedebit" y deja una línea separada, como si fuese otro Papa, para finalmente escribir: "Petrus Romanus qui pascet oues in multis tribulationibus, quibus transactis ciuitas septicollis diruetur, & Judex tremendus iudicabit populum suum. Finis”. En latín la frase significa: "En persecución extrema, en la Santa Iglesia Romana reinará Pedro el Romano quien cuidará a su rebaño entre muchas tribulaciones, tras lo cual la ciudad de las siete colinas  será destruida y el Juez Terrible juzgará a su pueblo. Fin".

Si consideramos lo que ocurrió con Benedicto XVI, quien dimitió, pudiéramos elucubrar que ese espacio o línea separada que dejó San Malaquías después de anotar la frase que definía al Papa 111 probablemente hace alusión al Papa Francisco, quien ocupa el cargo con un emérito. ¿Será Francisco el último Papa? Viendo los acontecimientos de los días recientes ciertamente podemos decir que está cuidando el rebaño entre muchas tribulaciones.  

Respecto a la 'ciudad de las siete colinas' a la que se refiere San Malaquías, en su profecía del último de los Papas, algunos creen que hace alusión a Roma. Otros piensan que se refiere a Jerusalén, en donde también podemos ver siete colinas. 

EL APOCALIPSIS  

Tanto las profecías de San Malaquías como las de Nostradamus y algunas muchas otras suelen dejar en claro que ocurrirá un fin de mundo y al mismo le precederán ciertos sucesos nefastos, que dejarán sumida la existencia de la humanidad en un caos. Ciertamente en la historia de la humanidad han ocurrido muchos sucesos nefastos, que en aquellos tiempos parecían vaticinar el fin del mundo, más sin embargo el mundo sigue en pie. Quizás por esto Yeshuá nos aclaraba: Oiréis asimismo noticias de batallas y rumores de guerra; no hay que turbaros por eso, que si bien han de preceder estas cosas, no es todavía esto el término. Es verdad que se armará nación contra nación, y un reino contra otro reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en varios lugares. Pero todo esto aún no es más que el principio de los males” -(Mateo 24:6-8)-. De manera que, Yeshuá no nos deja muy claro si ocurrirá o no un fin del planeta. 

Respecto a esto, en algunos de mis escritos les he dejado en claro que no creo que vaya a ocurrir un fin o destrucción total del planeta tierra, pero evidentemente si debe ocurrir un fin del mundo como lo conocemos. Pienso yo que todas estas señales antes del fin son ciertamente el preludio de fin del mundo como lo conocemos pero no el fin del planeta. Luego, el hecho de que no vaya a ocurrir un fin del planeta no significa que podemos despreocuparnos, porque evidentemente el fin del mundo, tal y como lo conocemos, nos llevaría a vivir en un mundo nuevo, quizás lleno de muchas desolaciones, pero también pudiera ocurrir que los cambios a los que conlleva el fin del mundo sean para mejorar nuestra existencia.

Ahora bien, el hecho de que yo no crea en el fin del planeta no significa que no crea en el fin del Juego por nuestros Mundos, el cual habrá de ocurrir con la Parusía, de nuestro Amado Yeshuá. Consecuentemente, es prudente que mantengamos presentes las señales antes de la Parusía, las cuales podemos leer en el Libro del Apocalipsis o las Revelaciones de San Juan. Tristemente, si bien es cierto que las profecías de San Malaquías y las de Nostradamus son difíciles de interpretar, pues la de San Juan son por mucho más complicadas de comprender y más aun de interpretar. Esto es porque, es muy probable que San Juan haya visto en sus visiones apocalípticas cosas que en sus tiempos ni siquiera se soñaba que pudieran ocurrir. Una bomba explotando, una pistola disparando,... un avión volando, para San Juan era algo difícil de creer y de explicar, por lo que consecuentemente lo escribió como lo veía en sus visiones, tratando de hacerlo entendible, y en muchos casos simplemente escribió lo que oyó, sin procurar interpretarlo.

Pese a lo infinitamente complicado que ciertamente es interpretar las Revelaciones de San Juan, es preciso que hagamos un esfuerzo por descubrir en las señales de nuestros tiempos las señales que nos dejó San Juan que ocurrirían antes de la Parusía. ¿Esto es de vida o muerte!, porque quizás las señales de nuestros tiempos nos estén hablando de la inminente venida de nuestro Amado Yeshuá y muchos estén perdiendo el tiempo viviendo sus vidas en la normalidad de la mundanidad. Sé que para muchos ya es muy tarde para comenzar a realizar los cambios de vida que requieren para ganarse un puntaje que les permita alcanzar la Amistad de nuestro Amoroso Padre Dios, pero para algunos poquitos aún hay tiempo. Para esos poquitos es que me he dedicado a escribir. Tristemente parece que son tan poquitos que nadie ha leído lo que escribo, porque sencillamente estamos viviendo en tiempos de increencias. Pero esta triste realidad no me impide el seguir escribiendo, porque el hecho de que no haya interés en conocer a nuestro Amoroso Padre Dios no quiere decir que yo pierda el interés en comunicarle.

Yo no sé a ustedes pero, los acontecimientos de nuestra actualidad parecen ser un cardo hirviendo y emanando olores putrefactos. Según lo veo yo, de un momento a otro, alguna de las potencias poseedoras de armas nucleares va a pulsar el botón y con seguridad el resto de las potencias nucleares le seguirán consecuentemente. 

En el capítulo 13 de sus Revelaciones, San Juan escribe: 

1 Me paré sobre la arena del mar, y vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus cuernos diez diademas; y sobre sus cabezas, un nombre blasfemo. 2 Y la bestia que vi era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león. Y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad. 3 Vi una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia, 4 y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella? 5 También se le dio boca que hablaba grandes cosas y blasfemias; y se le dio autoridad para actuar cuarenta y dos meses. 6 Y abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar de su nombre, de su tabernáculo, y de los que moran en el cielo. 7 Y se le permitió hacer guerra contra los santos, y vencerlos. También se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación. 8 Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo. 9 Si alguno tiene oído, oiga. 10 Si alguno lleva en cautividad, va en cautividad; si alguno mata a espada, a espada debe ser muerto. Aquí está la paciencia y la fe de los santos. 11 Después vi otra bestia que subía de la tierra; y tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como dragón. 12 Y ejerce toda la autoridad de la primera bestia en presencia de ella, y hace que la tierra y los moradores de ella adoren a la primera bestia, cuya herida mortal fue sanada. 13 También hace grandes señales, de tal manera que aun hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres. 14 Y engaña a los moradores de la tierra con las señales que se le ha permitido hacer en presencia de la bestia, mandando a los moradores de la tierra que le hagan imagen a la bestia que tiene la herida de espada, y vivió. 15 Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no la adorase. 16 Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; 17 y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre. 18 Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis.

Según entiendo, en este capítulo San Juan nos señala lo que ocurrirá en el planeta, lo cual accionará las Acciones Divinas, a fin de rescatar a los que procuren a nuestro Amoroso Padre Dios con palabras y obras. Después de los nefastos comportamientos humanos que San Juan nos señala en este capítulo comienzan a sucederse las hermosas Señales Divinas que culminarán con el encadenamiento de satanás por mil años, hasta que finalmente ocurra la Segunda Venida de nuestro Amado Yeshuá. Pero tristemente, desde este capítulo 13 hasta el final del Libro del Apocalipsis se nos recuerda constantemente que los que procuren verdaderamente a nuestro Amoroso Padre Dios habrán de sufrir muchísimas pruebas y se nos recomienda mantenernos firmes a fin de vencer el mundo como lo hizo nuestro Amado Yeshuá, durante su vida material. Claro está que esto no nos debe de desaminar porque simplemente de eso se trata el Juego por nuestros Mundos.

Los acontecimientos mundiales de estos tiempos, sobre todo lo oscuro de los acontecimientos que están ocurriendo en Ucrania y la posibilidad de que se active la tercera guerra mundial, me llevaron a releer el capítulo 13 del Apocalipsis, porque aún sin comprenderlo mucho, ciertamente en ese capítulo San Juan nos habla de acontecimientos extraños que se parecen a los que estamos viviendo en la actualidad y que conducirán a un tiempo en el cual satanás y sus secuaces dominarán el mundo. 

En este orden de ideas, para mí no es importante elucubrar acerca de quién es la bestia o quién es el dragón. Lo importante y preocupante es que según nos dice San Juan en el versículo 5, estos nefastos acontecimientos de dominación de satanás durarán 42 meses. Esto significa que por 3 años y medio estaremos bajo el dominio extremo de satanás y sus secuaces. 

Ya sea que los acontecimientos actuales sean las señales indicadas en el capítulo 13 del Apocalipsis o no, vale la pena que te interpeles acerca de tu vida. Te pregunto: ¿Estás preparado física, mental y sobre todo espiritualmente para soportar vivir en medio del caos durante 3 años y medios?

¡Las señales acerca del fin parecen cada vez más evidentes! "¡Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil!" -(Marcos 14:38)-.

  

 Escrito por: Noel José Méndez Ydrogo 

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