martes, 1 de marzo de 2022

PRUEBAS DE LA EXISTENCIA DE DIOS

Un hermoso Himno, que podemos leer en el Diurnal o Liturgias de las Horas, que siempre me ha cautivado porque nos recuerda hermosamente el origen del universo. También nos recuerda que nuestro Amoroso Padre Dios nunca deja de crear y de darle vida a lo que ya ha creado. Consecuentemente nos recuerda que Dios existe y que sin Él nada existiría. Les anotaré el hermoso Himno, el cual titulan acertadamente ALFARERO DEL HOMBRE:

Alfarero del hombre, mano trabajadora

que, de los hondos limos iniciales,

convocas a los pájaros a la primera aurora,

al pasto, los primeros animales.

De mañana te busco, hecho de luz concreta,

de espacio puro y tierra amanecida.

De mañana te encuentro, Vigor, Origen, Meta

de los sonoros ríos de la vida.

El árbol toma cuerpo, y el agua melodía,

tus manos son recientes en la rosa;

se espesa la abundancia del mundo a mediodía,

y estás de corazón en cada cosa.

No hay brisa, si no alientas, monte, si nos estás dentro,

ni soledad en que no te hagas fuerte.

Todo es presencia y gracia. Vivir es ese encuentro:

Tú, por la luz; el hombre, por la muerte.

¡Que se acabe el pecado!

¡Mira que es desdecirte dejar tanta hermosura en tanta guerra!

Que el hombre no te obligue, Señor, a arrepentirte

de haberle dado un día las llaves de la tierra.

Sé que para aquellos que no creen en Dios éste hermoso Himno no causa ningún efecto emocional y mucho menos intelectual, pero el caso es que, CREÁNLO O NO, NUESTRO AMOROSO PADRE DIOS EXISTE!!!

También sé que aquellos que no creen en Dios me estarán pidiendo pruebas de Su Existencia, pero sé que por más que les redacte las pruebas de Su Hermosa Existencia la gran mayoría de ustedes simplemente las desecharán sin dedicarles siquiera un precario tiempo de meditación.

En algunos de mis artículos les he indicado una de las pruebas, las cuales considero científica, de la Existencia de nuestro Amoroso Padre Dios, es las particularidades biométricas. La gran mayoría de los agnósticos apoyan su falta de fe afirmando que toda la creación es el resultado del azar evolutivo. Les pregunto: Si somos el resultado del azar evolutivo ¿por qué cada miembro de cada especie tiene diferencias biométricas?

Para los flojos, a quienes no les gusta investigar, les aclaro que se entiende por 'diferencias biométricas' a las características biológicas o de conducta de un individuo que pueden ser medidas y que distinguen a un individuo de otro, pese a pertenecer a una misma especie. En la especie humana estas medidas biométricas particulares están tan ampliamente estudiadas que hoy en día muchos sistemas de seguridad tecnológicos  hacen uso de estas diferencias biométricas para garantizar la seguridad de lo que resguardan. Al respecto no les comentaré ampliamente porque ya les he hablado sobre el tema, pero si les volveré a preguntar: ¿Somos el resultado del azar evolutivo? ¿Es posible que tanta perfección sea el resultado de una evolución desordenada? Según lo veo yo, no es posible tanta perfección sin la presencia de una Entidad que organice el desorden que pudiera suponer evolucionar.   

Les escribo nuevamente al respecto porque en estos días, sin querer queriendo, he leído en mi móvil información sobre los signos zodiacales. Resulta que, al verme forzado a cambiar de móvil porque se me dañó el anterior, al activar mis cuentas sociales en el nuevo celular se me preguntó cuales eran mis tendencias de lectura y por no dejar anoté 'astrología'. Consecuentemente me ha llegado información variada sobre lo que atañe a la astrología y al respecto lo que más abunda es lo referente a los signos zodiacales y los horóscopos. Al leer las noticias del día a día en mi móvil, de vez en vez aparece una que otra información de los diferentes signos zodiacales. Decidí leer lo que decían acerca de mi signo zodiacal y me ha impresionado la puntería de algunos comunicadores zodiacales para definir mi personalidad. Decidí también averiguar a qué signo zodiacal pertenecen algunas de mis amistades y comencé entonces a leer lo referente a sus signos zodiacales, según lo que escribían esos comunicadores zodiacales, verificando que las personalidades de mis amistades ciertamente parecen estar definidas por sus signos zodiacales. 

No sé a ustedes, pero al pensar en esta extraña realidad circunstancial no puedo evitar pensar en la Existencia de Un Ser Superior Quien de alguna forma o manera hace que los astros influyan en nuestra personalidad. ¿Es imposible que esto ocurra como resultado del mero azar evolutivo? ¿Quién decidió que yo naciera en los días en los cuales mi personalidad sería tal o cual? ¿Cómo es posible que algo tan lejano como la posición de los astros influya en mi personalidad? ¿Azar evolutivo? ¡Por favoooor!!!

PERO TENEMOS LIBRE ALBEDRÍO

Quizás por tener presente estas extrañas realidades, algunos han concluido erróneamente que ninguno es culpable de lo que es porque es Dios quien lo ha decidido así. Consecuentemente, algunos que tienen una personalidad iracunda se escuda en los astros -por no decir en Dios- para dar rienda suelta a sus rabietas, asegurando que no es culpable de sus arranques de ira. Resulta que, si bien es cierto que Dios existe y que de alguna forma o manera Es Quien Decide en que época del año habremos de nacer, somos nosotros los que hemos venido arrastrando -vida tras vida- la personalidad que tenemos. Luego, la idea es que, pese a lo negativo que pudieran ser nuestras personalidades, luchemos por ser diferente a lo que somos y nos desarrollemos espiritualmente, a fin de lograr una personalidad más positiva en la próxima vida.

Soy altamente consciente de que nuestro Amoroso Padre Dios tiene el control de todos los acontecimientos de nuestra historia pero también tengo muy claro que lo que ha decidido no controlar forzadamente es aquel hermoso regalo que nos dio cuando nos creo: NUESTRO LIBRE ALBEDRÍO.

Consecuentemente, nuestro Amoroso Padre Dios jamás intervendrá, sin nuestro consentimiento, en el cambio o conversión de nuestras personalidades. Si eres iracundo es porque vida tras vida te has embarrado de ira y este barro no se desprenderá de ti sin tu esfuerzo, y nuestro Amoroso Padre Dios no puede ayudarte a deslastrarte del nefasto peso de la ira si tú no se lo pides fervientemente. Y así ha de ocurrir con cualquier barro que nos haya venido recubriendo -vida tras vida-: soberbia, gula, envidia, pereza, lujuria y avaricia. Debido a nuestro Libre Albedrío -vida tras vida- nos hemos venido embarrando de alguno, o de varios, vicios capitales, sin que nuestro Amoroso Padre Dios la haya querido. Lo que si quiere nuestro Amoroso Padre Dios es que logremos deslastrarnos de ese nefasto barro que hemos venido adquiriendo -vida tras vida- y quiere ayudarnos, pero para hacerlo tenemos que pedírselo fervientemente -que se sienta que realmente queremos ayuda-, además de esforzarnos personalmente, haciendo uso de nuestro Libre Albedrío, demostrando que realmente queremos deslastrarnos de nuestro nefasto barro.

De la misma forma ocurre con la nefasta guerra mundial, de la que les he venido comentando. El terrible caos en el que estamos viviendo es la consecuencia directa de nuestro Libre Albedrío, al alejarnos de nuestro Amoroso Padre Dios. ¡Lejos de nuestro Amoroso Padre Dios todo es oscuridad y caos!!! En nuestros tiempos, casi la totalidad de la humanidad -incluyendo a muchos que van a las iglesias- se han alejado de La Presencia de nuestro Amoroso Padre Dios y en consecuencia estamos al borde del abismo apocalíptico.  

Al igual que cuando fuimos creados, en todas y cada unas de nuestras vidas, se nos ha dado la oportunidad de escoger entre lo que nos pide nuestro Amoroso Padre Dios y lo que nos pide satanás. Tristemente, la gran mayoría de las personas, que actualmente integran la mal llamada humanidad, aparentemente han escogido hacer lo que les ha venido pidiendo satanás -vida tras vida- y consecuentemente el peso del barro que les recubre les fuerza a mantenerse lejos de nuestro Amoroso Padre Dios. Tal cual ocurrió con Adán, la humanidad de nuestros tiempos se esconde de nuestro Amoroso Padre Dios y nuestro Amoroso Padre Dios, tal y como en los tiempos de Adán, continúa preguntando: "¿Dónde estás Adán? ¿Dónde estás Verónica? ¿Dónde estás Mariana?... ¿Dónde está Noel?", esperando que nuestra respuesta no sea: "¡Tuve miedo de Ti y me escondí!!!".

Si, haciendo uso de su Libre Albedrío, la humanidad de nuestra triste actualidad decide convertirse de sus malos caminos y deja de esconderse de nuestro Amoroso Padre Dios entonces la tan temida guerra mundial no ocurrirá. Pero tristemente, tal y como en los tiempos de Adán, el miedo a Dios parece tan marcado que difícilmente la humanidad toda parece tener una sola respuesta a la pregunta de nuestro Amoroso Padre Dios y ésta triste respuesta nos alejará del Paraíso. De manera que, pese a que nuestro Amoroso Padre Dios está enviando infinitas señales para que la humanidad se convierta de sus malos caminos, la tan temida guerra parece inminente, pero no por causa de nuestro Amoroso Padre Dios sino por causa de nuestro Libre Albedrío.  



Escrito por: Noel Méndez

 


 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario